| Capitulo 4: ¡El
es mío!
-Sobre mi cadáver Van. No vine a perderte
una vez más
-Hitomi
-¿Por qué te pones así? Ya te
he dicho que Mariel no significa nada para mí.
Solamente tú eres la dueña de mi corazón.
-Pero ella no lo sabe, y que le vas a decir
Por que ya esta a punto de llegar
-Tu no te preocupes, ya yo sabré que decirle.
-Amo Van, no quería interrumpirlo La
voz provenía de Merle Pero la nave ya
aterrizo.
-Si, gracias Merle. Oye Hitomi por que no vas y te
cambias; así les darás una sorpresa
a todos
-¿Los vas a recibir solo? O te va acompañar
Merle. Déjame ir a cambiarme rápido
y yo te acompaño también
Digo
si no te molesta
-Agachándose para que
Van no la viera.
-Como crees que me va a molestar, pero no te dilates
que es de mala educación dejar esperando a
las visitas. Eso deberás aprender para cuando
seas la reina de Fanelia.
El sonrojo fue inmediato en el rostro de Hitomi.
Tomo de la mano a Van y se dirigieron al interior
del palacio para que ambos fueran a cambiarse, a cada
paso que iban las miradas se cada vez mas sobre ellos.
Y no era para menos todos sabían que Mariel
era la prometida del Rey y el en este momento se estaba
tomando de la mano con una señorita que se
veía muy rara. Al llegar a la habitación
destinada a Hitomi (que casualmente estaba a lado
de la de Van) las palabras no hacían falta
solo un pequeño y tierno beso fue lo que hubo
entre ellos.
-No te tardes. Te toco en 15 minutos. El baño
esta listo por si quieres asearte y hay vestidos en
tu armario.
-No era necesario Van
-Claro que si. Todo para la mujer que amo.
Cada uno entro a su habitación. Estaba asombrada
de todo lo que había en ese lugar. Una enorme
cama con un velo que la cubría toda. La cama
era de color caoba y el velo era de color blanco al
igual que las sabanas. El gran armario estaba a lado
de la puerta y enfrente un tocador. En al armario
había vestidos muy bellos que usaban las damas
de la corte de Fanelia.
-Umh ¿Cuál escogeré? Todos son
tan bonitos. Ya se este azul cielo.
Al entrar al baño dio un grito, no se esperaba
que ya hubieran mucamas para ayudarla a bañar.
-Hitomi ¿Estas bien? Que fue ese grito
-Nada Van estoy bien. Es solo que no esperaba que
hubiera alguien en el cuarto de baño.
-Esta bien. Apresúrate.
Después de ese momento bochornoso, les pidió
de favor a las mucamas que la dejaran sola, ella se
podía bañar, sin ayuda de nadie. Salio
del baño y se enredo en la toalla que estaba
cerca de la tina. Se acomodo la ropa interior que
había traído de la Luna Fantasma.
-Espero que le gusten a Van Se sonrojo No,
Hitomi que estas pensando. Aunque para ser la primera
vez me gustaría que fuera con el. Mejor me
apuro o se molestara.
El vestido era tipo corsé, con parte del pecho
descubierto. La parte de atrás era con el escote
a media espalda y una cinta para ajustar el vestido.
Como no podía ajustar el vestido tuvo que llamar
a las mucamas. La falda tenia vuelo. Le recogieron
el pelo en una media cola y le atoraron el cabello
con flores de temporada. El maquillaje fue algo muy
sencillo solo para resaltar esos ojos tan bellos que
hacían desvanecer a Van.
TOC, TOC, TOC
-Ya vio señorita el Rey llego justo a tiempo.
Dijo una de ellas
-¿Le abro la puerta? Menciono otra
-Si, por favor
-Pase su majestad, la señorita ya esta lista.
Y salieron todas
-Te ves muy linda
-Estaba con la boca abierta
-Gracias Y las mejillas se pusieron rojas -¿Nos
vamos?
-Después de usted
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En sala donde estaban esperando la llegada de Van
había toda clase de emociones desde una muy
ansiosa Mariel, un muy fastidiado Dryden hasta una
Merle emocionada por ver la cara que pondrían
todos cuando llegara Hitomi del brazo del su amo.
-Lazarus ¿Por qué tarda mi prometido?
¿No le haz avisado de mi presencia? La
voz de Mariel sonaba muy molesta.
-Si, ya le han avisado. Lo que pasa es que estaba
en el jardín y se fue a sus habitaciones a
asearse.
-Haz oído Millerna, Que bárbaro de
Van. Si ya sabe que no es necesario que se aliste
para mí. Dejen que vaya a buscarlo de seguro
se alegrara cuando me vea
-Y corrió hasta
el pasillo que daba hasta las habitaciones, pero no
había recorrido mucho cuando se oyó
la voz de su Prometido.
-No hace falta que vayas a buscarme aquí estoy.
Apareció por el pasillo en sus mejores
galas y del brazo tenia a una joven de ojos esmeralda,
un momento se dijo Mariel, ¡Viene con una mujer
del brazo!
-¿¡QUIEN TE CREES QUE ERES MUJERZUELA!?
¡SUELTA A MI PROMETIDO! Y jalo a Hitomi
del brazo de Van
-No, Mariel no hagas eso Pero de nada sirvió
que Millerna le gritara
-¡COMO SE ATREVE LADY MARIEL! Ella es la próxima
Reina de Fanelia Van estaba iracundo de que
alguien se atreviera a tocar a su PROMETIDA.
-Mariel Hablo Allen Ella es la mujer
de la Luna Mística. Hitomi Kanzaki. Nuestra
amiga.
Mariel no podía entender todo lo que estaba
pasando, todas las palabras le daban vueltas en la
cabeza. Mariel no hagas eso, Ella es la próxima
Reina de Fanelia, La mujer de la Luna Mística,
Hitomi Kanzaki, y por ultimo Nuestra Amiga
Por
fin se atrevió a hablar.
-Van. ¿Cómo puede ser ella tu prometida?
Tu me lo pediste a mi Tomo a Van por sus ropas.
La guardia se intento acerca hasta ellos, pero una
seña por parte de su Rey y volvieron a sus
posiciones.
-No, Mariel. Todo fue un malentendido. Todos lo malentendieron.
Yo la amo a ella Señalo a Hitomi que
hasta ese momento se había alejado de escena
pues sabia que este asunto lo tenia que arreglar el.
-Pero yo te amo a ti. ¿Por qué haces
esto? Le dio una bofetada, la segunda del día.
-Mariel, discúlpame yo no quería que
esto sucediera así. Van hablo por lo
bajo para que ella lo escuchara.
-Yo se que de seguro no vas a querer escucharme,
pero; yo también lo amo. Tenemos años
de amarnos aun en la distancia.
-¡Tu cállate! ¿Por qué
regresaste? ¿Para arruinar mi felicidad? Eres
una perdida, plebeya. Y se puso frente a frente
con Hitomi.
-Ofendeme todo lo que quieras. Te hará sentir
mejor. Acababa de terminar sus palabras cuando
sintió una mano en su cara y un líquido
metálico en su boca.
-¡NO NECESITO TU LASTIMA! Tú en este
mundo para mi no vales nada. Oyeme bien, nada. Y
se echa a correr hacia los jardines.
-¿Estas bien Hitomi? Millerna se acerco
a donde estaba Mira, te abrió el labio.
¡Hay! No sabía que podía ser tan
agresiva. Discúlpala no debió comportarse
así
-Hitomi Van se acercó y la abrazo Discúlpame
yo te metí en todo esto.
-No se preocupen estoy bien, es solo que me aturdió
y me sorprendió
-Se toca el labio Millerna,
tu prima pega duro. Y suelta una sonrisa.
-¿Cómo sabes que es mi prima?
-Van me lo contó Y lo señala
-Vaya, vaya Hitomi. ¿Hace cuanto que llegaste?
y Van que desconsiderado de tu parte al no avisarnos
que iba a venir a visitarnos
-Dryden, siempre tan oportuno al hablar. No me dio
tiempo de avisarles por que llego hoy. Sin
apartarse de Hitomi
-¿Cuánto tiempo te vas a quedar? Allen
se acerco hacia la pareja Pero que descortés
de mi parte, que aun no te he saludado Le besa
la mano, enfrente de un muy molesto Van Ella
es mi hermana Selene. Ven acércate hermana.
-Mucho gusto Srita Hitomi Hace una reverencia
delante de ella
-No hagas eso. Soy amiga de tu hermano y no tienes
que tener esos modos conmigo. Dime Hitomi. Le
sonríe y le extiende la mano.
-Hitomi segura que no quieres ponerte algo en ese
labio
Mas tardo en decir eso Millerna que lo que tardo
Hitomi en poner los ojos en blanco. Señal clara
de que estaba teniendo una visión.
-HITOMI! Reacciona, por favor reacciona.
-Van, mejor llevala a su habitación
-Tienes razón Allen.
¿Dónde estoy? ¿Es una visión?
La rueda ha empezado a girar otra vez Niña
de la Luna Fantasma
Una nueva guerra estallara
aquí. Y tú, entiende solo tú;
tienes posibilidades de salir victoriosa. No es una
guerra para el Dragon, es solo tuya, Desde que naciste
este fue tu destino. Piensa que te gusta mas, si la
oscuridad o la luz; por que de eso dependerá
tu futuro
¿Por qué me dices todo esto? ¿Por
qué siempre que vengo tiene que correr sangre?
Calma Hitomi Kanzaki, los bandos ya están
hechos ¿A cual quieres pertenecer tu?
Poco a poco fue abriendo los ojos, aun estaba aturdida;
hace mucho tiempo que no le pasaba eso. Al abrir se
encontró con un techo desconocido y al reconocer
el lugar se dio cuenta que era su habitación
en el palacio de Fanelia, el palacio de Van.
-¿Cómo estas? ¿Fue una visión?
Van hablaba atropelladamente
-Estoy bien y si fue una visión. Pero esta
vez alguien me hablo y me dijo que pronto tendría
que escoger entre la luz y la oscuridad. Que esta
no es una batalla para ti, solo para mí. Me
siento cansada.
-Ha de ser por el viaje y por la visión. ¿Por
qué no duermes y pido que a la hora de la cena
te despierten?
-Gracias. Le da un beso en la mejilla.
-Nos vemos al rato.
Intento dormir. Dio vueltas en la cama y nada mas
no se podía dormir. Así que se levanto
y fue hacia la ventana, en eso estaba cuando algo
o más bien alguien atrajo su atención.
Era Mariel que seguía llorando. No lo pensó
dos veces y bajo hasta allí. Al estar tan cerca
dudo si acercarse o no, todavía le dolía
su labio. Se armo de valor
-Mariel
Volteo esperando que fuera alguien mas, esperando
que le dijeran que era una broma. Que Van aun se casaría
con ella. Pero grande fue su sorpresa al ver el rostro
de Hitomi
-¿QUE HACES TU AQUÍ? ¿Qué
no entendiste? No me gusta tu presencia, solo eres
una habitante más en este planeta. Y
se volvió a mirar el horizonte
-Por favor. Yo no quiero tener problemas contigo
Dio un paso hacia ella
-Demasiado tarde. Pero te advierto que no me voy
a dar vencida tan rápido. Se paro de
la banca donde estaba y se puso frente a su rival
Yo estoy enamorada de Van y voy a hacer que
el te deje para estar conmigo, ¿Entendiste?
-No. Tienes que entender que el solo te quiere como
una amiga, no como algo más.
-Eso esta por verse. Por que entiende una cosa Hitomi
Kanzaki ¡EL ES MIO! Y ni tú ni nadie
me lo va a quitar
-Deja a Hitomi en el jardín
y entra al palacio.
-Van
Espero que entiendas
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