By: Priss.
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El tiempo y las sonrisas son eternos y fugases.... cuándo
de muerte se
trata.
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Tiempo, tu que con el constante transcurrir que posees
traes por igual
alegrías y desgracias;
Tu que conforme pasas te llevas el dolor....
¿Por qué hoy tenias que traerle la angustia
a esta pareja?.
¿Es este el castigo por querer cambiar el flujo
que has llevado desde la
creación de las colonias?.
¿Cuánto de ti ha transcurrido desde
que él la tiene protegida entre sus
brazos para que nada le pase?....
Aun cuando esto ya es inútil.
Varios minutos de absoluto silencio entre ambos porque
ninguno de ellos se
atreve a articular palabra alguna.
Dos balas se incrustaron en el cuerpo femenino cuando
este se interpuso
entre el camino de aquellas y su amado.
Ni una sola lagrima de dolor o arrepentimiento emerge
de los ojos de la
joven. No habría razón; esta no fue
la primera vez en que llevaba a cabo la
locura de proteger con su propio cuerpo al chico,
de hecho, si salía librada
de esta bien sabia que volvería a interponerse
entre el enemigo y el hombre
que ahora la sujeta con esperanzas.
Suave piel blanca la que acaricia la mejilla del soldado.
Sonrisa sincera aquella que lo confunde y tranquiliza
al mismo tiempo.
Intranquilo, arrepentido por no mover si quiera un
dedo; por congelarse en
el instante en que la miro frente a el dispuesta a
esperar el fin. Ahora
besa su frente tratando de disipar el miedo a lo que
inevitablemente
sucederá.
Encontrándose impaciente a cada segundo que
siente pasar, frota su mejilla
con la de Relena sabiendo que si todos esos detalles
cariñosos los hubiese
hecho mucho antes de todo esto, quizás....
quizás no experimentaría el dolor
que ahora lo invade desde el alma.
Apacible comunicación sin palabras, cruzando
tan solo las miradas
expectativas a todo lo que el otro hacía.
La extraña y penetrante mirada de Yuy reflejaba
la angustia que vivía en
carne propia al sentir cada vez más fría
la piel de la chica. Entrecerrando
los ojos mientras acerca su frente y la posaba sobre
la de Relena.
Estaba desesperado y no sabía que demonios
hacer...
¿Por qué?, ¿Por qué se
sentía así al tener el cuerpo agonizante
de la joven
entre sus brazos?; nunca le fue difícil acabar
con la vida de otros, de
hecho, no recordaba haber experimentado dolor o placer
alguno al asesinar,
pero... por ella, por ella siente el miedo de no volver
a observar sus
mirada y sonrisa tan apacibles, relajantes... que
le provocaban aquel
bendito conflicto interno.
El que quizás no volverá a escuchar
su nombre provenir de su melodiosa voz.
¡¡Maldición!!.
El miedo lo invadía por completo, oprimiéndole
el corazón y produciéndole un
desesperante nudo en la garganta producto de la maldita
sensación de pérdida
e impotencia; tanto así, que la abrazaba con
gran fuerza intentando
retenerla ahí, viva, junto a el.
Cerrando los ojos ahora con gran fuerza y abriéndolos
solo para mostrarlos
llenos de odio, si odio, al cuerpo inerte tendido
a unos metros de la
pareja.
El Hombre que intentó dispararle al piloto
y que terminó hiriendo a Relena
había muerto hacia unos minutos.
Todo desde que la joven contempló como este
enviado de OZ apuntaba directo a
su amado. Y ella, sin pensarlo, corrió a interponerse
entre el agresor y el
piloto del gundam.
El soldado alzó una ceja al ver el obstáculo
y después, dispuesto a quitar
ese obstáculo, disparó un par de veces
ocasionando que Relena cayera al
suelo apenas segundos después de recibir los
impactos. Segundos durante los
cuales Heero no pudo hacer más que mirar, mirar
aterrado como alguien daba
su vida con gusto y voluntad propia por él;
contemplar lentamente la caída
del cuerpo de la chica y observar el placer y sonrisa
en el rostro del
maldito que jalo el gatillo de la muerte.
No lo soportó, en instantes, develó
una pistola de entre sus ropas, y al
mismo tiempo en que gritaba y maldecía como
loco al asesino frente a él,
descargó todas las balas del arma sobre el
infortunado cuerpo del agente de
OZ; cayendo este muerto a causa de múltiples
balas incrustadas en el.
Débil suspiro el que transforma los sentimientos
y emociones de Yuy.
Olvida e ignora el odio al cuerpo inerte para mostrar
ternura, dolor y
atención a la chica que instantes atrás
suspirara de resignación.
Otra sonrisa lo envuelve entre la dulzura y amor.
La joven se acurruca en el
regazo del chico mientras cierra los ojos y trata
de confesar su sentir...
~ Heero... yo, yo te...
~ ¡Te amo!... Relena, te amo.
Con paciencia, la halagada abre tranquilamente los
ojos conforme su sonrisa
sutilmente se vuelve más amplia; refugia su
rostro un poco más en el pecho
de su amado escuchando el adolorido latir del corazón
masculino.
~ Me quitaste las palabras... de la boca.
Mencionó ella tratando de bromear un poco
y arrancarle una sonrisa al chico,
con resultados no muy buenos.
Coloca la fría mano en la mejilla del joven
logrando acaparar su absoluta
atención.
Su sonrisa continua intacta, hermosa, feliz, tierna.
Sencillamente
irresistible ante los ojos de Heero, quien se atrevió
a acercar poco a poco
sus labios a los de la joven moribunda, logrando probar
así el tibio sabor
producto del néctar de amor puro que Relena
sentía por él.
Toda clase de dolor y miedo que intentaba apoderarse
de la chica, se esfumó
en el instante mismo en que sus labios conocieron
los escondidos dulzura y
amor de Heero Yuy para ella, por vez primera... por
vez última.
Yuy se llevó el último aliento de la
frágil mujer enamorada. Varias lagrimas
salieron por primera vez de los ojos llenos, de dolor
de Heero, quien de
igual forma por vez primera experimentó el
sentimiento desgarrador de la
pérdida de alguien amado.
Se mantuvo unos momentos tan solo abrazando la figura
inerte en sus brazos,
la cual murió con la sonrisa en los labios
al encontrarse llena de felicidad
y saberse amada.
Después cargó a la mujer mientras se
dirigía a enfrentarse con su deber...:
dar su vida por la guerra y poner fin a la fundación
romefeler. Esa sería su
venganza por la muerte de Relena, ya no más
por un objetivo personal u
ordenes asignadas, solo por honrar su memoria y sueños
de un pacifismo
total.
Esa sería su forma de demostrarle aquel amor...
lo que no pudo demostrar en
vida.
Ya después quizás, podría pensar
en la posibilidad de morir para estar con
ella.
The end.
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Otro fic de Gundam Wing, en el cual igualmente volví
a matar a Relena, y eso
que me cae bien.
priss_pk@hotmail.com
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