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El día se asomaba por la ventana de su cuarto,
abrió los ojos y un rayo de sol le tocó
plenamente en ellos. Bostezó como un oso y
restregándose los ojos, se levantó.
Se fue al baño y se observó en el espejo,
entreabrió más lo ojos para abrirlos
con más fuerza.
No podía ser, no era cierto, eso tenía
que ser una broma y por su mente pasaba la imagen
de cierto cabeza de pollo con su raspa de pescado,
eso era un ultraje contra su persona. Su boca estaba
abrierta plenamente...
-¡Oh dios mío!...-se llevó las
manos a la cabeza...-¡no puede ser!...-se toqueteaba
la mejilla...-¡tengo pelos, parezco un mono!..-y
comenzó a llorar amargamente
La puerta del baño se abrio y como por arte
de magia, Yahiko se enrolló una toalla a la
cabeza, descubriendo a su invasor, era su ídolo.
-Buenos días Yahiko...-dijo con una sonrisa
enormemente...-¿ya estás jugando?que
divertido que eres...
-No estoy jugando...-cruzo sus brazos...-me estoy
protegiendo...
-¿Protegiendo de que?...-se fue al espejo,
se peinó y observándolo directamente...
-De los malos pelos...-y salió corriendo como
alma que lleva el diablo.
Se pegaba contra la pared, miraba a su alrededor y
sacaba debilmente un dedo, para luego verificar que
no había nadie a su paso. No era posible, le
estaba saliendo una mutación extraña
en la cara, él era humano y no un animal peludo.
Entro cuidadosamente en su habitación y se
tiro de bruces contra su futón. No quería
eso en la cara, no le gustaba ese aspecto.
-Yahiko¿que te ocurre?....
El niño se incorporó con una expresión
azulada, su corazón temblaba con latitud, ahora
que iba a verle el rostro, le haría una caseta
de perro y seguro que lo ataría para que fuera
el guardián, lo tratarían como un pobre
animal. Comenzó a llorar y nuevamente se cubrió
el rostro con la toalla, si era para salvaguardar
su dignidad, andaría toda la vida con esa maldita
toalla, nadie vería su rostro peludo, nadie
le confuría con una mono y le tratarían
como un ser humano, raro como nadie se lo imaginaba,
pero una persona..
-¡¿Que haces con la toalla?!...-le recrimino
la joven dueña del dojo...-me la vas a llenar
de pelos...
-¡¿PELOS?¡dios¿como lo sabes?!...-sus
ojos salían de la toalla...-puedo explicarlo...
-¿Como?...-elevó una ceja más
alta que la otra...-¿de que hablas?¡estás
muy raro, hablo de tu cabello tontorrón!...
-¿Que pasa con ellos?..-seguía en posición
de defensa..
-Que se te caen...-le contesto con algo de paciencia...
-¡DIOS TAMBIÉN ME VOY A QUEDAR CALVO!...-se
llevó las manos a la cabeza y comenzó
a llorar, ante la interrogación de la joven...-voy
a ser un mono calvo....¿por que a mí?..-apretó
con fuerza el puño, se quito la toalla de la
cabeza y comenzó a sonarse los mocos...-que
más da que me vean la cara si me voy a quedar
calvo...
La joven le quitó la toalla ante su cara furiosa,
no entendía como podía usar su toalla
favorita para sonarse los mocos, ahora tendría
que lavarla otra vez, hoy que quería usarla.
-¿Se puede saber de que rayos hablas Yahiko?...
-¿Es que no lo ves?...-se señaló
a sí mismo, ante la negación de la otra...-¡necesitas
gafas te estás quedando ciega!..-recibió
un manotazo en la nuca...-perdon..-se restregó
la zona dolorida, mientras seguía señalándose...-¡tengo
barba!...
-¿Tú?¿Barba?...-repitió...-jajajajajajajaja...-se
agarraba la barriga del dolor...-¡es imposible,
eres muy joven para desarrollarte!...-seguía
aguantándose la barriga...-solo sale cuando
te está haciendo adulto..
-¿Como?...-se limpió las lágrimas...-¿Cuando
te haces adulto?...-se puso a pensar muy detenidamente
y una sonrisa se le formaba en el rostro..-¿o
sea que soy adulto?¡POR FIN!¡soy adulto
y más que Sanosuke que sigue siendo un crío!
jajajajajajajajajajaja...
-Pero Yahiko.....-comenzo a hablar la joven...-eso
no es barba, es pelusa...
-¿Pero de que hablas?...-se ofendió
y cruzó sus brazos...-como se nota que eres
una chica, a vosotras no os sale barba por que nunca
madurais...-dijo con orgullo...-mientras que nosotros
a tan temprana edad lo hacemos, por que somos unos
hombres y debemos madurar por que vosotras os quedais
estancadas en ese campo...
Kaoru no sabía si golpearle por ser tan "machista"
con ese absurdo discurso o pasar olímpicamente
de él, estaba completamente equivocado, las
mujeres también maduran pero lo hacen de otra
forma.
-Vale "gran hombre"..¿entonces que
vas a hacer? si eres adulto tienes que trabajar y
casarte, ya no puedes vivir en la casa materna..
-Bah....-se escuso...-solo es pelusa.
Y se largo antes de que la chica le hiciera mucha
pupa. Se fue corriendo y alegre, ahora ya sabía
que no era un mono, es que se estaba haciendo un hombre,
estaba madurando. Y ahora debía aprender a
afeitarse.
Nuevamente estaba enfrente de su enemigo, el Espejo.
Cogió una cuchilla y se miro. Esto era muy
fácil, ya lo había visto hacer a Kenshin
e incluso a Sanosuke, así que si el cabeza
de pollo era capaz de realizar tal acción,
no debía ser muy complicada.
Empezó a afilar la cuchilla, se mojo la cara
y con un temblor en las manos, comenzó a pasárselo
por el rostro, no era tan difícil...hasta que
se cortó.
-¡Ostras sangre!....-vió como caía
gotas....-bueno, esto también es normal..se
lo he visto a ellos muchas veces...-y continuó,
nuevamente se cortó, pero esta vez más
grande y así consecutivamente, se estaba arrancando
la piel a tiras y sus ojos se bañaban de lágrimas
que caían sobre sus mejillas...-¡Dios
como duele! buaaaaaaa buaaaaaa...¡esto no es
ya no es normal!....BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
Y gritó con fuerza, tan desgarrador fue el
grito que la puerta del baño se abrió
del golpe monstrando al pelirrojo en ella, pensaba
que se estaba cometiendo un baño de sangre...,
y en cierta manera era eso, pero es que era el propio
crío que se estaba matando...
-¡¡YAHIKO QUE TE ESTÁS ARRANCANDO
LA PIEL!!..-grito el samurai que fue a lavarle la
cara. El pequeño se había desmayado.
Al cabo del tiempo, el niño estaba en la consulta
del Dr Gensai. Se acababa de despertar y lo primero
que vio, fue el manotazo de Kaoru en la nunca, luego
Megumi con las vendas y a sus dos amigos meneando
la cabeza en negación.
-¡¡BURRO CASI TE MATAS TU SOLO!!....-le
grito Megumi...-¡ERES MÁS TONTO QUE EL
PROPIO SANOSUKE!
-Oye...-se excuso el ofendido que estaba con los brazos
cruzados y de morros...-no me tienes por que comparar
con un mocoso de 10 años...
-Me había salido barba...
-Eso es pelusa..-dijo el samurai...-la próxima
vez nos pides ayuda..
La doctora le enrrollaba la venda por toda la cara,
tenía unos cuantos cortes y debían de
cicatrizar.
-Ahora pareces Frankestein por tu maravillosa idea...
Y efectivamente, Yahiko iba con la cara vendada, solo
se le veían los ojos, era la momía viviente
de Japón, y todo, por que le había salido
"barba" y deseaba quitársela.
Final
Comentarios.
Una historia corta, se me ocurrió una vez que
ví a mi pobre hermano afeitándose...pobrecito!...asi
que pensé que para Yahiko vendría genial.
Espero que os haya gustado. Cualquier cosa ya sabeis.
Un saludo!
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