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Mis mejores amigos

Por Víctor Hugo Montero

Esta historia la hice inspirado por sucesos de mi vida cotidiana, cosas que quisiera que perduraran, y el mejor anime (hasta hace un tiempo, porque a medida que el tiempo pasa pareciera que Ash se vuelve cada vez más imbécil, pero bueno...): Pokémon. Cualquier duda o comentario escribir por favor a d.t.victr@gmail.com.

1
LA VISITA

Esta historia empezó un simple día en nuestro mundo. Estaba Víctor en Quillota, con sus familiares y unos amigos que tenía allá. Estaban en una "reunión" para conversar sobre lo que habían sido años pasados. Víctor tenía unos 18 años, y era súper simpático.

Después de que terminaron de conversar, la abuelita de Víctor le pidió a Mariangeli (la hermana de Víctor):

- Mariangeli, saca a pasear a la Sasha y a la Brigite, por favor.-La Sasha y la Brigite eran los - perros de la casa.
- No quiero, que vaya mi hermano. Tengo cosas que hacer
- ¿Cómo cuáles?
- Erm... Hacer mi... pieza. Eso, sí. Tengo que hacer mi pieza.
- Hijito, ¿te molestaría ir a ti?
- No, mamita, -dijo Víctor-. Lo hago al tiro.
- ¿Por dónde las llevarás?
- Voy por la Av. Valparaíso, bajo por Concepción, aprovecho de pasar por el Liceo a saludar a los profesores, y de ahí nos vamos a Freire y volvemos por Alberdi.
Bien, hijo. - Dijo la mamá de Víctor.

Víctor partió con los dos perros. Avanzó con ellos, y todo el mundo decía "qué hermosos esos perros". Aprovecharé de contarles que Sasha es una perra siberiana de raza Husky, y que Brigite es una perra Pastor Alemán de raza pura.

Ya como 45 minutos después, con un calor insoportable (eran las cuatro de la tarde de una soleada tarde de verano), llegaron al Liceo Comercial C-27, donde Víctor había cursado su Primer Año Medio. (Por si no se entiende, me refiero que ahí había cursado el primero de secundaria).

El Liceo estaba vacío, pero las puertas abiertas.
Con cuidado, Víctor entró. Pensó que sería intromisión, pero también se le ocurrió la idea de que él no era ajeno al Liceo porque había cursado un año allí. Además, venía a saludar a los profesores.




2
EL DRAGONITE ABANDONADO

Mientras entraba, vio algo extraño. Todo estaba en su lugar, pero se oía un ruido en el segundo piso. Ahora Víctor se imaginó que un violador había entrado, así que puso a sus perros en posición de ataque y con sigilo subió la escalera.

Después de subir, avanzó lentamente, con los perros. Cuando llegó a la última sala, (la sala 5), entró. Y de repente, sintió que soltaba la cadena de los perros.

En menos de un segundo se vio en una arboleda, con lluvia y nieve. Calado hasta los huesos, se refugió debajo de un árbol, y de repente vio algo que se movía colgado de una red. Víctor se acercó, y para su increíble asombro vio que era un ser que sólo habría esperado ver en su serie de animación japonesa favorita.

Era un Dragonite.

Víctor se acercó y lo que vio lo horrorizó: Tenía marcas de latigazos, hartos parches y hasta una cortadura, que Víctor (que sabía bastante sobre esto), se dio cuenta inmediatamente que fue hecha con un cartonero. Aún extrañado por el asunto del cambio de mundo, no pudo dejar de apiadarse de ese Pokémon, y, tomando una piedra puntiaguda del suelo, con mucho esfuerzo cortó la cuerda. Con gestos, contó que su entrenador lo capturó desde que era un simple Dratini, y su Entrenador lo azotaba y lo golpeaba porque a Dragonite no le gustaban mucho las batallas (No le gustaban las batallas porque su Entrenador se aprovechaba de él en éstas para ganar dinero). Luego, hacía dos días había sido derrotado por un Jynx, y su entrenador dijo que era un inútil que no valía nada, lo azotó como nunca, le dijo que lo iba a botar por inútil y, viendo que iba a nevar, lo ató con una red y lo colgó de un árbol, y así estuvo 3 días hasta que lo encontró Víctor.

Víctor le preguntó si su entrenador lo abandonó.

El Dragonite respondió "no lo sé". Estaba en eso y de repente se siente un ruido y una voz femenina gritó, obviamente furiosa:

- ¡¡¿¿ QUIÉN FUE EL IDIOTA QUE SOLTÓ A ESE DRAGONITE ??!!


3
INTERCEDIENDO POR UN AMIGO


Víctor se dio vuelta y vio al "entrenador".
Era una niña, de unos 13 años, con un vestido muy lujoso, rubia, con ojos azules y una piel tan clara que si se le enfocase con un reflector cualquiera diría que su piel era blanca invierno.
Víctor le dijo: -Oye, Rayechell, ¿Tú maltrataste así a este Dragonite?
- ¿Cómo supiste que mi nombre es Rayechell?
- Fue muy fácil deducirlo. Tu polera dice Raye, y sólo alguna persona de origen japonés se llamaría así. Tú tienes la tez americana, y el único nombre concordante con Raye es Rayechell.
- ¿Por qué soltaste a mi Dragonite?
- Eres una cruel inmadura
- Claro, porque yo tengo menos edad que tú me llamái inmadura. Veo que no tienes pokémons, capaz que todos huyeron de cerca de ti porque eres un pobre tarado que no sabe cómo criar. Los golpes son duros pero efectivos.
- Probablemente, pero tú te pasaste del límite con esto. Y PARA TU GRAN INFORMACIÓN MOCOSA ENTROMETIDA NO TENGO POKÉMONS PORQUE NO SOY DE ESTE MUNDO.
- ¿Me llamaste mocosa?
- Sí- dijo Víctor, lleno de rabia.
- Eres un imbécil. Llamaré a mi papá para que te mate.

La niña salió corriendo.
Víctor, acarició a Dragonite y le preguntó si su entrenadora siempre era así. Éste respondió que sí.

De repente aparecen tres niños, una niña, un Pikachu y un lindo huevito con cara. Los niños por edades que rondaban los 12 y los 16, y la niña tendría unos 15. Víctor los llamó, y diez minutos después, estaban enterados de todo. Los niños se identificaron como Ash, Misty, Brock y Tracey. El huevito se llamaba Togepi.

Después de que Víctor les contó la historia (a propósito, se había despejado, había salido un arco iris y había un sol radiante), los niños se sorprendieron, desde luego, y Ash le dio la mano y le dijo:

"Bienvenido a nuestro mundo, el mundo de Pokémon".

Después de conocerse, Víctor les contó la historia del Dragonite. Los cuatro estuvieron de acuerdo con él. Era una crueldad.

Cinco minutos después, volvió la niña pesada con un tipo de unos 30 años que cargaba una pistola. La niña le dijo: "Ése es, papi. El que usa lentes y tiene un corte cursi". Víctor le dijo: "Su dinero no es razón para que maltraten así a un Pokémon. Él también tiene sentimientos. Bah... (agregó)... pero me olvidé que los multimillonarios no tienen sentimientos. Ponen todo en su dinero y, claro, creen que el dinero los hace felices. Pero si no tuvieran poderes, aprenderían esto: La base de la sicología es el amor, y amor no me refiero a dejar hacer todo lo que se dé la gana, pero al mismo tiempo, no excederse como lo hicieron ahora.

El papá de la niña se puso rojo (y le apareció la típica venita de rabia), y levantó la pistola. Murmuró "imbécil, tu osadía con las personas más ricas de Ciudad Yosemita te costará la vida", y luego de decir esto, apuntó hacia Víctor, y apretó el gatillo.


4
EN EL CENTRO POKÉMON

Al levantar la cabeza, Víctor se vio en un Centro Pokémon. Sentía los efectos del balazo en el brazo izquierdo.
Se incorporó, y vio a los cuatro niños, al Pikachu y al Dragonite que estaban cerca de él.

- ¿Qué pasó?
- ¿Al viejo millonario?
- ¿A quién más?
- Justo cuando te disparó, Tracey te empujó a un lado y el tipo no alcanzó a decir ni pío cuando la oficial Jenny lo arrestó. Le dijo que no por ser millonario podía asesinar al que se le diera la gana.
- ¿Y cómo acabó?
- Qué más, te pusieron en una camilla y te trajeron. Querían llevarte a un hospital, pero estaba cerrado. Además, Tracey intervino diciendo que el Dragonite no podía ser curado en un hospital normal, y que te ibas a poner furioso si te veías lejos del Dragonite. En realidad, Joy le dio un excelente cuidado al Dragonite, y más cuando supo lo que pasó. Pero la niña no está tranquila. Quiere que le devuelvas al Dragonite que te robaste, según ella.
- Cómo voy a devolver al Dragonite ahora, sobre todo después de lo que le hizo. ¿Para que lo maltrate de nuevo? ¡Bah! Prefiero que me corten un brazo a dejar a ese Pokémon en manos de ese monstruo.
- Lo mismo opinamos. Joy dijo que te admiraba, sobretodo porque no eres de este mundo, así que no conoces a los pokémons.
- ¿Nunca te han enseñado que "hay que ser caritativo con los que no conoces?"
- Sí, ya me lo habían dicho... - se detuvo. No se había dado cuenta desde ese punto de vista.

Miró al Dragonite cómo trataba de ayudarlo.
Entonces, Víctor le dijo: "No es necesario que me ayudes". Dragonite respondió "Era lo menos que podía hacer yo".

Pasó un rato. Cuando Víctor se pudo levantar, le dio las gracias a Joy, y luego se sentaron a pensar en qué hacer.


5
DRAGONITE ¿VIAJARÁ CON NOSOTROS?

Decidieron esperar esa noche y al día siguiente partir a la próxima ciudad. Ash invitó a Víctor para que fueran juntos.
Víctor aceptó, y él le preguntó a Dragonite si quería ir con ellos. Dragonite puso una cara de "no lo sé". Quería ir con ellos, pero al mismo tiempo él pertenecía a esa niña, por muy mala que fuera. Mientras tanto, seis ojos, tres seres los observaban.

- Oye James, ¿No deberíamos ir y robarles el Pikachu a esos bobos?
- Pero Jessie, mira al inmenso Pokémon que se consiguieron.
- Tienes razón, James. Nos derrotarían en un dos por tres, hasta más rápido que otras veces.
- Tengo una idea genial, mejor robemos a Pikachu y al otro.
- Es una idea excelente, Meowth, pero, ¿Cómo lo haríamos?
- Tengo un plan.

Al otro día, Víctor fue donde Dragonite a preguntarle directamente sobre qué iba a hacer. Justo cuando le terminó de preguntar, apareció la niña.

- Dragón inútil, si quieres irte, no te lo negaré, puedes irte si se te da la gana. Pero si te vas, me encargaré de que tu vida sea un verdadero tormento.
- ¡ No es justo !- protestó Ash
- Me importa un bledo. Tengo muchísimo dinero como para seguirlos a donde vayan. Mi papi está preso, pero me dejó toda su plata.
- Dragonite, elige. Y si vienes con nosotros, nos encargaremos de cuidarte y quererte como no lo ha hecho esta niña. Y no te preocupes por ella.

Dragonite lo pensó... y tomó una decisión.
Iba con ellos.


6
ADIÓS, RAYECHELL

Cinco minutos después de salir de Yosemite City, todos se sintieron mejor. Pero vieron que la niña, con todo descaro, los seguía sin siquiera esconderse. Entonces, a Víctor se le ocurrió una idea genial.

- Dragonite, ¿te duelen las alas?
(Hizo la seña de que no)
- Entonces, ¿Puedes llevarnos a Pueblo Paleta?
(sí)

Todos se montaron en el Dragonite, pero justo cuando iban a partir, se encontraron con un escenario preparado en medio del bosque.

De repente salieron una mujer, un hombre y un Meowth parlante.
¡Para proteger al mundo de la devastación!
¡Papa unir a los pueblos de nuestra nación
Para denunciar los males de la verdad y el amor
Y extender nuestro reino hasta la WWF
¡Jessie!
¡James!
El equipo Rocket viajando a la velocidad de la luz
Ríndanse ahora o prepárense a luchar
¡Así es!

Misty dijo: "Los mismos payasos de siempre". Cuando dijo eso, Jessie se puso furiosa, y gritó "¿¿¿ CÓMO TE ATREVES ???"

La batalla fue corta. Cuando el equipo Rocket salió volando, Víctor y Dragonite, con una gota, no dijeron nada. Sólo un minuto después, dijeron: "¿Quiénes eran esos locos cursis?".
- El Equipo Rocket.
- ¿?
- Son los tipos más fracasados que conozco. Incluso más fracasados que esa niña que nos sigue- La niña corrió hacia Ash, y le dio un puñete que lo dejó como dos metros más allá.

- ¡NADIE, NI SIQUIERA EL PRESIDENTE ME LLAMA FRACASADA!

La niña sacó una pistola, y dijo, (apuntando a Ash):

- Todos ustedes son unos estúpidos. Los mataré y me llevaré al Dragonite.
- ¿¡¡¡¡QUÉÉÉ!!!!?
- No lo creo- dice Víctor.
- ¿Por qué?- Dice la niña

Entonces recibe una llamarada de Dragonite.
La niña se corre diciendo "Me vengarééééééééé", y se pone a llorar mientras arranca.


7
REGRESO AL MUNDO REAL

Víctor dice:

- Lo siento mucho, amigos, pero a mi pesar debo irme.
- ¿A qué te refieres?- dicen Ash, Misty, Tracey y Brock
- Es que, si me quedo aquí, en mi mundo puede haber una sincronización anormal. Puedo o simplemente desaparecer del mundo mío, como pueden destruirse los dos mundos. Sólo que no tengo portal para irme.

Togepi se baja de los brazos de Misty, y moviendo sus manitos, hace aparecer un portal. Misty dice: "¿Ven que sí hace el Metrónomo?" Ash, Brock y Tracey dicen "No, lo que pasa es que se abrió el portal solo". Misty se enoja, aunque en su interior se da cuenta que ellos ya saben la verdad.

Víctor se está despidiendo, cuando Dragonite lo sigue.

- ¿Qué quieres, querido Dragonite?
- (Con gestos) Quiero ir contigo.
- ¿ En serio?
- Nunca hablé más en serio. Quisiera irme contigo, así además esa niña no nos molestará - dijo ahora por intermedio de Pikachu.
- Erm...

Todos lo miraron con atención.

- Vamos, amigo. Y pase lo que pase, seamos unidos. Te enseñaré lo que debes saber. No lo digo porque no quiero que vengas, sino porque la vida será difícil.

(Dragonite lo mira con cara de "Debo devolverte el favor, amigo", y le dice [por intermedio de Pikachu]):

- Quiero ir contigo por dos razones. La primera es que en ningún lado voy a encontrar a alguien como tú. Yo sé que tus amigos me querrían mucho, pero yo quiero estar con quien me salvó, con mi mejor amigo, y ayudarle cuando lo necesite.

A Víctor le brotan las lágrimas y dice:

- Vamos, amigo. Y en luz o sombra, en frío o calor, mantengámonos unidos. Adiós, amigos. Espero que nos veamos.
- Adiós- Dice Ash
- Nos vemos, criador- dice Brock
- Fue un gusto conocerte- dice Tracey
- Hasta siempre, Víctor - Dice Misty. -Espero que nos veamos de nuevo. Adiós, Dragonite. Sé feliz con tu nuevo entrenador.
- Misty, una última cosa. ¿Por qué te identificas tanto con Dragonite?
- Porque cuando era pequeña, yo era la fea de mis hermanas. Entre todas me hacían sufrir, si bien no físicamente sí sicológicamente. Fue por eso que me fui del gimnasio cuando tuve la edad suficiente a especializarme en Pokémons de agua, y ¡ahí fue cuando Ash me destruyó la bicicleta!
- Eh... tú sabes que no fue por gusto...
- Adiós a todos - dijo Víctor, parando la discusión.
- ADIÓS - Dijeron todos juntos.


8
EN EL LICEO

Víctor y Dragonite entraron por el portal que abrió Togepi, y de repente Víctor se ve con los dos perros tomados como si nada, y a Dragonite detrás de él. Los perros se asustaron y trataron de salir arrancando, pero una sola orden, "¡Sit!" Bastó para calmarlos.

De repente en el piso de abajo alguien gritó "¡QUIÉN ANDA AHÍ!". Víctor le hizo una seña a Dragonite para que se callase, y respondió:

Soy Víctor Montero, vine aquí a visitar a algún profesor porque cursé el primero medio aquí. Como no había nadie y estaba la puerta abierta, entré buscando a alguien.

- Ya, baja.

Víctor bajó, y le hizo una seña a Dragonite que esperara en la escalera. Bajó y ¡Milagro! ¡Vio a su Ex profesor jefe!

Víctor lo saludó y le contó varias cosas.

Pasado un rato, Víctor debía irse. Dijo: "Se me olvidó algo arriba", y subió a llamar a Dragonite. Dragonite bajó atrás de Víctor, y el profesor Ricarte Sánchez (así se llamaba) no se dio por aludido. Pero fue sólo cuando Dragonite hizo el gesto de "Qué tal" que don Ricarte reparó en él. Lo detuvo (a Víctor) y le exigió una explicación.

- ¿Qué es eso?
- Erm... Es un Pokémon
- No me engañes que esto es la realidad y no un dibujo animado. Qué es eso.
- Hablo en serio, profesor. En el segundo piso había un portal y él vino conmigo de otro mundo.
- ¿O sea que la leyenda es cierta?
- ¿Qué leyenda?
- Que se decía que en este liceo había un portal hacia otros mundos.
- Debe ser.

Ricarte casi se cae.

Después de salir rapidito Víctor se montó en Dragonite y sujetó a los perros, y Dragonite salió volando.

Luego de llegar a la casa, Víctor le pidió a Dragonite que se pusiera en el techo, y entró a la casa con los perros. Después de guardarlos, se subió al techo a hablar con Dragonite.

- Dragonite, como ves, en este mundo no existen los pokémons. Vamos a tener que ser muy discretos, si no queremos acabar en un laboratorio.
- Tu profesor es simpático-dijo Dragonite, para gran asombro de Víctor-. Me voy a tener que esconder durante las noches y en el día va a ser igual. Ah, y me acabo de dar cuenta de que en este mundo puedo hablar.
- Dragonite, tengo que decirte algo.
- Lo que quieras.
- Seremos el dúo más poderoso de la historia.
- ¿Lo crees?
- Sí. Un dragón (tú) y una persona (yo)

Así Dragonite se presentó en este mundo.


9
DRAGONITE ES DESCUBIERTO

Esa noche, antes de dormir, Víctor vio las noticias. Y lo que dieron exactamente a las 21:23 con 46 segundos lo horrorizó, igual que a Dragonite: "Una niña, sumamente peligrosa, armada con un revólver, una metralleta y 5 criaturas no identificadas estaba destruyéndolo todo, y exigía la devolución de un ser llamado Dragonite. Exigen las autoridades a quien lo tenga, devolvérselo de inmediato o tendrá una condena que fluctuará entre los nueve y los setenta años de prisión. Así se espera calmar a esta niñita que está destruyéndolo todo con su metralleta."

Víctor y Dragonite se miraron. Era obvio que algún método usó la niña para entrar a este mundo y buscar al Dragonite.

Dragonite no dio más y se puso a llorar.

Ese fue el desastre.

Extrañados por tanto ruido, todos los familiares de Víctor fueron a mirar y vieron a Dragonite, y a Víctor con cara de aterrado e inmóvil. Así, los familiares de Víctor lo descubrieron.

Los siguientes cinco minutos fueron una pesadilla.

Los familiares le pidieron ayuda a unos vecinos y entre todos sacaron a Dragonite de la casa. Armados con palos, lo hicieron avanzar hacia la esquina, mientras alguien llamaba a los carabineros.

De repente, Víctor se recuperó de su estupor, y salió de la casa, y llamó:

- ¡Oigan!

Todos los vecinos se dieron la vuelta.

- Dragonite, ven.

El dragón voló y se posó suavemente detrás de él.
- Debería darles vergüenza. Él no es normal, pero de igual forma tiene sentimientos. ¡Insensibles!

Uno de los vecinos gritó:

- ¡Claro! ¡Ese... ser raro te lavó el cerebro o te tiene hipnotizado y quiere que lo ayudes! ¡Tenemos que ayudar a ese niño!

Todos los vecinos se armaron, además de los palos, con piedras y corrieron hacia Dragonite y Víctor. Pero éste se montó en su amigo y los dos salieron volando a una velocidad que nada le podía envidiar a un halcón, esquivaron todas las piedras y se perdieron en algún punto del cielo.


10
RAYECHELL BUSCA A SU POKÉMON

Lejos de ahí, Rayechell (recuerden que así se llamaba la niña) con la ametralladora buscando por toda la ciudad de Copiapó. Al no encontrar nada en ningún rincón, pensó:

- Han de ser muy astutos. Deben haberse ido hacia otra ciudad para esconderse de mí.

Lanzó una bola y salió un Alakazam, muy mal cuidado, a decir verdad. Rayechell le dijo: "Usa tu telekinesia para detectar a ese dragón estúpido". Al Alakazam se le vio una cara de "pensando", y luego, usando una teletransportación (bastante lenta para ser teletransportación) Rayechell apareció cerca de La Ligua.

Mientras, Dragonite iba llorando y Víctor sobre él, tratando de consolarlo.

- Disculpa por el trato que te han dado, pero de no haber sido por la niña esa no habría sido igual.
- Pero es que yo no he hecho nada malo.
- Ni yo. Pero mira cómo nos trataron.
- ¿Y por qué es así?
- Es el mundo. Tanto es que al que quiere ayudar a un accidentado que se está asfixiando lo demandan por no ir a ponerse el casco de seguridad y las botas.
- ¿Y qué decisión sensata podríamos tomar?
- Escapar.

Parecía broma, pero no. Víctor hablaba en serio. Y muy en serio.

- ¿A qué te refieres?
- No me gusta la decisión, pero es lo único que nos queda. Pero debemos deshacernos de Rayechell, o sino muchas personas acabarán muertas, varios edificios destruidos, yo asesinado y tú de nuevo en sus manos.
- Eso sería horrible.
- Más de lo que crees. Me gustaría poder volver a casa y sacar lo que me interesa.
- Puedo ayudarte.

Volvieron a la casa, y al verlo, los vecinos intentaron atacar de nuevo. Pero Dragonite puso en práctica un Rayo Hielo que mantuvo a media distancia a los vecinos. Una vez que Víctor volvió con una maleta, Dragonite emprendió el vuelo.

- ¿Adónde vamos?
- A La Ligua. Vuela sobre esa carretera.
- Pero mira, la carretera se esconde en un túnel. ¿Qué hago?
- Sigue derecho. Que yo sepa el túnel no tiene curvas.

Cinco minutos después, ya de nuevo sobre la carretera, Dragonite enfiló hacia La Ligua, mientras Rayechell lo buscaba como loca.

Al final, ambos se encontraron.

Rayechell dijo:

- Eres muy listo, pero a pesar de eso eres un ¡TONTO! ¡NADIE ME ENGAÑA!
- Cruel.
- ¿¿¿QUEEEE???
- Cruel, despiadada.
- Te voy a matar- dijo, sacando la metralleta.

A continuación todo fue muy rápido. Se sintió el ruido de la metralleta, unas voces y cuando Víctor volvió en sí, lo único que vio fue a Dragonite que le caía estrepitosamente encima, pero alcanzó a moverse y evitar que el enorme cuerpo de su amigo lo aplastase. También vio a Rayechell con la metralleta y tanto su brazo como la metralleta estaban congelados, y finalmente vio a varias patrullas que tomaban a Rayechell, y varios policías que lo apuntaban con pistolas. Uno de ellos gritó: "¡Oye niño, levanta las manos y aléjate de esa bestia que puede ser peligrosa!".
- ¡No le voy a hacer caso!- Respondió con lágrimas en los ojos.
- ¡Apártate o te dispararemos! ¡Esa bestia debe ser llevada a un laboratorio!.
- Dispare, si quiere. Pero no me moveré. No voy a dejar a Dragonite solo después de haberme salvado la vida. Y si quiere a Dragonite, deberá hacerlo por encima de mi cadáver.
- ¡Muy bien dicho!- Oyó una voz femenina increíblemente familiar. Ahí estaba Misty, con Togepi en la mano. Atrás estaban Ash, Tracey, y la enfermera Joy.
- ¿Qué hacen acá?
- Desde que esa niña entró a este mundo, hubo una ruptura en el sistema que separaba los mundos. Vinimos a ver si nos necesitabas, y trajimos a Joy de Ciudad Yosemite por si el Dragonite necesitaba asistencia.
- Gracias, amigos. Les debo una.

11
CURANDO A DRAGONITE

Luego, Víctor se vio en un Centro Pokémon, igual que antes. Joy le prodigaba sus cuidados a Dragonite, y al fin salió de la UTI. (Unidad de Terapia Intensiva)

Víctor, Dragonite estará bien. Recibió un balazo en su brazo derecho. He retirado la bala, y ten por seguro que mejorará pronto.
- Joy, eres la mejor. Muchísimas gracias.
- No es por nada. Esa niña ha sido traída de vuelta, y se le han quitado sus pokémons. Está en la celda con su padre, y todo lo que era de ellos será rematado mañana a la 1 de la tarde.
- ¿Y EL PORTAL?
- Cálmate-intervino Tracey-. Togepi lo abrirá cuando Dragonite esté mejor.

Cinco días después, los amigos se estaban despidiendo, cuando a Ash se le ocurrió una idea:

- Oigan, chicos. ¿Vamos al mundo de Víctor y lo conocemos?
Sería excelente que fueran a visitarnos de vez en cuando.- dijo Víctor.
- Víctor, te prometo que apenas haya capturado cinco pokémons más iremos a verte.- dijo Ash.
- Lo que no será nunca- dijo Misty.
- ¡Oye! ¡Yo he capturado muchos pokémons y tú siempre estás diciendo que...
- Misty, dile a Togepi que abra el portal, por favor- dijo Víctor.
Tracey dijo: - Amigo, antes de irte, déjame hacer un boceto de tu pokémon.
- Ya.

Tracey hizo los dibujos, y luego Togepi se negó a abrir el portal.

- Togepi, ¿Por qué no?
- Prrrrrííííííí
- Pero si los volveremos a ver.
- Prrrrrríííííí
- Por favor, Togepi.

Togepi, llorando, abrió el portal, y se despidió de Víctor y Dragonite. Después, los dos amigos cruzaron el portal.




12
PIDIENDO AYUDA

Lo primero que vieron fue a los carabineros muertos de asombro. Luego tímidamente dejaron sus armas en el piso, y... Salieron arrancando.

Víctor se montó en Dragonite, y pensó ir donde la única persona, además de su hermana y del profesor Ricarte, que lo podía aconsejar: Su ex compañero de curso Ricardo Muñoz.

- Dragonite, ¿Estás dispuesto a hacer un viaje largo?
- Me siento mejor que nunca.
- Es a Antofagasta. Son 1266 Km
- No te preocupes. Un Dragonite puede viajar hasta 4000 Km. De corrido.
- Dragonite, eres el mejor.
- No me lo digas a mí. Supe lo que le dijiste a los carabineros mientras yo estaba desmayado. Y no me digas que "no es nada". Palabras como las que dijiste sólo se dicen con el corazón.

Dragonite se desvió hacia el mar, y, dejó a Víctor en el suelo, en la costa de un lugar desértico e inaccesible, al que no se podía acceder salvo que fuera con helicóptero, porque ¡no tenía basura! :-P. Dragonite prometió estar ahí en cinco minutos, y se sumergió en el agua.

A los cinco minutos, Dragonite salió y le dijo a Víctor: "¡Oye, qué milagro! ¡El pescado es exactamente el mismo del mundo pokémon! Sólo que no vi ningún Magikarp ni Goldeen, ni nada de ese estilo. Toma- (y le pasó un jurel que todavía aleteaba, así que todavía estaba vivo)-. Este es el menos común allá y el mejor, aquí lo encuentro en abundancia.

Luego, después de haber cocido el pescado y comido, siguieron camino al norte. Serían las siete y media de la tarde, cuando llegaron.

Se dirigieron de inmediato a casa de Ricardo. Dragonite sólo se posó en el techo y Víctor saltó dentro, y llamó: ¡Ricardo!

Ricardo apareció.

Después de contarle la historia, Ricardo estuvo de acuerdo con Víctor. Era una crueldad, y los adultos no entendieron nada. Él decidió hablarle a sus padres para que ayudasen. Ellos aceptaron de buena gana.

Decidieron esconder a Víctor y a Dragonite. Agarraron una carpa, se la arreglaron para armarla, y instalaron una TV y una conexión "pirata" de TV cable y un enchufe. Entre todos trabajaron, y acababan de terminar cuando sintieron a los vecinos. Rápidamente Dragonite y Víctor se escondieron en el patio de la casa, y Ricardo y su familia fingieron no haber nada extraño.

Así, permanecieron dos semanas. Fue sólo después de eso que Víctor decidió volver.


13
INCENDIO

Luego, guardaron todo, se despidieron y se fueron. Volvieron a Quillota, y vieron a los familiares increíblemente acongojados. Cuando él volvió, nadie dijo nada. Víctor dijo que sólo iba a quedarse si prometían dejar a Dragonite tranquilo, porque además de ser un amigo fiel le había salvado la vida varias veces. Ellos, a regañadientes, aceptaron.

Así iban las cosas. Cuando los vecinos supieron que Víctor había vuelto, entre todos se juntaron para mandarlo a un manicomio. Pero él fingió tener el poder de SubZero (congelar), aunque en realidad era un Rayo Hielo que mandó Dragonite desde atrás. Pero pronto iban a aprender a valorar a ese dragón al que habían odiado tanto.
Diez días después del regreso de Víctor a la casa, una de las casas de la población (justo la casa de atrás de la vecina suya) se incendió. Justo el hijo de esa vecina (muy amigo y ex compañero de curso de él) no se había burlado ni había tratado de pillar a Dragonite. Víctor fue y vio cómo las llamas empezaban a consumirlo todo. De repente tuvo una idea, y fue a la casa, y le dijo a Dragonite:

- Ven conmigo.
- ¿Por el incendio?
- Sí.

Fueron y cuando llegaron, ya estaban casi todos los vecinos con palos. Dragonite y Víctor pasaron por sobre la reja de la casa. Un tipo corpulento, de los que más quería capturar a Dragonite saltó también, pero sus ropas se empezaron a quemar. En medio del pánico, en vez de salir, entró y se metió de lleno en el incendio.

Dragonite, lo vio, y, recordando lo que dijo Víctor en el centro Pokémon, "Hay que ser caritativos con los que no conoces", se metió en las llamas y salió con el hombre, vivo y con conocimiento al hombro, y lo dejó suavemente en el piso.

Luego, se dedicaron de lleno a la casa. Víctor gritó, con el grito sofocado por el calor:

- ¡Usa tu chorro de agua en ese lado y un RAYO HIELO en la base del fuego!
- OK- respondió.

Mientras tanto, los vecinos arrojaban agua con baldes y mangueras. Ninguno atinó a llamar a los bomberos.

Dragonite disparó tanta agua que habría servido de mucho en una cosecha en época de sequía.
Víctor, en un intento por meterse a rescatar a su amigo, que dormía plácidamente recibió un golpe de calor en plena cara. Para colmo, había una estufa en la pieza. Víctor entró, y dos minutos después entró Dragonite. Después de acabado el fuego, cuando los vecinos se atrevieron a entrar, vieron (todos) una escena conmovedora que hizo cambiar la opinión de la mayoría. Dragonite estaba desmayado en la casa. Bajo su brazo, estaban Víctor y César (el compañero de curso), sin conocimiento.

Veinte minutos después, Víctor y César estaban en el Hospital de Quillota, y a Dragonite, desmayado, estaba al cuidado de todos los vecinos que, compadecidos con la ternura de ese ser "insensible" como diría la mayoría, lo habían protegido de las patrullas con piedras y palos.

Al otro día, los dos niños fueron dados de alta. César sólo había sufrido una intoxicación muy leve que fue tratada durante la noche, y Víctor sólo se había desmayado por el calor.

De vuelta en la casa, la junta de vecinos dio un reconocimiento a Dragonite y a Víctor por tan valerosa acción.



14
YENDO A LA UNIVERSIDAD

Después de unos días, empezaba la época de clases universitarias. Víctor debía asistir a la Universidad a la que siempre había querido ir: La UTSFM (Universidad Técnica Federico Santa María). El día en que iniciaba sus clases se llevó una sorpresa: Se abrió un portal en medio del patio inferior, y de ahí salían Ash, Misty, Tracey y Brock.

- ¿Qué hacen aquí?
- Te prometí que cuando capturara 5 pokémons más, yo vendría a visitarte.
- ¡Cómo están, amigos míos!
- Súper bien. ¿Dónde está Dragonite?
- Descansando en una de las tantas áreas verdes de esta Universidad.
- ¿Universidad?
- Bienvenidos a mi primer día de clases en la universidad Técnica Federico Santa María.
- ¡Felicidades! Yo sé que entrar a una universidad es súper difícil.
- Lo es. Y más ésta, sólo que me dieron beca por tener un puntaje de 850 en la PA.
- ¿Qué es la PA?
- (Ouch)... ¡Es la prueba de Aptitud Académica! Es un test donde miden lo que sabes y por medio de ello las universidades saben si vales la pena.
- Nunca vas a cambiar. ¿Qué pasó con Dragonite?- dijo Misty
- El rector dijo que era un ser muy interesante y bonito, así que me permitió traerlo. Dijo que además de descansar tranquilo adornaba la universidad. Y. ¿Cómo están ustedes? Cuéntenme algo.
- Te diré que la enfermera Joy de Yosemite City te mandó saludos, y que la niña fue sentenciada a tres cadenas perpetuas, una por maltrato a Pokémon, otra por intento de asesinato y la tercera porque el intento de asesinato fue en un mundo que no era de ella, como si fuera mayor de edad, porque ya tiene responsabilidad de sus propias acciones.
- Les ruego que me esperen hasta las dos de la tarde a que salga de las clases que tengo hoy día.
- ¿Y qué hora es?
- Son las diez de la mañana. No se preocupen. Todos los profesores me conocen. Busquen a Dragonite. Y si alguien pregunta, sólo digan que son invitados míos.

Después de que Víctor entró a clases, los cuatro forasteros provenientes del mundo Pokémon encontraron a Dragonite en un área con muchos árboles, y se acercaron.

- ¡Hola, Dragonite!-dijo Tracey
- ¡Amigos! ¿Qué hacen aquí?
- ¡¿PUEDES HABLAR?!- dijeron todos.
- Es una de las habilidades que he podido aprender en este mundo. ¡Hola Pikachu!
- Pika pika- dijo Pikachu.
- ¿Qué tal la pasas acá?- dijo Brock
- Al principio, pésimo. Pero ahora me va mejor. Víctor me quiere harto. Todos los fines de semana vamos a algún bosque de por ahí, aunque ahora en la semana debe dedicarse de lleno al estudio. El problema es que aunque a muchos ahora les agrado y todo eso, las autoridades siguen detrás de mí para lograr pescarme y "estudiarme".
- Eso es lo mejor que pudo ocurrírsele a Víctor, pero qué lástima eso de que los policías anden detrás de ti sin haber hecho nada malo.- Dijo Misty.
- Lo mismo digo yo- dijo Ash




15
¡ESTÁN ARRESTADOS!

A las dos de la tarde, con cinco minutos, Ash, Misty, Tracey, Brock, Pikachu, Togepi, Víctor y Dragonite estaban en el restaurante del establecimiento. Como era hora de clases, estaban (por el momento) solos conversando.

Hablaron sobre la vida de cada uno. Víctor contó que el tiempo que pasó en este mundo desde que ellos volvieron por última vez y el tiempo en que sus amigos llegaron habían pasado sólo dos semanas.

Los amigos almorzaron hot-dog, (que por cierto, a Ash, Misty y a Tracey les encantó), y después se comieron un gran helado de plátano.

Luego de almorzar, Víctor dijo:

- No tengo clases hasta mañana y son las dos y media de la tarde. Vamos a dar una vuelta por los alrededores.
- ¡Excelente idea!- Afirmaron todos.

Salieron de la universidad, y afuera se encontraron con una pista de cuatro carriles.

- ¡Qué espanto!-Dijo Misty.-¿Cómo vamos a cruzar?
- Dragonite lo cruzará volando. Y nosotros por un puente. ¿Ven ese de a la derecha?
- ¡Sí!

Como a 50 metros del lugar se erguía un puente para personas que pasaba sobre las calles.

Después de haber cruzado, Ash, picado por la curiosidad se acercó a la línea de trenes. "¡NO!" Gritó Víctor, y lo tiró del cuello de la polera, justo a tiempo, porque un tren pasó por ahí.

- ¿Vamos en tren a mi casa?
- ¡YA!

Se subieron a un tren y Víctor pagó el pasaje. Ash estuvo a punto de pagar con dinero de él, pero Víctor lo logró detener a tiempo y explicarle que las dos monedas eran diferentes.

En el tren, Víctor pagó $3000 (uno por cada uno, incluyendo a Dragonite).

Mientras admiraban el paisaje, la gente subía y todos los niños iban a abrazar al Dragonite, a Pikachu y a Togepi. Entonces alguien gritó: "¡Son los seres buscados por la policía!", Y todos los que iban en el tren se agolparon contra las puertas, y en la estación siguiente absolutamente todos se bajaron, mientras Ash, Misty, Tracey, Brock, Víctor, Pikachu, y Dragonite tenían cara de "-_-;". Pero no había alcanzado a pasar cinco minutos cuando ya estaban en la Comisará de Villa Alemana, Dragonite atado de pies, manos y alas, Pikachu y Togepi amarrados juntos y sin posibilidad de moverse. Además, a todos le habían puesto escoch en la boca. Cuando Misty lo vio, (desde una celda) vio que Togepi se empezaba a poner morado y gritó a toda boca: "¡SÁQUENLE ESA CINTA ADHESIVA DE LA BOCA A TOGEPI QUE NO PUEDE RESPIRAR!". Un policía a quien le simpatizaba Dragonite tuvo piedad y se la sacó a él y a Pikachu. Entonces les dijo:

- Niños, yo los sacaría, porque estoy de su lado, pero si lo hiciera, podría irme yo preso.

Víctor le dijo a Dragonite: -Dragonite, dale un IMPACTRUENO a Pikachu suave, sólo lo suficiente para cargarlo al máximo. Tengo un plan.
- ¿Cuál?
- Esperen un poco.

Después de que Dragonite le dio un buen poco de electricidad a Pikachu, Víctor dijo:

- Pikachu, ahora roe la cuerda que los aprisiona a los dos. Eso, muy bien. Ahora que estás libre roe la de Dragonite.
- Togepi, ven-dijo la acongojada Misty.
- Muy bien hecho. Ahora, Dragonite, con tu fuego funde la reja de nuestra celda. Perfecto. Ahora, vámonos despacito.

Pero justo cuando iban saliendo, un policía los vio, y dio el aviso inmediato:

- "OFICIAL, LOS CINCO NIÑOS, EL DINOSAURIO Y LOS DOS COSOS CHICOS SE ESTÁN ESCAPANDO. DÉ LA ORDEN DE BÚSQUEDA INMEDIATAMENTE".


16
LA ESCAPADA

Apenas estaban afuera, se encontraron con los familiares. Víctor sólo dijo: Mami, lo siento mucho, no me diga nada, pero nos iremos de aquí. Estaremos de vuelta cosa en un mes más o menos. No me diga nada, ya sé que no está bien, y además tengo Universidad, pero es un asunto de riesgo para mí y para mis cuatro amigos, sin contar a Dragonite, Pikachu y Togepi.

Todos se montaron en el lomo de Dragonite, y salieron volando. Pese a todo, era refrescante la brisa que les daba sobre sus cabezas mientras volaban. Víctor le dijo a Dragonite que enfilaran hacia el norte exacto, que cuando él indicara giraran. Iban a ir a Estados Unidos a hablar con el presidente y a solicitar un permiso especial, por mucho que les costase, para que Dragonite y cualquier ser que él autorizase fuese no perseguido. Así volaron por toda la tarde, y ya entrada la noche, como a las 9, les dio frío y sueño. Entonces decidieron bajar y encontrar un lugar solitario, completamente deshabitado para poder pasar una noche tranquila.

Esa noche, todos se acurrucaron en el estómago de Dragonite, y él se giró, de modo que formaba una especie de refugio. Ahí instalados bien calentitos, pasaron una noche corta pero sin problemas.

* * *

Al otro día, cuando se despertaron, tomaron las cosas con más calma. Se dieron un baño en la playa (acamparon en una playa), y cuando salieron, Dragonite ya había vuelto de su "jornada de pesca" y traía un atún. Como estos peces son enormes, Ash dijo que cambiaran ese pez por algo más pequeño. Víctor le pidió que tomara en cuenta que Dragonite no comía nada desde ayer en la tarde. Iban a prender una fogata pero Víctor dijo que eso delataría su presencia. Dragonite y el Cyndaquil de Ash se encargaron de cocinar el pescado y repartirlo entre todos.

Luego, se volvieron a montar en Dragonite. Cuando eran las seis de la tarde, aproximadamente, Víctor dijo que era hora de girar y de cambiar el curso. Pero ya como a las nueve de la noche, repararon en que Dragonite ya necesitaba descanso. No había dicho nada, pero se le notaba en la cara el cansancio. Había volado 16 horas sin parar.

Buscaron dónde bajar, y cuando encontraron una granja abandonada, se instalaron allí, igual que antes.

Al otro día, se dedicaron a buscar qué comer. De repente, vieron un tesoro: ¡Cuarenta árboles frutales! Y no estaban cultivados porque estaban en el terreno de la casa abandonada. Todos se extasiaron comiendo duraznos, damascos, mandarinas, y hasta sandías, que habían ahí. No sabían cómo cortarlas por la mitad, pero el ataque CORTE del Bayleef de Ash les permitió repartirla en 7 partes iguales (Togepi comía de la porción de Misty)

Después de terminar, partieron de nuevo, esta vez rumbo al Este. Como a las cinco de la tarde, llegaron a la Casa Blanca, y les solicitaron a los porteros si podían ver al presidente. Éste se rió.

- ¡Una pandilla de adolescentes con sus mascotas quiere ver al ser más importante de los EEUU y del mundo!¡Ja ja ja ja!

A Misty le dio rabia, y estaba a punto de responderle cuando Víctor gritó: "¡Miren! ¡Es Pedro Pica piedra!".

- No nos engañas, mocoso estúpido
- "Enano, mira cómo los emisarios del Presidente de la República molestan a esos adolescentes".

Los dos porteros miraron, y no vieron nada. Cuando se dieron vuelta para retar a los adolescentes, éstos ya estaban dentro del edificio.

17
CONVERSANDO CON BUSH

Los niños habían entrado.

- ¿Cómo hiciste esa voz?
- Fui locutor en la radio del liceo. ¡Corre!

Víctor al frente, Ash y Misty un poco más atrás a los costados, Luego Brock y Tracey, y al final Dragonite cerraba el grupo de adolescentes que lo único que querían era comprensión.

Cuando por fin lograron llegar a la oficina del presidente, él se sorprendió, y estuvo a punto de llamar a los guardias, pero Víctor levantó las manos en señal de alto.

- Señor, queremos hablar con usted.
- Eso veo...
- Sólo quisiera que no venimos a molestarlo ni a perder el tiempo con usted. Sólo queremos que nos escuche ahora.

El presidente, mirando de reojo a Dragonite, les dijo que hablaran.

- Verá. En mi país se abrió un portal hacia otro mundo. ¿Ud. Ha visto alguna vez la serie Pokémon?
- Sí.
- Bueno, fuimos, de alguna manera, transportados allí. Encontramos a este Dragonite maltratado, y decidí cuidarlo. Pero, pensé que si me quedaba allí, el mundo Pokémon, éste o ambos podían resultar destruidos.
- Sigue.
- Entonces, para cuidarlo, decidí traerlo para acá. Pero me encontré que la gente no lo quería porque era extraño. Logramos hacer que algunas personas lo quisieran, pero las autoridades insisten en arrestarme y en tratar de llevárselo a él a un laboratorio. Anteayer, nos arrestaron por venir con Dragonite, Pikachu y Togepi.
- ¿Y ellos de dónde vienen?
- Son mis amigos del mundo Pokémon. Le presento a Misty, Ash, Brock, Tracey, Pikachu y Togepi.

El presidente se cuadró y saludó. Misty dijo "Señor, esta reunión no es tan formal".

Víctor prosiguió:

- Señor Presidente, sólo queremos pedirle un favor. Uno solo.

- El presidente ya había simpatizado con todos, y, aunque le tenía algo de temor a Dragonite, pronto se lo perdió.

- Hablen.
- Nuestro único favor es que nos dé el permiso internacional de andar con Dragonite y sus amigos sin derecho a sufrir persecuciones por parte de la gente. Sabemos que tiene el poder para hacerlo internacional, ya que su país tiene muchísimos convenios.-
El presidente miró a Misty y le vio lágrimas en los ojos. Luego vio a Dragonite, con una expresión que decía "por favor", y a Víctor, Ash y Brock con cara seria. Entonces tomó una decisión.

- Tengo cierto recelo porque podrían ser terroristas, pero no les veo cara de árabes. Bien. Permiso otorgado.

No había terminado de decirlo cuando el ruido de unas ametralladoras los hizo tirarse al piso, se abrió la puerta y entraron los porteros y como diez guardias, agarraron a los niños y le dijeron al Presidente:"Saludos, Señor".

- ¿Qué hacen?
- Capturamos a estos jóvenes que entraron sin permiso. Pueden ser terroristas.
- ¡Suéltenlos ya! ¡Y váyanse de aquí! La razón por la que ellos están aquí es de suma importancia, y los comprendo perfectamente. Y para la otra saluden a los embajadores del Mundo Pokémon
- ¿Se creyó el cuento, Señor?
- No me lo creí. Lo sé. Dígame, señor Eisenhower, ¿Creería Ud. En lo que ve? No. Lo sabría porque lo está viendo. No se engañe. Estos niños son de otro mundo, y la prueba viviente son este simpático Pikachu, Togepi y Dragonite.

Después de firmar un contrato que fue enmarcado en oro y colgado en el salón de los Contratos en la Casa Blanca, se despidieron del Presidente con un apretón de manos. Parecía que, después de todo, las cosas iban a resultar bien.

El presidente los invitó a almorzar con él y su familia. Mientras almorzaban puré con bistec, y ensalada de tomate con cebolla, el presidente preguntó:

- ¿Y cómo se vinieron?
- En mi Dragonite, Señor.
- ¿Tuyo?
- Déjeme explicarle. Dragonite tiene personalidad propia, y es libre. Pero como yo lo cuido, y él no es una persona, se puede decir eso. Él también lo acepta así. ¿Cierto, Dragonite?

Asintió con la cabeza.

- Son los jóvenes más buenos que conozco. Me han enseñado el valor de lo que es la amistad, cómo todos juntos vencen dificultades y se unen para un propósito en común, por lo que me han enseñado de la importancia de la amistad.


18
REYECHELL HUSTON

Después de que salieron de la Casa Blanca, pensaron en dar una vuelta por los EUA, pero Víctor dijo que tardarían demasiado.
Decidieron volver a Chile. Estaban en eso de empacar un pan militar que les dio el Presidente, cuando ven que el portal se abre. Misty ve a Togepi, y pega un grito.

- ¡AAAAAAAAHHHHHHH!
- ¿Qué ocurre, Misty?-dice Víctor
- ¡Togepi está desmayado!

Dragonite ve a Togepi y mira dentro del portal.

- Despertará en un par de minutos, Misty.- dice.
- ¿Qué le pasó?
- Abrió el portal y eso lo cansó. Pero creo que debemos entrar.

Todos aprobaron la idea y entraron... pero vieron algo.
El portal se cerró, y Togepi despertó. Adelante estaba Rayechell, de espaldas, buscando algo con una lupa. Víctor hizo la señal de silencio, para que no se dieran cuenta. Pero de repente, Rayechell se dio vuelta en su dirección, y les dijo:
-Hola, quienquiera que sean.
-¿Qué? ¿No nos reconoces?
-Nunca los he visto.
-Mi nombre es Víctor, y ellos son mis amigos Ash, Misty, Tracey, y Brock.
-Mi nombre es Rayechell Huston
-¿HUSTON?-dijeron al mismo tiempo.
-Sí.
-¿Conoces a Rayechell Yosemite?
-¡¡¿Conocen a mi hermana gemela?!!
-¿Esa fiera es tu hermana?- dice Tracey
-Era. Cuando tenía siete años se las arregló para echarme de la casa.
-No entiendo.
-Entonces, mi pokémon y yo nos escapamos...
-Cómo, ¿no te echaron?
-Caramba, lo estoy explicando pésimo. Es mejor que vayamos al Centro Pokémon de Ciudad Carmín y ahí contarles mi historia.
-Ya.


Caminaron quince minutos y llegaron a la ciudad, y cuando llegaron al Centro Pokémon, la enfermera Joy de ahí los saludó.

- ¡Hola, Ash!
- ¿Enfermera Joy?
- Sí. ¿Cómo te ha ido?
- Excelente. ¿Se acuerda de mí?
- Cómo me voy a olvidar del entrenador que con una increíble fuerza de superación y sin evolucionar a su Pikachu logró derrotar a Surge.
- Eh.....

Después de conversar un rato sobre esto, se acomodaron para oír la historia de Rayechell Huston.

Empezó una vez, cuando ella era pequeña. Su hermana, Rayechell Yosemite, era cinco años mayor que ella. Cuando llegó a los 7 años, su hermana la echó de la casa, con la autorización de su padre, todo porque ella no maltrataba a su pokémon, un Oddish.

Ahora, había vivido siempre en problemas. Cuando la echaron, le prohibieron llevarse nada, y ella tuvo que llevarse a escondidas al Oddish.

Ahora tenía un Vileplume, y estaba viviendo con dos ancianitos que la recogieron. Estos ancianitos no eran millonarios, pero tampoco eran pobres.

Después de oír su historia, Víctor se hizo amigo de Rayechell Huston, al igual que Ash, Misty, Tracey y Brock, que se hicieron amigos en menor grado (en el buen sentido de la palabra).

Al otro día, todos fueron a dar una vuelta por Ciudad Carmín. Entonces, a Víctor se le ocurrió una idea:
- Dragonite, ¿te parecería si ganáramos una o dos medallas mientras estamos acá? Nos ayudaría a probar en nuestro mundo que sí hemos estado acá.
- Excelente idea-dijo Dragonite
- ¿Tu pokémon puede hablar?-inquirió Rayechell
- Sí, gracias a que fue a mi mundo...yo no hice nada.
- Ah.

Avanzaron cuando, de lejos, vieron el gimnasio. Víctor avanzó hacia allá, seguido de cerca por Tracey. Los demás iban conversando detrás.

Cuando iban a entrar, fue Dragonite, no Víctor el que tocó el timbre.

Abrió un joven de 21 o 22 años, que preguntó que qué querían.

Vengo a retar a Surge.
Inscripciones cerradas. Vuelve cuando sea época de duelos de gimnasio.
¿Queeeé?
Lo que te digo. La temporada acabó hace dos meses, y la próxima temporada empezará la próxima semana. Te adelantaste. Y si quieres reclamarle a Surge, no está aquí.
¿Dónde está?
Fue a donde Bill a buscar información. Ahora déjanos en paz, que estamos a la mitad de un duelo de cartas. Tengo tres energías reciclables y un Brock's Protection, más tres evoluciones finales. Voy ganando.

El joven cerró la puerta, dejando a un Dragonite y a Víctor con la boca abierta, y a Tracey dibujando la cara que había puesto Víctor.

Volvieron al centro pokémon, y Joy le dijo a nuestros amigos:

- Rayechell dijo que fueran a su casa. Está por el camino del bosque, toma la segunda intersección a la izquierda.
- Gracias.

Después de despedirse, todos fueron a la casa de Rayechell, quien les abrió cuando llegaron. Era una casita de madera construida entre los árboles, con una chimenea, y, aunque la casa no era muy grande daba la impresión de ser amplia.

Rayechell les presentó a sus "padres adoptivos", quienes les habían preparado galletas.

Conversaron sobre muchas cosas, hasta que llegó la noche, y, a su pesar, se tenían que ir a acostar. Pero Víctor no tenía sueño, así que en la cama, prendió una lámpara que había junto a un velador. Miró las portadas de los libros y revistas que habían ahí. Habían varios. Algunos eran "La vida del Vileplume", "Ayuda para el entrenador Pokémon", "La golondrina y el príncipe Feliz", "La Caturra", "Fotos románticas de Pokémon Salvajes, por Todd", y muchos más. Víctor pensó en que el cuento de la golondrina y el príncipe feliz ya lo había leído en alguna parte, y lo abrió en una página al azar, y lo que leyó fue esto:

"?Y la golondrina le dio el ojo de la estatua a la niña de los fósforos, y volvió donde el Príncipe Feliz. Éste le dio las gracias por su tan noble acción."

Se dio cuenta que ya lo había leído antes, así que decidió guardar el libro. Entonces tomó uno que estaba tirado debajo de la cama, que decía Pensamientos. Leyó uno, y se rió tan fuerte que despertó a toda la casa y tuvo que hacerse el dormido. Decía:

"Si quieres vivir feliz... Muerte a los políticos".

Al otro día, volvió a poner el libro donde lo había encontrado.
Después de levantarse, hizo su cama, (bastante mal, por cierto), se vistió y salió al patio, donde estaban Rayechell, Ash, Misty, Tracey, y Dragonite.

19
EXPERIENCIA AMAZÓNICA

Pasado un rato, vieron a Togepi. Se asustaron muchísimo, porque estaba muy brillante. De pronto, movió sus manos, y se abrió un portal. Después de despedirse, Víctor le dijo a sus amigos:
- Vengan. Ahora no nos molestarán por el asunto de los pokémons.
- Bueno-dijo Tracey.
- Ya-siguieron Ash, Misty y Brock.
- Pika pi- dijo Pikachu.

Después de cruzar el portal, se vieron en el mismo lugar donde estaban empacando. En realidad, parecía que no había pasado ni un segundo desde que se fueron. Después de alistarse, todos volaron montados sobre Dragonite en dirección a Chile.

Esa noche, (estaban sobre el Amazonas), decidieron descansar. Además, Dragonite ya no podía llevar el ritmo de cuando comenzaron. Había volado todo el día sin descanso.

Víctor tomó una vara larga del piso. No importándole nada, tomó un escarabajo del piso y lo ensartó en la vara, y la metió al río.

Como una hora después, Víctor sacó la vara y el bicho no estaba. Quién sabía cuándo algún pez goloso se lo había llevado y él no se había dado cuenta. Estaban muy cansados, así que se durmieron tal como estaban, y tal como lo habían hecho las veces anteriores, todos en un grupo pequeño y Dragonite rodeándolos con la cabeza y la cola.

Como a la una de la mañana, hubo una helada enorme.

Cuando despertaron, ellos estaban calentitos, gracias a Dragonite, pero él apenas se podía mover. Las hojas de los árboles estaban tiesas y cubiertas por una capa finísima de hielo. Ash envió a Cyndaquil, y le dijo que se subiera en manos de Dragonite y lo mantuviera tibio. Entre todos juntaron ramitas y hojas, y cuando estuvieron listas, Ash le dijo a Cyndaquil que las encendiera. Después de un rato, todos podían calentarse, en especial Dragonite, que era el que más cerca se colocó.

Decidieron hacer campamento ahí. Víctor se extrañó. Esa es zona tropical, y era ilógico que hubiera una helada así, sobretodo porque estaban casi encima de la línea del Ecuador.

Después reparó en el asunto: Ese era el año más helado que se había conocido hasta entonces. No se sabía por qué había sido así, ya que en Australia la gente se moría con el calor.

Luego de haber alistado la fogata, decidieron ir al río a pescar, pero no había nada que pudiera servir de anzuelo, y el río estaba demasiado helado como para que Dragonite pudiera sumergirse en él a pescar. Decidieron dar una mirada por ahí, y esta vez sí que la suerte fue generosa con ellos. Porque ahí mismo, mientras caminaban, con un salto, un pez quedó incrustado entre unas piedras que habían cerca de la orilla. Entre Ash y Tracey lo agarraron, y estaban en eso de pasar entre las piedras. Tracey lo pasó a Ash, y de repente resbaló y cayó al río. Ash corrió por la orilla tras de él, gritando. Víctor, Brock, Dragonite y Pikachu salieron detrás de Ash. Corriendo tras de Tracey, vieron en el aire un globo muy familiar.

Tenía la forma de un Meowth.

Entonces, sin pensar más que en salvar a Tracey, Víctor se colgó de una escalera, que, al parecer, el Team Rocket había bajado, y Pikachu se subió en su hombro.

Subió hacia la cabina del globo, y, le gritó a Jessie: "¡Mantén estable el globo sobre Tracey! ¡Voy a bajar!". Jessie, sorprendida, sólo atinó a hacer lo que Víctor dijo. Víctor bajó por la escalera, le estiró la mano a Tracey, que apenas podía moverse, por lo helada que estaba el agua. Entonces, vio que venía una cascada. Viendo que no podría salvar a su amigo, dio un tirón, se lanzó al agua (Pikachu logró sujetarse a tiempo de la escalera), y consiguió (no sé cómo) empujar a Tracey, que se agarró con cuerpo y alma de ésta. De repente, el globo salió suspendido hacia el cielo, y Víctor cayó al abismo.


20
RETORNO A LA CIVILIZACIÓN


Tracey forcejeó por subir, y luego, Pikachu y él, en la cabina del globo, ordenó:
- ¡Bajen el globo!
- ¿Quién eres tú para mandarnos, bobo?- dijo Jessie
- ¡BÁJENLO YA!
- ¿Y si no lo hacemos qué?- dijo Meowth. Pero no había terminado de decirlo, cuando los tres recibieron una descarga eléctrica de Pikachu. Tracey aprovechó para bajar el globo a la orilla, y ahí se encontraron con Ash, Misty, Brock, Víctor (todo mojado), y Dragonite, medio aturdido.

Tracey bajó del globo, mientras el Team Rocket estaba inconsciente, y saludó.

- ¡Amigos, estoy bien!
- Qué bueno. ¿Qué hacen ellos acá?
- No lo sé. Lo único que sé es que legaron, y que su globo le permitió a Víctor salvarme. Pero, ¿cómo es que estás acá?
- No vas a creerlo. Estaba al borde del abismo cuando vi la cara de un Onix a lo lejos. Entonces, vi que Brock intentaba ayudarme, pero que no podía. Entonces, caí. Estaba viendo cómo caer abajo para tener una oportunidad de salvación. De repente, veo en la orilla a Dragonite, siento un golpe, y me veo montado sobre él, que me llevaba sano y salvo a la orilla. En todo caso, Ash, Misty y Brock me pusieron una toalla que Ash - tenía en su mochila.

Después de que volvieron a la fogata, llegaron rendidos. Sin darse cuenta habían corrido cinco kilómetros por el borde del río, pero lo que vieron los horrorizó. Todo ese lugar se estaba incendiando. Pero Víctor fue rápido de pensamiento. Tomó tres pokébolas de la mochila de Misty, y las lanzó. Entonces gritó "¡Ordénales que apaguen el incendio!". Entre todos lo apagaron.

Después de un rato buscaron el pez que tanto problemas les dio, y cuando alzaron la vista, un águila se lo llevaba entre las garras. Entonces, se pusieron a pensar en lo amarga que era la vida a veces.

Entonces, Dragonite se sumergió en el río y salió con dos pescados en cada mano, uno en la boca y como tres mordiéndole la cola, uno en una antena y otro en un ala.

Después de quitarle las pirañas de encima a Dragonite y de cocinar los pescados, Dragonite dijo "Si nos apuramos llegamos a alguna parte". Sin tiempo de pensar se montaron en Dragonite y volaron. Al final llegaron a Iquique.

Ahí Víctor pensó en ir donde sus tíos para que los ayudaran. Pensó en cómo reaccionarían y decidió ir.

Cuando llegaron a la casa de los tíos, éstos los recibieron con agrado.

Los tíos los invitaron a quedarse unos días, y Víctor dijo que si es que el tiempo lo permitía.
Mientras almorzaban, Víctor iba separando tres cuartas partes de su porción. Después de comer un cuarto de plato de puré con bistec, Misty le preguntó a Víctor:
- ¿Qué estás haciendo?
- Separando la comida
- ¿Y para qué, hijo?-dijo su tía Paty.
- Acuérdate, Misty que Dragonite también tiene que comer algo. Tía, lo que pasa es que tengo a alguien afuera esperando
- Hágalo pasar, hijo, pues
- Es que no cabe por la puerta.
- ¿Qué?
- Vamos para afuera.

La tía, y sus sobrinos (los primos de Víctor) salieron por la puerta de enfrente, y Víctor silbó. Al instante llegó de vuelta Dragonite. Víctor le pasó el plato, y él le dio las gracias, y se puso a comer tranquilamente.

Sus primos y su tía se quedaron pasmados.

Después de que Dragonite se terminó su almuerzo, devolvió el plato.
Entraron a la casa. Nadie dijo nada. Misty le dijo a Víctor:

- Oye, ¿Acaso nadie conoce a Dragonite?
- Este no es el mundo pokémon. Nadie ve a Dragonite como yo y por eso ha sido que tuve tantos problemas.
- Pero ¿Cómo no saben que es un amigo?- intervino Tracey
- La gente es así. Aunque no lo creas, Tracey, muy pocas personas tienen una mentalidad abierta. Muchos se afanan en lo que ellos piensan correcto, y si, lamentablemente, piensan que quemar bosques es correcto, lo hacen.
- No entiendo- dijo Ash.
- Velo de este modo, Ash-dijo Víctor-. Imagina que tú vas por un bosque y ves a una persona cortando árboles por gusto. ¿Qué le dirías?
- Que es cruel.
Bueno. Aquí tú dices eso y te meten en la cárcel por "entorpecer trabajo". Cómo será que ahora se prefiere darle los parques nacionales a las cabras para que p