| Song by: Alex Ubago
Amaya Montero
Fic by: Saori Luna Vicky Yun
La noche se alza limpia sobre el cielo de Atenas.
En verdad, a sus habitantes les cuesta recordar cuando
fue la última vez que vieron un cielo así
de despejado, de esos en que parece que las estrellas
se pudieran tocar con sólo alzar las manos.
Pero nada de esto es casualidad.
La paz ilumina el cielo de Grecia porque la batalla
contra Ares ha terminado. Después de que Saori
Kido, la reencarnación de la diosa Atena, fuera
herida en el pecho por una flecha dorada, todos sus
caballeros se lanzaron en su rescate y pelearon con
valor a través de las Doce Casas. Finalmente,
lograron salvarla a tiempo para felicidad de la humanidad.
Y ahora que el mal se ha ido, Atena, la diosa de
cabello morado y mirada resuelta, también se
marcha para dejarle lugar a su personalidad humana,
a Saori.
Shiryu, Hyoga, Shun e Ikki, cuatro de los valientes
caballeros que lucharon con toda la fuerza de sus
cosmos y fueron malheridos hasta el borde de la muerte,
han sido llevados por los Caballeros Dorados para
que sean sanados de sus heridas como corresponden.
Pero uno de ellos, Seiya de Pegaso, aún permanece
en el escenario de batalla.
Allí, cuando los demás ya se han ido,
Saori sigue aferrada a Seiya, a su caballero de la
esperanza. Ella lo cobija en su pecho, tratando de
que su cosmos sirva para aliviar un poco sus heridas.
Apoya su mano contra el corazón, late con dificultad.
Unas lágrimas caen por sus ojos sin que pueda
hacer nada por detenerlas.
-Seiya... háblame. Tengo miedo. Dime algo
por favor...
Saori sigue emanando su cosmos para ver si logra
que Seiya recupere parte del suyo. Pero él
permanece aún allí, inerte.
Me muero por suplicarte que no te vayas mi vida,
Me muero por escucharte decir las cosas
Que nunca digas
Mas me cayo y te marchas,
Mantengo la esperanza de ser capaz algún día,
De no esconder las heridas
Que me duelen al pensar,
Que te voy queriendo cada día un poco mas,
Cuanto tiempo vamos a esperar.
Saori...
No puedo hablarte, pero yo sé que tu corazón
puede oírme. Sé que tienes que irte,
que no es correcto que te quedes aquí solamente
conmigo. Quisiera pedirte que no te vayas, pero no
tengo fuerzas para decir ni una sola palabra. Siento
y no siento al mismo tiempo. No puedo sentir que mi
cuerpo me responda, en verdad está destrozado,
pero no es eso lo que me asusta. Lo que sí
siento es la tristeza en tu corazón, que sufre
al verme malherido. Hoy estuve al borde de la muerte
como nunca antes lo había estado, y me ha ayudado
a ver todo el tiempo que hemos tenido juntos y que
hemos desperdiciado. Todos aquellos momentos en que
escondí mi amor en mi rabia... cuando tiempo
perdido. Si te lo hubiera dicho antes de que descubriéramos
que eres Atena, todo hubiera sido más fácil.
Ahora el mundo nos necesita a ambos y no podemos darle
la espalda a nuestro deber... tendremos que esperar
otra oportunidad
Ella mira su rostro esperando alguna señal.
Pero no sale ni una palabra de los labios del caballero,
entonces sabe que llega el momento de irse. Su parte
de diosa sabe que es lo correcto, que no puede dedicarle
tanta atención a un solo caballero, pues sería
injusta con todos aquellos que también pelean
por ella. Pero su otro lado, el de humana, no puede
evitar sentir todo el dolor de ver que la persona
que ama está al borde de la muerte.
Me muero por abrazarte
Y que me abraces tan fuerte,
Me muero por divertirte
Y que me beses cuando despierte
Acomodado en tu pecho, hasta que el sol aparezca,
Me voy perdiendo en tu aroma
Me voy perdiendo en tus labios
Que se acercan susurrando palabras que llegan
A este pobre corazón,
Voy sintiendo el fuego en mi interior.
-Seiya... dime algo. No me dejes aquí sola
por favor...
Saori, siento tu pecho agitado... ¿Porqué
tu corazón late con tanta prisa? No voy a morir
todavía, no es el momento de despedirnos aún...
acaricias mi cabello, esperando que te responda. Muy
de a poco recupero mis cinco sentidos, ya puedo percibir
el perfume de tu piel, ese perfume que sólo
en mis sueños me atrevo a sentir y que reconocería
de entre cualquier persona del mundo. Oigo tus palabras,
sé que estás muy preocupada, pero aún
estoy muy débil para contestarte. Ahora es
mi propio corazón el que corre cada vez más
rápido, porque es tu voz tan dulce la que le
está dando la fuerza necesaria a mi cosmos
para recuperarme.
Saori sigue hablando, cuando una voz, la de Mu, Caballero
de Aries se acerca detrás suyo y le dice.
-Ellos tienen que descansar... y usted también.
-Es que...
Saori mira a Seiya, le parece que en verdad la llamara,
que quisiera decirle algo. Pero...
-No, no es nada. Vamos Mu.
Finalmente, el caballero de la primera casa conduce
a su diosa y al malherido Pegaso hasta una sala donde
descansan sus compañeros de batallas y lo recuestan
sobre una de las camas.
-Debería hablarle. Aunque Seiya no pueda oírle,
su mente y su alma están aquí y de seguro
escuchan todo lo que decimos.
Saori desvía la mirada: quisiera decirle mil
cosas, pero... mil cosas más se interponen
entre ellos. Algo de todo eso entiende Mu. Para sorpresa
de Saori, él dice:
-Debo irme, los caballeros de oro aún tenemos
trabajo. Estaré en Aries trabajando en las
armaduras.
-Muchas gracias, Mu.
El caballero de oro sólo asiente, mientras
se marcha, dejando a la joven diosa sumida en una
total melancolía.
-¿Por qué Seiya? murmura Atena
al cabo de un tiempo- ¿Por qué nos ha
pasado todo esto? Como me gustaría poder retroceder
el tiempo, pero a qué época lo haría,
si siempre me has detestado
como quisiera poder
ver tus ojos sonriéndome alegremente, y sentir
tus brazos a mi alrededor, pero más que nada
quisiera mostrarte quien soy en realidad, y saber
quien eres, más allá de Atena y sus
caballeros, como quisiera que me conocieras y tal
vez llegar a agradarte por quien soy
como quisiera
ser merecedor de tu amor
Me muero por conocerte
Saber que es lo que piensas
Abrir todas tus puertas
Y vencer esas tormentas
Que nos quieran abatir,
Centrar en tus ojos mi mirada
Cantar contigo al alba
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
Y ver en tu rostro cada día
Crecer esa semilla, crear, soñar dejar todo
surgir
Aparcando el miedo a sufrir.
La joven mira nostálgica a su amado caballero,
su cuerpo maltratado y casi al borde de la muerte,
pero poco a poco puede sentir como su cosmos se incrementa,
esa aura cálida que ha parecido acompañarla
con mayor insistencia desde aquel episodio en el risco.
Quisiera poder abrazarlo y sostenerlo de la forma
en que él lo hizo con ella aquella vez
-Seiya...- dice ella suavemente- me encargaré
de que regreses.
Los días pasan lentamente, poco a poco los
caballeros de bronce se van recuperando, Hyoga, Shiryu,
Ikki, y finalmente Shun abren los ojos, y entonces
son trasladados a otras habitaciones; Saori recibe
con alegría el regreso de sus fieles amigos,
pero su corazón continua con aquel quien sigue
inconsciente. Su mente de diosa esta conciente de
sus obligaciones, pero es su corazón quien
habla todos los días, y quien impulsa a su
cosmos a traerlo de vuelta.
-¿Sabes?- dice sonriendo tristemente- Muchas
veces soñé con esto, con tenerte a mi
lado, y cuidarte hasta que estuvieras bien, entonces
tú tendrías una razón para quererme,
y yo podría mostrarte que no soy una rica mocosa
malcriada, como seguramente piensas que soy, pero
nunca pensé en que estarías tan grave
y menos por mi culpa
-Oh, Seiya, como quisiera que regresaras pronto...-
murmuró, encendiendo su cosmos, al igual que
lo ha hecho en los días pasados- Así,
podría tratar de ganarme tu atención,
quiero decir, así Saori podría tratar
de ganarse tu atención, y tal vez tu cariño.
¿Por qué dices eso, Saori? Sabes
que tienes todo mi cariño. ¡Oh Dios,
como quisiera poder moverme, poder estar con ella
!
Si tan sólo pudiera encender mi cosmos y responder
a tu llamado
-¡Seiya, regresa, por favor!- dice ella, permitiendo
que las lágrimas salgan libremente.Ya
no puedo seguir así, no sin ti...- murmura,
colocando cuidadosamente la cabeza sobre su pecho.
Saori, no llores por favor, yo seguiré
intentándolo, pero por favor no me dejes
Súbitamente, la diosa de la tierra comienza
a sentir un fuerte y cálido cosmos que la rodea,
al igual que lo hacen los brazos del joven en la cama
Temerosa, levanta la cabeza lentamente:
-¿Seiya?
Me muero por explicarte lo que pasa por mi mente
Me muero por intrigarte
Y seguir siendo capaz de sorprenderte,
Sentir cada día ese flechazo al verte,
Que más dará lo que digan
Que más dará lo que piensen
Si estoy loca es cosa mía
Y ahora vuelvo a mirar el mundo
A mi favor
Vuelvo a ver brillar la luz del sol
-¡Hola llorona!- dice él, esbozando
una pequeña sonrisa
-¡Seiya!- contesta ella, abrazándolo
fuertemente
-¡Oye, despacio, me vas a desarmar!
Saori se detiene y se separa un poco para observarlo,
esta tal y como lo había querido ver, sus hermosos
ojos café abiertos y brillando, y su rostro
sonriente observándola.
-¿Por qué te demoraste tanto en despertar?
Me tenías preocupada.
-Pues, discúlpame, pero casi me muero, ¿sabes?
Saori lo mira, molesta, o eso parece, ante el sarcasmo
del caballero, pero inesperadamente se tira de nuevo
a sus brazos.
-No te preocupes, Saori, ya pasó todo.
-Pero puede volver a comenzar, Seiya, mientras sea
Atena, y tú seas un caballero, nuestras vidas
siempre estarán en peligro, y no quiero, quiero
que tengamos una vida normal, quiero que podamos salir
con los demás, quiero poder abrazarte, sin
pensar en si lo que estoy haciendo está mal,
quiero olvidarme del pasado, y que sepas quién
soy, y sobre todo, quiero saber como eres
-Saori
Me muero por conocerte
Saber que es lo que piensas
Abrir todas tus puertas
Y vencer esas tormentas
Que nos quieran abatir
Centrar en tus ojos mi mirada
Cantar contigo al alba
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
Y ver en tu rostro cada día
Crecer esa semilla, crear, soñar dejar todo
surgir
Aparcando el miedo a sufrir.
Las lágrimas se agolpan en los ojos cristalinos
de la muchacha, aun así ella trata de conservar
la calma; Seiya está vivo y está bien,
eso es todo lo que importa. Seiya hace un gran esfuerzo
para incorporarse, pero logra quedar sentado en su
lecho. Las heridas aún le duelen, pero no es
eso lo que le preocupa.
-Escúchame Saori, por favor. Sé que
hay muchas cosas que se interponen en nuestro camino
en este momento. Tampoco olvido que nuestras vidas
están permanentemente en peligro y que cada
día puede ser el último. Pero tú
dijiste una vez que cada persona debería vivir
de acuerdo a su estrella. Y mi estrella es gemela
de tu estrella, así que en lo mucho o poco
que me quede por vivir quiero estar junto a ti...
La luz del amanecer atraviesa el cristal de la ventana
y se refleja en el cabello morado de Saori. Ella no
puede contener más el llanto, sin embargo Seiya
le sonríe como lo hace en aquellos momentos
especiales en que están solamente ellos dos.
La muchacha cierra los ojos y siente como el joven
caballero atrae su rostro al tiempo que sus labios
entran en contacto con los del él. Miles de
sensaciones recorren sus cuerpos, entonces todo el
dolor se aleja de ellos y por un segundo eterno son
dos personas en una en total armonía con el
universo.
Después de aquel dulce pero profundo beso,
Saori abre sus ojos nuevamente, pero ya no está
llorando. Toma las manos de su amado y susurrando
le dice:
-Yo también Seiya. Viviré de acuerdo
con mi destino el día que podamos estar al
fin juntos y sin miedo a nada.
Nota de la Autora_1: hola a todos! Soy Saori_Luna,
y espero que les haya gustado el songfic, es el primero
que escribo en compañía, y quiero aprovechar
para agradecerle a mi amiga Vicky por esta fabulosa
idea. Matta ne!
Nota de la autora_2: ¿Qué tal? Yo soy
Vicky Yun. Quiero contarles que para mi esta es la
oportunidad de trabajar por primera vez junto a Saori
Luna, la persona cuya obra me inspiró y que
es responsable de que hoy en día me dedique
a los fics.
Desde la primera vez que escuché este hermoso
tema pensé que era justo para la pareja de
Saori y Seiya y esas escenas tan dramáticas
en las que algunos de los dos siempre está
a punto de morir ^_^ Ah! Y es one-short así
que no insistan. Por favor díganos su opinión
a nuestros mails:
Correo Saori Luna: saori_luna@hotmail.com
Correo Vicky Yun: yun_tao1@hotmail.com
Saori y Seiya forever!
k-riños
|