| Hola!!! La verdad llevaba
tiempo sin escribir algo sobre esta serie, Gundam Wing,
así que ya era hora, espero no me reclamen por
la pareja, HxR es mi pareja favorita y les advierto
que mis historias si lo reconozco son de estilo cursi
de lo contrario terminan en tragedia, pero esta no.
Espero les agrade este One Shot
Sumary: Relena se ve atormentada por los recuerdos
de su pasado mientras una gran tristeza invade su
corazón, aún así está
dispuesta a sanar las heridas de otra alma atormentada
HxR
Gundam Wing no pertenece
Relena caminó por los caminos en medio de
miles de tumbas en un gran cementerio, nadie sabía
que ella estaba allí, o al menos eso creía
ella, muy ingeniosamente se había escapado
de toda la seguridad que la rodeaba, era una visita
que deseaba hacer sola, una visita a aquellos fantasmas
del pasado que aun la atormentaban, era algo que debía
hacer, lo necesitaba
Se detuvo delante de la
tumba de Trieze Kushrenada, a su mente volvió
el recuerdo del día en que el la destituyo
como Reina de todas las naciones, la había
liberado de Oz, poco a poco recuerdos de aquellos
días de guerra se agolparon en su mente, pronto
sería el tan anhelado aniversario de paz y
ella lo debía celebrar pero aun así
no podía evitar sentir un gran dolor por no
haber podido evitar la guerra y por haberlo perdido
a él a Heero. Una traicionera lágrima
rodó por su mejilla, de inmediato la borró
de su rostro y siguió un poco más allá,
no sin antes dejar una rosa en aquella tumba. Pasearía
un poco por las tumbas de aquellos que habían
fallecido sin poder disfrutar de la tan anhelada paz
Una sombra vigilante seguía los pasos de la
ex reina, ella había burlado a sus guardias
sin darse cuenta de su presencia de que a él
no lo podía burlar, se asombró mucho
de aquel semblante de la jovencita que a pesar de
su suma delicadeza siempre se mostraba fuerte y decidido,
en el fondo le dolía verla triste, además
no era muy común verla con ropa negra como
el vestido que llevaba en ese momento, al igual que
su sombrero adornado con un moño del mismo
color
La princesa de Sanck en cambio divagaba en sus pensamientos,
en ese momento miraba montones de tumbas de soldados
combatiendo por la guerra, mientras ella se pregunta
sí murieron por una causa justa o equivocada,
muchos creyeron que hacían lo correcto ¿Pero
lo era?, muchos de esos soldados tal vez habían
muerto por ideales equivocados y razones efímeras,
porque muchos lo hicieron por causa de la ambición
de aquellos sedientos de poder, de ególatras
a los que poco les importaba la vida y la dignidad
de sus servidores
Imágenes de días
pasados volvían a su cabeza, uno de sus mayores
tormentos, recordó la vez que la acorralaran
en su Reino, aquella vez que para salvar algunas vidas
hubiese entregado al Reino y así misma, las
cosas no se dieron como ella hubiera querido y eso
error lo había pagado caro, el reino de cristal
quedó hecho pedazos y ella su soberana no pudo
hacer nada para impedirlo, ni siquiera pudo llorar
aunque lo hubiese querido, se mostró fuerte
como toda una reina, pero en el fondo su alma era
de cristal como su reino y es que desde siempre le
habían exigido más de lo que ella podía
dar, no era perfecta no era del todo débil
porque mucho menos quería ser la doncella que
todos debían cuidar y salvar
El llanto
pronto se apoderó de su cuerpo y de su alma,
estaba allí aparentemente sola y nadie podía
preguntarle el por qué de su tristeza y mucho
menos le reprocharía su comportamiento indigno
de alguien de la realeza, no notó cuando alguien
se le acercó sino hasta que sintió la
calidez de una mano posándose en su hombro
derecho, pero su mayor sorpresa fue voltear y encontrarse
con
-Heero-
-Vaya siempre creí que eras mas fuerte
Relena-
De inmediato la chica comenzó a buscar algo
en su cartera, pero sus movimientos eran torpes y
no encontraba nada, estaba tan entretenida que no
notó una pequeña sonrisa del soldado
perfecto (tal vez por tenerla a su merced) para luego
entregarle un pañuelo que Relena recibió
un poco confusa
-Gracias-
-No es necesario que me agradezcas por algo tan
simple, porque mejor no salimos de aquí, cerca
hay un parque, tal vez podamos conversar mejor-
Los dos caminaron hasta la salida del cementerio
directo al parque, durante el camino ninguno pronunció
palabra, Relena se encontraba bastante consternada
y Heero tan sólo conservaba su frío
mirar sin decir nada, al llegar ambos se sentaron
en una banca y por un momento observaron el paisaje
a su alrededor, los árboles, las flores, las
hermosas aves de variados tamaños y colores
que se unían sus voces en un hermoso cantar,
mientras los jóvenes ni atención a todo
esto le prestaban, sólo se hallaban ahí
callados, sin decir nada, hasta que Heero decidió
romper el silencio
-durante esos años de guerra, nunca te vi
así-
-Es porque durante ese tiempo debía comportarme
ante todos como Relena Peacecraft, tal vez ahora sólo
dejé salir un poco a Relena Darlian-
Heero captó el mensaje, la comprendió,
en el fondo ellos no habían tenido una vida
completamente normal por lo menos él nunca
la tuvo a diferencia de Relena que alguna vez sólo
fue la hija del viceministro Darlian y no tenía
tantas responsabilidades como Relena Peacecraft
.
-¿Por qué volviste? Creí que
no te vería más-
-No sé supongo que aún me atormenta
el pasado, nací como soldado, soy un asesino,
mi manos están manchadas de sangre-
Relena olvidó su dolor en cuanto escuchó
a su amado, ella aun lo quería y sentía
la necesidad de hacerle sentir que todo estaría
bien, después de todo él había
prometido protegerla y era lo menos que podía
hacer para retribuirle, lentamente se acercó
al ex piloto del 01 y le brindó un calido abrazo
-Todo estará bien Heero, ya no tienes porque
pelear, ambos dejaremos el pasado atrás, te
lo prometo-
El joven de mirada fría quedó atónito
con el abrazo de la chica, pero pronto reaccionó
correspondiendo a aquel gesto, hundiendo su rostro
en los claros cabellos de Relena, embriagándose
con el delicioso perfume de aquel ángel que
en ese momento sanaba sus heridas, de un momento a
otro no se conformó con eso, quitando el sombrero
que ella usaba para que no estorbara, le dio un beso
en la boca lleno de deseo de pasión, en el
fondo lo había soñado desde hacía
tiempo y ahora podía hacerlo, lo mejor era
que Relena le correspondía, para luego separarse
y brindarse miradas cargadas de amor en un silencioso
idioma que los amantes entendían, de ahora
en adelante nunca más se perderían el
uno al otro, Heero se levantó dejando inquieta
a Relena
-¿Ya te vas?-
-Ni lo sueñes-
Dicho esto haló a Relena hacia sí y
la abrazó muy fuerte mientras se embriagaba
con su exquisito aroma al que se hacía adicto
-De ahora en adelante me perteneces, eres mía
y de nadie más-
Relena esbozó una sonrisita, esta vez Heero
hablaba muy en serio
Y de nuevo los amantes se envolvían en sus
juegos de besos y caricias en un mundo donde sólo
existían ellos
Fin
n.n Nos vemos luego, quien sabe si en otro fic, porque
este como es de capítulo único no tiene
continuación
si me inspiro tal vez escriba
otro
chaito
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