Autor: Jiraiya
Los personajes de Bubblegum Crisis Tokio 2040 NO me
pertenecen. Esta historia fue escrita sin fines de lucro,
solo como medio de esparcimiento. No me demanden.
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Mackie vio salir a Nene del cuarto y agachó la
cabeza derrotado. Se sentó ante el impresionante
computador del cuartel general de las Knigth Sabers,
y dio un golpe de puño en la consola expresando
su frustración.
Siempre era lo mismo. Cada vez que intentaba acercarse
a ella, se quedaba encasquillado y no podía decir
lo que quería, finalmente terminaban hablando
de programas, virus, firewalls y cosas por el estilo.
Lo único rescatable de la situación, es
que podía pasar tiempo junto a ella, pero últimamente
hasta eso había empezó a lastimarlo. Y
es que era una verdadera tortura estar junto a Nene,
y no poder hacer nada más que hablar cuando lo
único que deseaba era tomarla entre los brazos
y besarla, y para colmo de los males, habían
ocasiones en que parecía que ella quería
acercarse a él, pero a ultimo momento se alejaba
con alguna excusa. En esos pocos momentos podía
sentirla tan cerca... y tan lejos a la vez.
Desde el día que la conoció, esa rubia
oficial de policía le había remecido el
corazón de tal manera, que su vida ya nunca volvió
a ser la de antes. Cada vez que la veía, su día
se iluminada y cuando no estaba cerca de ella, sentía
que algo le faltaba. Estaba enamorado de Nene Romanova...
no, estaba PERDIDAMENTE enamorado de Nene Romanova y
por más que quería, no podía decírselo.
Mackie se levantó y salió de la habitación
con la idea de tomar un poco de aire. Tal vez el dar
una vuelta por la ciudad le despejara un poco la mente
de cierta rubia policía.
-- ¿Pasa algo, Mackie?.
El chico se sobresaltó al escuchar que lo llamaban,
estaba tan metido en sus cavilaciones, que no se había
percatado que su hermana estaba a escasos pasos de él.
-- No, nada Sylia, no te preocupes -- respondió
con una sonrisa y se encaminó a la salida.
-- ¿Vas a salir? -- insistió Sylia, que
no se creyó la respuesta de su hermano.
-- Si. Es que he estado encerrado todo el día
trabajando en una forma de aumentar la potencia de las
armaduras, y la cabeza empezó a darme vueltas.
-- Si gustas podríamos ir a tomar un refresco
junto a la piscina.
-- Gracias por la invitación, pero prefiero ir
a dar una vuelta para despejarme un poco.
Sylia vio salir a su hermano y no dejó de preocuparse
un poco, ya que lo había visto algo decaído
estos últimos días. Como ella no era ninguna
tonta, intuía cual podría ser el problema,
pero prefirió no interferir, era un asunto personal
de Mackie y él debía resolverlo por si
mismo.
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Mackie recorría las calles de la ciudad en su
bicicleta sin un rumbo fijo, solo sabía que necesitaba
estar en movimiento y sentir el aire golpearle la cara.
Nunca supo como fue que su recorrido lo llevó
a ese lugar. No recordaba haber conducido en esa dirección,
pero ahí estaba ahora, frente al taller de Nigel.
El susodicho estaba agachado trabajando en una motocicleta,
con un inseparable cigarrillo entre los labios. Estaba
armando la motocicleta pieza por pieza, y ya estaba
casi terminada. Era un modelo enteramente diseñado
por él. A primera vista se veía espectacular
y conociendo a Nigel, la máquina en cuestión
de seguro correría como el viento.
-- Dame la de ¾.
Mackie fue sacado de su tren de pensamientos al escuchar
la voz del hombre.
-- Sabes que no me gusta repetir las cosas -- dijo Nigel,
estirando una mano.
Mackie bajó de su bicicleta y fue a la caja de
herramientas por la llave que le estaban solicitando
y se la entregó.
Por las siguientes dos horas, trabajaron en la motocicleta
sin decir ninguna palabra. Siempre que trabajaban juntos
lo hacían así, solo concentrados en el
trabajo y preocupados de que todo quedara perfecto.
Las chicas siempre se asombraban cuando los veían
trabajar así en las armaduras. Ninguno decía
nada, solo estaban ahí, enfrascados cada uno
en su parte del trabajo, como si nada más importara
y lo que más les causaba gracia, es que Mackie
le alcanzaba las herramientas a Nigel, antes de que
este las pidiera. ¿Cómo se las arreglaba
Mackie para saber qué herramienta necesitaba
Nigel, antes de que este dijera algo?. Ese era un misterio
que seguía sin ser resuelto.
Finalmente y luego de dos horas de arduo trabajo, la
motocicleta estaba terminada. Era de color rojo con
algunas terminaciones en azul y amarillo, tablero digital,
asiento de cuero, en una palabra, "Espectacular".
Nigel encendió la motocicleta. Ambos sonrieron
al escuchar el motor. Ronroneaba como un gatito.
-- Voy a dar una vuelta para probarla. Guarda las cosas
mientras vuelvo -- luego de decir eso, Nigel se puso
un casco, giró el acelerador y se perdió
al doblar por una esquina.
Luego de verlo marcharse, Mackie se abocó a la
tarea de ordenar las herramientas que estaban tiradas
por todas partes. Una vez que terminó, pasó
a la sala de estar y se sentó en un sillón
a descansar mientras esperaba el regreso de Nigel.
Tenía que admitir que trabajar en la motocicleta
le había ayudado a despejarse y olvidar por un
momento lo que lo atormentaba, pero ahora que estaba
sin nada que hacer, sus pensamientos fueron inevitablemente
en dirección de la mujer que le quitaba el sueño.
Un rato después, el sonido de una motocicleta
estacionándose afuera, le hizo saber que Nigel
estaba de regreso. Efectivamente, un poco después
lo vio aparecer y tomar una botella de whisky, de la
que se sirvió un trago y se sentó en el
sillón que estaba frente a él.
-- ¿Cómo funcionó? -- preguntó
Mackie, para romper el silencio.
-- Bastante bien. Hay que hacerle unos pequeños
ajustes, pero, aún así, corre más
rápido que la de Priss.
-- Que bien.
Luego de ese breve intercambio guardaron silencio otra
vez. No era raro entre ellos el estar en la misma habitación
sin decir nada, pero esta vez había algo diferente.
Nigel miró a Makie y se dio cuenta de que algo
perturbaba a su joven amigo.
-- ¿Qué te pasa?.
-- N, nada.
Para Nigel, era obvio que Mackie estaba mintiendo, pero
si él no quería hablar, no lo iba a obligar.
Mackie miró a Nigel por un momento y finalmente
decidió contarle su problema. El era un hombre
adulto y de seguro podría darle un buen consejo.
-- Nigel, yo... tengo un problema -- dijo tímidamente.
-- Eso es obvio.
-- Si, bueno, yo... hay una chica que me gusta, pero...
yo... cada vez que intento decírselo, o sea,
trato de acercarme a ella, pero yo...
Nigel miró sorprendido al chico, que se había
quedado atascado a media camino. Hubiera esperado cualquier
cosa, menos que le saliera con eso. Respiró cansadamente,
se levantó y fue por otra copa, al volver la
llenó con Whisky y se la paso a Mackie.
-- ¡Bebe!.
Mackie lo miró extrañado.
-- ¡¡Bebe!!.
Ante la insistencia del hombre, a Mackie no le quedó
más que obedecer y beber un trago. Sintió
como el líquido quemaba su garganta mientras
descendía hasta su estomago, era bastante fuerte
pero se animó a tomar otro trago. En realidad
lo necesitaba.
-- Bien, ahora que estás un poco más relajado,
comienza desde el principio.
Mackie apretó fuertemente la copa entre sus manos
antes de hablar.
-- Bien, como te dije... hay una chica que me gusta
y... por lo que me he podido dar cuenta, yo no le soy
indiferente. Hay momentos en los que estamos juntos
que siento una conexión especial entre nosotros
y... cada vez que me acerco para decirle lo que siento,
las palabras no salen de mi boca, y hay veces en que
ella se acerca a mi pero siempre se retira, como si
estuviera mal lo que esta pasando.
Nigel vació su copa de un trago y miró
fijamente a Mackie -- Es Nene. ¿Verdad? -- preguntó.
-- S, si... ¿Cómo lo sabes? -- preguntó
Mackie, con la cara roja como un tomate.
-- No soy ciego.
Mackie se sonrojó un poco más. (si fuera
posible)
-- ¿Sabes cual es tu problema, Mackie? -- preguntó
el hombre con seriedad.
Mackie lo miró y negó con la cabeza.
-- Te comportas como un niño.
Esa afirmación dejó bastante consternado
al chico, que miró a Nigel pidiendo una explicación.
-- Por lo que me has contado y lo que me he dado cuenta,
Nene también siente algo por ti, pero ella parece
dudar sobre si entablar algo contigo. ¿Verdad?.
Mackie asintió.
-- Bien, el problema es simple. Te comportas como un
niño, por eso ella duda en entablar algo contigo,
ya que no le das seguridad. Tú mismo lo dijiste.
Cuando quieres decirle lo que sientes no te salen las
palabras. ¿Acaso crees que ella no se da cuenta?.
Todo eso lo único que hace es crearle dudas,
porque piensa que aún eres demasiado joven para
ella.
-- Pero Nene solo es mayor por...
-- ¡¡Eso no importa!!. Aunque fuera mayor
por un par de minutos, eso no cambia nada. El punto
aquí es que tú estas fallando Mackie.
Mientras no dejes de comportarte como un niño,
no podrás cambiar las cosas.
-- Pero... ¿qué debo hacer?.
-- Compórtate como un hombre. Demuéstrale
que ya no eres un niño, que ella puede confiar
en ti, que puede sentirse segura a tu lado. Eso es lo
que buscan todas las mujeres, sentirse seguras.
-- ¿Sentirse seguras?
Nigel llenó las copas de ambos y los dos bebieron
un buen trago antes de continuar.
-- Mira Mackie, no importa que tan fuerte o autosuficiente
sea una mujer, al estar con un hombre ellas necesitan
sentirse protegidas (hasta la camorrera de Piss busca
eso en un hombre). Si tú no le demuestras a Nene
que puede confiar en ti, que puede sentirse segura contigo,
seguirá evitándote porque pensará
que aún eres un niño, y que no estas listo
para una relación.
Mackie guardó silencio analizando todo lo que
había escuchado y luego de pensarlo, se dio cuenta
de que Nigel, tenía razón.
-- ¿Qué me sugieres que haga, Nigel?.
-- Eso es difícil de decir, pero... si yo fuera
tú, iría ahora mismo a casa de Nene, golpearía
a su puerta y cuando saliera a contestar, la tomaría
entre mis brazos y la besaría hasta dejarla sin
aliento.
-- ¿Así nada más? -- preguntó
un sonrojado Mackie.
-- ¿Tú quieres a esa mujer, verdad?. Entonces
ve por ella, tómala, hazla tuya, demuéstrale
que eres un hombre, que puede confiar en ti. Si te ama,
no te rechazará.
Mackie guardó silencio imaginándose haciendo
lo que decía Nigel. Era algo totalmente descabellado,
pero... ¿El no había deseado hacer algo
similar?.
El chico meditó las palabras del hombre por un
momento y tomó su decisión.
-- ¡¡Iré!! -- dijo con firmeza --
Iré donde Nene, llamaré a su puerta y
cuando salga la besare, y le diré lo que siento,
le demostraré que puede confiar en mi -- finalizó
vaciando su copa de un trago -- gracias por todo Nigel.
Te debo una -- dijo encaminándose a la puerta.
-- ¡¡Hey chico!!.
-- ¿Si? -- preguntó Mack¡e desde
la puerta.
-- Un hombre no debe andar en bicicleta -- dijo Nigel,
lanzándole las llaves de la motocicleta.
Mackie observó las llaves en su mano y sonrío.
-- Gracias amigo.
-- ¡¡Ya deja de perder el tiempo y ve por
tú mujer de una vez por todas!! -- lo regaño.
Mackie sonrió más ampliamente e hizo una
reverencia y salió del salón, al llegar
afuera, se subió a la motocicleta, se puso el
casco, giro la llave encendiendo el motor y se internó
en las ahora oscuras calles de la ciudad. Dentro del
taller, Nigel llenaba otra vez su copa con Whisky.
-- Buena suerte amigo -- dijo antes de vaciarla de un
solo trago.
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Eran ya las 11:14 de la noche y Nene Romanova aún
estaba sentada frente a su computadora, aunque no estaba
prestándole mucha atención, su cabeza
estaba ocupada pensando en cierto chico que le quitaba
el sueño de un tiempo a esta parte.
Recordó esa tarde cuando lo dejó en cuartel
de las Knigth Sabers. Se veía triste y desilusionado,
cosa que la lastimó, pero, ¿qué
podía hacer?. Mackie era un chico tierno, cariñoso,
agradable, comprensivo, inteligente, todo lo que siempre
buscó en un hombre, además era lindo,
pero... aún era un chico.
-- Mackie, ¿qué debo hacer?. Solo eres
un chico, pero tú... ¿Qué pensarían
las demás si yo...?.
Nene se dejó caer sobre el teclado de su computador,
dando un suspiro de resignación.
-- Mejor dejo de pensar en eso por ahora, ya viene siendo
hora de tomar un baño y meterme a la cama o mañana
me quedaré dormida-- dijo finalmente encaminándose
al baño.
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Mackie conducía a gran velocidad por las calles
de la ciudad. Su corazón latía acelerado,
tanto por la adrenalina producto de la velocidad, como
por la excitación de saber lo que estaba apunto
de hacer.
Finalmente llegó al edificio donde vivía
Nene y se estacionó frente a el, se quitó
el casco y miró para arriba buscando el departamento
de la chica. Por suerte pudo ver luz en el, así
que ella aun debía estar en pie.
Mackie estaba tan acelerado que no fue capaz de esperar
el ascensor, así que subió corriendo por
las escaleras. Cuando estuvo frente al departamento
de Nene, respiró profundamente tratando de recuperar
el aliento, mientras se arreglaba un poco. Era ahora
o nunca.
Tocó el timbre.
Nene se estaba colocando el pijama cuando sintió
el timbre y de mala gana se encaminó a la puerta.
-- ¿Quién rayos estará molestando
tan tarde? Ya casi son las 12 de la noche -- regañaba
para si.
-- Ding-Dong -- sonó el timbre otra vez.
-- Ya voy, ya voy, maldición. Si no es algo importante
juro que voy a... -- los regaños de Nene murieron
al abrir la puerta y ver quien era el que tocaba tan
insistentemente -- ¡¡Mackie!!.
Efectivamente, Mackie estaba parado ante su puerta mirándola
completamente embobado, y es que el chico jamás
pensó verla salir así.
Nene llevaba una camisa de dormir celeste con bordes
azules y pantalón corto del mismo color, que
le quedaban maravillosamente bien, y junto con esa expresión
de sorpresa en el rostro que acentuó su belleza,
casi dejó a Macke fuera combate... casi.
-- ¿Qué haces aquí tan tarde, Mackie?.
¿Ocurrió algo? -- preguntó preocupada
Nene, temiendo el ataque de algún Boomer o algo
por el estilo.
-- Nene, yo... necesito hablar contigo, ahora, es importante
-- respondió con firmeza.
Nene se sorprendió ante la determinación
que vio en los ojos de Mackie y la decisión en
su tono de voz. Nunca lo había visto actuar de
esa manera, parecía tan seguro de si mismo, como
si fiera otra persona. No pudo evitar sonrojarse ante
la visión de este nuevo Mackie, y tuvo agachar
un poco la cabeza para que él no lo notara.
-- Pasa, hablemos adentro -- dijo Nene cuando pudo encontrar
su voz.
Mackie pasó al departamento de Nene mentalizándose
para lo que debía hacer a continuación.
-- ¿De que querías hablar?. ¿Le
pasó algo a Sylia o a alguna de las chicas? --
preguntó Nene creyendo que el asunto de Mackie
era algo relacionado con las Knigth Sabers.
Mackie miró fijamente a Nene antes de contestar.
-- Nene, vine porque... yo... -- Mackie bajó
la cabeza y apuñó las manos.
Antes de que Nene supiera lo que estaba pasando, Mackie
la atrajo hacía él, abrazándola
con fuerza, y la besó.
Nene en un primer momento no supo lo que estaba pasando,
pero cuando su cerebro pudo por fin procesar todo lo
que ocurría, se dio cuenta de que Mackie la estaba
besando, y no era un beso cualquiera, era un beso con
fuego, con pasión.
Su primera reacción fue el alejarse de él,
pero Mackie la tenía atrapada en un fuerte abrazo,
y cuando la sintió resistirse, la estrechó
con más fuerza aún.
Nene se sentía confundida y desesperada a la
vez, esto era algo completamente irreal. Jamás
imaginó que el tierno y tímido Mackie
sería capaz de hacer algo así, y su sorpresa
aumentó un escalón más, cuando
sintió la lengua de Mackie invadir su boca.
Instintivamente Nene comenzó a golpear el pecho
y los hombros de Mackie para que la soltara, pero él
no hacía caso a sus protestas, y paulatinamente
los golpes de Nene fueron disminuyendo hasta desaparecer.
Nene no supo cuando fue que empezó a disfrutar
la situación, solo sabía que ahora estaba
devolviendo las atenciones de Mackie, masajeando y entrelazando
su lengua con la de él, mientras se exploraban
mutuamente. Los brazos de Nene rodearon el cuello de
Mackie y comenzó a acariciarle el cabello, mientras
se dejaba llevar por ese sin fin de sensaciones que
ese chico estaba provocando en ella.
Por su parte, Mackie estaba en el cielo, Nene no solo
lo estaba aceptando, estaba participando activamente
con él. Podía sentir como ella lo abrazaba
y jugaba con su cabello, como su lengua entraba en su
boca y la recorría dándole un placer inimaginable.
Finalmente y muy a su pesar, tuvieron que romper el
beso al quedarse literalmente sin aliento. Ambos se
quedaron viendo a los ojos, mientras respiraban aceleradamente
recuperando el aire.
-- ¡Te amo, Nene! -- dijo finalmente Mackie, con
una sonrisa en los labios.
Nene quedó de una pieza al escuchar esa declaración.
Miró a Mackie a los ojos y vio tal convicción
y decisión en ellos, que todas las dudas que
tenía hasta ese momento, desaparecieron. Finalmente
había encontrado su alma gemela y no la iba a
dejar escapar.
-- ¡¡Yo también te amo Mackie!! --
dijo con emoción.
Mackie sintió que su corazón estaba apunto
de estallar por la emoción, finalmente y después
de tantas penurias, su mayor anhelo se había
vuelto realidad, estar junto a la mujer que amaba.
Ambos se fundieron en un fuerte abrazo y se besaron
apasionadamente disfrutándose mutuamente, dando
tanto como recibían.
Con el correr de los minutos, los besos y las caricias
lentamente se fueron volviendo más atrevidas,
Mackie besaba en cuello y hombros de Nene, arrancándole
suaves gemidos, mientras ella le recorría la
espalda por debajo de la polera. Pronto la ropa de ambos
se volvió un estorbo y la chaqueta y polera de
Mackie terminaron en el suelo. Mackie, comprendiendo
lo que estaba por ocurrir, hizo un alto antes de continuar.
-- Nene... ¿Estas segura de esto? -- preguntó
viéndola a los ojos.
Nene lo observó con ternura y tomó su
rostro entre las manos besándolo con delicadeza.
-- Nunca he estado más segura de nada en mi vida
-- respondió con una sonrisa.
Mackie sonrió en respuesta y levantó en
brazos a la chica, ante la sorpresa de esta y comenzó
a avanzar por la sala, pero se detuvo a medio camino
sin saber hacia donde ir. Nene rió divertida.
Sabía lo que él estaba buscando.
-- Al fondo del pasillo a la izquierda -- dijo con una
sonrisa traviesa.
Mackie no se hizo esperar y se encaminó a la
habitación de Nene, sonriendo de felicidad. Finalmente
las cosas le habían resultado, ahora estaba junto
a la mujer que amaba. Sabía que no sería
un camino fácil, habían muchos problemas
por delante, sin contar con los Boomers, pero estaba
seguro de todo saldría bien, podrían superar
todo lo que se les viniera por delante... Juntos.
FIN
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Notas del Autor: Hola a todos.
Finalmente terminé este, "MI PRIMER FIC"
y espero sinceramente sea de su agrado. La historia
se me ocurrió al imaginar como hubiera sido la
relación de Nene y Mackie, si este último
fuera un poco más decidido a la hora de expresar
sus sentimientos.
Comentarios, sugerencias, tomatazos, amenazas de muerte,
etc a erosenin3@hotmail.com
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