| Este es el primer fic
que escribo, y decidí que fuese de Pókemon
por que es la serie que mas me gusta, y como también
me fascina todo lo que tenga que ver con lo oculto y
el misterio(o mejor dicho el miedo) les hice un homenaje
en la primera historia que publico, espero que sea de
su agrado (aunque la verdad no creo que de nada de temor
a nadie que lo lea).
Todo parecía estar en orden en el pokemundo;
la noche estrellada, la enorme luna llena y una brisa
fresca cubriendo el ambiente, todo parecía
pacifico y normal, hasta que una respiración
agitada se oyó entre la maleza corriendo a
todo lo que le daban sus cansadas piernas; todo era
confuso, no sabía la razón de su desaforada
carrera, lo único que sabía es que tenía
que escapar, a pesar de que no tenía ni la
mas mínima idea de quien, o de que
Cada vez contaba con menos energía, pero tenía
que continuar, hubiese deseado llamar a cualquiera
de sus pokemons para auxiliarla, pero no contaba con
ninguna de sus pokebolas, y no tenía idea de
donde las había dejado, o en que lugar del
enorme trayecto las había extraviado, y en
ese momento no se iba a poner a pensar que les había
pasado, para lo único que tenía cabeza
era para pensar en la graciosa huida, de la cual ni
siquiera conocía la razón.
Continuo corriendo a lo que le permitían sus
extremidades, sentía esa presencia incomoda
persiguiéndola, acechándola, cazándola,
no tenía escape además de correr, detenerse
a preguntar no era una opción, no se tenía
que ser genio para averiguar esto, con solo sentir
el hedor de su asqueroso aliento se daba cuenta de
que no era un ser razonable.
Su roja cabellera la que algún día
había lucido peinada, ahora estaba en un estado
realmente penoso, estaba llena de ramas y florecillas
silvestres, húmeda por el sudor, con un poco
de fango acabando de dar el mate perfecto, su ropa
se encontraba un tanto desgarrada, estaba adolorida,
de manos, cara, y de sus piernas que lucían
a tono con el color de su cabello, todas arañadas,
no supo si por las espinas y ramas con las que chocaba,
o si lo que la seguía era quien había
producido las heridas, al tratar de aprisionarla entre
sus filosas garras, por que si, lo sabía para
su desgracia, fuese, lo que fuese tenía unas
garras enormes y eran muchas ¿o acaso eran
cuernos?, ya no quería averiguar, lo que había
alcanzado a ver por el rabillo del ojo, lo que alcanzo
ver en sus intentos por averiguar el por que de la
carrera, era muchísimo mas que suficiente,
fuese lo que fuese, era grotesco, no era como ningún
pókemon que hubiese visto antes, este le producía
un miedo intenso, sin fundamentos, llegó a
pensar por un instante, pues ni siquiera sabía
que era, pero era eso lo que precisamente le causaba
pavor.
En aquel momento deseo que sus amigos estuviesen
cerca de ella para reconfortarla, pues en la soledad
de su escape, no dejaba de pensar en lo cómoda
que se sentiría de nuevo en su bolsa de dormir,
al lado de ellos, con ese sentimiento de seguridad
que siempre le habían hecho sentir, los extrañaba
mas que nunca; no supo en que momento se separó
de ellos, es mas ni siquiera supo en que momento salio
de su bolsa de dormir para comenzar la carrera.
Luego de todo el suplicio encontró un río,
el cual decidió seguir, pues por lo general
cerca de un río siempre hay un poblado, y si
había un pueblo habría gente que podría
ayudarla; pero aquella cosa la orilló a que
se introdujera al rió, tal vez con la intención
de ahogarla, tal pareciera que su propósito
era deshacerse de ella; pero era buena nadadora, pero
no necesitó mucho de eso, ya que la corriente
de los rápidos la arrastró, lo único
que alcanzaba a ver era al monstruo siguiéndola
a toda velocidad por la orilla del río, tal
parecía que gozaba viéndola sufrir.
Para colmo de males comenzó a llover, una tormenta,
lo único que faltaba. Era demasiado rápido,
lo que la hizo dudar de que el verdadero propósito
de su perseguidor, tal vez el verdadero propósito
de este fuera llevarla al borde del pánico,
o la locura.
Después de un rato, cuando el río llegó
a una parte poco honda, se puso en pie, y al no sentir
que aquella cosa la seguía, en vez de sentarse
tranquilamente a recuperar aliento comenzó
a correr de nuevo, aún siguiendo la secuencia
del río, pero a distancia prudente, de lo contrario
volvería intentar ahogarla; después
de un rato, sintió que la seguían de
nuevo, lo que le confirmó que ese ser era realmente
veloz, pues de lo contrario no hubiese podido alcanzarla,
ya llevaba mucho de ventaja, a pesar de que ya bien
sabía que podía detenerla cuando quisiese,
no quiso dejar de correr, aunque sentía que
las piernas se le volvían de gelatina, y la
fuerza la había abandonado por completo, decidió
continuar con la esperanza de poder librarse tarde
o temprano de aquel ser.
Lo mas raro de todo aquel trayecto, fue que no se
topo con ningún pókemon, y la otra cosa
rara, era que el bosque parecía nunca acabar,
era infinito, o al menos eso pensaba, pues después
de unos segundos diviso una luz en el horizonte, esto
la animó a correr, a hacer otro esfuerzo, antes
de que su poca de energía se agotara por completo.
Aquella luz resultó ser un aserradero, un
viejo aserradero a la orilla del río, o mas
bien dicho parecía estar construido encima
de el.
Se aventuró a entrar en el, aunque no lo dudo
no por un instante, pues sentía que dentro
podía estar aguardando su salvación.
Entró aun corriendo, y lo único que
vio a su alrededor eran decenas, centenas, miles de
tablas apiladas, unas pilas mas grandes que otras,
otras mas angostas, algunas muy anchas, todas disparejas,
por primera vez desde hace un buen rato, había
parado de correr para observar con detenimiento el
sitio, se encontraba parada entre tablones y maderas,
con el ruido de las gotas de lluvia cayendo rítmicamente
sobre el techo de madera del lugar, produciendo el
tema de fondo perfecto, adornándose aun mas
con algunos rayos y relámpagos que iluminaban
el lugar, pues la luz que se había visto desde
el bosque era la exterior, pues todo el interior permanecía
a oscuras; a tientas buscó un switch para poder
ver mejor, pues caminaba a tientas y corría
peligro de que una de las enormes pilas de productos
de árbol le cayese encima; en uno de sus tropiezos
encontró el apagador, encendió las luces.
Y nada lucía mejor a comparación de
cómo lucía con las luces apagadas.
No se hubiese preguntado donde se encontraba su perseguidor,
pues se le había olvidado, si no fuese por
que sintió que la mirada del ser la acechaba
de nuevo, se encontraba bloqueando la puerta de entrada,
mejor dicho( o peor dicho) la de salida, un escalofrío
de hielo recorrió todo su cuerpo, se sintió
imposibilitada para moverse, el terror la invadió
como nunca antes lo había hecho, la razón
no era precisamente la presencia del ser, sino el
saber que ahora se encontraba acorralada; sin nadie
que la ayudara, en una bodega con apariencia de abandonado,
y con cerca de solo .8% de sus energías, sintió
por un instante que la mejor opción sería
tirar la toalla, pero nunca había hecho eso
y esa no tenía por que ser la primera vez,
se había decidido, lucharía hasta el
fin.
No se había movido ni un milímetro
de la posición en la que estuvo meditando todo
lo anterior, se encontraba aun dándole la espalda
a su atacante silencioso, así que lo primero
que hizo fue dar la vuelta lentamente hasta que quedó
mirando a los ojos a la aterradora figura, era realmente
monstruosa, como un monstruo sacado de los libros
de Stephen King, se mantuvieron así unos segundos
hasta que la criatura lanzó una ligera risa,
como de satisfacción al verla tan indefensa
a la situación; después de eso en un
arrebato de valentía, y con toda la velocidad
que su cuerpo le permitía alcanzar dio la vuelta
y comenzó a correr, a pesar de que sabía
que no existía escapatoria buscó alguna,
tenía tiempo para buscar alguna si continuaba
así, la bodega parecía tan interminable
como el bosque, le llevaba ventaja a su seguidor por
unos metros lo que para ella significaba una de dos:
o había perdido mas energías que ella,
o le confirmaba una hipótesis anteriormente
dicha, su objetivo era matarla de terror y no con
un daño físico.
Saltando entre maderas, su energía se consumía
rápidamente, parecía un recorrido mas
accidentado que el del bosque, y mas confuso que su
trayecto por el río, pues llegó a pensar
que ese lugar era un verdadero laberinto
que
no tardó mucho en llegar a su fin, pues al
saltar una pequeña pila de tablones, la cosa
hizo que tropezara sujetándole uno de los pies
con una de sus filosas garras, rió de nuevo
al verla caer, se sentó viendo con horror como
la bestia se le acercaba lentamente, y lo único
que podía hacer era retroceder, no había
suficiente tiempo para levantarse y volver a andar.
El monstruo la levantó con furia con ayuda
de una de sus zarpas hasta la altura de sus ojos,
se rió de nuevo, parecía que le complacía
verla en tal estado de pánico, mientras que
ella inútilmente trataba de zafarse, de escapar,
de lastimarlo, podía ver que nada de lo que
hiciera le producía dolor o molestia, y también
pudo apreciar la maldad en sus ojos, lo mucho que
lo estaba disfrutando, y las posibles ganas de acabar
con ella; por su mejilla corrió una lagrima
de desesperación, causando que el agresor soltará
una risotada terrorífica; quien ese momento
hubiese estado presente, y no hubiera huido, era por
que pensaba en vano que podía salvar a la chica,
o por que era realmente estupido, pero ese suposición
no pudo probarse, por que los únicos que se
encontraban ahí eran esa cosa y ella.
Cuando la chica comenzó a pensar que moriría
del pavor que el monstruo le causaba aprisionándola
de esa manera, la miró divertido y la lanzó
secamente hacia una pila de tablas que se encontraba
en frente de el; a pesar de que ya no podía
aguantar mas se puso en pie y noto que un hilillo
de sangre escurría por su frente, las lagrimas
ya presentes en su rostro aumentaron notoriamente,
no por el dolor sino por la impotencia que sentía
al ver que su agresor se acercaba de nuevo a paso
lento, hubiese parecido que le dio la oportunidad
de levantarse de nuevo solo para gozar de nuevo el
verla caer; cuando es taba a punto de tirar el siguiente
zarpazo, al fin ella se decidió en su desesperación
a pronunciar unas casi inaudibles palabras -¿Por
qué me haces daño? ¿Por qué
me persigues?-, la criatura la miró por primera
vez con unos ojos de odio real, inyectados de sangre
y furia, como si esas palabras le hubiesen encendido
fuego en su interior, la levantó de nuevo con
una de sus garras colocándola en la posición
anteriormente dicha, mirándola directamente
a los ojos, y por primera vez en todo lo sucedido
el monstruo habló también, con una voz
no humana, carente de alma, y dejándote la
sensación de un rugido en vez de una voz real,
pero al mismo tiempo habló con una voz de fastidio
tal, que no pareciera que estaba enojado si no harto
de la situación, mencionó las palabras
que a pesar de ser las menos esperadas, mas extrañas,
y con menos coherencia, fueron en cierta manera las
mas reconfortantes y perturbadoras al mismo tiempo
-¡¿Qué no sabes aún que
esto es un sueño?!-, para luego tomarla del
brazo izquierdo, para tirarla con una fuerza descomunal
contra una pila enorme de maderos
-Misty, Misty ¿te encuentras bien?
Misty se encontraba despierta en su bolsa de dormir
empapada en sudor, mirando a todas partes, probablemente
buscando a su perseguidor -¿te encuentras bien
Misty?-, esas palabras la sacaron de su ensimismamiento
-¿mande?, ¡o si! Por supuesto que me
encuentro bien- Ash y Brock la miraban preocupados,
pero al obtener esa respuesta, y al ver su cara de
alivio, supieron que todo estaba bien, a si que volvieron
a arremolinarse en sus bolsas de dormir-Bueno, eso
si que fue un grito-le dijo Ash como queriendo una
explicación Oh, no te preocupes, fue
solo una pesadilla- Ash solo arqueo la ceja y volvió
a dormir, mientras que Misty se sobaba y se abrazaba
el brazo izquierdo, sintiendo un inusual calor en
el, pero prefiriendo rechazar todas sus hipótesis
para poder conciliar el sueño de nuevo, no
sin antes repetirse hasta dormir (pues le resultó
mejor que contar ovejas)-solo una pesadilla, solo
una pesadilla, solo una pesadilla
-
¿Qué les pareció?, espero que
lo hayan disfrutado mucho, o tanto como yo al escribirlo,
lo que suceda primero, al igual espero que el valioso
tiempo que gastaron leyendo esto haya sido de provecho,
pues les agradezco de todo corazón el haber
leído algo escrito por mi.
Quisiera mandar saludos a todos lo que me inspiraron
o apoyaron de alguna manera para escribir: a Kalin,
Reiko, Akari, Ankel, Akira y Yuki
Para aquellos (que como Reiko) pensaron que la historia
era demasiado larga y terminaba distinto, y por la
flojera no la termine y cambie el final ù.ú
están muy equivocados, así termina (por
aquello de que alguien le haya quedado la duda, ejem
Reiko), sí piensan que el final, o el principio,
o toda la historia fue pésima (o en el raro
caso de que quieran dar un consejo o felicitación
a su servidora) escriban a:
sirene_tzuki_dark@yahoo.com
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