| por Aimka chan (_Lady_Kaiba_)
Capítulo 1
Era otro día para Inuyasha y compañía
Después de haber derrotado a Naraku y recuperado
los fragmentos que él poseía, ahora
se dedican a recolectar los que hacían falta
Kagome (viendo el cielo): Es un bello día
¿no lo creen?
Sango: Es verdad
se respira mucha tranquilidad
Miroku (se ve la mano): Después de matar a
Naraku
ahora puedo estar más tranquilo
Inuyasha: Bah
Shippo: Inuyasha
deja de quejarte
recuerda
que entre todos lo vencimos
Inuyasha: No hables por ti, enano
Tu solo estuviste
temblando debajo de aquel tronco viejo
Shippo: Pero al final mi fuego mágico te salvó
el pellejo
En eso se escucha un golpe
Shippo (sobándose): ¡ERES MUY MALO, CARA
DE PERRO!
Inuyasha (con el puño cerrado): Deja de decir
estupideces
Kagome (molesta): Inuyasha
ya deja a Shippo
en paz
Mientras caminaban, Kagome vio a Sango algo pensativa
y melancólica
Kagome (le pone la mano en el hombro): Sango
Sango (reacciona): ¿Qué
que sucede?
Kagome: Se que aún te duele que no hayamos
podido salvar la vida de Kohaku
Lo siento
Sango (tristemente): No, Kagome
no es tu culpa
Kagome: Al menos le dimos una digna sepultura
por fin podrá descansar en paz
junto
a tu padre y tus compañeros
Sango: Sí
Todos continuaron caminando hasta llegar a una aldea
cercana
Miroku (viendo una de las mansiones): Vaya
me
pregunto si ahí vivirá una doncella
que le guste tener un hijo mío
Sango (furiosa): Excelencia
Usted ya se libró
de su maldición
ya no es necesario que
deje descendencia
Miroku (se detiene y le toma la mano): Mi estimada
Sango
el hecho que ya no esté amenazada
mi vida no quiere decir que no desee tener hijos
Sango (colorada): E
excelencia
En eso, la joven sintió la mano
donde
siempre se la ponía Miroku
Sango (cachetea al monje): ¡DEJESE DE PAYASADAS!
Inuyasha (de reojo): Nunca cambiarás
monje pervertido
Mientras llegaban a la aldea
Kagome: ¿Qué es eso?
A lo lejos se veía a una jovencita sentada
en el suelo, al parecer su pierna estaba lastimada
Kagome (corriendo a ella): Es alguien que está
en problemas
Inuyasha (corre detrás de ella): ¡OYE,
ESPERA
PUEDE SER UNA TRAMPA!
Kagome llegó junto a la chica, estaba llorando
Kagome: Disculpa
¿estas bien?
Muchacha: No
unos bandidos me asaltaron y al
huir me lanzaron una flecha
Kagome vio que una flecha atravesaba completamente
la pierna de la muchacha, incluso la tierra estaba
manchada de sangre
Inuyasha (llegando): ¿Qué pasó?
La joven, al ver al hanyou, se sonrojó un poco
luego llegaron los demás
Sango: ¿Qué sucede?
Kagome: Está herida
Shippo
pásame
la caja de las medicinas
Miroku (se inclina hacia ella): Confíe en nosotros,
señorita
somos buenas personas
(le toma la mano) Por cierto
¿no le gustaría
tener un hijo mío?
En eso, el hiraikotsu de Sango terminó en la
cabeza del monje
Luego, ya que Kagome le curó su herida y le
dieron algo de comer
Muchacha: Gracias
moría de hambre
(prueba una bola de arroz): Esto está delicioso
Kagome (riendo apenada): Me alegra que te guste
Muchacha: ¿Tu preparaste este manjar?
Kagome: Sí
pero no exageres
no
es un manjar
Muchacha: Eres una excelente cocinera
estoy
segura que llegarás a ser una buena esposa
Kagome (gota): ¿E
esposa?
Muchacha (sonriendo): así lo creo
Inuyasha (burlándose): Ja
¿Kagome
una buena esposa?.. Ese es un espectáculo que
no me pienso perder
Kagome (furiosa): Inuyasha
¡ABAJO!
Inuyasha quedó estampado en el suelo
de nuevo
ante el asombro de la jovencita
Sango: Por cierto
¿Cuál es tu
nombre?
Muchacha: Mi nombre es Suika Samui
Kagome: Mucho gusto, yo soy Kagome Higurashi
ella es Sango
él es el moje Miroku, él
es Shippo e Inuyasha
Sango: Hola
Miroku: A sus pies, señorita
Shippo: Que tal
Inuyasha (frunciendo el ceño): Bah
Suika: ¿Él siempre es así?
Kagome: ¿Quién? ¿Inuyasha? Ah
sí
a veces se comporta peor
sobre
todo cuando está celoso
Inuyasha (ofendido): ¿Qué? ¿YO
CELOSO? ¿y por que habría de encelarme?
¡NADIE SE ENCELA POR UNA TONTA COMO TU!
Kagome: Inuyasha
(enojada) ¡¡¡ABAJO!!!!
*Pues bien
todos habían hecho una nueva
amiga
sin embargo algo terrible estaba por ocurrir*
Capítulo 2
Kagome: ¿Vives en esta aldea?
Suika: Así es
Kagome: Inuyasha
¿Por qué no la
llevamos?
Inuyasha: Espera
¿quieres que me lleve
a esta niña a cuestas?
Kagome: Si no es mucho pedir
lo haría
yo
pero no tengo tu fuerza
Inuyasha: Uhmpf
mujeres
Más tarde, todos llegaron a una de las mansiones
de la aldea
Kagome (sorprendida): ¡Vaya! ¡Que lujo!
Sango (asombrada): Es cierto
La mansión era la más lujosa y hermosa
de la aldea
Miroku: ¿Este es su hogar, Señorita
Suika?
Suika (sobre Inuyasha): Sí
este es mi
hogar
En eso, un guardia de la puerta los vio
Guardia: ¡Señorita Suika! ¡Gracias
al cielo esta viva!
Más tarde, ya dentro
Todos habían
sido llevados al salón principal y les habían
servido un banquete, mientras que otras jóvenes
se habían llevado a Suika
Miroku (susurrando): Oye Inuyasha
me parece
que esta mujer es una de las más ricas de este
lugar
Inuyasha (comiendo): Bueno
al menos no tendrás
que mentir esta vez
Kagome (susurrando): Es verdad
(come) Esto esta
delicioso
Sango (dándole a Kirara un pedazo de carne):
¿Creen que el dueño quiera que pasemos
la noche aquí?
Miroku: Es lo menos que puede hacer
Inuyasha (): ¿Por qué estas tan seguro
de que eso pasará, Miroku?
En eso, las puertas se abrieron y un distinguido,
y joven, terrateniente entró en la habitación
todos hicieron reverencia
Hombre: Quiero agradecerles que hayan traído
a Suika y le hayan curado sus heridas
(se inclina)
sería un honor para mí que pasaran esta
noche en mi humilde morada
Kagome (sonríe): No fue nada
Hombre: Mi nombre es Kumo Samui
y soy el terrateniente
de esta aldea
Miroku: Luce muy joven para ser el padre de la señorita
Suika
Kumo: Oh
(sonríe) no
no soy el
padre de ella
soy su hermano mayor
Kagome: ¿Hermano mayor?
Kumo: Así es
bella señorita
(le sonríe)
Kagome se sonrojó un poco mientras Inuyasha
gruñía levemente
Más tarde, todos habían sido colocados
en diversas habitaciones con todas las comodidades
y muchos sirvientes dispuestos a complacer el más
mínimo de sus caprichos
Kagome (bañándose un pozo de aguas termales):
Esto sí que es vida
Sango (relajándose): Los ricos siempre se dan
buena vida, debo reconocer
Shippo (chapoteando): ¡¡SÍ!
Suika (entrando): ¿Esta todo bien?
Kagome: Suika
hola
La joven traía puesto un elegante kimono color
verde
se veía muy diferente
Sango: Espero no estemos abusando de la hospitalidad
de tu hermano
Suika (riendo): Para nada
ustedes siéntanse
como en su casa
y lo que deseen se les concederá
así que relájense
Mientras tanto, Miroku e Inuyasha se encontraban afuera,
viendo el cielo
Ya estaba oscureciendo
Miroku: Si que es hermosa
¿no lo crees?
Inuyasha: ¿De que hablas?
Miroku: De Suika
Inuyasha: ¿Y que si lo es? A mí no me
importa
Miroku: Claro porque ya bastantes problemas tienes
con decidirte si por la señorita Kikyo o la
señorita Kagome
Inuyasha (colorado): Deja de decir estupideces, Miroku
Miroku: Inuyasha
ahora que faltan menos fragmentos
que reunir voy a preguntarte algo
Inuyasha: ¿Qué cosa?
Miroku: ¿Aún deseas convertirte en un
verdadero yokai?
Inuyasha: Por supuesto que sí
ya se los
he dicho miles de veces
Miroku: ¿Y ya sabes las consecuencias?
Inuyasha: Eso también lo se
y ya deja
de estarme interrogando
Miroku (ve a unas doncellas a lo lejos): Ya regreso
En cuanto se quedó solo, Inuyasha volteó
al cielo
la luna ya estaba brillando
Inuyasha (pensando): Una vez que reunamos los fragmentos
¿Qué sucederá? Quiero ser un
verdadero yokai, ese ha sido el sueño de toda
mi vida
pero
(baja la mirada) pero
a la vez
no quiero convertirme en uno
Voz: Inuyasha
Inuyasha (volteando): ¿Quién es?
Suika: Soy yo
Inuyasha: Ah
Suika
¿Qué
se te ofrece?
Suika (se pone al lado de él): Es una noche
muy tranquila
¿no lo crees?
Inuyasha (volteando a otro lado): Sí
demasiado para mi gusto
Suika: Inuyasha
tu eres un hanyou
¿verdad?
Inuyasha: Sí
Suika: Supe que tienes un medio hermano mayor
Inuyasha: Sí
es verdad
pero no
se parece en nada al tuyo
Suika: Ya veo
oye
¿y ya los reunieron?
Inuyasha (sorprendido): ¿Qué?
Suika: Que si ya reunieron los fragmentos de la perla
Inuyasha: ¿Y
y tu como sabes eso?
Suika: Inuyasha
ese incidente se conoce por
toda la región
Inuyasha (baja la mirada): No
aún nos
faltan algunos
Suika: ¿Cuántos?
Inuyasha (viendo al cielo): Uh
mmhmhm
pues
(nervioso) no tengo idea
Suika: Oh
vaya
Inuyasha comenzó a sentirse un poco incómodo
era una sensación extraña
que
solo había sentido con Kagome una vez
Inuyasha: Yo
yo mejor me retiro
que descanses
Suika: Inuyasha (lo toma por la manga) No
no
te vayas
El chico volteó a verla, se veía muy
roja, como si ese acto le hubiera dado mucha pena
* Algo extraño está sucediendo en esa
mansión
¿Por qué ninguno
se había dado cuenta?*
Capítulo 3
Inuyasha: Suika
Suika (colorada): No
no te vayas
Inuyasha: No entiendo para qué quieres que
me quede
no soy buena compañía
deja voy a buscar a Kagome
Suika: No
no
no quiero a Kagome
Inuyasha: No te entiendo
Suika (se sienta en el pasto): Ven
siéntate
aquí
no es necesario que sea junto a
mi
Inuyasha obedeció
así permanecieron
por unos minutos
sin decir una sola palabra
hasta que
Suika: Yo
al igual que tu
también
perdí a mis padres
Inuyasha (sin verla): ¿Ah sí?
Suika (bajando la mirada): A mi madre no la conocí
murió poco después de que yo naciera
y mi padre
fue asesinado por unos bandidos que
entraron en nuestra mansión
Inuyasha: Entiendo
Suika: Claro que tengo a mi hermano
que ha sido
como un padre para mi
pero a veces
me
siento muy sola
ya que él tiene que atender
lo que mi padre le dejó
Inuyasha (suspirando): Al menos tu eres humana
Suika: Bueno
en ese aspecto somos diferentes
Inuyasha
Inuyasha: ¿Sí?
Suika: Cuéntame de ti
Inuyasha (se recuesta en el pasto): No hay mucho que
contar
Suika: Oh, vamos
algo debe haber
Inuyasha: Pues
mi padre era un demonio
y mi madre humana
Suika (gota): Dime algo que no sepa
Inuyasha (): ¿Quieres que te cuente algo o
no?
Suika (gota): lo siento
Mientras tanto, en la mansión, Kagome ya había
terminado de bañarse y buscaba a Inuyasha por
toda la casa
Kagome: Inuyasha
¡INUYASHA! (se detiene)
¿Dónde se habrá metido?
Kumo: ¿Buscaba algo, señorita Kagome?
Kagome: Ah
sí
buscaba a Inuyasha
Pero tal vez esté afuera
Kumo: ¿Le importa si charlamos un poco?
Kagome (nerviosa): En lo absoluto
Mientras tanto, Sango se dirigía a sus habitaciones
para descansar cuando de pronto se topó con
un Miroku muy cacheteado
Sango (un poco sorprendida): Excelencia ¿Qué
le pasó?
Miroku: Digamos que esas doncellas tienen la mano
muy pesada
Sango (): Si no fuera tan mujeriego las mujeres lo
respetaríamos
Miroku: Pero Sango
no tienes por que encelarte
(la abraza)
Sango (roja): ¡Excelencia!
Miroku: Tu sabes que siempre serás la única
para mí
(la acaricia ya-saben-donde)
Sango (furiosa): ¡SUELTEME! (lo golpea)
Entretanto
con Kagome
Kagome (tomando un poco de té): Debe ser una
gran responsabilidad ser terrateniente a tan corta
edad
Kumo (mientras le sirven té): Pues no, no tanto
(a la sirvienta) Gracias (voltea con Kagome) Desde
muy pequeño me instruyeron para hacerme cargo
de este lugar y saber administrarlo bien
Kagome: Oh
vaya
Kumo (tomando té):Y dígame, Señorita
Kagome
¿a que se debe que su kimono sea,
disculpe la palabra, extraño?
Kagome (algo nerviosa): Oh
es que
así
se visten de donde vengo
sí
eso
Kumo: ¿Sucede algo, Señorita Kagome?
Kagome: No
es solo que
nunca había
conocido a un patriarca tan joven
y además
tan
amable
Kumo (sonríe): No tiene por que estar nerviosa
puede que aparente tener unos 16 años, pero
en realidad tengo 23
Kagome (sorprendida): Oh
es que en realidad
se ve muy joven para su edad
Kumo: La que tiene 18 años es mi hermana
Kagome: ¿En verdad? Parece de quince años
Kumo: bueno
se comporta como alguien de esa
edad
de eso no hay duda
Y dígame,
señorita
¿y usted?
Kagome: ¿Yo? ¿Yo que?
Kumo: Usted tiene 15 si no me equivoco
Kagome: ¿Cómo lo supo?
Kumo: A diferencia de su amiga Sango, a usted se le
ve un brillo excepcional
que solo las jovencitas
de 15 años tienen
Kagome (sonrojada): Gracias
Kumo: Y supongo que ya tiene algún pretendiente
por ahí
Kagome (se pone más roja): No
no lo se
Kumo (sonriendo): Yo digo que sí
Kagome voltea hacia la pared y se da cuenta que ahí
hay una hermosa pintura, de una joven mujer con un
kimono verde
Kagome: No había visto esa pintura
es
muy hermosa
Kumo: Sí
Kagome: Disculpe
¿Quién es la
modelo?
Kumo: Ella era la princesa Okashi
la madre de
Suika
y mía
Kagome: ¿Su madre? ¿Y donde está?
Kumo: Falleció dando a luz a mi hermana
Kagome (apenada): Yo
lo siento
Kumo (mira la pintura): No me había dado cuenta
que mi madre
(ve a Kagome) y usted son muy parecidas
Kagome vio la pintura y, en efecto, parecía
que ella misma había posado para esa pintura
el parecido era extraordinario, pero a diferencia
de Kikyo, la princesa Okashi no estaba relacionada
con Kagome de ningún modo
Kagome: Su madre debió ser una mujer muy buena
Kumo: Sí
era muy buena
y muy hermosa
Entre tanto, afuera
Suika: Sigo esperando a que me digas algo que no sepa
Inuyasha: ¿Y que quieres que te diga? ¡No
soy bueno conversando!
Suika: No tienes por que enojarte, Inuyasha
Inuyasha: Pues no me colmes la paciencia, niña
(se levanta) Yo mejor me retiro
que descanses
Suika lo miró tristemente
Inuyasha: Y no me veas con esa cara
Suika: Inuyasha
yo
(se sonroja) quería
pedirte algo
Inuyasha: ¿Sí?
Suika: Yo quiero
quiero que estés conmigo
Inuyasha: Estoy contigo ahora
Suika: No me refería a eso
sino
bueno
ya sabes
Inuyasha (entendiendo): ¿QUÉ COSA? ¿ESTAS
LOCA? ¡DE NINGUNA MANERA!
Suika (baja la mirada): Esta bien
En eso, la joven se llevó la mano al pecho
y cayó al suelo
Inuyasha: ¿Suika? (se acerca a ella) ¡SUIKA!
*El peligro está cada vez más cerca
¡Cuidado, Inuyasha!*
Capítulo 4
Inuyasha (tomando en brazos a la chica): ¡Suika!
¡¿QUÉ TIENES? ¡DESPIERTA!
En eso, llegaron corriendo Kumo y Kagome
Kumo (asustado): ¿Qué son esos gritos?
Kagome: ¡Inuyasha!
Inuyasha: Se desmayó
Kumo (angustiado): No
no otra vez
Kagome: ¿Cómo que "NO OTRA VEZ"?
¿Quiere decir que esto ya le ha pasado?
Kumo: Llevémosla dentro
luego les explicaré
todo
Más tarde, mientras el médico de la
casa examinaba a la chica, todos estaba reunidos con
el patriarca
Kumo: Siento no haberles dicho esto pero
Inuyasha: Habla
Kagome: Inuyasha
no seas grosero
Miroku: ¿Qué sucede con la señorita
Suika?
Kumo: El corazón de mi hermana nunca ha funcionado
como debe hacerlo
cuando era pequeña
le daban muchos ataques como los de ahora
sin
embargo
desde hacía un tiempo que ya
estaba bien
no me explico qué sucedió
Joven Inuyasha
¿sucedió algo mientras
mi hermana estaba con usted?
Inuyasha (se espanta): ¿Por qué me lo
preguntas? ¿Qué tenía que haber
pasado?
Kagome (un poco celosa): Inuyasha
contesta
Inuyasha (nervioso): No pasó nada
solo
conversamos un rato
bueno (gota) en realidad
ella se la pasó hablando
Sango: Ay, Inuyasha
Inuyasha: ¿Qué quieres? Ya sabes que
no soy buen conversador
En eso, el médico salió
Médico: La señorita ya está fuera
de peligro
Kumo (aliviado): Gracias al cielo
Kagome: Que bueno
Más tarde, Inuyasha estaba en el techo de la
casa
recordando las palabras de Suika
Suika (voz en off): Quiero que estés conmigo
Inuyasha (pensando): Nadie me había pedido
eso
Ni siquiera se me ocurrió cuando
andaba con Kikyo
Además
yo nunca
Kagome (aparece junto a él): Inuyasha
Inuyasha (espantado): ¡¡¡¡AHHHHH!!!
Kagome: ¿Te asusté?
Inuyasha (fingiendo): No
¿Cómo
crees?
Kagome: ¿Por qué estabas tan nervioso?
¿En que pensabas?
Inuyasha: En nada en especial
Kagome (frunce el ceño): De seguro estabas
pensando en Kikyo
Inuyasha: ¿Qué? Claro que no
Kagome: No mientas
Inuyasha: ¡NO ESTOY MINTIENDO!
Kagome (gota): Esta bien
cielos
no puedo
bromear contigo porque te enojas
Inuyasha: ¡¡NO ESTOY ENOJADO!!
Kagome: Esta bien
Hubo una larga pausa
Kagome: Inuyasha
Inuyasha: Que
Kagome: ¿Hace cuanto que estamos juntos?
Inuyasha: Pues
la verdad
no lo se
nunca he llevado la cuenta
Kagome: Yo tampoco
me parece tan poco tiempo
pero
hemos pasado por tantas cosas juntos
¿no lo crees?
Inuyasha no responde
Kagome: Yura
Los siete guerreros
Naraku
Tantos que nos han querido arrebatar la perla
Seshomaru
Hemos pasado por tantas cosas
¿recuerdas como nos llevábamos al principio?
Inuyasha: Siempre nos hemos llevado igual
Kagome: No es verdad
antes me detestabas
y tu
me desesperabas
Inuyasha (cara de ¿uh?): Yo
¿te
desesperaba?
Kagome (riendo): Pero eso ya es historia antigua
Inuyasha: No le veo lo divertido
Kagome: Ya
era broma
Inuyasha: Ve al grano
Kagome: A eso iba
lo que quería decirte
es que
no importa lo que haya pasado
tu
y yo siempre estamos juntos
ayudándonos
mutuamente
Inuyasha: Eso
es como una costumbre ya
Kagome: ¿Lo crees así?
Inuyasha: No lo se
Hubo otra larga pausa
ninguno de los dos se
vio a la cara
hasta que
Inuyasha: Oye, Kagome
Kagome: Dime
Inuyasha: ¿Cuántos fragmentos nos faltan
para terminar de unir la perla?
Kagome (saca la perla): Veamos (la examina y se espanta)
No
no puede ser
Inuyasha: ¿Qué es lo que sucede?
Kagome: Inuyasha
falta
UN FRAGMENTO
*La búsqueda se había hecho más
difícil
¿Dónde encontrarían
el ultimo fragmento?*
Capítulo 5
Ya había amanecido y todos se disponían
a partir para buscar el último fragmento de
la perla
Miroku (ya enterado de la situación): ¿Dónde
podemos buscar?
Sango: La región es muy grande
puede
estar en cualquier parte
Shippo: Será muy difícil
Kagome: Lo sé
Inuyasha: Ya hemos reunido los anteriores
podemos
encontrar este
Miroku: Inuyasha
las probabilidades de encontrar
UN solo fragmento se reducen a millones
Inuyasha: ¿Qué?
Sango: Así que lo mejor es iniciar la búsqueda
Kagome: Avisémosle al joven Kumo que ya nos
retiramos
En cuanto lo hicieron
Kumo: ¿Qué? ¿Tan pronto se van?
¿Por qué?
Kagome: Debemos continuar con nuestra búsqueda
le agradecemos todas las atenciones que tuvo con nosotros,
joven Kumo
Nadie se percató que alguien los espiaba por
una de las ventanas
Kumo: En ese caso, ni hablar
ordenaré
a mis sirvientes que les preparen algo de comida para
el camino
Kagome: Es usted muy amable
Más tarde, todos se habían alejado ya
de la mansión
Miroku: Qué lástima con la señorita
Suika
tan bella y con una salud tan frágil
Sango (molesta): Ya deje de estar fantaseando con
ella y siga caminando
excelencia
Sin embargo
Inuyasha se detuvo
Kagome: ¿Y ahora que pasa?
Inuyasha: Huelo
a un ejército
y
se están acercando
Sango: ¿Qué?
Kagome: ¿Qué podrá ser?
Todos voltearon y en efecto, un ejército de
hombres armado se acercaba hacia donde ellos estaban
Una vez que les dieron alcance
Hombre: ¿Quién de ustedes es la señorita
Kagome?
Inuyasha: ¿Para que quieren saberlo?
Hombre: Tenemos órdenes de llevarla a la mansión
Samui
Kagome: ¿Por qué?
Hombre: Está acusada de robo
Kagome (espantada): ¿Yo? ¡Jamás
he robado en mi vida!
Shippo (susurrando): Oye Miroku
¿Qué
te robaste esta vez?
Miroku (sorprendido): Nada
lo juro
Hombre: Eso lo comprobaremos
Venga con nosotros
(a los demás) ¡Arréstenla!
Varios hombres intentan llevársela por la fuerza
Kagome (forcejeando): ¡No! ¡Inuyasha!
Inuyasha (golpeándolos): ¡¡SUELTENLA!
Hombre: ¡CAPTURENLOS A TODOS!
Inuyasha: ¡YA ME CANSARON! ¡GARRAS DE
ACERO!
Una pelea dio inicio, todos cuidaban que no se llevaran
a Kagome prisionera
Miroku (golpeando a un hombre): ¡NO SE LA LLEVARÁN!
Shippo: ¡FUEGO MÁGICO!
Sango (con su espada): ¡No dejaremos que la
toquen! ¡KIRARA!
Kirara (defendiendo a Kagome): ¡¡ROARRR!!!
Inuyasha (saca el colmillo de acero): ¡¡MUERAN!!!
En cuanto los hombres salieron huyendo
Kagome: Debemos regresar
Inuyasha: ¿Estas mal de la cabeza? ¿Para
que te quieres enfrentar a un ejército innecesariamente?
Todos sabemos que eres incapaz de robar algo
Kagome: Tu lo sabes
Miroku lo sabe
Sango
lo sabe
y Shippo lo sabe
Pero el joven
Kumo no
y si este malentendido no se aclara
nos estarán persiguiendo
Miroku: La señorita tiene razón
debemos regresar
Todos regresaron a la mansión
una vez
que estuvieron frente a Kumo
Kumo (molesto): Les di hospedaje
mis sirvientes
cumplieron todas y cada una de sus órdenes
¿y es así como me pagan?
Inuyasha (molesto): ¿Qué estas diciendo?
¿Qué somos unos malagradecidos? ¡No
hemos robado nada!
Kagome: Calma
Inuyasha
seguro es un error
joven Kumo
esto es un malentendido
No
hemos robado nada
Kumo: Entonces no le molestará que mis sirvientes
vacíen el contenido de su
su
bolsa
Kagome: ¿Mi mochila? Claro que no
Adelante
Dos sirvientes tomaron la mochila amarilla y la vaciaron
delante de todos, de ahí salieron libros, lápices,
algunas prendas de ropa y otros accesorios
sin
embargo entre ellos iba un collar de jade
Kagome (espantada ve la joya caer): ¿Cómo
llegó eso a mi mochila?
Sango: No puede ser
Miroku: Diablos
Inuyasha: Demonios
no es posible
Shippo (triste): Kagome
Kumo (se acerca y toma la joya): Este collar perteneció
a mi madre
y es el favorito de Suika
¿Qué
hacía en su bolsa, Señorita Kagome?
Kagome (angustiada): Le juro que no se como llegó
ahí
yo jamás he robado nada
se lo juro joven Kumo
tiene que creerme
Kumo: Con esta prueba no lo creo
¡Guardias!
¡Arréstenla!
Inuyasha (furioso): ¿Dudas de la palabra de
Kagome? (saca la espada) ¡No te lo perdonaré!
Sango (lo detiene): Espera, Inuyasha
¡Contrólate!
Miroku (lo sostiene): No hagas esto más difícil
Inuyasha (muy enojado): ¡¡SUELTENME!!
¡¡DIABLOS!!! ¡¡KAGOME!!!
Kagome (mientras se la llevan): ¡Inuyasha!
Inuyasha (estira su mano hacia ella): ¡¡KAGOME!!
Kagome (alcanza a tocar la mano de él): ¡¡INUYASHA!!
En eso, los guardias se la llevan
Inuyasha (desesperado): ¡¡KAGOME!! ¡¡MALDITA
SEA!!! ¡¡KAGOME!!! ¡¡¡¡¡¡¡KAGOMEEEEEEEE!!!
*Las cosas no pintaban nada bien
¿Qué
sucederá ahora?... ¿Se demostrará
la inocencia de Kagome?*
Capítulo 6
Sango (se abraza de él por delante): ¡Calma!
Miroku (lo agarra por detrás): ¡Contrólate
por favor
así no podrás ayudar
a la señorita!
Inuyasha: ¡Maldición! ¡Suéltenme!
Shippo: ¡Inuyasha, tranquilízate! ¡Haz
un esfuerzo!
Kumo: Como ustedes no tienen nada que ver en esto,
se pueden ir en paz
Inuyasha (furioso): ¿EN PAZ? ¡¡NO
ME IRÉ SIN KAGOME!
Kumo: Haz lo que quieras
pero en mi mansión
no se pueden quedar
así que les pido
amablemente que se marchen
Miroku: Vamonos ya, Inuyasha
Inuyasha (histérico): ¿Qué pasa
contigo? ¡No podemos dejarla aquí!
Trabajosamente todos sacaron a Inuyasha de la mansión
Y una vez afuera
Sango: Debemos encontrar al verdadero culpable y demostrar
que Kagome es inocente
Miroku: Sí
pero
¿Cómo?
Inuyasha (viendo la mansión piensa): Kagome
descuida
muy pronto estarás libre
te lo juro
Mientras tanto
Los guardias llevaron a la chica
a una de las celdas
abrieron la reja de bambú
y la empujaron violentamente hacia adentro
Kagome (cayendo): Ay
(se incorpora) ¡Tengan
más cuidado!
En cuanto se quedó sola, vio que la celda tenía
una pequeña ventana, con barrotes, que daba
hacia el jardín
Esa noche
un guardia llegó con un plato
de comida
Guardia: oye tu... ladrona
ten
come
Kagome (sin levantarse y sin voltear): Mi nombre es
Kagome
Guardia (burlón): Da igual
Le dejó el plato ahí, pero la chica
no se movió
sentía lo frío
del suelo, volteó a la ventana y alcanzó
a ver la luz de la luna llena
Kagome (tristemente): Inuyasha
ven pronto
Momentáneamente
Inuyasha se dirigía
velozmente hacia la mansión
dio un salto
a uno de los árboles que estaban cerca de la
entrada
trató de que los guardias no
lo vieran
Inuyasha: Kagome tiene que estar cerca
puedo
olerlo
De ese árbol dio un salto hacia el otro que
estaba en el jardín
bajó sigilosamente
y guiado por su olfato, llegó hasta una pequeña
ventana que estaba a un costado de la casa
Inuyasha (se asoma): ¿Kagome?
La joven voltea y ve al chico en la ventana
Kagome: ¿Inuyasha?
Inuyasha: ¡Kagome!
Kagome (se levanta y corre hacia la ventana): Inuyasha
sabía que vendrías
(se le salen
las lágrimas) Tengo hambre
tengo frío
tengo miedo
Inuyasha: Tranquila, Kagome
(mete las manos
por los barrotes) Ya estoy aquí
Kagome (toma las manos de él): Inuyasha
yo no me robé nada
lo juro
esto
es un error
Inuyasha: Yo lo se
descuida
demostraremos
que eres inocente
tranquila
Inuyasha siente las lágrimas de Kagome en sus
manos
era la primera vez que la veía
llorando de esa manera
Inuyasha (cierra los ojos): No tengas miedo
aquí estoy contigo
como siempre lo he
estado
(pone la frente en los barrotes) Aquí
estoy
Kagome también cierra los ojos y pone su frente
y queda con la de él
Kagome (casi susurrando): Inu
yasha
Inuyasha movía la cabeza hacia un lado y hacia
el otro, suavemente, para así acariciar con
su frente la frente de Kagome
Inuyasha: Pronto estarás libre
verás
que te sacaré de aquí
así
tenga que matar a Kumo
Kagome: No, Inuyasha
no hagas eso
te meterás
en más problemas
Inuyasha (abre los ojos): Pero
Kagome: Prométeme que no lo matarás
Inuyasha: Es que
Kagome (abre los ojos): promételo
Inuyasha: de acuerdo
(suspira) lo prometo
Kagome: Gracias
Inuyasha
En eso, se escucharon pasos
Kagome (nerviosa): vete
pueden vernos
Inuyasha: No me importa
Kagome: Hazlo por mi
Inuyasha: Esta bien
y
juro que la próxima
vez que nos veamos
será afuera
Kagome: Así lo espero
Inuyasha (saca sus manos): Regresaré, Kagome
Kagome: Sí
Inuyasha dio un salto hacia la planta alta de la mansión,
cayendo sobre un balcón
Voz: Inuyasha
Inuyasha (levanta la mirada): Suika
La joven salió de la habitación hacia
el balcón
Suika: Me da gusto verte de nuevo
Inuyasha
Inuyasha (molesto): ¿Gusto? ¿Por qué
te habría de dar gusto?
Suika: ¿Qué te pasa?
Inuyasha: ¿Te importaría decirme cómo
llegó tu collar favorito a las cosas de Kagome?
Suika: ¿De que hablas?
Inuyasha: No mientas
Kagome es incapaz de robar
algo
antes muerta
Suika se lleva la mano al pecho
Inuyasha (se acerca rápido y le detiene las
manos): Oh no, señorita
no me engañarás
de nuevo
Tu no tienes cara de estar enferma
haz estado fingiendo
Suika (sorprendida): ¿Qué dices?
Inuyasha (amenazante): ¿Tu fuiste quien metió
el collar en la mochila? ¡Responde!
Suika (forcejeando): Inuyasha
suéltame
me lastimas
Inuyasha: Y si no me contestas te irá peor
así que si sabes lo que te conviene contesta
a mi pregunta
Suika: Esta bien
te lo diré
suéltame
primero
En cuanto Inuyasha lo hizo, Suika se abrazó
del cuello de él y lo besó apasionadamente
Fue tanta la sorpresa de Inuyasha que ni tiempo le
dio para reaccionar
*Los cabos se estaban atando
¿Qué
pasará ahora?*
Capítulo 7
Inuyasha (petrificado): Su
Suika
Suika (deja de besarlo): ¿Ya entendiste o te
lo digo de otra forma?
Inuyasha (se la quita): ¡Suéltame!
Suika: Que malo eres, Inuyasha
Inuyasha: ¿Sí fuiste tu, verdad?
Suika: Pues
si quieres saberlo por mi
sí
así es
yo fui
coloqué
el collar en las pertenencias de esa mujer y después
grité que me habían robado
Inuyasha: Que cínica
¿Por qué?
¿Por qué lo hiciste?
Suika: ¿Y todavía me lo preguntas, después
de este beso?
Inuyasha: Para mi no significa nada
Suika: Inuyasha
no te pido que te cases conmigo
ni si quiera que me correspondas
solo quiero
estar contigo
Inuyasha: ¿Tan obsesionada estas con eso?
Suika: Si me concedes ese deseo, yo puedo aclarar
el malentendido entre mi hermano y Kagome
Inuyasha (riendo cínicamente): Ya lo tenías
todo preparado... ¿cierto?
Suika: Digamos que yo uso todo para obtener lo que
quiero
(le guiña un ojo) y siempre lo
consigo
Inuyasha: Si accedo a esto que me pides
¿liberarás
a Kagome?
Suika: Te doy mi palabra de princesa
Inuyasha (toma aire): Yo
acepto
Suika (se emociona): Perfecto
(se suelta el
cabello) Solo una cosa
trátame gentilmente
Inuyasha:
Mientras tanto
en las celdas
Kumo fue
a visitar a Kagome
Kumo: Kagome
Kagome (aun en la ventana y sin voltear): ¿Sí?
Kumo: Si confiesas el robo todo será más
fácil
sólo tendrás que
pagar por el collar y todo quedará en el olvido
Kagome: No puedo admitir algo que nunca he hecho
Lo siento pero no aceptaré algo que no hice
Kumo: En ese caso
(a la otra puerta) ¡Guardias!
Kagome (se asusta): ¿Qué haces?
Varios guardias entraron a la celda y la sujetaron
fuertemente
Kumo: Kagome
(le saca la perla) creo que yo
me quedaré con esto
Kagome (espantada): ¡LA PERLA!
Kumo (la examina): Mhmmm
vaya, vaya
¿Qué
tenemos aquí? Solo le falta un fragmento
Kagome (desafiante): Así es
y sin ese
fragmento el poder de la perla es mucho menor
¡TE TOMARÁ AÑOS ENCONTRAR ESE
FRAGMENTO!
Kumo: No lo creo
Kagome: ¿Qué dices?
Kumo (mete su mano en un bolsillo): Yo
pequeña
(saca un fragmento) poseo el último fragmento
de Shikon
Kagome (sin creer): El
el último fragmento
Kumo: Con esta perla tendré el poder suficiente
para regresar a la vida a la persona que más
he amado en toda mi vida
Kagome: ¡NO! ¡NOS HA COSTADO MUCHO! ¡NADIE
POSEE TANTO PODER PARA REGRESARLE LA VIDA A LOS MUERTOS!
Kumo: Uhm
es verdad
eres una aguafiestas
(la mira) Aunque
no necesito la perla para tener
de nuevo a esa mujer que tanto adoro
Kagome (espantada): ¿Por... por que me miras
de esa forma?
Mientras tanto, afuera de la mansión
Sango: ¿Esta seguro, excelencia, de que Inuyasha
está aquí?
Miroku: No hay duda
¡Vino por la señorita!
Shippo: Ese tonto no sabe que ha puesto en peligro
a Kagome
Sango: Kirara
¡MÁS RÁPIDO!
Y con Inuyasha
Suika (lo abraza): ¿No vas a besarme? ¿Cómo
piensas "entrar en calor"?
Inuyasha: Yo
Suika: Esta bien
lo haré fácil
para ti
La chica comienza a besarlo
Inuyasha cierra
los ojos
en ese momento, a su mente se le vienen
muchas imágenes de Kagome
Inuyasha: Ka... gome
Suika: Si con eso puedo hacerte mío
esta
bien
llámame Kagome
En eso, en su mente se ve una imagen de Kagome, se
ve triste
Kagome: Inuyasha
Inuyasha: Kagome
¿estas bien?
Kagome: Inuyasha
¿Qué haces?
Inuyasha: Yo
Kagome (baja la mirada): Si vas a estar con esa mujer
solo por esta noche
yo ya no quiero seguir a
tu lado
En eso, la imagen de Kagome se rompe en mil fragmentos
que salen volando, así como ocurrió
con la perla
Inuyasha (abre los ojos): ¡Kagome!
Suika: ¿Qué pasa?
En ese momento, Inuyasha la arroja lejos de sí
Suika (en el suelo): Idiota
no sabes con quien
te estas metiendo
Inuyasha: Primero muerto antes que estar con una niña
mimada y caprichosa como tu
Inuyasha abre las puertas de una patada y sale corriendo
por el pasillo
Suika (histérica): ¡GUARDIAS!! ¡¡¡GUARDIAS!!!
Un centenar de hombres aparecen por el pasillo
Inuyasha (furioso): ¡No tengo tiempo para esto!
¡GARRAS DE ACERO!!
Mientras tanto, en la entrada
Guardia: ¿Ustedes de nuevo?
Miroku: Buen hombre
déjenos entrar
Guardia (posición de combate): Jamás
Miroku: Siendo así
Más tarde, todos entraron, ya que el guardia
estaba todo golpeado en el suelo
Sango: ¿Donde estará Kagome?
Shippo: Seguro atraparon a Inuyasha también
Iban corriendo por el pasillo cuando en eso se toparon
con Inuyasha quien iba corriendo
Inuyasha: ¡Miroku! ¡Sango!
Sango (corre tras él): ¡Inuyasha!
Miroku (también corre): ¿Dónde
está la señorita?
Inuyasha: ¡SÍGANME!
Shippo (corriendo detrás): ¡ESPEREN!
¡NO ME DEJEN AQUÍ!
*¿Lograrán llegar a tiempo con Kagome
y Kumo? ¿Qué planes tenía este
muchacho para Kagome?*
Capítulo 8
El grupo corría por los pasillos buscando
las celdas
en eso, al dar vuelta
se toparon
con Suika
Suika (furiosa): Inuyasha
te estoy esperando
Inuyasha (deteniéndose): A un lado, niña
no tengo tiempo para esto
Suika: Yo creo que sí
En eso
Sango (asustada): Excelencia
¿puede sentirlo?
Miroku (sin dar crédito): Es
aura maligna
Inuyasha: ¿Qué? (voltea con ella) ¿Que
significa esto?
Suika (baja la mirada): Ja, ja, ja, ja
Pude
esconder perfectamente mi esencia y los engañé
La piel de la joven cambió a gris, le salieron
unos enormes colmillos, sus ojos se volvieron rojos,
su kimono comenzó a romperse y de su espalda
nacieron unas alas de murciélago
Suika: Inuyasha
ven
Inuyasha (aterrado): ¿Qué demo
?
Sango (alerta): Inuyasha
cuidado
ella
quiere reproducirse
Inuyasha: ¿Qué dices, Sango?
Miroku: Explícate
Sango: Este tipo de criatura ya casi está extinta
son demonios murciélago
ellos buscan
hanyous para reproducirse
por eso te buscaba
a ti
porque quiere tener crías
y así evitar que su especie muera
Inuyasha: Que asco
(saca su espada) Ahora comprendo
Suika (se le va encima): Ven, Inuyasha
tendremos
muchos hijos
Inuyasha: ¡ESO JAMÁS! ¡¡COLMILLO
DE ACERO!!!
La espada logró partir a la demonio por la
mitad
Suika (grita sin entender): ¿¿¿¿Por
qué, Inuyasha????
Inuyasha: Si he de tener hijos
¡SERÁ
CON QUIEN YO DECIDA!
Suika: ¡AHHGGG!!!
La demonio se destruyó en mil pedazos
Inuyasha: No perdamos más tiempo
hay
que encontrar a Kagome
Todos corrieron por el pasillo hasta llegar a las
celdas
ahí se encontraron con un campo
de energía
Shippo: Es un campo de energía
Inuyasha: A un lado (levanta la espada) lo destruiré
Colmillo de acero adquirió un color rojo, Inuyasha
la bajó rápidamente y el campo fue cortado
Sango: ¡Lo lograste!
Pero en eso, el campo comenzó a cerrarse de
nuevo
Inuyasha: ¡VAMOS!
Todos entraron corriendo
Las celdas ya no eran
tales, sino un enorme salón
Sango: ¿Dónde estamos?
Miroku: Parece que en el sótano de la mansión
Inuyasha: No puede ser
Kagome tiene que estar
aquí
puedo olerla
Kagome (gritando): ¡¡INUYASHA!!
Inuyasha: ¿He? ¿Kagome? ¡KAGOME!
¿DÓNDE ESTAS?
Todos corrieron a través del salón
en eso se detuvieron
Sango: ¿Qué pasa?
Miroku: No se muevan
Shippo: ¿Por qué?
En eso una mano apareció de la nada tomando
a Sango, era gigantesca y de color verde
Sango: ¡¡AHHH!!!
Inuyasha: ¡SANGO!
Miroku: ¡SANGO!
Sango fue llevada a un balcón que estaba en
la parte más alta del salón y de inmediato
la mano la envolvió por completo y la convirtió
en estatua de cristal
Shippo: ¡SANGO!!
Miroku (aterrado): ¡¡NOOO!!
Kirara: ¡¡¡ROARRR!!!
Inuyasha: Diablos
¡SANGO!
En eso apareció otra mano
Inuyasha: ¡MIROKU, CUIDADO!
Miroku la esquivó, sin embargo apareció
otra
Inuyasha (se deja ir encima): ¡¡COLMILLO
DE ACERO!!
Inuyasha alcanzó a destruir una de las manos,
sin embargo la otra desapareció, apareciéndose
luego detrás de Miroku
Miroku: ¡¡AHGG!!!
Shippo: ¡¡¡MIROKU!!!
La mano lo llevó donde Sango y también
lo convirtió en cristal
Shippo (llorando histérico): ¡¡Sango!!
¡¡¡Miroku!!
Inuyasha: Nada regresará a la normalidad a
menos que acabe con el autor de todo esto
(desafiantemente
grita) ¡¡SAL DE DONDE ESTÉS, KUMO!!
En eso, una risa llenó el lugar
Kumo: Vaya, vaya
Inuyasha: Sabía que había algo podrido
en esta mansión
y eso eras tu
Kumo: Demasiado tarde, hanyou
Inuyasha (lo desafía con la espada): ¡Pelea,
demonio!
Kumo: ¿Demonio? ¿Acaso crees que soy
un demonio? Ja, ja, ja
Inuyasha: ¿No
no es un demonio?
Kumo: No, idiota
yo soy humano
pero no
uno cualquiera
sin uno con poder de las ciencias
ocultas
Inuyasha (gruñendo): Diablos
Kumo: No creo que necesites a tus amigos
(apunta
su mano hacia ellos)
Repentinamente unas burbujas aparecieron y aprisionaron
a Shippo y Kirara
Inuyasha: ¡¡SHIPPO!!! ¡¡KIRARA!!
Pero fue demasiado tarde, las burbujas desaparecieron
Kumo (burlándose): Ahora estas solo
ja,
ja, ja
tus amigos no pueden ayudarte
Inuyasha: grrr
Kumo: Ah
espera
te tengo una sorpresa
El hombre levantó los brazos y la cortina que
estaba detrás de él se levantó,
revelando que Kagome estaba ahí
¡vestida
como la princesa Okashi!
Kagome: ¡¡INUYASHA!!!
Inuyasha: ¡Kagome!
*La pelea era uno a uno
si Inuyasha perdía
todos morirían*
Capítulo 9
Inuyasha: ¿Por qué la tienes vestida
así, maldito?
Kumo: Porque ella será la mujer de Kumo
así como debió serlo la princesa Okashi
Kagome: ¿PERO ES QUE ACASO ESTAS ENFERMO? ¿ESTABAS
ENAMORADO DE TU MADRE?
Kumo (furioso): ¡SILENCIO! ¡Ella no era
mi madre!
Kagome: ¿Cómo?
Kumo: Okashi era muy hermosa
pero siempre me
rechazó por lo que soy
un hechicero
¿Crees que tengo 23 años? ¡En
realidad tengo 123 años!
Inuyasha: ¿Un
inmortal?
Kagome: ¡La única manera de que un humano
viva tanto tiempo y permanecer joven es
haciendo
pacto con el mal!
Kumo: Así es
pero no por eso dejo de
ser un humano
(voltea) Inuyasha
Inuyasha (posición de combate): Estoy listo
para la pelea
Kumo: ¿Pelear? Yo no quiero pelear
(saca
la perla de Shikon) toma (se la arroja) creo que esto
te pertenece
Inuyasha: ¿Qué?
Kagome: ¡ESA ES LA ORIGINAL PERLA DE SHIKON!
Inuyasha (la toma): Esta
completa
Kumo: Así es
¿ves? Todos salimos
ganando
tu podrás convertirte en un verdadero
yokai y yo tendré a mi amada Okashi
El hombre entró al campo de fuerza donde se
encontraba Kagome
Inuyasha: ¡¡¡NO TE LO PERMITIRÉ!
Azotó la espada contra el campo, sin embargo
esta vez no funcionó
Inuyasha: ¿Qué?
Kumo: Esa espada no puede romper este campo
no es un campo cualquiera
es un campo hecho
con energía humana
y esta es muy diferente
a la de los demonios
Inuyasha corrió hacia el campo y trató
de romperlo con su garras, sin embargo no pudo hacerlo
Inuyasha: Diablos
no
no puedo
Kagome: ¡¡Inuyasha!!
Kumo (toma a Kagome en brazos): Una cosa más
ni los yokai ni los hanyou pueden entrar en este campo
¿Qué esperas? ¡Conviértete
en un verdadero demonio!
Kagome (se le salen las lágrimas): ¡¡Inuyasha!!!
Inuyasha (piensa): Yo
(mira la perla) al fin
podré convertirme en un verdadero monstruo
(ve a Kagome) pero si lo hago
no podré
salvar a Kagome
diablos
¿Qué
hago?
Kumo: Adiós, Inuyasha
Te prometo hacerla
muy feliz
Kagome (estira su mano hacia el hanyou): ¡¡¡INUYASHA!!!
Inuyasha: Yo
En ese momento la perla comenzó a brillar
Inuyasha: quiero
El brillo de la perla subió de intensidad
Kagome: ¡¡¡NO LO HAGAS INUYASHA
POR FAVOR!!!
Inuyasha: ser
De la perla comenzaron a salir chispas
Inuyasha: un
Kagome (histérica): ¡¡¡¡¡¡¡¡¡I
N U Y A S H A!!!!!!!!!!!
Inuyasha: HUMANO
Kumo: ¿Qué?
Kagome: ¿Qué dijo?
En eso el brillo de la perla lo rodeó por completo
unas pequeñas lucecitas recorrieron todo su
cuerpo
sus garras fueron desapareciendo
sus orejas de perro se desvanecieron y su cabello
plateado cambió a negro
Kumo: Idiota
Kagome: Inu
yasha
Inuyasha brilló tan intensamente que toda la
habitación se llenó de luz
La perla se elevó por encima de todo y se desintegró
En cuanto la luz cesó, Kagome vio a Inuyasha
como un ser humano
*¿Qué sucederá ahora que la perla
de Shikon había desaparecido? Las respuestas
se encuentran en el 10 y último capítulo
de EL ULTMO FRAGMENTO DE SHIKON*
Capítulo 10
Para sorpresa de todos, colmillo de acero seguía
en su forma de combate
Inuyasha (corriendo hacia ellos): ¡¡TE
MATARÉ, KUMO!!!
El chico logró atravesar el campo de fuerza
Kumo: Idiota, sin tu parte demonio no puedes hacer
nada
Inuyasha: No me subestimes
Y así, con su espada, Inuyasha atravesó
a Kumo
Kumo: ¡¡AHGGG, MALDITO!!!
Inuyasha: Es tu fin
hechicero
Kumo: ¡ESA ESPADA NO PUEDE MATAR HUMANOS!
Inuyasha: Tampoco un humano podía controlarla
Kumo cayó al suelo y su cuerpo se descompuso
rápidamente y se convirtió en ceniza
Inuyasha (corre hacia la chica): Kagome ¿estas
bien?
Kagome (se abraza de él): Inuyasha
Inuyasha (la abraza también): Pensé
que todo estaba perdido
Kagome (reacciona): Inuyasha
usaste el poder
de la perla
para convertirte en humano
¿por qué?
Inuyasha: ¿Tu por que lo crees?
Kagome: Inuyasha
yo
lo siento
Inuyasha: ¿Sientes que?
Kagome: (se le salen las lágrimas): Por mi
culpa no pudiste convertirte en un verdadero yokai,
como deseabas
(baja la mirada) perdóname
Inuyasha: No es tu culpa, Kagome
tenía
que hacerlo o nunca me lo hubiera perdonando
En eso, todos los demás aparecieron junto a
ellos
Kagome (feliz): ¡Sango! ¡Miroku! ¡Shippo!
¡Kirara!
Sango: ¿Inuyasha?
Inuyasha: Sí
se que luzco diferente
Miroku: Ya eres
humano
Inuyasha (): No me digas
Sango: ¿Y la perla?
Kagome: Inuyasha la usó para convertirse en
humano
Sango: ¿Lo hizo?
Kagome: Lo hizo para salvarme
Miroku: No pensé que amaras tanto a la señorita
Inuyasha: Cállate, Miroku
Shippo: Inuyasha
te
te ves bien
Sango: ¿Qué harás ahora?
Inuyasha: Pues
ya no tengo ningún otro
objetivo en la vida
supongo que
Kagome: ¿Por qué no vienes conmigo?
Inuyasha: ¿A tu época?
Kagome: Sí
allá nadie te conoce
puedes iniciar una nueva vida
en una sociedad
que puede aceptarte
Inuyasha: Pues
no se oye mal
Aunque estar
sin mis garras ni orejas ni poderes
es algo
raro
Kagome (sonriendo): Ya te acostumbrarás
Más tarde
ya estaban frente al pozo
Kagome: Cuídense mucho, muchachos
Miroku: Ustedes también
Shippo: Te voy a extrañar mucho, Kagome
Kagome: y yo a ti, Shippo
Inuyasha (acaricia a Kirara): Adiós, amiga
Kirara (como gatita): Purrr
Kagome: Adiós, Sango
y ya sabes
admite tus sentimientos
te aseguro que serás
muy feliz
Sango (sonríe): Así lo haré
Inuyasha: Adiós, Miroku
Miroku: Cuida mucho de la señorita
Inuyasha: Y tu no te pases de mano larga con Sango
Miroku (riendo estúpidamente): Trataré
En ese momento, justo cuando Ambos estaban por entrar
al pozo
Voz: Inuyasha
Inuyasha levantó la mirada, en eso, una flecha
fue clavada en su corazón
Inuyasha: Aghhh
Kagome (aterrada): ¡¡INUYASHA!!
Miroku (aterrado): ¿Quién ha sido?
Sango (viendo al frente): Kikyo
Kagome (furiosa): Kikyo
Para sorpresa de todos, Kikyo no había muerto...
seguía con vida
y ya había logrado
su propósito
Kikyo: Como humano no puede sobrevivir
mi venganza
se ha consumado
La sacerdotisa sacó un cuchillo de entre sus
ropas y se lo clavó en el corazón
inmediatamente su cuerpo brillo y se rompió
como si fuera una jarra de barro dejando escapar todas
las almas que tenía bajo su poder
Kagome (llorando): Inuyasha
Inuyasha
háblame
Inuyasha (débilmente): Ka
gome
Miroku (corriendo): Iré por ayuda
Sango: Yo igual
¡Vamos, Kirara!
Shippo: Iré a ver si está la anciana
Kaede
En cuanto se quedaron solos
Kagome: Esto era demasiado bueno para ser verdad
Inuyasha (apenas puede hablar): Kagome
no
no estés triste
este
. Este era
uno
de
de los riesgos
al convertirme
en humano
Kagome: Inuyasha
Inuyasha: Antes
antes de que me muera
quiero
decirte
que
yo
Kagome: No hables así
Inuyasha: Déjame
terminar
yo
yo
te
te amo
Kagome: Inuyasha
Inuyasha: Sé que lo sabías
pero
pero
yo también quería decírtelo
Adiós
Kagome
nunca
nunca
te olvidaré
(cierra los ojos)
Kagome se quedó petrificada viendo cómo
Inuyasha moría en sus brazos
Kagome: ¿Inuyasha? ¿Inuyasha? ¡¡¡¡¡INUYASHA!!!
¡¡NOOO!!!
Voz: Kagome
Kagome
despierta
Kagome (despertando): ¿Qué? ¿Qué
pasó?
La joven abrió los ojos y vio a todos sus amigos
que la tenían rodeada
Miroku: ¿Se encuentra bien, Señorita?
Inuyasha: ¿Otra vez tenías pesadillas?
¿Por qué me llamabas tanto?
Kagome: Entonces
todo
¿fue un sueño?
Sango: Me parece que fue una horrible pesadilla
Kagome (se sienta y ve al hanyou): Inuyasha
aún eres
un hanyou
no eres humano
Inuyasha (hace una mueca): ¿Un humano? Vaya
que loco sueño
ya te dije que yo jamás
seré humano
Shippo (bostezando): Ya mejor vayamos a dormir
tengo sueño
Inuyasha: Sí
porque debemos seguir recolectando
los fragmentos de la perla
Miroku: Y no solo eso
sino acabar con Naraku
también
Kagome: Lamento haberlos despertado, amigos
Sango: Descuida
Kagome: Buenas noches a todos
Inuyasha: Que descanses
Miroku: Dulces sueños
Sango: Hasta mañana
Shippo y Kirara: ZZZZZZZZ
*Kagome se recostó de nuevo, agradeciendo
que todo lo anterior había sido solamente un
mal sueño
Se durmió tranquila
ya que sabía que Inuyasha estaba a su lado
cuidándola
y que seguiría así
hasta que el destino decidiera otra cosa
*
FIN
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