| Capitulo cinco
Viejos conocidos.
En Tokio
Jade: Lo cierto es que esta vez deben de caer bajo
mi espada y nada ni nadie los salvara.
Rei: ¿Y acaso no nos ves a nosotras aquí
mujer?
Jade: Siempre me han enseñado que no debo
de hablar con perdedores, ¿no es así
Zafiro?
Todos en el lugar se incorporaron de inmediato y
se prepararon para su transformación, que más
daba si descubrían su identidad, si eso era
ya algo que en este momento no importaba, detrás
de Jade los otros tres personajes se adelantaron pudiendo
dejar ver sus facciones hechas como del más
fino mármol, muy hermosas, en verdad muy hermosas
Las otras dos hermanas y el hermano: Mi nombre es
Ópalo, Ámbar mi hermana menor y ella
creo que no querrán conocerla, es Onix, pero
es la más enojona y creo que no les gustaría
verla realmente enojada
soltó una risa
que se escucho hasta el infierno mismo
(Que ironía).
Jade: Lo cierto es que solo hemos venido a mostrarle
a su rival a cada quien, hoy es su último día
sobre esta tierra que tanto dicen amar, y velar por
que así sea cumplido el destino que mi señor
Luzbell tiene reservado para cada quien y que esta
vez ni el Mesías podrá salvarlos
Todos permanecieron en su lugar, pareciera que las
palabras de Jade tenían algo de sentido, eso
era de lo que se encontraban platicando con Zafiro
y Diamante cuando fueron interrumpidos por sus otros
cuatro hermanos de la familia de la luna oscura, aun
así todos tomaron su medio de transformación
e iniciaron así su intento de defensa, sabían
bien que no había un mañana y que si
alguien caía en esta pelea de proporciones
míticas no seria vuelto ala vida como cuando
pelearon contra el negaverso
Habiendo acabado sus transformaciones Jade soltó
una carcajada maléfico
Jade: Lo había dicho antes y lo aire ahora,
yo solo seré el que les he de mostrar a sus
rivales en esta pelea, guardianes del sistema solar
interno y de más allá de las estrellas
Detrás de él aparecieron los viejos
rivales de las chicas y de los chicos, Beryl, Alan
y Anne, faraón 90, Nejerenia, El cuarteto de
las amazonas, El trío de la muerte del circo
de la luna muerta, Galaxia quien había sido
poseída por el caos por orden de Luzbell, su
destino estaba sellado por siempre, no se vedan muchas
posibilidades, aparte del ejercito de demonios y ángeles
caídos por gracia del señor
Diamante: Demonios, no eran mentiras acerca de que
todos estaban reunidos por gracia del señor
del bajo mundo
no hay salvación para nadie.
Al decir esto cayó de rodillas y cabrio sus
ojos de los que brotaban lagrimas de frustración
y e ira acumulada, volteo e ver a todos, los cuales
permanecían pálidos e inmóviles,
a todos se les podía ver el temor reflejado
en sus rostros, aun a las Stars lights, nadie podía
dar crédito a lo que sus ojos mostraban frente
a si.
Curiosamente Serena aun permanecía sin su
transformación, ella no reflejaba terror, se
acerco a Diamante y lo tomo del hombro al momento
que dejo escapar un par de palabras.
Serena: ¿Acaso no confías en tus amigos
y en tu poder Diamante?, se que mis amigas estarán
conmigo en todo momento, aun si nos tenemos que separar,
hemos peleado hombro con hombro en cada batalla y
siempre volvemos a vernos en el mismo lugar, tal vez
sean muchos los enemigos que quieran destruirnos,
pero jamás nos derrotaran, no en esta vida
que tanto me gusta, en donde tengo a unos padres maravillosos,
donde vive mi hermano menor y donde algún día
será casa de nuestros hijos, adelante levántate,
no tengas miedo, no hay nada peor que no hacer nada
ante la adversidad
me tienes a mi, a nosotros.
Dicho esto Serena se transformo en sailor moon y
se coloco al frente de todas las sailors y de los
guardianes masculinos que estaban en el grupo, Marte,
Júpiter, Venus, Mercurio, Maker y Haler, Fighter,
Endimión, Diamante, Zafiro, todos estaban listos,
solo era cuestión de tiempo, Jade soltó
otra carcajada y todos fueron desapareciendo con su
rival respectivo, serían trasladados hacia
los círculos del mismo infierno en donde pelearían
de inicio por su alma y después por la vida
que conocíamos hasta el día de hoy.
Decisiones
Primer réquiem
El sitio se veía desolador, no podía
escucharse ni el viento que sentía en mi espalda
y que me despeinaba, no podía mentir, el miedo
se apoderaba de mí cordura, no estaba acostumbrada
a estar sola, en mi mente pensaba que encontraría
frente a mí, el saber quien sería mi
rival, me pasaba por la mente si Nejerenia o Galaxia
serían mis rivales.
Los pasos sonaban a lo lejos y se acercaban poco
a poco, rompían el silencio, su cordura empezaba
a llegar al límite, sentía que el corazón
se salía de su pecho.
S. Moon: Creía que era el enemigo, pero son
ustedes dos, ¿Qué hacen ahí de
pie solo viéndome, deberían estar transformados?
Seiya. No lo se bombón, juraría que
hace un momento estaba en el templo Hikawa con los
demás, hasta que Jade indico que conoceríamos
a quien nos derrotaría.
Darién: Igual digo yo, me encontraba junto
a ti y no supe más, pero no logre observar
a ninguna chica camino hacia aquí o a alguien
más.
Seiya: Por cierto, ¿han notado que se respira
un olor medio extraño a nuestro alrededor?
Darién: Lo mismo iba a preguntar, tal pereciera
que nos encontráramos en algún sitio
muy viejo...
Serena: Lo cierto es que no puedo ver más
allá de donde se encuentran ustedes chicos.
Como por arte de magia el lugar se ilumino y pudo
dejar ver cual era el sitio donde empezaría
su calvario.
Alguien: Bienvenidos sean a mis dominios, espero
les resulte grato, ya que será su última
morada, han de caer muertos bajo mi poder.
Serena. ¿Nejerenia?
Nejerenia: En efecto princesa de la luna, mi venganza
empezara en esta morada, muy acorde a su muerte, ¿Por
cierto ya vieron donde se encuentran?...
Los tres voltearon y quedaron estupefactos del sitio
que Nejerenia había escogido para su batalla
con los guardianes de la Luna, de la Tierra y del
planeta de la S. Stars.
No era otro sitio que el milenio de plata en ruinas,
para ser más exactos se encontraban en el palacio
real, donde alguna vez hubiese bailes y Serenity estuviera
al lado de la Reina, ahí mismo donde fueron
atacados por la tierra en un principio y donde el
príncipe Endimión cayera bajo los poderes
de Beryl.
Nejerenia: ¿Acaso ya olvidasteis que en ese
punto Endimión te protegió y murió,
y después tú seguiste, nunca te entro
duda quien movía los lazos de Beryl?
Esta aseveración la había dejado impactada,
Seiya solo podía observar pues no comprendía
de que hablaba Nejerenia, es más no sabía
que era el sitio donde se encontraba de pie.
Seiya: No me gustaría romper este bello reencuentro,
ni mucho menos ser grosero, pero no se supone que
si estamos en el espacio deberíamos de tener
algún equipo de oxigeno para no morir
Todos voltearon a verlo algo contrariados
Seiya: ¡Ya se que no necesitamos oxigeno pero!...
¿acaso no rompió el hielo que se estaba
formando?
Recién acabo esta frase rompió en risa,
acción que molesto a Nejerenia y con su poder
arrojo a Seiya a varios metros sobre un pilar del
palacio
Seiya: Te juro que si esto lo hubieras hecho hace
tres años te lo reclamaría, más
sin embargo soy todo un caballero
Ante esto volvió su risa, tal pareciera que
disfrutaba que Nejerenia saliera de sus casillas.
Darien: ¿No crees que en este momento salen
sobrando tus comentarios Kou?
Seiya: No lo creo, sí hemos de morir que sea
de manera feliz y nada amargada, ¿Tu qué
opinas bombón?
Serena: Eres demasiado extraño Seiya, muy
extraño
Al incorporarse Seiya dirigió su mirada a
Nejerenia y se acerco a ella.
Seiya: Tal parece que estuvieses reprimida mi buen
Neje, pero si crees que seremos blancos fáciles,
te equivocas en demasía, es más tu propia
vanidad será tu perdición total
Nejerenia se mantenía en total tranquilidad,
miro al joven Kou y sonrió de una manera extraña.
Nejerenia: ¿Acaso crees que no tengo los medios
para acabarlos a los tres en este preciso momento?,
¡Caos de la luna muerta!...
A pesar que los había absorbido una oscuridad
aterradora, al despejarse la misma seguían
al parecer en el mismo sitio
Serena: este es el milenio de plata como estaba en
sus mejores tiempos, que extraño, cual será
la finalidad que Nejerenia nos traiga a este lugar
Seiya: No lo se pero te ves divina
Hasta este comentario de Seiya se pudo percatar de
su atuendo y el de sus dos acompañantes, Darién
vestía como siempre cada vez que volvía
a ser Endimión, de negro con su gran capa de
forro rojo, y Seiya vestía una levita de color
negro al igual que el resto de su atuendo, los tres
se vieron entre si y buscaron con su mirada a Nejerenia,
más sin embargo su búsqueda a pesar
de ser infructuosa fue en vano.
Darién: Esto es muy extraño, no veo
el motivo de estar aquí, si la tierra puede
ser destruida en cualquier momento
Seiya: Lógica masónica mi estimado
Chiba, no te das cuenta que Serena y tu son los futuros
gobernantes de la tierra y que si están lejos
de su casa es más fácil que la acaben
y después seguirán con nosotros
Lo dicho por Seiya tenía una lógica
común, pero aun así estaba fuera de
los planes que tendrían para los tres
Serena: Si así fuese, cual sería el
motivo para que te separaran a ti también.
Seiya: Por que de los tres soy el más fuerte.
Soltó su carcajada al terminar de decir esto.
Seiya: No sabría decírtelo Sere, pero
a mi me preocupa que Nejerenia nos quiera para otro
fin más aterrador.
Al terminar de decir esto quedo en silencio tratando
de deducir que pasaría con los tres, como si
despertara de un trance Seiya volteo a verlos asombrado.
Seiya: ¿O acaso desea que la historia se repita
de nuevo y que ustedes dos vuelvan a pasar lo que
vivieron en la época de esplendor del milenio
de plata en el cual murieron ambos?, solo que esta
vez no creo que la madre de Serena los vuelva a salvar.
Serena: ¿Cómo sabes toda esa historia?
Darién: Yo se la conté antes de que
partieran a su planeta
Seiya: Me imagino que le preguntaras el porque, yo
te lo diré, deseaba saber el porque eran tan
unidos, porque lo amas como lo amas en este preciso
momento, llámalo una simple curiosidad.
Darién: y por tal motivo le conté nuestra
historia que desde hace siglos se había escrito
Darién: Y que siendo sincero al ver como te
pones cerca de Kou no dudaría un momento en
pensar que tal vez esa historia solo es eso, una vieja
historia.
Seiya y Serena quedaron sorprendidos por las palabras
de Darién.
Seiya: ¿A donde quieres llegar con esta Chiba?
Darién: Seiya, corrígeme si me equivoco,
pero acaso no sientes algo por ella
algo que
no te dejo en paz cuando partiste a tu planeta, ¿acaso
no deseabas estar con ella aunque fuese solo una vez
más y decirle que ella era el motivo de tus
desvelos, o que en esas noches de insomnio ella ocupaba
tu mente?, incluso en este preciso momento desearías
que esto solo fuera un mal sueño y que despertando
ella te consolara
De nueva cuenta el dejo en total perplejidad a ambos,
era obvio que Darién no había pasado
por alto el sentimiento de Seiya
Seiya se sonrojo y desvió la mirada esta situación
no le parecía nada agradable.
Serena: ¿A que viene todo esto Darién?
Darién: ¡A que te libero de tu compromiso
conmigo! Solo eso
Serena: No eres tu mismo ¿qué te pasa
Darién?
Darién: Nada solo que ya me harte de ti y
de los demás
Serena quedo muy contrariada, pero mantuvo lo más
que pudo su temple y evito que las lagrimas salieran.
Serena: Me dolería esto que me dices si supiera
que eres el verdadero Darién, ¿Por qué
Nejerenia?, no lograste engañarme.
Acto seguido se aparto de el o ella y se coloco al
lado de Seiya.
Seiya: ¿Cómo supiste bombón?
Serena: ¿Qué no era el verdadero?,
fácil, puede ser su cuerpo, pero no su alma,
si ves en sus ojos te darás cuenta que se encuentran
vacíos
Seiya volteo a verlos y se dio cuenta de ese punto
que le habían indicado pero era un punto a
su favor
Seiya.- Entonces no tendré remordimientos
de acabar con esta copia barata
Sabia que no
podía ser tan bello, que Darién ya había
renunciado a Sere y yo tenía libre el camino,
demasiado fácil para ser verdadero.
Nejerenia.- Pero acaso crees que no tenía
todo planeado, este que tienes enfrente es Darién
y que si lo acabas romperás el corazón
de tu amada y que si no lo detienes pueda acabar con
ella, su único objetivo es matar a alguno de
los dos
Seiya.- Eres una maldita
Nejerenia.- Pero muy previsora, ahora los dejo, este
no es mi lugar favorito, ni ustedes son de mi agrado,
y conociéndolos se sacrificaran por Endimión
y después de salir de trance se suicidara al
ver lo que ha hecho.
Acto seguido ella desapareció y solos quedaron
los tres frente a frente.
Es una maldita Nejerenia, si mato a Chiba, serena
nunca me lo perdonare, pero si la mata a ella jamás
me lo perdonare, quisiera que fuera un sueño,
solo eso.
Serena.- ¡Reacciona Darién!
Debo de pensar rápidamente que haría
el en este momento, pero no puedo negar que sere se
ve excepcionalmente hermosa y que si el no estuviera
de por medio tendría todo el camino libre para
estar en su corazón para siempre
¡que
estupideces digo, yo no soy así!
Darién.- Kou, que el milenio de plata sea
tu tumba, escoge tu espada de la pared, no quiero
matarte tan fácilmente, sentiría pena
por ti.
Seiya.- No tengo remedio Chiba, discúlpame
Sere por lo que llegue a pasar
No podía dar crédito a lo que mis ojos
veían, ellos dos estaban batiéndose
en duelo, la mente de darién estaba bajo poder
de Nejerenia, y seiya se veía acongojado por
el duelo tal pareciera que no quisiera pelear por
lo que sentiría si algo le pasara a darién,
aunque me dolería más si algo le llegara
a pasar a Seiya
no podía dar crédito
a lo que acababa de pensar, que me interesaba más
Seiya que darién, no podía darme ese
lujo de decidir tan arbitrariamente.
Seiya: ¡Eres bueno Darién!, no había
conocido a alguien tan bueno para manejar la espada,
lastima que tengamos que acabar uno con otro.
Se que si algo le pasa a chiba tampoco me lo perdonaría,
ojala que me comprendas Serena.
Seiya.- ¡Lo siento serena! Solo la muerte de
alguien lo sacara de este trance.
Acto seguido lo arrojo lejos a Chiba y se acerco
a ella.
Seiya.- Te lo repito de nuevo, ojala te hubiera conocido
antes mi dulce bombón, solo quiero que sepas
que te amo desde el primer instante en que te mire
Seiya me beso al terminar esto, sentí la tibieza
de sus labios junto alos míos, quise que ese
tiempo no se acabara, después lo vi empujarme
para recibir a Darién, en ese momento comprendí
sus palabras de que solo la muerte de alguien lo sacaría
del trance
Seiya.- Adiós mi dulce bombón.
Serena.- Seiya no lo hagas, no me lo perdonaría
jamás si algo te pasara a ti
te amo Seiya
Nunca supe si estas ultimas palabras eran verdad
o solo eran un triste y amargo juego de mi mente al
estar desangrándome en el suelo, no sentí
dolor cuando el me atravesó con la espada,
no lo quise ver, voltee a ver a la mujer de mis sueños
correr hacia nosotros, todo se vuelve negro, pero
siento frió, lo siento bombón solo había
una manera y se que tome la decisión correcta,
tu amas a ese hombre testarudo que es Darién,
si solo hubiera
si solo hubiera
te amo
bombón
Continuara.
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