La Web

Fanarts

Varios

El principio del fin
Capitulo dos

Verano negro

Alguien, en algún lugar.

-Es difícil poder estar quieto sabiendo que en realidad no existes, que fuiste olvidado hace mucho y que ni tus vasallos intentaran salvarte de entre el silencio, más sin embargo debía de hacerlo, alguien debía de ser el judas moderno y creo que no tenia opción, el confiaba ciegamente en mi y no podía defraudarlo.-

En Tokio

Duma. – El momento llego… debo de buscarla, ella solo es capaz de salvarnos de la oscuridad…-

Tomo su capa y se transformo en un hermoso ser apacible.

-Así podré pasar desapercibido por los demás mortales.-

Y emprendió el camino por las calles, su misión era difícil, pues Mastemha, otro ser angelical había desaparecido al momento de haber contactado a la elegida, y lo más patético era que no le dio tiempo de avisar quien había sido la elegida.

Y caminando se perdió entre la multitud, no, muy lejos de ahí.

Serena. – Si se que últimamente no he tenido mucho tiempo para estar contigo pero deberías de entender que lo de este cambio eres tu el responsable, y que si en efecto no te veo mucho pero. Mis calificaciones subieron mucho más que el los años anteriores con solo estudiar para pasar los exámenes, o ¿es qué no te sientes orgulloso de mis logros académicos Darien?-

Su rostro se veía muy indefenso, se encontraba en medio de una… llamémosle discusión con Darien por no poder acompañarlo al cine, tenían un poco de tiempo sin verse y por lo regular siempre acababan en discusión, Serena ahora era un poco más responsable de su vida, y Darien se encontraba realizando su internado, por lo cual no coincidían en lo más mínimo para una cita de enamorados, cosa que a Darien le sacaba de quicio.

Darien.- No te pido que tengas siempre tiempo para mi, pero creo que deberías de darle prioridad también a tus actuares… ¿no lo crees tu así Serena?-

Serena.- Solo te pido me des más tiempo…-

Darien.- ¿Más tiempo?, ja ja ja ja ja , me pides más tiempo, esto me suena ridículo, ni siquiera te veo una vez cada quince días y me pides más tiempo, creo que deberías de pensar más este asunto.-

Serena.- No crees que estas exagerando un poco, solo te pido me permitas poder terminar esta etapa de exámenes para poder vernos más, o ¿acaso te recrimino el hecho que se te olvidara mi cumpleaños por estar tres días seguidos encerrado, en el hospital?-

Darien.- Es algo que tu vivirás si realmente esta es tu vocación y entras a la escuela de medicina el próximo año…-

Serena.- ¿Y por lo tanto debo de justificar tú neurosis por tanta presión?-

Darien.- Creo que es inútil seguir discutiendo, nos vemos entro a guardia en dos horas y deseo darme un duchazo y poder comer algo, nos vemos Serena, háblame cuando tengas tiempo de vernos…-

Y se dio media vuelta dejando sola a Serena la cual no atinaba a descifrar lo que exactamente había ocurrido en los diez minutos que había visto a Darien en el ultimo mes, movió la cabeza contrariada y emprendió el camino hacia una cafetería para poder ordenar sus ideas, que en este momento se encontraban revueltas, si bien era cierto que se sentía un poco triste por el enfado de Darien, se sentía realmente molesta por la situación que había acontecido apenas un par de minutos atrás.

La tarde era muy hermosa, el viento soplaba mitigando un poco en calor que se sentía en la ciudad, se detuvo un momento en el parque a observar el lago que estaba repleto de aves de migración como garzas y otros más, tomo asiento en una banca y se entre sus pertenencias saco un caramelo y lo comía al momento que fijaba su atención en un chico que estaba exactamente frete a el y que parecía que la observaba.

El chico.- ¡Hola! Disculpa mi atrevimiento, ¿puedo acompañarte?-

Serena.- ¿Quién eres tu?-

El chico.- Mi nombre es Uriel, soy nuevo en la ciudad, y no pude evitar oír la discusión que tenias con el chico que creo que es tu novio, y siendo muy atrevido quería saber como te encontrabas.-

Al momento de terminar de decir esto Uriel sonrió de una manera muy especial que Serena no podía resistirse a ella.

Uriel.- ¿Seria atrevido se te invito un café para charlar?

Después de ayudarla a incorporarse ambos emprendieron la marcha hacia una cafetería cercana, el chico le daba una buena sensación a Serena por lo que no pudo negarse…

Alguien.- El momento se acerca y nadie podrá detenerlo, solo ella, solo ella y el, nadie más podrá hacerles frente…-

Mientras tanto.

Rei.- Ya se tardo Serena no lo creen amigas…-

Ami.- La había visto con Darien en el parque y se veía en una discusión acalorada…-

Luna.- Últimamente las cosas entre esos dos no resultan lo que yo creía, tal pareciera que nunca se convertirán en los soberanos del milenio de plata…-

En una cafetería cualquiera.

Uriel.- Creo que no deberías de darle importancia a Darien, solo esta cansado de tanta guardia.-

Serena.- Aun después de lo que te platique.-

Uriel.- En efecto, por eso te lo digo, solo dale tiempo.-

Serena.- Me parece increíble que aun no te conozco del todo y te tenga tanta confianza.-

Uriel.- No crees que las cosas pasan por algo, y que conocernos ya estaba escrito en algún lado…-

Al terminar de decir esto Uriel abrazo a Serena para confortarla, más sin embargo un par de manos lo impidieron…

-No deberíamos.- Refuto Serena.

-No hacemos nada malo, solo trataba de reconfortarte.- contesto Uriel.

-No, no quiero, ni siquiera te conozco.- añadió Serena.

-Nos conocemos desde la eternidad Serenity.- y se alejo de improviso Uriel dejando con la duda a Serena, por o visto este no era su día, al momento que una voz la sacaba de sus pensamientos.

-Cabeza de bombón.-

-Jaruka…- y sonrió por encontrar un rostro amigable y la abrazo al momento que le platicaba lo sucedido ese día…

En algún lugar de tierra santa.

Janiel, Anael, Ismael, Simael, Eriel, Emanuel, Jael, Shamuel, Versiel, Camael, y Raphael, todos de nuevo juntos, se encontraban en un recito que seria el elegido para que el resucitase, alguien debía de comandar a los doce maldecidos de por vida, y de entre las llamas eternas se elevo tan majestuoso como siempre, calido, sonriente…

- Por fin, juntos como en los viejos tiempos, pero esta vez no seré exiliado, no más humillaciones, cabalguen guerreros míos que el nuevo amanecer nos espera.-

Y doce caballeros obscuros salieron a todo galope, como si la muerte los persiguiera, más sin embargo ni ella era capaz de enfrentarse a los doce condenados.

Que inicie el rito, el momento ha llegado…

En el infierno.

-Justo como imagine, ya ha sido contactada la elegida, y Dios ya ha liberado al maldito, es momento de jugar muy bien nuestras cartas para poder ganar esta vez, mi buen Astaroth, has hecho un brillante trabajo, solo es que ella acceda a darte la espada milenaria…nunca sospecharía de ti…-

-Justo en cien días la existencia de la humanidad llegara a su fin, y esta vez ni Dios lo detendrá.-

En Tokio.

- Solo es cuestión de un par de días para que seas mía, guardiana de la luna, solo un par de días.-

Cerca de ahí.

- Búsquenla a como de lugar, ella es la clave de nuestro éxito, no tenemos mucho tiempo, los doce han sido liberados y no podremos detenerlos con solo nuestro poder…y el día del armagedon llegara…-

CONTINUARA…

Email del autor: enkhila@yahoo.com.mx

Fanfics

|+| Layout Info