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No me importa el peligro de amarte
De: Priss.
Capitulo II.
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Lo que en ese momento observaba era algo fuera de lo común, algo que
presintió en el instante en que Sesshomarou se negó a que le tocara un sólo
cabello a la chica.
Así es; Naraku vigilaba a ambos jóvenes desde la rama de un árbol no tan
lejano; sonrió malévolamente. Parecía satisfecho; de pronto una inusual idea
cruzó su mente, permitiéndole formular un nuevo plan... ¿para qué deshacerse
de Inu-Yasha si podía utilizar a estos dos para arruinarle la vida?.
Con este pensamiento, dejó a los chicos solos, por ahora, mientras su figura
se disolvía entre las hojas de los árboles
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Inu-Yasha estaba muy preocupado. Habían transcurrido varias horas desde que
perdió a Kagome.
Sin embargo, esto no era lo que más le inquietaba, sino el hecho de que al
ser guiado por el aroma de la chica pudo percibir, también, mezclado con
este el desagradable olor de su hermano.
No quería ni pensar en la posibilidad de que Sesshomarou le había hecho
daño... era lo único que se le ocurría.


El grupo se había separado para encontrar a la joven humana, aunque hasta
ahora ninguno había tenido éxito.
Inu-Yasha, loco, desesperado, continuó hasta que el aroma de Kagome le
indicó el lugar exacto donde se encontraba, dirigiéndose a este con ágiles y
veloces saltos.
Parecía que más preocupado por ella no podía estar, pero el olor a sangre en
el aire lo pudo alerta; si bien no era la sangre de su protegida, estaba
claro que ella había estado involucrada indirectamente en esto.
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~ ¿Estas bien?... puedes caminar?...


La preocupación de la humana era más que evidente; las razones de esta...
no!.


~ Ya, ya deja de tratarme como a un invalido. No necesito tu lastima.
~ Go-gomen nasai.


Como sea, las heridas eran demasiado profundas y la sangre fluía con cierta
libertad, por ello, Sesshomarou se tambaleó levemente hasta que su cuerpo
fue nuevamente sostenido por los brazos de la chica.


~ ¿Por qué?... ¿por qué no te vas, si puedes hacerlo?. Ahora que estoy así
tienes la libertad de escapar.
~ Es que... es que no puedo dejarte así, Sesshomarou.


El yokai se sintió confundido, fastidiado.
Con su suave, larga y estrechable, cola rodeó al cintura de la joven; ella
sintió escalofríos. Más la intención de Sesshomarou era apartarla de una
buena vez de su lado, no quería más humillaciones.


~ Sesshomarou, maldito. No te atrevas a ponerle un solo dedo encima.


Esa voz.
Kagome se giró dándole la espalda al yokai. Se sintió feliz, Inu-Yasha por
fin la había encontrado. Sin embargo, la voz de su raptor hizo eco en su
mente; se negaba a devolverla y después de lo ocurrido, se sentía insegura
de "abandonarlo" en esas condiciones.

El movimiento fue suave, lo suficiente como para provocar el tenue rojo en
sus mejillas; la cola de Sesshomarou rodeó con delicadeza a la humana,
apartándola de él y del peligro de estar en medio de la batalla.
El hanyou se exasperó, podía soportarle todo a su hermano; su injustificado
odio hacia él, las humillaciones y hasta que intentara matarlo en repetidas
ocasiones, pero nunca, nunca el haber tocado a Kagome. Esta vez estaba
dispuesto a eliminarlo.


La pelea no tardó en comenzar, y Higurashi estaba visiblemente preocupada...
por ambos.
Inu-Yasha parecía loco, dispuesto a todo mientras que su medio hermano, en
las condiciones actuales, no era un oponente cien por ciento indicado. Aun
así, si llegaba a proponérselo, que era lo más seguro, le daría bastantes
problemas al joven hanyou.
Se asustó, pues no importaba el resultado, uno de ellos saldría herido. El
problema era "¿quién?", y que haría una vez que sucediera?.

No tardó mucho en percibirlo.
La energía de Inu-Yasha estaba intacta, vigorosa y violenta; mientras que
Sesshomarou era todo lo contrario, sus movimientos eran cada vez más lentos
y ya muy difícilmente podía esquivar a su medio hermano.

Si fue un acto reflejo o el sentimiento que nació en ella por haberle
salvado la vida, no lo supo.... seguro que Kagome ni siquiera se había
percatado de que estaba corriendo justo al centro del combate, deteniéndose
justo en medio de los demonios.
De frente a Inu-Yasha pero dando la espalda a Sesshomarou; una pose d
protección pues esta ultimo fue cayendo inconsciente lentamente.
El semi-yokai apenas y alcanzó a detener su ataque; un poco más y quien sabe
cuanto la hubiese lastimado con el Tetsusaiga.


~ ¿Que demonios estas haciendo, Kagome?

La autoritaria voz del hanyou parecía intimidar a la joven; ella parecía
dispuesta a permanecer en esa posición e impedirle a Inu-Yasha acercarse un
centímetro más.

Su mirada era una inusual mezcla de suplica y coraje; también había
protección, determinación y arrepentimiento.


~ Por favor, trata.... trata de entender.


Estaba asustada, sorprendida de sus propios actos. Llevándose ambas manos al
pecho, se tranquilizó paulatinamente.

InuYasha tuvo buenas razones para enfadarse; qué quería que hiciera?, si
todavía que la protegía con al vida misma, ella le traicionaba impidiéndole
eliminar al despiadado de su hermano.
Además, ¿qué debía entender?. Entender, quizá, que algo sucedió, algo
suficientemente fuerte como para que ella reaccionara de esa manera, así,
poniéndose en su contra sin importarle nada..


~ ¿Por qué lo proteges?... dime.
Le exigió fieramente.

~ Porque él hizo lo mismo por mi.
~ De la misma forma?, ¿tan empeñadamente?.
~ No, pero... le debo eso.
~ Aayyy, Kagome. Si lo dejo con vida, tarde o temprano nos aniquilara, a ti,
a mi y a los demás... no lo ves?.
~ Lo sé, pero....


Ninguna de las explicaciones del hanyou parecía convencer completamente a la
humana.
Ella lo sabía, que Sesshomarou era un despiadado, sanguinario, asesino sin
corazón entre mil calamidades más. Sin embargo, en el fondo creía que no
podía ser tan malo como aparentaba serlo. Lo supo cuando fue testigo de la
protección que le dio a Rin; de aquel inmenso respeto y admiración por su
padre... un ser capaz de experimentar tales emociones no podía ser tan malo.


Cuando Higurashi bajó los brazos InuYasha intentó acercarse de nuevo, pero
lo único que logró fue que ella lo enfrentara nuevamente, esta vez, más
exasperada que antes. Al grado de acercarse más al inconsciente yokai y
abrazarlo protectoramente ante la mirada atónita del hanyou.
Esto no podía estar pasando, Kagome debía haberse vuelto loca como para
abrazar a su malévolo hermano. Se sentía traicionado y no dudó en echárselo
en cara a la jovencita; gran error!, esa fue la gota que derramó el vaso.


~ ¿Te sientes traicionado?. Y cómo crees que me siento yo con tus
"románticos" encuentros con Kykio?... ¿crees que no me molestan, que no me
siento traicionada?.
~ No metas a Kykio en esto!!.
~ Y por qué no?. déjame decirte que me has lastimado mucho y a ti parece no
importarte.
~ Es muy distinto, él es un asesino que no soporta a los humanos.


La chica lo miró enfurecida; ¿cómo era posible que viese todo lo malo en su
hermano, pero no se diera cuenta de que las intenciones de la otra
sacerdotisa ya no eran nada buenas?.
Entonces meditó un poco sobre la actitud del semi-yokai; él siempre la
complacía cuando le pedía que no eliminase a alguien, lo hacia a
regañadientes, pero lo hacia, ¿por qué ahora no?.
La posibilidad de los cruzó por su mente, pero fue desechada de inmediato,
estando tan ciegamente enamorado como lo estaba, no había manera alguna de
que sintiese esa emoción; pero ella si lo estaba....


~ Tu sacerdotisa ya no es un alma inocente y pura. Ha tratado de matarte, me
ha lastimado.... y todavía te atreves a decir que ella y Sesshomarou no son
iguales???...


InuYasha gruñó ampliamente; Kagome se decepcionó aun más del hanyou. ¿Tan
ciego estaba?.
Eso era todo, la rencorosa expresión de InuYasha le dio por fin la respuesta
a la joven humana; por tanto ella tomó una decisión definitiva: alejarse de
InuYasha, abandonarlo, huir de él... más no lo estaba traicionando.
Parecía haber comprendido finalmente que él amaba a la miko, no tenia caso
seguir a su lado si este nos e daba cuenta de su sufrir.


~ Será mejor que te vayas... porque no me alejaré de él.
~ Qué??.
~ Que te largues!!.


La histérica voz de Kagome desconcertó al hanyou. Tan decidida estaba ya?.
No la comprendía, sin embargo tampoco deseaba hacerlo; obtendría los
fragmentos de Shikon con o sin su ayuda.
Terminó alejándose al tiempo en que le decía a la joven que él estaría mejor
sin su compañía.

Cuando InuYasha se fue ella sencillamente se dejó hacer de rodillas. ¿Qué
había hecho?. Él la había dejado por haber preferido a su hermano.
Se preguntaba si lo que hizo fue lo correcto, resignada supo que si. Le
había devuelto el favor a Sesshomarou, pero... y ahora?. Justo cuando la
mente le pedía otra decisión, escuchó leves gemidos provenir de cierto
demonio, malherido, sobre el césped.


~ Sesshomarou.

Lo llamó al darse cuenta de que este no se encontraba del todo inconsciente.

~ Humana tonta, no, n-no tenias porque hacer eso.
~ Sesshomarou, tu... lo escuchaste todo?.
~ ¿Qué no es obvio?. Con tremenda discusión fue imposible no percatarse de
lo que pasaba.


La mirada de la joven se tornó seria. Entendió que el yokai se sentía
humillado. Le dio una batalla mediocre a su estúpido hermano y al final
seguía con vida, gracias a un humana.
Permaneció callada por un rato hasta que a sus oídos volvió a llegar uno de
los pocos quejidos producto de las heridas del demonio-perro.
Kagome se acercó hasta él para sostener su malherido cuerpo entre sus
brazos, dejando que el yokai recargara la cabeza sobre su pecho.... A ella
parecía no importarle la posibilidad de que Sesshomarou la aniquilara. Y sin
embargo estaba totalmente conciente de que lo estaba tratando con mucha más
confianza que a InuYasha.
Se sentía más tranquila; por lo menos sabia que si Sesshomarou no se había
atrevido a lastimarla hasta ese momento, entonces ya no lo haría.
Lo que le resultó más extraño, fue que se sentía muy, muy bien a su lado,
más no supo "porque"....

En cuanto al yokai de hermoso rostro, él sólo sabia que se encontraba
descansando entre los brazos de la joven; cómodamente recargado sobre su
pecho.
Durante ese instante, sólo por un segundo, pareció olvidar el dolor y
relajarse sin ser esta su intención.


La noche llegó y junto con esta, el cansancio y malestar. Sesshomarou se vio
obligado a dormir.... entre el abrazo de un hermosa hembra humana.


Continuará.
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Y después de casi un año, aquí esta el capitulo dos. Vaya ya me había
tardado.

Como el anime ya no me gusta tanto como antes, no he puesto atención al fic,
pero prometo terminarlo.<br>
Creo que haré sufrir a InuYasha, sólo es una posibilidad, aun no es muy
seguro.

priss_pk@hotmail.com

Email de la autora: priss_pk@hotmail.com

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