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¡Pánico en Nerima!

"Ranma ½": "¡Pánico en Nerima!"
Fanfiction escrita por: Marco Antonio Carballo (MARK6_9@hotmail.com).
Todos los personajes son propiedad y Copyright © de Rumiko Takahashi, excepto: Mashauri Saotome, Shansu, Jun Hibiki, Kenji Hibiki (Propiedad y Copyright © de Virginia Córdoba "Lita Kino", autora de la fanfiction "Un presagio del futuro"), así como Eriko, Junko, Michi y Sachiko (Propiedad y Copyright © de Vince Seifert, autor de la fanfiction "Domando al caballo").
Tercer Golpe: "¡Contra-Ataque!"

Ranma Saotome, en su estado femenino como Ranma-Chan, perseguía a Akari, la prometida de Ryoga, por las azoteas de la ciudad de Nerima. Akari, tras sostener una titánica batalla en el Dojo Tendo, había noqueado a Akane, y se la llevaba consigo. Tanto ella como Ryoga estaban bajo el control mental del maestro Happosai, quien había regresado hacía poco a Nerima.

-¡Ya deja en paz a Akane, Akari! -demandaba Ranma-Chan, saltando de azotea en azotea. -¿Deseas pelear con alguien? ¡Pelea conmigo, yo seré tu oponente!

"¡Rayos!", pensó Akari, volviendo a ver, furiosa, a Ranma-Chan. "¡Aunque tenga prisa, por llegar con mi amo, deberé hacer una pausa, para darle su merecido a ésta molesta y muy enana pelirroja!"

Akari, deteniendo su avance, depositó a un lado a la noqueada Akane, y se puso en pose de "en guardia", para enfrentar a Ranma-Chan.

-¡Ven conmigo, enana de cabello rojo! -retó Akari, sonriendo. -¡Te haré polvo!

-¡No entiendo tu proceder, Akari, pero te voy a enfrentar! -contestó Ranma-Chan, iniciando la batalla con una patada voladora, la cual Akari detuvo fácilmente.

Mientras tanto, en el muy arruinado Dojo Tendo, Ken "El Camaleón" se recuperaba.

-¡Vaya que me duele la cabeza! -masculló el chico transformista. -¿Qué me pasó?

-¡Akari te propinó una golpiza, y se llevó a Akane, Ken! -explicó Nabiki, sonriendo, al ver que Ken seguía con vida, después de tan tremenda batalla.

-¡Ranma salió a perseguirla! -complementó Kasumi, mientras bebía una gasesosa.

-¡¿A perseguirla?! -exclamó Ken, poniéndose pálido. -¿Por dónde se fueron?

-¡Se fueron por las azoteas, con rumbo al norte, Ken! -contestó Nabiki, anticipándose, con indecible rapidez, a la respuesta que iba a dar Kasumi.

-¡Gracias por la información, Nabiki! -dijo Ken, sacando su billetera. -¿Cuánto te debo?

-¡No me debes nada, Ken! -afirmó Nabiki. -¡Sólo ayuda a Ranma y Akane!

Kasumi no creía lo que veía, Nabiki rechazando dinero. Sonrió discretamente.

-¡Anda a ayudarlos, Ken! -pidió Kasumi. -¡Pueden estar en problemas!

-¡Voy enseguida! -gritó Ken, al tiempo que empezaba a saltar, de azotea en azotea, con rumbo al norte de la ciudad. Cada segundo contaba, y era valioso.

Apenas Ken se fue, Kasumi y Nabiki se pusieron a atender a los noqueados Sowun, Genma y Nodoka. Los 3 iban a necesitar descanso, ya que Akari les propinó una golpiza de espanto, la cual fue, simplemente, increíble.

Mientras tanto, en otro punto de la ciudad, la tremenda batalla entre Akari y Ranma-Chan continuaba. Durante casi media hora, las 2 chicas estuvieron dándose de patadas y puñetazos. En cierto momento, Akari acabó con la batalla, al hacerle zancadilla a Ranma-Chan. Al caer la chica pelirroja, Akari se le fue encima, la levantó en vilo, le hizo dar unas cuantas vueltas y, sin previo aviso, la dejó ir contra la vitrina de una tienda de mascotas cercana. Ranma-Chan, a una velocidad asombrosa, atravesó la vitrina, derribó algunas jaulas, en las cuales estaban varios pájaros y algunos hámsters, y acabó su movido viaje, impactando contra una enorme pecera, la cual se rompió en mil pedazos. Ranma-Chan acabó casi ahogada, por la cantidad de agua que se tragó.

-¡Con eso tuvo! -dijo Akari, sonriendo satisfecha, con la sensación del deber cumplido a cabalidad. -¡Ahora, volveré con mi amo, Happosai!

Tomando de nuevo en brazos a la noqueada Akane, Akari reinició su marcha. Sin embargo, no notó que alguien había visto su batalla con Ranma-Chan: Cologne, la bisabuela de Shampoo, quien iba hacia el Dojo Tendo, y se detuvo al escuchar la persecución y la subsiguiente batalla.

"¡Así que Happosai ha vuelto a Nerima!", pensó Cologne, tras escuchar a Akari. "¡No hace falta ser un genio, para saber que no trama nada bueno!"

Dejando a un lado sus pensamientos, Cologne se lanzó a perseguir a Akari, en especial, al ver a la persona que estaba en los brazos de ésta: Akane.

-¡Oye, niña, deja en paz a Akane! -gritó Cologne. Al tiempo que gritaba esto, arrojó su bastón contra las piernas de Akari, derribándola limpiamente.

-¡Ah! -exclamó Akari, cayendo sobre una azotea, cuan larga era, y soltando, de paso, a Akane. Cologne, con una velocidad increíble, agarró su bastón, así como a Akane.

-¡Mi amo, Happosai, se encargará de usted, vieja bruja entrometida! -gruñó Akari, antes de empezar a correr, para alejarse de ahí, frustrada y enojada.

Cologne observó hacia el sitio para donde iba Akari, al enorme parque de Nerima. Era la elección, más que lógica, para hacer un escondite.

Segundos después, Ranma-Chan llegó, empapada y furiosa. Al ver que Akane ya estaba a salvo, se tranquilizó de manera total.

-¡Hola, prometido! -saludó Cologne, sonriendo. -¡Mira, salvé a Akane!

-¡Primero que nada, Cologne, como ya se lo ha dicho mi madre, deje de llamarme "prometido", porque yo nunca me casaré con Shampoo! -respondió Ranma-Chan, agachándose junto a Akane. -¡Y gracias, en serio, por salvar a Akane!

Cologne no respondió a esa respuesta de Ranma-Chan. Sólo asintió con la cabeza, dejando de sonreír, y dejando ver que la respuesta no había sido de su agrado. Ranma-Chan la ignoró, y procedió a despertar a Akane.

-¿Ranma y Cologne, la bisabuela de Shampoo? -preguntó Akane, apenas recobró el sentido. -¿Dónde estoy, y qué está pasando?

-¡Alguien intenta acabar con nuestras vidas, Akane! -declaró Ranma-Chan. -¿Quién puede ser? ¡No tengo la más mínima idea!

-¡La persona que trata de eliminarlos, no es nadie más que Happosai! -contó Cologne.

Ranma-Chan y Akane se miraron. ¡Claro, sólo Happosai tenía la inteligencia para intentar algo así! ¡Ni Kuno, ni Moose, ni tan siquiera Shampoo, podrían pensar en un plan tan cínico y retorcido!

Mientras tanto, en el gigantesco parque de Nerima...

-¿No pudiste acabar con Akane Tendo, Akari? -preguntaba Happosai, algo inquieto.

-¡No, amo! -contestó Akari. -¡Fui detenida, y fallé en mi misión!

-¿Alguna idea, amo? -quiso saber Ryoga.

-¡Necesitamos refuerzos! -afirmó Happosai, mesándose el mentón. -¡Chicos, vayan al Instituto Furinkan, y procedan a hipnotizar a cuanto alumno vean! ¡Vayan ya!

-¡Vamos ya! -contestaron Ryoga y Akari, al unísono, y empezando a correr hacia el mencionado colegio mixto.

Ese día, en el Instituto Furinkan, se celebraba un festival deportivo. Los amigos de Ranma, Daisuke y Hiroshi, andaban viendo ese festival, junto con sus novias, las amigas de Akane, Sayuri y Yuka. Ambas parejas se llevaban muy bien.

El festival deportivo, de repente, y sin previo aviso, fue interrumpido, por la llegada de Ryoga y Akari, quienes, siguiendo la orden del maestro Happosai, procedieron a hipnotizar a cuanto alumno veían. Ryoga se encargaba de los hombres, y Akari de las mujeres. Daisuke, Hiroshi, Sayuri y Yuka, al ver aquello, no podían creerlo, ya que parecía algo salido de una pesadilla.

-¡Hiroshi, hay que ocultarnos, y proteger a las chicas! -urgió Daisuke a su amigo.

-¡Entendido, Daisuke! -asintió Hiroshi. -¡Sayuri, Yuka, entren a esa bodega!

-¡Sí! -contestaron, al unísono, Sayuri y Yuka. -¡Vamos ya!

Desde su improvisado escondrijo, Daisuke, Hiroshi, Sayuri y Yuka, pudieron ver como, entre Ryoga y Akari, en cosa de minutos, hipnotizaron a cerca de 750 alumnos, entre chicos y chicas. Los alumnos que no fueron hipnotizados, o se ocultaron, o lograron escapar, aprovechando la confusión que se produjo.

-¿Qué les pasa a Ryoga y a Akari, chicos? -preguntó Daisuke. -¡Parecen robots!

-¡No sé que les pasará a ese par, amigo mío, pero debemos buscar ayuda! -sugirió Hiroshi, decidido como pocas veces en su vida.

-¡Busquemos a Ranma y a Akane! -dijo Sayuri, mientras sonaba sus nudillos. -¡Ellos saben como tratar con Ryoga y Akari!

-¡Ellos deben de estar en casa, puesto que aún, no habían llegado acá, al festival deportivo! -intervino Yuka, mirando por un resquicio de la puerta.

-¡Muy bien, chicos y chicas! -empezó Ryoga. -¡Tienen sus instrucciones! ¡Vayan, busquen a Ranma Saotome, y a Akane Tendo, y acaben con ellos!

-¡No se detengan, hasta que los hayan liquidado! -ordenó Akari. -¡Pero no vayan todos, con sólo que vayan 300 de ustedes, será más que suficiente!

Asintiendo al unísono, los 300 alumnos, un grupo heterogéneo, entre hombres y mujeres, empezaron a recorrer las calles de Nerima, buscando a Ranma y Akane. Daisuke, Hiroshi, Sayuri y Yuka, cada cual por su lado, presintieron algo: si los buscaban, y más siendo tantos, no era para nada bueno. Decidieron seguirlos y, apenas Ryoga y Akari se fueron, empezaron a hacer eso, a seguir a los 300 chicos hipnotizados.

-¡Sigamos a esos chicos, pero cuidando de que no nos vean! -dijo Daisuke, avanzando, mientras se mantenía pegado a una pared.

-¡Ellos no se detendrán, hasta hallar a Ranma y Akane, Daisuke! -contestó Hiroshi, secundando a su inseparable amigo. -¡Debemos detenerlos, a como sea posible!

-¡Vamos, chicos! -urgía Sayuri a los demás. -¡Si los hallan, Ranma y Akane van a pasar un muy mal rato! ¡Debemos evitar que les hagan daño!

-¡No entiendo que les pasa a Ryoga y a Akari, pero luego, hablaré muy seriamente con ese par! -prometió Yuka, apurando el paso.

Entretanto, casi 20 años en el futuro...

-¡Muy bien, chicos, ya debemos irnos! -exclamó Mashauri, tomando el espejo griego.

-¿Sabes como se usa ese espejo, Mashauri? -preguntó Shansu, algo preocupada.

Mashauri negó con la cabeza. Akane llegó al rescate.

-¡Eso es fácil, Shansu-Chan! -explicó Akane. -¡Mashauri, toma este pedazo de cebolla, y frótalo contra uno de tus lagrimales! ¡Las lágrimas, harán el truco!

-¡Gracias, mamá! -contestó Mashauri. ¿Están listos, Jun y Kenji?

Los hermanos Hibiki, tras mirarse entre ellos, volvieron a ver hacia donde su madre, Ukyo, lloraba en silencio, temerosa de que ese viaje al pasado, no resultara más que en una tragedia. Ryoga, a como podía, trataba, junto con Ranma, de consolar a Ukyo. Jun, como que era la mayor, tomó la palabra.

-¡Kenji y yo estamos listos, Mashauri! -dijo Jun. -¡Vámonos ya, por favor!

-¡Volveremos victoriosos, lo prometo, mamá! -prometió Kenji a Ukyo.

-¡Sólo tengan cuidado, chicos! -pidió Ukyo, ya más calmada.

-¡Lo tendremos, tía Ukyo! -juró Mashauri. -¡Shansu, Jun, Kenji, pongan sus manos en mis hombros, o me iré sola al pasado, y no queremos eso!

-¡Sí! -contestaron Shansu, Jun y Kenji, al unísono, y poniendo, cada uno, una mano en un hombro de Mashauri. -¡Vamos ya!

Asintiendo, Mashauri empezó a frotar el pedazo de cebolla que Akane le diera, contra uno de sus lagrimales. Tras un momento que pareció eternizarse demasiado, unas cuantas lágrimas salieron, del ojo derecho, de la joven Saotome. Las lágrimas cayeron en la pulida superficie del espejo griego, haciendo que pasara a lanzar una brillante luz blanca, la cual envolvió a Mashauri, Shansu, Jun y Kenji, haciéndolos desaparecer.

-¡Se fueron! -fue todo lo que pudo decir Ranma.

-¡Tranquilo, "pelirroja", ya verás que les irá bien! -intervino Ryoga, burlón.

-¿A quién llamas "pelirroja", "P-Chan"? -contestó Ranma, ya sonriendo.

Todos soltaron la carcajada al escuchar esa añeja conversación. Acto seguido, Akane, Shampoo y Ukyo, se fueron a la cocina, a preparar una buena cena, mientras que Ranma, Ryoga y Moose conversaban frente al televisor. Ellos, a decir verdad, confiaban mucho en sus hijos, porque eran chicos muy capaces de todo.

De vuelta en el presente, Ranma (ya de vuelta en su estado normal, como hombre) y Akane, conversaban en una esquina, sobre lo que les había dicho Cologne.

-¡Ese viejo malvado del maestro Happosai! -se quejaba Ranma. -¡Tenía que regresar!

Diciendo esto, Ranma descargó un puñetazo contra la pared donde estaba recostado.

-¡Tranquilo, Ranma! -trató de clamarlo Akane. -¡Debemos tratar de ayudar a Ryoga y Akari, porque son nuestros amigos! ¡¡¡¡¡RANMA, DETRÁS DE TÍ, CUIDADO!!!!!

La advertencia de Akane se debió a que, sin previo aviso, los 300 chicos hipnotizados salieron de una esquina, cayendo sobre ellos, y gritando "¡Mueran Ranma Saotome y Akane Tendo, enemigos de Nerima!", al tiempo que los vapuleaban a golpes y patadas.

Daisuke, Hiroshi, Sayuri y Yuka, desde cierta distancia, observaban aquella desigual batalla. En ese momento, decidieron que ya era hora de intervenir.

-¡Adelante! -gritaron los 4, al unísono, acercándose al sitio de la batalla.

-¡Resiste, Akane! -urgía Ranma. -¡No podemos ser vencidos aquí!

-¡Ranma, debes estar loco, porque ellos son demasiados! -gritó Akane, aterrada, mientras se deshacía de 4 enemigos ala vez. -¡No podremos con ellos, porque ellos son cerca de 300, y nosotros, sólo somos 2!

-¡Somos 6! -exclamó Daisuke, llegando de repente, y derribando a un chico, el cual iba a atacar a Ranma por la espalda.

-¡Daisuke! -dijeron Ranma y Akane, al unísono. -¡Gracias por venir, amigo!

-¡No vine solo, Ranma y Akane! -explicó Daisuke. -¡Vean esto, Hiroshi, Sayuri y Yuka, también vinieron conmigo!

Hiroshi, Sayuri y Yuka, a como podían, avanzaban por entre los chicos hipnotizados, hasta llegar con Ranma, Akane y Daisuke.

-¡Estábamos en el festival deportivo, y vimos cuando Ryoga y Akari hipnotizaron a estos chicos! -explica Hiroshi, dándole un apretón de manos a Ranma, y un abrazo a Akane. -¡Supusimos que debíamos venir a ayudarlos!

-¡Escuchamos cuando Ryoga y Akari les dijeron que los buscaran a ustedes, y los acabaran, Ranma y Akane! -secundó Sayuri, derribando a 2 chicas y un chico.

-¡Vamos a ver si estos revoltosos, pueden enfrentar a 6 amigos! -finalizó Yuka, haciendo a un lado a otros 3 enemigos.

-¡No enfrentarán a 6 amigos, enfrentarán a 8! -dijo una voz, de notorio acento chino.

-¡Así es! -remató un chico, el cual usaba un pañuelo naranja en la cabeza. -¿Por qué conformarse con 6 defensores, si pueden ser 8?

-¡Mira, Ranma! -exclamó Akane. -¡Son Ken y Taro!

-¡Gracias por venir, amigos! -dijo Ranma, mientras seguía enfrentando a más chicos hipnotizados. -¡Su ayuda es muy necesaria!

En ese momento, el grueso de los atacantes cayó encima de Ranma y Akane, justo cuando, en medio de una brillante luz blanca, Mashauri y sus amigos (Shansu, Jun y Kenji) llegaban procedentes del futuro. Daisuke, Hiroshi, Ken, Sayuri, Taro y Yuka, de la forma que podían, trataban de separar a los atacantes de Ranma y Akane, pero no lograban llegar hasta ellos, quienes estaban como agarrados en una trampa.

-¡Miren esa batalla, chicos! -señaló Jun. -¡Parece que llegamos en buen momento!

-¡Eso parece, hermana! -respondió Kenji. -¡Vamos, debemos ayudar!

-¡Pero vamos ya! -ordenó Mashauri. -¡Rápido, chicos! ¡Oh, no!

-¿Pasa algo, Mashauri? -preguntó Shansu. -¡Estás muy pálida!

-¡En medio de esa turba, Shansu, están los que serán mis padres, Ranma Saotome y Akane Tendo! -indicó Mashauri. -¡Vamos a ayudarlos, o los harán pedazos!

Pasando a la acción, Mashauri, Shansu, Jun y Kenji, se unieron a los amigos de Ranma y Akane, y lograron separar a los atacantes de ellos.

-¡Verifica que estén bien, Mashauri! -solicitó Kenji, mientras se encargaba de varios enemigos. -¡Shansu, Jun y yo, entretendremos a este grupo de necios!

-¿Están bien? -preguntó Mashauri a Ranma y Akane, apenas los tuvo a salvo.

-¡Estoy bien, Akane! -contestó Ranma, algo sacudido por la golpiza. -¡Gracias por preguntar! ¿Eh? ¿Acaso veo visiones?

-¿Por qué me das las gracias, Ranma? -preguntó Akane. -¡Si no lo veo, no lo creo!

Ranma y Akane se quedaron mudos de la impresión. No habían notado que había una chica, a la cual nunca habían visto, ayudándolos en su batalla.

-¿Quién es usted, señorita? -quiso saber Ranma. -¡Usted no es Akane, pero se le parece!

-¿Verdad que se parece a mí, Ranma? -intervino Akane. -¡Vamos, amiga, identifícate!

-¡Después, Ranma y Akane! -contestó Mashauri, empezando a entrar de nuevo a la batalla. -¡Vengan, los demás nos necesitan!

Ranma y Akane, como si fueran robots, obedecieron a aquella extraña chica, y se metieron, de nuevo, a la batalla. En minutos, los chicos hipnotizados salieron corriendo.

-¿Estás bien, Akane? -preguntó Ranma, preocupado de verdad.

-¡Estoy bien, Ranma, gracias por preguntar! -contestó Akane, sonriendo. -¡Mira, creo que tenemos que agradecer, a nuestros amigos, por su ayuda!

-¡Gracias por ayudarnos, chicos, porque Akane y yo, aunque somos fuertes, no íbamos a poder con tantos enemigos! -empezó Ranma. -¡Gracias a todos, Daisuke, Hiroshi, Sayuri, Yuka, Taro, Ken, y los chicos a los cuales no conozco!

-¿Quiénes son ustedes? -preguntó Sayuri, tomando la iniciativa.

-¡Yo soy Mashauri! -empezó Mashauri, con las presentaciones. -¡El chico es mi novio, Kenji, y las chicas son mis amigas, Jun, la hermana mayor de Kenji, y Shansu!

-¡Es un honor conocerlos, amigos! -respondió Yuka, sonriendo. -¡Por lo que parece, ustedes 4, ya deben saber nuestros nombres!

-¡Así es, amiga! -afirmó Jun. -¡Parece que tienen problemas bien serios!

-¡Se puede decir eso! -intervino Ranma. -¡Y vamos a necesitar más ayuda!

-¡Ranma Saotome! -estalló Akane, apretando dientes y puños. -¡No me digas, que le pedirás ayuda, a quienes ya sabes!

-¡Es necesario, Akane! -dijo Ranma. -¡Ahora somos 12! ¡Aumentando nuestras fuerzas, y llegando a ser 17, con la ayuda de Kuno, Kodachi, Moose, Shampoo y Ukyo, podremos pelear más y mejor!

-¿Alguna idea, Ranma? -preguntó Ken. -¡Deseo ayudar de nuevo!

-¡Es correcto, Ken! -respondió Ranma. -¡Deberás ir al restaurante "U-Chan´s", y decirle a Ukyo que venga! ¡Taro, por su parte, irá al restaurante "Nekohanten", y les pedirá ayuda a Moose y Shampoo, mientras que Akane, y yo, vamos por Kuno y Kodachi!

-¿Qué haremos nosotros, Ranma? -preguntó Daisuke. -¡Déjanos ayudar, por favor!

-¡Daisuke, Hiroshi, Sayuri y Yuka, lleven a nuestros nuevos amigos, Mashauri, Shansu, Jun y Kenji, a tomar algo, a la heladería de la siguiente cuadra, y nos vemos aquí, en una hora! -indicó Ranma, sacándose 2000 yens de la bolsa, y depositándolos en una de las manos de Sayuri, quien asintió a su pedido, secundada por Daisuke, Hiroshi y Yuka.

Acto seguido, Ranma, Akane, Ken y Taro se fueron a cumplir con su misión. Daisuke, Hiroshi, Sayuri y Yuka, obedeciendo a Ranma, llevaron a Mashauri, Shansu, Jun y Kenji a la heladería, y pasaron una hora realmente genial.

Taro fue el primero en llegar a su destino, el restaurante "Nekohanten". Ya ahí, llamó.

-¡Moose, Shampoo, necesito ayuda! -llamó el chico chino a sus compatriotas.

-¡Taro Pansuto! -saludó Moose, saliendo de la cocina, y secándose las manos. -¿Qué te trae por aquí? ¡No creo que vengas a comer ramen!

-¡Vengo de parte de Ranma Saotome! -explicó Taro. -¡Necesitamos ayuda para detener al maestro Happosai, que anda haciendo sus conocidas maldades!

-¿El maestro Happosai, ha vuelto a Nerima? -preguntó Shampoo. -¡Nihao, Taro!

-¡Nihao, Shampoo! -respondió Taro al saludo de la chica amazona. -¡Así es, el maestro Happosai ha vuelto, tiene bajo su dominio a Ryoga y Akari, y debemos detenerlo!

-¡No se diga más! -exclamó Moose, yendo al segundo piso. -¡Voy por mis armas!

-¡Shampoo traerá bomboris! -agregó Shampoo, siguiendo a Moose.

-¡Los veo afuera, amigos! -gritó Taro, cuando ya no los vió. Apenas dijo esto, salió.

Entretanto, en el restaurante "U-Chan´s", Ken iba llegando. Antes de llamar, decidió jugarle una broma a Ukyo, y se convirtió en un duplicado de ella. Luego, llamó.

-¡Hola! ¿Hay alguien aquí? -llamó, haciendo un esfuerzo para no reírse.

-¡Ya lo atiendo, amigo! -gritó Ukyo, desde la bodega.

Ukyo salió de la bodega, con una botella de aceite, al tiempo que preguntaba "¿Qué se le ofrece, amigo?" Para su gran sorpresa, delante de ella estaba... ¡Ella misma!

-¡No sabía que había un espejo aquí! -murmuró, ya sorprendida.

-¡Sorpresa, Ukyo! -se presentó Ken, volviendo a la normalidad.

-¡Manekko Kenchan, mejor conocido como Ken "El Camaleón"! -exclamó Ukyo, ya más tranquila. -¿En qué te ayudo, Ken? ¿Vienes a comer algo?

-¡Quizás después, Ukyo! -respondió Ken. -¡Vengo de parte de Ranma Saotome, porque necesitamos tu ayuda, para detener al maestro Happosai!

-¡Espérame afuera, amigo Ken, por mientras apago todo, y alisto mi espátula gigante y mis mini-espátulas! -solicitó Ukyo, mientras apagaba todos sus aparatos de cocina.

Ranma y Akane, mientras tanto, iban llegando a la Mansión Kuno. Una vez allí, llamaron a la puerta. Sasuke, el sirviente ninja de Kuno y Kodachi, les abrió.

-¡Vaya sorpresa, Ranma y Akane! -exclamó, al verlos. -¿Puedo ayudarlos en algo?

-¡Necesitamos ver a tus amos, Sasuke! -explicó Akane. -¿Están en casa?

-¡Están en el jardín! -contestó Sasuke. -¡Vengan conmigo, síganme!

Ranma y Akane siguieron a Sasuke al jardín. Una vez allí, llamó a sus amos.

-¡Señor Tatewaki, señorita Kodachi, hay visitas! -anunció Sasuke, con gran pompa.

-¡Ranma, mi amor! -gritó Kodachi, dando un salto, agarrando a Ranma, y dándole un abrazo y un beso. -¡Gracias por venir a verme, mi amor!

-¡La hermosa Akane Tendo! -exclamó Kuno, llegando por detrás de Akane, y abrazándola por la cintura. -¡No vino la chica pelirroja, pero pudiste venir!

-¡La pelirroja anda fuera de la ciudad, Kuno! -contestó Akane. -¡Necesitamos ayuda!

-¡No se diga más! -respondió Kuno. -¡Yo, Tatewaki Kuno, te ayudaré, Akane Tendo!

-¿Para qué necesitas mi ayuda, Ranma, mi amor? -preguntó Kodachi, toda melosa.

-¡Happosai ha vuelto a Nerima! -fue la lacónica respuesta de Ranma.

-¡Habrá que vencer, de nuevo, a ese viejo sinvergüenza! -masculló Kuno, ya serio.

-¿Ese viejo asqueroso, ha vuelto a Nerima? -murmuró Kodachi. -¡Si lo agarro, lo mato!

"¡Definitivo, nos van a ayudar!", pensó Akane, mientras le sonreía a Ranma, y le guiñaba un ojo. Ranma, sonriendo igual, le respondió el guiño.

Ranma, Akane, Kuno y Kodachi salieron de la Mansión Kuno, y llegaron al punto de reunión, donde ya estaban todos los demás. Una vez allí, Shampoo "entró en acción".

-¡Nihao, Ranma! -lo saludó, abrazándolo y besándolo. -¡Amazona extrañó Airen!

A Shansu, casi se le para el corazón, al ver esa escena. ¡No podía creer que, en el futuro, esa, fuera a ser su madre! Jun mencionó lo parecidas que eran, y Shansu, casi le pega.

-¡A ver, chicas, nada de pleitos, por favor! -ordenó Ukyo, antes de quedarse fría. ¿El motivo? Ukyo notó lo mucho que Jun se parecía a ella.

-¿Quiénes son éstas personas, Ran-Chan? -preguntó Ukyo, algo inquieta.

Ranma, quien estaba charlando con Kuno y Moose, debió presentar a Mashauri, Shansu, Jun y Kenji, con los demás. Shampoo miró fijo, y con interés, a Shansu.

-¡Nihao, Shansu! -saludó Shampoo, algo cohibida.

-¡Nihao, Shampoo! -respondió Shansu, sonriendo amablemente.

-¡Shansu simpática, agrada a Amazona! -exclamó Shampoo, toda sonriente.

-¡Es hora de ir por Happosai, amigos! -sugirió Ranma. -¡Vamos a por él, ya!

-¡Vamos! -gritaron 17 voces, al unísono, antes de empezar a avanzar por las calles.

"¡En ésta época, mi padre, Ryoga Hibiki, no estaba con mi madre, Ukyo Kuonji, sino con su novia original, Akari Unryuu! ¡Quizás pueda llegar a saber, por qué terminaron él y Akari!", pensaba Jun, meditando sobre su futuro padre, Ryoga Hibiki.

Mientras esto pasaba, 2 pequeñas chicas, vestidas con ropas de estilo chino, avanzaban dando saltos de 15 metros, y se acercaban a Nerima. No hablaban, pero sus rostros mostraban rictus de decisión. Ya casi llegaban...

Nota: La batalla por el dominio de la ciudad de Nerima sigue subiendo de temperatura. ¿Podrán Ranma, y sus aliados, detener a Happosai? ¿Qué irá a pasar con Ryoga y Akari? ¿Seguirán causando más de un dolor de cabeza, a Ranma y su grupo? ¿Serán detenidos, o pondrán en peligro, una vez más, a Ranma y Akane? ¿Y quiénes son esas 2 chicas, que se acercan, rápidamente, a Nerima? ¿Son amigas, o enemigas? Eso, se sabrá, cuando "¡Pánico en Nerima!" continúe, en el Cuarto Golpe, titulado "¡Divide, y vencerás!"



Email del autor: mark6_9@hotmail.com

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