| Huh... lluvia...siempre
llueve cuando recuerdo. Maldita lluvia. Parece arrastrar
consigo todo aquello que toca, como si quisiera limpiar
la mugre, el sucio... la sangre. La siento en mi rostro,
en mis ojos cerrados, intenta llevarse el recuerdo,
quitar la mancha de mis manos... pero está muy
seca, muy arraigada a mí. El pecado es muy grande
y nada podría quitarlo de mi alma.
Estas manos... se atrevieron a tocarla, a acariciarla,
a quererla... y a cometer el peor de los crímenes...
hacerla partir.
¡Qué porblemática eres! ¿Por
qué me traicionaste de esa manera? ¿Por
qué no escapaste cuando pudiste? Pudiste haberte
ido, haber estado a salvo ahora... pero no. Me dejaste
amarte, besarte, tocar tu rostro, sentir tu cuerpo
una, y otra, y otra vez. Y por último, me entregaste
todo... absolutamente todo.
Los hombres no lloran, éstas no son lágrimas,
son solo.... gotas. Gotas de lluvia que resbalan por
mis mejillas.
Tonta... no pudiste haberme amadado tanto. ¿Por
qué me amaste tanto? ¿Por qué
elegiste esta profesión para amar? ¿Por
qué elegimos ese momento y no antes?
Aún te siento cerca...puedo escuchar tu agitada
respiración en mis oídos mientras coordinabas
con infinita gracia tus movimientos y caricias. Aún
huelo el perfume de tu piel que se quedó adherido
a la mía.Todavía puedo escuchar tus
gemidos por las noches, cuando sueño contigo.
A veces siento en mi cuello tus delicados labios que
reservaban palabras dulces y tiernas solo para mi.
Aún puedo sentir la textura de tu cabello...
hum, ese rubio cabello que me encantaba.
Todavía te odio por no haber escapado... todavía
me aborresco por hacer lo que hice...todavía...
No hay excusas para mi pecado... no las hay, pero
tampoco para el tuyo. Me dejaste caer en la ilusión
de que estaríamos juntos una vez la reunión
de los Kages concluyera. Pero todo fue una trampa,
una emboscada. Tu y los demás ninjas habían
recibido la misión de asesinar al Hokage antes
de que concluyera la supuesta reunión.
Soy shinobi antes que mujer... eso fue
lo que dijiste cuando te enfrentaste a mi luego del
fallido intento de asesinato. Yo también era
shinobi antes que hombre en ese momento, y como tú,
sabía que mis sentimientos no importaban en
aquella batalla. Era muy problemático, pero
tu eras el enemigo y habías tratado de asesinar
a la persona que yo debía proteger. Yo era
el enemigo, y quien se interponía emtre tú
y tu absurdo objetivo.
Maldita profesión que escogimos.
Atacame sin piedad, porque yo no la tendré
dijiste reprimiendo las lágrimas, sabiendo
que aquello que hacíamos estaba mal...soy
shinobi antes que nada y tú también.
Pero cómo iba yo a hacerlo si aún tenía
bien fresco el recuerdo de la noche anterior, de la
despedida que premeditadamente llevaste a cabo en
mi cama.
Quedamos solos mientras los demás iban muriendo
a nuestro alrededor. Embarcados en una batalla problemática,
que ninguno quería acabar, y me encontré
nuevamente perdido en tus ojos, escuchando otra vez
tu agitada respiración, y contemplando tu gracia
al moverte, incluso en la pelea. Pero esta vez me
preguntaba qué demonios estaba haciendo y por
qué demonios lo hacía.
Solté la katana con la que atacaba, pero recibí
una respuesta antes de si quiera decir una palabra.
Disjiste que no aceptarías que me rindiera
esta vez, y que tampoco escaparías, pues preferias
morir allí a mi lado, a regresar viva pero
sin mí, y sin esperanza de estar nuevamente
conmigo, pues nuestros países serían
enemigos después de ese atentado.
Me comandaste a que tomara nuevamente el arma y atacara,
pero yo no lo hice, no podía. Entonces apareció
un mienbro de las fuerzas especiales ambu y atacó
con shurinkens, dando certeramente en el blanco. Caiste
de rodillas ante mi mirada atónita y sin desviar
tus ojos de los míos esperaste de esa forma
a que se acercara el sujeto que terminaría
la ejecución.
Observé con rabia como tomaba la katana para
terminar de aniquilarte, y por mi mente pasaron en
un abrir y cerrar de ojos innumerables situaciones
e ideas. Supongo... que no pensé con claridad.
Supongo... que no sabía lo que hacía...
el hecho es que recojí la katana y me acerqué
rápidamente a aquel shinobi... no iba a permitir
que te lastimara...
Hum... siempre fuiste demasiado lista y todo el tiempo
supe que eso me iba a causar problemas.
....Mujeres... siempre pensé que eran muy
problemáticas. Mi padre me dijo una vez, que
algún día entendería por qué
valía tanto la pena y la molestia estar con
una mujer. Se retorcería en su tumba si supiera
quién me hizo entender aquello que me dijo
en ese entonces.
Mujer...... me enseñaste tantas cosas. Me
enseñaste por qué un hombre olvida lo
problématica que es una mujer... me enseñaste
a perder y a aceptar la derrota, a no renunciar a
mis combates y a no depender de mi IQ de 200. Incluso
me enseñaste a odiar, porque no recuerdo haber
odiado tanto a una persona como cuando evadiste el
golpe de la katana del ambu y te interpusiste entre
mi espada y el su cuerpo.
Me obligaste a ver la única expresión
de tu rostro que yo no quería ver...a escuchar
las únicas palabras que yo no soportaba escuchar...a
resistir la tortura más dolorosa del mundo...
verte partir.
Luego de eso, no me quedó más remedio
que buscar la compañía de la soledad.
Aún no entiendo por qué extactamente,
pero el hecho es que en mi vida, fuiste pionera de
muchas experiencias. La primera persona con quien
hice el amor...la primera mujer que amé de
verdad... la primera que me sacó de mis cabales...
y la primera persona que asesiné con mis propias
manos.
Huh... lluvia...siempre llueve cuando recuerdo. Pero
ni siquiera la lluvia se lo puede llevar...
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Hola!! Sip soy yo, Vanessa (BV-Chan) y sí
sigo viva, esta vez con una nueva historia un poco
trágica. Como lo pudieron notar, no les digo
de quién se trata el fic, sino lo pudieron
descubrir ustedes..... bueno....
Creo que eso es todo por ahora, algún comentario,
duda, queja o cualquier cosa: dark_punky_gy yahoo.com
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