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Capitulo 10. Lucha
-¡La piloto ha caído en inconciencia!
-Apliquen maniobras de reanimación. ¡Rápido!-.
Ordenó Misato.
-¡Entendido!. Aplicando masaje cardiaco en la
piloto-. Informaba Maya mientras ejecutaba la orden.
Pese a ello, los indicadores seguían sin mostrar
indicio alguno de reacción en la piloto.
-¡Ella no responde
!.
-Vuelvan a intentarlo.
Varias veces intentaron desde los comandos reiterar
las maniobras de reanimación, pero en todas
las oportunidades ellos fracasaron.
-¡Mayor, la piloto no responde!.
-¡¿Cómo que no responde
?!-.
Pregunto sorprendida.
-¡No tenemos contacto ni con la piloto ni con
el Eva!.
-¡¿Qué estas diciendo
?!
-¡Mayor. Hemos perdido todo contacto con el
Eva
!
-El ángel acaba de desconectar y expulsar el
cable administrador de energía-. Informaba
otro operario mientras se veía por las pantallas
como dicho cable se eyectaba y la blanca mancha conquistaba
dicha superficie.
-¡¿Acaso esto significa que
?!.
La pregunta que Misato nunca pudo terminar de proferir
no obtuvo mas respuesta que el afirmativo y cómplice
silencio de los operarios. De todos los peores escenarios
posibles, precisamente estaban viendo el mas aterrante.
Un Evangelion liberado con su propio órgano
S2 estaba siendo controlado por el ángel mediante
la asimilación que este hacía de dicha
unidad. Si el enviado celestial lograba su cometido,
el día del juicio final se desataría
violentamente y ya no habría un mañana
para nadie.
Ajena a toda esta sensación de pánico
imperante en los cuarteles centrales y muy lejos de
allí, en un recóndito y lejano lugar,
una chica pronunciaba débil y dubitativamente
el nombre de cierto chico desaparecido que había
retornado abruptamente a su vida. Y no era para menos;
para alguien como ella, quien solo conocía
y comprendía de explicaciones lógicas
a todos los fenómenos que ocurrían a
su alrededor, este hecho parecía serle absolutamente
imposible e inesperado, pero no por ello le era desafortunado.
Al contrario, ella sintió una inexplicable
pero agradable sensación de calidez dentro
de su pecho al recibir la afirmativa respuesta de
ese chico en la forma de una sonriente y acogedora
mirada risueña de esos ojos azules. Logrando
ignorar completamente el abrumador dolor que la envolvía,
ella se incorporo tan rápido como pudo y abrazó
llena de una insólita y desbordante felicidad
a aquel muchacho. Él, por su parte, pudo sentir
el estremecimiento de esa chica al corresponderle
en su abrazo, al poder experimentar a través
del contacto corporal la sensación de felicidad
que inundaba a aquella chica, esta era una sensación
novedosa y a la vez maravillosa que no quería
dejar de sentir. El estremecimiento de esa chica paso
a ser mas fuerte y ella apoyo su cabeza en el pecho
de aquel muchacho, mientras él sentía
como ella respiraba entrecortadamente. Asustado, el
chico se separo suavemente de ella y tomo delicadamente
el mentón de ella y lo levanto. Al verlo, se
sorprendió de ver que también había
un estremecimiento en aquellos ojos escarlatas que
parecían estar al borde de las lagrimas. Pasando
uno de sus dedos por el rostro de Rei, él corto
una lagrima que bajaba mientras le hablaba serena
y sonrientemente.
-¿Por qué quieres llorar?. Ya no existe
razón para que llores, no hay razón
para que sufras.
La chica peliazul fue contagiada por esa sonrisa y
pudo reflejar en su rostro la felicidad de volver
a verle, ello mientras otros débiles y calidos
surcos de lagrimas que manaban de esos ojos carmesíes
recorrían ese pálido rostro que ahora
reflejaba la dicha de esa chica.
-Yo
yo me siento feliz de
de volverte
a ver Shinji
Yo estoy muy feliz-. Respondió
ella con la voz temblorosa y entrecortada pero que
aun así era capaz de transmitir emociones inéditas
en ese rostro, emociones que sorprendieron gratamente
a ese chico, quien volvió a abrazar a la chica
peliazul.
-También me alegra mucho verte Rei.
La primera elegida se sentía feliz por el hecho
de que alguien se alegrara de su presencia, nadie
le había dicho eso antes, ni siquiera Asuka.
Y en aquel momento, su felicidad se deprimió
parcialmente a la vez que un extraño y abrupto
dejo a hiel amargaba esta experiencia dichosa. Quizás,
el haber pensado en su compañera, motivo a
que ella bajara la cabeza y el mirar de sus ojos a
la par que susurrantemente se cuestionara a si misma.
-¿Por qué?.
-¿Ah?-. Le pregunto un sorprendido Shinji al
haber escuchado este susurro.
-¿Por qué?.
-Por que de que Rei, no te entiendo-. El chico separo
el abrazo mientras su expresión pasaba a volverse
expectante ante la espera de una respuesta. No obstante
ello, Rei no le respondió y aquellos ojos rubíes
dejaron de estremecerse, a la par de que se volvieron
inesperadamente mas tristes producto de la confusión
que ella estaba experimentando en esos momentos. Por
una parte, ella estaba muy feliz de volver a ver a
Shinji, mas ahora que se había dado cuenta
de que su corazón albergaba un especial sentimiento
de afecto por ese chico. No sabía porque ella
sentía estas emociones por ese chico, ni sabia
desde cuando las había estado sintiendo; quizás,
y por alguna extraña razón que no podía
entender, aquellos sentimientos siempre estuvieron
presentes todo el tiempo, solo que estos habían
sido anestesiados; o quizás, de alguna manera,
habían sido ignorados hasta ese momento, en
que por causa de un evento casi milagroso pudo por
fin volver a ver a ese chico, y de paso, permitirle
a Rei percatarse detenidamente en todas esas emociones
que alguna vez tuvo, pero que tras los funestos sucesos
de la última batalla parecían haber
estado eternamente condenados a permanecer sumergidos
en los abismos sepulcrales del mas profundo de los
olvidos. Pero ahora que había vuelto a verle,
ese torrente renacía dentro de ella con mas
fuerza. Normalmente, y ante esto, se esperaría
que el corazón de aquella pálida chica
estuviera pletórico de dicha. En lugar de ello,
todas estas emociones colisionaban dentro de si y
solo lograban confundir aun mas a esa joven chica.
Ello era posible, después de todo Rei Ayanami
aun no aprendía a aceptar en forma simple sus
emociones y aun se esforzaba en pretender comprenderlas;
Y las emociones se confundían aun mas al pensar
que a pesar de la dicha de volver a verle, esas emociones
que embargaban al corazón de Rei parecían
contradecirse abruptamente con otras nuevas emociones
que había descubierto últimamente de
la mano de otra persona. De la mano de una chica a
la cual poco a poco aprendió a conocer, a aceptar
y a
Fuertemente sorprendida, Ayanami intentaba apartar
estas ideas mientras ladeaba la cabeza y levantaba
la mirada al darse cuenta de que en el fondo de su
ser, ella sentía algo por Shinji, de la misma
forma que había estado sintiendo algo por esa
chica quien se había hecho muy presente en
sus pensamientos.
-¿Te encuentras bien Rei?-. Pregunto Shinji
con un fuerte dejo de preocupación en su voz
al ver ese rostro confundido por tamañas emociones
repentinas. Ella sin embargo no le dio una respuesta
propiamente tal, sino que le contesto con otra pregunta.
-¿Por qué Shinji?... ¿Por qué
decidiste no volver?
El chico no respondió, parecía estar
consternado con esta pregunta al parecer inesperada
para él. Por su parte, ella insistió
con la pregunta.
-Nosotros no estamos muertos, solo estamos en el interior
del ser del Evangelion. Tu puedes regresar cuando
quieras; de hecho, podemos regresar si así
lo queremos; pero pese a ello, nunca regresaste. ¿Por
qué Shinji, dime, por que decidiste no volver?.
El chico dio unos pasos hacia atrás y suspiro
desganadamente mientras lentamente bajaba la mirada
a la vez que ladeaba la cabeza para mirar hacia el
inmenso mar que tenia al lado suyo, como si ese chico
no hubiera deseado esa pregunta, aun cuando en el
fondo sabía bien que tarde o temprano esta
iba a llegarle. Luego de largos segundos de silencio
que solo se interrumpían por el ruido del suave
oleaje muriendo en la playa, el respondió usando
el mismo tono depresivo que marcaba su semblante.
-Lo siento Rei
pero yo
yo no puedo volver.
-¿Por qué no?.
-Porque da lo mismo donde este, si aquí adentro
o allá afuera. Yo estoy solo, siempre he estado
solo.
Ella le miro extrañada, no podía entenderle.
Y se lo hizo saber.
-Eso no es cierto. Tu nunca has estado solo
-¡No lo entiendes!. Yo estaba solo, siempre
lo estuve
-Pero tu vivías con la Mayor Katsuragui y con
Asuka, tenias amigos y parecías llevarte bien
con ellos. ¿Cómo tu podías estar
solo?. No logro entenderlo.
Shinji parecía estar algo decepcionado con
las interrogantes de Rei. Eso explicaba el semblante
cada vez mas triste que adquiría su voz.
-Puedes estar rodeado de personas, de hecho siempre
viví rodeado de ellas, pero aun así
solía sentirme solo e infeliz. Toda mi vida
estuve así, inclusive cuando llegue a Tokio-3
y comencé a relacionarme con mas personas.
Pensé que gracias a todas las personas que
conocí las cosas podían llegar a ser
diferentes, incluso intente hacerme la idea de que
a pesar de todas las cosas malas que me habían
sucedido al final todo podría terminar siendo
para mejor
pero cuando tuve que aprender a romper
las barreras del mundo que me rodeaba para aprender
a relacionarme con otras personas, muchas de ellas
me lastimaron, algunos deliberadamente, y otros sin
darse cuenta de ello. Al principio trataba de no darle
mayor importancia, pero al hacerlo solo estaba tratando
inútilmente de auto engañarme, la infelicidad
y el dolor no se marchaban y seguían asolándome,
haciéndome sentir solo, aun si estuviera inmerso
en medio de las gentes. Y fue entonces cuando descubrí
que en realidad yo no tenia nada y que todo lo que
había a mi alrededor era solo una falsa expectativa,
una mera apariencia. Descubrí que todos parecían
que me estimaban y me apreciaban solamente porque
era el piloto de una unidad Evangelion. Para muchos
esto les causaba admiración y respeto, quizás,
hasta les provocaba alguna envidia, y por eso me alentaban
a seguir adelante como piloto, como una forma de alentarme
a ser lo que ellos querían ser, pero que no
podían serlo. Pero a nadie le importó
realmente lo que pasaba conmigo, si yo quería
pilotear, si yo me sentía bien o no al hacerlo.
Para todos soy solamente un piloto de Eva, alguien
que tuvo la mala fortuna de ser apto para desempeñarse
como el tercer elegido. Quizás para ese Shinji,
el mundo podría haber tenido algo bueno que
ofrecerle
Pero ese Shinji que todos creían conocer no
era el verdadero, solo era una imagen que todos los
demás creían tener acerca de mi. No
soy alguien invencible, no soy el valiente héroe
que se supone debería ser. ¡Tengo miedo
Rei!. Tengo demasiado miedo como para interpretar
el papel del chico recio y heroico que es capaz de
luchar sin miedo y que puede mirar a la muerte con
desprecio. ¡Yo solo quería vivir, yo
solo quería ser feliz!
¡Pero ese
mundo no tenía nada para mí!. Yo no
pude seguir soportando eso por mas tiempo, y así
y así fue como opte por huir-. Profiriendo
el chico esta última frase, con una honda tristeza
en su voz.
Nuevamente hubo un silencio, silencio que es roto
a causa de una risa breve, triste y extrañamente
sarcástica antes de proseguir. -Mírame
Rei. Soy un cobarde
¡¡¡Así
es, tal como lo oyes!!!. Tan solo soy un cobarde,
un maldito mocoso cobarde que tiene demasiado miedo
de si mismo así como tengo miedo de los demás.
Asuka tiene razón
¡Soy patético,
soy ridículo!. He vencido a la mayoría
de los ángeles, pero si pudiera abandonaría
toda esta locura y me marcharía lejos, muy
lejos de todo y de todos, como termine haciéndolo
al fin
¡Ya no quiero seguir peleando una
lucha que no quiero. No quiero seguir peleando por
una causa que no logro entender...!-.
Un suspiro de resignación salió del
alma afligida del tercer elegido antes de concluir.
-Es por eso que estoy aquí. Aquí no
tengo necesidad de fingir lo que no soy o lo que no
quiero ser, aquí puedo tener paz y puedo por
fin silenciar mis dudas, porque ya no hay nadie que
las presente. Por fin aquí
puedo estar
tranquilo, puedo
ser yo mismo-.
Rei Ayanami miraba atónitamente a Shinji, no
esperaba tamaña confesión de su parte,
no esperaba que ahora pudiera llegar a conocerle de
esa manera, esas palabras habían permitido
que ella pudiera entender ahora muchas de las acciones
del tercer elegido. Pero sintió algo mas, de
alguna forma ese chico había logrado vencer
sus temores y le había revelado a esa chica
sus mas profundos temores y pensamientos. Y ella deseo
aprovechar la oportunidad para que ella le revelara
lo que había dentro de su ser.
-Quizás, aun no logre entenderlo
pero
por alguna razón, siento que yo puedo entender
lo que sientes.
-¿Uh?-. Fue la única respuesta que pudo
dar Shinji, quien ahora miraba atónito el semblante
ya mas serio de esa chica peliazul.
-Tuviste demasiado miedo y terminaste escapando de
todo con el fin de apartar el dolor. Te han lastimado
mucho, a tal punto que no sabes como enfrentarlo y
sientes que solo tienes como posibilidades el aceptar
estoicamente el dolor, o huir de todas las cosas que
te hacen daño. Si te evades podrás mitigar
tu dolor por algún tiempo, pero este siempre
estará asechándote, y el dolor se transmutara
en ansiedad, y esta te corroerá hasta el punto
de que pretenderás huir de ella. Quizás
logres encontrar algún efímero consuelo,
pero mas temprano que tarde siempre habrá algo
que te atormente y terminaras huyendo de todo lo que
te atormente, hasta que al final termines huyendo
de ti mismo. Como lo has hecho ahora
-Todo el mundo siempre esta diciéndome que
es malo escapar, que es malo lastimar; pero no importa
todo lo que digan, todos siempre escapan del dolor,
todo el mundo siempre esta lastimando-. Interrumpió
el chico. -¡¿Qué tiene de malo
querer huir de lo malo, que tiene de malo huir de
lo que te lastima?!-.
-Porque por mas dolorosa que pueda ser la realidad
no puedes evadirla para siempre, no debes escapar
-¡Ya estoy harto que todos me digan eso!. ¿Qué
es lo que gano con afrontar el dolor?. No importa
lo que haga, este no desaparecerá.
-Pero si lo enfrentas, puedes vencer el miedo que
te provoca. Y si aprendes a aceptarlo, el dolor puede
marcharse
-¡Lo dices como si todo fuera tan, pero tan
fácil
Pero no lo es!. ¡Ya estoy
cansado de esta vida que no me da nada mas que miseria!.
Yo hilvanaba, cual rosario, los pocos fragmentos alegres
de mi vida para animarme a salir adelante, pero ya
ni siquiera eso tengo, porque hasta esos pequeños
fragmentos se han roto. He llegado a un punto en que
todo me da lo mismo, porque ya no tengo nada que me
motive a seguir.
Dicho esto, las piernas de Shinji flaquearon y este
se sentó en la arena, agachando la cabeza mientras
distraía su mirar hacia el distante horizonte
para no seguir mirando ese pálido rostro cuyo
mirar ahora le recordaba y le causaba dolor. Por su
parte, Rei callo ante esta últimas palabras,
el temor la asalto al recordar esa sensación
de vació infinito y de absoluta carencia en
su vida. Esa sensación que alguna vez gobernó
su vida y que le había dejado profundas marcas
que al principio le parecían indoloras, pero
que ahora la lastimaban gravemente al mirar su vida
en retrospectiva. Y estas marcas dolieron aun mas
al verlas asiéndose en la persona del tercer
elegido.
Lentamente, Rei se acerco hasta quedar al lado de
Shinji. Entonces ella volvió a hablarle.
-Recuerdo que una vez me dijiste que nosotros no teníamos
nada en la vida, mas que pilotear los Evas. Pero si
nosotros continuábamos viviendo y esperamos
un poco mas, podríamos encontrar algo bueno
en la vida. Quizás pasaría mucho tiempo
antes de ello, pero hasta entonces nosotros seguiríamos
luchando, y seguiríamos viviendo
-Aun recuerdas esa promesa
-. Pregunto descreídamente
Shinji con una sonrisa vacía y una risa lejana
y triste. -No creía que aun pudieras recordarla.
No fue hace mucho, pero por mas que pretendamos volver
atrás o hacer como si nada hubiera pasado en
realidad nada podrá ser como antes; ahora todo
es tan lejano, todo es tan distinto
-No es distinto, tu crees que es distinto, quieres
creer que es distinto, pero no lo es.
-Aunque yo quisiera creer lo contrario, sería
inútil para mi. Ya es demasiado tarde para
mi.
-No, no es inútil para ti. Aun puedes creerlo,
porque aun no es tarde. Es solo cosa de que tu lo
desees, y si tu quieres
yo podría ayudarte.
-¿Qué
que quieres decir con eso?.
-Shinji
Vuelve conmigo.
En el cuartel, todo el personal estaba atento a la
imagen del Eva 01 abatido y de rodillas, mientras
sus carnes terminaban de ser envueltas en una película
blanca que había vuelto alba a la, alguna vez,
purpúrea unidad.
Fuera de esa imagen ellos solo podían observar
los índices de lecturas del sincrógrafo
que avanzaban lentamente. No tenían ninguna
imagen del interior del Evangelion, así mismo
el canal de audio estaba muerto y no poseían
ninguna posibilidad de control de dicha unidad. Ninguno
de los allí presentes podía hacer nada,
no podían hacer mas que esperar que lo inevitable
sucediera, o que algún repentino milagro acaeciera.
Mientras tanto, en el interior del Evangelion, Shinji
Ikari observaba asombrado el rostro expectante de
aquella chica que estaba pidiéndole que abandonara
sus miedos y volviera con ella. Reuniendo tanto valor
como le era posible intento proporcionarle una respuesta,
pero las palabras nunca pudieron llegar a su lengua
y en su lugar solo pudo observar a esa chica quien
le miraba inocentemente.
-¿Qué es lo que ocurre Shinji?-. Pregunto
ella al ver ese silente rostro que en lo mas hondo
de su ser evidenciaba confusión en su mirada,
como si ella estuviera esperando alguna respuesta.
Pero dicho rostro solo atino a permanecer en silencio
por otro largo periodo antes de voltear su mirada
para ahora proseguir su evasión mirando ahora
al lejano horizonte, por lo que ella volvió
a preguntarle.
-¿Dime porque no quieres volver?... ¿Acaso
aun tienes miedo de que te lastimen?.
El aludido prosiguió en silencio, pero esta
vez, ella tomo ese silencio como una afirmativa.
-Dime Shinji
¿Yo alguna vez te he lastimado?.
-¿Pero
por qué me preguntas eso?-.
Pregunto sorprendido Shinji, rompiendo de manera abrupta
su mutismo.
-¿Alguna vez yo te he causado dolor?.
Un susurrante y triste suspiro emano de los labios
de Shinji. No era fácil para él tener
que proporcionarle una respuesta, sobre todo decirle
que cuando se había referido a las personas
que le habían lastimado sin saberlo, precisamente
él había estado pensando en ella. Pero
él no quiso ahondar en ese pensamiento, le
hacía sentirse muy mal, y en su lugar intento
preguntarle otra cosa.
-¿Por qué tu quieres sacarme de aquí?.
¿Acaso te lo ordeno mi padre?.
-No, no es algo que el Comandante haya ordenado, esto
es algo que yo quisiera hacer.
-¿Y porque quieres hacerlo?.
-Porque a pesar de que no lo digas, se que no eres
feliz estando aquí solo. Puedo verlo en tu
rostro.
-¡¿Y como puedes tu saber lo que yo siento?!.
Tu no lo sabes, tu no puedes saberlo. Tu no sabes
lo que es la soledad, porque nunca te importo estar
sola. Y ello era porque siempre tuviste el afecto
y el aprecio de mi padre, y de seguro ello podría
haber compensado cualquier sufrimiento que hubieras
padecido. ¡Si hasta él te salvo con sus
propias manos de una muerte segura!. Y en cambio a
mi, de mi... ¡¡¡Ese hijo de perra
solo se acordó de mí el día en
que descubrió que le hacía falta un
piloto para enviarlo a la muerte
!!!.
-Pero tú no moriste-. Le interrumpió
Ayanami con un tono un poco mas fuerte que lo habitual,
sin que ello significara un grito. -Tú has
luchado y has salido adelante. Siempre has tenido
el impulso de huir, y aun pudiendo hacerlo, e incluso
habiéndolo intentado, siempre has vuelto y
siempre decidiste seguir peleando, aun cuando nadie
te obligaba a ello. Si pudiste hacerlo una vez. ¿Por
qué no vuelves ahora?-.
-¡¿Para que Rei?!. Dime, para que yo
podría volver. Si vuelvo, de seguro volveré
a ver otra vez todas esas caras, reprochándome
el porque de mi huida
-Nunca nadie te ha reprochado nada, ¿Por qué
lo harían ahora?.
-Aun si nadie lo hiciera y siguieran tratándome
como siempre, nada cambiaría. Volvería
otra vez un mundo que solo me quiere para luchar y
vencer a los ángeles, aun si con ello termino
hiriendo a los demás, aunque no quiera hacerlo;
aun si con esta lucha solo logro herirme una y otra
vez a mi mismo. Puede que yo solo tenga la capacidad
para vencer a todos los ángeles del universo,
¡Y aun así seguiré perdido, porque
seguiré sin una razón para luchar
!.
-¿Por qué tu dices eso?-. Pregunto ella
sin entenderle.
-Dime. ¿Por qué tu luchas?. ¿Lo
haces por qué te lo ordenan?. ¿Acaso
lo haces para complacer a mi padre?. ¿Por qué?.
-Nosotros luchamos para vencer a los ángeles,
para evitar el tercer
-¡¿El tercer impacto Rei?!. ¡Por
favor!. ¡Ya deja de repetir lo que nos dicen
una y otra vez Misato o la Doctora Akagi!. No es eso
lo que quiero que me respondas.
-¿Entonces?-. Volvió a preguntarle sin
poder aun entenderle.
-Dime Rei, cual es tu razón para pelear.
-Yo no
no logro entender a que te refieres
-Pero si todo es muy simple
tan solo mírame
un rato y luego mírate muy bien, y piensa en
lo siguiente. Apenas hemos dejado de ser unos niños,
pero aun no somos ningunos adultos. De hecho, hemos
perdido tan abruptamente la inocencia que ni siquiera
nos pudimos dar cuenta de ello. Dime Rei
¿Acaso
nunca te has preguntado que será de nosotros
el día en que toda esta maldita lucha termine?.
¿Acaso tú nunca has sentido las ganas
de abandonarlo todo y perderte lejos, sin importarte
lo que les pase a los demás?.
-Alguna vez, yo también solía pensar
que nada en este mundo importaba. De hecho, yo creía
eso el día de aquella operación
Pero desde entonces, muchas cosas han cambiado. Y
comencé a creer en que algún día
dejaríamos de pilotear y entonces podríamos
encontrar algo bueno en la vida. Pero sin darme cuenta,
descubrí que las cosas buenas de la vida estaban
allí a nuestro alcance, solo que no siempre
podemos verlas. Por eso no abandone la lucha, porque
se que tengo algo bueno en esta vida, algo que tuve
y que alguna vez creí perdido, pero que ahora
esta aquí, frente a mi
Y quisiera que me perdonaras si alguna vez te hubiere
lastimado. Nunca quise hacerlo. Porque no sabía
como te habían lastimado y como mi desconocimiento
te lastimaba. Realmente no lo sabía
hasta
ahora. Pero ahora que se como te sientes, no podría
hacer nada que te lastime, ni podría permitir
que nada lo hiciera. Es por eso te pido, que vuelvas
conmigo-. Le solicitaba la primera elegida a un chico
cuyo rostro había pasado de la amargura a una
genuina sorpresa al escuchar de esos labios tamaña
propuesta, mientras él miraba ese pálido
rostro que ahora estaba imperceptiblemente sonriente
aun cuando sus ojos parecían temblorosos y
ligeramente llorosos. A pesar de esto ella parecía
irradiar una renacida esperanza, la misma que él
había perdido y que aun no lograba encontrar
a pesar de tamaño ofrecimiento.
-¿De
de que estas hablando
?
-¿Por qué nunca me dijiste lo que te
dolía?. ¿Por qué nunca dijiste
que yo te lastimaba?.
-No
no creía que, que tu
-¿Qué yo pudiera entenderlo?-. Pregunto
ella ante el largo mutismo del chico. Luego de otro
silencio ella siguió hablando. -Quizás
hayan muchas cosas que por mas que lo intente aun
no pueda entenderlas, pero el que no las entienda
no significa que no pueda sentirlas. Quizás,
existan demasiadas cosas respecto de las cuales nunca
me había dado cuenta antes, pero no significa
que no pueda darme cuenta de ellas ahora.
Shinji, no me tengas miedo-. Pedía ella con
la voz cada vez mas temblorosa. -Todos me tienen miedo,
todos han huido de mí. Pero tu Shinji, tu nunca
me has temido y has aprendido a conocerme, a ver en
mi cosas que los demás nunca antes habían
visto. Por ello tú no tienes por que temerme,
no tienes que hacerlo
No me temas Shinji. Por
favor tu no
tu no me temas
no huyas de
mi como lo hacen todos los demás
no lo
hagas-.
Al verla allí temblorosa y con un par de lagrimas
recorriendo lentamente su rostro mientras ella le
imploraba por favor que no le temiera, el tercer elegido
fue que pudo comprender de súbito muchas cosas
acerca de aquella chica que estaba a su lado, descubriendo
a la vez cosas que de tan obvias que eran siempre
las pasaba por alto. No importaba por cuanto tiempo
ella hubiera monopolizado por completo el afecto de
su padre; de seguro para ese sujeto, Rei también
sería tan solo otra herramienta mas para lograr
la consecución de sus objetivos, un instrumento
que él desecharía a la primera oportunidad
en que ella revelara su inutilidad. Después
de todo, ya se había resignado a esa dolorosa
idea de ver a su propio padre convertido en todo un
extraño que usaba y abusaba de todos quienes
le rodeaban. Quizás por esto, y a pesar de
su peculiar forma de ser, ella en realidad no era
alguien muy distinta a él. Fue entonces, a
la luz de esto, que una idea repentina surgió
en la mente de ese chico y sin pensarlo mas se la
expuso.
-Rei. ¿Por qué no te quedas aquí
conmigo?.
-¿De que estas hablando?-. Pregunto ella, visiblemente
sorprendida con esta petición. Por su parte,
Shinji se tomo algunos segundos antes de responderle.
-Ahora puedo entenderlo. No me había dado cuenta
de cuanto has aguantado y has sufrido. Aun cuando
tenías el afecto de mi padre, aun así
te sientes sola y aunque no lo demuestras, estas llena
de miedo ante un mundo que por mas que tratas no logras
entender. Y también he entendido que en realidad
tienes razón, aun estando aquí alejado
de todo lo que me hace daño y de todos los
motivos para sufrir, aun así me sigo sintiendo
solo, no he logrado desterrar la soledad. Sobre todo
ahora que te veo aquí
Pero podemos quedarnos
aquí, dejaremos de estar solos y ya no tendremos
mas razones para seguir temiendo. Rei, quédate
aquí
quédate a mi lado.
Un largo silencio que solo era interrumpido por el
suave e intermitente sonido del oleaje muriendo en
la playa se cernía sobre esa pareja. El corazón
de Ayanami se comprimía dolorosamente al sopesar
las posibilidades. Dentro de su corazón ella
sentía unas ganas enormes de decirle que si
y acompañar por siempre a esa alma desdichada
que tenia razón para sanar su alma herida por
la desdicha. Pero al extenderle su mano, un dolor
punzante se clavo en la palma de esta irradiándole
hasta mas arriba de la muñeca. El dolor le
hizo recoger su mano mientras en su cara se marcaba
inconcientemente un rictus de dolor a la vez que ella
reprimía un quejido silencioso de dolor. Una
vez mas, el dolor volvió apoderarse de ella
antes de que ella pudiera lograr neutralizarlo, pero
mientras lo intentaba apareció una nueva imagen
en su mente. La imagen de otra chica a quien había
visto sufrir al extremo de lo indecible y que ahora
dependía de ella para su salvación,
así como la de todos los demás. Pero
principalmente pensaba en ella, quien también
le había enseñado muchas cosas que no
conocía. Fue entonces que ella volvió
a recordar la razón de porque ella estaba dentro
de ese Evangelion y que era lo que debía hacer.
Y fue así que pese a este dilema que oprimía
su corazón ella, una vez mas, opto por anteponer
su sentido del deber a los dictámenes de su
corazón.
-Yo
yo no puedo quedarme-. Y ella retiraba su
mano mientras se disculpaba diciéndole. -Lo
siento-.
-¿Por qué no puedes
?.
-No puedo hacerlo. Porque si yo me quedo, romperé
una promesa.
-¿Una promesa?... ¿De que estas hablando?.
-Yo
yo debo volver. Aun tengo que seguir peleando.
-No necesitas hacerlo
-No. Yo no puedo huir. Me necesitan para luchar, todos
me necesitan. Y sobre todo ella, ella me necesita
-¿Ella?-. Pregunto un interesado Shinji.
-Ayúdame Shinji a salir de aquí
Ayúdame a vencer al ángel y a salvar
a Asuka.
El chico quedo visiblemente sorprendido ante esta
última petición. Temblorosamente él
retrocedió unos cuantos pasos mientras el semblante
de su cara cambiaba abruptamente, revelando la confusión
que le embargaba mientras trataba de asimilar las
palabras proferidas por la chica de mirar escarlata.
Su respiración acelerada y el sudor en su frente
delataban nerviosismo en su persona.
-¿Salvar a Asuka?... ¿Po
por qué?...
-Un ángel esta atacando y lastimó seriamente
al Eva 02 y a Asuka ella esta
-¿Por qué?-. Interrumpió Shinji
con esa pregunta, aun no muy convencido de la situación
que Rei le estaba contando.
-¿Por qué?. ¿No te entiendo Shinji?.
-¿Por qué tu quieres salvar a Asuka?
-Porque ella esta muy lastimada, si no la salvamos
ella podría morir.
-Si fueras tú la que estuviera lastimada, Asuka
no correría a salvarte ni pediría ayuda
para ello. ¿Por qué tu quieres salvarla?.
-Porque debemos hacerlo
-¿Debemos hacerlo?.
La pregunta de Shinji descoloco a Rei, no entendía
porque Shinji estaba poniendo en duda el salvar a
la segunda elegida. Ayanami no entendía nada
y estuvo a punto de preguntarlo cuando el chico le
impacto con un grito.
-¡Dime
¿Por qué debemos
salvarla?!.
-Porque es algo que debemos hacer.
-Piénsalo Rei. ¿Realmente debemos hacerlo?.
-Si-. Respondió ella ya totalmente extrañada.
Pero no hubo tiempo para mas perplejidades cuando
Shinji grito con un impresionante resentimiento.
-¡NO!. ¡No debemos hacerlo!-. Nunca antes
ella había escuchado de los labios del tercer
elegido tanto dolor y, a la vez, tanta ira. Si, la
ira era el sentimiento que ahora parecía invadir
a aquel chico y que estaba cambiando el semblante
de su rostro por completo mientras el seguía
hablando.
-Es su culpa
¡Todo esto es por culpa de
ella!. Tan necia, tan soberbia, tan estúpida
ella debe pagar, ella debe sufrir. Si, ella se cree
la victima de todo, que solo ella ha sufrido mucho,
que solo ella ha sido desdichada y que ha sufrido
demasiado
pero aun no ha tenido suficiente,
aun debe seguir pagando.
-¿De que estas hablando Shinji?-. Preguntó
la primera elegida, sin entender nada, pero él
no le respondía. Ello mientras el rostro de
Shinji estaba transitando desde la ira hacía
un sentimiento mas oscuro que ensombrecía su
rostro, una sensación que lograba transmitirse
al ambiente que la rodeaba y que le recordaba a esa
sensación que había experimentado en
la batalla, cuando ella se sintió observada
por las cuencas muertas de los ojos del ángel.
Ella retrocedió unos pasos antes de que su
piel se erizara y su carne se estremeciera por completo
mientras su alma quería desgarrarse al son
de un grito antes de paralizarse completamente y de
inmediato al ver a ese mismo chico transformado en
algo completamente distinto, en un ser lleno de rencor
no, esto era mas que rencor. Esto era odio en su estado
mas puro.
Fue así como Rei Ayanami descubrió el
significado del miedo, al son de un poderoso y estruendoso
grito de furia del tercer elegido que fue capaz de
generar una gran onda expansiva que remeció
todo el lugar, haciendo volar a Rei unos cuantos metros
por causa del impacto antes de caer de rodillas, y
mientras ella trataba dolorosamente de reincorporarse
veía como rápidamente se derrumbaba
todo el idílico paisaje que existía
a su alrededor, cual escenario de obra teatral que
velozmente se desplomaba a pedazos para ser reemplazado
por un vació oscuro donde solo se veían
los dos chicos y las ruinas de aquel escenario a su
alrededor, ruinas que se disgregaban a la par de hundirse
raudamente en la oscura espesura que había
a los pies de ella. Una vez de pie, el pánico
le ordeno huir de allí, pero una especie de
pared invisible la envolvió, aprisionándola
e impidiéndole moverse, ello mientras la presión
le forzaba volverse a desplomarse dolorosamente de
rodillas, hundiéndose en la oscuridad viendo
frente a si como las facciones de Shinji habían
cambiado por completo, exhibiendo ahora una sonrisa
demencial y perversa, carente de toda piedad, disfrutando
de ver como ella desaparecía inmersa en la
oscuridad. Antes de desaparecer, sus ojos alcanzaron
a ver como él levantaba su brazo derecho para
despertar y desatar así toda la ira que hasta
entonces se había mantenido dormida.
En los exteriores de los cuarteles centrales todos
podían ver con estupefacto horror el hecho
de que dicho Leviatán; hasta hace poco abatido;
había despertado abriendo rápidamente
sus ojos que ahora parecían ser enormes, ojos
imbuidos de un color rojo furioso deslumbrante, como
la sangre fresca recién derramada, color que
evidenciaba la vitalidad recobrada y que se manifestaba
al incorporarse tamaña monstruosidad con pasmosa
velocidad hasta demostrar por completo su imponente
estatura a la par que desplegaba toda su envergadura
al son del mas dantesco y atemorizante rugido que
la humanidad hubiera escuchado jamás, como
si cien mil legiones provenientes de todos los confines
de la tierra se hubieran reunido para gritarle al
unísono su ira a todo el universo. Quizás,
tamaña descripción no fuere suficiente
para hacerle plena justicia a la situación
que allí se vivía. Y definitivamente,
para todos aquellos que se encontraban en el geofrente
esa comparación no era suficiente mientras
veían como las manos del Eva se deformaban
volviéndose bestiales, y de aquellos grotescos
miembros emergían ahora feroces garras mas
bien propias de un bestia de rapiña que de
un prototipo humano, a la vez que veían como
se removían violentamente las armaduras faciales
para permitir que dicha bestia pudiera abrir ampliamente
sus fauces revelando sus ahora grandes y poderosos
colmillos dispuestos a desgarrar todo lo que hubiera
a su paso. Ese monstruo que avanzaba desafiante no
podía ser humano, definitivamente era imposible
imaginar remotamente que pudiera llegar a serlo. De
todas las cosas monstruosas que la humanidad había
creado nada se podía llegar a comparar a la
furia desatada de dicha unidad Evangelion, ahora bajo
la completa merced de un ángel quien lo había
convertido en un aterrador monstruo con hambre de
carne y una sed infinita de sangre, bestia que con
tan solo incrementar y desplegar discrecionalmente
su campo AT logro aniquilar completamente y en solo
cosa de segundos a todas las baterías de artillería
y líneas de defensa que aún ofrecían
alguna resistencia en el geofrente; todo este apoteósico
despliegue de destrucción mostrado tenía
como única finalidad la de tener llano el camino
para cumplir así con la ultima labor que mantenía
pendiente previo al desencadenamiento del final.
Ya completamente seguro de su fuerza y desplegando
todo su poderío, la alguna vez púrpura
unidad primera se abalanzo raudamente y con toda su
saña sobre la yaciente y debilitada unidad
02, sin darle tiempo para que esta reaccionara, el
Eva rojo no oponía resistencia a los poderosos
e inmisericordes golpes propinados cada vez mas con
mas furia y precisión por parte de la, hasta
hace poco nominada, unidad primera.
En el interior de la maltrecha y golpeada unidad
colorada, vemos a una piloto que recién recuperaba
la conciencia, por consiguiente, aun se encontraba
demasiado débil y aterrada como para que pudiera
reaccionar e intentara emprender alguna clase de defensa
contra el ataque del ángel. La sincronización
con su Evangelion era demasiado baja como para que
ella pudiera sentir por si misma el maltrato de su
unidad mas que por los demoledores golpes que provenían
del exterior y cuyos ecos retumbaban levemente por
todo el interior de dicha cápsula. Aun así,
esa chica ya podía intuir que esto seguramente
sería su final. Tal como lo hubiera imaginado
Asuka Langley Sorhyu, ella moriría durante
el transcurso de un combate, pero en vez de morir
en medio de una épica batalla, como hubiera
esperado o imaginado, moriría paralizada por
el miedo, viendo como el albo enemigo le sometía
a su merced y sabiendo que faltaba muy poco para que
aquel monstruo le asestara el definitivo golpe de
gracia que pondría fin a su sufrimiento.
Asuka se sentía muy decepcionada de si misma,
no esperaba de que todo terminaría de esa forma
tan patética para ella; esperando sentada en
el interior de su cabina, a la espera de que la muerte
llegara de un momento a otro mientras tenia aun le
quedaba tiempo para reflexionar sobre lo que había
sido su vida.
"Todo ha terminado
todo lo que alguna vez
tuve, todo lo que quise, todo ya se ha perdido para
siempre. Todo lo he dejado ir
y todo por culpa
de mi estúpida necedad".
Temblorosa ante esta idea, ella abrazó a sus
piernas mientras olvidaba su orgullo para buscar un
ultimo apoyo mientras susurraba un lamento.
-Ese ángel
él, el ha violado mi
mente y me forzó a ver lo que siempre me había
empeñado en ocultarle a todos y en negarme
a mi misma. Me hizo ver cuan tonta he sido todo este
tiempo, pretendiendo ser lo que no soy. Yo quería
ser fuerte para nunca mas tener miedo, y en lugar
de ello yo voy a morir
moriré sola, sin
nadie a mi lado, sin nadie que me acepte
-.
Aquellos ojos azules lloraron por la veracidad de
esta afirmación y por la revelación
indudable de que ella era la única responsable
por haber terminado en esa soledad. Se abrazó
a si misma cerrando sus ojos esperando de que todo
este sufrimiento concluyera de una buena vez por todas
mientras susurraba sus lamentos.
-Me he sentido tan sola. Y pensar que siempre quise
estar sola, y ahora que lo estoy descubro que nunca
he querido estar realmente sola, tan solo quería
un espacio para mi.
Mientras tanto, en el exterior, uno de los tantos
golpes del enemigo termino por destruir las protecciones
faciales del Evangelion abatido mientras que de su
boca herida brotaban verdaderos chorros de sangre
que este Leviatán a duras penas lograba escupir.
En el interior, la pelirroja lloraba abiertamente
y sin disimulo, visiblemente arrepentida por todas
las acciones y omisiones que ahora le pesaban demasiado
en su conciencia, ello mientras esperaba a la muerte
recitando una especie de mántra.
-Voy a morir, voy a morir, voy a morir, no quiero
morir, no quiero morir, no quiero morir, estoy sola,
siempre sola, no quiero estar sola, no quiero estar
sola, ¡Odio estar sola!... ¡¡¡Ya
no quiero estar sola!!!.
Asuka gritó y cerro sus ojos mientras una fría
lagrima se deslizaba lentamente por una de sus mejillas,
a la espera de la pronta inminencia del golpe de gracia.
Pero algo paso
no supo ella a que atribuirlo,
solo supo que el escalofrío que la embargaba
fue reemplazado por una repentina sensación
de calidez manifestada en un calido abrazo que le
reconfortaba y hacia desaparecer sus temores. Fue
en medio de esta estrechez, cuando ella escucho dentro
de si una voz que no supo de donde provenía,
pero supo hablarle a lo mas profundo de su alma, brindándole
a ella un mensaje de esperanza.
"Tu no morirás".
Ella abrió sus ojos y una visión vaga
y lejana paso por segundos frente a sus ojos, la imagen
de alguien quien a pesar de haberse marchado estaba
allí frente suyo. Sonriente y feliz esa imagen
femenina le hablo.
"Nunca llores por lo que pudo ser y no fue
"
Y el corazón de la destinataria se lleno de
emoción al reconocer esa voz que no había
escuchado en tanto tiempo, pero que nunca había
logrado olvidar.
-¡¿Mama?!.
La forma se volvió reconocible para la segunda
elegida, a la vez que esta le sonreía y volvía
a hablarle.
-¡Mama!. ¡¿Eres tu mama?!. ¡¿Acaso
has vuelto por mi?!.
"¿Por qué estas sufriendo?"
-¡Ayúdame mama!. ¡Me estoy muriendo!.
"¿Por qué cerraste tu corazón?.
Nunca cierres tu corazón
"
-¿Cerrar mi corazón?. ¡No lo entiendo!.
Por favor mama
¡Ayúdame a salir
de aquí!.
"
nunca renuncies a luchar
"
-¡¿A que te refieres?!.
"
y, por sobre todas las cosas, nunca dejes
de luchar por lo que tu amas".
-¿Luchar por lo que yo amo?.
"Piensa en lo que mas quieres, y siempre hallarás
la fuerza para vencer".
-¿En lo que mas quiero?... ¿Pero cómo
yo puedo saber eso?-. Preguntó Asuka esperando
alguna respuesta, pero ello fue en vano, ya que la
visión desapareció.
-¡Mama!. ¡No te vayas!. ¡No me dejes
sola!. ¡¡¡No me dejes morir!!!...
¡¡¡No me dejes!!!-. Grito ella,
cual niña descorazonada al borde de las lagrimas.
Y en medio de sus amargas lágrimas fue que
todas esas frases volvieron con fuerza a su mente.
"Nunca llores por lo que pudo ser y no fue
"
-¿Qué me quisiste decir con eso mama?.
"Nunca cierres tu corazón
"
-Si lo abría, yo podía ser lastimada
"
nunca renuncies a luchar
"
-¡Ya no puedo hacerlo!.
"Piensa en lo que mas quieres, y siempre hallarás
la fuerza para vencer".
-Lo que mas quiero
lo que yo más quiero
Las imágenes pasaron velozmente por su mente
como si fueran en retrospectiva. Ahí estaba
el recuerdo de su madre, quien ya se había
marchado para no volver, no importaba cuanto se hubiera
emocionado al vislumbrarla por unos instantes, ella
nunca volvería.
El ruido que hacían los restos de armadura
al ser violentamente removidos resonaban en el interior
del Entry plug de la unidad colorada. El cuerpo desnudo
y herido de dicha unidad yacía presto para
ser destazado por la alba monstruosidad, quien se
gano sobre dicha unidad lista para ahorcarla hasta
reventarle el cuello. La fuerza que ejercía
era tan poderosa que Asuka sentía como si el
enemigo la estuviera estrangulando a ella misma, y
mientras sentía el dolor observaba fijamente
a su verdugo. Y logro ver tras esa forma blanquecina
a una criatura adolorida sedienta de venganza por
el dolor que había recibido todo este tiempo,
una criatura que pese a estar deformada por tamaña
inquina, aun tenía esencia de humano, alguna
forma de humano. Así fue como la segunda elegida
reconoció al Eva 01 y, acto seguido, vino a
su memoria la imagen del chico que solía pilotear
dicha unidad.
-Shinji-. Expreso con dificultad la chica pelirroja,
sintiendo un fuerte dolor tanto en su cuerpo como
en su alma al saber que ahora el le estaba agrediendo
con saña, quizás aprovechándose
de la situación para devolverle a ella todos
y cada uno de los golpes que de una u otra forma ella
le había propinado.
-Detente, por favor
detente
-. Fueron las
suplicas que ella le hacía al monstruo. Pero
el Eva inmisericorde solo respondía con mas
ira sobre ella sin escuchar las reiteradas suplicas
de ella, suplicas que menguaron a medida que el aire
se le agotaba, las fuerzas le flaqueaban y la fuerza
vital abandonaban aquel gracioso cuerpo. El frío
abrazo de la muerte le rodeaba y su áspero
ósculo se sentían muy próximos
a ella. Y antes de abandonarlo todo, las reminiscencias
de cierta chica peliazul que la había acompañado
en estos últimos días vinieron a su
mente.
-Ayanami
Rei Ayanami-. Pronunciaba ella reiterativa
e imperceptiblemente el nombre de esa chica, mientras
sus ojos silenciosamente lloraban, lamentándose
el no haber tenido nunca el valor de decirle cuanto
la amaba y que iba a morir sin haberle dicho nunca
cuanto la amaba. El corazón de Asuka se destrozaba
ante esta posibilidad y con todo el dolor que podía
cargar grito una suplica desesperada.
-¡¡¡No!!!.
Simultáneamente a esto, y creyéndole
ya definitivamente vencido, el ángel soltó
el cuello de su presa y se preparo para asestarle
el golpe definitivo. Pero fue entonces cuando el Leviatán
rojo alzo de improviso uno de sus brazos y con sus
manos logro detener el golpe aniquilador de su enemigo.
No solo eso, su mano sujeto con fuerza el puño
del Eva 01, negándose a soltar su amarre. Ello
pese a que el núcleo estaba perforado casi
por completo, la unidad que piloteaba se encontraba
semidestruida, casi no exhibía sincronización
con su piloto y el sistema "Dummy plug"
no se encontraba operativo. Molesto, el ángel
lanzo otro golpe, pero este también fue certeramente
interceptado por el Eva rojo.
En el interior de la cabina, una jadeante Asuka recuperaba
las fuerzas mientras sus enormes ojos abiertos de
par en par delataban la revelación de una verdad
que ahora podía dimensionar. Ahora entendía
en plenitud el sentido de las frases de su madre.
-Yo se lo que quiero, se a quien quiero. Si cierro
mi corazón voy a morir, pero si lo abro y no
renuncio a luchar, podré vencer
Yo no
voy a morir, no voy a perder
¡Ya no tengo
que seguir temiendo, porque ya tengo una razón
para vencer!-.
La respiración de Asuka se aceleraba al igual
que su corazón cuando se dijo a si misma. -No
debo temer, porque tengo algo que quiero, tengo una
razón por la que he de luchar
yo no puedo
rendirme-.
Él ángel pareció que de alguna
forma logró percibir el renacimiento de la
unidad roja y su piloto, molesto por este contratiempo
decidió volver a atacarle. Pero no contaba
con la nueva resolución de la chica pelirroja,
quien imbuida de renovadas fuerzas logro incorporar
su unidad mientras gritaba al mundo su decisión.
-¡Yo no voy a morir!.
Con esta nueva resolución de la piloto, que
fue ferozmente replicada por un estremecedor grito
de la unidad roja, pudo la piloto comenzar a revertir
el curso de la batalla, pasando ella ahora a atacar
al enemigo, golpeándolo con furia mientras
la piloto imponía su renovada voluntad de sobrevivir
y de luchar para poder encontrarse al final con la
persona que amaba, esperando de que no fuera muy tarde
para encontrarse con ella y así poder confesarle
todo lo que sentía en su corazón.
Enervado y completamente errático, el monstruo
blanco ya no podía seguir gobernando la batalla
y trataba de rugir y de hacer aspavientos para amedrentar
a su rival y demostrar un poderío del cual
ya estaba comenzando a carecer. Pero los reiterados
y certeros golpes de la unidad 02 le estaban causando
serias lesiones que ya no podía curar por si
mismo, el enemigo también estaba cansado y
ya no tenia fuerzas para proseguir su desgaste en
esa titánica y estéril batalla, y esto
quedo manifiesto cuando tras solo un par de minutos
de combate, la raída unidad segunda logro abatir
las piernas del ángel y ponerlo a su merced,
revelando en su pecho una serie de abultados hematomas
similares a enormes venas hinchadas que convergían
en una esférica protuberancia de color blanco
azuloso.
Al vislumbrarla, la segunda elegida sonrió
de satisfacción al ver por fin al monstruo
cansado y abatido. La victoria que antes parecía
ser lejana e imposible estaba ahora a su alcance.
Concentrando toda su fuerza, el Eva rojo empuño
su mano desnuda y golpeo el núcleo para destruirlo
y poner fin de una vez a este martirio. Y con un grito
de rabia Asuka hizo que la unidad segunda descargara
toda su furia, impactando violentamente contra el
núcleo del enemigo.
Un sonido similar al eco de un trueno resonó
en todo el lugar cuando el núcleo del ángel
fue resquebrajado por el certero golpe, penetrando
al interior de dicha gigantesca protuberancia. Fue
en aquel entonces, cuando el enemigo exhibió
una demencial sonrisa, como si hubiera estado esperando
este momento para asestarle un certero e inesperado
golpe de gracia.
Desde el interior de dicha protuberancia se disparo
un poderoso chorro de una sustancia blanquecina y
espesa que cubrió raudamente el puño
y buena parte del brazo derecho del Eva. La unidad
roja y su piloto no solo sintieron como dicha espesura
se adhería con fuerza al cuerpo del Evangelion,
sino que además veían como esta cobraba
vida y se iba remontando velozmente por su brazo a
la par que esta cosa se adentraba violentamente en
sus carnes.
En un intento desesperado, Asuka intento despegar
esa sustancia del cuerpo de su Eva usando su mano
libre, y de hecho logro despegar parte importante
de ese elemento, sin embargo antes de que pudiera
deshacerse de estos restos ellos cobraron vida y se
adhirieron en su otro brazo y se expandieron raudamente,
sintetizando velozmente el cuerpo del Leviatán
colorado, ello mientras el enemigo se incorporaba
y se disolvía rápidamente a la par que
envolvía en un asfixiante abrazo a la unidad
segunda, destruyendo de paso el cable alimentador
de energía y cortando todas las comunicaciones
con el cuartel.
Al igual como había pasado anteriormente con
la unidad primera, el pánico se apodero de
la piloto al verse sobrepasada por aquel formidable
enemigo, no obstante todo el empeño que ella
había puesto en vencer a ese monstruo. La confianza
de la pelirroja piloto parecía que otra vez
se iba a desplomar mientras ella trataba de resistir
con sus fuerzas la intromisión que ese ser
hacía en su Eva y en su mente, al volver a
sentir ese desquiciante dolor que otra vez estaba
oprimiendo su mente y que la estaba haciendo desfallecer.
-¡No, no otra vez. No ese dolor!... ¡Nooooo
!-.
Grito Asuka mientras asía con fuerza su cabeza
al sentirse desfallecer producto del cansancio de
su mente y de su espíritu, fatigados ya por
tan larga y extenuante lucha.
En un supremo esfuerzo, ella alzó su cabeza
para concentrarse e intentar un ultimo esfuerzo, pero
su ser ya se encontraba exhausto y su visión
ya se estaba volviendo borrosa, al ver como el monstruo
gobernaba el Evangelion. Sin mas fuerzas para seguir
luchando Asuka susurro el ultimo pensamiento que tuvo
antes de que las fuerzas le abandonaran.
-Nunca pude decírtelo Rei
lo siento.
Y dicho esto la chica de cabellera escarlata se desvaneció,
cerrando sus ojos creyendo que su hora había
llegado. Pero no sería así.
Asuka abrió sus ojos para encontrarse repentinamente
de pie en medio de una extraña dimensión
oscura, ella podía verse y sentirse a si misma,
pero la obscura espesura le impedía ver que
había mas allá, dándole la impresión
de estar inmersa en una especie de extraño
espacio infinito, sin entradas ni salidas. Luego de
un rato ella decidió dar unos pasos para ver
donde estaba y ver si podía salir de ahí,
pero después de un rato solo sentía
que caminaba en círculos ciegos en medio de
la nada.
-¿Acaso esto será la muerte?-. Pregunto
ella susurrante.
-No, pero muy pronto desearás que así
sea-. Le respondió una voz furiosa, llena de
resentimiento y deformada por el dolor y las ansias
de venganza. Era una voz aterradora de solo oírla
para cualquiera, sin embargo el pavor que Asuka sintió
en su alma no se debió únicamente al
escuchar esa declaración de odio; sino que
además, porque a pesar de sonar grave y deformada,
ella no demoro en reconocer al dueño de dicha
voz; pese a que para sus adentros se resistía
a creer que esa voz pudiera corresponder al mismo
chico tímido que alguna vez conoció
y que en el fondo de su ser ella había aprendido
a respetar y a aceptar, a pesar de su carácter.
-No
no puedes ser
¡No puedes ser
tu!-. Dijo ella sorprendida para si misma. Pero esta
presencia pudo escucharle y reírse sádicamente
de su incredulidad antes de preguntarle en ese mismo
tono: -Dime, ¿Qué es lo que no puede
ser, Segunda elegida?.
Ante el silencio de la chica, él prosiguió
con su exaltada diatriba. -¡Acaso no puedes
creer que sea mas fuerte, mas poderoso y mucho mejor
que tu!... Nunca pudiste creerlo, nunca pudiste aceptarlo;
de hecho, tu nunca pudiste aceptarme; tu siempre me
odiaste, siempre me envidiaste. Y como nunca pudiste
doblegarme te empecinaste en hacer de mi vida un insoportable
infierno soportando día a día tus estúpidos
berrinches de mocosa malcriada y tus fatuas pretensiones
de superioridad-.
Luego de una risa siniestra, el prosiguió con
evidente desprecio en su voz. -Pero hela aquí
he aquí a la grandiosa, portentosa y poderosa
piloto del Eva unidad 02: Asuka Langley Sorhyu. ¡Si!.
¡He aquí a una niña estúpida
que todas las noches llora por los rincones la muerte
de su querida mamita y que lamenta en secreto que
ella no se la haya llevado con ella al estúpido
cielo!. ¡Una necia que solo puede sentirse fuerte
lastimando a los demás, gozando con el sufrimiento
ajeno!. ¡Una chica despreciable, que se sabe
despreciable y que solo puede sobrevivir despreciando
a los demás, que solo puede satisfacerse humillando
a los demás!...-.
-¡Ya basta!-. Grito ella tratando de amedrentar
con su furia, un grito que sin embargo sonó
a miseria.
-¡¿Por qué?!. ¡Te duele
la verdad, te duele la maldita verdad!. ¡¡¡¿Eh?!!!
-¡No sigas!- Gritaba ella implorando piedad.
-¿Qué es lo que estas diciéndome?.
¡No te oigo!-. Replico él de manera cáustica.
-Ya
Ya no sigas-. Trato ella de seguir implorando
ahora con la voz mas disminuida debido al doloroso
abandono de sus fuerzas.
-¡Ya cállate!. Hasta tu grito de piedad
suena ruin y miserable. Realmente, eres indigna. Y
ahora, eres patética
-Por favor Shinji. Por favor tu ya
ya
ya no sigas-. Pidió ella en un tono mas sumiso
y apenas audible, producto del dolor de la revelación
de tantas verdades tan crudas.
-A ver, a ver
¿Qué es lo que me
estas diciendo?-. Pregunto él con cada vez
mas sarcasmo en su voz.
-Por favor ya
ya deja esto
-. Dijo la chica,
apenas con fuerza en su voz.
-¿Tu quieres qué yo deje esto?... ¡Já!.
¿Y porque yo habría de dejarlo?. ¡Si
ahora viene la mejor parte de todo!. El momento en
que tu calvario recién comenzará.
Y desde todos los rincones de la densa oscuridad diversas
ráfagas recorrieron dicha vastedad, convergiendo
y arremolinándose furiosamente no muy lejos
de donde se encontraba ella, disipando de allí
la oscura niebla, permitiéndole con mucho esfuerzo
ver a esa chica una difusa forma que se iba aclarando
a medida que se acercaba a paso sereno y decidido.
Para cuando estuvo lo suficientemente cerca de ella
sintió desesperación al revelarse la
figura de su acosador, a quien ella había conocido
alguna vez como un chico tímido y débil.
De hecho, parecía verse igual que siempre,
vistiendo con la misma camisa y pantalones que solía
usar. Sin embargo ahora se veía completamente
diferente; imbuido y repleto de odio contra un mundo
que solo tuvo para el dolor e indiferencia; rencor
contra un destino que le condenaba y; sobretodo, contra
esa jovencita a quien miraba con profundo desprecio
porque ella alguna vez solo eso le había prodigado.
-Por fin puedo volver a ver tu rostro, verlo incrédulo
ante esta fuerza, una fuerza que te llega a atemorizar
No sabes Asuka por cuanto tiempo había estado
esperado secretamente ver esa expresión deformando
tu bello y orgulloso rostro.
Lentos pasos rompían el silencio sepulcral
que se había formado en dicho lugar. Asustada,
ella trato de levantarse y retroceder, pero entre
su miedo y el cansancio ella apenas lograba levantarse
para luego caer sin que lograra retroceder. Todo ello
mientras el enemigo se acercaba a paso firme hasta
quedar frente a frente con su victima.
-Siempre tu me tildabas de débil y pusilánime,
y siempre me agrediste, pretendiendo que así
podría llegar a ser mas fuerte. Y mira como
nos ha cambiado la vida. Realmente el destino puede
reservarnos sorpresas demasiado irónicas
-.
Sentencio con sorna para luego gritar furioso. -¡¿Quieres
saber que tan fuerte me he vuelto?!. ¡¿Quieres
realmente saberlo?!-.
Y entonces, Asuka recibió lo último
que esperaría recibir de parte de él.
Un ruido seco fue todo lo que necesito para que su
gracioso cuerpo cayera tumbado. Junto con su cuerpo,
todo lo que quedaba del orgulloso espíritu
de esa chica también se desplomaba violentamente.
Mientras que sus manos acariciaban el ardor furioso
de una de sus mejillas que habían adquirido
una tez colorada producto del dolor y la sangre que
con su áspero sabor contribuía a maquillar
sus pómulos y sus suaves labios que probaban
la furia del vital liquido mezclada con la amargura
del llanto que se entremezclaba.
Las lágrimas reprimidas a causa de tanto dolor
y su cuerpo extenuado y jadeante hablaban por esa
alma sufriente que no podía dar crédito
a que él se hubiera atrevido a golpearla. Normalmente
ante esto, ella hubiera reaccionado como mínimo
golpeando con furia y sin misericordia a ese chiquillo
insolente que había osado violentarla en tal
forma. Sin embargo ahora ella estaba ahí tumbada
en el suelo, sin animo alguno de levantarse, sintiéndose
por un lado merecedora de tamaño castigo, pero
a la vez ella llorando en silencio lamentando que
una parte tan importante de ella como su orgullo se
hubiera destruido para siempre.
-Y bien Asuka
¡¿Acaso no piensas
defenderte?!-. Le gritaba iracundo mientras él
volvía a golpearla. Viendo que ella no pensaba
defenderse, él se entusiasmo notoriamente,
prosiguiendo con sus golpes cada vez mas violentos
a la vez que él le lanzaba gritos cada vez
mas hirientes con cada golpe, a fin de mancillar su
espíritu en la misma proporción que
él mancillaba su cuerpo.
-Vamos nena. ¡A donde quedo tu orgullo!. ¡A
donde quedo toda tu dignidad!. ¡¿Acaso
no te creías la mejor piloto del universo?!.
¡No eres nada!. ¡Tu no eres nada!. ¡Solo
eres una mocosa estúpida!. ¡Una infeliz
perra bastarda!. ¡Una miserable soberbia mal
parida!. ¡Te odio!. ¡Te odio!. ¡Te
odio!. ¡¡¡TE ODIO!!!.
Para cuando termino este irracional castigo una irreconocible
Asuka estaba tirada en el suelo, llorando cual verdadera
Magdalena agobiada por todo el dolor de los golpes;
lastimada por todas esas hirientes y ponzoñosas
palabras; atormentada por la renacida culpa de haber
sido ella la gran responsable de que ese chico hubiera
acumulado tanto odio contra ella hasta el punto de
hacer que Shinji solo pensara en atormentarla y destrozarla;
y resentida contra ella misma, por haber sido tan
necia al pensar solo en ella sin considerar si al
hacerlo lastimaba o no a otras personas, y tan estúpida
por haberse dejado avasallar sin hacer siquiera el
atisbo de intentar hacer entrar en razón a
su atacante, o por ultimo, el intento de oponer resistencia,
dejándose en su lugar violentar fácil
y gratuitamente. Todo por causa de la culpa que la
afligía.
Aunque algo cansado, el sádico rostro del agresor
reflejaba la completa satisfacción por su cometido.
Había logrado violentar a su victima hasta
el punto de reducirla a la calidad de guiñapo
humano que no podía hacer nada mas que lamentarse
de su desdicha y compadecerse de su orgullo destruido.
-Pensar que alguna vez parecías ser tan orgullosa
y poderosa, al punto que llegue a creerte y a temerte.
Pensar que alguna vez llegue a soñar con tenerte
y deseaba tocarte, anhelando conquistarte y hacerte
mía
Y ver ahora que todo en realidad
no era mas que una imagen que aparentabas para asustar
y herir a los demás; ver que todas mis ilusiones
estaban construidas sobre una torre de espejismos
y mentiras, de burdas mentiras que llegue a creer.
Solo eres una puta indigna que me hace sentir asco
con solo mirarte, con solo sentirte siento nauseas,
con solo saber que estas aquí indignamente
llorando frente a mi; no sabes cuanto me molesta todo
esto
Y por eso Asuka
morirás-. Termino de
decir esta frase como si fuera un juez implacable
que dicta con fiereza su sentencia firme y definitiva.
Respiro con fuerza e ira, como un animal listo para
abatir a su moribunda presa. Apretó uno de
sus puños hasta que sus nudillos quedaron blancos
a la vez que esos ojos inyectados de odio aterraban
a su victima de forma tal que la petrificaban, obligándole
a observarles cuando todo lo que quería ella
era escapar de esa mirada que de poder matar, hace
mucho que la habría fulminado. Este podría
haber sido el instante perfecto de gloria para el
enemigo, pero repentinamente algo cambio.
El suelo comenzó a temblar y a resquebrajarse
raudamente bajo ellos. Bajo las grietas asomaba un
inusitado brillo de inmaculado color blanco que no
solo absorbía la negra espesura, sino que además
irradiaba su luz por el vasto espacio.
-¡Que esta pasando!. ¡Que estas haciendo!-.
Grito descontrolado el enemigo mientras veía
como las grietas se expandían derrumbando el
negro escenario: -¡No podrás impedir
mi victoria, no importa cuanto te esfuerces!-. Volvió
a gritar él con furia al ver como el suelo
que estaba bajo sus pies también se estaba
resquebrando. Al ver que nada cambiaba, levanto violentamente
a la segunda elegida del suelo tomándola como
rehén mientras gritaba como loco: -¡Todo
esta perdido para ti, no podrás impedir que
ejerza mi derecho y cobre lo que me pertenece!-.
-Tu no tienes derecho a cobrar ningún premio.
Ninguna vida puede ser un premio-. Le replicaba una
voz de origen indeterminable, solo quedaba claro una
cosa, era una voz firme y decidida, una voz de mujer.
-¡Mientes!. Tomare lo que me corresponde y pondré
fin a esta locura.
-No lo harás. Entrega ese cuerpo, no te pertenece.
-¡No!. ¡Ya es mió, puedo hacer
lo que quiera con él!. ¡Tu intento es
desesperado, porque ya he ganado!.
Un fuete crujido resonó por todo el lugar,
terminando de destruir el oscuro escenario mientras
emergía de la nada una forma graciosa y etérea,
una forma vestida en un traje fulgurante que lograba
opacar al blanco de su alrededor, una forma tan luminosa
que no podía ser observada sin que los ojos
se cegaran por el resplandor que emitía.
-No puede ser
¡Esto no puede ser!-. Fueron
los últimos gritos de ese chico antes de que
esa forma luminosa irradiara todo el lugar junto con
la potencia de un vendaval que se expandió
en todas direcciones junto con un estampido que resonaba
hasta el infinito. Asuka cerro sus ojos producto del
brillo y el golpe huracanado la hizo caer, antes de
sentir de que algo la sujeto justo en momentos que
la estampida penetro dentro de ella.
Cuando todo pareció calmarse, Asuka abrió
sus ojos y vio a la persona quien la abrazaba. Era
una presencia cálida y brillante, al sentir
su abrazo tan de cerca pudo darse cuenta de que era
una mujer. Y al levantar su mirada, pudo reconocer
quien era ella. Y fue así que entrecortadamente
producto del cansancio y de todas las emociones vividas
ella pregunto.
-¿R
Rei?.
La presencia sin embargo solo le sonrió y le
dio un beso en los labios antes de responderle.
-Descansa ahora. Yo me encargare de esto.
Dicho esto, la presencia tumbo suavemente a la chica
pelirroja en el suelo para luego dirigirse en frente
suyo. Esto mientras Asuka estaba asombrada de ver
a esa presencia. Pudo reconocerla fácilmente
como la primera elegida, y sin embargo ahora ella
se veía tan diferente. No parecía ser
la misma chica de aspecto frágil que había
conocido. Ahora parecía verse como toda una
mujer.
Lo otro que llamo su atención fue ver algo
brillante replegándose en las espaldas de Rei
mientras esta avanzaba. No fue sino hasta que estas
cosas terminaron de replegarse cuando Asuka logró
darse cuenta que lo que llevaba Rei en sus espaldas
eran alas. Y al replegarse por completo las alas se
dio cuenta de que estas causaban el fulgor que la
había cegado y que en realidad la presencia
se encontraba completamente desnuda.
Camino ella un poco mas adelante hasta encontrarse
con el cuerpo de Shinji tirado en el suelo, sin señales
aparentes de vida. A lo lejos, Asuka vio como a medida
que ella acariciaba el rostro del tercer elegido,
su semblante se entristecía mientras una lágrima
pareció asomarse de sus ojos y recorrer aquel
candido rostro.
De pronto, ella dejo de dar caricias a ese rostro
inmóvil y se incorporo mirando hacia arriba
mientras volvía a desplegar con rauda fuerza
sus variados pares de alas, mientras ella susurraba
con relativa fuerza una frase que resonó como
un eco por todo el lugar.
-El aun esta aquí. Pero no nos vencerá.
Yaciente en medio de los jardines inmediatamente
próximos a los cuarteles centrales, la destrozada
unidad segunda comenzaba a convulsionarse violentamente
y a mostrar estertores que reflejaban el regreso de
una vida que se creía perdida. En el cuartel
todos observaban como dicho leviatán se ponía
de pie, sin saber si quien se levantaba era el Evangelión
02 controlado por su piloto asignada, o si este era
el ángel que venía a desatar el tercer
impacto. Una vez incorporado, este se mantuvo estático
por segundos que se hicieron insoportablemente eternos
para todos en el cuartel.
De repente, el Eva volteó su cabeza y elevó
su mirada, dirigiéndola hacia el cenit de la
cúpula del geofrente, muy cerca de donde se
encontraba la gran abertura donde instantes antes
había ingresado ese monstruo. Se dirigió
rápidamente en esa dirección hasta quedar
justo debajo de la abertura, viendo hacia el cielo
gris azulado que se veía a lo lejos. La unidad
hizo el ademán de estirarse y arquearse levemente
mientras algo parecía abultarse en la espalda
de la unidad 02.
-¡¿Cómo se encuentra Asuka?!-.
Pregunto Misato.
-No lo sabemos Mayor, aun seguimos sin contacto con
el "entry plug"-. Le respondió un
operario.
-¡¡¡Maldición!!!-. Bramo
Misato ante la ignorancia de lo que le pasaba a Asuka.
Decidida a no perder a su pupila como había
perdido antes a los otros dos pilotos ella grito.
-¡¿No tenemos algún informe de
las gráficas?!-.
-No Mayor.
-¡Mierda!. ¡Sigan intentando averiguar
si MAGI puede
!
-¡¿Pero que demonios esta pasando?!-.
Interrumpió bruscamente con esa exclamación
la doctora Akagi al ver como de esas abultadas protuberancias
emergían lentamente brillantes, finos y largos
filamentos que parecían apuntar en distintos
sentidos, emulando a una rosa de los vientos. Una
vez que alcanzaron estos una determinada longitud,
estos rápidamente se desplegaron, revelando
una característica de la cual los Evas no habían
sido originalmente dotados. A pesar de que todos pudieron
observarlo, nadie tuvo el valor de describir lo que
veían, salvo la voz de un hombre mayor quien
asombrado pudo decir lo que estaba pasando.
-¡Un Eva alado!. Eso
eso es imposible.
Varios de los allí presentes se voltearon para
observar al viejo profesor Fuyutsuki, quien asombrado
se había levantado de su puesto, viendo boquiabierto
la escena mientras aun trataba de darle crédito
a lo que estaba siendo proyectado en las gigantescas
pantallas. Ello mientras la Mayor Katsuragui miraba
de reojo el rostro imperturbable del Comandante, quien
desde hacía un buen rato se había mantenido
completamente al margen de todas las acciones, y esta
vez no parecía ser la excepción.
"¿Qué estará pensando ese
sujeto?. ¿Estará esto dentro de sus
planes, o dentro de los planes de SEELE?".
-Maya, infórmame de si el Evangelion exhibe
alguna clase de patrón anormal-. Pidió
la doctora a su fiel asistente.
-Negativo doctora, el Eva no manifiesta ningún
patrón anormal.
-¿Qué se supone que deba significar
eso?-. Preguntó Misato a Ritsuko, retornando
a su deber principal de comandar el combate. La blonda
doctora sin embargo, le respondió seriamente
a su amiga con la única respuesta que tenía.
-No lo se Mayor, realmente, no lo se.
El rugir furibundo del Evangelion retumbaba por todos
los rincones del geofrente mientras enseñaba
sus dantescas alas desplegadas. De improvisto, la
criatura agito brevemente sus alas levantando una
ventolera en el normalmente calmo interior del geofrente
y luego de dar un salto se elevo, ascendiendo velozmente
por la abertura.
-¡El Eva esta huyendo!-. Grito un operario.
-¡Esta por llegar a la superficie!-. Informo
otra operaria.
"Es imposible". Fue el leve murmullo que
susurró el silente Vice Comandante. Mientras
que algunos metros mas abajo, Misato se pregunto para
sus adentros una vieja pregunta que siempre la descolocaba
en situaciones como estas:
"¿Qué clase de seres son en realidad
los Evas?
En la superficie de ciudad fortaleza vemos que de
la boca del gigantesco cráter emergía
esta indeterminable criatura, quien con un nuevo batir
de sus alas se dio impulso para proseguir su ascenso
a los cielos con una fuerza aun mas inusitada que
antes, llegando incluso a escapar de la atmósfera
y lanzarse a la inmensidad del espacio. Ello mientras
que a centenares de kilómetros de allí,
un artefacto detenía abruptamente su incesante
marcha por el cosmos. La doble punta de uno de los
extremos de la "Lanza de Longinus" se enroscaron
hasta llegar a unificarse, ello mientras el otro extremo
que se encontraba fisionado procedía a separarse
y a revelar una doble punta. Ya completamente reconstituida,
la lanza devolvió su camino, redirigiéndose
con fuerza hacia un pequeño planeta azul.
En algún rincón dentro del ser del
Evangelion, una radiante presencia angelical levantaba
el cuerpo inerte de Shinji Ikari, abrazándolo
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