La Web

Fanarts

Varios

Dos caras tiene la luna

Capitulo 7. ¿Un error?.

No sabía desde hacia cuanto rato que había estado corriendo buscando dejar atrás todo lo acaecido, tampoco recordaba muy bien como fue que su carrera la había llevado hasta los estacionamientos exteriores del cuartel general, solo recordaba que hasta hacía unos pocos momentos atrás ella estaba en el camerino de chicas cambiándose de ropas asolada por otras preocupaciones que ahora le parecían tan intrascendentes; de repente apareció aquella otra piloto. Intercambiaron algunas palabras y entonces ella se acerco y… le beso.
"Mierda, mierda… ¡Mierda!. Nunca me imagine que la chica maravilla fuera lesbiana. ¡Pero que se habrá creído esa para tener tanta confianza conmigo!".
-¡¿Acaso pensara que yo soy de esas…?!-. Exclamo furibunda la chica germánica.
-¿Pensar que cosa Asuka?-. Interrumpió una jovial voz de una mujer algo mayor que, sin embargo, esta vez sonaba mas seria que de costumbre.
-¡Misato!. ¿Pero qué estas haciendo aquí?.
-Fui a buscarte al camerino y no te encontré, después me dijeron que te habían visto cerca de los estacionamientos y así es como te encuentro por aquí.
-A… ¿Al camerino dices?.
-Si, al camerino.
-Y… ¿Y te encontraste con…?.
-¿Con quien podría encontrarme Asuka?.
La aludida no supo que responder, inconscientemente ella se había incriminado sola y ahora ella estaba tratando de salir de ese embrollo mientras su mente se trababa sola.
-Asuka, será mejor que subas al auto-. Ordeno seriamente Misato. Por su parte, la pelirroja no hizo mas que subir al vehículo sin chistar.

Horas mas tarde, encerrada en su habitación y recostada en su cama, Asuka se mortificaba tratando de ponerle orden a su cabeza aun confundida por tantos acontecimientos acaecidos en tan poco tiempo.
El Evangelion ya no le aceptaba y, aunque no se lo cuestionaba abiertamente, a veces le daba por pensar de que ya no podría pilotear mas, incluso últimamente estaba sintiendo frustración y fuertes deseos de dejar de pilotear al verse a si misma de que estaba cada día mas lejos de ser la gran piloto que aspiraba a ser, pero además se veía cada día mas lejos de lograr convertirse en la mujer fuerte, triunfadora e independiente que celosamente buscaba ser. Por el contrario, se detestaba a si misma al descubrirse que estaba volviéndose en alguien débil que no podía triunfar por si misma y que no podía soportar el estar sola, al principio ella creía que dichos pensamientos no eran mas que tonteras que de vez en cuando solía pensar y que tan pronto como llegaban estos podían marcharse.
Pero últimamente estas ideas ya no se marchaban fácilmente, al contrario, estas se hacían cada vez mas fuertes y perennes. Y desde que el tercer niño opto por huir para siempre, esa sensación de soledad y tristeza había pasado a ser algo permanente en ella.
Asuka estaba sola; ella quería triunfar y ser fuerte para ser respetada, admirada y deseada; no para terminar aislada y rechazada. Hasta el punto de que su propia unidad Evangelion, una extraña e inerte maquinaria terminara por rechazarla. Esto era absurdo, cierto era que el Evangelion era el ingenio científico y tecnológico mas grandioso y avanzado que jamás la humanidad hubiera construido. Un apoteósico panegírico de la capacidad, ingenio y voluntad humana. Pero a pesar de tan parafernálica presentación el Eva seguía siendo solo un ingenio creado por los humanos que era animado por la voluntad de quien lo piloteaba.
-¿Voluntad?...-. Se pregunto para si misma la segunda niña. Pero si es solo una maquina que solo necesita de ser activada y manejada accionando las palancas y botones de estas. No podía entender porque los científicos hablaban del Eva como si dicho Leviatán fuera una entidad que poseyera algo que la animara. Esto era tan raro, suena como si fuera una temática de conversación que pudiera tener la primera elegida…

¿Coincidencia?. Por el solo hecho de posar levemente en ella sus pensamientos, estos comenzaron a desviarse hacia aquella silente y misteriosa chica. ¿Quién era realmente esa chica lejana y ausente que últimamente se estaba acercando demasiado a ella?. Esa interrogante estaba desesperando a la segunda elegida. En principio y por un largo tiempo ella había sido un completo enigma, luego paso a ser su adversaria a vencer y ahora…
Ahora Asuka no sabía que pensar de su peliazul compañera. Cuando ella lloro amargamente por la partida de Shinji, fue "esa muñeca" la que estuvo allí. Cuando necesito de una mano, ella estuvo allí para tendérsela. Cuando necesito de consuelo, ella se lo brindo. Y cuando ella necesito de cariño, ella le beso…
-¡Mierda!-. Maldijo por lo bajo Asuka mientras golpeaba su almohada. Todo lo que había pasado estaba mal, ella no podía permitirse ser débil ante ella, tenía que extraer de su mente y olvidar a como de lugar lo que había ocurrido.
"La niña modelo es una pervertida, tu solo te acercastes a ella para hablarle y de pervertida ella se aprovecho y te beso, y ella te beso, y…".
Pasaron varios minutos en los cuales Asuka intento autoconcientizarse con esta idea y completarla para sí poder auto justificarse, pero ante la inutilidad de sus esfuerzos al final se rindió y tuvo que reconocer que fue ella quien busco besar a esa otra chica.
Volvió a darse vuelta en la cama, intentando otra justificación para intentar explicar la situación, y de paso poder auto disculparse.
"Todo fue un mal entendido, yo la bese, pero yo no quise besarla, solo fue un error y nada mas que un lamentable error. Mañana hablaras con ella en calma, y le dirás que no se pase ilusiones contigo y que todo fue un lamentable error, que lo que hicimos esta mal…".
¿Realmente estaba mal?. Hasta no hace mucho Asuka hubiera contestado afirmativamente a esta pregunta y lo habría hecho sin dudarlo. Ello pese a que Asuka había besado a otras chicas antes, y no solo pensaba en los besos en las mejillas que se brindan como saludo. Ya antes, ella había besado a otras chicas en la boca, incluso recordó que hace no mucho en una fiesta de piyamas en casa de unas amigas de Hikari hasta tuvieron unos juegos provocativamente insinuantes entre chicas en los cuales ella participo activamente, disfrutando de aquello. Pero aquella vez solo era un travieso juego de chicas, y siempre tuvo conciencia de ello.
Pero esta tarde Asuka no había besado por inocente diversión. Entonces… ¿Por qué ella había besado a Ayanami?. No podía concebir una razón, quizás no necesitaba mas razón que el verla y volver a besar esa párvula boca…
Cerro sus ojos e intento erradicar de su mente ese pensamiento. Eso estaba mal, eso era… denigrante para alguien como ella. Asuka no podía seguir así sintiendo añoranza por ese instante que fue un desafortunado accidente, no podía seguir pensando en ella, no podía aceptar de que "esa muñeca" hubiera logrado aceptarla y le hubiera brindado algo de calor a su orgulloso, pero herido corazón.

En la mañana siguiente vemos a la chica pelirroja sentada y apoyada en su pupitre, con sus ojos cansados que delataban las dificultades que había tenido durante la noche previa para lograr conciliar el sueño.
Asuka no quería estar allí en la escuela, había intentado argumentar que no se sentía bien, pero Misato fue inflexible y le dijo que ya no podía faltar mas y que los problemas con su Eva no eran una excusa para seguir faltando.
Al menos sin embargo, la escuela le permitiría mantener la mente algo ocupada y distraerla del Evangelion, pero aun no lograba distraer su mente de cierta jovencita que estaba unos pupitres mas allá, extraviando su mirada mas allá de los vidrios de esa ventana.

Durante toda esa jornada, alguien no se concentro en lo mas mínimo en las materias impartidas en esa jornada de clase. En realidad, ella casi nunca prestaba gran atención a la clase, usualmente por simple desinterés. Pero esta vez, intento poner un poco de atención a la clase mientras miraba con disimulo a cierta joven pelirroja sentada unos bancos mas allá y que la estaba intrigando cada vez mas en grados que ella no podía comprender. Ya que por mucho tiempo dicha chica había sido tan solo una presencia mas que poblaba su mundo y que solo sobresalía de entre las demás por el simple hecho de que debía pasar demasiado tiempo con ella por sus labores, al igual que con el tercero… Pero a diferencia de él, ella era una presencia que en principio no le era cómoda, incluso solía mirarla con cierto desagrado debido a su peculiar forma de ser y al hecho de que solía verla enfundada en un traje rojo que hacía juego con su cabellera pelirroja que le recordaba el color de la sangre, ese color que tanto detestaba. Pero a pesar de todos estos inconvenientes, aquella chica no dejaba de llamarle la atención. Y después de lo acaecido en la jornada anterior, la silente chica del mirar escarlata no podía sentirse menos que confundida.
Ella nunca antes había besado a nadie, mucho menos a una chica. No es que eso estuviera malo "En realidad, Ayanami ni siquiera sabía si eso era bueno o no", pero después de lo que paso ella sentía la extraña necesidad de volver a repetir esa experiencia con esa chica de origen extranjero a la cual miraba de reojo por medio del reflejo del vidrio mientras veía como ella hablaba con una de sus compañeras que oficiaba como delegada de clase. Y la curiosidad le llevo a tratar de aguzar el oído mientras trataba de resolver su curiosidad de saber de que hablaban esas dos.

-¿No piensas salir al recreo?-. Fue la pregunta que le hiciera la delegada de clase a una Asuka que aun estaba sentada en su pupitre pese a que ya había sonado el timbre para el recreo del mediodía y todos se estaban retirando del aula.
-¡¿Ah?!... No lo escuche-. Fue la respuesta ausente de la chica pelirroja.
-¿No quieres que almorcemos juntas?.
-No gracias-. Respondió Asuka de forma desganada. Tono que fue percibido por Hikari, quien tomo una silla de uno de los puestos aledaños y se sentó junto a su amiga. Mientras se sentaba ella le comentaba.
-Se como te sientes amiga. Se que te sientes triste porque sientes que has perdido a alguien que era muy importante para ti…-.
-No no, te equivocas. No es eso, es que…
-Asuka, ya no hay necesidad de que lo sigas negando. Se que a pesar de todo lo que le decías, le tenias mucho cariño a Shinji y él era alguien muy importante para ti. Y por lo que vi él también te tenia mucho cariño, solo que nunca se atrevió a decírtelo, o quizás nunca supo como decírtelo...
-¡Pero de que estas hablando…!.
-¿Es que aun no lo entiendes Asuka?. Desde hacía mucho tiempo que yo quería decirle a Touji todo lo que sentía, pero nunca logré reunir el valor para decírselo. Y cuando tuve el valor, ocurrió el incidente con la unidad tercera y él quedo gravemente lastimado. Desde entonces no he podido verlo mas que unas pocas veces, y cuando lo he visto he tenido que mentirle. Decirle que voy a verlo como la delegada de clase y contarle de cómo están todos y contarle de las cosas en la escuela, mientras le ayudo a ponerse al día en las materias. Tengo que mentirle porque se que él es orgulloso y no quiero que piense que yo le tengo lastima, sino que sepa que lo que siento es sincero. Hasta entonces y a pesar de todos los problemas intento salir adelante porque se que hay quienes me necesitan y que yo no puedo fallarles…-.
Anticipándose a los posibles pensamientos de Asuka, Hikari prosiguió. -De seguro te preguntaras… ¿Y todo esto a razón de que?. Pues, debes pensar de que hay quienes también te necesitan. De que a pesar de que has sufrido mucho, hay quienes te necesitan. Se que te duele mucho la perdida de Shinji, pero aun tienes que seguir luchando amiga, tu no puedes darte por vencida. Tienes que aprender a salir adelante, como siempre lo has hecho...-.
-¡Tu no entiendes Hikari!. Se que tu quieres entenderme, pero en realidad tu no puedes entenderme. Yo he perdido, yo ya no tengo nada. Ya no soy capaz de subirme al Eva, ya no tengo razón para perseverar en una lucha que no conozco ni logro entender…
-¡No digas eso amiga!. ¡No te des por vencida!. Todos contamos contigo porque tu puedes hacerlo. Siempre lo has hecho, ya que eres fuerte y decidida…
-¡No puedo!. ¡Yo ya no puedo serlo!. ¡Esa cosa pudo vencerme…!-. Asuka quiso llorar, pero logro contenerse al ver a Hikari deprimiéndose al no poder ayudar a animar a su amiga, no quería la pelirroja verse aun mas patética de lo que ya se sentía luego de haberle gritado a la única persona a quien podía llamar propiamente amiga..
-Quizás tengas razón con eso de los Evas… Quizás, tengas razón cuando me dice que no se nada de esas cosas, como funcionan o como operan… Pero contra lo que tu dices, no solo tu tienes problemas. Todos los tenemos, y por eso podemos ayudarnos a salir adelante…
Asuka. Sabes que eres mi amiga y que siempre te voy a apoyar en todo… Pero quizás tengas razón, y hayan cosas que no pueda entender por mas que lo intente. Pero aun así debes pensar de que no estas sola, y quizás debas buscar a quienes puedan entenderte y ayudarte-.
Hikari termino de pronunciar estas palabras mientras discretamente miraba a cierta chica que con disimulo había prestado atención a esta conversación. Sabía que Ayanami había estado escuchando dicha conversación, pero ello no le molesto. Es mas, esperaba que la chica peliazul hubiera puesto atención a sus palabras. Después de todo, sabía Hikari que si bien la relación entre esas dos era fría y distante, ellas se iban a necesitar mucho de ahora en adelante.

El resto de la jornada académica paso sin mayores novedades. Tanto Asuka como Rei se mantuvieron ensimismadas en sus mundos y lograron evitarse durante todo el día. Era extraño, siempre se evitaban y ello era normal, pero ahora parecía que estaban desplegando esfuerzos por evitarse, no vaya a ser cosa de que puedan encontrarse y eventualmente reincidir.
Pero quiso el destino que esas dos se toparan a la salida de la escuela. El verse enfrentadas fue algo que incomodo a ambas, pero ninguna pudo decírselo a la otra. Así, y luego de un largo rato fue Rei la que opto por marcharse sin pronunciar palabra alguna, mientras trataba de disimular su nerviosismo tras esa conocida actitud de indiferencia ante el mundo.
Mientras veía como la primera niña se marchaba, Asuka sentía que no podía dejar pasar mas tiempo, necesitaba hablar con ella y presentía que no iba a soportar sin verla por mucho tiempo, y aunque mentalmente su orgullo le recriminaba la idea que estaba pasando por su mente, su impulso fue mas fuerte y corrió tras esa chica hasta alcanzarla. Al sentir de que alguien había corrido para poder alcanzarla, Rei detuvo sus pasos y volteo para mirar a quien le había alcanzado.
-¿Ocurre algo?-. Pregunto la primera elegida mientras vislumbraba a su improvisada compañera.
-Este… yo…
-¿Si?. Volvió a preguntar la chica de cabellera lavanda.
-Yo… ¿Puedo acompañarte?-. Preguntó la chica germánica, mientras se maldecía mentalmente por no poder ocurrírsele un mejor tópico para iniciar una conversación. Por su parte, Ayanami solo respondió a esta petición con un casi inaudible "si".
Por largo rato ambas féminas caminaron sin dirigirse ninguna palabra, ninguna sabia que cosas podían decirse, simplemente se acompañaron los pasos. Y así fue hasta que llegaron frente a un conjunto de bloques de departamentos, donde Rei se detuvo y, para sorpresa de la segunda elegida, rompió el hielo.
-Asuka. ¿Por qué hiciste esto?.
La aludida sabía sobre que versaba la pregunta. Aun así se manifestó sorprendida. -¿Por qué de que?-.
-¿Por qué me acompañaste?.
-No lo se, solo quería hablar contigo.
La primera niña se volteo y miro a su pelirroja escolta, presta a escuchar todo lo que su contraparte quisiera decirle. Asuka no pudo mirar fijamente por mucho tiempo esos extraños y bellos ojos escarlatas que tenían un leve pero inusual brillo expectante en sus ojos que en esta ocasión hablaban por esas inexpresivas facciones, por lo cual ella ladeo la mirada a fin de intentar buscar las palabras que pudieran expresar lo que ella debía decirle que a su vez debían disimular bien aquellas palabras que la pelirroja en verdad quería decirle.
-Veras… no quiero que te hagas ilusiones. Ehhh… yo solo venía a…
-¿A que venías?-. Pregunto Rei en un tono levemente mas expresivo que el acostumbrado mientras esperaba la demorosa respuesta de la chica alemana.
Asuka trataba de pensar rápidamente en algo en que decirle, pero no hallaba ninguna respuesta. Cuando mentalmente ya estaba ad portas de rendirse su mirada distraída se poso en una niña que andaba jugueteando por la acera y rápidamente obtuvo así su respuesta.
-El vestido. ¡Si!. Venía a buscar el vestido que te preste el otro día-. Respondió ella rápidamente y en su acostumbrado tono orgulloso.
Por breves instantes la mirada de Ayanami lucio decepcionada, parecía que hubiera estado esperando otra clase de respuesta. Pero esa impresión fue efímera, y el retorno de su voz monocorde diciéndole "Sígueme" no delataba ningún exabrupto en su neutra emocionalidad.

Sin dificultad, la puerta de un departamento se abrió y dos chicas hicieron ingreso en él. Asuka se sorprendió al ver la morada de la primera elegida. Pensaba que solo hecho de vivir en esas edificaciones en bloque era algo decadente, pero el departamento era aun mas deprimente, gris por el hecho de exhibir sus crudas paredes de cemento carentes de toda pintura o decoración, y oscuro debido a que tenia las cortinas cerradas que filtraban el paso de la luz del sol, volviéndola carente de toda vitalidad, lo que hacía que el panorama fuera desalentador. Sin embargo, lo que mas le sorprendió no fue lo anterior, sino el hecho de que fuera un departamento simple, tal vez, demasiado simple para los gustos de la segunda piloto.
"Si el hogar reflejaba la personalidad de sus dueños, el piso de Rei es la mejor prueba de esta hipótesis. Árido y en extremo simple". Fueron los pensamientos de la chica pelirroja.
-Linda morada-. Dijo Asuka en un tono irónico. Pero Rei no contesto a ello. En su lugar ella había sacado del respaldo de una silla aquel vestido blanco y se lo entrego a su acompañante.
Una vez que recibió la vestidura de manos de aquella chica, Asuka se sintió en extremo incomoda al tomar esas manos. Así fue como había comenzado todo, y ello no debía volver a ocurrir. Retiro sus manos y de forma nerviosa intento salir de ese lugar, no podía seguir disimulando una fortaleza de la cual carecía.
-¿Asuka?-. Pregunto una voz inocente que interrumpió todo, obligándola a voltearse y a mirar ese rostro que quería evadir.
-Se que no vinistes por el vestido… tu vinistes por algo mas.
-Pe… pe… ¿Pero de que estas hablando?.
-Te sientes confundida por lo de ayer. ¿No es así?.
-¡¿Lo de ayer?!... Ah si, si, eso… Bueno, eh… eso… eso solo fue una equivocación. ¡Eso!, un desliz de debilidad en que no sabíamos lo que hacíamos y nos dejamos llevar por el momento. Pero no quiero que pienses mal de mi, de que soy una pervertida o que soy…
-¿Por qué debería pensar mal de ti?-. Le interrumpió Rei.
-¡Como que por que!. ¡Por lo que hicimos!. Eso no esta bien…
-Si no estaba bien. ¿Entonces porque lo hiciste?.
-¡Yo no quería hacerlo…!.
-Pero lo hiciste.
-¡Estoy diciéndote que no quería hacerlo!. Todo fue un error-. Y luego de ver la cara de incredulidad de Rei, Asuka suspiro de resignación y prosiguió luego de un breve silencio. -De hecho el haber venido acá también fue un error. Todo esto esta mal, jamás debimos haber tenido esa conversación, jamás debí haber hablado contigo y jamás…-.
La frase nunca se completo, los labios de Asuka fueron silenciados abruptamente por otros labios que comprendieron que no había necesidad de prodigar palabras para intentar negar lo evidente. La sinceridad de esos labios hablaban por esa boca que nunca parecía tener razones para gesticular palabras. Toda duda se disipo en solo cosa de instantes, la razón cedió ante la emoción y decidida a dejar de lado sus prejuicios, Asuka cerro sus ojos y se sumergió en esa ensoñación. Pero antes de cualquier cosa, algo se detuvo.
Abrió sus ojos para saber el porque del abrupto final. Encontrándose con la mirada de Rei que expectante aguardaba la respuesta para la pregunta que tímidamente formulara aquella chica.
-Asuka. ¿Crees que esto es un error?. ¿Crees que esto esta mal?.
La interpelada no respondió, no había necesidad de responder ya que ella en el fondo conocía bien la respuesta. Así fue como se abalanzo sobre la chica peliazul tomando su fino y suave rostro entre sus manos antes de volver a besarla mientras se abrazaba a ella y sentía como la primera también le abrazaba.
Esta vez ya no habrían caretas ni ataduras que disimularan lo que ambas sentían. Nada lo que estaba pasando era un error, simplemente se habían revelado a si mismas, descubriéndose cuanto realmente se necesitaban, mientras se miraban y se exploraban sonrientes, dejando de lado las apariencias y aceptándose al fin como dos almas que buscaban algo de calor y de cariño en medio de un mundo frío insensible e indiferente.

Continuara…


¡Hola!.
¡Cielos, pero como pasa el tiempo!. Pareciera que fue ayer que principié a dedicarle tiempo a escribir esta inusual historia protagonizada por un pareja aun mas inusual. Y resulta que al sacar la cuenta me asombre al descubrir que ya llevo un año escribiendo esta historia y ya mas de tres meses desde la última actualización.
La verdad es que tenia escrito este capitulo desde hacía algunas semanas, pero debido a tantos quehaceres que serian muy extensos y latosos de explicar "Entiéndase principalmente hecha esta referencia a esa maquinaria monstruosa y devoradora de tiempo y esfuerzo llamada Universidad" es que no había actualizado antes. Además, tuve algunos problemas para poder darle forma a este capitulo y plasmarlo decentemente en el papel, y así poder compartir con todos ustedes esta visión que a pesar de lo extraña e inusual que pudiera parecer veo que sigue gustando y concitando favorablemente vuestras atenciones. Y espero poder seguirles ofreciendo mas de esta historia "Ojala que pueda ser mas a menudo", para que puedan seguir sorprendiéndose y disfrutando con ella.
Ya saben, cualquier comentario, sugerencia, critica u opinión que quieran formular sobre la historia pueden hacerlo sea mandándome un review o bien escribiéndome a mi correo.
Bueno, pido perdón por todas las demoras, así como por lo sucinto de estas palabras, pero es todo lo que tengo para ofrecerles.
¡Nos veremos!.

 

Email del autor: cabro_genial@hotmail.com

Fanfics

|+| Layout Info