| Warning: Desde siempre
se ha necesitado de los guardianes que protejan la paz
del mundo, hoy deberán de estar reunidos, el
fin apenas ha iniciado y no sabemos como terminara esto.
PRIMER CAPITULO. EL PRINCIPIO DEL FIN.
EN ALGUN SITIO
La luna se encontraba magnánima, la luz reflejaba
tenue en el lago, a lo lejos se podía escuchar
el ruido de los grillos y un ruido lejano, parecía
que el cielo caería a pedazos, más no
debía de suceder, no ahora.
Se escucho una fuerte explosión que calló
todos los animales e insectos, incluso al viento mismo,
de entre las llamas que había causado se abría
paso una figura conocida para algunos, para otros
tal vez no, su cara era muy serena, muy apacible,
no denotaba sentimiento alguno, miro su túnica
y se sacudió el polvo, camino una vez más
por esta tierra que tanto llego a odiar alguna vez,
estaba sediento de venganza ya varias veces lo había
derrotado y enviado de nuevo a su orada, pero esta
vez seria más difícil.
CERCA DE AHI (BUENO NO TAN CERCA).
Serena: Si no se apuran deberán de invitarme
a cenar un par de pasteles como me gustan.
Amy: Si sigues comiendo parecerás un cerdito
con dos trencitas rubias y te veras un tanto curiosa.
Todas caminaban por la calle, habían salido
apenas de vacaciones y aprovechaban el primer día
para recorrer el centro en busca de alguna novedad.
Lita: Cuanta tranquilidad se respira por fin, hasta
pareciera que nunca hemos sido sailors scouts.
Mina: Incluso nos queda más tiempo para buscar
novio...
Todas voltearon a verla y empezaron a reír
al momento que la abrazaban.
Rei: Pareciera que nos has leído la mente,
¡claro a excepción de serena que tiene
a Darien!.
Luna: No hubieses mencionado ese nombre Rei, voltea
y mira a nuestra Julieta Japonesa.
Todas voltearon al lugar donde Serena estaba y ella
tenia un rostro muy... digamos embelezado, ¡
se había detenido a ver un aparador en donde
se exhibían vestidos de novia!
Rei: Serena tonta si no te apuras ahora tú
deberás de pagar la cena.
Aun con esto no parecía tomarle importancia
a Rei, parecía estar más entretenida
con los vestidos.
¡Por fin la he encontrado! Murmuro una silueta
delgada que se escondía entre la oscuridad
de los callejones del barrio central, sonrió
maquiavélicamente y se enfilo a donde se encontraba
Serena.
-Serás la elegida, no podría confiar
en nadie más, mi dulce princesa lunar-.
Dicho esto la toco si apenas un roce de pieles y
desapareció entre las sombras que lo habían
visto por primera vez, Serena pareciera no haberse
dado cuenta de lo que había pasado, solo atino
a decir.
-Hace frió, apuremos el paso, no quiero resfriarme-
Las demás chicas obedecieron y reanudaron
la marcha, sin saber que su princesa era ahora la
guardiana de un poder enorme, de dimensiones inimaginables.
NO TAN CERCA DE AHI
Durante una eternidad pase sumergido entre el odio
y el olvido de los demás, ahora es tiempo de
reclamar lo que me pertenece, ¿Astaroth esta
listo el ejército negro?
En efecto el ser que había regresado de entre
los olvidados no era otro que el ser que alguna vez
había estado más cercano a Dios, no
era otro que Luzbell, y esta vez tenia muchas posibilidades
de triunfar, solo un corazón puro seria capaz
de derrotarlo, pero no sabíamos como seria.
DE NUEVO EN TOKIO
Serena: Apurense que ha iniciado una tormenta y
tengo frió.
Ni bien termino de decir esto cuando un ser de apariencia
angelical se apareció frente a ella.
-El final esta cerca, tu eres la elegida...-
Y desapareció, Serena volteo a todos los lados
y no pudo ver hacia donde se había dirigido.
Rei: ¿Que fue eso?
Serena: No lo se, pero me pareció que ya lo
había visto en otro sitio, mejor olvidemos
este asunto y vamos al restaurante chino que esta
a dos calles que tengo hambre.
-Disfruta el tiempo que te queda guardián,
que de entre los no muertos se ha levantado Luzbell
anunciando el principio del fin y ni tu ni tus guerreras
podrán acabar con esta amenaza tan fácil
como lo hiciste hace siglos, esta vez muchos sufrirán
y no podrás remediarlo- Y desapareció
de nuevo.
CONTINUARA...
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