| Capitulo 1
El despertador comenzó a sonar saco su brazo
por debajo de las sabanas y lo paro, miro la hora
las siete de la mañana, se estiro y se levanto,
por unos momentos le recordó, su mirada, su
olor, su rostro, y se volvió a sentir vacía
de nuevo, dentro de ella algo faltaba y sabia que
era el Rey de Fanelia, ya habían pasado cinco
años y no conseguía que ese sentimiento
desapareciera, movió su cabeza unas cuantas
veces intentando que todo desapareciera de sus pensamientos,
le dolía demasiado recordar, si se hubiera
quedado junto a él, volvio a pensar, pero alejo
ese pensamiento de su mente, ella habia decidido volver
y ya no habia marcha atrás, bajo a la cocina
y se preparo algo para desayunar, al terminar se metió
en la ducha, se vistió y se dirigió
a su trabajo.
* Buenos días - le digo su amiga Yukary cuando
entro en la tienda - llegas tarde y vaya cara que
tienes dormites mal.
* Me acosté un poco tarde - le contesta ella
- ¿llego ya el pedido?.
* Si, lo estaba colocando todo ahora mira que jarrones
más bonitos han llegado.
Hitomi fue a mirar lo que su amiga le enseñaba,
ella y Yukary habían abierto una tienda, como
cada una de ellas quería que fuera de cosas
distintas, decidieron abrirla de cosas variadas, vendían
figuritas, juguetes, ropa, no era un negocio muy grande,
pero les daba lo suficiente para vivir. Yukary seguía
con Amano y eran muy felices, aunque el siempre solía
estar fuera participando en carreras, era muy bueno
y estaba en la selección de atletismo de su
país.
* Llegaron los osos de peluche que había encargado.
* Si, los he puesto en el escaparate. - en ese momento
entro un cliente y Hitomi lo fue a atender.
Mientras tanto en otro lugar muy lejano una chica
gato corría por los pasillos del castillo.
* ¡Amo Van! - gritaba una y otra vez - ¡amo
Van! - entro en la habitación del rey de Fanelia
y comenzó a saltar sobre su cama.
* Merle, no hagas eso - le recriminó él
- sabes que no me gusta que me despiertes así.
* Van, levántate, ya es tarde y tienes una
reunión con el consejo. Te has vuelto a acostar
tarde ¿verdad?
* Si, - contesta él - estuve leyendo un libro
hasta tarde.
* Un libro claro, no fue que te quedaras mirando hacia
la Luna fantasma como siempre haces, fue que estuviste
leyendo un libro.
* Merle, no quiero volver a discutir, voy a vestirme
ve a avisar al consejo que ahora mismo voy.
* De acuerdo, espero que te acuerdes que hoy vendrá
Allen.
* Si ya lo sé contesta él.
* Hitomi tu admirador ha vuelto - le dice Yukary.
* Pues atiéndelo tú a mí ya me
tiene harta - le dice mientras se mete en el almacén.
Yukary va hacia el chico que acaba de entrar, este
mira como Hitomi se va por una puerta.
* Buenos días Olken.
* Hola Yukary. Que le ocurre a Hitomi, no me quiere
ver.
* No es que tiene mucho trabajo. Te puedo ayudar yo.
* No, no importa solo vine a saludar, ya volveré
en otro momento - le dice yéndose.
Hitomi estaba colocando la nueva mercancía
que le había llegado sobre los estantes.
* No sé que tienes en contra de ese chico.
* No tengo nada en contra de el, solo que me agota
que venga todos los días a invitarme a salir.
* Hitomi es un buen chico, no entiendo porque no quieres
salir con él, no te va a pasar nada por aceptar
tomar un café con él.
* Porque no quiero. Si tanto te gusta sal tu con él.
* No te entiendo. En estos años, solo has salido
con Rioyin, y después de dos años con
él, lo dejáis, y ni siquiera pareció
importarte.
* Claro que me importo, pero que se suponía
que debía hacer pasarme el día llorando
porque me dejo, tampoco es para tanto.
* No, pero al menos algo de pena.
* Y la sentí, pero fue él quien decidió
cortar lo nuestro, si no me quería que le vamos
a hacer.
* No, el problema no era que el no te quisiera, si
no que tu no le querías a el, y lo sabia.
* Claro que lo quería. Solo por que no necesitara
pasar las veinticuatro horas del día con él,
no significa que no le quisiera. Además tu
siempre te pones de su lado porque es amigo de Amano,
y eso a mi no me parece justo.
* Quieres justicia Hitomi, de acuerdo ¿quien
es Van?
* No sé de quien me hablas.
* Rioyin se lo contó a Amano, en sueños
le llamabas. Todas las noches, mientras dormías
con tu novio llamabas a otro hombre. Eso a ti te parece
justo. Y yo que soy tu mejor amiga nunca te he oído
hablar de el. ¿Salías con el a la vez
que con Rioyin?
* No, Van solo es una persona a la que conocí
hace muchos años, y a quien ya he olvidado,
pertenece al pasado.
* Yo no creo que le hayas olvidado, es él,
él es el culpable de esa tristeza que llevas
arrastrando tantos años.
* Yukary aunque te lo explicara, primero no creo que
me creyeras, y segundo no lo entenderías. -
como lo iba a entender, para ella no había
pasado nada, cuando Hitomi volvió a la tierra,
lo hizo el mismo día que había desaparecido,
igual que la primera vez, se despertó en la
enfermería de su colegio con Amano junto a
ella, la única diferencia fue que al no llevar
ella su colgante, el no se lo pidió y ella
no le pidió que le ayudara a ir mas rápido
porque también decidió dejar el equipo
de atletismo, ya no le apetecía correr y competir
como antes, pero todo en ese día fue igual,
para Yukary ella nunca había desaparecido,
los acontecimiento de Gaea, nunca habían ocurrido,
como se lo podía explicar a su amiga.
* Nunca lo has intentando, nunca has confiado en mi
para contarme todo lo que ocurrió.
* Hay veces que el hablar te hace mucho mas daño,
y no quiero seguir sufriendo mas, solo quiero olvidar.
Capitulo 2
* Venir a Fanelia, me hace sentir bien - le dice
Allen a Van - este lugar es tan tranquilo, tiene tanta
paz.
* Es bonito verdad - le contesta Van.
* Si, si lo es. Y dime Van ¿Cómo estas?
* Bien, Fanelia prospera muy rápidamente, nos
hemos convertido en un gran reino.
* Si, eso es cierto, pero no me refería a tu
país, sino solo a ti.
* Yo estoy bien, suelo estar algo ocupado con los
asuntos del estado, que me resultan bastantes aburridos,
entreno mucho, y he mejorado con la espada, cuando
quieras te lo demuestro - le dice con una sonrisa.
* Será un placer - añade Allen riéndose
- pero porque el gran y poderoso rey de Fanelia sigue
solo.
* ¿Tu también? Al menos esperaba que
tu no me vendrías con esto, además tu
también estas solo y yo no te digo nada.
* Yo no estoy solo, lo que ocurre es que hay demasiadas
mujeres y no me puedo decidir por una.
* Tu siempre seguirás igual. Nunca vas a sentar
la cabeza.
* Para que hacerlo. Pero tú, es distinto, no
la has olvidado, aun la quieres, pero no consigo entender
como sigues aquí esperando, Merle me ha contado
que té pasas todas las noches mirando la Luna
Fantasma.
* Merle no se debería meter en mis asuntos
- contesta el bruscamente.
* No te lo tomes así Van, ella esta preocupada
por ti, sabes cuanto tiempo la llevas esperando.
* Sí, sí que lo sé.
* Pues vete a por ella, vete a decirle que la quieres
que vuelva contigo.
* No puedo hacer eso Allen, no tengo derecho a aparecer
en su vida y pedirle que lo deje todo por mí.
No seria justo. Además han pasado demasiados
años, y de seguro que ella ya a rehecho su
vida con otra persona.
* Pero eso no lo sabes, que vas a hacer pasarte aquí
la vida pensando en lo que podía haber sido,
en lo que hubiera ocurrido si hubieses ido a por ella.
Se quedo a colocar las ultimas mercancías
que les habían llegado y a limpiar un poco
la tienda. Ya eran mas de las nueve cuando cerro y
se fue caminando sin rumbo, sin saber muy bien a donde
se dirigía, no le apetecía ir a su casa,
cuando entraba allí se daba cuenta de lo sola
que estaba, sus padres no vivían muy lejos
de ella e iba a verlos de vez en cuando pero en realidad
ella no tenia a nadie, porque con la única
persona que quería vivir no podía estar
junto a ella y si no con el, no quería estar
con nadie. En ese momento se dio cuenta de que había
llegado a su antigua escuela, estaba delante de la
pista donde le había visto por primera vez,
donde todas las noches acudía, esperando que
él apareciera, se sentó en las gradas,
recordando como lo había conocido. Sintió
que las lagrimas acudían a sus ojos, tampoco
esa noche aparecería, ni esa ni ninguna, no
podía seguir así, no se podía
seguir castigando, eso sé tenia que terminar,
por muchos deseos que tuviera de estar con él,
solo le hacia mas daño cada día que
pasaba y ya habían pasado demasiados no volvería
nunca mas, no seguiría con una esperanza que
no la dejaba vivir, se levanto y empezó a andar
hacia casa, hacia la soledad de su hogar. Se dio la
vuelta para mirar por ultima vez aquel lugar que tanto
le recordaba a el. Se giro y empezó a caminar
con lágrimas en sus ojos verdes. Una suave
brisa acaricio su rostro mientras las lágrimas
seguían corriendo por sus mejillas, entonces
vio una pluma blanca que caía del cielo al
suelo, se agacho y la cogió - es un sueño
- pensó - tiene que ser un sueño - en
ese momento se dio la vuelta esperando ver a su amado,
pero nada ocurrió, miro su mano y se dio cuenta
de que la pluma había desaparecido.
* ¡Van! - grito - ¡Van! - pero no obtuvo
contestación - porque me ocurre esto, porque
cada vez que te intento olvidar, solo consigo recordarte
más ¡quiero ir con él por favor,
quiero ir con él! - gritaba mientras caía
de rodillas - necesito estar junto a el, lo tengo
que ver. - En ese momento un pilar de luz se abrió
transportándola a su tan deseado destino.
Capitulo 3
En el tejado de Fanelia Merle miraba a la Luna Fantasma,
mientras pensaba en la tristeza de su amo, ella también
echaba de menos a Hitomi, recordaba como al principio
no le caía bien, pero aun cuando había
sentido muchos celos de ella, al final se alegraba
que su amo Van fuera feliz, porque ella le hacia feliz.
En aquel momento vio como del cielo un pilar de luz
se abrió y un cuerpo caía del cielo.
Se levanto y fue corriendo a la biblioteca donde Van
y Allen hablaban.
* Van - chillo mientras entraba corriendo en la sala
- la he visto, tiene que ser ella ha vuelto.
* Que dices Merle - le interrogo Van - quien ha vuelto.
* Apareció la luz y un cuerpo que bajaba, tiene
que ser ella, tiene que ser Hitomi.
Van no hizo ninguna pregunta mas se dirigió
corriendo a las caballerizas seguido por Allen y Merle,
cogió uno de los caballos, cuando salía
del castillo, se dio cuenta de que el colgante que
ella le había regalado, empezaba a brillar.
Siguió el camino que el colgante le mostraba,
hasta llegar a un claro en el bosque donde un cuerpo
estaba tendido sobre la hierba. Se bajo del caballo
y se acerco hacia ella. Estaba sin sentido la cogió
en sus brazos miro su rostro, ya no era una niña,
pero no había cambiado tanto como para no reconocerla,
era ella. En ese momento ella abrió sus ojos
y vio unos ojos rojos que la miraban.
* ¿Dónde estoy?
* En Fanelia.
* ¿Van eres tu?
* Si, Hitomi, soy yo.
* No, no lo eres, solo eres un sueño, como
tantos que he tenido cuando despierte tu no estarás
a mi lado, y volveré a estar sola.
* No es un sueño - le contesto él abrazándola
- no lo es, estas aquí junto a mí y
no volverás a estar nunca sola ninguno de los
dos volverá a estar solo.
Hitomi correspondió al abrazo y volvió
a llorar, pero esta vez de felicidad de sentirlo tan
cerca de ella como tantas veces había deseado,
sintió como su cabeza daba vueltas y todo se
volvía negro.
* Hitomi - la llamo Van al sentir como su cuerpo se
volvía más flojo - el viaje a sido difícil
¿verdad? No te preocupes yo me ocupare de todo.
- diciendo esto la cogió en brazos se subió
como pudo al caballo y cabalgo hacia el castillo.
Allen y Merle esperaban a la puerta del castillo su
regreso cuando lo vieron aparecer cabalgando despacio,
hasta pararse delante de ellos. Allen sostuvo a Hitomi
mientras Van se baja del caballo. Se fijo en ella,
su rostro era como él lo recordaba, tenia el
pelo mas largo, pero no había duda de que era
ella.
* Merle - dijo Van mientras volvía a coger
a Hitomi de los brazos de Allen - que preparen una
habitación para ella rápido, necesita
descansar.
* Si amo Van - contesto ella corriendo.
Abrió los ojos lentamente, la luz de la luna
entraba por la ventana miro a su alrededor y se dio
cuenta de que aquella no era su habitación,
giro la cabeza y entonces le vio, estaba dormido sentado
en una silla junto a la cama, no había sido
un sueño, él estaba allí, miro
su rostro mientras dormía, había una
serenidad en él, se notaba el paso de los años,
era mas adulto, ya no era un niño, pero seguía
igual que como había estado en su mente durante
los últimos años. En ese momento él
abrió los ojos y vio aquellos ojos verdes mirándole.
* Ya te has despertado - le dijo sentándose
en la cama - te encuentras bien.
* Si, creo que fueron demasiadas emociones - contesto
ella sonriendo.
* Me alegro mucho de verte, te he echado de menos.
* Y yo a ti.
* Hitomi ¿Por qué has vuelto?
* Yo... - ella miro a esos ojos, que le preguntaban
la razón de su vuelta y no sabia que contestar,
y si le decía la verdad, si le contaba que
había vuelto por él, porque aun le quería,
porque le necesitaba. No sabia si le debía
decir la verdad, porque tal vez el ya la había
olvidado, ya no la quería, y esa respuesta
le rompería el corazón.
* ¿Has tenido alguna visión? ¿Va
a ocurrir algo?
* No, no he vuelto a tener visiones desde que me fui.
No es por eso por lo que he vuelto Van.
* Entonces cual es la razón.
* Y si no hay razón, y si solo quería
volver. No quería causarte ningún problema,
si no quieres que este aquí, solo dímelo.
* Yo... Me alegro de que estés aquí
- le contesto él con una sonrisa, le acaricio
la mejilla y le susurro al oído - he pensado
mucho en ti - acerco sus labios a los de ella, y la
beso, ese beso tan esperado durante tanto tiempo,
esa pasión que desataba uno en el otro, que
les llevo a conocer sus cuerpos por primera vez.
Capitulo 4
Los rayos del sol en su semblante le despertaron,
abrió los ojos lentamente, tenia miedo de abrirlos,
y que todo lo que había pasado la noche anterior
hubiese sido un sueño, como tantas veces, pero
esta vez no era así, en el rostro del rey de
Fanelia apareció una sonrisa, ella estaba allí,
dormida sobre su pecho. En ese momento escucho unos
golpes en la puerta, se levanto con cuidado, intentando
no despertarla. Se puso algo de ropa y abrió
la puerta.
* Buenos días Van - le saludo Allen.
* Buenos días. ¿Qué ocurre? -
interrogo, saliendo de la habitación y arrimando
la puerta para no dejar ver al caballero celeste,
la escena que había dentro del dormitorio.
* Siento molestarte, pero ha llegado un mensaje de
Austria, han atacado Freid, y me dispongo a partir
hacia allí.
* Freid... ¿Quién lo ha hecho? ¿Cómo
puede ser?
* No lo se Van, en una hora saldré hacia allí.
Y te informare de todo.
* Yo iré contigo Allen, si alguien intenta
iniciar otra guerra, quiero saber quien es.
* No creo que sea buena idea Van. Debes de quedarte
en Fanelia, puede ser peligroso.
* Soy el soberano de Fanelia Allen, pero también
soy protector de Gaea. Quiero este mundo en paz. -
y más ahora, penso para él, mas ahora
que ella ha vuelto.
* De acuerdo viendo que no te puedo hacer cambiar
de opinión, te espero en las caballerizas en
una hora.
* Si - contesto él, entro nuevamente en la
habitación y la observo aun dormía,
se acerco y la llamo, Hitomi abrió los ojos
y sonrió al verlo.
* Hola - le saludo - como has dormido.
* Bien - contesto él - Hitomi tengo que partir
hacia Freid, puedes quedarte aquí, avisare
a Merle para que te haga compañía.
* No - grito ella - he vuelto para estar contigo,
iré contigo a Freid.
* No puedes, veras a Freid lo han atacado, y es peligroso
que vengas.
* Y que importa eso, estuve contigo durante la guerra,
acaso eso no era peligroso.
* Si - respondió él - y entonces te
puse en peligro varias veces, no quiero que eso vuelva
a ocurrir.
* Tu no me pusiste en peligro Van, yo te quería
ayudar, y ahora también. Voy a ir contigo y
nada de lo que me digas me hará cambiar de
opinión.
Van la miro a los ojos y en ellos vio determinación,
y supo que no seria capaz de hacerla cambiar de idea.
Hitomi se subió al caballo mientras el mozo
de cuadra le sujetaba las riendas - subir es fácil
- pensó - pero no sé que debo hace para
que este animal ande.
* ¿Sabes montar? - le pregunta Van.
* Define saber. Yo sé subirme al caballo, pero
no sé que más debo hacer.
* No te preocupes - le contesta él con una
sonrisa - tu caballo es muy dócil, seguirá
a los otros, tu solo preocúpate de no caerte.
Todos empezaron a cabalgar hacia Freid, y como Van
había dicho, su caballo solo siguió
al resto, Allen y Van iban delante, ella los seguía,
y detrás algunos soldados de Fanelia.
* Bueno dime Hitomi - dijo Allen - me has echado de
menos. - Van al oír estas palabras miro de
reojo a Allen molesto.
* Claro - contesto Hitomi - como a todos, mira que
hasta e echado de menos a Merle. - Van al oír
la respuesta de ella sonrió.
* Vamos Allen, que intentas reconquistarla - le dijo
Van.
* Bueno supongo que después de a ver escuchado
los suspiros provenientes de tu habitación
lo tengo difícil ¿eh amigo? - Allen
rió al mirar el rostro enrojecido de sus acompañantes.
En ese momento, una flecha proveniente de algún
lugar del bosque, se clavo en uno de los soldados
de Fanelia, los soldados, Allen y Van, se bajaron
rápidamente de sus monturas, este último
cogió a Hitomi bruscamente bajándola
del su caballo y poniéndola detrás de
el y sacando su espada. Del bosque salieron varios
hombres y algunos guymelefs. Van llamo a uno de sus
soldados, dejando a Hitomi bajo su protección,
lanzándose a la lucha junto a Allen. El rey
de Fanelia, luchaba ferozmente, abatiendo a todo aquel
que se interponía en su camino, Hitomi lo miraba,
había mejorado mucho desde la última
vez que ella lo había visto combatir, sintió
un peso sobre ella y callo al suelo, su hombro le
dolía fue entonces cuando se dio cuenta que
el soldado de Fanelia estaba sobre ella, una flecha
le había atravesado el cuerpo y al caer la
flecha se había clavado en su cuerpo hiriéndola.
Los atacantes huían, Van los miraba mientras
ellos corrian del campo de batalla.
* Estas bien - le pregunto Allen poniéndose
enfrente de él.
* Si y tu - pero el caballero celeste no le contesto,
se había quedado blanco y miraba detrás
de Van, este se dio la vuelta y creyó morir,
los soldados ayudaban a Hitomi a ponerse en pie, estaba
cubierta de sangre, y su rostro se reflejaba el dolor.
Corrió hacia ella y la sostuvo.
* Estoy bien Van, no te preocupes - le dijo con una
sonrisa y lágrimas en los ojos. Van le inspecciono
todo el cuerpo buscando la herida, y encontró
un pequeño desgarro en su hombro, no era grave
y respiro aliviado, se dio cuenta que la sangre que
cubría a Hitomi era en la mayoría del
soldado que la protegía. Miro el cuerpo del
soldado y en silencio le dio las gracias.
* Van - le dijo Allen - volvamos a Fanelia, es peligroso.
* Sí. ¿Podrás volver a montar?
- le pregunto a Hitomi mientras miraba sus ojos llenos
de lágrimas y tristeza. Como le había
hecho eso otra vez, como la había vuelto a
meter en una guerra que le podía costar la
vida, él estaba preparado para morir, pero
no para que muriera ella.
* Si, no te preocupes, solo ayúdame a subir
al caballo - dicho esto Van la cogió en brazos
y la subió sobre la montura. Cogió las
riendas y se subió a su caballo, volviendo
hacia Fanelia.
Capitulo cinco
Sentía nauseas, y estaba mareada, solo quería
llegar pronto y bajarse de ese caballo que no se paraba
de mover, le dolía el hombro y se sentía
débil, pero no se podía dar por vencida,
tenia que aguantar hasta llegar hasta Fanelia. No
quería preocupar a Van. El caballo se detuvo.
* Ya hemos llegado - le dijo una voz a su lado.
* Van - dijo ella, no se había dado cuenta
de que ya se había bajado de su caballo, se
encontraba tan cansada, pensó antes de caer,
el rey de Fanelia la cogió en el aire, mientras
ella resbalaba del caballo.
* Rápido ir en busca del curandero- grito mientras
la llevaba a su habitación.
Estaba sentado en el suelo junto a la puerta, el
curandero la estaba reconociendo, que haría
si algo le ocurriera. Porque ahora que ella había
vuelto sé tenia que iniciar otra guerra, ahora
que estaban juntos, el destino no tenia derecho a
jugar así con ellos.
* Van - le dijo una voz sobresaltándolo - ha
llegado otro mensaje de Asturia, no creo que te haga
mucha gracia escuchar esto pero es Zaibach, parte
del ejercito que sobrevivió a la guerra sé
a estado preparando para una nueva lucha. Han iniciado
una nueva guerra. El principe Chid esta bien se encuentra
a salvo en Asturia.
* Me alegro de que este bien. Otra guerra - añadió
Van en un suspiro, mirando la puerta del dormitorio.
* Se pondrá bien es muy fuerte. Ha pasado por
cosas peores y siempre ha salido airosa.
* Sí, esta vez sí. Pero no quiero que
pase por otra guerra, no tengo derecho a hacerla pasar
por eso.
* Que quieres decir con eso Van.
* Esta mañana cuando me desperté, pensé
que le podía pedir que se casara conmigo, que
fuera mi reina, y ahora la voy a enviar de vuelta
a la Luna de las Ilusiones.
* No creo que te resulte fácil, tu crees que
ella se querrá ir, no te déjala solo
Van.
* Eso déjalo de mi cuenta. - en ese momento
la puerta se abrió.
* Se pondrá bien es una herida superficial,
solo necesita reposo y en unos días estará
perfectamente.
* Merle - llamo Hitomi - ¿Dónde esta
Van?
* No lo sé - contesto ella - no le he visto
en todo el día.
* ¿Por qué no ha venido a verme en los
cuatro últimos días?
* Hitomi ya te lo he dicho, no lo sé, se lo
pregunte ayer de noche y me dijo que estaba muy ocupado.
* Pues si el no viene iré yo - dijo enérgica
mientras se levantaba de la silla - sabes donde puede
estar.
* Mira en el jardín donde están las
tumbas de sus padres y de Folken suele ir mucho por
allí.
Hitomi salió de la habitación decidida
a hablar con Van, al acercarse al jardín, a
lo lejos lo vio sentado delante de las tumbas con
el energizet en sus manos.
* Van - le llamo- que te ocurre, estas enfadado conmigo.
* No, porque debía estarlo - van miraba al
frente, sabia que si la miraba a los ojos, toda la
determinación que tenia en su decisión
desaparecía.
* No me has venido a ver ni una sola vez.
* He estado ocupado eso es todo. Además ya
te encuentras bien, no creo que sea para tanto.
* Van que te ocurre, porque no me miras.
* Bueno ahora que ya estas bien, me puedo ir, solo
estaba esperando a que te recuperaras. Y he perdido
mucho tiempo por esa causa.
* Irte a donde.
* A combatir Hitomi, estamos en guerra se te olvido,
tengo muchas cosas que hacer, así que si me
permites - dijo mientras se levantaba del suelo y
la dejaba allí sola.
* Van - le grito - que es lo que he hecho de malo.
* Nada - contesto él - nada, cual es el problema.
* Parece que no quisieras estar conmigo.
* Claro que quiero Hitomi eres mi amiga, me gusta
pasar tiempo contigo.
* Tu amiga - repitió ella - es eso, solo soy
tu amiga.
* Que más quieres ser, sabia que lo que ocurrió
la primera noche que llegases entre nosotros iba a
mal interpretar las cosas.
* Van yo te quiero. - por un momento él decidió
echarse para atrás, ella le quería,
no la podía dejar sabiendo que sentía
lo mismo que él, pero a su mente volvió
el recuerdo del cuerpo de ella lleno de sangre y el
miedo de perderla, de que muriera, sabia que devolviéndola
a la Luna Fantasma también la perdería,
pero al menos ella estaría a salvo y eso le
bastaba.
* Lo siento Hitomi yo a ti no.- Hitomi se quedo parada
enfrente de el, sentía como su corazón
se rompía trozo a trozo, - entonces no me quedare,
quiero volver a casa.
* De acuerdo - le contesto él, sintiendo un
gran alivio y la mayor tristeza que había tenido
jamás. Levanto el energizer y la misma luz
que la trajo, la devolvió a la tierra
Capitulo seis.
Se lavo la cara con una toalla estaba harta de las
nauseas, se pasaba el día vomitando, se miro
al espejo, las ojeras delataban una mala noche, toco
su vientre y lo acaricio.
* Como te encuentras - le pregunto Yukary desde la
puerta.
* Bien, me estoy empezando a acostumbrar a tener la
cabeza metida en el baño, todo el día.-
dijo con una sonrisa.
* Que ha dicho tu madre.
* Nada, que iba a decir, me he hecho un sermón
sobre las responsabilidades, me abrazo y me dijo que
me ayudaría, creo que en el fondo le gusta
eso de ser abuela.
* Sabes que yo también te voy a ayudar, pero
no sé porque tienes que guardar en secreto
quien es el padre.
* No es un secreto, ya te lo he dicho, fue un error,
el no me quiere y ya esta, pero yo si quiero a este
niño que estoy esperando. Le voy a dar todo
mi amor. El amor que siento por su padre, se lo daré
todo a el.
Mientras en Gaea la guerra continuaba, una batalla
detrás de otra, hacia que Van y sus amigos,
no tuvieran tiempo de descansar, había vuelto
a despertar a Escaflowne, no pensó que lo tuviera
que volver a hacer, él quería un mundo
en paz, como su hermano Folken había deseado
para él, pero la única manera de encontrar
la paz era combatiendo. Estaba tendido sobre la hierba,
su cabeza reposaba sobre uno de sus brazos y el otro
lo tenia sobre sus ojos, intentando no ver la destrucción
que había alrededor de el, pensando en la mujer
que había apartado de su vida, recordó
el rostro de ella cuando le dijo que no la quería,
le había hecho daño, le había
roto el corazón y había destrozado el
suyo propio, pero le quedaba la esperanza de que al
menos ella estaba a salvo.
* Van estas despierto - le dijo una voz.
Van aparto el brazo de sus ojos y miro al recién
llegado - si no lo estaba ya lo estoy Allen - le contesto.
* Cada día estas de mejor humor.
* Que quieres Allen.
* Nada, solo conversar un poco, no creo que sea tanta
molestia.
* Me despiertas para conversar, claro es una buena
razón - contesto sarcásticamente.
* Vamos Van los dos sabemos que no estabas dormido.
¿Estabas pensando en ella?
* No, solo descansaba.
* Mi viejo amigo, sigues igual que siempre, ocultando
tus sentimientos al resto del mundo, como si así
los hicieras desaparecer.
* Hablar de ellos no hacen que dejen de doler.
* No, pero te ayuda a desahogarte. Además esta
guerra seguro que acaba dentro de poco, y lo podrás
solucionar todo.
* ¿Crees que hice bien Allen?
* No lo sé Van. Se que solo intentabas ponerla
a salvo, pero tal vez el modo en que lo hiciste la
aparto para siempre.
* Si, ya lo había pensado, pero en cuanto acabe
la guerra ire a buscarla. A lo mejor esta vez el destino
no se interpone entre nosotros, y podemos estar juntos,
si, la iré a buscar y le contare la verdad,
la razón por la que la tuvo que apartar de
su lado. Se enfadaría seguro, conocía
el carácter de Hitomi y aun recordaba las dos
bofetadas que le había dado.
Capitulo siete
Hitomi lo observaba mientras él jugaba en
un cajón de arena del parque, intentaba hacer
un castillo, pero no conseguía nada mas que
amontonar la arena en un lado. Se parece tanto a Van
tiene el pelo del mismo color que el suyo y un rostro
tan parecido - pensó - aun lo recordaba, habían
pasado tres años, y no lo había olvidado,
ya no le dolía pensar en él, porque
aunque no la quisiera le había dado el mejor
de los regalos. Su hijo.
* Hola Hitomi.
* Hola Olken. ¿Qué haces por aquí?
* Yukary me dijo que estarías aquí.
Que grande esta ya.
* Si, crece muy deprisa verdad.
* Hitomi yo - le dijo mientras le cogía una
mano - sabes lo que siento por ti, te lo he dicho
en varias ocasiones, pero de verdad quiero cuidar
de ti y de tu hijo.
* Lo sé - le contesta ella - pero tu también
sabes mi respuesta. Y te pido que si quieres que sigamos
siendo amigos dejes de insistir. Para mi lo más
importante es Kamcun y es lo único que quiero.
No puedo imponerle un padre, no es justo para él.
* Mami - la llamo Kamcun abrazándola.
* Siempre me contestas lo mismo, y creo que utilizas
a Kamcun como una excusa para no casarte conmigo.
Pero esta bien, no lo volveré a intentar, prefiero
ser tu amigo, a desaparecer de tu vida. - Hitomi le
sonrió, pero sintió una presión
en su pecho, una inquietud, era como si algo no estuviera
bien.
* Es una visión, no es imposible ya no las
tengo, entonces que es esto que aprieta mi pecho con
fuerza. Es el mismo dolor que sentí cuando
él me dijo que no me quería.
* Hitomi estas bien, estas pálida.
* Si - contesto ella aliviada, todo había pasado,
miro al cielo y por un momento creyó ver el
pilar de luz que la transportaba a Gaea - no - pensó
para ella - solo fue un reflejo del sol, solo eso
un reflejo.
Van se aproximaba al castillo con la cabeza baja,
Merle lo esperaba a la puerta de su habitación,
cuando lo vio aparecer.
* ¿Qué ocurrió amo Van?¿Dónde
esta?
* La perdí Merle - dijo en un susurro - estaba
en un lugar con jardines, un hombre la cogía
de la mano, entonces llego un niño pequeño
y la llamo mami. La perdí Merle ella ama a
otro. Llegue tarde, ya no me quiere. - dijo esto mientras
entraba en su habitación y cerraba. Merle se
quedo mirando la puerta por la que había entrado
Van.
* No puede ser - gimió para ella - él
volverá a estar solo otra vez. No puedo creer
que ella le haya dejado de querer tan pronto.
Capitulo ocho.
* Él puesto que me ofreces es muy interesante
Van, pero no puedo dejar Asturia así.
* Porque no Allen tu mismo has dicho en mas de una
ocasión que no quieres seguir siendo un soldado.
Que quieres llevar una vida estable, además
ahora que tu hermana se ha casado, no tienes nada
que te ligue a Asturia. Y yo necesito un consejero
y no conozco a nadie mejor para ese puesto que tu.
* Si, tienes razón y a Janin, le gusta mucho
Fanelia. Y le gustaría que llevara una vida
más tranquila, me paso el día de aquí
para allá.
* Si lo ves, estoy seguro de que ella estará
de acuerdo conmigo. No es plan de casarte y andar
dejando a tu mujer sola tanto tiempo.
* Sí, de acuerdo Van acepto el puesto de consejero
de tu reino.
Mientras tanto en la tierra.
* No es natural Hitomi y tú lo sabes. Da miedo.
* Ese no es tu problema Olken devuélveme a
mi hijo - le grito mientras le arrebata al niño
de sus brazos.
* Como puedes decir eso. No te das cuenta de lo que
ocurre es un engendro.
* No digas eso, no es cierto.
* Si lo es, lo que ocurre es que tu lo ves con ojos
de madre. Este niño tiene que ser mirado por
algún médico - dijo mientras intentaba
volver a coger al niño, Hitomi se interpuso
en medio, pero fue empujada por Olken, chocando contra
un marco y recibiendo un golpe en el labio - Hitomi
- le dijo acercándose y sujetándola
por lo hombros - lo siento no era mi intención
hacerte daño.
* Vete y déjanos es paz - chillo ella empujándolo.
* Eso es lo que quieres que me vaya - le grito él
empujándola contra una pared - tienes a un
niño que es un monstruo. Solo tiene cinco años,
que crees que ocurrirá cuando crezca.
* No suelta a mi mama - gritaba Kamcun golpeándole
las piernas con sus pequeñas manos para que
soltara a su madre - suéltala - Olken le dio
un empujón para que le dejara y el niño
callo lastimado al suelo.
* ¡No! No le hagas daño.
* ¿Van te ocurre algo?
* ¿No lo has oído?
* No el que.
* Es Hitomi algo le ocurre, me necesita - sin decir
mas echo a correr dejando a Allen sorprendido en su
asiento.
* No lo entiendes - le volvió a gritar Olken
- solo lo hago para protegerte, no sabes si ese niño
puede ser peligroso.
* Si lo sé, no es lo que piensas, es herencia
de su padre, pero no es nada malo.
* Su padre - repitió Olken - preferiste acostarte
con un ser así antes que conmigo - le dijo
mientras la volvía a apretar contra la pared
Hitomi sintió una punzada de dolor en sus costillas
- ¡qué demonios... ! - mascullo cuando
una luz le cegó.
* Suéltala.
Olken se quedo sin palabras mientras que el recién
llegado le apartaba bruscamente de ella y le pegaba
un puñetazo en la barbilla y otro en él
estomago, no reacciono hasta que sintió él
frió acero contra su cuello.
* Van no - le exclamó ella, sujentadole del
brazo - déjale.
Van bajo su espada y la volvió a envainar mientras
se daba la vuelta y miraba a Hitomi.
* Estas bien - le pregunto mirando su labio hinchado
por el golpe, volvió a mirar al hombre con
los ojos llenos de furia - no te perdonare que le
hayas hecho daño.
* Van - le susurro ella - llévanos contigo
quiero ir a Gaea.
* ¿Llévanos?
* Si - contesto Hitomi cogiendo a su asustado hijo
en brazos - a los dos.
Van no hizo mas preguntas, la cogió fuertemente
de la cintura y noto como Hitomi se estremecía
de dolor así que soltó un poco su abrazo,
apretó el colgante con su mano, el pilar de
luz se abrió y fueron transportados una vez
mas a Gaea.
* Que ocurrió - se preguntaba un asustado Olken
en el suelo - que fue todo esto.
Capitulo 9
Los tres llegaron a Gaea, Van aun la tenia agarrada
por la cintura, cuando Hitomi se agacho y dejo a su
hijo en el suelo.
* Kamcun este es mi amigo Van, te acuerdas que te
hable de el, no le tienes que tener miedo, él
nos ayudara. Tu no te tienes que asustar por nada
de acuerdo.
* Si mami - contesto el pequeño.
* Van él es mi hijo Kamcun - le dijo antes
de desmayarse sobre él.
* ¡Mami! - Van miro al cuerpo inerte que estaba
sobre él y al niño que tenia lágrimas
en los ojos.
* No te preocupes - le dijo cogiendo a Hitomi en brazos
- tu madre hace esto cada vez que viene aquí.
Es como una tradición - añadió
sonriendo - ya veras como en unas horas se recuperara.
Ven sígueme.
* ¿Dónde estamos? - interrogo el pequeño.
* En Gaea. Es un mundo que se encuentra ...
* Sé donde esta Gaea, mi mama me hablo de este
planeta, estamos en tu reino.
* Si, ves esas luces de ahí, ese es mi castillo.
¿Tu madre te hablo mucho de aquí?
* Si, me lo contó todo. ¿Es verdad que
hay una niña que es un gato?
* Bueno yo no diría que es una niña,
mas bien una mujer, pero si es un gato.
* Van ¿Dónde te habías metido?
No deberías salir corriendo así, me
dejaste preocupado - pero Allen no siguió hablando,
miro a la chica que Van traía en sus brazos
y al niño que les acompañaba - ¿Esta
bien?
* Si, solo necesita descansar.
* ¿De que tiene esos golpes?
* Luego te lo explicare - le contesto mirando al niño
- Kamcun él es Allen Shezard.
* El caballero Celeste.
* Sí exacto. Allen él es Kamcun el hijo
de Hitomi.
* El hijo de Hitomi - repitió Allen - es un
placer conocerte Kamcun - le dijo haciendo una reverencia.
* Hola contesto Kamcun. ¿Qué hace para
que sé agacha? - le pregunto a Van.
* A ti también te lo explicare luego. ¿Tienes
hambre?
* Un poco, pero me quiero quedar con mi mama.
* Mira vamos a hacer una cosa, yo voy a poner a tu
madre mas cómoda, y tu puedes ir con Allen
a comer algo, y cuando termines el te llevara junto
a tu madre.
* De acuerdo - contesto Kamcun.
Hitomi intentaba abrir los ojos, pero le costaba
mucho esfuerzo. Se llevo una mano a su cabeza le dolía
horrores.
* Tienes un buen golpe - le susurro una voz conocida.
* ¿Merle?¿Eres tu?
* Quien voy a ser sino. Ya me contaras que te ha pasado.
El amo Van no me a querido decir nada.
* ¿Y Kamcun? - grito.
* Ahí - dijo Merle - mira que estampa, se quedan
para ayudarme y se duermen los dos, no se yo de que
ayuda sirven. - Hitomi siguió la vista a donde
señalaba su amiga, en el pequeño sofá
que había en la habitación Kamcun estaba
dormido y tapado con una manta tenia sus pies sobre
las piernas de Van, que se encontraba sentado con
las piernas estiradas y la cabeza apoyada atrás.
Hitomi no creyó ver jamás esa estampada,
su hijo junto a su padre.
* Bueno Van siempre se duerme - contesto ella con
una sonrisa que desapareció cuando intento
levantarse.
* Estate quieta, tienes dos costillas rotas por lo
menos, sin contar ese labio hinchado, parece que te
hubiese pisado un caballo. ¿Qué te paso?
* Luego hablamos sobre eso, ahora quiero dormir un
poco.
Capitulo 10
Cuando volvió a abrir sus ojos se encontraba
sola en la habitación, miro al sofá
donde antes habían dormido Van y Kamcun, pero
ahora estaba vació. En ese momento Van entro
por la puerta con una bandeja.
* Te he traído el desayuno, me alegro que ya
te hayas despertado. - apoyo la bandeja sobre la mesita
y la ayudo a recostarse en la cama - te duele - le
pregunto mientras le ponía la bandeja sobre
sus piernas.
* Un poco. Gracias Van
* No tienes nada que agradecerme.
* Si que lo tengo, no se como ni porque pero apareciste
en el momento justo. Me salvaste a mi y a mi hijo.
* No tiene importancia - le toco con su pulgar el
labio - tienes un buen hinchazón. - Hitomi
sintió como se le paraba el corazón
al sentirlo tan cerca de ella. - a que vino toda esa
historia. ¿El es el padre de Kamcun?
* No, solo era un amigo, pero se asusto por algo y
perdió la razón.
* Que le asusto tanto que le llevo a hacerte esto.
* Van ahora no me apetece hablar de eso, por favor
dejémoslo para otro momento. ¿Dónde
esta Kamcun?
* Correteando por ahí con Merle, creo que a
encontrado a su alma gemela, es tan travieso como
ella.
* Si un poco - rió ella - pero es un buen chico.
* Si, lo es y además muy valiente, no se asusto
ni un momento, es tan valiente como su madre.
Van paseaba por los jardines, y vio a Merle y Kamcun
corriendo intentando atrapar un pájaro. Se
sentó en el suelo y los observo.
* Parecen pasarlo bien - le dijo Allen sentándose
junto a el.
* Si.
* ¿Cómo estas?
* Confundido a decir verdad, el hombre que vi junto
a Hitomi hace mas de un año, era el mismo que
la estaba golpeando, me ha dicho que no es el padre
del niño.
* ¿Entonces quien es su padre?
* No lo se, no me lo ha dicho y yo no le he querido
preguntar. Solo me contó que el hombre se asusto
por algo que había echo Kamcun, nada mas.
* Que puede llegar a hacer un niño como para
hacer eso.
* No lo sé. Parece un buen chico. Pero no creo
que entienda jamas aun hombre que puede dañar
asi a una mujer.
* Van, no crees que Kamcun tiene cierto parecido contigo.
* No bromees Allen, no estoy para eso ahora.
* No en serio, mirare se te parece, tal vez tu ...
* No. Yo no soy el padre, por mucho que lo desee no
soy su padre.
* Hola - dijo una voz por detrás.
* Hitomi, no deberías estar levantada, aun
estas débil - dijo mientras se levantaba y
la sujetaba.
* Hola Hitomi - Allen también se levanto y
fue a abrazar a su amiga.
* Hola Allen. ¿Cómo te encuentras?
* Mejor que tu, ven siéntate con nosotros,
estamos viendo a estos dos.
* Parece que se entienden muy bien - dijo mientras
se sentaba.
* Seguro que estas bien - le pregunto Van.
* Si, un poco magullada pero bien.
* Mama, mama, - grito el niño abrazándola,
lo que produjo que Hitomi soltara un pequeño
gemido - lo siento.
* No te preocupes estoy bien. ¿Y tu?
* Merle me esta enseñando a cazar pájaros,
todavía no hemos cogido ninguno, pero ella
dice que hay que tener paciencia.
* Merle que le enseñas a mi hijo - añadió
con una sonrisa.
* Yo nada, pero si me tiene agotada, no se esta quieto.
* Vamos a seguir jugando - le decía a la chica
tirando de su brazo - venga yo quiero coger un pájaro.
Vamos.
* No puedo mas - gimió ella dejándose
arrastra por el niño, mientras el resto del
grupo reía.
* Bueno he de arreglar algunos asuntos, Van luego
me debes firmar unos papeles, ¿Te veré
en la cena Hitomi?
* No lo se Allen la verdad es que me siento cansada,
lo mas seguro que me vaya a acostar.
* Te acompaño - le dijo Van ayudándola
a levantarse.
* Gracias - se apoyo en su mano y se levanto, se quedo
muy cerca de él, sentía como su corazón
latía a mil por hora. Van comenzó a
caminar hacia su habitación sin soltarle la
mano.
Capitulo 11
Van estaba asomado a su balcón necesitaba
respirar, la cercanía de Hitomi lo perturbaba,
la sentía tan cerca y la vez tan lejos, sabia
que no había nadie en su vida, pero ella había
tenido un hijo con otra persona y esa persona debía
ser mucho más importante para ella que él,
significaría algo en su vida.
* Hola Van. - levanto su vista y se encontró
con la mirada verde de Kamcun, que estaba en el balcón
superior.
* ¿Qué haces despierto? Es muy tarde,
tu madre se enfadara contigo, si se entera.
* No se enterara. ¿Qué haces?
* Nada, solo miraba la Luna de la Ilusiones.
* ¿La Tierra?
* Sí.
* Desde aquí se ve distinta. Más bonita
-dijo mientras se colgaba del balcón.
* Kamcun no te asomes tanto te puedes... - no pudo
terminar de hablar porque el niño resbalo y
fue cayendo al vació, Van extendió sus
alas y se tiro tras él cogiendolo en el aire.
* Tienes alas - le dijo con asombro, Van se poso en
el suelo y soltó al niño.
* Si bueno yo... - no sabia que decirle al niño,
como explicárselo.
* Me enseñaras a volar.
* Veras es que no todo el mundo lo puede hacer.
* Pero yo si dijo - mientras se quitaba su camiseta
y le mostraba a Van sus alas.
* Como puede ser tú eres un ryugin.
* ¿Un que?
* Un descendiente de Atlantis, como yo.
* OH, no lo sabia. Pero me enseñaras a volar
verdad. Mama me ha dicho que no debo volar porque
aun son pequeñas y no son fuertes, además
no puedo enseñar mis alas, a la gente les asusta,
a Olken le dio miedo y por eso...
* Kamcun - grito una voz por detrás del niño.
* No te enfades mama, se las puedo enseñar,
el también tiene alas y me va a enseñar
a usarlas, a que sí Van.
* No estoy enfadada - le digo acercándose al
niño - seguro que Van te enseñara a
volar, pero no ahora es tarde y ya deberías
estar durmiendo.
* Vale hasta mañana mama, adiós Van.
Van no respondió, solo lo vio marcharse y miro
a Hitomi esperaba respuestas a las miles de preguntas
que corrian por su mente.
* Gracias, por ayudarlo. Buenas noches Van - la oyó
decir.
* Buenas noches y ya esta. Creo que me debes mas de
una explicación Hitomi. ¿Es mi hijo?
¿Es mío?.
* Que importancia tiene quien sea su padre.
* Para mí mucha, necesito saberlo, ¿es
verdad Hitomi es hijo mío?.
* Y que si lo es, no importa Van.
* Que como me puedes decir eso.
* De la misma manera que tu me pudiste decir a mí
que no me querías, yo te puedo decir a ti,
que no tienes nada que ver con mi hijo, y óyelo
bien Van mi hijo y de nadie mas - grito dándose
la vuelta.
* No - Van la sujeto del brazo y la volteo para que
la mirara - no. Ojala fuera verdad, ojala te hubiera
dejado de amar, pero no es verdad. Solo quería
protegerte, ponerte a salvo, no quería que
volvieras a vivir otra guerra arriesgando tu vida,
sabia que si te pedía que te fueras no lo harías,
y escogí una salida fácil, no fuera
la mas acertada, pero no se me ocurrió otra,
cuando la guerra acabo fui a buscarte, pero te encontré
con otro hombre y con un niño, pensé
que habías rehecho tu vida con otra persona
y que eras feliz, no me quise interponer, pero te
quería y te sigo queriendo, y querré
a nuestro hijo con toda mi alma - añadió
abrazándola.
Hitomi se quedo en silencio, no podía decir
nada, no sabia que decir, lo sentía tan cerca
de el, notaba su aliento en su cuello, sus brazos
rodeándola como tantas veces había deseado.
* Hitomi sé mi reina por favor.
No obtuvo respuesta, ella se separo de el y corrió
dentro del castillo, dejándole en la mayor
soledad.
* Mama ¿Te has enfadado conmigo por enseñarle
mis alas a Van? - le pregunta viendo el rostro de
tristeza de su madre que se encontraba sentada junto
a la ventana.
* No, como crees eso, yo nunca me enfadaría
contigo.
* Puedo pasar - preguntaron desde la puerta.
* Claro Allen pasa - le contesto Hitomi - Allen paso
dentro de la habitación seguido por Merle.
* Oye Kamcun, la cocinera ha hecho un pastel y esta
esperando que alguien lo vaya a probar para ver que
tal esta.
* Yo voy - grito el niño saliendo por la puerta
- me encantan los pasteles.
* Bueno Hitomi - Allen se sentó a su lado y
Merle enfrente - así que Kamcun es hijo de
Van.
* Os lo ha dicho.
* En realidad, os hoy ayer de noche - contesto Merle
bajando la cabeza avergonzada.
* Veo que no has perdido tu habilidad para escuchar
a escondidas.
* Bueno yo... Esa no es la cuestión, nosotros
queríamos decirte que lo que te contó
Van ayer es cierto.
* El te quiere Hitomi - le soltó Allen - te
necesita.
* Ahora me necesita. También yo lo necesite
a el, y me aparto de su lado, creéis que es
tan fácil perdonar el daño que me hizo.
* El solo quería ayudar - le contesto Merle
- puede que no fuera de la mejor manera pero solo
te quería proteger.
* Y también esta lo de Kamcun, es su hijo.
De verdad quieres ocultárselo para siempre,
tiene derecho a saber que Van es su padre, no es justo
para el crecer sin padre. Es muy listo y algún
día preguntara por él y lo querrá
conocer.
* El ya sabe que conocerá a su padre a su debido
tiempo. Y nunca creí que vosotros dos pudierais
venir en plan de casamenteros - les digo enojada.
* Nosotros no queremos involucrarnos, solo que creíamos
que debías saber la verdad, mientras estuvimos
en la guerra, cada uno de los pensamiento de Van estaba
destinado a ti Hitomi.
* Dejarlo por favor, no me ayudáis solo me
confundís más.
Van estaba sentado delante de las tumbas de sus padre
y de su hermano Folken, recordó como había
perdido a su hermano sin tener la oportunidad para
decirle que le había perdonado que ya no le
tenia ningún rencor, que le quería.
* ¿Quiénes son? - interrogo Kamcun sentadonse
junto a el.
* Mis padres y mi hermano.
* ¿Tenias un hermano?
* Si, murió durante una gran guerra.
* Mi padre también estuvo en una guerra.
* ¿Quién te ha dicho eso?
* Mi mama. Él estuvo en una guerra donde salió
victorioso y libero a todo su pueblo.
* ¿Qué te ha contado tu madre sobre
él?
* Que es un gran caballero, es muy valiente y muy
fuerte, pero que no puede estar con nosotros porque
debe luchar por la paz. Cuando yo sea mayor, seré
como él y luchare para que nunca haya guerra
como él lo hace.
Van miraba al niño mientras hablaba, tenia
los ojos de su madre, y se alegro de que ella no le
hubiera contado la verdad, de que la había
echado de su lado, por miedo a perderla, solo por
cobardía.
Capitulo 12
La noche había caído, Hitomi sentada
en la cama de su hijo, le miraba mientras el emocionado,
le contaba como Van le había enseñado
a mover sus alas.
* Solo me eleve unos centímetros, pero Van
dice que según vaya creciendo mis alas también
crecerán y volare tan alto como él.
Van dice que tu has volado con él, yo también
te llevare a volar.
* Te cae muy bien Van.
* Si, es muy bueno conmigo, y no le dan miedo mis
alas como a Olken - dijo mientras bajaba su mirada
- él decía que yo era un monstruo.
* Pero tu sabes que eso es mentira.
* Si, además Van me ha dicho, que eso es por
que Olken era idiota y yo también lo creo.
* Vaya por lo que veo hablas mucho con Van. Cariño,
te acuerdas que yo te dije que un día conocerías
a tu padre.
* Sí.
* Bien pues creo que ya es hora de que sepas que...
Van es tu padre.
El niño se quedo en silencio mirando a su madre,
no añadió nada a lo que le había
confesado, solo se levanto de su cama y fue a la habitación
de Van, mientras Hitomi lo seguía. Kamcun pico
a la puerta y entro cuando recibió la invitación,
Hitomi se quedo afuera esperando, no sabia la reacción
que podía tener su hijo, pero pensó
que seria mejor que hablaran a solas.
* Pero bueno - le digo Van - tu nunca te acuestas
temprano, los niños deben irse pronto a dormir.
* Mama me lo ha dicho.
* Claro que te lo ha dicho, porque las mamas se encargan
de que los niños este a su hora en la cama.
* No, me ha dicho que tú eres mi padre - Van
se quedo mudo, no esperaba esa respuesta - ¿Es
verdad?
* Si lo es - el niño se acerco a el y lo abrazo,
Van le correspondió al abrazo.
* Me gusta que seas tú mi padre.
* Y a mí, siento no haber estado contigo estos
años, pero voy a poner remedio te lo prometo.
* ¿Tengo que irme?
* Irte a donde.
* A la tierra, ¿Tengo que volver?
* No soy yo quien debe tomar esa decisión.
Tu madre es quien debe decidir si se quiere quedar.
No sé si lo entiendes, pero tu madre y yo pertenecemos
a mundos distintos, y eso no es fácil.
* ¿Y yo a que mundo pertenezco?
* Al que tu elijas - le dijo Hitomi desde la puerta
- si te quieres quedar aquí nos quedaremos,
si quieres volver a la tierra nos iremos.
* Yo me quiero quedar. Quiero estar con mi padre.
¿Vosotros os queréis? - los dos se miraron,
no sabiendo que contestarle al niño.
* Yo quiero mucho a tu madre - le contesto Van al
niño.
* ¿Y tu mama, le quieres?
* Kamcun, no es tan fácil, nos hemos hecho
mucho daño, han pasado muchas cosas y demasiado
tiempo.
* Si lo es mama, yo aunque estuviera años sin
verte te querría mas aun.
* Veras hijo - le dijo Van - yo le eche a tu madre
de mi lado, lo hice para que pudiera vivir en paz,
pero le produje mucho daño y es normal que
ya no me quiera.
* Si te quiero - contesto Hitomi mirando a los ojos
de Van - y no porque no te haya intentado olvidar
e incluso quise odiarte, pero cuanto mas lo intentaba
mas te amaba - el sintió una liberación
en su corazón, ella aun le seguía amando,
se acerco a ella la beso y la abrazo.
* Perdóname - le dijo - perdona lo que hice,
pero te juro que pasare el resto de mi vida intentando
compensarte por el dolor que te provoque.
Hitomi respondió a su abrazo y comenzó
a llorar, pero por primera vez en estos últimos
años no lloraba de tristeza, sino de felicidad.
La felicidad que le daba volver a estar con la persona
que amaba.
Fin.
Bueno espero que os haya gustado mis fanfinc es el
primero que escribo, así que no sean muy crueles.
Un beso Emily.
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