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A veces todo lo que hacemos le molesta o es desaprobado
por la gran mayoría de las personas. Es que
acaso no hay alguien que acepte esos errores en nuestra
persona?.
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Y aquí estoy, el chico más codiciado
de Odaiba, al menos por el momento.
Mi padre esta diciéndome algo pero si eh de
ser sincero no le escucho una sola palabra, la verdad
es que lo ignoro por completo. Sé de sobra
lo que dice: Que no puedo usar todo mi tiempo en la
música, que debo dedicarle más tiempo
y atención a la escuela, o que en vez de pasarme
toda la tarde acostado debería hacer cosas
productivas, no sé que.... ah!! solo hace que
me canse de esta situación.
~ Me estas escuchando Yamato?.
~ No
~ Qué dijiste?.
~ Lo que oíste...
~ Eres un rebelde, irresponsable.
~ Déjame ser, no?.
Tomo mi chaqueta y salgo azotando la puerta del departamento.
Vaya, ahora que lo pienso nunca antes había
reaccionado de esa manera, es la primera vez que le
grito a mi padre... creo que fue mi limite.
Como sea, lo hecho, hecho esta. Saco mi celular y
le hablo a Yagami, seguro una parranda con mi mejor
amigo me subirá el animo; invitaría
a Joe pero seguro me dirá: no gracias
estoy estudiando....
~ Si, Yagami?... ¿Quieres darle vuelo a la
hilacha esta noche?.... muy bien, paso por ti.
Termino la llamada y me dirijo donde Taichi. Al llegar,
el ya esta fuera del edificio esperando por mi. Le
indico que se suba a la moto para irnos al antro más
cercano, o mejor al más concurrido... quizás
me ligue a una chava.
Un momento, mencione una motocicleta, no?. Ahora
que lo pienso mi padre tiene razón.: soy un
irresponsable.
Todo comenzó hace unos meses, sin razón
alguna empecé a comprar cosas que no son de
mi verdadero estilo, como la moto y el celular, sin
mencionar que por lo regular visto solo de negro.
Además, estoy frecuentando lugares a los que
ni loco, ni por que me pagaran, hubiera entrado.
Al fin, el antro. Unos buenos tragos me harían
bien.
Taichi intenta entrar pero como aun somos menores
de edad, no nos lo permiten. Que exageración
si solo nos faltan un par de años para serlo.
No importa, con solo mostrar unos billetes a los guardias,
estos se quitan y por fin ingresamos.
Hay algo de música, aunque muy pocos chicos
bailando.... como sea, yo vine por las bebidas.
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Después de perder la cuenta de las copas y
no poder decir correctamente el nombre de las bebidas,
Yagami me pregunta algo que no entendí muy
bien. Ja, es gracioso, el ni siquiera se ha terminado
la primera copa que le sirvieron.
Me mira con seriedad, y me dice nuevamente...
~ Oye Yama, ¿Qué es lo que te sucede?,
no crees que ya fue mucho licor por esta noche?.
No le hago caso, quiero ignorarlo al igual que a
mi padre, pero sigue insistiendo haciendo las mimas
preguntas sin sentido una y otra vez, hasta que me
canso del mismo cuento.
~ Maldita sea, quieres dejar de molestarme?. Quiero
pasar un buen rato y tu, mi mejor amigo, solo me estas
fastidiando.
~ No eres el mismo de siempre Ishida... estas mal.
~ No, el que esta mal eres tu, ¿Por qué
no me dejas en paz?.
~ Porque me preocupa tu actitud.
~ Mi actitud no tiene nada de malo; deja que haga
lo que deseo hacer. Y ya me voy antes de que saques
a relucir mis
defectos.
Me alejo de aquel lugar, Taichi me llama diciéndome
no sé que cosas; no le hago caso, ni siquiera
escucho bien.
Estoy algo mareado creo que si se me pasaron las
copas, con trabajo logro mantenerme de pie. Creo que
intentar conducir la moto seria el peor de mis errores,
la peor de mis estupideces.
~ Maldito dolor de cabeza.
Digo mientras inútilmente pongo mi mano sobre
esta, como si eso me fuera a aliviar el dolor.
Bueno ya, lo único que quiero ahora es descansar,
pero si no quiero descansar eternamente mejor me voy
caminando. Ja, seré irresponsable, inmaduro
y rebelde pero no tan estúpido.
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No tiene ni 20 minutos que empecé a caminar
y ya me caí al rededor de 7 veces. La jaqueca
que me produce el estrés en combinación
con el alcohol es insoportable, y solo me queda recargarme
sobre la pared.
No hay nadie en la calle, ¿Qué hora
será?.
Camino durante 15 minutos más y me detengo
por el cansancio, no solo corporal sino también
de la visión... muero de sueño. Mis
ojos se cierran sin poder soportar más el cansancio,
pero....
~ Yamato...
~ Sora?. Qué haces aquí y a estas horas?.
Me sorprende encontrar a la chica pelirroja en la
calle y por la madrugada. Ella me mira confundida,
de seguro me regañará como todos lo
hacen; maldición, me canso de escuchar tonterías,
no entienden que esta es mi forma de ser y así
soy feliz.
~ Estas bien?.
~ Claro, por qué no habría de estarlo?.
~ Ja, porque estas borracho.
~ ¿Te afecta en algo?.
~ Realmente no. sólo me preguntaba... ¿desde
cuando te volviste un alcohólico?.
~ Eso no te importa, déjame ser.
~ No, si yo si te dejo.
Me respondió después de gritarle. Estoy
arto de que todos cuestionen lo que hago y encuentren
un sin fin de defectos en mi persona. Es que acaso
no tienen algo mejor que hacer que estar metiéndose
en mi vida.
~ Vamos...
~ A dónde?.
Le pregunto; a donde piensa llevarme y sin quien
le ayude a ella a cargarme, por que realmente no podré
mantenerme en pie por más tiempo.
Sora me mira con cara de enfado, su rostro parece
el de mi madre cuando me ve así. Maldición
que deje de mirarme así, siento como si estuviese
pensando estúpido que no entiendes.
~ Definitivamente el licor te hizo efecto. Aun no
sabes donde estas?.
Dice mientras señala una casa, creo que la
he visto antes pero no recuerdo bien. Después
de unos segundos, o minutos no sabría decirlo,
por fin me cayó el veinte.... estaba frente
a la casa de Sora, con razón la encontré.
Después de esto ella me aló hasta el
interior del inmueble, o mejor dicho me arrastro.
Me tumbe en el sofá mientras veía como
ella iba a la cocina y, según el ruido, hacia
quien sabe que cosas.... cielos espero no trate de
darme una lección.
Pasados unos minutos, regreso a mi lado ofreciéndome
un vaso con quien sabe que cosa dentro; la mire con
cara de ni loco me tomo esto; moriría
envenenado.
Sora solo me miro divertida con mis gestos; me empino
el vaso y no me quedo más que beber esa sustancia
asquerosa... dios hasta me hizo sudar.
~ Y esto me servirá para...
~ Para que desaparezcan las nauseas de tu borrachera.
~ Bromeas verdad?, esto más bien me provocará
más vomito.
Luego me ayudó a llegar a su habitación
donde me recostó para poder descansar. Pude
notar una mirada de dulzura y preocupación,
sentimientos característicos de ella.
No hubo muchas palabras, era algo incomodo; Sora
rompió el hielo hablándome sobre cosas
triviales; lo único que recuerdo haber escuchado
bien era que su madre no se encontraba con ella por
que estaba en Kyoto con su padre.
Me cobijo y regalo una sonrisa mientras cerraba sus
hermosos ojos. Iba a salir de la habitación
cuando mi mano aprisiono la suya impidiendo que se
fuera.
~ Dime; crees que todo lo que estoy haciendo es incorrecto?.
~ A que te refieres?.
~ A mi actitud de los últimos meses y todo
eso.
~ Yo no soy quien para decirte si lo que haces esta
bien o no.
~ Pero es que...
~ Ssshhuuu....solo descansa, si?.
Me impidió continuar, colocando su dedo índice
sobre mis labios y acariciando mi cabello; me sonrió
y se fue... ya no supe más pues caí
rendido al sueño, durmiendo como nunca antes
lo había hecho.
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Varios ruidos me despertaron; a lo lejos puedo oír
el televisor y también puedo distinguir un
olor exquisito.
Toco mi cabeza y hago un gesto de dolor, la jaqueca
ahora es más fuerte de lo que fue por la noche;
la verdad es que no estoy muy acostumbrado a beber,
es un vicio reciente.
Me dirijo a la cocina, ahí esta ella... se
ve tan linda cocinando; por cierto, ¿Qué
cocinara?.
~ Ah, muy buenas tardes Ishida, ¿Dormiste
bien?.
Me saludó, aunque la pregunta más bien
parece como si se estuviese burlando de mi aspecto.
En verdad me veía mal, todo un desastre; después
de todo beber si que me sienta mal.
Y luego.... reaccioné:
~ Tardes??, Qué hora es?.
~ La una y media, no es tan tarde... Bueno, a puesto
a que te mueres de hambre, no es así?.
Me dice mientras tomo asiento y me pone una montaña
de hot cakes solo para mi. Hot cakes a estas horas....
bueno, después de todo yo aun no he almorzado.
Me sorprendo a mi mismo al comer como si fuera Yagami.
Sora me mira impresionada sin poder dar crédito
a lo que ve.
~ Te gustan?.
Me pregunta ansiosa, por lo que yo le contesto con
un a ha que al parecer no entiende muy
bien.... creo que por tener la boca llena.
Después de media hora y al rededor de 10 u
11 hot cakes, Sora intentó entablar una conversación
con migo, algo que venia evitando hablar con cualquier
persona y de la que hasta ahora, ella era la única
que no me molestaba con eso.
~ Oye Ishida, sé que esto quizás te
moleste pero.... ¿Por qué has degradado
así tu vida?.
~ Degradado?.
~ Si; sólo mírate, compras cosas que
realmente ni necesitas, vas a los antros a pesar de
que eres menor de edad y bebes
como un adicto. ¿Qué te hizo cambiar?.
~ Crees que lo que hago esta mal?.
~ Anoche te dije que no es eso. Yamato, si tu forma
de vida te hace feliz y es la que deseas llevar sin
que nadie te obligue
a ello, entonces esta bien... eso no es malo. Es
solo que me preocupo por ti.
En mi rostro se dibuja una sonrisa, una como hace
mucho no mostraba; sincera y necesitada.
Vaya que una buena platica con una persona madura
y responsable, que además es de mi edad y me
conoce de varios años atrás; no me haga
reproches o que me diga que mi modo de vida es incorrecto
solo por que así lo piensa... me hizo bastante
bien.
~ Gracias Sora, necesitaba oír eso.
Al decir esto, la seriedad vuelve a mi rostro, me
levanto del asiento y me dirijo a la salida; creo
que ya he abusado mucho de la amabilidad y hospitalidad
de Takenouchi.
Mi amiga me acompaña hasta la puerta y mientras
le doy la espalda, me pregunta:
~ Y que harás?... dejaras de hacer cosas como
estas, es decir, seguirás con tu ritmo de vida.
El silencio se hace presente; unos segundos transcurren
y sin siquiera voltear a verla, respondo...
~ Haga lo que haga... solo déjame ser...
Sora desvió la mirada con algo de enojo y
decepción; lo note al girarme a verla. Creo
que le debía algo después de todo...
~ Déjame ser... parte de tu vida.
Se sorprende... me mira con curiosidad; por qué
le dije algo así?, quizás por que deseaba
hacerlo desde hace tiempo, no sé.
~ No es para que te asustes, si...
Mis labios son sellados con sus dedos medio e índice,
esto después de que los pusiese sobre sus propios
labios; fue como un beso, o algo así...
~ Yama... nos vemos mañana por la tarde.
~ Es una cita?.
~ Tu lo has dicho.
Luego, cierra la puerta. Creo que aun faltaban cosas
por decir.
Como sea, mejor regreso a mi casa o mi viejo va a
castigarme de por vida y no me conviene, no hasta
ver que pase mañana. Me pregunto, que diría
Sora si dejo de beber o me deshago de la motocicleta?.
Después de todo ya encontré lo que buscaba
y que no hallaba en cosas superficiales y sin sentido
como el alcohol o la velocidad.
Creo que sabré su opinión cuando lo
haga.
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La famosa frase: Déjame ser.
Creo que todos la decimos cuando cuestionan nuestra
actitud o forma de ser.
Bebidas??, no me pregunten sobre ellas porque yo
no le hago a eso, así que espero no haberme
equivocado.
priss_pk@hotmail.com
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