| Repito...Shoujo Kakumei
Utena, su historia y sus personajes no son de mi propiedad.
Capítulo 2: Enfrentándose a la realidad
Caminaban rumbo a su dormitorio. Shiori iba atrás
de ella, como siempre lo había hecho. Ha paso
lento, mirando al suelo como si fuera completa sumisión.
No comprendía el por qué. Si siempre
habían sido amigas ¿porqué
esta caminaba detrás de ella? ¿por qué
nunca a su lado?, siempre hacía lo mismo, y
eso limitaba a la esgrimista, cualquier posibilidad
de verla, pues voltear para asegurarse que aun seguía
ahí significaba un momento de debilidad.
-¡¿Pero, qué rayos esta
haciendo halla atrás?!- se gritaba mentalmente-.
¡Me esta desesperando!
Se mantuvo firme. No podía permitir que la
mujer cruel supiera de su desesperación. No
podía dejarse llevar por sus emociones. Aun
no.
Lo que había parecido un viaje, de 10 minutos
o menos, se había convertido en un viaje de
1 hora, para la esgrimista.
¿qué querrá hablarme?
se preguntaba- Seguro lo mismo de siempre.
Empezará a decirme que esta sola y que quería
verme porque me necesitaba, que la perdone por lo
ocurrido ayer y ...volvería otra vez a lo mismo-razonó
finalmente.
Tenía razón, siempre pasaba lo mismo.
Shiori llegaba al dormitorio de esta poniendo su cara
de perrito sin dueño, diciéndole que
se sentía sola y que extrañaba demasiado
a la esgrimista. Actuaba de manera inocente, como
si fuera otra persona a la mujer de la noche anterior.
Como si la chica que le decía patética
fuera diferente a esta.
Naturalmente que ella la perdonaba, le aceptaba sus
disculpas y es más..no le preguntaba el por
qué. Por qué lo hacía. Simplemente
aceptaba las increíbles (puesto
que eran un cuento para reírse por lo increíbles
que eran) excusas de la mujer mas pequeña,
pero que al final, se las aceptaba y lo peor...se
las creía
Llegaron a la habitación. Juri abrió
la puerta, pero antes de entrar, se detuvo. Se volteo
para decirle a la chica de cabellos violeta que no
podía conversarle de Dios sabe
que cosa, porque se encontraba cansada. Sí,
tenía que botarla olímpicamente. Solo
esperaba que la mentira le saliera tan bien como a
la misma Shiori:
-Shiori...-comenzó- lamento decirte esto,
pero creo no podremos conversar hoy. Me encuentro
muy cansada y deseo descansar un poco (creo
q esa esta bien¨)
-Pero,...en verdad deseo hablar contigo...Juri- comenzó
la mujer cruel. Cuando utilizaba ese tono significaba
que se venía algo grande. Volvería a
usar uno de sus juegos para someter a la esgrimista,
la cual no tendría escapatoria después
de esto:
-Es algo muy importa...¿podemos hablar dentro?-le
dijo haciendo un ademán dentro de la casa.
Y como siempre Juri no se opuso. Abrió completamente
la puerta para dar paso a la joven para que entrara.
¿Por qué hago esto?-se
preguntaba mentalmente- ¿Qué no
se supone que debería negarle el paso, imponer
mi voluntad? Por algo soy temida ¿no es asi?
Cerró la puerta tras de sí apoyándose
en ella. Se sentía cansada. Su cuerpo estaba
a dolorido y su mano izquierda estaba destrozada.
Sabía lo que iba a pasar. Y lo peor era que
no podía evitarlo, tendría que enfrentársele
de la mejor manera posible para evitar que terminará
como siempre terminaba. Dio un largo suspiro mientras
cerraba los ojos, lo cual no paso desapercibido por
la chica de cabellos violeta:
-¿Te sientes bien?- le preguntó preocupada,
al parecer.
Eso la regreso a la realidad, abrió sus ojos
para ver el rostro de la mujer que amaba. Se veía
tan linda cuando estaba preocupada. La hacía
sentir apreciada, pero a la vez usada.
La vió directamente a los ojos y recobró
su compostura. Le afirmó con un ademán
que se encontraba bien:
-Estoy bien, solo muy cansada- le dijo en tono bajo
casi como un susurro. Se sentía muy cansada,
¿por qué había elegido
hoy para conversar?!
-Oh! Ya veo, entonces no te quitaré mucho
de tu tiempo, Juri.- empezó-. Yo quería
decirte que lo de ayer fue porque yo...
-Sí ya lo sé- se adelantó la
esgrimista-. que ayer tenías ganas o
que querías estar conmigo, que perdóname
por dejarte; Shiori...eso ya lo sé y
la verdad no es algo nuevo para mí siempre
estas diciéndome que lamentas lo ocurrido que
no era tu intención decirme patética,
que tenías ganas de hacerlo y entre otras cosas
más. Mira Shiori, no sé tu pero la verdad
estoy muy cansada y quisiera pedirte que por favor
salgas...
Ni ella misma lo creyó. Se le estaba enfrentando!
Si lograba hacerla salir, habría logrado una
victoria y habría logrado poner en su lugar
a la malvada chica.
Shiori no supo que decirle. En parte tenía
razón, siempre le decía eso de patética
porque quería guardar las apariencias, y no
podía permitir que los demás se dieran
cuenta del romance?...no sabía
si decirle romance a lo que hacían, el punto
era que lo hacía para evitar q los demás
se enteraran de ello. De que tenia ganas? Si también
lo decía porque era la verdad. Tenía
ganas de estar con ella, en cierta forma, lujuriosa.
De poder probar esos delgados y finos labios, de tocar
cada parte de su piel, de llegar al éxtasis
junto con ella para después envolverla en sus
brazos para pasar a los brazos de Morfeo. En verdad
estaba enamorada de la joven esgrimista, pero no quería
admitirlo, sabía que lo que sentía era
amor, sin embargo aun seguía ese sentimiento...ese
sentimiento que era tan fuerte como el amor: la envidia.
Juri Arisugawa era la preferida por todos. Era la
favorita de los profesores, de los alumnos. Admirada
por muchos y... porque no? Muchas también.
Siempre sobresalía en todo lo que hacia, lo
hacía muy bien. Era un modelo de alumna. Era
un modelo de persona.
Pero ¿y ella?, ¿Ella quién era?
Nadie. Solo era su sombra. Siempre detrás de
ella, siguiéndola. Tratando de formar parte
de la gloria de la esgrimista. La quería
mucho, pero a la vez tenía muchísima
envidia. Nunca había sido tomada en cuenta
mientras estuvo al lado de su amiga siempre
era considerada como una chica débil e inservible
que no tenia nada que hacer por la vida y que por
eso se juntaba con Juri, para participar de su gloria
Se sentía miserable. Se sentía insignificante.
Se sentía como si no pudiera brillar como brillaba
Juri. Por eso le robó a su supuesto amor
para poder hacerla sentir mal. Necesitaba robarle
algo preciado para ella:
No podía dejar de robártelo...pero
no me arrepiento de haberlo hecho
Recordó las palabras que le había escrito
en esa carta, cuando fue separada de Ohtori, por razones
no conocidas. Pero cuando regresó,
se encontró con una fría y cortante
Juri. Ya no era la misma chica de siempre. No era
la amiga que había conocido hace tiempo y que
siempre había sido amable con ella. No...,
ahora encontraba a una chica completamente diferente.
Con una mirada distante, con completa indiferencia
a lo que pasaba a su alrededor.
En ese entonces, ella sintió que había
logrado su propósito que había logrado
hacerla sentir...¿patética? Sí,
patética. Había logrado lo que quería.
Sin embargo no se sintió bien al hacerlo. ¿Qué
rompió con el? Sí, rompió con
él después. Ella nunca estuvo interesada
en él, solo lo utilizó ,como a muchos,
para lograr su meta.
No se sintió bien por lo que hizo y trato
de hacérselo saber a Juri, quería su
perdón. Pero en ese instante ¡Oh sorpresa!
Ella no estaba enamorada de él. Fue ahí
cuando sintió su mundo caer. ¿Qué
había hecho? Simplemente había arruinado
su amistad, cometiendo un error grandísimo.
Fue ahí cuando descubrió...el colgante.
El adorado colgante de la esgrimista! Y lo mejor fue
que la esgrimista tenía su foto. Se sintió
maravillada. Sintió que dominaba a la esgrimista,
que después de todo ella siempre estuvo encima
de ella. Pero había algo que no le agradaba...¿por
qué la veía de esa manera? Le daba asco.
La mantenía en un colgante y cada vez que se
sentía mal lo miraba. No le gustaba, la odiaba
por hacer eso.
Y ahora, y ahora la débil esgrimista,
trataba de ser fuerte para sacarla de su habitación,
con la excusa de estoy cansada, pero aun
tenía cosas que decirle:
-Bueno, yo...no era lo que quería decirte
precisamente-comenzó pero veo que tu
descanso es mas importante ahora. Lamento haberte
molestado si es que lo hice.
-Shiori, yo...- le dijo tranquilamente- en verdad
no puedo estoy muy agotada y quisiera descansar...
-Esta bien...- le dijo mientras se levantaba del
mueble en el que se había sentado para caminar
hacia la puerta donde aun se encontraba Juri. Esta
le abrió la puerta, pero antes de irse Shiori
se volteo a mirarla:
-Entonces...nos vemos- le dijo y comenzó a
salir. Pero antes de cruzar la puerta, Juri la cogió
de la mano lo cual hizo que volteara para después
darle un beso en los labios. Un beso intenso en los
labios. Shiori podía sentir la respiración
de la esgrimista. Como se forma la lujuria dentro
de ella...pero...¿no era que se sentía
cansada?
Shiori correspondió el beso profundizándolo
más. No comprendía el por qué
había cambiado de decisión, pero no
podía dejar pasar su oportunidad.
Rodeo el cuello de la esgrimista con sus brazos y
sintió como la otra ponía sus brazos
alrededor de su cintura para envolverla en un fuerte
abrazo, como si no la dejara ir.
Juri separo un brazo de la delicada y pequeña
mujer que tenía en sus brazos para cerrar la
puerta.
Llegó la noche. Y Shiori no salió de
ahí...
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Como estuvo eh? ; )...dejen sus reviews por favor.
Hasta el prox. Capitulo - duran17 :D
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