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Dos caras tiene la luna
Capitulo 5. Háblame.

Ya mas avanzada la mañana, Asuka intentaba distraerse viendo la televisión del salón de estar, aunque en realidad lo único que hacia era jugar con el control remoto cambiando uno tras otro los canales, mientras esperaba encontrar algo interesante que pudiera llamar su atención y de paso, intentar desviar así un poco su mente de los sucesos ocurridos mas temprano en la mañana. En eso estaba cuando sintió pasos dirigiéndose hacia la sala. Al voltearse vio a Misato.

-Buenos días Asuka-. Saludo Misato.

-Buenos días-. Fue la respuesta de la pelirroja.

-¿Ya has desayunado?-. Preguntaba la Mayor mientras se dirigía al refrigerador a sacar una lata de cerveza.

-Por supuesto que ya desayune. Si tuviera que esperarte para desayunar no desayunaría jamás.

Misato no respondió a este comentario irónico, en su lugar y luego de sacar su acostumbrada lata matutina de cerveza regreso al comedor, y mientras se sentaba en una de las sillas de este volvía a dirigir hacia la chica pelirroja para preguntarle sobre un hecho que le había llamado la atención cuando miro de reojo el cuarto de la segunda niña.

-Dime Asuka. ¿Qué fue Rei a hacer en tu habitación?-.

-¿De que estas hablando?-. Pregunto haciéndose ella la indiferente.

-Hablo de que Rei no estaba en la habitación de…

Misato iba a decir “la habitación de Shinji”. Pero no pudo pronunciar el nombre de quien había sido su morador, aun el dolor era muy fresco. En su lugar opto rápidamente por retomar la frase, pero cambiando su final, para no quedar en silencio.

-…en la habitación que le habíamos asignado.

-No lo se… cuando desperté ella estaba tendida en el suelo. Quizás le temió a la oscuridad, esa habitación es tan oscura y carente de vitalidad-. Fue la demorosa respuesta de la pelirroja, omitiendo obviamente las verdaderas razones del porque Rei había llegado a ese cuarto.

-Mmmm…

La segunda niña volteo nuevamente para “retomar” a la programación de la televisión, mientras disimulaba su pequeño temor por la ultima respuesta de su tutora y esperaba que ella se creyera dicha respuesta.

-Vaya, vaya… Eso si que me sorprende-. Fue la respuesta de Misato luego de tanto silencio.

-¿Qué es lo que te sorprende Misato?.

-Que Rei haya entrado en tu habitación, usualmente tu en las noches cierras con llave la puerta de tu cuarto… ¿Por qué esta vez no cerraste la puerta de tu cuarto?.

-Eso… eso fue un descuido, solo un descuido que paso.

-Y también me sorprende que le hayas convidado ropa de cama para que ella pudiera dormir…

-¿Ah?-. Pregunto una Asuka que hasta ese momento lograba disimular muy bien su nerviosismo.

-Rei no saco ropa de su cama… y por cosa obvia, tu le tuviste que pasar ropa de cama para que pudiera dormir.

-Eh... Bueno… tienes que pensar que a pesar de ser el suelo alfombrado… si no la cubría con algo ella se podía enfriar y quizás se hubiera resfriado. ¡Y yo no quiero después andar resfriada por culpa de ella!.

-Si, tienes razón Asuka, no es conveniente que tengamos a una piloto enferma…

-Y puede que yo no siempre este allí para salvarlos-. Recalco la pelirroja.

-Si, así es-. Le respondió por responder una Misato que no había prestado verdadera atención a esta última frase. -Además, mas tarde tengo que llevar a Rei a NERV para que le practiquen diversas pruebas y controles-.

-¿Yo también voy a tener que ir?.

-No Asuka, para ti las pruebas se reanudaran a partir de mañana.

-¿Por qué Rei siempre tiene tantas pruebas especiales?. ¿Qué clase de pruebas y controles pueden ser esos?.

-No lo se, solo se que Ritsuko me despertó llamándome temprano en pleno domingo para recalcarme e insistir en que tenia que llevarla hoy si o si.

-Aja-. Fue toda la respuesta que obtuvo por parte de Asuka, buscando “y logrando” así poner fin a esta conversación.

Misato terminaba su lata mientras se reclinaba un poco en su silla mientras divagaba un momento sobre la primera niña.

“En realidad, yo tampoco se el porque de tantas pruebas y controles para Rei… Es mas, a pesar de ser la primera elegida y el piloto mas antiguo que tenemos, se muy poco acerca de Rei. Ni siquiera se cuando es su cumpleaños”.

Minutos mas tarde y mientras Misato se disponía a preparar su desayuno, una puerta corrediza se abre y lentos y silenciosos pasos se dirigieron al comedor, donde se detuvieron contemplando por algunos segundos la escena que se desarrollaba frente a sus ojos antes que desde la cocina la Mayor saludara a la presencia que la estaba observando.

-Buenos días Rei.

En un tono monocorde, que la Mayor prefirió atribuir al cansancio antes que a la indiferencia, Rei respondió al saludo.

-Buenos días.

-¿Pudiste dormir bien?.

-Si.

-Y dime Rei… ¿Por qué fuiste a dormir al cuarto de Asuka?.

De mas esta decir que al escuchar esta pregunta Asuka se asusto, ya que quizás con que clase de respuesta podía salir la niña maravilla. Rápidamente ella intento idear una respuesta para poder responder en lugar de Rei.

Pero en su lugar la respuesta que dio la primera niña fue, por decirlo menos, extraña.

-¿Es una orden que deba responder esa pregunta?.

De la pura impresión, Asuka se volteo extrañada para mirar la imperturbable cara de Rei al proferir esta respuesta. Y de la pura impresión a Misato se le cayo al suelo la lata de cerveza que acababa de abrir, vaciando en el piso su contenido.

Y este instante fue aprovechado por la chica germánica para desviar la atención.

-No puede ser Misato que ya estés ebria antes de que sea mediodía. ¡¿Pero cuantas latas ya te has tomado?!. Eso te pasa por beber antes del desayuno. Realmente das un pésimo ejemplo como tutora.

-Jovencita, para tu información en este país es una tradición milenaria comenzar el día bebiendo una tasa de sake con…

-¿Una tasa de sake?. No me vengas a mi con cuentos, tu no tomas una tasa de sake, tu tomas como mínimo tres latas de cerveza para iniciar tu día. Además esa costumbre me huele a excusa que inventaste hace 15 segundos para justificar…

Rei levanta un poco la cabeza y parece oler detenidamente algo. Las otras dos féminas que estaban enfrascadas en su discusión la miraron desconcertadas durante un par de segundos antes de que la primera niña hablara.

-Parece que algo se quema.

-La primera niña tiene razón, algo se esta quemando- Señala Asuka.

-¡Por Dios. Se quemaron las tostadas!-. Se levanto rápidamente Misato para correr a ver como de la maquina tostadora sacaba pedazos carbonizados de lo que alguna vez fueron hogazas de pan.

-¿Todavía no has mandado a arreglar la tostadora?-. Pregunto fastidiada la pelirroja al entrar y ver la humareda que había en la cocina.

-Ehhh… no. Todavía no la he mandado a arreglar. Pero gracias por recordármelo Asuka, mandare a arreglarla durante la semana-. Respondió una Misato risueña que trataba de encontrar el lado divertido de la situación, mientras la pelirroja sentía vergüenza de la situación y la primera niña miraba inmutable, como si nada.

-Bueno-. Señalo Asuka volviendo a su típica postura. -Como quemaste los últimos panes que quedaban, tendrás que ir a comprar mas pan…

-¡Un momento jovencita!. ¿Por qué yo he de ir a comprar el pan?...

-Muy simple. Porque tu lo quemaste.

-¿Y que harás tu eh?...

-Me encargare de hacer un desayuno decente que tanto tu como la primera niña puedan comer sin poner en peligro sus vidas…

Al principio Misato detesto ese comentario, pero por otro lado el hecho de no tener que andar pasando variadas pellejerías haciendo el desayuno era una buena idea. Además, últimamente le estaba pareciendo ver que de una u otra forma Asuka se estaba comportando de una forma mas amable con Rei, lo cual sería muy positivo, ya que por ahora solo tendrían a las dos chicas como pilotos de Eva. Aunque debido a las respectivas formas de ser de ambas, probablemente seria necesario que pasara mucho tiempo antes que esas dos pudieran llegar a ser amigas o algo por el estilo. Por lo que tal vez sería muy conveniente que esas dos necesitarían pasar un tiempo a solas.

Minutos después, apenas Misato se retiro para comprar el pan, Asuka apago el televisor y se dirigió raudamente a la cocina. Aparentemente lo hacia esmerarse en preparar un buen desayuno para todos, pero en realidad necesitaba pensar en una buena excusa para darle a su tutora todas las explicaciones que de seguro iba a requerir, así de cómo planear alguna coartada de contingencia en caso de que su testimonio se contradijera con el que pudiera dar Rei.

Internamente Asuka estaba sintiendo una gran presión y se le notaba muy nerviosa. Por lo que en consecuencia no estaba haciendo nada bien. Y eso fue percibido por la primera niña, quien veía extrañada lo que le pasaba a su colega.

Rei se dirigió con su habitual paso calmo hacia donde estaba Asuka, y esta no la sintió hasta que percibió una presencia que estaba a su lado. Al verla, Asuka se asusto, soltando un platillo de te que tenia en sus manos, el cual fue a dar al suelo haciéndose pedazos.

La pelirroja miro los restos de la alba porcelana estrellados en el suelo y se agacho para recogerlos. Mientras los recogía, regañaba a Rei.

-Mira lo que me hiciste hacer, “niña modelo”. Rompí un platillo del juego de loza nueva de Misato. Ella me va a matar…

-Lo siento-. Respondió Rei.

Asuka se detuvo un segundo en sus labores. Es normal que la gente se disculpe por sus errores, pero el pedir perdón diciendo “Lo siento”… inexorablemente le hacia pensar en alguien que no volvería. Pero el oír esta frase de una boca normalmente inexpresiva e inerte diciendo esa frase, y mas encima de una forma tan parecida a como lo decía él…

-No digas eso-. Le dijo Asuka. -…por favor… te pido, que no digas eso-.

-¿Por qué me pides eso…?-. Pregunto levemente sorprendida la primera niña.

-¡No me pidas razones!… yo solo… yo solo te pido que no digas esa frase-. Le interrumpió Asuka mientras botaba los restos del platillo en el bote de la basura.

Rei entendió el porque de la solicitud, pero aun habían otras cosas que no podía entender.

-¿Por qué estas tan nerviosa?-. Volvió a preguntar Rei.

-¡¿De donde sacas que estoy nerviosa?!-. Pregunto la pelirroja.

-Pude oír parte de la conversación que sostenías con la Mayor y pude oír como te sentías incomoda a medida que avanzaban las preguntas. Pude ver tu cara cuando la Mayor pregunto sobre el porque fui a tu habitación. Pude ver como distrajiste el tema de conversación apenas se presento la oportunidad…

-Mira “niña modelo”, creo que aun estas algo somnolienta y te estas imaginando cosas que no se corresponden con…

-Asuka. Yo no soy una tonta, aunque creas que lo soy. Se que me esas mintiendo, se que estas pensando en como le vas a explicar a la Mayor el hecho de que te fui a ver en la noche porque estabas llorando, omitiéndole las verdaderas razones del porque de ello y tejiendo en su lugar una serie de mentiras, mientras tu esperas que yo avale tus afirmaciones o que calle las verdaderas razones.

La niña germánica se volteo para enfrentar a su compañera. Pero cuando miro esos profundos y escrutadores ojos escarlata toda palabra que quisiera gritarle feneció antes pudiera ser pensada y proferida. Ante esto, Rei comenzó a interrogarla en su mismo tono neutro.

-¿Por qué te mientes a ti misma?. ¿Qué es lo que ganas con engañarte?...

-¡Cállate!-. Le grito Asuka. No quería volver a escuchar esa pregunta para la cual ella no tenia una respuesta.

-No logro entenderlo…

-¡Nadie te ha pedido que me entendieras…!.

-¿Por qué llorabas anoche?.

-¡Eso no te importa!.

-¿Llorabas por Shinji… o llorabas por otra razón?.

Asuka no podía seguir soportando las preguntas de Ayanami, ante esto, y cogiendo los últimos restos de valor que le quedaban antes de que ella flaqueara por completo, le grito. -¡Eso no te incumbe!. ¡Nada, absolutamente nada de mi vida te incumbe. Estúpida muñeca!. ¡¿Lo has entendido?!... ¡Yo no te necesito, yo no necesito ayuda de nadie!...-.

-Mientes-. Le respondió Rei en tono extrañamente fuerte, inusual en ella.

Asuka quedo anonadada al no esperar esta clase de contestación. Y a juzgar por la cara de Rei, pareciera que ella tampoco se esperaba este gesto. Sea como fuere, la primera niña recobro su compostura normal y volvió a hablarle.

-Anoche llorabas y pedías ayuda. Yo solo te fui a ver porque necesitabas ayuda y no había nadie que te la estuviera dando.

Asuka seguía sin poder dar crédito a lo que ella escuchaba. Aun se negaba a creer los motivos del porque Rei había aparecido anoche en su habitación.

-Na… nadie… ¡Nadie pidió tu ayuda!. ¡Yo no necesitaba de tu ayuda!.

-No era esa la actitud que tenias anoche. No me rechazaste anoche.

Después de esa frase, Asuka callo definitivamente, había quedado desarmada y sin argumento para rebatirle. Ni siquiera podía gritarle, ello no tendría sentido alguno, y eso lo sabía muy bien.

Por su parte, Rei levemente agacho la mirada, aunque sus ojos carmesí igual alcanzaban a mirar a Asuka mientras le decía. –No importa que mentira inventes para justificarte. Yo callare… pero no me pidas que mienta-.

Dicho eso, Ayanami emprendió sus pasos hacia la puerta de la cocina. Antes de salir, sin embargo, se gano unos segundos bajo el marco de la puerta y le hablo a la segunda niña, sin mirarla.

-Por último, mi nombre es Ayanami. Rei Ayanami… Ello por si se te ha olvidado Asuka.

Dicho esto, ella levantaba su cabeza perdiendo su mirada en quien sabe donde, mientras permanecía otros pocos instantes mas bajo aquel marco antes de marcharse, dejando a la pelirroja sola en la cocina, con muchas cosas en que pensar. Cosas que no necesariamente se trataban del desayuno. Mas bien, eran cosas que se referían a ella.

Poco después llego Misato, cuando esta llego se sorprendió al ver que Asuka había hecho un desayuno bastante espartano, algo extraño si se piensa que usualmente ella hacía desayunos bastante contundentes. Pero esa consideración paso a segundo plano cuando la Mayor vio a la pelirroja chica sirviendo el desayuno con muy pocas ganas, hecho que le preocupo.

-¿Te sientes bien Asuka?.

Asuka callo, y con las mismas pocas ganas que sirvió el desayuno le respondió. -Si, estoy bien. Solo estoy… algo cansada. Creo que hoy desperté muy temprano-.

Pero Misato sabía muy bien que ella mentía. Asuka no estaba bien, su animo no había estado bien desde que fue vencida por el ataque del último ángel, y después del fracaso del rescate de Shinji la pelirroja ya no estaba siendo la misma de antes, a pesar de que trataba de disimular su dolor, como si nada hubiera pasado. Aun así, prefirió no decirle nada, aceptar su excusa y dejarla ir a su habitación.

“Asuka aun esta intentando seguir mostrándose como una mujer fuerte y rehacer su vida como si nada hubiera pasado. Pero en el fondo ella solo quiere llorar y purgar el dolor de su alma”.

Estas fueron las reflexiones de Misato luego de ver a Asuka entrando a su habitación y luego cerrar su puerta corrediza. Lo que no sabía la Mayor es que si bien sus deducciones eran correctas, lo eran solo en parte.

Los minutos pasaron y en el comedor ocupado ahora solo por dos mujeres el silencio campeaba, Rei comía sin prisa mientras Misato la miraba disimuladamente. Esto era extraño, desde hacía mucho tiempo, incluso desde antes de los sucesos de la última batalla, que la Mayor quería tener una conversación con Ayanami, pero no dentro del típico esquema de relación formal “Mayor-piloto”, sino como dos mujeres en igualdad de condiciones, ojalá una conversación en confianza, como si fueran dos amigas. Pero ahora que por fin tenia la oportunidad de hablar con ella, resultaba que no sabía de que podía conversar con ella, no sabía como debía de abordarla. Y no era para menos, por los antecedentes que ella conocía Ayanami no tenía amigos o amigas; no tenía familiares y nunca parecía mostrar afinidad o empatía con mucha gente, mas que con la figura del Comandante Ikari.

Tal vez la doctora Akagi tenía razón cuando hace algún tiempo atrás le dijo que Rei era una chica torpe, porque no sabía nada sobre la vida.

Pero después de haberla visto en el “funeral” y al relacionar esto con variados antecedentes que manejaba en el diario de control de los pilotos, Misato descubrió que quizás Rei había logrado en su relación con Shinji crear una afinidad mayor que superaba la mera relación profesional de colegas de labores. Quizás, y de alguna forma, esos dos pudieron llegar a ser amigos, aunque no sabía decirlo con certeza. Sería bueno que la propia Rei le hablara y le pudiera contar acerca de aquello, pero debido a su forma de ser se le complicaba harto a Misato la posibilidad de abordar a la primera niña para iniciar algún tipo de comunicación. ¿De que le podría hablar?. ¿Qué le interesaría a la primera niña?. Y ahora que parecía haberse acercado a Asuka, Misato tenía aun mas preguntas sobre la primera niña. ¿Desde cuando Rei y Asuka se habían amigado?. ¿Por qué la chica que tenia frente suyo fue a dormir al cuarto de Asuka?. ¿Tendrían acaso intereses comunes?...

-Esto es extraño-. Dijo Misato para si misma, frase que fue escuchada por Rei.

-¿Le pasa algo mayor?-. Fue su neutra pregunta.

Misato no supo que responder. De hecho estuvo a punto de decirle “No, no pasa nada”. Pero cuando abrió la boca para hablarle no pudo decir esto. Por su parte, Rei miro unos instantes a Misato antes de agachar su mirada para volver a su desayuno, ante esto Misato decidió hablarle.

-Rei.

-Si-. Respondió esta.

-Eh…

El silencio reino unos segundos antes de que la Mayor preguntara lo primero que se le vino a la cabeza.

-Ehhh… ¿Esta bueno el desayuno?.

-Si-. Fue la parca respuesta de la chica de pelo índigo.

-Que bueno-. Fue la respuesta de Misato, mientras para sus adentros esta se desesperaba por el rumbo desastroso que estaba llevando la conversación. “Esto se esta poniendo mas difícil de lo que esperaba”. Razonaba para si misma.

Nuevamente el silencio se cernía sobre el cuarto comedor antes de que este volviera a ser quebrantado, esta vez por la voz suave de Ayanami.

-Usted no lo sabe. ¿Verdad?.

Sorprendida, Misato le pregunto: -¿Qué yo no se que?... No te entiendo-.

-El porque Shinji decidió no volver.

-Ya veo… ¿estuviste hablándole de eso a Asuka?-. Respondió la Mayor seriamente luego de un largo silencio.

Rei no respondió a esta pregunta, por lo que Misato prosiguió. –Tienes razón. No se porque Shinji no volvió. Quizás, solo él o el Eva tengan las respuestas para ello…

¿Sabes?. A veces pienso que quizás no supimos escucharle o entenderle. Aunque Kaji dice que es imposible que uno pueda llegar a comprender totalmente a las personas, y que a lo sumo podemos aspirar a aceptarlas por lo que ellas son en realidad, y no por lo que nos gustaría que fueran…, pero quizás debimos haber hecho el esfuerzo…

Misato se perdió unos segundos antes de concluir la idea. –Si Rei… Tal vez sea bueno que hagamos el esfuerzo de comprender a quienes tenemos a nuestro lado-.

La primera niña no respondió, pero a Misato le pareció que lo que le había dicho le había de alguna forma llamado la atención. Al menos, tuvo esa impresión de haber visto eso en el mirar de aquella silente niña.

Pero la mujer de cabellera púrpura no pudo seguir confirmando o desechando sus impresiones. Y ninguna palabra volvería a dirigirse durante lo que resto el desayuno, al parecer Misado tendría que esperar a una circunstancia mas favorable para retomar esa conversación. Además ya pronto llegaría la hora en que tendría que llevar a Rei al geofrente para sus pruebas pendientes y ellas estaban atrasadas.

Después del desayuno y mientras se cambiaba, Misato vio como Rei intentaba vestirse con el mismo vestido luctuoso con el que había llegado el día anterior. Por sus características el solo hecho de intentar ponérselo estaba complicando bastante a la peliazul, aunque no lo estuviera demostrando. Además, ese vestido negro hacía que las facciones usualmente neutras de Ayanami adquirieran un cariz de tristeza. A Misato no le gusto esa visión melancólica, sobretodo si esta provenía de una niña que parecía que necesitaba de alguna alegría en la vida. De pronto ella tuvo una idea, cierto era que no quedaba mucho tiempo, pero quiso hacerla, por último recuperaría el tiempo acelerando la marcha en el automóvil.

-Espérame aquí-. Le ordeno a la primera niña. Acto seguido fue al cuarto de Asuka y golpeó su puerta mientras la llamaba.

-¡¿Estas despierta Asuka?!.

-¡Siiiii!-. Le contestaron del otro lado de la puerta.

-Abre la puerta.

-¿Qué es lo que ocurre ahora?-. Preguntaba desganada la pelirroja mientras abría la puerta y se asomaba por ella.

-¿Todavía tienes aquel vestido que querías regalar?.

-¿Te refieres al vestido blanco?.

-Si, ese mismo.

-Si, todavía lo tengo… ¿Para que lo quieres?. Ni llorando ese vestido te va a quedar Misato. A menos que quieras parecer una cualquiera…

Misato soltó un bufido de enfado antes de contestar. –No lo quiero para mi, quiero que se lo prestes a Rei…-.

-¡¿Prestarle mis cosas a esa?!. Ni loca.

-Vamos Asuka, no es el tiempo ni el momento para niñerías. Además, ya ni usas ese vestido, ¿Para que lo quieres?.

-Bueno, he decidido cambiar de opinión…

-Bueno, entonces ayuda a Rei a vestirse, para que pueda salir pronto.

-¡Pero por que…!.

-¡Jovencita!. Es una orden.

La segunda niña pretendió protestar, pero el tono de mando de Misato y el inmediato e insistente sonar del teléfono acalló cualquier protesta de la niña alemana.

-Esa debe ser Ritsuko, refunfuñándome porque todavía no llevo a Rei. ¡Es que esa mujer no tiene paciencia!. Con razón nunca se casara…-. Decía con molestia Misato mientras iba a atender el teléfono.

-¿Pero que estas esperando Asuka?. ¡Anda ya de una vez!-. Fue la orden de Misato mientras levantaba el auricular y comenzaba a hablar mientras se vestía, Asuka fue de mala gana al que era el cuarto de Shinji, donde ahora Rei estaba sentada en su cama, aun con aquel largo camisón como única vestidura. Al lado de la primera niña estaba sobre la cama aquel vestido negro. Tan solo con verlo se veía que era un vestido hermoso, pero muy complicado de ponerse. Y Asuka no estaba de ánimos para complicarse la vida.

“Tal vez deba prestarle el vestido después de todo”. Pensó para si misma Asuka, mientras le pedía a Rei que se sacara el camisón mientras iba a buscar el vestido.

Al volver la pelirroja, sin embargo, esta se llevo una inusual sorpresa.

Rei estaba sentada en aquella cama sin mas ropas que sus pantaletas. No es que fuera la primera vez que la segunda niña veía a otra niña en estado de semidesnudez, pero el verla así hacía que Rei se viera por momentos extrañamente inocente, misteriosa y preciosa…

“¿Preciosa?... un momento… debo dejar de pensar tonterías”. Se dijo mentalmente Asuka mientras retornaba a la realidad y rápidamente le entregaba el vestido para que la primera niña pudiera cubrir su desnudez mientras luego se volteaba hacia la pared y cerraba sus ojos, como si el solo hecho de cerrarlos pudiera borrar lo que había visto.

Después de algún tiempo “Quizás un minuto”, Asuka le pregunto a Rei si ella estaba lista, a lo que ella respondió con un “Si”.

Asuka abrió sus ojos y se volteo para ver a aquella chica vistiendo un sencillo vestido blanco que favorecía ampliamente a Rei y la hacia verse graciosamente radiante sin mayor esfuerzo. Y la pelirroja no pudo volver evitar el pensar lo preciosa que se veía Rei.

Si, por ese segundo, Asuka pudo entender porque tenia cierto pavor a la idea de que Shinji pasara mucho tiempo con la peliazul, o porque en los cuchicheos de muchos de sus compañeros se solía decir que si no fuera por su extraña forma de ser Ayanami bien podría ser la chica mas popular de toda la escuela...

-¿Pasa algo Asuka?-. Pregunto Rei al ver la cara de obnubilada que estaba poniendo su compañera de labores.

-No, no… solo estaba viendo como te queda el vestido. Y en verdad te queda bien, de hecho te ves preciosa…

Asuka se detuvo a reparar mentalmente en la última palabra que pronuncio, y en la cara de asombro que puso la primera niña, como si fuera esta la primera vez que le dijeran estas palabras.

-¡Ese vestido te queda bellísimo!. Parece como si hubiera sido hecho para ti Rei-. Intervino Misato.

La aludida no contesto, solo bajo su mirada al suelo, sin saber que responder.

-¡Anda Rei!. ¿No vas a decirle nada a Asuka por haberte prestado el vestido?.

Rei levanto su cabeza y miro a Asuka mientras parecía esbozar una muy tímida sonrisa que acompaño las últimas palabras que le dirigiera a la pelirroja.

-Gracias Asuka.

Hola a todos!.

Dos meses… ¡Por Dios, pero como pasa el tiempo!. Es increíble que haya dejado botada esta historia por tanto tiempo, pero se me acabaron las vacaciones, volví a la Universidad y esta no perdona. Además, tuve algunos problemas particulares que no vienen al caso mencionar.

Lo bueno, es que esta historia esta marchando por buen camino y por sus respuestas espero que este capitulo les guste tanto como los precedentes. Es todo un desafío hacer que Rei y Asuka sigan siendo identificables como ellas mismas, pero a la vez introducir cambios en sus personalidades, cambios que además justifiquen la marcha de la historia. Ello implica que necesariamente debo reparar mucho en la psicología de los personajes y en tener que desarrollar ritmos mas pausados en la historia para que esta no aparezca caótica o ininteligible. Eso explica porque la historia no marcha tan rápido como quisiera.

Por último, y contra lo que pudiere pensarse, no he olvidado a Shinji. Solo que por ahora no aparecerá, a lo sumo lo introduciré por medio de recuerdos y de Flash - back., después de todo las dos pilotos serán las que protagonicen esta historia. Pretendo que por ahora sean ellas las que hablen, por eso es que escogí “Háblame” como titulo de este capítulo.

Por último, ya lo saben. Cualquier comentario, sugerencia, critica, observación o lo que sea pueden hacérmelo saber por medio de un review o bien escribiéndome a mi correo. Acepto todas las criticas.

¡Será hasta la próxima!.

 

Email del autor: cabro_genial@hotmail.com

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