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Capítulo 6
"Desde el principio de los tiempos, desde que
el primer rayo de luz tuvo forma, fue desde ese preciso
momento que la Oscuridad comenzó a existir
también. Dondequiera que haya luz siempre habrá
Oscuridad; nunca ha existido la una sin la otra
pero los seres que fueron rechazados y exiliados a
las sombras se han cansado de vivir marginados y el
Universo entero pronto sufrirá su venganza
El tiempo de la luz se acaba
Pronto llegará
el tiempo de las Tinieblas
"
Una figura solitaria y encapuchada se encontraba
de pie en la parte más alta de un enorme palacio.
Desde ahí podía ver con claridad un
enorme desierto que se extendía hasta donde
su vista alcanzaba y cuya monotonía sólo
era rota por un pequeño arroyo de aguas cristalinas
que se alejaba serpenteando por el agreste terreno.
Hasta donde su vista abarcaba, todo se encontraba
sumido en penumbras.
Un rugido hizo que la atención de aquel personaje
se dirigiera a unas enormes bestias que se encontraban
rodeando el palacio. Sus colmillos eran extremadamente
afilados y sus cuerpos deformes eran verdaderamente
gigantescos.
- Son extraordinarios los Litpers, ¿no lo
crees?- le dijo una melodiosa voz al encapuchado haciendo
que este se volviera rápidamente hacia quien
había hablado- Son fascinantes, ¿o no,
Azrael?
Azrael: Unas de las mejores creaciones de Su Excelencia-
le respondió humildemente a la vez que le hacía
una reverencia y quedaba postrado a sus pies.
El encapuchado se quedó arrodillado frente
a su señora y ella lo observó en silencio,
analizándolo con la mirada.
Érebo: ¿Por qué te has quitado
la máscara, Azrael?- le preguntó con
seriedad a la vez que tomaba el rostro del joven con
sus manos.
Azrael levantó la mirada y se encontró
con la imponente figura de una mujer descomunalmente
alta que tapaba su rostro con un velo negro. A su
vez, la hechicera observaba con detenimiento los ojos
del guerrero, unos misteriosos ojos grises que mostraban
confusión y tristeza muy en el fondo de su
insensible mirada.
Érebo: ¿Por qué te preocupas
por la suerte de esos traidores?- exclamó suavemente
pero con frialdad como si hubiera podido leer los
pensamientos del joven- Nos traicionaron, Azrael,
por eso deben ser castigados.
Azrael: Mi Señora
Los terrícolas
los confundieron, estoy seguro de que ellos recapacitarán
si usted les da la oportunidad.
Érebo apretó ligeramente el rostro
del guerrero entre sus manos y él entendió
que había hablado de más.
Azrael: Lo siento mi señora. Puede estar segura
de que yo haré lo que usted ordene.
La hechicera soltó a su guerrero y se adentró
en la oscuridad de su palacio. Azrael por su parte
sacó una máscara plateada de entre sus
ropas y la observó en silencio por unos segundos
antes de colocarla sobre su rostro. Mientras caminaba
para ir a reunirse con su señora, el joven
deseó con todas sus fuerzas que sus antiguos
camaradas no se cruzaran en su camino.
-- -- --
Un reflejo plateado brilló entre las eternas
sombras de un gran palacio y luego todo fue oscuridad.
-"Para los seres de las sombras, la visión
no es importante"- dijo una melodiosa voz-"El
tiempo de las Tinieblas está por llegar. Las
criaturas de la luz que nos exiliaron serán
juzgadas y recibirán su castigo. Hoy nacerán
los jueces que llevarán la justicia de la oscuridad
eterna
"-
En un refugio oculto bajo el imponente edificio
de la Corporación Cápsula, un numeroso
grupo de terrícolas despertaba a un nuevo día
sumido en las tinieblas que la hechicera Érebo
había llevado hasta allí. Las familias
se reunían tratando de mantenerse tranquilos
unos a otros mientras vivían aquellos angustiosos
momentos y lazos de solidaridad nacían entre
desconocidos al notar que todos estaban viviendo con
los mismos temores.
Algo apartados de aquel grupo, una joven de ojos
lilas y largo cabello negro los observaba seriamente
sentada al lado de un camastro donde un chico llevaba
ya varias horas durmiendo.
Los guerreros Z se habían quedado allí
en vista de que aún no tenían noticias
de sus enemigos y en aquellos momentos se encontraban
desayunando tranquilamente en un rincón del
refugio. Bulma había pasado la noche al lado
de su primogénito, pero él aún
no despertaba y por el momento lo había dejado
bajo el cuidado de aquella joven que no se había
apartado de él ni un minuto.
Mientras los guerreros y sus familias comían
tranquilamente, Videl se acercó a Laylahel
con un plato con comida.
Videl: Buenos días. ¿Quieres comer
algo?- preguntó amablemente pero la chica negó
con el rostro- Creo que no dormiste en toda la noche,
debes estar muy cansada.
Laylahel: No necesito dormir, no aún. Tampoco
necesito comer todavía- susurró centrando
su atención en su amigo que dormía tranquilamente.
Videl: Él estará bien- comentó
al notar la mirada de la chica.
Laylahel: Lo sé. Es que nunca antes lo había
visto dormir tan tranquilo. De hecho, creo que nunca
lo había visto dormir. Generalmente no dormimos
entre misiones- explicó ante la interrogante
mirada de Videl- Descansamos, pero sólo dormimos
en el palacio de la emperatriz; ella nos hace dormir
sin sueños
Videl: ¿Entonces nunca sueñan?
Laylahel: No cuando estamos con la señora
Érebo, pero a veces, descansando entre misiones
yo acostumbraba tener pesadillas y creo que lo mismo
les pasaba a Pariel y Azrael; por eso tratábamos
de mantenernos despiertos, no era difícil gracias
a la ayuda de los poderes de nuestra señora.
Videl: Hablas de una forma muy respetuosa de esa
hechicera.
Laylahel: A ella le debo mi existencia.
Videl: Ella los engañó, ustedes los
saben. Les mintió haciéndoles creer
que no tenían nada, pero Trunks siempre tuvo
a su familia y sin duda, Azrael y tú también
deben tener alguien esperándolos.
Laylahel: Eso si es que no destruimos ya los planetas
en los que nacimos- susurró tristemente- No
logro recordar nada
Videl: ¿Nada?
La joven se quedó en silencio, tratando de
recordar algo, cualquier cosa, pero todos sus recuerdos
eran completamente confusos. Sin embargo, en medio
de aquella confusión, recordaba unos ojos muy
parecidos a los de ella que la miraban con ternura
y unos labios que susurraban un nombre.
Laylahel: Mi nombre, era Izuna
Videl: Estoy segura de que Izuna tiene una familia
que la espera, un hogar
Laylahel: ¡¡¡Pero yo no lo recuerdo!!!-
exclamó molesta- ¿No te das cuenta?
Si alguna vez existió Izuna, ya murió,
no queda nada de ella. Yo soy Laylahel y le debo mi
existencia a la señora Érebo.
Videl: Pero a pesar de que estás tan segura
de eso, no dudaste en darle la espalda para ayudar
a Trunks.
Laylahel suspiró profundamente y su mirada
se enterneció al ver a su joven amigo durmiendo
en paz.
Laylahel: Ya no queda nada de Izuna, pero hay muchas
cosas que Trunks puede recuperar y aún como
Laylahel, yo deseo con todo el corazón que
mis hermanos sean felices si eso es posible.
Videl: ¿Tus hermanos?
La joven se quedó en silencio mientras su
mente se llenaba de recuerdos, pero no recuerdos confusos
como los que tenía cuando trataba de recordar
la vida de Izuna, sino unos recuerdos completamente
claros de aquellas experiencias que había vivido
como juez de Érebo.
Laylahel: Mi primer recuerdo como Laylahel es haber
despertado en una habitación oscura y fría.
Estaba desnuda y sola, no había nadie y yo
no sabía dónde estaba ni quién
era, pero entonces llegó Ella, mi señora
Érebo. Me dijo que ella me había dado
la vida para que le sirviera y yo acepté todo
lo que dijo. Hizo que me vistieran y me ayudó
a despertar todo el poder que tenía en mi interior;
me hizo quien soy. Cada día entrenaba arduamente
para que ella estuviera satisfecha con mis progresos.
Ella era mi todo
Un día dijo que ya era
hora de que conociera a mis camaradas. Ellos habían
pasado por lo mismo que yo, le debían todo
a la emperatriz, gracias a ella se habían hecho
poderosos guerreros, pero tampoco se conocían
entre sí. Desde la primera vez que nos vimos
algo surgió entre nosotros; no sabíamos
qué era, pero era algo especial y eso molestó
a nuestra señora. Siempre nos dijo que no debíamos
tener lugar para sentimientos y emociones pero nunca
pudimos evitarlo, éramos demasiado parecidos:
mismo origen, misma historia, mismo destino
Videl: Por eso dices que ustedes 3 son hermanos.
Siempre hubo mucha afinidad entre ustedes porque todos
pasaron por lo mismo.
Laylahel: Así es. Además, los 3 nos
sentíamos igual
solos. Nuestra vida era
siempre lo mismo: misiones, entrenamiento y nada más.
Estábamos vacíos por dentro, así
debía haber seguido todo pero no fue así,
éramos un excelente equipo y aprendimos a confiar
unos en otros y a ayudarnos e incluso a preocuparnos
por los otros 2.
Videl: Eso debió molestar a Érebo.
Laylahel: Mucho, pero seguíamos perteneciéndole
y cumpliendo todas sus órdenes, así
que nos dejó hacer las cosas a nuestro modo
Ella nos matará si nos encuentra
No tendrá
piedad con Pariel y conmigo. No tengo miedo- agregó
ante la preocupada mirada de Videl- No por mí,
pero sé que quien deberá cumplir la
orden de eliminarnos será Azrael
Soy
una torpe, no sé por qué te dije todo
esto.
Videl: Estás entre amigos- le dijo dedicándole
una amable sonrisa- No tienes por qué preocuparte.
Verás que Gohan y los demás podrán
ayudarlos y también a Azrael.
La esposa de Gohan se retiró tras dejarle
algo de comida a la chica por si cambiaba de opinión.
Laylahel la observó alejarse y su mirada divagó
de nuevo entre los terrícolas que se refugiaban
en aquél lugar.
Laylahel: Los terrícolas son demasiado emocionales-
murmuró para sí misma.
-Tú también lo eres- le dijo una suave
voz a sus espaldas haciendo que se volviera hacia
el camastro junto al que había pasado la noche.
Laylahel: ¡Al fin despiertas!- exclamó
alegremente- ¿Cómo te sientes?
Pariel: Algo agotado, pero pronto estaré como
nuevo- susurró a la vez que se sentaba en la
orilla de su lecho- Estaba seguro de que moriría.
Laylahel: Yo también llegué a pensar
eso. Por fortuna, ese ser que llaman Boo utilizó
una especie de magia y pudo cerrar la herida que te
hizo Asbeel.
Ambos intercambiaron miradas y finalmente sonrieron,
aunque sus miradas mostraban una profunda preocupación.
Laylahel: Hay que pensar qué es lo que haremos.
Pariel suspiró y su amiga pudo notar que
su mirada estaba centrada en un grupo reunido en un
rincón del refugio que comía despreocupadamente.
Laylahel: ¿Lograste recordar algo?
Pariel: No. Sólo recuerdo lo que he vivido
como Pariel, lo demás es demasiado confuso.
Antes de que pudiera decir algo, Goku notó
su mirada y cuando todos notaron que había
despertado se le acercaron para ver cómo se
sentía. Bulma se sentó a su lado y lo
observó con cariño.
Bulma: Trunks, me da mucho gusto verte despierto
por fin.
Pariel: Mi nombre es Pariel- la corrigió seriamente
y todos lo observaron confundidos- Les agradezco lo
que hicieron por mí, pero yo aún soy
uno de los jueces de la señora Érebo.
#18: Esa bruja no dudará en matarte en cuanto
te vea de nuevo. Mejor deja de decir incoherencias
de una buena vez.
Pariel: No son incoherencias- comentó con
tristeza.
Laylahel: Mientras la emperatriz viva, nosotros le
pertenecemos.
Vegeta: Eso puede solucionarse.
Pariel: ¡No me digas!- exclamó con sarcasmo-
¿Y qué van a hacer ustedes? Ni siquiera
pueden entrar en la Dimensión de las Tinieblas.
La Emperatriz no está a su alcance. Además
la verdadera pelea aún no comienza.
Gohan: ¿Qué quieres decir con eso?
Pariel: La señora Érebo aún
tiene muchas cartas por jugar.
Krilin: Al menos ahora los tenemos a ustedes de nuestro
lado.
Laylahel: ¿Y quién les hizo creer eso?
Todos la vieron interrogantes.
Videl: ¿A qué te refieres?
Pariel: ¿Qué parte de que somos los
jueces de la señora Érebo no han entendido?
No se trata de lo que queramos ni de lo que sentimos
Ustedes nunca lo entendieron
Vegeta: ¡Maldita sea! ¡¡¡Ya
me tienen harto con esa cantaleta de que no entendemos
lo que pasa!!! ¡¡¡Maldición!!!
¡¡¡Explíquense de una buena
vez!!!
Laylahel: La Emperatriz no descansará hasta
que las tinieblas lo hayan cubierto todo. Es muy poderosa,
pero no cuenta con el poder suficiente para expandir
su dominio por todo el Universo, no aún al
menos.
Picolo: Obtendrá ese poder sacrificándolos
a ustedes, ¿no es así?
Pariel: Nos quitará hasta la última
gota de sangre y aún entonces no podremos descansar.
Estamos destinados a servirle más allá
de la muerte.
Bulma: ¡Eso no es cierto! Los jueces de Érebo
que existieron antes no eran ustedes sino otras personas.
Laylahel: En ocasiones anteriores, los intentos de
la Emperatriz se vieron truncados. Quizás entonces
las almas de sus servidores fueron liberadas, pero
si Ella cumple sus objetivos
si toma nuestra
sangre
le perteneceremos por toda la Eternidad.
Un tenso silencio reinó en el ambiente por
algunos segundos. Sólo se escuchaban los murmullos
de las otras personas que se encontraban en el refugio.
Goku: Entonces tendremos que destruirla antes de
que eso pase.
Laylahel: Ya no hay tiempo
Ella sabe dónde
estamos. Vendrá por nosotros y tendrá
el control total de nuestros actos.
Goten: ¡Debe haber algo que se pueda hacer
para evitarlo!
Pariel: Tenemos que irnos
Será lo mejor.
Gohan: Si hacen eso, ella los encontrará más
rápido. Nosotros podemos hacer algo para protegerlos
y evitar que cumpla con sus objetivos.
Laylahel: Ya es muy tarde- susurró tristemente
cerrando sus ojos.
Justo en ese momento, la tierra comenzó a
sacudirse fuertemente. Los gritos de los refugiados
resonaron cuando toda fuente de luz se apagó
repentinamente. Era un temblor espantoso y todo era
oscuridad. Llantos y gritos se confundían en
aquellos angustiosos momentos. Y de pronto, un rugido
resonó a lo lejos, un poderoso rugido que dejó
helados a todos los que lo escucharon.
Pariel: Litpers
Laylahel: Prepárense para el Apocalipsis.
Goku: ¿A dónde van?- les preguntó
a los jóvenes al notar que se alejaban entre
la oscuridad- ¡Vamos, no podemos permitir que
vayan solos!- exclamó haciendo resonar su voz
sobre los gritos.
Los guerreros Z tuvieron más dificultad que
los jóvenes para encontrar la salida del refugio,
pues a pesar de que podían sentir las presencias
de las personas para esquivarlas, les era dificultoso
no tropezar con los objetos que habían quedado
desparramados por el suelo durante aquél terremoto
que aún continuaba con insistencia.
Cuando finalmente salieron a la superficie, los
guerreros no pudieron quedar más sorprendidos:
el leve resplandor que hasta entonces había
llegado hasta la Tierra a pesar de las tinieblas había
desaparecido por completo, ahora todo era oscuridad,
una noche eterna que se extendía por todos
los rincones del planeta.
La Capital del Oeste lucía vacía en
medio de aquella oscuridad. Abundantes escombros se
encontraban dispersos por las calles, producto de
los combates ocurridos anteriormente. No había
ningún ser vivo a la vista, pero el leve temblor
que aún sacudía la tierra les indicaba
que algo muy grande se acercaba hacia donde los guerreros
se encontraban.
Goku buscó entre las sombras hasta que distinguió
2 siluetas en el techo de la Corporación Cápsula
y todos se dirigieron de inmediato a su encuentro.
Gohan: ¿Qué es lo que pasa? No puedo
sentir ninguna presencia pero sin duda algo se acerca.
Pariel: Son Litpers. La emperatriz siempre dijo que
eran unas de sus creaciones favoritas: enormes, poderosas,
sanguinarias, sin conciencia
Unas perfectas
máquinas de destrucción- explicó
sin perder de vista el horizonte- No podemos dejar
que lleguen hasta aquí o acabarán con
todo-
Goten: Exactamente, ¿qué son esos lit-como
se llamen?-
Laylahel: Son criaturas gigantescas con enormes cabezas
y colmillos muy afilados, garras destructoras, piel
que resiste muchos ataques y dos colas que usan para
atacar y para defenderse; no tienen ojos, pero su
olfato y oídos están extremadamente
desarrollados.
-Una perfecta descripción de los Litpers,
Laylahel- exclamó una fría voz haciendo
que todos voltearan hacia arriba, donde una figura
encapuchada flotaba confundiéndose entre las
sombras. Se había acercado tan sigilosamente
que nadie había notado su presencia hasta que
habló.
Pariel y Laylahel: Azrael
El encapuchado descendió lentamente hasta
quedar a la misma altura que los guerreros. Goku y
Vegeta se colocaron de inmediato entre el recién
llegado y sus antiguos camaradas.
Azrael: Si no se dan prisa los Litpers llegarán
hasta este lugar y, tal como lo dijo Pariel, acabarán
con todo. Tienen un excelente olfato y mientras detecten
a cualquier ser vivo cerca removerán todo para
hallarlo y devorarlo. El refugio en el que sus amigos
se encuentran no los protegerá de esas soberbias
criaturas.
Los guerreros Z intercambiaron miradas preocupados
ante aquellas palabras.
Azrael: ¡Vamos, no pierdan el tiempo! Mientras
tanto yo me quedará cuidando a Pariel y a Laylahel.
Goku y Vegeta observaron de reojo a los jóvenes
que estaban tras ellos sin acabar de decidir lo que
debían hacer en aquellos momentos.
Pariel: Váyanse- dijo a la vez que se adelantaba
hacia Azrael- Tienen que detener a los Litpers a como
de lugar a menos que quieran que la Tierra entera
sea destruida.
Goku: Pero
Pariel: Está bien, sus amigos estarán
a salvo en el refugio, nosotros no pelearemos aquí
así que no deben preocuparse por ellos por
el momento.
Gohan: Sabes que no son ellos los que nos preocupan
ahora.
Pariel: Ya no pierdan tiempo. Nosotros nos quedamos
entre amigos- dijo fríamente y Azrael rió
por el comentario.
Los guerreros Z aún no acababan de convencerse
de dejar solos a los jóvenes cuando un potente
rugido rompió de nuevo el silencio.
Pariel: ¡¡¡Váyanse de una
vez!!! ¡¿O es que quieren que su planeta
sea destruido?!
Goku: Bien, nos haremos cargo de esos monstruos,
pero ustedes tengan cuidado- comentó seriamente
antes de alejarse flotando seguido por los demás.
Sólo Vegeta se quedó donde estaba.
Pariel: Esta no es tu batalla, así que no
interfieras- le dijo secamente al saiya.
Vegeta: No pensaba hacerlo, sólo
ten
cuidado- le dijo viéndolo fijamente.
Pariel se sorprendió algo ante aquella reacción,
pero finalmente sonrió al comprender que el
príncipe saiyaijin le mostraba su confianza
al dejarlo enfrentar su propio combate. Vegeta se
despidió del joven con un gesto de la mano
y levantó el vuelo para reunirse con los otros
guerreros.
Azrael: Bueno, supongo que ya podemos comenzar- exclamó
en cuanto los guerreros Z se perdieron de vista.
Pariel y Laylahel adoptaron de inmediato una posición
defensiva.
Laylahel: No tenemos que hacer esto, Azrael.
Azrael: ¡Oh, claro que tenemos que hacerlo!
Así quedó sentado desde que a ustedes
se les ocurrió traicionar a mi Señora.
Pero seré bueno con ustedes, supongo que quieren
cambiar el campo de batalla, ¿o me equivoco?
Les daré ese gusto, aunque después de
todo, el resultado final será el mismo, pues
este planeta acabará muriendo bajo el poder
de la Emperatriz.
Los 3 jóvenes se elevaron por los aires sin
decir ni una palabra y se alejaron velozmente de la
Capital del Oeste. Volaron a gran velocidad hasta
que llegaron a un desierto de arenas rojizas que se
extendía hasta donde su vista alcanzaba. Allí
descendieron lentamente.
Azrael: Un desierto sumido en las penumbras- comentó
observando a su alrededor- ¿Será que
sienten nostalgia por su hogar en la Dimensión
de las Tinieblas?
Pariel sonrió despectivamente ante aquél
comentario.
Pariel: ¿Nuestro hogar? ¿De verdad
crees que nacimos en ese lugar? ¿Sigues creyendo
que no somos más que unos títeres sin
derecho a tomar sus propias decisiones?
Azrael: Creo lo que sé y sé que le
debo mi existencia a la señora Érebo.
Fue ella quien me dio la vida y con gusto le daré
hasta mi último aliento para pagar la deuda
que tengo hacia Ella.
Laylahel: Ya que estás tan seguro no te molestará
que te haga una pregunta, ¿verdad? Dime Azrael-
continuó la joven ante el silencio de su camarada-
¿No te suena conocido el nombre de Saga?
La máscara plateada que cubría el
rostro de Azrael les impidió a sus compañeros
ver la reacción que la mención de aquél
nombre había provocado en el joven guerrero,
si no la hubiera llevado hubieran podido apreciar
cómo las pupilas del joven se dilataron al
experimentar una extraña emoción en
su interior, algo tenía aquél nombre
que tocaba una fibra muy sensible en el interior del
insufrible juez.
A pesar de que no pudieron ver su rostro, el silencio
de Azrael sólo les comprobó que aquél
nombre no le era desconocido, tal y como a ellos se
les hacían conocidos los nombres de Trunks
e Izuna.
Laylahel: ¿Qué me respondes Azrael?
¿O debo decirte Saga?
Azrael: No sé a lo que te refieres- comentó
sin emoción alguna en su voz.
Laylahel: ¡¡¡¿Por qué
no haces el intento?!!! ¡Sólo trata de
recordar algo!
Azrael sabía que no debía escuchar
lo que la joven le decía; hacerle caso era
desobedecer las órdenes directas de su señora,
pero algo en su interior deseaba creerle a la chica.
Él no era un títere, nunca había
deseado serlo; siempre había creído
que tenía libertad de tomar sus decisiones,
pero en el fondo siempre supo que eso era mentira,
él haría cualquier cosa que Érebo
le pidiera, aunque fuera entregarle hasta la última
gota de su sangre. Así eran las cosas, siempre
habían sido del mismo modo, siempre, desde
aquél día en el que su señora
lo había despertado a una nueva vida, su vida
como Juez de las Tinieblas, ¿pero es que acaso
era posible que él hubiera tenido antes otra
vida como sus colegas parecían creer? Él
no recordaba nada, nada
su mente estaba completamente
ocupada por la oscuridad en la que siempre había
vivido.
Laylahel: Somos amigos, Azrael. No tratamos de engañarte,
pero es como si alguien hubiera bloqueado nuestros
recuerdos y tenemos que recordar. No es justo que
tengamos que vivir engañados; tenemos derecho
a conocer la verdad.
Azrael: Deja de decir estupideces. Somos los Jueces
de la señora Érebo, no hay otra realidad,
sólo esa y ustedes nos traicionaron, así
que deben pagar por lo que hicieron.
Y diciendo esto, el joven elevó bruscamente
su ki a la vez que se lanzaba contra Laylahel, a quien
el ataque la había tomado por sorpresa. Sin
embargo, Pariel se interpuso y frenó el ataque
lanzando un Energy-dan contra Azrael.
Azrael se elevó por los aires y Pariel fue
tras él elevando su ki mientras se elevaba.
Puñetazos y patadas comenzaron a sucederse
a gran velocidad mientras ambos jóvenes se
desplazaban por los aires. Azrael logró derribar
a Pariel de una patada pero el chico se levantó
rápidamente y lanzo una serie de energy-has
contra su oponente, pero ninguno dio en el blanco,
ya que Azrael fue capaz de evitarlos todos moviéndose
con agilidad y velocidad. Aquello molestó a
Pariel, quien reunió su energía para
aumentar más su ki.
Lejos de allí, un grupo de guerreros trataba
con ahínco de eliminar a unas enormes criaturas
de aspecto escalofriante. Eran muy parecidas a enormes
dinosaurios pero sus cabezas eran enormes y sus fauces
estaban llenas de hileras de afilados dientes y su
piel era tan resistente que ni un Kame Hame Ha de
Goku había logrado perturbar a los colosales
monstruos. No llegaban a 10, pero resultaba evidente
que con ellos bastaría para acabar con el pequeño
planeta Tierra si los guerreros Z no hacían
algo por evitarlo.
Goku reunía energía para preparar
un nuevo Kame Hame Ha, pero uno de los Litpers lo
derribó con una de sus colas mientras que con
la otra lo aplastaba contra el suelo. Cerca de donde
el saiyaijin había caído, Gohan se esforzaba
por evitar ser aplastado por las enormes garras de
una de aquellas criaturas a la vez que Goten y Picolo
lanzaban numerosos ataques que eran repelidos por
la resistente piel de los monstruos. Al mismo tiempo,
Vegeta utilizó su ataque del Big Bang y logró
darle de lleno a otro de los Litpers, pero aquello
sólo enfureció más a la bestia,
que se lanzó contra el príncipe saiyaijin
agitando ambas colas y lanzando enormes mordidas al
aire. Yamcha y Krilin se movían lo más
rápido que podían para evitar ser atrapados
por las fauces de aquellos seres.
Goten: ¡Maldición, estas cosas son indestructibles!-
exclamó molesto sin dejar de lanzar energy-has
a diestra y siniestra para tratar de ahuyentar a aquellas
criaturas.
Gohan: No te desesperes. Debe haber algún
modo de derrotarlos y tenemos que encontrarlo- respondió
una vez que hubo reunido la fuerza suficiente para
arrojar al Litper que intentaba aplastarlo.
Goten: ¿Por qué Trunks o Laylahel no
nos dijo cómo derrotarlos?
Picolo: Quizás ni ellos lo sabían-
sugirió tratando de no distraerse en su interminable
tarea de luchar contra aquellas criaturas.
Goten: ¡Fantástico!- exclamó
sarcásticamente a la vez que lanzaba un Kame
Hame Ha contra uno de los monstruos que intentaba
devorarlo.
No era fácil la tarea de los guerreros Z:
los ataques eran desviados por la piel de los Litpers,
los golpes ni siquiera los notaban y para producirles
un daño insignificante, ellos acababan con
heridas sangrantes y terribles golpes.
Krilin estaba golpeando inútilmente a uno
de los monstruos cuando otro lo derribó con
una de sus colas y lo lanzó a estrellarse contra
el piso. El guerrero aún no lograba recuperarse
de aquél ataque cuando ambos colosos se fueron
contra él con las fauces abiertas. Goku notó
lo que pasaba pero estaba rodeado por aquellas criaturas
y no podía librares de ellas para ir en ayuda
de su amigo.
Goku: ¡¡¡KRILIN!!!
Pero cuando todo indicaba que el final de Krilin
había llegado, dos poderosos ataques impactaron
contra los Litpers que lo habían cercado. La
energía de aquellos ataques había deslumbrado
a Krilin pero cuando finalmente su visión se
aclaró se encontró con que #18 se encontraba
a su lado.
#18: ¿Estás bien?- le preguntó
sin verlo pues estaba centrada atacando a las criaturas
para evitar que se le acercaran de nuevo.
Krilin: ¡#18!, ¿qué haces aquí?
#18: Evitando que te maten. Yo también soy
una guerrera y ya me cansé de quedarme esperando.
Krilin: ¿Pero y Maron?
#18: Milk y Bulma cuidarán de ella, tú
céntrate en el ataque.
Krilin se puso de pie agradecido con su esposa.
Reunió energía para crear un Kien-zan
(o como se escriba :-p) pero este ataque fue detenido
por la piel de los Litpers sin causarles mayores heridas
para frustración de los guerreros.
Majin Boo había llegado con #18 y ahora se
encontraba combatiendo al lado de los guerreros, pero
ni siquiera su técnica especial para convertir
a su oponente en dulce daba resultado contra aquellas
bestias, ya que así como su piel repelía
los ataques, también podía repeler la
magia, pues habían sido creados por una poderosa
hechicera.
En medio de la pelea, un poderoso ataque impactó
contra uno de los Litpers que por poco toma a Yamcha
desprevenido. Él se volteó hacia quien
lo había ayudado y se sorprendió bastante
al descubrir que se trataba de Ten Shin Han.
Yamcha: ¡Ten Shin Han!- exclamó feliz
de ver a su antiguo amigo, quien se limitó
a hacer un saludo con la mano y de inmediato se unió
en la lucha contra las infernales criaturas de las
tinieblas.
En otro lugar del planeta Tierra, una máscara
plateada salió volando cuando su dueño
recibió de lleno un poderoso ataque que su
oponente había creado. La máscara cayó
y fue a perderse entre las arenas rojizas del desierto
en el que tenía lugar el combate. Azrael se
quitó del rostro algunos cabellos y observó
furioso a su contrincante, quien respiraba agitadamente.
El guerrero de la muerte sonrió burlonamente
al darse cuanta de que su rival comenzaba a cansarse.
Azrael: ¿Qué ocurre Pariel? ¿Tan
rápido te has cansado? Me decepcionas- comentó
fríamente- Pero ni hablar, después de
todo recibiste una herida que debió haber sido
mortal, supongo que aún no recuperas todas
tus energías y es una pena
porque quería
jugar un poco más antes de llevarte ante la
Emperatriz.
Pariel: Aún tengo la energía suficiente
para borrarte esa sonrisa- comentó molesto
pero sin poder dejar de respirar agitadamente.
Azrael sonrió fríamente y le hizo
una seña a su oponente para indicarle que continuara
con su ataque. Pariel volvió a aumentar su
ki un poco más y se lanzó contra Azrael
para tratar de asestarle un puñetazo en la
cara, pero el guerrero consiguió esquivarlo
y le asestó una patada en el abdomen dejándolo
sin aliento, pero reponiéndose de aquél
ataque, Pariel regresó al ataque y ambos guerreros
desaparecieron por los cielos debido a la velocidad
con la que se estaban desplazando.
Laylahel los observaba desde el suelo sin perder
de vista ninguno de sus movimientos. Ella sabía
que Pariel aún no estaba en óptimas
condiciones debido a la herida que Asbeel le había
hecho con anterioridad, pues a pesar de que Boo la
había cerrado el joven no había tenido
tiempo de recuperarse del todo; sin embargo, la joven
también era consciente de que su intervención
sólo conseguiría molestar al chico,
así que se mantenía expectante, pero
preparada para intervenir en cuanto fuera necesario.
Azrael: ¿Cuánto crees que los guerreros
que protegen este planeta resistan contra los Litpers?-
le preguntó maliciosamente a su rival sin dejarse
de mover ambos a gran velocidad intercambiando golpes-
Puedo sentir la presencia de 10 guerreros, por lo
que les tocará un Litper a cada guerrero ya
que la Emperatriz envió 10. Debo admitir que
me pareció una exageración ya que dudo
mucho que esos inútiles puedan derrotar ni
tan siquiera a una de las creaciones de mi Señora.
Pariel no respondió pero Azrael pudo sentir
cómo el ki del chico se incrementaba por el
enojo que aquél comentario le había
producido.
Azrael: Seamos realistas, Pariel. Nadie ha derrotado
a un Litper nunca. Son indestructibles y no se detendrán
hasta acabar con este miserable planeta y todo lo
que en él existe.
Pariel respondió con un poderoso Neo Big
Bang que lanzó a Azrael a estrellarse contra
el suelo pues no había esperado que aquél
ataque fuera tan fuerte. Furioso, Azrael incrementó
violentamente su ki y se lanzó contra su contrincante.
Pariel sintió que sus brazos se quemaban cuando
los usó para defenderse de la embestida de
Azrael, era como si el guerrero de la muerte irradiara
fuego, nunca antes lo había visto pelear de
ese modo pues nunca antes había necesitado
hacerlo.
Azrael: ¡¡¡FIRE STORM!!!- gritó
a la vez que de sus manos surgían enormes lenguas
de fuego.
Laylahel observó aterrada cómo el
ataque de Azrael parecía engullirse a Pariel
y al mismo tiempo un recuerdo golpeó su mente,
el mismo recuerdo que había tenido cuando hablaba
con Gohan en el refugio de la Corporación Cápsula,
aquél día en el que una niña
llamada Izuna y un niño llamado Trunks habían
conocido a otro chico que los había ayudado
a librarse de un gigantesco monstruo, no con energía
cualquiera, sino con fuego, fuego que surgía
de sus manos. Sin embargo, los recuerdos de la chica
fueron interrumpidos cuando el cuerpo malherido de
Pariel se impactó a gran velocidad contra el
árido suelo. Laylahel corrió a su lado.
Laylahel: ¿Estás bien?- le preguntó
angustiada a la vez que lo sujetaba con cuidado.
El rostro de Pariel estaba negro por el ataque que
acababa de recibir. Con algo de dificultad, el joven
abrió los ojos y observó a la chica
que lo llamaba preocupada.
Pariel: Ahora sé lo que sintieron los rebeldes
de Yarg- susurró ahogadamente y Laylahel entendió
que se refería al día en que Azrael
le había prendido fuego al refugio de los rebeldes
de un pequeño planeta que ya se encontraba
sumido en las sombras.
Azrael: ¡Pero qué tiernos se ven así!-
exclamó sarcásticamente descendiendo
sin prisa al lado de sus antiguos camaradas.
Pariel se sacudió las cenizas del rostro
y se levantó tambaleante pero Laylahel se interpuso
entre ambos chicos.
Laylahel: Creo que es hora de un cambio.
Azrael: Como gustes- respondió sin inmutarse-
Pero no pienses que te tendré piedad.
Laylahel: No necesito tu piedad- contestó
secamente mientras su ki se incrementaba haciendo
que sus largos cabellos ondearan tras ella.
Pariel: Espera, yo aún puedo pelear- dijo
tratando de detener a su amiga pero ella lo vio fríamente.
Laylahel: Es mi turno, así que mientras descansa-
exclamó a la vez que su mirada se suavizaba
y Pariel entendió que la joven estaba consciente
de que Azrael le llevaba ventaja- Yo haré lo
que pueda para que tú te tomes un respiro-
agregó dándole la espalda a Azrael para
quedar de frente a Pariel- El fuego es muy poderoso
incluso para los Litpers- susurró viendo significativamente
a su amigo y sin esperar su reacción se lanzó
velozmente contra Azrael.
Los dos jóvenes no tardaron en enfrascarse
en un feroz combate. Pariel los observaba con las
palabras de Laylahel resonando en su mente. No estaba
seguro de lo que había querido decirle pero
sin duda era algo importante. ¿Qué relación
había entre el fuego y los Litpers? Esas criaturas
ni siquiera debían conocer el fuego, ya que
este prácticamente no existía en la
fría y oscura Dimensión de las Tinieblas,
pero él había visto fuego en aquél
lugar, el fuego que emanaba de las manos de Azrael
y los Litpers también lo conocían, no
podían verlo pues eran ciegos, pero sentían
su calor y no lo soportaban; su piel resistía
poderosos ataques pero algo tenía el fuego
que los alteraba.
Pariel: El fuego se usa para purificar- pensó
en voz alta recordando lo que alguien le había
dicho alguna vez, aunque no recordaba quién
ni cuándo- Si hay luz debe haber sombra
pero el fuego transmite luz y calor
el fuego
puede acabar con todo para que posteriormente se renueve
El joven se sintió eufórico al entender
lo que su amiga había querido decirle y sin
pensarlo dos veces se elevó velozmente por
los aires y se alejó en dirección de
donde se encontraban las presencias de los guerreros.
Azrael lo observó alejarse e intentó
ir tras él pero Laylahel se interpuso en su
camino.
Laylahel: Tu pelea es conmigo, ¿recuerdas?
No te preocupes, sabes que Pariel volverá,
no aceptará que tú lo hayas derrotado
y volverá para pedirte la revancha. Pero mientras
Azrael aún seguía con la vista fija
en Pariel y apenas y tuvo tiempo de reaccionar ante
el golpe que Laylahel le había arrojado. El
guerrero de la muerte sonrió fríamente.
Azrael: Necesitarás más que eso para
derrotarme, pero bueno, acabaré contigo
y luego iré por Pariel.
Mientras la pelea entre Azrael y Laylahel continuaba,
el más joven de los jueces de Érebo
volaba lo más aprisa que podía. No le
importaban las heridas que tenía ni el cansancio,
sólo tenía en mente llevarles una importante
noticia a los guerreros que protegían aquél
pequeño planeta. Minutos después, un
espantoso rugido hizo que el joven aguzara sus sentidos
al comprender que se acercaba a su destino.
Goku y Vegeta habían conseguido derribar
a uno de los Litpers y este había caído
y se había convertido en un montón de
tierra muy negra. Los dos guerreros tenían
en aquellos momentos el cabello largo y dorado y sus
cejas habían desaparecido de su rostro, estaban
cansados pero aún les quedaba mucho por hacer.
Gohan por su parte tenía los cabellos dorados
también y golpeaba sin piedad a uno de los
monstruos por todo su enorme cuerpo y finalmente parecía
estar logrando debilitarlo. Goten, Picolo, Yamcha,
Ten y Krilin lanzaban sin descanso sus mejores técnicas
contra otros de los Litpers mientras #18 le daba infructuosas
patadas a otro más y Boo luchaba en aquellos
momentos por salir de las fauces de una de las bestias
que amenazaba con tragárselo.
Pariel se quedó flotando sobre el campo de
batalla viendo los intentos de los guerreros por frenar
a las bestias de las tinieblas. Sin perder tiempo,
el joven buscó con la mirada algo que sirviera
a sus propósitos y finalmente lanzó
un energy-ha contra un enorme árbol, el cual
cayó sobre un Litper que justo en ese momento
se iba sobre Goten y Yamcha. El ataque del joven hizo
que el árbol se prendiera en llamas y la bestia
a la que le había caído comenzó
a gemir grotescamente mientras intentaba con desesperación
librarse del fuego que ahora se extendía por
sus extremidades. Los guerreros Z observaron atónitos
aquél macabro espectáculo.
Gohan: No soportan el fuego- musitó sin poder
creer lo que sus ojos veían.
Goku y Vegeta observaron agradecidos al joven vestido
de negro que aún flotaba sobre ellos.
Goku: ¡Muchachos, hagamos una hoguera!- exclamó
a la vez que utilizaba su ki para prender un arbusto.
En pocos minutos, una enorme hoguera ardía
en aquél lugar y unos espantosos rugidos llenaban
el aire mientras los Litpers trataban de escapar,
pero los guerreros Z los rodearon con árboles
y arbustos que ardían sin cesar y estaban atrapados
entre las llamas. Para cerciorarse de que terminaban
completamente su trabajo Goku y Vegeta lanzaron un
Kame Hame Ha y un Big Bang Atack contra los Litpers
reuniendo todas sus energías; los demás
guerreros se les unieron utilizando sus mejores técnicas
y hubo una enorme explosión.
Cuando el ambiente se despejó, un enorme cráter
ocupaba el área en el que antes hubieran estado
los Litpers y la hoguera. Unas cuantas llamas aún
ardían en el fondo, pero esa área prácticamente
había desaparecido por el poder los guerreros,
quienes ahora flotaban junto a un joven vestido completamente
de negro.
Goku: ¡¡¡Qué bien, por fin
los derrotamos!!!- exclamó alegremente a la
vez que su cabello se encogía y volvía
a ser negro, lo mismo que el cabello de Vegeta.
Goten: ¿Por qué no nos dijiste antes
la forma de destruirlos?- le reprochó al recién
llegado.
Sin embargo, Pariel no contestó, su mirada
estaba fija en el enorme cráter bajo sus pies.
Pariel: ¿Cuántos Litpers eran?- preguntó
con voz un tanto preocupada.
Los guerreros intercambiaron miradas sin estar muy
seguros de la respuesta, pues en medio de tantos líos
con aquellas criaturas lo último en lo que
hubieran pensado era en contarlos.
Picolo: Eran 8- contestó luego de reflexionar
la pregunta y el rostro de Pariel se mostró
entonces verdaderamente preocupado.
Vegeta: ¿Qué ocurre?
Pariel: Que debían haber sido 10.
Los guerreros se sorprendieron al escuchar aquello.
¿Dónde estaban las 2 bestias faltantes?
Gohan: ¿Y si están en la ciudad?- preguntó
angustiado al pensar en su familia y en las demás
personas que se encontraban en el refugio.
Goku: Será mejor que Goten y tú vayan
a cerciorarse. De cualquier forma ya saben cómo
enfrentarlos. Mientras nosotros echaremos un vistazo
por todo el planeta para ver si los encontramos.
Todos se mostraron de acuerdo, salvo el joven de
negro que dirigía su mirada hacia un punto
en el horizonte.
Vegeta: ¿Sabes dónde están los
monstruos que faltan?- le preguntó al joven.
Pariel: Espero que no- se limitó a responder
a la vez que reunía su ki y se alejaba velozmente
dejando confundidos a los demás guerreros.
Picolo: Mejor vayan con él- les dijo a Goku
y a Vegeta- Nosotros nos encargaremos de buscar esas
cosas como habíamos acordado.
Todos se mostraron conformes, así que Goku
y Vegeta se dirigieron en la misma dirección
que Pariel, mientras los demás se dirigían
a los puntos que habían acordado.
Pariel volaba lo más aprisa que su cansado
cuerpo le permitía. Tenía un mal presentimiento
sobre los Litpers que faltaban. Azrael había
dicho que eran 10, pero sólo 8 se habían
enfrentado con los guerreros Z. Estaba seguro de que
ni siquiera Azrael conocía la estrategia de
la Emperatriz y eso no le agradaba nada en absoluto.
Goku y Vegeta apenas y lograban seguirle el paso
(o mejor dicho, el vuelo) al joven, quien a pesar
de estar agotado había reunido fuerzas de su
preocupación. Los cabellos negros del chico
ondeaban al viento mientras él se desplazaba
velozmente por los aires, pero después de un
rato de camino su velocidad fue disminuyendo poco
a poco a la vez que descendía a tierra firme.
Los saiyaijins puros lo imitaron unos metros atrás
de él.
Mientras descendían, los 3 guerreros pudieron
sentir 2 poderosas presencias que colisionaban en
aquél lugar. Hubo una enorme explosión
y un profundo cráter apareció no muy
lejos de donde los recién llegados acababan
de aterrizar. Pariel corrió hacia allí
y en el fondo del boquete pudo ver a una malherida
joven con la ropa rasgada y el cuerpo cubierto de
heridas y algunas quemaduras.
Pariel: ¡¡¡Laylahel!!!- gritó
a la vez que se dejaba caer en el cráter para
auxiliar a la chica.
El chico sujetó con cuidado a su amiga llamándola
para hacerla reaccionar pero ella no respondía.
Goku y Vegeta se limitaban a observar la escena desde
el borde del cráter en el que los dos jóvenes
se encontraban. Lenta y sigilosamente, una figura
de negro descendió hasta el borde del lado
opuesto al que se encontraban los saiyaijins. Pariel
observó furioso a aquél sujeto y Vegeta
pudo notar claramente cómo su ki se elevaba,
un ki que desde un principio le había parecido
el de un saiyaijin pero que no había podido
identificar.
Azrael observaba a sus compañeros en silencio.
Su mirada era seria, pero si alguien le hubiera puesto
atención a su mirada hubiera notado que muy
en el fondo mostraba un profundo pesar.
Azrael: Yo le advertí que no le tendría
piedad- dijo secamente ante la mirada que Pariel le
dirigió.
Pariel: Maldito infeliz- balbuceó poniéndose
en pie con el cuerpo de Laylahel en brazos.
Pariel salió flotando del cráter cargando
a la joven y se paró frente a Azrael. El guerrero
de la muerte pudo sentir la furia que ahora fortalecía
a su compañero y mientras ambos se sostenían
la mirada casi estuvo seguro de haber percibido un
destello dorado en los cabellos del joven y un extraño
brillo en su mirada. Goku y Vegeta también
lo sintieron, ese no era el mismo ki del juez de Érebo,
ahora era completamente evidente que se trataba de
un saiyaijin. En su interior, Azrael deseó
que Pariel pudiera derrotarlo.
Azrael: ¿Listo para continuar?
Pariel: Cuando quieras- contestó secamente.
El joven de ojos azules dejó con cuidado
el cuerpo de Laylahel en las arenas rojizas que se
extendían a sus pies y de nuevo encaró
a Azrael. El guerrero de la muerte le sostuvo la mirada
por un rato y luego dirigió su vista hacia
Goku y Vegeta, que no se habían movido de su
lugar.
Azrael: Laylahel se queda aquí- les dijo en
tono autoritario- Si se la llevan iré a buscarla
y no dudaré en destruir medio planeta para
dar con ella.
Los dos saiyaijin iban a discutirle algo pero Pariel
los detuvo con un gesto.
Pariel: Será mejor que le hagan caso. De cualquier
forma
voy a derrotarlo y entonces ya podremos
encargarnos de Izuna.
Azrael: ¿Así que crees que podrás
derrotarme? ¿Y quién diablos se supone
que es "Izuna"?
Pariel sonrió despectivamente dirigiéndole
una fría mirada al guerrero.
Pariel: Izuna es la persona que creyó en los
desvaríos de una mente confundida. Es la misma
persona que aún guarda la esperanza de encontrar
de nuevo a Saga y es por ella por quien voy a derrotarte.
Saga
¿Por qué ese nombre le
era tan familiar al guerrero de ojos grises? ¡Cuánto
deseaba creerles! Ellos eran sus camaradas, sus amigos
sus hermanos. Lo último que deseaba era eliminarlos
o ayudar a acabar con ellos, pero tenía que
hacerlo, DEBÍA hacerlo.
Azrael: ¡Ya no digas tonterías! Mejor
prepárate para el combate- dijo adoptando una
posición de combate- "Con suerte- pensó-
cumplirás tus objetivos y yo no tendré
que entregarlos a la Emperatriz".
Pero sin importar lo que pensara, Azrael debía
cumplir las órdenes de su Señora, así
que se enfrascó de nuevo en un terrible combate
contra Pariel.
Goku y Vegeta observaban atónitos el gran
poder que desplegaban los jóvenes guerreros
moviéndose a gran velocidad por los cielos
y destruyendo de tiempo en tiempo alguna montaña
que se había cruzado en su camino o creando
cráteres a lo largo del desierto sobre el que
combatían. Ambos saiyaijin se encontraban con
la mirada en el firmamento aún al pie del cráter,
pero estaban tan centrados en la pelea que no notaron
que el fondo del mismo ya no estaba formado por arenas
rojas sino que ahora se abría hacia un profundo
abismo negro.
Azrael: Eres formidable- le dijo a su rival a la
vez que evitaba uno de sus golpes- Lástima
que hayas decidido cambiarte de bando.
Pariel contestó lanzándole un energy-ha
a su oponente, estaba completamente centrado en el
combate y Azrael podía sentir su furia. El
joven de ojos grises no podía negar que en
su interior deseaba cada vez con más fuerza
ser derrotado por su compañero, pero no podía
dejarlo ganar, simplemente no podía hacerlo.
Azrael: ¡¡¡FIRE STORM!!!- gritó
haciendo surgir de nuevo lenguas de fuego de sus manos.
Pariel: ¡¡¡NEO BIG BANG!!!- respondió
creando un poderoso ataque.
Ambas técnicas chocaron mientras sus creadores
reunían todas sus energías para no ceder
ante el ataque del otro.
Azrael/Pariel: ¡¡¡AAAAAHHHHHH!!!!
Goku y Vegeta apenas y tuvieron tiempo de prepararse
para resistir la ola expansiva que aquél ataque
había producido y aún así no
pudieron evitar ser empujados varios metros por la
gran cantidad de energía que estaba siendo
liberada en aquél lugar. Goku observó
que el cuerpo de Laylahel no tardaría en salir
volando así que se teletransportó a
su lado para poder sujetarla, sin embargo, el resplandor
producido por la enorme explosión que los jóvenes
guerreros habían provocado le impidió
ver que el abismo en el cráter se hacía
cada vez más grande.
Cuando las técnicas de los dos jueces de
Érebo chocaron produjeron una terrible explosión.
Los guerreros Z se encontraban dispersos por el mundo,
pero aún así todos pudieron sentir aquél
despliegue inverosímil de poderes y a muchos
kilómetros de donde se libraba la pelea, numerosas
personas pudieron ver el resplandor producido por
la explosión.
Azrael sintió cómo su cuerpo era despedido
por los aires a tal velocidad que atravesó
una montaña y la hizo añicos. Al mismo
tiempo, pero en la dirección opuesta, Pariel
fue arrojado contra un montículo rocoso creando
un profundo cráter al caer. Rocas, arena y
escombros salieron disparados en todas direcciones
como misiles y Goku y Vegeta se vieron en problemas
para esquivarlos. Una densa nube de polvo lo cubrió
todo nublando la visibilidad mientras poco a poco
la calma volvía a reinar en el campo de batalla.
Goku abrió sus ojos después de cerrarlos
para evitar que la arena entrara en ellos y descubrió
que la explosión lo había desplazado
una gran distancia de donde se encontraba originalmente;
aún sujetaba con cuidado el cuerpo de Laylahel,
pero la chica no parecía haber notado nada
de lo que había ocurrido.
Goku: ¡¡¡Vegeta!!!- gritó
tratando de localizar a su amigo, pues no podía
verlo con el polvo flotando por todos lados- ¡¡¡¿Estás
bien?!!!
No hubo respuesta, pero a medida que el ambiente
se despejaba, Goku pudo ver que unas piedras salían
volando hacia arriba y alguien, con un llamativo peinado,
salía de debajo de ellas.
Vegeta: ¡¡¡¿En qué
rayos están pensando esos mocosos?!!! ¡¡Pudieron
haber destruido la Tierra con semejantes ataques!!-
exclamó molesto, pero Goku notó que
buscaba algo con la mirada.
Sin decir nada más, Vegeta salió volando
y Goku lo siguió tras depositar el cuerpo de
Laylahel en el suelo. Mientras ambos guerreros se
dirigían hacia donde Pariel había caído,
algunas sombras emergieron de un abismo negro del
que nadie se había percatado aún.
Vegeta descendió cerca de uno de los cráteres
que los muchachos habían creado durante su
pelea y se dejó caer dentro. Allí, un
chico vestido de negro se encontraba inconsciente
y con el cuerpo lastimado. El príncipe de los
saiyaijin lo sujetó con cuidado.
Vegeta: Trunks- lo llamó a la vez que lo movía
suavemente- ¿Puedes oírme?
El joven abrió lentamente sus ojos azules
y observó al saiya con mirada confundida.
Pariel: ¿Hasta
cuándo entenderás
que
que mi nombre
es
es Pariel?-
musitó con dificultad.
Vegeta sonrió levemente, pues sin duda si
el chico tenía ánimos para debatir cuál
era su nombre no podía estar tan grave. Pariel
le devolvió una débil sonrisa.
Pariel: ¿Qué
qué pasó
con
Azrael?- preguntó cerrando sus ojos.
Goku observó en derredor buscando al otro
guerrero, pero antes de que pudiera localizarlo, un
espantoso rugido hizo que él y Vegeta se estremecieran.
Goku: Son esos monstruos- musitó preocupado.
Para sorpresa de los saiya, Pariel sonrió
débilmente.
Pariel: Lo sabía- balbuceó con amargura
antes de perder de nuevo el conocimiento aún
en brazos de Vegeta.
Dos enormes criaturas de enormes cabezas y dos colas
salieron rugiendo ferozmente de uno de los cráteres
que ahora adornaban aquél desierto. Vegeta
depositó con cuidado el cuerpo del joven en
el suelo y, tras intercambiar miradas con Goku, ambos
guerreros se transformaron en súper saiyaijin
y se prepararon para hacerles frente a los Litpers.
Goku: Suerte que estamos en un desierto- comentó
observando a su alrededor- Podremos enfrentarlos sin
problemas si creamos una hoguera como la vez anterior.
Vegeta: Eso ya lo sé Kakaroto, así
que no te hagas el listo conmigo. ¡Acabemos
de una vez con estas sabandijas!
Goku asintió y los dos saiya se fueron sobre
los Litpers a la vez que lanzaban energy-has a su
alrededor para incendiar algunos arbustos y acorralar
a las bestias. Pero mientras ellos estaban ocupados
con los monstruos, una de las sombras que habían
emergido del abismo antes que los Litpers se encontraba
ahora al lado de Azrael.
-Despierta bello durmiente- le dijo con sorna a la
vez que le propinaba una patada.
El joven se quejó ante el golpe a la vez
que abría sus ojos con algo de dificultad para
encontrarse con un sujeto de cabellos rojos y la cara
llena de cicatrices frente a él.
Azrael: Asbeel
- musitó con dificultad
pero viendo con odio al recién llegado.
Asbeel sonrió despectivamente ante la mirada
que el chico le dirigió.
Asbeel: Más te vale ponerte en pie de una
buena vez, aún tenemos cosas por hacer- exclamó
autoritariamente.
Azrael: ¿De qué hablas?- preguntó
confundido- ¿Qué pasó con Pariel
y con Laylahel?
Asbeel respondió con una maliciosa sonrisa
y entonces Azrael notó unas sombras tras el
guerrero. Le tomó unos segundos al joven entender
que se trataba de guerreros de la Emperatriz y no
pudo menos que sorprenderse al notar que sujetaban
a sus dos compañeros, ambos inconscientes.
En su interior, sintió una profunda decepción
al comprender que su Señora había logrado
sus objetivos y él la había ayudado
a conseguirlo.
Asbeel: Hiciste un buen trabajo, Azrael- dijo aún
con una perversa sonrisa grabada en el rostro- Ya
es hora de terminarlo.
Azrael observó interrogante a su interlocutor,
pero obtuvo la respuesta a sus dudas cuando otros
guerreros de la Emperatriz lo sujetaron con fuerza
por la espalda.
Azrael: ¿Qué significa esto?- inquirió
tratando de soltarse- Tú sabes que yo le soy
fiel a la Emperatriz Érebo, no tienes por qué
tratarme de este modo.
Asbeel: ¡Mi querido e ingenuo Azrael!- exclamó
con voz burlona- La Emperatriz en persona pidió
que te diéramos este trato especial. Verás
mi estimado muchacho, ustedes finalmente entenderán
las verdaderas intenciones de nuestra Señora.
El joven de ojos grises sintió como si le
hubieran derramado un balde de agua fría encima.
Asbeel y los demás guerreros lo arrastraban
hacia el oscuro abismo junto con sus compañeros
y ninguno tenía energías para defenderse,
las habían usado todas combatiendo entre ellos.
Mientras se sumía de nuevo en la oscuridad,
Azrael entendió que había cometido un
gravísimo error, pero ya era muy tarde para
corregirlo
Minutos después, en el desierto de arenas
rojizas, un nuevo cráter señalaba la
tumba de los dos últimos Litpers de la hechicera
Érebo y Goku y Vegeta flotaban sobre él
tranquilamente. Los guerreros sintieron las presencias
de sus amigos que acercaban a donde ellos se encontraban
y pronto estaban todos reunidos.
Goku: ¡¡¡Hola!!!- los saludó
al verlos acercarse- Encontramos a los monstruos restantes
y ya nos encargamos de ellos.
Gohan: ¡Qué bien, esa es una gran noticia!
Goten: ¿Y qué pasó con Trunks
y los jueces de Érebo?
Goku: Ah, pues estuvieron peleando entre ellos y
acabaron los 3 fuera de combate.
Picolo: ¿Y dónde están ahora?-
preguntó viendo a su alrededor.
Goku y Vegeta intercambiaron miradas y los dos se
pusieron a buscar a los jóvenes con la mirada,
pero no había rastro de ellos.
Vegeta: No puede ser, estaban inconscientes, no pudieron
haberse marchado.
Todos los guerreros Z se pusieron a buscar a los
jóvenes jueces por el lugar, pero no había
señal de ellos por ninguna parte, parecía
como si la tierra se los hubiera tragado, aunque ellos
sabían que quizás lo que se los había
tragado había sido la oscuridad
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