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Caldina abrió la puerta con brusquedad y se
avalanzó hacia dentro del salón de reuniones
de la escuela:
Caldina: Díganme, ¿Es cierto?
Clef: Si te refieres a la aparición después
de trescientos años de la espada de fuego,
sí lo es
Caldina: (muy exaltada)
¡Por que no me
informaron que una estudiante logró controlar
el poder del fuego! ¡Creí que Rayearth
era muy exigente y solo seleccionaba a descendientes
de magos!
Clef: Te equivocas Caldina, la estudiante únicamente
consiguió la espada de fuego, no ha sido elegida
por Rayearth, aunque ciertamente me sorprende que
una mística pueda dominar el poder de la espada
de Faire.
Capítulo Cinco: Una mentira rota
Umi y Fuu pasaron la noche del sábado tratando
de animar a Hikaru, ella sólo les había
dicho que encontró el colgante con el cristal
roto, su expresión era de una gran tristeza
por eso sus amigas se esforzaron por levantarle el
ánimo. El domingo por la mañana salieron
de picnic, se fueron al prado de árboles blancos
que quedaba en la parte posterior de la escuela, incluso
Mokona (es igual a Nikona pero de color negro) las
acompañó, aquella fue una mañana
muy divertida para ellas:
Hikaru: Fuu, estos rollitos de dulce están
deliciosos
Umi, escogiste un lugar muy bonito
para hacer el picnic.
Umi: Acaso te has olvidado la primera vez que vinimos
aquí
Fuu: Aquí fue donde nos conocimos
Hikaru: Es verdad, fue hace tanto que lo había
olvidado
Ocurrió hace 5 años, fueron llevadas
por sus padres para ser presentadas en la corte de
Cephiro y luego las invitaron a conocer la escuela,
Fuu buscaba un lugar tranquilo para leer, Umi huía
de Nikona que no dejaba de molestarla y Hikaru quería
escalar todos los árboles que pudiera
fue así como se conocieron, todas coincidieron
en esa pradera de árboles blancos, Fuu leía
sentada en la hierba, Hikaru la observaba con curiosidad
desde lo alto de un árbol hasta que Umi llegó
corriendo haciendo mucho escándalo, Hikaru
perdió el equilibrio y cayó sobre Umi
ante una sorprendida Fuu y una burlona Nikona.
Umi: Tal vez lo olvidaste porque no hemos venidos
en casi dos años
(algo triste)
Hikaru: Lo que pasa es que he estado algo ocupada
(sonriendo)
Prometamos que vendremos más seguido, este
lugar es muy bonito
Fuu: Y también es muy especial, es una promesa.
Umi y Hikaru: ¡Prometido!
Oscurecía mientras Hikaru contemplaba el colgante
roto sentada cerca de la fuente, con Umi y Fuu habían
estado estudiando un poco de Historia Antigua pero
ella no podía concentrarse y salió a
tomar aire fresco.
Presea: Hikaru es tarde, si te quedas aquí
pescarás un resfriado.
Hikaru: Maestra Presea, no la oí llegar
Presea: Te he dicho que puedes llamarme solamente
Presea
(viéndola más de cerca)
pareces muy preocupada
(mirando las manos de
Hikaru) ¿Qué es lo que tienes ahí?
Hikaru: (dudando) E
esto era un regalo de mi
madre, pero se rompió, Fuu trato de unirla
con un conjuro restaurador, pero le fue imposible
repararlo.
Presea: ¿Me lo prestas? (Hikaru se lo entrega,
Presea lo observa detenidamente) ¿Dices que
te lo dio tu madre? (Hikaru asiente con la cabeza)
Dime como fue que se rompió.
Hikaru: Lo había perdido y al encontrarlo
me dí cuenta que se había roto y
Presea: Hikaru, un colgante como éste sólo
puede ser roto por magia muy poderosa, aunque no entiendo
las razones por las que tu madre te lo entregó,
lo cierto es que la piedra de este colgante era un
poderoso sello que bloquea los poderes de quien lo
usa, por lo menos eso me parece.
Hikaru: Debe haber un error, mi madre no haría
algo así, devuélvamelo por favor.
Presea: Espera Hikaru, tal vez tengas razón,
sin embargo, yo puedo repararlo, ven conmigo.
Poco después, el colgante fue reparado, Hikaru
estaba muy contenta y se despidió de Presea
con una gran sonrisa. Cuando Hikaru se fue, Presea
salió a buscar a Clef.
Latis contemplaba las estrellas desde una de las
ventanas del salón, era bastante tarde y los
estudiantes ya se habían ido a dormir.
Clef: No te había visto desde ayer, pensé
que ya te habías marchado, desde aquí
hay una bonita vista de las estrellas, uhm, también
se puede ver la fuente
sabes, hace un momento
Presea me contó que ayudó a una estudiante
a reparar un cristal carmesí, solo en su forma
claro, sus poderes sólo pueden ser destruídos
por dos de los habitantes de ésta escuela,
y no recuerdo haber hecho algo así ayer
Latis: (con enfado) Yo lo hice, no me pareció
correcto que una estudiante usara algo semejante,
con eso jamás llegaría a usar magia
correctamente.
Clef: Creo que hubiera sido mejor si se lo hubieras
explicado, ella desconoce la razón porque lo
hiciste. Tu renuncia me sigue pareciendo muy repentina,
de todas formas no tengo que recordarte que las uniones
entre cephirianos y místicos están prohibidas
y
Latis: (lo mira muy molesto) No se que estás
tratando de decir, pero te recuerdo que yo tengo una
prometida
Sobre mi renuncia, no te preocupes,
me habré marchado antes de que amanezca. (le
da la espalda y comienza a alejarse).
Clef: Supongo que ya te despediste de ella
me
refiero a tu prometida, conociendo a Primavera, no
debe haberle agradado mucho la noticia. (Latis se
aleja sin responder).
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