| Capitulo Cuatro
Apocalipsis.
En Tokio, Hospital Mokau.
Darien.- ¿Y dices que ellas cuatro cayeron
ante ese espectro?-
Serena.- En efecto, no pude hacer nada, nada
.
Darien no sabia como reaccionar ante esta situación,
solo atino a pedir un sedante para Serena que se encontraba
en exceso alterada, la tomo del hombro y la condujo
a un cubiculo desocupado, le pidió que se cambiara
de ropa y la dejo en compañía de Asuke,
la enfermera de turno, al salir de ese sitio se dirigió
a una computara situada en el descanso de los médicos,
tenia curiosidad.
¿Quién es Belcebú? Pensaba,
su cara de duda paso a la cara de aterrado al ver
de quien se trataba en realidad, en sus más
terribles pesadillas jamás imagino que combatiría
con el príncipe de las tinieblas, solo atino
a comunicarse con Ami, y reunir a todas las guardianas
internas del sistema solar, todo estaba llegando al
limite, era ya tiempo de iniciar todo
En algún sitio
La oscuridad ha sido parte de mi existencia; tal
vez por que un día fui un arcángel negro,
lo cierto es que uno llega a acostumbrarse, nuestros
nombres ni siquiera Dios los recuerdo, nos ha dado
nuevos
, Janiel, Anael, Ismael, Simael, Eriel,
Emanuel, Jael, Shamuel, Versiel, Camael, y Raphael,
algunos son los reales, pero deseamos poder usar los
de antaño, Haniel, Anael, Simael, Zafiel, Barakiel,
Duma, Harbonah, Ireul, Mastemha, Morael, y Samael,
los maldecidos de por vida, ha llegado el momento
de cabalgar de nuevo, la princesa nos necesita y Dios
ha dado su venia para intervenir en la batalla, en
el nuevo Apocalipsis que se ha iniciado con la caída
de las cuatro guardianas externas, mi nombre es conocido
ya por la mayoría, Usiel, aquel arcángel
que alguna vez defendió el trono de Dios y
que siendo orden suya fue expulsado al mismo infierno
de donde también fue expulsado por haber hecho
alianzas extrañas
hoy es el día
indicado
Usiel.- Cabalguen hasta el amanecer, demos marcha
forzada a la búsqueda de la princesa, si la
encontramos, encontraremos la espada.
La tierra santa veía como los jinetes se alejaban
cada vez más y más hasta perderse en
el horizonte lejano.
De vuelta a Tokio.
Alguien.- Después de mucho tiempo es curioso
volver a este sitio.-
Alguien más.- No será que estas nostálgico
y que deseas poder encontrar tu efímero pasado
a su lado.-
Alguien.- No lo creo, nunca existió, no debo
atentar contra lo que no fue, no es y nunca será.-
Y alguien aun más.- Y yo creía que
este viaje sería de negocios.-
Alguien.- No creo que nos hayan enviado de placer,
imaginate los gastos generados.-
Alguien más.- será mejor que dejemos
nuestras cosas y que caminemos un poco, extraño
ver los atardeceres y el viento golpear mi rostro.-
Sonriendo los otros dos personajes lo tomaron de
los brazos al momento que al unísono decían
Tu invitas la comida.-
Ellos salieron de aquel solitario departamento y
se perdieron al igual entre las calles transitadas
de Yubaan, no se solía hablar más de
ellos, pero estaban de vuelta y tal vez deseaban ocupar
su lugar.
En la sala de médicos del hospital Mokau.
Darien.- Gracias por haber venido tan rápido,
se han desatado un par de sucesos extraños
que requieren de vital atención.
Ami.- Me imagino que se trata, no pude comunicarme
con las demás guardianas, y en su casa no hay
nadie, creo que tiene que ver con su desaparición.-
Darien.- Y eso no es todo sino quien lo hizo
-
Nadie perdía atención de lo que estaba
diciendo Darien, debatían de lo sucedido y
lo que pudiera suceder.-
Ami.- Lo cierto es que hasta que no sepamos que esta
pasando podemos actuar, en este momento nos imaginamos
quien pueda ser, pero no es seguro que de entre los
infiernos se levantes los principales demonios a querer
atacarnos, por que a nosotros, que tendríamos
de especial.-
Rei.- Nunca había sabido que de entre los
muertos se levantaran los demonios para combatir con
mortales.-
Lita.- ¿Pero como podemos asegurar eso si
nosotras no los hemos visto?, aun no los o lo conocemos,
es prematuro deducir que en efecto el príncipe
de las tinieblas desee nuestras cabezas o almas.-
Rei.- Lo cierto es que he estado sintiendo sensaciones
extrañas acerca del futuro, simplemente en
mis premoniciones no veo nada, como si no existiera
más un futuro para el mundo mismo.-
Ami.- Debemos de hacer un plan con ayuda de Luna
y Artemis para hacerle frente a las diferentes eventualidades
que pudieran surgir.-
Rei.- Buscare información acerca de esos demonios
en los libros de mi abuelito, tal vez encuentre algo.-
-El cielo se caera a pedazos ante nuestros ojos y
no podremos hacer nada, solo esperar que el Apocalipsis
termine y después de el no reinara Dios más
en este mundo, solo serán demonios y aliados
a ellos.-
Todos voltearon al sitio de donde provenía
la voz y pudieron percatarse que se trataba de Serena
que estaba en una especie de trance y no sabia que
estaba diciendo.
Darien.- ¡Serena, vuelve en ti!-
Ella volvió a desmayarse y Darien la condujo
al cubiculo y a reprender a Asuke por no cuidarla,
pero al entrar a la habitación Asuke estaba
clavada a la pared con tijeras y sus brazos hacían
de Cruz y su cuello estaba abierto de lado a lado
y su sangre se encontraba tapizando el techo sin tocar
el suelo, las chicas no podían creer lo que
veían, Darien corrió a ver si aun estaba
viva, lo cual fue en vano, se encontraba muerta.
El dar parte a las autoridades seria difícil,
no podían explicar que había sucedido
en esa habitación, nadie escucho gritos o forcejeos,
una vez habiéndose retirado la autoridad con
el cuerpo de Asuke todos se sentaron a reflexionar
ante que se encontraban, quien era el enemigo ahora,
no podía ser que Serena que estaba bajo efectos
de un sedante potente se levantará de su cama
y caminara hasta donde ellos estaban, y de igual manera
no sabia que ellas, sus amigas se encontraban en el
hospital con Darien, y que tampoco supiera que había
pasado con la enfermera de turno. Eran muchas dudas
que confundían su mente, no sabían que
pasaba, tenían miedo, miedo a lo que fuera
a venir, a lo que dejara de pasar, miedo a que esta
vez si no pudieran hacer nada por salvar su presente
y su futuro.
Cerca de ahí.
Diamante.- Extrañe este lugar Zafiro, no sabia
cuando volveríamos y bajo que condiciones,
pero por fin estamos aquí y debemos de encontrar
a la princesa lunar y contarle todo lo que Sabemos
acerca de esta realidad.-
Zafiro.- No creí volver a ver a Serenity,
ojala hubiese sido en otra situación, pero
apurémonos el paso Diamante que creo que mueres
de ganas de verla aunque solo sea para charlar, que
cada minuto que perdamos será de gran utilidad
al final del tiempo.-
En los infiernos.
Luzbell.- No aplacemos lo inaplazable, mi escudo.-
Y habiéndose subido a su corcel empuño
su espada en lo alto y dio la orden a su ejercito
reagruparse y salir ahora si triunfador entre los
demás, detrás de el venían los
demonios mayores, Belcebú, Herumen, Astaroth,
Enhile, Rubiel, y detrás de ellos los magníficos
ejércitos obscuros, que esta vez si marcharían
hasta el alba para encontrarse con los ejércitos
de Dios y los ejércitos guardianes de la Tierra
y de esta realidad, solo era cuestión de tiempo,
y eso les sobraba a Luzbell y a sus ejércitos,
ocuparían el factor sorpresa ante los mortales.
Y solo se oyó retumbar los corceles briosos
entre las cavernas que conformaban el infierno, sonido
que se alejaba cada vez más hasta perderse
en la oscuridad del silencio.
En el cielo.
Eliel.- Deben de asegurar esos flancos, no podemos
fallar ante esta misión, debemos de aguantar
hasta que sea despertado el alma guardiana de este
mundo, si caemos no habrá un mañana
para ellos, ¿Ellas están listas para
ocupar su lugar?, se ven temerosas, un alma no puede
morir, solo desaparece, no sentirán dolor si
esto pasara, pero deben de vestir como las guardianas
de la parte externa del universo, no necesitaran transformarse,
solo deberán de creer, de tener fe, y los poderes
solos llegaran, pero no podrán utilizarlos
contra los demonios, contra ellos solo servirán
nuestras espadas forjadas en una aleación que
puede acabar con ellos.
En el parque numero 12.
-No se cual fue el motivo que la princesa nos mandara
de nuevo ala tierra, se ve tan apacible, ¿o
tu que piensas Yaten?-
-No sabría que decirte Taiki, pero mejor ni
le preguntes Seiya, que se ve muy patético
viendo al señor de los dulces, sería
mejor que lo llevásemos a comprar algunos.-
Seiya.- Ni crean que no los escuche, pensaba en efecto
el por que nos había mandado la princesa de
nuevo.-
Taiki.- Pareces molesto, ¿podemos saber el
motivo hermano?-
Seiya.- Ya se lo imaginan, el volver a verla será
catastrófico para mi, este largo tiempo sirvió
para tratar de olvidarla, pero no lo logre, y tengo
miedo de cómo reaccione cuando este frente
a frente con ella.-
Yaten.- Muy buen punto, ¿y qué piensas
hacer?-
Seiya.- Ignorarla.-
Taiki.- No creo que lo logres pero te apoyo.-
Y permanecieron viendo el horizonte lleno de estrellas,
era un sitio muy romántico, incluso para los
tres chiflados.
Tres Horas después en el templo Hikawa.
Darien.- ¿En serio no recuerdas lo que paso
en el hospital?-
Serena.- Recuerdo haber soñado con unos seres
angelicales que me pedían ayuda, pero cuando
me acercaba al sitio donde se encontraban ellos, los
demonios me atacaban, los ángeles trataban
de ayudarme, pero ellos no los dejaban en paz, a uno
de los ángeles vi como lo atacaban y lo crucificaban,
para después ver como se disolvió entre
las cenizas y después desperté, solo
recuerdo eso.-
Sus ojos se llenaban de nuevo de lágrimas.
Rei.- Pero como es posible que solo recuerdes eso
Serena, que no ves que tu misma pudiste ser la asesina
de Asuke.-
Ami.- No crees que eres muy dura con ella Rei, lo
que necesita es que la comprendamos, vio como acababan
con Hotaru, con Jaruka, Con Michiru y con Setsuna
y ahora en sueños ve como acaban con un ángel,
esos son eventos que debemos de investigar para dar
con los asesinos de las chicas y de Asuke.-
Diamante.- No esperaba menos de ti princesa del planeta
Mercurio.-
Todos voltearon a verlo de manera retante, la ultima
vez habían combatido por el cristal lunar,
Diamante se acerco a donde estaban y se sentó
al lado se Serena, Zafiro venia tras el.
Diamante.- No dudo que piensen que vengo de nuevo
a combatir contra ustedes, mi hermano Zafiro y yo
solo venimos a platicar con ustedes, nosotros sabemos
más acerca de estos eventos que nadie más
sobre la tierra.-
Mina.- Y como eso puede ser posible.-
Zafiro.- Por que nosotros no somos de este mundo
como sabrán, y en nuestro planeta ya acabaron
los eventos que tienen planeados para el suyo, incluso
me atrevo a decir que solo mi hermano Diamante y yo
hemos sobrevivido al holocausto iniciado por Luzbell
y Por Astaroth hace cinco días.-
Darien.- ¿Cómo paso sin que lo presintiéramos?-
Zafiro.- Si lo sintieron pero no sabían que
era, lo cierto es que el principio del fin están
por conocerlo y solo hay una persona que puede acabar
con estos eventos y cumplir como la profecía
de mandar de nuevo al mismo Luzbell y a sus aliados
de nuevo a donde pertenecen.-
Todos callaron de nuevo y voltearon a ver a Serena
que no daba crédito a lo que escuchaba.
Lita.- ¿Y quienes son sus aliados para cometer
este atropello?-
Diamante.- ¿Recuerdan a Beryl, al faraón
90, Al cuarteto del amazonas, A Nejerenia y al trío
del circo de la luna dela muerte?, ellos se encargaran
de acabar con ustedes, y los ejércitos de Luzbell
le harán frente a dios, esta vez no será
nada fácil esta misión, solo podrán
contar con contadas personas, han perdido a las guardianas
externas y solo quedan ustedes, Mina, Rei, Lita, Ami,
Darien como soberano del planeta y Serenity como princesa
de la luna, de igual manera nosotros dos de la familia
de la luna negra, y solo faltan un trío medio
especial, que en este momento esta entrando por la
puerta detrás de Lita, provenientes de otro
planeta también.-
Seiya.- ¡Vaya si que hemos causado una impresión
digna de un trío de divos como nosotros!-
Serena.- Seiya
-
Su mente regreso un poco en el tiempo en ese momento
en que el se le declaro, sonrió, pero volteo
a ver a Darien y este mismo como ponía cara
de incredulidad.
Darien.- Me imagino que los enemigos de los que nos
hablas Príncipe Diamante están cerca
de aquí, ¿o me equivoco?-
Zafiro.- Nos gustaría poder decirles que si
pero esto no es mentira, ellos tres han viajado desde
tan lejos por mandato de su princesa y no sabían
a que venían a la Tierra, pero es momento de
hablar con todos, pero deberá de ser rápido,
pues los ejércitos de Luzbell avanzan a tierra
santa donde se medirán con los ejércitos
de Dios y contra las guardianas externas.-
Todos volvieron a callar, Zafiro y Diamante sabían
demasiado, como si adivinara los pensamientos de los
demás adelanto sus manos al momento que dejaba
fluir las palabras.
Diamante.- ¿Acaso se olvidan que alguna vez
fui de la familia de la luna negra?, el pertenecer
o haber pertenecido a esta familia te da ciertos privilegios,
como el disfrutar de alianzas con los más inverosímiles
enemigos, se puede decir que he traicionado a mi propia
familia y que tendré que pagar por eso algún
día.-
De nueva cuenta todos quedaban estupefactos, silencia
que fue roto por un personaje por demás extraño.
-En efecto deberás de pagar por esta afrenta
a nuestra familia y a nuestros pactos Diamante.-
Serena.- ¿Quién eres tu?-
-El asesino de la familia de la luna negra y he venido
por Diamante y Zafiro, los dos por traición
deberán de ser destruidos en el acto, no importa
que sean príncipes, mi padre lo ha ordenado,
y mi nombre no creo que les importe, solo confórmense
con saber que también soy hermano de estos
dos traidores.-
Zafiro.- No levantarías tu espada contra tus
hermanos Jade.-
Ella desenvaino su espada y se alisto a levantarla
contra zafiro y Diamante, detrás de ella aparecieron
otros tres personajes muy parecidos a Jade.
-Su fin esta cerca
Continuara
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