| Cáp.11: Antiguas
remembranzas.
- Ellos...se habían ido...pero aun no había
comprendido lo que realmente estaba pasando. Así
transcurrieron los días y aunque a veces me
sentía un poco triste, la señora Miyuki
estaba a mi lado...creo que eso me reconfortaba.
- La mansión siempre estaba con ese ambiente
lúgubre, sin embargo era mas que notorio que
algo faltaba ahí. Estando con la señora
Miyuki, pude darme cuenta que ella también
solía controlar almas y aunque al principio
se ofrecía para enseñarme a manipular
a Conchi y Ponchi...yo me negué...creo que
aun tenía presente aquel acontecimiento...
- Pasó un año y un día recibimos
una llamada que provenía de China, yo me alegre
mucho, pero fue la señora Miyuki quien atendió
la llamada. Cuando termino de hablar por teléfono
me dijo de inmediato que tenía que ir a Kishuu
ya que los señores Tao querían hablar
con ella. La señora Miyuki una vez fue una
Taoísta al servicio de esta familia, con forme
pasó el tiempo decidió retirarse y se
podría decir que se convirtió en la
nana de los jóvenes Tao, sin embargo no descartaba
importancia ya que casi siempre se le dejaba ciertas
ordenes aunque...esa fue la primera vez que la llamaron
para ir personalmente a Kishuu.
- Antes de marcharse me avisó que vendría
dentro de dos semanas, solía sentir un poco
de temor el imaginar quedándome sola...pero
Conchi y Ponchi estaban a mi lado.
-Y así transcurrieron las dos semanas, la
señora Miyuki venía muy extraña,
mucho mas seria, pero yo solo quería saber
como estaba la señorita Jun y el joven Ren.
Entró a la casa como si nada y luego me llamó,
dijo que tenía que decirme algo demasiado importante,
yo solo tome a siento y escuchaba estupefacta todo
lo que decía.
-¿Qué el Joven Ren y la señorita
Jun ya no son los mismos?, Repetí en mi interior,
la señora Miyuki...había ido solo para
atender cosas de los señores Tao, sin embargo
cuando vio a los dos jóvenes quedó demasiado
impresionada. Después de terminar de decirme
todo lo que ocurría por allá se dispuso
a explicarme algunas cosas.
- El joven Ren...entrenaba para convertirse en algo
en especial para poder levantar nuevamente la dinastía
Tao y para ello tenía que evitar tener debilidad...la
señora Miyuki me aviso que ellos regresarían,
pero no serian los mismos...así que yo tenía
que estar lista...ya que tendría que tratarlos
de otra manera...aunque no podía creerlo, tenía
que obedecer todo lo que Miyuki decía, después
de todo esas personas me habían salvado por
tal razón lo menos que podía hacer es...
mostrarles lealtad.
-Conforme el tiempo pasaba la señora Miyuki
me iba enseñando muchas cosas, no solo cosas
manuales también cosas intelectuales, recibía
muchas clases por parte de ella, pero eso era lo correcto.
En pocas palabras habían transcurrido tres
años...y cierto día recibimos una ultima
llamada por parte de China, ahora las ordenes eran...irnos
de Ogi y dirigirnos a la ciudad de Tokio.
-Obedecimos de inmediato y según las instrucciones,
nos quedamos en un gran y elegante hotel de esa ciudad,
parecía pertenecer a la familia Tao. Nos quedamos
ahí...pero no entendía el por que nos
trajeron acá, por lo menos no hasta cierta
vez un día de primavera que alguien llamó
a la puerta, yo iba abrir pero la señora Miyuki
se ofreció, así que yo seguí
arreglando algunas cosas de aquel lugar.
-De pronto me quede esperando a que la señora
Miyuki volviese...pero parecía que se entretuvo
hablando con alguien en la puerta. Salí un
poco y me dirigí al recibidor. En ese instante
quede sin palabras al ver de quien se trataba... ¿Joven
Ren?, dije en mis adentros, en verdad no creí
verlo, había cambiado pero no pensé
eso al ver como había crecido...mas bien fue
al notar una mirada con un odio y resentimiento inimaginable...
¿Qué estaba pasando?.
-Él entró y se dirigió a la
sala, pero de inmediato se dio cuenta de mi presencia
y me miró directamente...al principio su cara
mostró algo de sorpresa, pero su semblante
cambió de presto, en ese momento yo solo hice
una reverencia en muestra de saludo...no era capaz
de hablarle...no, si el joven estaba en ese estado...él
era desconocido para mi. Me dispuse a retirarme cuando
atrás vi a otra persona también mayor
andaba su cabello sostenido en unos broches y su rostro
mostraba el mismo semblante que el joven...era la
señorita Jun. Al principio quede estática
pero luego incline mi cabeza y la salude.
-No pude ver como reaccionó por la posición
de mi cabeza, solamente me retiré de aquel
lugar. Ese mismo día el joven había
salido junto con Bason...no sabia por qué pero
no tarde mucho en darme cuenta...También la
señorita salía por el mismo propósito
pero llevando consigo a lee Bruce Long...tal parecía
que ella fue vencida por una persona...aunque estaba
mal...me alegre ya que pensé que por fin había
alguien que hiciera reaccionar a la señorita
Jun...solo esperaba que lo mismo pasara con el joven
Ren.
-Después de su derrota la señorita
volvió a sonreír, y en especial a mi...yo
no solía hablarle mucho, pero después
de mirar como su rostro había cambiado... me
puse muy feliz...Todo esto sucedía por un evento...el
torneo de shamanes...
-El joven luchó con esa persona...y luego
de conocerla bien...pudo comprender algo que yo tenia
muy presente No todas las personas son malas
pero yo sabía que para que el joven comprendiese
eso tendría que haber alguien que le ganara
en ese mismo terreno.
-y...si hubo alguien...pasaron por muchos problemas,
pero el joven Ren se hizo de muchos amigos...luego...por
cosas extrañas, el torneo de shamanes fue suspendido.
-Después de eso la señorita...decidió
ir a China, el joven Ren ...aunque no lo quisiera
admitir, quiso estar con sus amigos y con respecto
a Miyuki y a mí ...Regresamos a Shiga.
-Todo los peligros terminaron...pero sucedieron tantas
cosas...que me di cuentas de algunos sentimientos...sin
embargo no son los correctos...solo...pienso...¿él
se habrá dado cuenta de lo que siento? . La
señorita Jun, siempre me decía que yo
era como un libro abierto...eso...solía darme
algo de miedo...ya que...él podría haberse
percatado... de todo...y aunque él siempre
trataba de protegerme...solo hacía que mis
sentimientos crecieran al igual que mi miedo.
-Él aun solía tratarme con mucha frialdad,
eran pocas las veces que me llamaba por mi nombre...pero
nunca dijo algo que me lastimara, aunque pude percatarme
que en algunas ocasiones en las que solo estábamos
los dos...no era frío...mas bien parecía
muy tranquilo...eso me llevo a pensar...que algún
día el mostraría una sonrisa llena de
ternura...pero supongo...que eso solo sucedería
si estuviese con alguien muy especial, parecido al
sentimiento por la señorita Jun.
¿?: ¡Tamao!, ¡Tamao!.- Moviendo
su mano en frente de la chica
Tamao: ¿Ah? L-lo siento...es que....estaba
recordando algo.
¿?: Ya veo y...¿Se puede saber en que?
Sonriendo.
Tamao: E-en nada en especial, señora Miyuki...solo
algunas cosas que pasaron. Sonrojada.
Miyuki: Recordando viejas historias Riendo
por lo abajo. La señora estaba con un vestido
tradicional chino, de mangas cortas, falda un poco
larga ambas de color celeste y su cabello castaño
estaba tomado en un moño muy elegante mientras
andaba puesto un delantal. Bueno pruébate
el kimono.
Tamao: Si.- Fue al armario y se lo puso.
Miyuki: ¿Ya te lo has puesto? Dijo
del otro lado.
Tamao: (Saliendo del armario) ¿Qué
le parece?.
Miyuki: Te ves muy linda ^ _ ^
Tamao: Gracias Tocando su mejilla con una mano
mientras se ruborizaba. El kimono era un color rosa
claro con bordados de pétalos flor de cerezo.
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Un joven de cabellos violetas estaba de pie en la
estación de trenes en Tokio.
Ren: Vamos Bason.
Bason: Como diga, señoriíto.
¿?: ¡Oye! ¡Espera! Corriendo
hacia Ren.
Ren: ¿Qué pasa, Yho?.
Yho: Bueno solo quería despedirme jijiji.
Ren: ¬¬U
Yho: ¿Regresaras a China?.
Ren: Algo así Dijo con los ojos cerrados.
Bason: Pero señoriíto, se suponía
que iríamos a Shiga Interrumpió
el espíritu.
Ren: (Mostrándole una cara llena de rencor).
Yho: Ya veo... jijiji Dijo mirando la cara
de Bason completamente azul.
Ren: Bueno me voy Mostró una sonrisa
triunfadora y luego subió al tren.
Yho: Por cierto Dijo antes que cerraran la
puerta del vagón Dale saludos a Tamao,
de mi parte jijijiji.
Ren: Idiota ¬¬ -Susurro mientras las puertas
se cerraban. Yho parecía molestarlo mucho con
respecto a Tamao y mas ahora que el joven de cabellos
violetas se encontraba un poco confundido.
Bason: ¿Pasa algo señoriíto?
Ren: No es nada Haciendo un ademán de
molestia. El joven iba de pie mirando a través
de la ventana como si ahí se encontrase algo
de verdad interesante.
Bason: ¿Cuánto cree que tardaremos
en llegar? Preguntó cambiando la conversación.
Ren: supongo que 3 horas Dijo mirando su reloj
que marcaba las 5:05 de la tarde.
Bason: Señoriíto ¿No cree que
lo mejor hubiese sido avisar que llegaríamos
ahora?.
Ren: No digas tonterías, no tengo por qué
hacer eso.
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Tamao: ¿Le parece bien si voy?.
Miyuki: Por esa razón compraste el kimono
¿Verdad?.
Tamao: Si pero...
Miyuki: Se que no quieres ir sola ¿Por qué
no se lo dices a tus espíritus?.
¿?: Decirnos que? Preguntó entrando
a la habitación de Tamao, que por cierto había
cambiado de lugar, ahora estaba cerca de la habitación
de Miyuki.
Tamao: Bueno...
Miyuki: Quiero que acompañen a Tamao a Otsu
para el pequeño festival que habrá esta
noche. ^ _ ^
Ponchi: ¿Por qué lo hari...
Conchi: ¡Tamao! * _ * ¡Yo voy! -Interrumpió
Ponchi: ¿Qué?
Conchi: No seas tonto podemos ir a ver ...cosas interesantes,
además mira a Tamao se ve muy bien hehe, talvez
nos podamos divertir un rato Susurro al oído
de el mapache.
Ponchi: Esta bien Accedió el mapache
con una sonrisa picara.
Tamao: Que bueno.-Sonrió. Entonces
¿Vamos? Son las 7 de la noche
Ponchi y Conchi: ¡Si!.
Miyuki: Tengan cuidado, regresen pronto.
Tamao: Como usted diga señora Miyuki.
Miyuki se dirigió hacia el comedor, mientras
que Tamao cerraba la puerta detrás de si.
Tanto tiempo de estar viviendo ahí, Tamao
conocía varios caminos para llegar a la ciudad
directamente, lo menos que quería es ir directamente
a el distrito de Ogi.
Salió de la casa y pasó por el jardín
delantero, luego abrió la reja que estaba en
la entrada y salió.
Tamao: Creo que podemos llegar Dijo mirando
su reloj, mientras que la otra mano sostenía
un pequeño bolso que hacia juego con el kimono
rosa pálido.
Ponchi: ¡Cuidado Tamao!
Advirtiendo muy tarde Tamao había chocado
con la espalda de alguien.
Tamao: Auch, Lo siento Con los ojos cerrados.
Conchi: Tamao, fíjate donde caminas.
Tamao: Lo se, lo siento Mirando al zorro que
flotaba a sus espaldas.
¿?: No te preocupes Dijo. serio
Tamao miró al frente para ver bien a esa persona.
Tamao: ¡Ahhh! O////o.
¿?: ¿Qué es lo que te pasa?
Preguntó con cierta sorpresa.
Era un joven, un poco mas grande que Tamao, su cabello
era de color negro, y algunos mechones caían
justo en su rostro dándole un aspecto bastante
atractivo, pero algo resultaba familiar, se parecía
un poco a Ren excepto que no tenía el mismo
peinado (Bueno saben a lo que me refiero ¬¬)
sus ojos eran del mismo color de sus cabellos y aunque
eran alargados, mostraban cierto parecido con los
de Ren, haciendo que Tamao se sonrojara.
El chico andaba vestido Con una camisa manga larga
con cuello alto y redondo, y andaba pantaloncillos
chinos hasta los tobillos, de verdad se veía
bien, y mostraba una sonrisa, no amable mas bien una
orgullosa.
Tamao: No, nada Miró al suelo sonrojada.
¿?: Quisiera pedirte un favor Sonriendo
¿Vives por acá?.
Tamao: Si Respondió nerviosa.
¿?: Serias tan gentil de ayudarme a buscar
un lugar en especial?.
Tamao: C-claro...sígame.
¿?: ¿a dónde?.Aun no te he dicho
el lugar que quiero buscar
Tamao: No conozco mucho estos alrededores , talvez
la señora Miyuki lo sepa.
¿?: ¿Miyuki? Preguntó
sorprendido, pero parecía que Tamao no lo escuchó.
Tamao: Pase Dijo abriendo la reja nuevamente.
La chica se percató que él llevaba una
pequeña maleta. [Parece que se quedara
en alguna parte]
El joven quedó sorprendido al ver la mansión,
y luego sonrió maliciosamente.
Conchi y Ponchi: ¬¬ hm....
Tamao: (Abriendo la puerta principal). Siéntese
un momento por favor.
¿?: Gracias.
Tamao: Conchi, Ponchi llamen a la señora Miyuki.
Conchi: Tamao, hay algo que no me gusta de esa chiquillo
¬¬
Tamao: ¿En serio? Pero solo quiere una dirección
. _ .
Ponchi: (Suspiro) Mejor llamamos a Miyuki, está
niña es muy ingenua.
Tamao: ¿. _ .?
Ambos espíritus se fueron de la sala.
Tamao: No se preocupe traerán a la señora
Miyuki. Sonriendo.
¿?: Que bien...
Tamao estaba muy sonriente pero luego se percató
de algo en el brazo de ese chico.
Tamao: Esta lastimado.
¿?.: (Bajando su mirada) ¿Esto? Esto,
no es nada Mirando el brazo.
Tamao: No diga eso Dijo la chica mientras iba
por un botiquín que estaba en una de los cajones
de un mueble cerca de la cocina.
¿?: ¿Ah?
Tamao: Tratare de curarlo Dijo sonriente mientras
tomaba el brazo de aquel joven y comenzaba a limpiar
la herida y vendarla.
El chico no dejaba de verla con una sonrisa maliciosa.
¿?: Que linda chica...-Dijo haciendo que Tamao
levantara la vista para verlo frente a frente.
Tamao: G-gracias Ruborizada.- Ya-ya termine-
Dijo cabizbaja mientras concluía con el vendaje.
¿?: (Viendo el vendaje y luego fijándose
en Tamao)
Tamao: (Completamente roja).
+Pum+
Se escuchó el ruido de una puerta cerrándose.
Era la puerta principal
Tamao: ¡J-joven Ren! Dijo sonrojada con
cierta sorpresa y al mismo tiempo alegría
Ren miró a la chica pero luego se fijó
en el Invitado
Ren: ¿Tu? ¡¿Qué haces
aquí?! Dijo malhumorado.
¿?: Vaya, Vaya, así que no me equivoque,
aquí vive Ren tao.- Sonriendo sarcásticamente.
Tamao Miraba al joven de cabellos oscuros y luego
a Ren
Tamao: ¿S-se conocen? Preguntó
tímidamente.
Continuara...
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