| Capítulo 1. Soy
pirata
En un barco, en donde la bandera pirata flamea orgullosa,
un hombre con largo cabello rubio se paseaba impaciente
en la parte superior del barco.
- Zechs... tranquilo, harás un agujero en el
casco
- ¿ Como quieres que esté tranquilo?¿eh?
hace más de una hora que estoy aquí
esperando noticias de esos idiotas que...
- Son tu tripulación, y están cumpliendo
una importante misión - dijo Noin con las manos
en sus caderas.
- Eso era algo que yo... como capitán del barco
" Colmillo Blanco" tenía que hacer
y no ellos, ¿ que dirán de mi? ¿eh?
¿ que soy un cobarde? - gritó Zechs
irritado.
Este barco estaba listo para zarpar en cualquier
momento, ya que... apenas los demás piratas
regresaran con el mapa, ellos irían a buscar
el tesoro en la Isla de lo Prohibido.
A lo lejos, una pequeña comitiva venía
parloteando, cruzaron el puente y subieron al barco.
- Los estaba esperando, son unos retrasados - ofendió
Zechs.
- Mire capitán - dijo Jok, que era el más
rudo de ellos - el mapa.
- Por fin, ahora hay que zarpar y buscar nuestro tesoro
- dijo Zechs tomando el mapa y guardándolo
en su bolsillo.
El barco partió en busca del tesoro del antiguo
pirata Barbas Negras. En una de los cámaras
del barco, todos los piratas celebraban.
- Hermano - llamó un voz femenina.
- ¿ Que quieres? - preguntó Zechs tomando
una botella de ron.
- Quiero ir a buscar el tesoro con ustedes - pidió
Relena.
- No, tu serás solo una molestia - dijo Zechs
tomando otro trago.
- Por favor, por favor - rogó la joven.
- Dije que no... - gritó el hombre y se fue.
La niña de 15 años salió de
aquel lugar llorando, y se fue a su cámara
a llorar. Su hermano nunca la tomaba en cuenta.
En el "Colmillo Blanco" Zechs Marquize manejaba
el timón con destreza, mientras que su tripulación
planeaba como encontrar el tesoro del mapa.
- Vamos niña.... deja de llorar - consolaba
Noin, la mujer de Zechs.
- Es que... mi hermano es un idiota... yo solo quiero
ayudar... sentirme útil... y él no me
deja - se lamentaba Relena.
- Se preocupa por ti - decía Noin.
- Claro que no, a él lo único que le
importa es su maldito ego - gritó Relena y
salió corriendo de su camarote.
- <Esto se va a poner mal> - pensó Noin
y salió a buscar a Zechs
Ella llegó hasta donde estaba Zechs y trató
de hablar con él...
- ¿ Que? mira Noin, es suficiente con que yo
haya tenido que llevarla conmigo a este viaje.
- Es tu hermana, solo quiere ayudarte - trató
Noin de convencerlo.
- No, no y mil veces no, una niña malcriada
como ella no va a venir a poner las manos en mi barco
- dijo Zechs que se estaba comenzando a molestar.
- Pero... ella tiene talento para estas cosas....
la vi ayudando a los demás la vez pasada.
- ¿ Y? a mi que me importa... yo tomé
la responsabilidad de cuidarla y ella hará
lo que yo diga - dijo Zechs.
- Ella es tu hermana y es tu responsabilidad, las
personas que la criaron fueron muy amables en hacerlo
- le recordó Noin.
- Deja de decir tonterías Noin, ¿o quieres
que me moleste más de lo que ya estoy? - dijo
Zechs cruzado de brazos.
En otro barco, que también navegaba orgulloso
de por el mar, un pirata trenzado estaba ahí
arriba contemplando el paisaje del mar... espiando
con sus vinoculares a las sirenas en las rocas....
- ¿ Que haces Dúo? - preguntó
un pirata rubio que paseaba con su loro al hombro.
- ¿ Que haces Dúo? - repitió
el loro.
- Hey, ven aquí arriba, hay cosas bellas que
admirar - replicó el trenzado concentrado en
su espionaje.
Quatre fue con él, y juntos compartían
el aparato y juntos abrían los ojos cada vez
que una nueva sirena se sentaba en una roca.
De pronto...
- Oye... ¿ quien apagó la luz? - preguntó
Dúo irritado.
- Dú... Du... Dúo - alcanzó a
decir el rubio mientras se apartaba de allí
y dejaba de hacer tonterías.
- Alguien encienda la luz... no puedo contemplar esas
bellas criaturas - se quejaba Dúo mientras
trataba de ir más adelante con sus vinoculares
pero chocó con algo.
- Deja de ser pesado Quatre - dijo Dúo muy
molesto.
- Así que haciendo cualquier otra cosa menos
el trabajo... ¿ verdad? - dijo alguien
Dúo bajó los vinoculares y miró
frene suyo, se quedó helado cuando vio al capitán
del barco mirándolo serio y molesto.
- Jiji... - dijo el chico con un gotanic en la cabeza.
El capitán le quitó los vinoculares
y los tiró al mar sin ninguna consideración,
entonces le dijo:
- ¿ Y luego pretendes que te aumente el sueldo?
- Bueno Heero, necesitaba un momento de relax... -
dijo el trenzado poniendo los brazos detrás
de su cabeza.
- Claro... mientras otros trabajan tu tienes que relajarte
¿ no? - dijo Heero haciendo ruido con el pie.
- Je je - sonrió Dúo algo avergonzado.
- Bien... los dos van a limpiar la borda lo que resta
el día... y luego a la noche, nos encontramos
todos en el bar y planeamos lo que haremos cuando
lleguemos a la isla de lo prohibido.
- Si señor... - respondieron los dos mientras
se marchaban.
" Soy pirata, nadie me tumba, nadie me mata.
Navego por los mares en busca de tesoros
encuentro problemas, encuentro estorbos.
Soy pirata, el temor de los mares...
cualquiera que me vea se tira por los ventanales
Soy pirata, rey de los 7 mares....
no me importa la gente, no le temo a nadie.
En libertad de libertades, navego cada vez
en contra de tiburones, comiendo cada pez.
Soy pirata, a todos ataca
el honor es mi palabra
el amor es mi esperanza.
Soy pirata, rey de los 7 mares....
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