| Melikav
Me parece increíble estar sin ti, me había
acostumbrado a tu presencia de tal manera que ya no
se quien soy ahora, ahora que te has ido, ¿para
que seguir viviendo? ¿para que quedarme aquí
en este planeta con esta soledad?,
¿por
mis hijos?, quizás, pero ellos no son más
que un recordatorio gris de tu presencia, gris ahora
que todos los colores del mundo se han extinguido
para mí, lo único que queda son cenizas
de lo que fuiste y de lo que fui yo también.
Es gracioso y hasta ridículo que yo el guerrero
más fuerte del universo, el gran príncipe
de los saiyajin me sienta así, perdido, solo,
un fantasma que camina esperando que la muerte culmine
con su dolor
es imposible simplemente imposible.
Pero es que eras todo para mí, mi vida, mi
motivación, mi mundo, la otra parte de mi ser
por ti yo me transformé, por ti salvé
mi alma, por ti cambié pañales, conté
cuentos, hice compras, y salvé personas, por
ti dejé salir mis sentimientos, pensé
que no era tan terrible después de todo llevar
una vida normal, como cualquier terrícola,
me adapté a esa raza que me parecía
inferior y hasta estuve apunto de dar mi vida para
protegerla de Ih Shinron.
Aunque de hecho yo había dado la vida anteriormente,
¡Ah! como recuerdo esa vez, mi hijo y tu estaban
en mi mente, cada golpe, cada energía, yo realmente
lo hacía por ustedes, por ti, no me importó
nada más, ni la paliza que dañaba mi
valioso orgullo de guerrero, ni el hecho de morir
y pudrirme en el infierno que de todas maneras merecía,
ni siquiera me importaba que perdería mi alma,
supuestamente lo más valioso que se puede tener,
mis recuerdos: todo lo que era quedaría borrado
y en lugar de eso quedaría vacío, soledad
absoluta, es irónico justo como me siento ahora
pero en ese momento lo comprendí: no podía
verlo más claro, eso no importaba, solo importaban
ustedes, tu, lo más valioso no era mi alma,
no, era la oportunidad de que siguieran viviendo,
de que mi pequeño creciera y se convirtiera
en hombre y de que tu siguieras viva y con un brillante
futuro, talvez estarías mejor sin mí
De todas maneras todo era mi culpa, el demonio liberado,
la pérdida de la vida de ese joven, el peligro
en el que se encontraba la Tierra, las personas que
maté horas atrás, siempre mi culpa,
por mi estúpido orgullo, por mi empeño
en ser el más fuerte, por querer superar a
Kakarotto
como lo recuerdo a él también,
me abandonó al igual que a tu, mi único
digno rival se fue como la magia del dragón
y con él una parte de mí, tu lo sabes
mejor que nadie: yo ya no vivía para vencerlo,
éramos muy diferentes y superarlo no podía
ser la máxima de mi existencia, para eso estabas
tú y mi familia, pero él y yo teníamos
también una relación especial, me cuesta
admitirlo y nunca lo diría en voz alta pero
tu siempre lo supiste
mi mayor rival, el tipo
al que más odiaba, él era a la vez
mi
único amigo. A veces me pregunto ¿donde
estará?, ¿sabrá lo que ha sucedido
desde su ausencia?
pero bueno, él dejó
la Tierra en buenas manos, en las mías por
supuesto, aunque es vergonzoso admitirlo, el príncipe
de los saiyajin daría su valiosa vida para
proteger este pequeño planeta de la Vía
Láctea
Es curioso como el destino pende de un hilo, un pequeño
cambio en los acontecimientos puede determinar completamente
tu futuro, para mí fue el conocerte, ¡que
escandalosa me parecías!, que vulgar tu ropa
y tus expresiones, eras lo contrario a lo que podía
esperarse fuera mi pareja ideal
pero caí
bajo tu hechizo, cuando me invitaste a tu casa me
sonrojé, el gran príncipe que había
enfrentado todo tipo de peligros y situaciones se
sonrojó ante las propuestas de una jovencita,
ni siquiera quería pensar en eso, ¿que
diría mi padre en el infierno si me viera?,
aún hoy con todo el poder que tengo, siendo
más fuerte de lo que jamás soñé,
debe sentir vergüenza de mí, de mi debilidad
contigo, de la forma en que dejaba que me envolvieras
en tus brazos, de este momento en donde dejo que las
lágrimas me traicionen aunque nadie me vea,
donde nadie me consuela
Pues eras tu la única que me consolaba, la
única con la que yo podía ser, tu me
escuchabas y yo me tragaba un poco mi orgullo
siempre recuerdo cuando terminó el Cell Game,
me sentía el individuo más inútil
de este universo, yo, el gran guerrero que siempre
fui, el invencible súper saiyayin y ahora había
quedado demostrado no era más que una
carga para los demás, era increíble
que el hijo de un guerrero de clase baja, un híbrido
me superó y se atrevió a salvar mi vida,
y no sólo eso, dejé que el monstruo
matara a mi propio hijo frente a mis ojos, me sentí
impotente, estúpido y por eso decidí
dejar de pelear, recuerdo con cierta gracia tu expresión
cuando te lo dije, parecía que hubiera maldecido
a tu madre por la forma en que me mirabas, pero sin
embargo mientras curabas mis heridas sangrantes curabas
también mi corazón, yo sabía
que aunque te alegrara en parte mi decisión,
ese hombre débil en que me estaba convirtiendo
era muy distinto al que una vez, hacía muy
poco tiempo atrás, logró conquistarte
con su perseverancia, orgullo y fortaleza.
Ahora lo veo claro, el sacrificio de Kakarotto en
ese momento me afectó mucho, irónico
pero parecía que más que a su familia,
ellos sólo perdían a un esposo y padre,
yo perdía a mi razón para pelear, suena
egoísta lo sé, pero es lo que me enseñaron:
pelear, pero se les olvidó decirme el porqué
¿Porque peleamos?, en esos dos años
era la pregunta que rondaba mi mente, ya no tenía
a quien superar, ese inútil hijo de Kakarotto
no era un digno rival, cuando acabó la batalla
no quería saber más de eso, si yo entrenaba
un poco, solo un poco más lo superaría
con creces, pero de nuevo la pregunta ¿para
que hacerlo? no hallaba respuesta y sin tenerla no
iba a volver a entrenarme. Ser el más fuerte
de todos, conquistar la galaxia, el Universo, hacer
que todos se inclinaran ante mí, reclamar el
trono que me fue arrebatado, todo un espejismo, ilusiones
abstractas, tan arraigadas en mi cabeza que no me
era posible visualizar su nacimiento, no, eso ya no
tenía sentido para mí, ¿para
que volver a la conquista, cuando ya tenía
todo lo que necesitaba? Mi confusión era extrema,
quería entrenar, pero no podía hacerlo
sin motivación. Debo admitirlo, entrenar es
parte de mí, es en lo que ocupo mi día,
es más que un trabajo, una profesión,
como eran para ti tus tecnológicas creaciones,
pero sin una razón para continuar luchando,
la vida no me parecía del todo mala, Trunks
estaba pequeño y aunque no lo admitiera era
muy gracioso pasar tiempo con él, además
de conocer el planeta en el que ya llevaba tiempo
viviendo, todo eso me entretenía, todo ese
mundo era tan diferente al que estaba acostumbrado,
cuando salía de compras contigo era como una
misión suicida para mí, el no eliminar
a los molestos humanos era tarea difícil
pero en fin si me iba a quedar aquí viviendo,
debía afrontarlo y de nuevo lo hacía
por TI
¡esa era mi respuesta!, a un genio
estratega como yo le costó entenderlo, ¿gracioso
no? Pero eso era, tu y mi hijo, protegerlos de todo
mal, por eso debía ser más fuerte, en
cualquier momento podía surgir una nueva amenaza,
y yo debía prepararme
ahora más
que nunca lo comprendía, en la próxima
batalla pelearía por defenderlos por lo que
pelearía como nunca, es decir, pensando en
alguien más que en mí mismo
dirás
que se me olvidó, cuando pelee con Kakarotto
bajo la posesión de Babidi, pero una vez más
mi eterno enemigo me hacía entrar en razón,
me recordaba mis votos de pelear por ustedes y por
su seguridad, él no lo sabía, pero cuando
me lo dijo sentí vergüenza de mi mismo,
otra vez me traicionaban mis ideas de grandeza y mi
vanidad herida
y traté de arreglar la
situación, pero en fin como siempre todo era
mi culpa, no obstante al final logramos vencer y por
primera vez yo formaba parte de la solución
y no sólo del problema
Es extraño, al estar aquí veo como
mi vida pasa ante mis ojos, y en cada recuerdo, en
cada momento, pienso solo en ti, lo mejor de mi vida
lo viví a tu lado, me mostraste los colores
del mundo, me enseñaste a vivir, a besar, a
escuchar y principalmente me enseñaste a amar
Se que al principio no fue fácil para ti
aguantar a una persona incapaz de mostrar afecto y
de comprender la bondad del mundo y el desinterés
de aquellos que nos aman sin necesitar nada a cambio.
Se que no fui el mejor padre para mi hijo, y que de
alguna forma en su interior él me reprocha
como tú lo hacías, pero gracias a tu
comprensión y a tu paciencia, lograste que
al menos con mi hija fuera distinto, cuando nació
me pareció que era el mayor regalo que la vida
me había brindado, además de mi segunda
oportunidad, ella era como tú, hermosa, limpia,
incorrupta, lo opuesto a mí, y por eso me juré
a mi mismo protegerla de todo mal y asegurarme de
que a pesar de todo, el destino no cobrara en ella
las deudas de su padre. Imagino como todos se sorprendían
con mi forma de tratarla, y siempre recordaré
como con orgullo les decías a nuestros incrédulos
amigos sobre la relación entre Bra y yo, me
molestaban muchísimo sus estúpidos y
nunca solicitados comentarios, pero me hacía
el desentendido, pues para mí era un honor
cuidar de mi hija y que ella me quisiera como aún
lo hace, a pesar de la vida que llevé y de
los horrores que causé
Mi vida de mercenario fue mi peor época, en
donde realmente pude ver que tan bajo puede caer alguien,
alguien como yo, despreciaba a todo ser vivo, no sabía
querer, no sabía relacionarme con nadie, era
un maldito bastardo, una copia al carbón del
despreciable Freezer, yo lo odiaba a él y a
su ejército, a mis escasos súbditos,
a los conquistados por su debilidad, me odiaba también
a mi mismo, era un desgraciado, frío, calculador,
ahora me da nauseas sólo pensar en lo que fui,
ese asesino de miles que deben estar esperando que
yo vaya al infierno a purgar por lo que les hice,
era además un cobarde que no podía aceptar
que tenía sentimientos
cuando me di cuenta
del fatídico final que tuvo mi planeta, puedo
admitirlo ahora, quise llorar, maldecía mi
suerte, deseaba haber muerto junto con ellos en lugar
de quedar con vida y bajo la humillación de
no poder vengar sus muertes, la de mi padre y rey,
la de mi madre años atrás y la de mi
gente, si, mi gente, por algo yo era su príncipe,
ellos en el infierno en que estuvieran debían
estar deseando que yo eliminara al traidor, al asesino
de mi ascendencia, debían tener sus últimas
esperanzas en que yo fuera el legendario súper
saiyayin, para que vengara sus destinos, pero fui
débil, no pude hacerlo, no pude ni siquiera
aceptar que me afectaba la aniquilación de
mi raza, al menos fueron vengados, aunque hubiera
sido mejor que por mi mano, al menos fue por uno de
mis vástagos y por el mismo Kakarotto
Es bizarro que el gran asesino que fui, aquel que
no creía en el amor y mucho menos en la compasión,
esté en este momento así, perdido, cansado,
otra vez sin ganas de luchar, y todo por la muerte
de una simple mujer
una terrícola a la
que yo podría haber matado hasta con el pensamiento,
pero tu eras única, debo reconocerlo, aunque
me deslumbraste con tu apariencia y tu perfecto cuerpo,
tu mente y corazón fue lo que llevó
a la locura, pensé que era algo pasajero, que
eras mi pequeña distracción entre entrenamientos,
una forma bastante eficaz para aliviar mi estrés,
tu lo sabías cuando me interesé en ti,
¿que más podías pedir? yo era
un mercenario, un guerrero que había tenido
otras mujeres, pero nunca una pareja, que había
tenido sexo mil veces, pero que nunca había
besado
Era curioso que me preguntarás por las anteriores
con las que estuve, parecías celosa del pasado,
en realidad yo no estaba presumiendo cuando te decía
que había estado con las mujeres más
hermosas de galaxias enteras, ¿que esperabas?
yo era un príncipe, era joven, orgulloso, apuesto,
poderoso, uno de los últimos de mi raza, todo
lo que cualquiera desearía, además a
diferencia de otros guerreros bajo las órdenes
del tirano, si bien no era lo que se diga afectuoso,
no era violento con las que compartían mi lecho,
nunca antes lastimé directamente a una mujer
antes que a C-18, si es que alguno de mis golpes logró
hacerle daño (¿terrible no? en mi delirio,
hasta me burlo de mi mismo). Pero ellas no eran más
que una simple noche, ni siquiera recordaba sus nombres,
no es que todas fueran meretrices pero si obsequios
de Freezer, no podía rechazarlas, pero tampoco
me disponía a hacerlo, en fin cumplían
con satisfacer mi necesidad física, pero nunca
sentí nada por ninguna como por ti
Cuando comencé a pensar en ti, fue lo más
extraño que me pasó, era como si no
pudiera concentrarme en mis entrenamientos, como si
vencer a Kakarotto desapareciera de mi mente unos
momentos en los cuales estabas en mi cerebro, pensé
que me estaba obsesionando, así era, pero por
razones diferentes a las que creí
Pensaba
que eras vulgar, indigna de alguien con un linaje
como el mío, escandalosa, y a pesar de todo
con una sinceridad y unos modales que me asustaban
Pero luego tu me besaste y cuando lo hiciste cambiaste
mi mundo, quizás al principio fue solo para
dar celos a ese humano estúpido, pero aún
así, casi me quedé congelado cuando
sucedió, en realidad además de congelado
estaba ardiendo, sentía que la pasión
no podía esperar más, tu me ofreciste
un beso y yo te robé una noche completa
tu piel suave, tu olor imperceptible para un humano
normal pero motivo de locura para mí, no podía
creerlo, me enseñaste cosas que ni yo imaginaba,
el cariño con el que te tocaba era tan distinto
al que estaba acostumbrado, no sabía porque
pero quería que ese momento durase para siempre,
me llevaste al cielo con tus besos y tu calor, era
increíble la pasión y la ternura en
una fusión que mi mente no asimilaba
Pero una vez más mi orgullo me traicionaba,
al día siguiente quería pensar que todo
había sido por el momento y que al tomarte
sólo me había embelezado tu cuerpo y
fogosidad, de todas maneras hacía algún
tiempo que no estaba con una mujer y creía
que las sensaciones que tuve eran producto de una
simple necesidad, para mí eso era el sexo,
igual que comer o dormir, una simple necesidad del
cuerpo que debía ser cubierta, de nuevo ¡Que
equivocado estaba!
Unido a esto, me costaba reconocerlo, discutir contigo
era excitante, tu inteligencia y tus ácidas
respuestas eran capaces de ponerme en aprietos en
nuestras múltiples batallas verbales, nadie
fuera de un combate se había atrevido
jamás a hablarme de la forma en que tu me hablabas,
era como si mi casta no significara nada para ti,
nuestras discusiones eran épicas ¿recuerdas?,
la fuerza de nuestras difíciles personalidades
cuando chocaban era capaz de hacer retumbar el lugar
en donde estuviésemos, me fascinaba ganar esas
discusiones, pero usualmente quedábamos a mano
o el que ganaba, caía horriblemente la siguiente
vez. Creo que en parte ese continuo choque mantenía
con vida nuestra relación, yo se que para ti
pelear conmigo era tan apasionante como para mí,
era un placer compartido y una de las cosas que me
hicieron enamorarme de ti
Sin embargo aún hoy me duele saber que probablemente
te hice sufrir, cuando me preguntaste que si te amaba
quedé en shock, no había amado a nadie
nunca, ni siquiera a mi mismo, no podía responderte,
no debía hacerlo, pensaba que eras linda y
todo, pero yo era el príncipe de los saiyajin,
no podía rebajarme a sentir amor, no podía
dejar que una mujer eliminara mis ansias de conquistar
el universo como creía era mi derecho
no pude responderte, simplemente no era posible que
esas palabras salieran de mi boca, tu me estabas dando
un hijo y yo era incapaz de decir: te amo, es simple
dos palabras que encierran todo un torbellino de emociones,
sin embargo yo no era capaz de hacerlo, pero como
correctamente presumías eras un genio, aprendiste
a leer mi mente y mis ojos, era asombroso pero con
solo observar mi mirada, eras capaz de saber que era
lo que sentía, yo, el frío y prácticamente
inexpresivo guerrero era un libro abierto para ti,
solo para ti, eras el único ser vivo que podía
ver en mis ojos lo que realmente quería o necesitaba,
lo que me hacía reír o me enfadaba.
De esta manera dejaste de preguntarme si te amaba,
no necesitabas hacerlo, lo supiste antes que yo mismo,
y cuando finalmente te lo dije, fuiste tu la que se
quedó fría, casi me pongo a reír
en tu cara de lo nerviosa que estabas en ese momento,
del temblor de tus manos al escucharlo y de la pregunta
que me hiciste después, a la que ahora sí
no pude evitar carcajear: ¿No me digas
que viene otro enemigo y que vas a volver a morir?
entendí tu sorpresa, tu sabías que te
amaba, pero no podías creer que mi famosísimo
orgullo me permitiera decirlo, pero bueno, siempre
he sido una caja de sorpresas, hasta para mí
mismo soy impredecible
¿como no iba a
decirte que te amaba? mi orgullo era valioso, pero
no más que tu sonrisa y las lágrimas
de felicidad que derramaste después de salir
de la confusión
ahora lo comprendo, es
cierto tardé muchos años para decirlo,
entiendo tu frustración, más de diez
años esperaste para oírme expresar esas
palabras, fue divertido cuando tiempo después
te lo dije delante de los niños, ¿recuerdas?
Trunks creía que estaba poseído o algo
por el estilo y la pequeña Bra casi se ahoga
con su comida
Si pudieras ver a nuestros hijos, te han extrañado
muchísimo, yo no he sido un gran consuelo pues
sabes que cuando me entristezco me aíslo, casi
ni me ven, entreno como desesperado todo el día
tratando de no pensar en ti, y por la noche casi no
soporto dormir solo en la cama que tantos años
compartimos
por lo que vengo aquí, me
encierro en mis pensamientos y te hablo sabiendo que
no me escuchas como un desquiciado que no tiene alivio
en su delirio. Los chicos realmente te necesitan,
aunque tengan su propia vida aún necesitan
los sabios consejos que tu solías darles, ¿ahora
que puedo hacer yo?, sabes que a ellos los amo también
y que ya no soy tan orgulloso como para ignorarlos,
pero sin tu apoyo no tuve palabras que los consuelen,
de nuevo me encierro en mí mismo y están
mejor con otras personas que los ayuden a superar
su pérdida que conmigo que ya no tengo remedio.
Es entonces cuando maldigo mis raíces saiyajin,
esta longevidad que sólo me desquicia, se supone
que nuestra juventud es más larga para que
luchemos por más tiempo, pero ¿de que
me sirve ahora?, derrotaría casi a cualquier
enemigo sin esfuerzo, ya las esferas del dragón
mientras que yo esté aquí no hacen falta
siquiera, sin la presencia de Kakarotto en el Universo,
yo soy sin lugar a dudas el más poderoso, lo
que siempre quise, podría conquistarlo sin
que nadie pudiera oponérseme, pero ¿para
que todo este poder?, lo daría completo porque
tu estuvieras nuevamente aquí conmigo, tan
joven y fresca como cuando te enamoraste de mí
Los últimos enemigos que hemos tenido han
sido basura, mínimas complicaciones, ni siquiera
osan acercarse a la Tierra, pues saben que los últimos
saiyajines viven aquí, me siento como un maldito
empleado cuando Kaiosama me pide que derrote a algún
guerrero, sabe que detesto enfrentar insectos, pero
cuando es alguien que ningún otro puede derrotar
me lo ponen a mí, ¿te parecerá
divertido no? Ahora soy una patética versión
del Gran Saiyaman, pero no te asustes que es sin el
traje
Tal vez exagero, no me molesta del todo,
pues de alguna forma proteger el universo es la última
manera de lograr una redención por todo lo
que he hecho, me pregunto si la cantidad de vidas
que he salvado es superior a las que en algún
momento quité.
Es sorprendente como la vida y el destino se mofan
en tu cara, yo que en un tiempo me burlé de
los sentimientos, de la ley de la naturaleza, del
bien y del mal y que sobretodo desprecie a aquellos
más débiles que yo, he comprendido que
mi gran poder no es nada, que yo soy más débil
que todos ellos, pues no he podido superar este obstáculo,
no he podido evitar que estés todo el día
en mi mente, que estés muerta y que yo no pueda
descansar
los demás han sufrido tu fallecimiento,
la familia, los amigos, todos de alguna manera la
han superado, todos menos yo
¿cuando
te volveré a ver?, ¿tu me extrañas
tanto como yo a ti?, ¿podré estar contigo
en la eternidad o me enviarán al infierno?
Preguntas sin repuestas que no abandonan mi cabeza
y que no me dejan vivir en paz
Es más de media noche, un nuevo día
comienza, otro que pasaré sin tu compañía
que lo ilumine, es mejor que vaya a casa, los chicos
se preocupan cuando me desaparezco tanto tiempo, siempre
oculto mi ki para que no sepan en donde estoy, talvez
ni siquiera lo imaginan, les parecería ridículo
que después de un año de tu muerte yo
venga todavía aquí, al último
lugar en que te vi, cada noche a contarte mil cosas
que se que no vas a escuchar, a expiar mi alma y descargar
mi mente
a decir las palabras que ahora no tengo
reparos en pronunciar: ¡Como te extraño
y te sigo amando
mi querida mujer vulgar!
****************
Un hombre se eleva en el cielo, limpiado las últimas
lágrimas, pues nadie sabrá que estuvo
llorando, se dirige hacia su casa, hacia su vida normal,
todos le miran y aunque saben de su tristeza, no imaginan
que cada noche él abre su corazón y
que además ella le escucha desde el más
allá.
En el suelo una rosa roja y una pulcra lápida
en la que puede leerse: Bulma Brief, ella salvó
un alma y ayudó a proteger el mundo.
Faltan muchos años para que vuelvan a encontrarse,
él no va a superar su partida y ella no va
a descansar en paz sabiendo el dolor que le causa
su pérdida. ¡Pero vamos! que la redención
tiene su fruto, algún día ella será
la única chica no guerrera en el planeta de
los Héroes Muertos
FIN
NOTAS DE LA AUTORA:
Espero que les haya gustado, es mi primer fic y lo
hice con mucho cariño, sé que es bastante
triste y aunque a algunos les parecerá cursi,
yo pienso que Vegeta en su soledad es capaz de expresar
este tipo de sentimientos, por eso lo puse a él
sólo, manteniendo intacto su orgullo, pues
cree que nadie lo escucha. Está ambientado
muchos años después del final de DBGT,
y es de esperarse que Bulma haya muerto y que él
siga con vida.
Dado que es un monólogo, me abstengo de hacer
comentarios (aunque me moría de ganas de criticar
los pensamientos del personaje) y de explicar las
diferentes expresiones y sensaciones, se los dejo
a la imaginación, solo les recomiendo que lo
lean pausadamente, es decir como cuando uno piensa
y recuerda detenidamente ciertas cosas, (aunque como
seguro que ya lo leyeron no creo que les sirvan tales
recomendaciones) O.o'
Por favor, es demasiado importante para mí
que me escriban aunque sea un comentario pequeñito,
por lo menos para saber si alguien lo leyó
y que me digan que les pareció, soy muy humilde
y no me ofendo con las críticas negativas,
pero adoro las constructivas. Además al ser
mi primer fic, estoy muy insegura pues no sé
si se entiende o si es muy complicado por la redacción.
Dejadme un review, nada les cuesta o bien pueden escribirme
a: melikav22@yahoo.es y les aseguro que les contestaré.
Muchas gracias por leerme ;)
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