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Capitulo 1. Culpa.
Mientras Asuka se perdía por los rincones
de Nerv, todos los operarios miraban en los gigantescos
monitores los resultados de la operación fracasada.
Un silencio sepulcral se cernió sobre todo
el centro de mando, y en las caras de casi todos los
funcionarios salvo de uno que estaba en lo alto
del puente de mando en el puesto de la Comandancia
se veía el mismo rostro triste, desconsolado
y derrotado.
La Mayor Katsuragi rompió ese silencio tácito
que se había formado y le pregunto algo nerviosa
a la Doctora Akagi. Doctora
¿Existe
alguna posibilidad de reiniciar el proceso o esperar
a mejores condiciones para intentar un nuevo plan
de rescate?-.
-No Mayor-. Le dijo con un hondo y sincero pesar.
El plan solo puede ser intentado una sola vez,
el ser y el alma de Shinji ahora ya son parte del
ser y del alma del Evangelion. Lo siento Mayor pero
nosotros ya no podemos hacer nada mas-.
-¿O sea el esta
?.
Misato no tuvo valor de terminar la frase. Y la doctora
tampoco tuvo el valor de completar la oración.
Ello pese a que ambas sabían perfectamente
de que estaban hablando.
Ante la mirada incrédula y desencantada de
Misato, la doctora trato de justificarse. El
decidió no volver. Nosotros no podemos hacer
nada. Fue su voluntad de permanecer allí adentro
la que no nos permitió traerlo de vuelta
-.
-¡De que mierda nos sirve todo el poder de
la ciencia si esta no puede salvar a una persona!-.
Interrumpió bruscamente la Mayor. -¡Devuelvanme
a Shinji!. ¡No lo quiero atrapado dentro de
esa cosa!. ¡Quiero que me lo devuelvan!. ¡Devuélvamelo!...
Y la Mayor se sentó abatida en una silla que
había por allí desocupada para poder
llorar su desdicha, mientras Ritsuko intentaba consolaba
y los operarios solo podían limitarse a observar
la situación.
En esto Gendo Ikari, quien había estado silente
observando la situación durante todo el tiempo
se puso de pie y con una voz aun mas seria que de
costumbre fue que dio la siguiente orden. -A
partir de este momento todo el personal puede retirarse-.
Ante la mirada atónita de todos los trabajadores
de Nerv allí presentes él reitero la
orden. Y con la finalidad de que la orden fuera indubitada,
el Comandante fue el primero en hacer abandono de
las instalaciones, seguido por el Vicecomandante Fuyutsuki.
Lentamente, uno por uno todos los funcionarios de
Nerv comenzaron a hacer abandono de las dependencias
de dicha organización, hasta que solo quedaron
Ritsuko quien estaba tratando de consolar a Misato,
y tres de los operarios quienes miraban la escena
Maya, Makoto y Shigeru.
El ruido de una cosa metálica siendo golpeada
inmisericordemente sin cesar resonaba por todo el
camerino de mujeres. Y la soledad de ese inmenso camerino
hacía que el ruido se escuchara aun mas fuerte.
Después de un rato, vemos en un rincón
de ese camerino la puerta de un casillero totalmente
abollada producto de los golpes y a un costado de
este casillero, sentada en el suelo, estaba una chica
enfundada en un traje rojo como la sangre, tratando
de contener su llanto. Apretaba sus dientes para así
acallar su dolor, pero el leve temblor de su cuerpo
y un par de lagrimas que a pesar de la resistencia
de la chica tímidamente corrían por
sus mejillas daban cuenta de una realidad contraría.
Nunca pensó Asuka que algún día
iba a romper la promesa de ser ella siempre fuerte
y de que nunca lloraría, pero hela allí,
llorando desconsoladamente por el
¡¿Por el?!. Pero quien se lo hubiera
imaginado, ella siempre le gritaba cosas y le insultaba
apenas tenía la oportunidad para hacerlo. Jamás
le había dicho nada que no fuera medianamente
sarcástico o hiriente, a pesar de que el nunca
la trataba mal o la insultaba. Hasta pensaba que el
era un completo idiota por esa forma de ser tan tímida,
tal vez enfermizamente tímida.
Pero a veces, tenía ella que reconocerlo,
ese chico tímido y pusilánime podía
ser sorprendente. Después de todo, a diferencia
de ella o de la niña modelo, el
no tuvo ningún entrenamiento o preparación
previa como piloto. Y sin embargo según todas
las estadísticas, el había sido relevante
para vencer a casi todos los ángeles salvo
aquel que tomo forma de virus informático,
de hecho había vencido en situaciones normalmente
imposibles. A la hora de pelear pareciera que se transformaba,
adquiriendo un impulso y un valor increíbles,
el mismo que normalmente solía escasear en
su vida personal.
Por último, a veces ese chico triste sin embargo
podía sonreír, aunque no tuviera una
razón aparente para ello. Y cuando le veía
sonreír por alguna extraña razón
todo problema parecía desaparecer.
Era extraño, le gustaba verlo sonreír,
pero esos instantes nunca duraban. Y lo mas triste
de todo es que casi nunca duraban por culpa de ella.
Siempre tenía que venir la palabra hiriente,
el comentario malintencionado
Siempre tenía
que venir ella a arruinarlo todo.
Era extraño, ella siempre había visto
a Shinji como un rival, como un niño mimado
con una actitud de mierda mas bien digna de un permanente
fracasado mas que de un piloto de la serie Eva. Indigno
y patético remedo de hombre, le llego
incluso a gritar alguna vez en una de sus tantas discusiones.
Ella incluso a veces le hacía alarde de las
múltiples cartas que por allí tenia
guardada de sus varios admiradores, a veces incluso
hacía el ademán de mostrárselas,
haciendo esto únicamente para molestarle, ya
que en el fondo a ella tampoco le interesaban en lo
mas mínimo las pretensiones de los chicos que
pretendían cortejarla, pero que nada le podían
ofrecer a ella.
Ella ya había tomado la decisión de
cómo sería su vida. Ella sería
sola y autosuficiente, nunca dependería de
nadie, menos de un hombre y mucho menos de alguien
como el
Pero ahora lo único que la hubiera consolado
era haberlo visto de nuevo, para que este dolor cesara
de una vez por todas, para que la vida pudiera continuar,
igual que siempre
-¿Igual que siempre?-. Se interrumpió
Asuka.
-No-. Se dijo desconsoladamente luego de un largo
silencio. Y luego agrego. Yo no volvería
a un lugar donde solo puedo esperar amargura y dolor
Seguramente, Shinji tampoco volvería a un lugar
así-.
Y entonces, una horrible sensación afectaba
a Asuka. La sensación de ser culpable por haber
inducido a ese chico a huir de la vida, y esta vez,
para siempre. Sin posibilidad de una vuelta atrás.
La amarga sensación de culpa hizo que Asuka
dejara de reprimirse y llorara abiertamente, ya sin
disimulo alguno. Con la cabeza agacha entre las piernas
recogidas y sus brazos abrazando las piernas.
Pero unos momentos después, volvió
a intentar contener su llanto cuando escucho débiles
pasos entrando al camerino. Y se dirigían precisamente
a donde estaba ella.
Asuka no levanto la cabeza para ver de quien se trataba,
no necesitaba saberlo, el hecho que estuviera allí
parada esa presencia sin hablarle, probablemente solo
observándola sin saber que hacer, le hacían
inferir quien estaba allí. Y al mirar las largas
botas blancas que por ser parte de su traje se confundían
con el, no le cupo la menor duda de quien se trataba.
Y por ello, Asuka no se atrevió a mirarla.
Solo, en la inmensa oficina de la Comandancia, se
encontraba Gendo Ikari, el Supremo Comandante en Jefe
a cargo de Nerv. De pie mirando por medio de los inmensos
cristales de su oficina hacia los hangares del cuartel
donde se divisaba en primer plano la purpúrea
unidad primera. Mientras hacía esto, el trataba
de explicarse mentalmente el porque de lo ocurrido,
de buscarle un sentido a lo ocurrido.
Pero fue imposible hallar una respuesta. Ante esto,
el empezó a maldecir mentalmente su mala suerte,
Shinji ya no volvería del interior del Eva.
Y eso afectaba gravemente sus planes. Por ahora, tendría
que seguir simulando el seguimiento a los planes de
sus auténticos superiores y benefactores, a
ver si por esa vía se le generaba alguna oportunidad
que le permitiera llegar a desarrollar sus verdaderos
planes.
Pero esas no eran todas las preocupaciones que afectaban
a Gendo.
Es cierto de que el había sido demasiado bastardo
con su propio hijo, pero ello no le importaba, este
tratamiento era necesario para el éxito del
plan, que no admitía error alguno, tanto para
la lucha contra los ángeles como para los planes
posteriores que Gendo tenía en mente, necesitaba
que como piloto de la serie Eva Shinji tuviera determinación
y fuerza, aunque tuviera que adquirirla a punta de
los golpes de la vida. No podía permitirse
tener como piloto a alguien débil y temeroso.
Para el comandante, fallar no era una opción.
Además, pensaba que si su plan tenía
éxito, el sufrimiento y los pesares de Shinji
podrían ser fácilmente compensables,
al igual que el sufrimiento y los pesares de toda
la humanidad. En otras palabras, la reedición
en versión humana de la vieja promesa de un
mundo feliz sin dolor ni pesar en el cielo humano,
al cual solo se puede llegar luego de mucha miseria
y sufrimiento. Idéntico requisito que el exigido
para ingresar al mítico cielo prometido por
las divinidades.
Pero al fusionarse con el Eva, Shinji había
tirado todo ese sueño por la borda.
Luego de un tiempo, el se sentó y junto sus
manos como siempre, pero uso esta forma para golpear
la mesa maldiciendo su suerte.
Y luego, bajo su cabeza hasta depositar su cabeza
frente a esas manos juntas, y gruño con rabia
otra maldición por su perra suerte.
Con calma, aunque algo ahogada para disimular el
hecho de que había estado llorando, Asuka logro
reunir el valor para intentar hablarle a esa presencia
que estaba frente suyo. Pero toda palabra que ella
tuviera pensada murió antes de salir su boca
cuando la vio allí de pie.
Al verla, Asuka sintió que algo no parecía
estar bien. Allí estaba Rei, quien parecía
tener la misma cara de siempre, la misma mirada neutra
de siempre, la misma actitud indiferente de siempre.
Pero esta vez, había algo en ella que era
distinto. A pesar de seguir con la misma careta de
completa ausencia de emocionalidad, había algo
en ella que parecía mostrar un sentimiento
vago y difuso.
Luego de mirarse por unos momentos, Rei dio la impresión
de que se movía para largarse de dicho lugar.
Pero no fue así, en su lugar se sentó
en el suelo al lado de ella.
Un incomodo silencio se hizo por un largo rato. Mientras
Asuka miraba disimuladamente de reojo a su compañera
y pensaba en su actitud reciente. ¿Por qué
ella se sentaría a su lado sin decirle nada?.
Siempre había encontrado a Rei muy rara, pero
nunca pensó en verla allí a su lado,
como si quisiera solidarizar con ella y con su dolor,
como si su dolor también fuera el dolor de
ella. O quizás Rei era tan rara que se sentó
a su lado como un gesto automático e inconsciente,
después de todo, ella parecía no tener
emocionalidad alguna, probablemente ella no pueda
entender o dimensionar todo lo que estaba pasando
-¿También te duele?.
Sorprendida y sin atinar a que responder, Asuka solo
pudo mirar extrañada a su colega al romper
el hielo con esa pregunta.
-¿Qué estas diciéndome?...
-¿También te duele el que ya no vuelva?.
-¿De
de donde sacas tu esas cosas?-.
Le respondió la segunda niña, tratando
de volver a su acostumbrada faceta de poderosa e insensible.
-Del hecho que tu estabas llorando por el.
-Bueno
Es natural
puede afectarnos un
poco el hecho que un compañero de labores ya
no vuelva mas, pero esos son los gajes del oficio.
Además, aun estamos nosotras y todavía
tenemos que luchar contra el enemigo
y no podemos
ser darnos el lujo de ser débiles ante
Asuka se callo, sin querer miro fijamente a la cara
de Rei. Encontrando en ella una mirada escrutadora
que sin decirle nada la tachaba inmediatamente de
mentirosa.
La pelirroja se sintió aludida por esa mirada
y le grito enojada. -¡Por que me miras así!-.
-¿Por qué intentas engañarte?-.
Fue la contra pregunta de Rei.
-¿Engañarte?. ¿Quién
quiere engañarte a ti
?.
-No. No pudiste engañarme y eso lo sabes.
¿Pero porque insistes en engañarte?.
-¿A que te refieres con engañarme?.
¡Eso no tiene sentido!...
-¿Entonces, porque insistes en engañarte?.
-Tu
Tu
-. Asuka comenzó a molestarse
y se ponía de pie mientras le gritaba ahora.
-Tu no puedes entenderlo. ¡Tu nunca podrías
entenderlo!. ¡Ya que eres fría e indiferente!.
¡Ya que eres
Eres una
!.
-¿Una tonta Asuka?. Se que piensas que soy
una tonta. Pero yo no soy una tonta. No me trates
como una.
La voz seria de Rei al interrumpirla con estas palabras,
hizo que Asuka quedara en blanco, y no pudiera responderle.
Pero Rei no callo y le respondió en un extraño
tono de voz que sabía a tristeza. Tal
vez no lo entienda, pero a pesar de ello si lo siento.
Shinji no volverá
Y eso me duele-.
Lentamente Rei se ponía de pie mientras se
marchaba lentamente hacia la salida del camerino,
al ganarse bajo el marco de la puerta sin embargo
se detuvo y sin voltearse le hablo, ahora nuevamente
retornando a su tradicional tono frío y bajo.
-Por ordenes del alto mando, no habrán mas
pruebas de sincronización por lo que quede
de esta semana, por lo que las pruebas se reiniciaran
desde el lunes.
La interpelada no contesto, pero Rei sabía
que Asuka le había escuchado y entendido el
mensaje, por ende dio por transmitido el comunicado
y procedió a retirarse.
Y Asuka quedo una vez mas sola en ese camerino.
A bordo de un automóvil manejado por Misato
se realizaba el trayecto de vuelta a casa. Este viaje
fue inusualmente silencioso, ninguna de las dos ocupantes
dijo una sola palabra, ni siquiera la radio del vehículo
fue encendida, el leve ruido del motor y el desplazamiento
de los demás vehículos por el camino
fueron los únicos capaces de romper el silencio.
No habían ánimos para conversaciones,
y el único tópico que se podría
haber tratado era lo ocurrido en esa triste jornada.
Al llegar al departamento, el silencio se prolongo.
Y mientras Asuka se dirigía a su dormitorio
para pensar en todo lo que había ocurrido;
Misato se sacaba su chaqueta y acto seguido se dirigía
hacia una de las neveras, pero contra lo que pudiera
pensarse no fue a sacar unas latas de cerveza, sino
que fue hacia una nevera mas chica.
Al abrirla se encontró con Penpen, el pajarraco
al verla se alegro y fue hacia ella, pero al verla
triste se detuvo, al igual que la gran mayoría
de los animales, dicho pingüino también
podía percatarse de los sentimientos y del
estado anímico de sus amos.
Misato recogió a ese pingüino, y mientras
lo alimentaba le hablaba tristemente.
-Te preguntaras el porque de esta cara y este tono
de voz. ¿No es así?... Veras
Shinji,
nuestro niño que vivía aquí con
nosotros, ya no volverá. Jamás.
No pudimos traerlo de vuelta, el prefirió
quedarse adentro del Eva. Tal vez sea mejor para el
así, tal vez, esa cosa pueda darle algo, no
lo se, algo que quizás nosotros no pudimos
o no supimos darle
. Por Dios, todo esto es tan
raro...
La voz de Misato se quiebra mientras empieza a abrazar
a Penpen. Cuando lo vi tan solo y triste al
llegar a esta ciudad, sin nadie que lo quisiera o
acogiera
Yo no podía soportar verlo así.
Y me lo traje para acá con nosotros, para que
tuviera un lugar donde sentirse acogido, donde no
se sintiera solo
Y ahora que no esta, la casa
se ve tan vacía.
Pero en realidad, quizás nunca pensé
realmente en el
Tal vez yo solo lo buscaba porque necesitaba compañía
para no sentirme sola.
Lo utilice para no sentirme sola.
Y ahora que ya no esta, me siento sola
-.
Y mientras abrazaba a Penpen, ella lloraba.
Detrás de una puerta entreabierta, Asuka escucha
los susurrantes lamentos de su tutora. Y no pudo impedir
que ese desagradable sentimiento de culpabilidad volviera
a su ser. Así es que cerro muy lentamente la
puerta en parte para no seguir escuchando la tristeza
de la Mayor, y en parte para que nadie pudiera escuchar
su propia tristeza.
Lejos de allí, en un pequeño departamento
de los suburbios, una chica a través de un
espejo veía las lagrimas correr por su pálida
cara. Mientras pasa uno de sus dedos por el sendero
que había dejado esa lagrima, ella no puede
dejar de pensar en el hecho de que Shinji ya no volvería.
Y en relación con esto había una pregunta
que rondaba por su mente: ¿En que momento
el tercer elegido dejo de ser un ente mas en su mundo
y paso a ser algo importante para ella?. ¿Desde
que decidió pilotear para evitar enviarla a
una muerte segura?. ¿Desde que decidió
retornar?. ¿Acaso desde la Operación
Yashima?...
Nunca antes había interactuado tanto tiempo
con alguien de su edad. De hecho, ahora que repasaba
las cosas en perspectiva, nunca había interactuado
con mas personas que unos cuantos facultativos científicos
y la figura del Comandante. Pero todos lo hacían
como si ella tuviera que algún día retribuirle
de alguna manera. Nadie parecía haberse preocupado
o interesado por ella de forma tan desinteresada
No podía entenderlo, de hecho muchas cosas
propias del común de las personas le eran ajenas,
no porque no las conociera, sino porque no podía
entenderlas. A Rei le costaba demasiado entender esa
serie de acciones, omisiones, deseos y pensamientos
denominada comúnmente como El comportamiento
humano.
Como la lagrima que tenia en su dedo, que le hizo
pensar en la tristeza de Asuka. ¿Por qué
ella lloraba por el?. ¿Y porque esa extraña
obsesión de negar que le importaba?. En realidad
siempre veía a Asuka tratar muy mal a quien
era no solo su compañero de armas y de escuela,
sino que también su compañero de habitación.
Y sin embargo, ella lloraba por el.
Igual como Rei estaba llorando por el.
Tendida en su cama trato de hallar algún sentido
a estas paradojas, pero le fue imposible. El cansancio
propio de la tristeza y la confusión pudieron
mas y en medio de lagrimas y de toda esta confusión
fue que Rei se durmió.
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