| Era una hermosa tarde
de verano cuando me entere de dos noticias importantes:
una, era que por fin me mudaría por primera vez
y la segunda era que iría a la una secundaria
nueva y empezaría desde cero. Ese fue el principio
de esta historia.
Ya me había despedido de mis amigas y ya
me encontraba de camino a mi nueva casa, cuando sentí
un presentimiento que me decía que no debía
mirar a la derecha, pero como siempre haciendo caso
omiso a mis presentimientos y escalofríos gire
para la derecha sin temor alguno. En el instante que
lo vi, sentí que mi corazón saldría
de su sitio. Aunque hacia tiempo que no lo veía,
lo reconocí al instante, era obvio, después
de todo lo reconocí por el cabello. Lo llevaba
atado a una colita y encima tenia su típico
pañuelo color azul. Desee, con toda mi alma
que ese momento durara por siempre, pero solo duro
unos instantes, unos míseros instantes, pero
lo suficientes para mantener ese recuerdo por siempre.
Cuando llegamos a la casa nueva, todavía
seguía pensando en él. Lo único
que recordaba era que él, que estaba de perfil,
sé que no me vio, pero no me importó
en lo más mínimo, porque yo esperaba
que fuera a la misma secundaria que él.
-Hija ¿te encuentras bien?-me saco de mis
pensamientos mi madre.
-Si, no-te preocupes por mi, solo estaba pensando
en como serían mis nuevos compañeros
de clase-dije sin importancia.
-Bueno, pero piensa después en ello, quieres?,
Ahora tienes que ayudarnos a desempacar nuestras cosas-contesto
mi madre.
Luego de desempacar mis cosas y ayudar a mis padres
a desempacar las suyas, me fui a llenar mi solicitud
para ingresar a mi nueva secundaria. Terminado ya
él tramite regrese a mi casa, para prepararme
para el día siguiente.
Al día siguiente, a las 6:45 a.m...
>pi, pi, pi, pi< sonaba mi despertador, sin
parar. Como era obvio era un día nuevo.
-Un día más de mi vida acaba de comenzar-me
digo a mí mismo. Me visto y bajo a desayunar.
No me sorprende encontrar la cocina vacía,
ya que mi madre tuvo que salir temprano, al igual
que mi padre. Luego de desayunar, me dirijo al baño,
donde me peino y me lavo los dientes. Después
me coloco mi mochila sobre el hombro acostumbrado,
me pongo mis zapatos y salgo de mi casa, con destino
a mi secundaria. Aún me sigo preguntando si
lo que vi ayer no fue una ilusión. Primero
sé que pude ser imposible ya que ella estaba
más o menos del otro lado de la ciudad y segundo
hay muchas personas igual a ella, me la pude haber
confundido con otra persona. Mientras sigo pensando
en ello, no me doy cuenta de lo que pasa a mi alrededor
y choco contra alguien y ambos caemos al piso.
-Disculpa, no te vi- digo sin mirar a la persona
con quien choque.
-No, importa, después de todo también
fue mi culpa.-dice una voz ya muy conocida para mi.-Oh,
Koji no te vi perdóname.-
-No te preocupes yo estaba en las nubes, Mari-digo
yo. Mari era la chica más distraída,
bueno al menos conmigo. Ella va a la misma escuela
que yo, y siempre va por el mismo camino.
Cuando llego a la escuela (N / A: ¿¿Qué??
Ya me canse de poner secundaria) me dirijo a mi aula,
donde saludo a mis amigos, dejo las cosas en mi banco
de siempre y voy a hablar a mis amigos. Cuando llega
el profesor todos nos sentamos en nuestros bancos.
Mientras todo eso sucedía. A las 6:45 a.m
>Titi... Titi... Tititititititi< decía
mi despertador una y otra y otra vez. Cuando decido
apagarlo me visto y me dirijo a la cocina donde ha
y una nota de mis padres que dice Zoe: nos fuimos
al trabajo temprano por ser el primer día.
Tu desayuno esta en el microondas. Saludos mamá
y papá.. Saco mi desayuno (las tostadas
y un vaso de té). Cuando termino de desayunar,
voy a ponerme mis zapatos y a tomar mi mochila para
ir a mi nueva escuela. En el camino pienso en como
van a ser mis nuevos compañeros y espero que
este con Koji.
Cuando llego a la escuela, voy a la dirección,
para que me lleve a mi salón. Cuando llegamos,
la directora habla unas palabras con mi nuevo profesor
y espero a que entre y me llame.
-Alumnos, hoy tenemos a una nueva alumna, su nombre
es Izumi Ayamoto-dice nuestro profesor. Mis dudas
desaparecen, se aclaran al oír su nombre.
El profesor dijo mi nombre. Es el momento de aparecer
ante mis compañeros de clase. Hoy un paso que
parece eterno y largo, muy largo. Paso al frente y
me ubico en el centro, del tramo de la puerta a la
pared.
-Hola, mi nombre es Izumi Ayamoto, pero díganme
Zoe-digo frente a toda la clase.
-Muy bien señorita Ayamoto siéntate
al lado de Minamoto-me dice el profesor indicándome
donde es. En ese momento no solo oigo su apellido,
sino que también lo veo. Me dirijo al lugar
en donde me siento y solo le digo:
-Al parecer estamos destinados a encontrarnos-
-Al parecer tienes razón-es lo único
que me contesta él.
N/ A:
Bueno aquí les dejo el primer capitulo. En
el proximo hablara zoe y en el tercero hablara Koji.
Asi hasta el último capitulo (si es que hay
más de 3 capitulos o si llego a escribirlos)
|