| Capitulo Seis
Segundo réquiem
Sueños
Me sentía muy cansado, no podía descifrar
lo que me estaba pasando en este momento, solo había
sentido el dolor tenue de la espada de Darién,
no podía dar crédito a lo que acababa
de hacer, tanto era el amor que tenia por Serena que
decidí sacrificarme por ella y Darién,
no lo creía, me sentía un bohemio empedernido,
pero esto era muy descabellado, no se que le diría
a mi princesa, sonreí, no podría decírselo,
esperaba con fe que no regañaran a Taiki y
a Yaten, me hubiera gustado ver sus caras y a la princesa
regañándolos por no haber cuidado bien
a su pequeño hermano del alma más que
de sangre, quería abrir mis ojos pero me sentía
muy cansado para eso, no entendía las palabras
que Serena decía... pero sentía un calor
recorrer mis venas, tal vez esto era la muerte...
Alguien.- No es momento aun guerrero de otro planeta,
no en este momento que la tierra te necesita tanto.
Seiya.- ¿Quién eres?
Alguien.- En su momento me conocerás muy bien,
pero por este momento solo deja que yo haga mi trabajo,
puede que algún día tus sueños
se hagan realidad.
Seiya.- Tal vez...
Serena se encontraba hincada junto a Seiya, y tomando
su mano susurraba algunas palabras.
Serena.- No debía, era más fácil
sí yo...
Lo curioso es que quien creían que era Darién
había desaparecido, sin haber dejado rastro
alguno, y solo se podía percibir soledad y
frialdad en ambiente.
Seiya.- ¿Dónde estoy?
Serena.- o_0 ¿No estabas...?
Seiya.- ^__^ ¡Creo que ya no!, creo que se
aburrieron de mi de solo verme lo feo que estoy...
y al terminar de decir esto soltó la carcajada.
Seiya empezó a revisarse en busca de alguna
herida o de rasgos de sangre, más no encontró
nada, y solo pudo atinar a preguntar por Darién...
Seiya.- ¿Y Darién?
Serena.- No se donde esta en este momento, al parecer
no era el quien se encontraba junto a nosotros...
Seiya.- ¿Sere, puedo preguntarte algo? , soñé
o me decías de algo que sentías por
mi... _!
Serena.- °_O Creo que...
Seiya.- Tal vez en algún momento, en algún
lugar... se que no debo pero solo quiero que sepas
que siempre contaras conmigo bombón, se que
tu destino es amarlo y que de ese amor sea creado
el mundo del mañana, pero solo puedo pensar
que es demasiado aburrido ese esquema que debes de
seguir, más bien deberías de dejarte
llevar por lo que deseas y no por lo que debes de
hacer, si tu deseo es estar al lado de Darién,
esta a su lado, si deseas que tu hija que aun no tienes
llegue a este mundo, que así sea, pero no te
dejes llevar solo por lo que deba pasar, no en este
momento..., partamos que debemos de buscar como regresar
al mundo real.
Al terminar de decir esto se le queda viendo fijamente
y se empieza a reír.
Seiya.- Ahora te daré sermones, que cosas
se dan en estos momentos, por cierto Serena... que
conoces de estos enemigos o que te has enterado, por
que solo se la mitad, recuerda que solo íbamos
llegando cuando vimos a ese tal Diamante y Zafiro
hablando con ustedes, solo veníamos de visita
a tu planeta, ahora que el nuestro esta hermosamente
reconstruido y por fin la Princesa nos daba unas vacaciones.
Serena.- ¿Has escuchado de los demás
enemigos nuestros, Alan y Anne, Beryl, Faraón
90, este es muy malo, Cuarteto del amazonas, trío
del circo de la luna muerte, Galaxia que tu conoces,
Nejerenia, si los has escuchado agrégales un
mito que es el ejercito de los Ángeles caídos
por gracia del señor, y revuélvelos
a cada uno con las saliors que son sus enemigas más
acérrimas y que obtienes?
Seiya.- ¿Un caos?
Serena.- Peor, el fin del mundo y de nuestra realidad...
sin contar que mate a un ser humano poseída
por algo a alguien, y que han desaparecido Jaruka,
Michiru, Hotaru y Setsuna, y que se supone un poder
esta latente en mi, no se que más pueda pasar
Seiya, no se si esta vez seremos capaces de acabar
con el mal...
Seiya guardo silencio al escuchar que ella había
matado a un humano, solo pudo verla y guardar silencio,
se incorporo del suelo y se acerco lentamente y tomo
su mano...
Seiya.- No se si salgamos de esta bombón,
no se si seamos capaces de derrotar a cada uno de
los enemigos, es más no se si tengas esperanza
y fe en mi, pero si de algo estoy seguro es que jamás
te dejare sola, nadie no nada se atreverá a
ponerte una mano encima, no mientras yo respire...
Al terminar de decir esto se incorporo y alzo su
voz...
Seiya.- Poder cósmico estelar...
Para su sorpresa no se puede trasformar...
Seiya.- Olvida eso de que mi poder te ayudaría
a proteger este mundo, creo que tu debes de protegerme...
Al terminar de decir esto se pudo escuchar una voz
al interior de su cabeza ...
Alguien.- Tonto tu ya estas trasformado des de que
llegaste al milenio de plata, este es un poder que
tú solo eres capaz de manejar... y que debes
de aprender a manejar de lo contrario que el mundo
pierda su esperanza. -
Seiya.- O_o ¿Lo escuchaste Serena...?
En algún sitio cercano
Amy.- ¡Da la cara villano!
Su rostro denotaba cansancio y se mantenía
de pie muy débilmente...
Me siento cansada, no se quien me ataco, al intentar
descubrir quien era mi computadora exploto en mil
pedazos, no se por que siento que será muy
difícil poder acabar con este enemigo...
Alan.- Acaso ya te haz cansado Amy, tenía
planeado pelear ya contigo, no creo que en tu estado
actual puedas hacerme si quiera un rasguño...-
Mercury intentaba poder descifrar de donde venía
esa voz, pero solo podía ver niebla que la
rodeaba desde que despertara en este extraño
lugar.
Amy.- ¿Quién eres?
Alan.- ¿Acaso ya te olvidaste de mi querida
Amy?, yo que te extrañe cada día de
mi existencia fuera de este planeta, no podía
calmar mis ansias de que algún día te
volviera a ver...
Amy.- ¿Alan?, ¿acaso no tu y Anne se
habían retirado muy pacíficamente de
este mundo con la sabiduría que para que su
árbol de la vida no se muriera deberían
de darla amor cada día...?
Alan.- Tiempo pasado, nos han prometido un buen pago
por estar en el fin de tu mundo... por cierto no me
has preguntado como se tu identidad.
Amy.- Me imagino que tu señor te lo ha dicho...
Alan.- Masónica respuesta, digna de la sailor
mas inteligente, tu serás mi rival y si logras
vencerme Anne será tu siguiente oponente, pero
no creo que puedas vencerme... mi gran poder es tu
miedo, no lo podía creer que tu siendo una
sailor tan inteligente seas tan...
Ni bien termino de decir esto Alan cuando el entorno
de Amy se trasforma...
Amy.- ¿Dónde estoy?... se parece a
mi casa, pero me resulta tan desconocida...
Amy se pudo dar cuenta que no estaba trasformada
y empezó a caminar por su casa...
Parece mi casa, es mi casa, pero se ve tan vacía,
aunque mi casa es vacía, desde que mis padres
se divorciaron siempre ha sido así, mi papa
se encuentra de viaje pintando y mama esta en el hospital,
en ocasiones quisiera haber sido una chica normal
y tener una familia unida...pero esta vida me toco
y debo de aceptarlo...
Amy sin darse cuenta estaba cayendo en el juego del
enemigo, su soledad seria su arma contra ella misma...
Alguien.- Yo puedo hacer que esto desaparezca y que
tengas a tu familia de nuevo, a cambio solo claro
de tu poder de sailor, no suena acaso tentador princesa
de planeta mercurio...
Amy había volteado intempestivamente hacia
donde se encontraba aquel ser que le dirigía
las palabras...
Amy.- ¿Quién eres tu?
Alguien.- Solo te puedo decir que no te imaginarias
quien soy en realidad, se puede decir que soy parte
de ti, de tu personalidad, de tus miedos y deseos,
pero alguien muy poderoso que te puede dar lo que
siempre has deseado Amy Mizuno... incluso ese amor
que siempre deseas encontrar, ¿no te parecería
romántico tener en este momento una persona
que te dijera que te ama y que todo estará
bien?, ¿o que en este momento te tomara de
la mano y te diera fuerzas para seguir adelante y
animo para triunfar en tus momentos mas difíciles?,
yo te puedo dar eso, ¿tu poder no es un lastre
para ti?, ¿No te sientes aburrida de ser siempre
la persona que les salva la vida a tus dizque amigas?,
a mi si, no entiendo como dos chicos pueden estar
tras Serena si es tan boba, y tu tan inteligente y
tierna...¡pero sola, completamente sola en este
mundo!, piénsalo Mizuno, yo puedo aligerar
tus penas... solo es cosa que me lo pidas...
Amy se detuvo a contestar, la oferta era tentadora,
era algo que siempre había deseado, por encima
de todo, ser solamente normal para su edad, ya estaba
cansada de ser siempre así de "madura",
había envidiado a Serena por su ingenuidad,
a Mina por su pasión, a Rei por su temperamento,
a Lita por su fuerza, a Jaruka por ser tan decidida,
a Michiru por su feminidad, a Hotaru por su infancia,
a Setsuna por su determinación ante la vida,
¿y que tenia ella?, solo un corazón
vació, sediento de amor, de pasión,
de deseo de una vida sencilla.
Amy.- Mentiría si te dijera que no he deseado
eso para mi vida, pero también es cierto que
la vida que me ha tocado vivir es lo que siempre he
deseado...
Alguien.- ¿Lo crees realmente?, hace un momento
no era lo que pensabas, tenias envidia de tus amigas,
de cada rasgo que las hace ser ellas, imagínate
si tuvieses el rasgo principal de cada una de ellas,
¡que mujer serías Amy!, claro solo entregarme
tu cetro de poder y cerraremos el trato, no es mucho,
no es nada comparado con lo que te puedes llevar a
cambio...
Amy se había quedado pensativa, tal pareciera
que la habían tentado con una nueva vida...
Milenio de plata.
Serena.- Escuchar que Seiya, yo no oí nada
que tu no dijeras, salvo mi estomago hambriento ¡^
_ ^.
Seiya.- ¿No me digas que no oíste nada?
, si fue tan claro...
Serena.- ¿Y que escuchaste tu que no escuchara
yo?
Seiya.- ¿Qué me gano si te lo diga?
Serena.- Mi agradecimiento...
Seiya.- Ya es ganancia, te lo tratare de decir sin
rodeos... ¡Ya no podré trasformarme en
Sailor Figther!
Serena.- O _ o! ¿Y ahora quien podrá
ayudarnos?
Seiya.- Pues el chapulín colorado no...
Alguien.- Tal vez yo pueda ayudarlos...
Al terminar de decir esto un ser de aspecto angelical
se apareció frente a ellos...
Seiya.- ¿Quién eres tú?
Alguien.- No creo que la princesa me haya olvidado
tan pronto, mi nombre es Uriel, nos conocimos después
de que discutió con el príncipe Endimión
hace solo algunas horas en el parque numero 15, ¿O
si Serenity?
Seiya.- Y quien demonios eres...
Uriel.- No quien crees que sea mí estimado
guerrero estelar.
En algún sitio cercano.
Alguien.- ¿Qué has decidido Amy? ,
te enfrentas a mi amigo Alan o haces el cambio de
tu cetro por el de tus deseos y sueños escondidos...
Amy.- (Silencio)...
Alguien.- Parece que lo estas pensando, dejare que
tomes tu tiempo...
Amy.- ¿Y que crees que debo de pensar? , ¿Qué
eso es lo que me conviene? , mis amigas lo son todo
para mí y estaré feliz de ofrendar mi
vida si fuese necesario...
Alguien.- Que así sea guerrera del planeta
mercurio, te enfrentaras a todo mi poder, no puedo
menos que darte ese gusto de ver a Belcebú
combatir como ningún mortal se pudo haber imaginado...
Bien que la has hecho Amy, lo último que deseabas,
pelear con el príncipe de las tinieblas, con
el mismísimo Belcebú... no creo que
pueda hacer mucho para derrotarlo...
¿Acaso crees que Belcebú es indestructible
Amy?
¿Quién eres?
Tú conciencia Amy, con tu fe todo puede ser
posible, tal vez es momento que tu hagas un milagro
y derrotes a este demonio...
Sabes que eso es menos que imposible, es un ser inmortal,
no tengo las armas para poder derrotarlo, y en caso
de que se hiciera el milagro, tengo todavía
dos contrincantes esperándome, es menos que
imposible, y ni un milagro podrá salvarme esta
vez...
Confía, solo confía, no cierres tu
alma y corazón...
Belcebú.- ¡Ataque infernal!
Al decir esto una extraña energía salió
de las manos del príncipe de las tinieblas
y arrojo a Amy contra unas rocas que se encontraban
en su trayecto... el resultado saltaba a la vista,
no podría hacer mucho por salvarse, sus poderes
eran desiguales...
Amy.- ¡Fulgor del planeta mercurio!
Amy había atacado con su poder más
fuerte, el cual recibió con su mano derecha
Belcebú...
Belcebú.- ¡Que tierna!, me has refrescado,
ya me hacia falta, aquí hace mucho calor, ja,
ja, ¿acaso creías que un simple mortal
con poderes me haría daño?, a mí
el príncipe del bajo mundo, no lo creo, no
en este mundo, ni en esta realidad..., abre ya tus
ojos, por más que lo intentes nunca lograras
siquiera hacerme un rasguño, los milagros no
existen..., quien te lo haya hecho creer solo te estaba
mintiendo, y a pesar de todo me quedare con tu alma,
no podrás soportar otra vez mi poder.
Confía, solo confía, no todo esta perdido,
solo debes de confiar en que los milagros existen
y confiar en ti... y en mí...
¿Quién eres tu?, tu no eres mi conciencia...
Lo sabrás a su tiempo mi querida guerrera
del agua...
Babel, el camino de entrada al cielo
-¡Rápido están llegando los ejércitos
negros!, Gritaba un arcángel que se encontraba
de vigía en Babel, el suelo retumbaba al paso
de los ejércitos negros por el suelo santo
de ese sitio, al frente se encontraba Luzbell, un
conocido arcángel caído, el que había
osado combatir contra Dios, en su mano derecha portaba
el estandarte que los identificaba y en la izquierda
un escudo con el símbolo de la bestia que algún
día fue arrojada a los abismos por su alta
traición.
A lo lejos se escuchaban los sonidos que anunciaban
que el ataque iniciaba ya.
Luzbell.- ¡El momento ha llegado!, Acábenlos,
no existe mañana para ellos, ¡Conquistemos
lo que nos debió de haber sido otorgado hace
muchos milenios!, Que caiga el edén ante nuestras
espadas, ¡No dejen a nadie en pie!.
Al terminar de decir esto se inicio la batalla que
daba inicio al principio del fin, se había
hablado y dicho que este momento nunca llegaría,
pero era este su inicio, las trompetas indican que
los elegidos deben de presentarse al frente de batalla,
mas sin embargo no lo harán y serán
condenados por esto, pero no es el momento de que
hagan su aparición, necesitan la espada milenaria
y solo una persona mortal sabe de su paradero...
Las puertas cayeron ante la embestida inicial de
los ejércitos negros, detrás de ellas
ya estaban los ejércitos de Dios en espera
del primer asalto.
Jaruka.- ¿Y donde se supone que nosotras entramos?
Michiru.- ¡Si tú lo sabes serás
mi heroína favorita!
Jaruka.- ¿Y acaso ya no lo soy ya mi bella
musa?
Hotaru.- ¡No deberían de estar coqueteándose!
Jaruka.- ¡Sabias palabras mi niña!,
ya habrá tiempo después, ¡claro
si es que salimos de esta!
Ambas sonrieron y prepararon sus espadas, los demonios
estaban cerca de ellas, se vieron las cuatro y se
enfilaron al ejército que tenían frente
ya, peleando valerosamente, a pesar de ser solo almas
de mortales y esto les daba ventaja a los demonios
que peleaban por el ejercito negro.
Michiru.- ¡Si saben rezar, recen que lo necesitaremos!
Setsuna.- ¡Necesitaremos más que eso!
Jaruka.- ¿Lo creen correcto si estamos del
lado de los buenos?
Hotaru.- Nunca las entenderé...O-0, peleándose
por lo que haremos en medio de la batalla...
Milenio de Plata
Serena.- ¿Y qué deseas Uriel?
Uriel.- Que me consideres uno de los tuyos, pero
para poder derrotar a los enemigos tendrás
que decirme donde esta la espada milenaria de Dios...
Serena.- ¡Y por que no se lo preguntas a el!
Uriel.- Por que se la entrego a tus ancestros hace
muchos milenios y tu familia real ha sido la encargada
de preservar ese secreto desde tiempos inmemoriales...
Serena.- Creo que ese secreto murió con la
reina Serenity, pues yo desconozco su paradero, ¡es
más no sabía que existía algo
así!
Uriel.- Recuérdalo, debes de recordar... Si
lo recuerdas me entregaras al mundo en bandeja de
plata tonta neo- reina Serenity...
Serena.- ¡Si hubiese información de
esa espada estará en la biblioteca de la reina
Serenity, ahí guardaba toda su información
importante, vayamos, se donde esta...
Seiya susurrándole al oído a Serena.-
¿No crees que no deberías de confiar
tan rápido en este ser, aunque se vea apacible?
Serena.- ¡Se lo que hago Seiya, solo confía
en mi, te lo pido por favor...
Seiya le dedico una preocupada sonrisa y la siguió
por los corredores del palacio del Milenio de Plata,
en este momento debería de confiar más
en ella y lo sabía...
Despierta... ¡Por favor despierta!, esto no
es lo que tú crees... Decía una voz
en su interior.
¿Si esto no es lo que creo que es entonces?...
Sueños, solo eso, no es malo hacerlo, pero
no es el momento, te necesitan...
¿Quién eres tu?...
Soy tu misma, digamos que algo como tu conciencia,
soy tu razón y cordura, aunque lo duden los
demás...
¿Qué ha pasado?...
Solo abre tus ojos y prepárate para la realidad,
tal vez no te guste, pero debes de ser fuerte, pase
lo que pase debes de ser fuerte...
Me siento cansada, quisiera dormir un poco...
No es prudente Serenity, no en este momento en que
ha empezado el principio del fin, y tal vez sea más
peligroso de lo que te has imaginado, bueno si es
que te lo has imaginado...¡abre ya esos ojos!
Poco a poco lo fue haciendo, la luz lastimaba sus
ojos que apenas se adaptaban a la luz resplandeciente
frente a ella, aspiro hondo y se incorporo, no sabía
cuanto había pasado, pero el tiempo se le había
hecho eterno, busco con sus ojos a Seiya y a Darién,
no sabía si todo había sido un sueño...
-Bombón, has despertado- decía un sonriente
Seiya vestido como era su costumbre con ropas negras...
-Me tenías preocupado Serena.- Darién
estaba frente a ella ofreciéndole su mano para
que se incorporara, su eterno enamorado estaba ahí.
¿Pero entonces que había sido todo
eso que había vivido?, ¿Acaso no era
real la muerte de inicio de Seiya y su resurrección?,
¿Darién no había desaparecido?,
¿Y Nejerenia?...
Todo parecía salido de una historia barata
de ciencia ficción, y eso no le gustaba nada...
En algún sitio cercano
Amy.- ¡No puedo ser derrotada aquí,
no sería justo para mis amigas que han confiado
en mi!
Acto seguido se paro frente a Belcebú y lo
reto...
Amy.- Si esta ha de ser mi tumba no estaré
sola, tu me acompañaras en esta morada príncipe
de las tinieblas...
Belcebú.- Has perdido la razón mortal,
¿crees que me derrotaras con tu patético
poder?, no lo creó, ya te dije, dame tu cetro
y te podrás ir en paz...
Amy.- ¿Y traicionar a mis amigos?, ¡NUNCA!
Una misteriosa luz resplandeciente envolvió
a Amy por completo al momento que su cuerpo sufría
una trasformación, su cabello crecía
rápido, y dejo a sus hombros muy arriba, casi
le llegaba a su cintura, su eterno traje de sailor
había sufrido un cambio más drástico,
una túnica de lino blanca lo sustituía,
y a su cintura estaba adosado un cinto en el cual
descansaba una enorme espada, forjada en los cielos
mismos, sus manos su cubrían por guantes negros
de las mas finas pieles, y sus pies estaban cubiertos
por unas sandalias sencillas.
Belcebú.- ¿Y acaso crees que con este
cambio me derrotaras mortal?
Amy.- Tal vez si fuese un atuendo simple te daría
el derecho de la duda, pero esta espada ha sido confiada
en mí por Uriel mismo (El arcángel,
no Astaroth disfrazado) para tu derrota en manos mías...
Amy.- Ataquen aguas celestiales...
De sus manos salieron aguas terriblemente enfurecidas,
las cuales Belcebú espero confiando en que
serían como el fulgor del planeta mercurio
y con su mano desnuda osó retar a la guerrera
del agua, para su mala fortuna el ataque lo envió
por los aires y aterrizo varios metros delante de
Amy...
Belcebú (aun limpiándose su cara con
la mano).- ¡No esperaba esto, pero aun así
tus ataques no serán suficientes para acabar
conmigo...
Amy.- ¿Quién te dijo que solo con mis
poderes de guerrera del agua te derrotaría?,
acaso ya olvidas la espada...
Belcebú.- Mala idea Amy Mizuno, soy el mejor
espadachín del infierno...
Ambos desenvainaron sus espadas y se dispusieron
a dar lo mejor de si para acabar con su rival.
Los sonidos resultantes de la colisión de
las dos espadas se podían escuchar hasta el
cielo mismo, cada uno peleaba por su causa, más
sin embargo el destino para ellos ya estaba sellado
desde el principio mismo de su pelea...
Belcebú.- ¡Muere Mizuno!
Después solo silencio, ni un solo sonido,
tan solo el viento que pasaba tímido por ambos
rivales, uno frente a otro, sin decir nada, sin siquiera
mover un solo músculo, todo había acabado,
todo...
Uno de ellos había dejado de existir... el
otro ha salido vencedor, pero maltrecho, tal vez agonice,
si es que es mortal...
Los sueños se vuelven pesadillas, sabias palabras
Siento un poco de frío, no puedo enfocar mi
vista, no se donde estoy, y si estoy al menos cerca
de casa...más sin embargo no creo que esto
sea Kansas (El mago de Oz)...
Continuara...
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