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Nos ubicamos en mi salón de clases, yo estoy
sentada en una esquina del salón junto a un
enorme ventanal; frente a mi, esta sentado Takuya,
y del otro lado, estas tú, el chico al que
yo amo, al que le he entregado por completo y en silencio,
mi corazón y todo mi amor, tú Koji Minamoto.
A pesar de tu presencia y el ruido del salón
no puedo evitar sentirme sumamente aburrida, siempre
es lo mismo, tengo 15 años, pero ya es algo
natural en mí aburrirme en clase
Mientras lucho por no quedarme dormida, mi mirada
se posa en la ventana y pienso en ti y en todos los
momentos hermosos y mágicos que vivimos en
el Digimundo; son bellos, por que allí te conocí,
porque allí me enamoré de ti, mis recuerdos
comienzan a volar alrededor de mi mente y es un lápiz,
que pica mis costillas, el que me baja de mi nube
- Zoe, despierta- me dice Mina, la chica que se sienta
a mi lado
- ¿qué pasa?
- ya entro la pesadilla
Hablamos del maestro de Física más
loco que pueda tener la escuela, sus teorías
consisten en el aprendizaje práctico, por su
culpa tengo mi armario, lleno de basura, así
le llamo a todos los experimentos que nos hace presentar
y que por cierto son inservibles, y al parecer tendremos
que verlo hasta que termine el año y pasemos
a décimo grado, no sé como le he hecho
para soportarlo durante 2 largos años
- bueno, creo que hablaremos de los vectores-
Como odio cuando usa ese tono, significa que es tema
de examen, pues se acercan los semestrales, y más
lo odio por que mira con interés mi libreta
tan llena de fantasías de niña tonta
- señorita Orimoto, *suspiro*, esta es clase
de Física y no de Literatura
- lo siento maestro - oops! El color inunda mi cara
- bien - me devuelve la libreta que no se
vuelva a repetir
- claro que no, maestro
Me siento y evidentemente mi rostro sigue rojo, estoy
segura que ahora si parezco un tomate, me siento tan
avergonzada, volteo a verte y tú me miras,
adoro tu mirada, la clase continúa y el tiempo
se va volando, pues antes de darme cuenta ya es hora
de la salida, pero afuera esta lloviendo a cántaros,
es una tormenta muy fuerte, pero no me quiero quedar,
así que lanzo un profundo suspiro y salgo del
colegio
- <mejor tomo un atajo> - pienso mientras dirijo
mis pasos al parque
- Zoe, espera no te puedes ir así
- <¿Koji?, no puede ser> - me vuelvo
asustada y te veo, te acercas corriendo a mí
- no deberías irte con esta lluvia
- bueno
yo
verás
- ahora
si debo parecerte una tonta, no solo me estoy empapando,
además no logro articular palabra
Tú me sonríes, son tan contadas las
ocasiones en las que te he visto sonreírle
a alguien que, me siento feliz, la lluvia cae a nuestro
alrededor y tú ahora me cubres con tu chamarra
- vamos, te acompaño a donde tengas que ir
- pues voy a mi casa
- entonces vamos, me gusta hacerte compañía
- ah, gracias- digo mirando la chamarra
- no hay problema
Caminar a tu lado es un sueño para mi, la
mayoría del tiempo estamos separados, con nuestros
respectivos amigos, ahora ya no me junto tanto con
ustedes, pero no importa, aun conservamos nuestra
amistad, continuamos nuestro andar, de vez en cuando
me quedo un poco rezagada por los nervios, y en una
de esas veces, tú me tomas de la mano para
hacerme continuar, noto el color en mis mejillas y
un leve sonrojo en tu rostro
En vez de calmarse, la lluvia se vuelve tormenta,
así que paramos bajo el techo de una tienda
que esta cerrada, sueltas mi mano y siento una terrible
corriente de aire en mis piernas desnudas, pues me
he acostumbrado a llevar las calcetas dobladas hasta
la altura del tobillo, miro con tristeza la lluvia
y eres tu, quien comienza a hablar
- me gusta que llueva
- ¿en verdad?, no lo sabía- digo algo
sorprendida
- me gusta, porque puedo estar a tu lado
-
- quisiera que no dejará de llover, así
no me iría de aquí
- no se porque- mi rostro esta ruborizado
- me gusta cuando te sonrojas- dices volteando a
verme
- yo
- comienzo a temblar como una hoja
Me miras fijamente y pese al rubor de tus mejillas,
logras ponernos a poca distancia el uno del otro,
un temblor inunda todo mi cuerpo, mi respiración
esta agitada, siento tu olor y percibo tu calor en
mi ser, colocas mi frente junto a la tuya y logramos
respirar el mismo aire, sentir nuestro aliento, cierro
los ojos, imaginando lo que pasará, y pasa,
siento un roce en mis labios que ilumina ese triste
atardecer, y antes de darme cuenta nos hemos unido
en un romántico y apasionado beso, una de tus
manos rodea mi cintura y la otra mi espalda, yo solo
acomodo mis manos en tu pecho mientras me abrazas
- hacia tiempo que soñaba besarte- me confiesas
tímidamente
- yo
yo también
- ¿te gusto lo que acaba de ocurrir?,
- ¿a ti no?- pregunto un tanto confusa
- no es eso, es solo que este fue mi primer beso
Sonrío, nunca pensé que llegaría
este momento, recargo mi rostro en tu pecho y siento
tu respirar lleno de agitación, lo sé,
también estoy así, nerviosa y feliz,
la lluvia ahora se ha dulcificado y podemos continuar,
extiendes tu mano hacia mi, ahora no me da miedo estar
contigo, ahora se que te amo, más de lo que
creía, algunas personas que pasan, se detienen
a vernos, sus rostros llenos de pesadumbre se iluminan
y nos rodea un camino de sonrisas, los niños
pequeños corren a nuestro alrededor
- ¡qué pareja tan linda!- se oye de
pronto
- ¿oíste?- pregunto mirándote
- si, dijo la verdad
-
- tu y yo somos pareja ahora- dices mirando mis ojos
- tienes razón, no sé porque lo dudaba
- será que aún crees que estas soñando
- puede que sea eso
- entonces habrá que convencerte
Y antes que pueda decir algo, vuelves a besarme con
más pasión que la vez anterior, mi respuesta
es obvia, el tiempo se detiene frente a nosotros,
la gente nos rodea formando un círculo de curiosos
que nos aplauden y ponen cara de que lindo,
nosotros ni los oímos por estar ocupados, nuestro
beso es eterno, mi cuerpo se llena totalmente de varias
cosas, varias emociones, amor, sensaciones, en fin,
magia pura
Nos separamos en medio de la alocada multitud, que
solamente nos aplaude, como en el fin de una película
de amor, tomas mis manos y me abrazas contra tu pecho,
me siento tan bien
la gente nos mira con ternura,
porque somos adolescentes y todos ellos son ya mayores
- gracias por ser como eres, Zoe- dices sonriente
- me alegro de gustarte
- es más que eso, te amo
- ídem
Soy feliz, totalmente feliz, porque nuestro amor
es eterno, porque tengo fe en ti, en nosotros, yo
una chica totalmente envuelta en su mundo fantasioso
teniendo fe en algo, increíble, no recuerdo
ser así, tampoco recuero creer como ahora,
en que el destino influye en la vida de las personas,
en la buena fortuna
FIN
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bueno, este es otro de los pocos que he escrito,
espero les guste pues no soy muy buena escritora (comprendanme
solo tengo 14 años y ningun novio, de algun
lado tuve que sacar ideas) y solo me resta dejarles
mi email por cualquier queja, duda, felicitación
o comentario
taniali89@yahoo.com.mx
atte: izumy minamoto
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