La Web

Fanarts

Varios

Más allá del corazón
Este fic está basado en los personajes de la serie Ranma ½, cuyos derechos pertenecen única y exclusivamente a la autora Rumiko Takahashi, la editorial Shogakukan y a Kitty Films. Dado que sólo escribo por placer para todos los Ranmaníacos del mundo y sin fines de lucro, no estoy quebrantando ninguna ley, por lo que no me hago responsable de ningún cargo.

De CCF para el mundo entero, otro fanfiction más que espero que os guste. En este fanfiction me he inspirado en otras historias similares que suceden en un futuro que Rumiko nunca hubiese preescrito para sus personajes. Por eso mismo estos fanfictions suelen agradar mucho o no agradar nada, sin posibilidad de un término medio, ya que piensas que o bien es muy original y te encanta o bien el tema ya está muy visto y lo odias. Con respecto al Ranmaverso, no tengo aún muy claro donde situarlo. Pero creo que es más la continuación de la serie que del manga. Pero bueno, no os entretengo más, y ahora sí, ¡leed y disfrutad este nuevo fic!

“Recuerdos me vinieron a la cabeza. Recuerdos archivados. No quería volver a hablar de eso, del mal paso. Y ahora sabía que no podría eludir el tema por mucho más. Sabía que esto llegaría un día u otro pero… ¿era necesario tan pronto?”

“Tenemos que hablar de lo que sucedió hace dos años, me dijo él. Oh, claro, para él era fácil. O tal vez no. Pero yo no podía seguir con esa situación tan embarazosa. Tenía que escabullirme…¿con un mazo? No. Pero cualquier excusa del mundo serviría.”

CCF presenta…

“MÁS ALLÁ DEL CORAZÓN”

Un fic de Ranma ½ escrito por CCF

Cap. 3 : La vida sigue

“Excusas. Excusas. Tengo deberes. Tengo exámenes. Tengo…tengo…tengo…¿qué puedo decir que no suene fatal?”

-Bueno, es que ahora mismo no puedo, tengo que irme…

“Ajá. Eso me quedó bien. Lo miré con sonrisa fingida, él tenía su aire serio que extrañamente solía utilizar.”

-No te dejaré ir. No de nuevo.

“¡AHG! Tocado y hundido. ¿Estaba arrepentido? Vi en esos ojos las aguas del mar agitadas, que volvían a su cauce, después de tantos años de exasperación. Pero de eso hacía ya dos años… Uno no puede tardar tanto en dar una disculpa. Yo ya elegí en su debido tiempo, y ahora no era quien para volver atrás. No quería dejar la Todai, ni a mis compañeros, ni mucho menos a Akki. Siempre era yo la que me sentía desdichada y sola, ahora él sentirá cómo me sentía yo.”

-Lo siento, pero ya es demasiado tarde – dije yo, intentando parecer brusca y enojada. Más bien el tono era de súplica.

-Me da igual.

-Oh, pero a mi no. – me miré el reloj – Oooh, mira qué tarde que es… ¡y mañana tengo clase a las ocho! Uf, lo siento, pero me voy.

“Se que pareció patético. La verdad, intenté que sonase irónico, marcando mucho las palabras. Le di la espalda y me dirigí a la entrada del dojo. Pude ver siluetas moviéndose a prisa. Para variar – no cambiarían ni en un millón de años – nos estaban espiando. ¿Y qué? No había mucho que espiar…”

-¡Akane, no seas gallina! –le oí decir desde atrás. Yo seguí mi camino. ¿Y qué si era gallina? Más lo fue él por atreverse a decirme que… ¿decirme qué? Si no lo se del cierto ni yo… - ¡por lo que veo, sigues siendo la misma torpe marimacho de hace dos años!

“Me daba igual. Ya podía decirme lo que quisiera. Había madurado. Ya no era la niña que se enfadaba por todo. No me importaba. Que dijera eso y todo lo que quisiera, pero yo ya estaba fuera del dojo. Sin darme cuenta, empecé a correr. Con todas mis fuerzas, no fuera el caso que él me siguiera.”

-Ah… ahora llueve…

“Para variar, no llevaba paraguas. ¿Por qué tenía que llover en verano? Empezó a ponerse a llover fuerte. Tenía las colitas muy empapadas, mejor dicho, ya no tenía esas colitas porque la goma se había soltado y tenía todo el pelo chorreando, al igual que la ropa, que por cierto era un vestido de verano y realmente tenía miedo de coger un buen catarro. Así que, cuando interpreté que ya estaba lo suficientemente lejos del dojo, pasé de correr a andar. Como cada vez llovía más fuerte, me refugié en una tienda, evidentemente cerrada, puesto que ya era bastante tarde.”

“Aún nerviosa por lo que había pasado hacía unos instantes, intenté tranquilizarme y auto-convencerme que no había para tanto. Cuando dejó de llover – por lo menos, no con la intensidad de hacía unos minutos – salí de mi escondrijo y me dirigí a la parada de autobuses. Allí cogí la primera línea, que me dejaría cerca de mi apartamento. Me senté en una de las muchas sillas libres y observé el paisaje – no muy bonito, todo ciudad – mojado. Entonces noté como alguien se apoyaba a la cabecera de mi asiento. Me giré para protestar, y vi que era Ranma.”

-¿¡R-R…!? –me quedé en blanco. ¿¡Qué hacía él aquí!?

-¡Hola! - parecía que volvía el mismo Ranma de siempre, y no el de aspecto madurado y serio de hacía unos minutos.

-¿Qu..? – iba a decir ‘qué haces aquí’ pero mi sorpresa seguía siendo mayor.

-¿Sorprendida? ¿Hablamos un poco? – parecía bastante más sonriente que antes, eso me asustó y me puse nerviosa.

-Y-Ya te he dicho que no me interesa hablar con un baka como tú. ¡Vete!

-No.

“La tranquilidad con que lo dijo me desarmó. ¡Rayos! Ese no era el Ranma que yo conocía. Por la ventanilla vi que ya faltaba poco para una parada. Y mi cabeza maquinó un plan.”

“Para su sorpresa – imagino – me puse de pies y me dirigí a las puertas del autobús. Ranma, sonriente, me siguió, creyendo que por fin había accedido a hablar con él. Las puertas se abrieron. Él pasó primero, como yo ya sabía que haría – manca de educación, cortesía Genma – y continuó sin mirar atrás. Yo retrocedí y las puertas se cerraron, como una barrera entre él y yo. Quedé algo aturdida ante esta visión de la puerta, pero bueno. El autobús empezó a arrancar. Cuando Ranma se giró para buscarme, el autobús ya estaba a varios metros. Me sabía mal hacerle esto pero…”

-¡Akane! ¡Tramposa! –le oí decir. Los pocos residentes del bus miraron al chico de la trenza que corría todo lo que quería para atrapar al autobús. Yo me giré, mirando al frente, aparentando que no oía nada - ¡EHHH! ¡PAREEEEEEEE!

“Realmente, no se cómo el conductor no oyó los pitos – eso no eran gritos – de Ranma, la cuestión es que al cabo de un rato, Ranma se fue quedando atrás, y desapareció de mi vista. Me quedé aliviada, y a la vez… ¿triste?”

* * * * * * * * * *

-¿¡Quéee!? ¿¡Que le diste plantóoon!?

“Era el primer día de la semana, y ahora gozábamos de una tranquila hora libre para comer nuestro almuerzo en clase. La lluvia del día anterior se había disipado por completo y ahora había un sol típico de las fechas. Akki y yo estábamos a la sombra de un árbol, hablando de mi reciente reencuentro con mi familia.”

-¡Shht! Tranquila, Akki, no montes este follón… -dije yo al ver que los chicos que pasaban por allí se giraban ante el grito de mi amiga. Ella no salía de su exasperación – Pe-pe-pero… ¿¡Por qué!?

-¿Por qué por qué? Yo no le di plantón, él me siguió y se bajó…

-Pero le engañaste.

-Hombre, tanto como engañar…

-¿Pero no decías que…?

-¡Akki, sht! – y le señalé a Toiya y Henta que se acercaban hacia nosotras.

-Hola chicas, ¿qué tal? – nos dijo Toiya, y ambos se sentaron a nuestro lado, cosa que hizo una doble reacción : nervios y más nervios por parte de mi amiga y normalidad por la mía. ¿Por qué todas las chicas de los alrededores nos miraban?

-Bien, bien… -dije yo con indiferencia.

-¡Hola Akki!

-¡Hola Henta!

“Toiya y yo nos quedamos algo extrañados al ver que tenían una especie de efectos retardados para saludarse. Al ver que los dos se quedaban sentados uno delante del otro, rígidos, con la vista al suelo y más rojos que un tomate, yo me puse a reír.”

-Hum… creo que sería mejor que los dejáramos solos, ¿no te parece Tendo? –me dijo Toiya. Yo me quedé algo extrañada, pero al ver mi amiga diciéndome que no disimuladamente, me puse en pies y me marché, mientras ella juraba y perjuraba vengarse de esta.

“Toiya y yo nos fuimos. Yo me iba a la sala de comedor, pero entonces Toiya me dijo que si quería pasear un poco por el patio. Yo, como soy como soy y no se ver entremedio de las intenciones de las personas, acepté. Por suerte, sonó el timbre al instante que empezábamos a andar y yo me fui a buscar a Akiko para irnos las dos juntas a clase. Él se quedó algo fastidiado, da igual.”

-¡¡AKK, VEN AQUÍ VOY A MATARTE!! –la reacción típicamente esperada de Akiko. No me equivoqué. Las dos corriendo por el pasillo hasta que me dejé alcanzar.

-¡Oh, vamos, no me digas que no te ha gustado!

-¡Cla-claro que no! –dijo roja - ¡Además, los dos nos hemos quedado en blanco, ha sido patético! ¡Uy, Akane, te la voy a devolver bien devuelta!

“Wrong. Si me llama por mi nombre es que la cosa va en serio.”

-Vamos, Akki-sama… -dije yo para intentar calmarla – iba en…

-Da igual, vamos o llegaremos tarde.

“Y pronto se me olvidó el ‘suceso’.”

* * * * * * * * * *

“Iba andando tranquilamente. Ya había llegado a clase después de un largo día. Realmente la sita Kahiya se había pasado un poco con el trabajo de recerca… en fin. Me tumbé. ¿Para cenar? No tenía ganas de cocinar, pero tampoco quería comida a domicilio, la estaba aburriendo. Y entonces, de un arrebato, cogí la mochila, el monedero y salí de casa cerrando con llave. Me dirigía a Nerima y llegué delante de una parada de Okonomiyakis. Ya estaba limpia como solía estar antaño. Abrí la puerta y ese aroma se apoderó de mi. Me dirigía a la barra y esperé a que Ukyo se fijara en mi.”

-¡Akane, ¿qué haces aquí?! – me dijo.

-Pues vengo a comer algo… -dije yo aparentando indiferencia. Ella arrqueó los ojos – Un okonomiyaki de cerdo, por favor.

“Ella se giró hacia la mesa y empezó a hacerlo. Yo me fijé en el local. Había pasado una buena capa de limpieza, y seguramente la necesitaba, había estado abandonado el loca dos años. Por eso no había mucha gente, pero cuando corrieran las voces de que el Ucchan’s de nuevo servía, las moscas irían a la miel.”

-Oye Ukyo…

“Ella continuó cocinando, prestando atención. Le iba a preguntar algo que me atormentaba y que no encajaba mucho en su manera de ser.”

-Mmm… es difícil de explicar… tú y…

-Quieres saber si Ryoga y yo estamos juntos, ¿no?

“Me sorprendió su franqueza.”

-Sí…

Ella sonrió – Bueno, tú sabes que nos fuimos a China poco después de que tu te fueses… - yo asentí con pesadez, mientras ella me servía mi ración de okonomiyaki. Prosiguió – Pues allí pasaron ciertas… mmm... ¡cosas! Cosas que no vienen al caso y que realmente me dieron una nueva visión de mi vida… supongo que a los demás también les pasó. – Ukyo se quedó como soñolienta, mirando el fondo de su local, seguramente con la mente muy lejos de allí…en China.

-Bueno, -dije yo finalmente para sacarla de sus pensamientos - ¿pero estáis juntos o no?

-¿Ryoga y yo? – Ukyo se sonrojó. – Bueno, podría decirse que estamos juntos, siempre que él no anda perdido.

“Yo me alegré por ellos dos. Ryoga era un chico tan y tan solitario… por fin había encontrado a alguien. Y Ukyo. También me alegraba por ella, pero no podía entender el pasar de un chico al que estuviste enamorada toda tu vida y al que incluso buscaste durante diez años y cambiar repentinamente a otro. Ella dijo que pasaron ‘cosas’. ¿Qué cosas? Mi instinto de cotilleo salió a flote.”

-¿Y cómo fue eso? – dije yo para que no se notara mucho.

-¿El qué? ¿Cómo empezó? – Ukyo sonrió para si, pero no me pareció una sonrisa alegre, sino triste – Es un secreto.

“Desvié la conversación, pagué y me fui del Ucchan’s, camino de casa. Algo decepcionada, por cierto. ¿Qué era eso que no me quería decir? Tal vez si encontraba a Ryoga me lo diría. Si le ‘encontraba’, claro. Fui hacia la parada de autobuses. Llevaba suficiente dinero. Mientras esperaba sentada, vi que dos siluetas conocidas pasaban por delante de mí. Ellos también me reconocieron.”

-¡Shampoo, Mousse! –dije yo.

-¿Akane? ¿Qué hacer aquí?

-Bueno, yo…

“Entonces vi que…vi que… oh Dios mío, eso debían ser imaginaciones mías. Iban cogidos de la mano. Y los dos llevaban un anillo bastante similar. Ellos vieron donde se desviaba mi atención y sonrieron.”

-¿Es…es…estáis…? –mascullé.

-¡Sip!

-Oye Tendo, no me digas que nadie te lo dijo… -dijo el chico pato algo decepcionado.

-Pues…no. – aunque no tenía mucho de que quejarme, ya que si no lo supe es porque nunca iba a casa. - ¿Y…cuándo?

-Pues… -Shampoo y Mousse se miraron – Hará un año y medio, más o menos… cuando estar en China. En pueblo Niujezu nos celebrar gran boda en honor a jefes de tribu. –dijo la amazona, orgullosa.

-Oye Shampoo, si no nos damos prisa, el mono reseco se va a enfadar.

Shampoo le dio un puñetazo a la cabeza – ¡Cuantas veces te decir que no la llamar mono reseco!

“Los dos se despidieron de mi y continuaron su rumbo, mientras que Shampoo el regañaba porque siempre insultaba a su bisabuela. Vino el autobús y yo me subí. Y me puse a pensar en lo que me había dicho. Shampoo también pasó olímpicamente de Ranma. ¿Por qué? Y en China, como Ukyo. Seguro que había relación. Siempre podría ir y preguntárselo a Ranma, pero, ya sabéis, no puedo.”

“El autobús me dejó como cada día, a unas tres manzanas de casa. Ya eran casi las doce, y andaba bastante cansada. No podía permitirme el lujo cada día de ir hasta Nerima y cenar, o casi no dormiría. Es que yo, la verdad, duermo bastante más de lo que suele dormir la gente mayor, soy así de soñolienta.”

“Cogí mi llavero de los cerditos, y de repente me acordé de mi mascota negra. ¿Cómo estaría? El otro día no lo vi. Tal vez ya esté en un mundo mejor, no suelen durar muchos años. Me sentí algo triste. Lo abandoné furtivamente. En fin, ya no podía haber marcha atrás.”

“Abrí la puerta y sentí mi típica olor. Dejé mi mochila en el recibidor – no era, ni mucho menos, tan grande como el de el dojo, pero yo me divertía llamando a cada rincón de la casa por su nombre, como si así fuera mayor – y encendí la luz. Ya os lo digo ahora. De poco que no me da un infarto allá mismo. Lo vi a él, allí durmiendo en el suelo, tan pancho, y EN MI CASA. ¿Qué reacción adoptar? Pues la que siempre funcionó.”

-¡¡RANMA SAOTOME!! ¡¡SAL DE AQUÍ AHORA MISMO!!

“De un salto, Ranma se despertó. Pareció bastante confuso en un principio, pero luego se puso de pies.”

-¡Ya era hora, Akane! ¡Llevo esperándote desde hace horas! ¿¡Se puede saber dónde te metes hasta tan tarde!? –me dijo.

-¡Caradura! ¡Se puede saber por qué tengo que darte explicaciones! ¡Eres tú el que casi me mata del susto y el que estaba durmiendo en mi casa! ¡Fuera! – yo empecé a empujarlo hacia la puerta.

-Vamos, vamos, que no hay para tanto…

-¡Que no hay para tanto, dice! ¡Vamos, fuera!

-Sabes perfectamente que no me voy a ir de aquí hasta que me escuches. Y si me haces fuera, volveré mañana, y el otro, y el otro. Siempre he sido muy cabezota, como otra que no se quién es.

“Me tocó la cabeza fingiendo que me pegaba. Yo pensé ‘ahora’ y con las dos manos le cogí su puño, me giré sobre mi misma de manera que él quedó detrás de mi y le hice una llave de judo, que lo dejó tumbado al suelo, aunque empezó a reír y eso me desconcertó.”

-Vaya, has mejorado un poquito.

-¡Soy la capitana del club de lucha de la universidad, y ahora lárgate!

-¡Así que la torpe Akane Tendo es algo importante por alguna vez en su vida! –dijo sarcástico.

-¡Vale, búrlate, pero vete!

-¿Por qué no quieres que hablemos? ¿Tango miedo te da en hablar del…?

-¡Cállate de una vez, Ranma! ¡No he pasado noches enteras llorando intentando olvidarlo para que un buen día vuelvas tú y quieras hablar conmigo!

-¿Tú…?

“Al instante supe que me había ido de la lengua. Eso de ‘noches enteras llorando’, sobraba. En fin, al menos vi que él bajaba la guardia. Seguramente se sentía culpable. Pero eso ya no era mi problema.”

-Vamos, Ranma… mira qué hora es, yo mañana tengo clases… - dije yo, el tono de súplica era mi última arma. Me pareció que él se lo pensaba – por favor…

-Está bien – me sentí aliviada. El tono de súplica casi siempre funciona – Pero que sepas que mañana te pasaré a buscar después de clases, iremos a tomar un helado y a dar una vuelta, o si no, no me voy.

“Yo me lo pensé. Sentí un cosquilleo.”

-Está bien. – realmente, tenía una sensación extraña en el cuerpo. De repente, tenía muchas ganas de que fuera mañana y de que se terminaran las clases.

-Bueno, pues, hasta mañana – él se dirigió a la puerta, yo le acompañé.

-Adiós.

“Antes de irse, acercó su rostro hacia mi y me dio un beso de despedida a la mejilla. Pareció no importarle mucho, pero yo me quedé plasmada y roja. Él se marchó y yo me quedé allí quieta durante un buen rato. Cuando reaccioné, extrañamente feliz, me fui a acostar. Como antes me duerma, antes me despierto, antes voy a la universidad y antes salgo.”

* * * * * * * * * *

Después del encuentro, Ranma volvió al dojo Tendo, donde encontró a su perdido amigo y los dos subieron al tejado a hablar.

-¿¡Qué!? ¿¡Aún no!?

-Ya cálmate, cerdito. Mañana hablaremos.

-Oh, sí, eso es lo que me vienes diciendo desde anteayer.

-Pero mañana sí, pesado.

-¿Y se lo dirás?

-Decirle el qué.

-¡Y tú qué crees, atontado!

-¡No te pases!

-¡Realmente, no se cómo pude dejar en manos de alguien como tu a mi ya-no-querida Akane!

-Pues porque no tuviste opción, jeje.

-¡Cállate!


-Vale, vale, no te pongas así.

-Y dime, se lo dirás. ¿Eh, Ranma? ¡Contesta!

-No se, tal vez mejor espere un poco, no se…

Los dos chicos se quedaron en silencio, mirando la luna llena que iluminaba todas las casas de Nerima.

* * * * * * * * * *

“Y por fin me desperté y me dirigí a la Todai, no sin antes pasar a buscar a Akki. Le conté todo lo que pasó la noche anterior. Desde cuando salí de casa para ir al Ucchan’s hasta el beso.”

-Ya sabes que siempre que tengas hambre puedes llamarme o venir a comer a mi casa.

-Sí, ya, ya, pero si no lo llego a hacer, no hubiese visto a Ranma.

-Uy, para que luego digas que no estás enamorada.

Yo me puse roja - ¡¡Pues claro que no!!

-Sí, claro, venga Akane no me has parado de contar las mismas cosas desde que él llegó : que si él tal, que si él cual; ¡Akane lo tuyo es amor!

-¡No, lo tuyo con Henta es amor!

“Estrategia number one: cambia de tema sin disimular. Aunque corría el riesgo de que ella me pillara.”

-Oh, vamos, no cambies de tema, esta vez no funcionará.

“Puf…”

“Las dos llegamos pronto a la Todai. Nos sentamos en nuestros sitios y empezamos a hablar con nuestras compañeras, hasta que vino el profesor de ciencias. Estaba nerviosa para que se acabaran las clases. A medida que faltaba poco, empecé a sentir miedo, algo similar al terror escénico que tienen muchas personas. ¿Y si él no venía? ¿Y si venía y sólo quería gastarme una broma? ¿Y si empezaba a hablarme de lo que sucedió hace dos años? ¿Y si…?”

-¡Señorita Tendo, baje de las nuves!

-¿Eh?

“Vi que toda la clase me miraba y yo me avergoncé y fijé mi mirada al suelo.”

-¡Vamos, salga a la pizarra a hacer el ejercicio!

“¿… no prestaba atención a clase y el profesor se enfadaba?”

“Ya era la hora de comer. Dos horas más y… Estaba, como siempre, bajo la sombra de ‘nuestro árbol’ –como habíamos bautizado Akki y yo – comiendo cada una nuestra fiambrera. Akki no paraba de echarme indirectas y yo me enfadaba, muy roja.”

-Se nota que vas a salir con un chico, hoy te has arreglado más de lo habitual.

-¿Ponerme el vestido largo de verano es arreglarme más de lo habitual? Lo que pasa es que hoy hacía mucho calor.

-Sí, ya…

-¡Pero bueno, es que no puedo ponerme lo que qu…!

-¡TENDOOOO! ¡AKITSUKIIII!

“Las dos nos giramos. Pero ya sabíamos qué nos encontraríamos. Yo aburrida y ella nerviosa. Eran Toiya y Henta.”

-¡Hola chicas! – qué confianzas se toma, pensé yo.

-Hola. –dije yo con desgana.

-¡¡HO-HOLA AKITSUKI!!

-Ho-hola Henta…

“Como cada día, los dos se sentaban uno delante del otro, con la vista abajo, rojos y sin decirse nada. Hoy Toiya habló.”

-Esuchadme las dos – Akki se giró también. – esta tarde celebro mi cumpleaños. Habrá una gran fiesta, asistirá mucha gente. Y claro, pues no podía hacerla pensando que no iríais. ¿os va bien que os recoja a las seis? –dijo él en tono amable. Akki se apuntó en seguida.

-¿Tú irás, Henta? – me sobresalté. Qué valiente era Akki…

-¡Yo voy si tu vas! – anda, el otro que también era valiente. Vaya con el par.

-Sabía que podría contar con vosotras, chicas. Ya veréis, seréis mis invitadas de honor, voy a…

-Pero es que yo no te he dicho que vaya, Toiya – le dije yo, algo cortante.

-¿Eh?

-Es que he quedado. Lo siento.

“Toiya se quedó en silencio. Orgullo, tristeza, se vieron reflejados en sus ojos. Pero yo no tenía muchas ganas de ir, habiendo quedado con Ranma o no. No me inspiran mucha confianza este tipo de fiestas de universitarios. La bebida corre, entre otras cosas peores. Aunque tampoco me hacía mucha gracia que Akki fuera sola. ¿Y si intentaban hacerle algo? Pero ella ya había aceptado. Ella ya era mayor. Tendría que valerse por si misma, no podía estar protegiéndola siempre…Esa frase me llevó recuerdos. De cómo Ranma me protegía, y un buen día ya me había ido, lejos del amparo de él. A partir de entonces, me protegí yo sola, me hice auto-suficiente. Tal vez era hora de Akki.”

-En fin, si no puedes, no puedes, aunque es una lástima. Pensaba bailar contigo y todo…

“Realmente él se pensaba que me pondría a llorar y me arrodillaría a sus pies, rogándole que me perdonara, que todo era una mentira. Yo sólo asentí con indiferencia. Eso aún lo mosqueó más.”

“Los dos se fueron y Akki y yo nos quedamos nuevamente solas. Y como siempre solíamos hacer, cada vez que se alejaban empezábamos a hablar como locas.”

-¡¡PERO TÚ ESTÁS TONTA!! ¡¡Por qué le has dicho que noooo!!

-¡Ya te he dicho que he quedado, Akki! ¡además, a mi no me interesa ese chico para nada!

-¡AAGH! ¡Yo tendré que ir sola…!

-Akki, sobretodo, que no te puedan. Pase lo que pase, tú no bebas, no hagas tonterías, ya sabes que en este tipo de fiestas hay peligro…

-Sí, ya se, tú pásatelo bien con Ranma, que yo ya me lo pasaré bien…

-…con Henta – terminé la frase y ella se me tiró encima, colorada, mientras las dos nos reíamos.

* * * * * * * * * *

“Riiiiiiiiing, riiiiiiiiiiiiiiing”

“Ése era el dichoso timbre que ansiaba desde ayer a la noche. Recogí mis cosas, las puse en mi cartera, le guiñé un ojo a Akki, nos dimos buena suerte mutuamente y cada una se fue por su cuenta. Yo bajé de las primeras. Y lo vi al fondo, a la reja, igual de informal que siempre. Da igual, él es así. Y yo me eché a correr, tal vez parecí una loca, pero me dio igual. Él me esperaba con su sonrisa de siempre y los dos empezamos a caminar.”

Fin del capítulo 1

CONTINUARÁ

NOTAS DE LA AUTORA

¡Hola de nuevo! ¡Aquí tenéis el tercer capítulo de este fanfiction, espero que os haya gustado! Dar las gracias a todos vosotros por los ánimos que me infundís, ¡gracias!

¿Qué os pareció? ¿Patético? ¿Aburrido? ¿Interesante? Pues házmelo saber a

cinturo@3xl.net

¡Nos vemos en la cuarta entrega!

- 28 de Febrero del 2003 -

 

Email de la autora: cinturo@3xl.net

Fanfics

|+| Layout Info