| Capítulo 1
Después de la pelea contra Majin Boo, en
la Tierra pasaron algunos meses de paz para los guerreros
Z. Todos los habitantes del planeta llevaban sus vidas
normales, incluso los saiyaijin. Pero mientras la
tranquilidad reinaba en el planeta azul, una misteriosa
nave se acercaba lentamente.
Aquella nave no era muy grande, sólo era
tripulada por 5 sujetos malencarados que veían
la Tierra con una sonrisa maligna en sus rostros.
Todos llevaban en sus ropas el mismo signo: un dragón
negro enroscado alrededor de 3 estrellas del mismo
color.
Sujeto 1: (Éste era un tipo enorme con un
aspecto semejante al de un reptil de color rojo) Así
que ese es el planeta Tierra- exclamó viendo
con desprecio el pequeño planeta -No me parece
la gran cosa.
Tres de sus compañeros estuvieron de acuerdo
con él. Dos eran muy bajos y delgados, con
la piel escamosa de color azul y los cabellos blancos;
el otro era muy alto y flacucho y su piel era amarillenta.
Sólo el que parecía el más experimentado
de los viajeros, que era muy parecido a un ser humano
de estatura media pero con la piel azulada, no pareció
de acuerdo con sus camaradas.
Sujeto: Tú sabes bien cuáles son las
órdenes de nuestra señora, Zah- reprendió
a su compañero - Nosotros no somos nadie para
juzgar sus decisiones.
El enorme Zah se quedó en silencio mientras
la nave entraba en la atmósfera terrestre.
Mientras tanto en la Tierra
En el templo Sagrado, Picolo abrió los ojos
bruscamente, unas presencias malignas habían
hecho que se olvidara por completo de su meditación.
Aún estaba tratando de descubrir a quiénes
pertenecían cuando Goku apareció a su
lado acompañado por sus dos hijos.
Goku: Hola Picolo- saludó al namekusei- Parece
que nuestro tiempo de descanso ha terminado.
Picolo asintió por toda respuesta y Goku
sonrió.
Goku: ¡Qué bien! Ya me estaba aburriendo.
El namekusei observó al saiya con una gota
de sudor en el rostro.
Gohan: Disculpe señor Picolo, ¿sabe
a quién pertenecen esas presencias?
Picolo: No, lo ignoro, pero pronto lo sabremos. Se
están deteniendo muy cerca de la Capital del
Oeste.
Goku: ¡Perfecto! Pues vamos hacia allá,
seguramente Vegeta ya ha de ir en camino.
Goku se concentró en aquellas presencias
que le resultaban desconocidas y se teletransportó
con los demás hacia el lugar en el que se encontraba.
En un abrir y cerrar de ojos, él, sus hijos
y Picolo se encontraron en las afueras de la Capital
del Oeste, en un extenso campo; frente a ellos se
encontraba una extraña nave que acababa de
aterrizar; las puertas de ésta aún no
se abrían cuando Goku sintió unas presencias
familiares que llegaban a la zona, se trataba de Vegeta,
Trunks y Krilin.
Goku: Qué bueno que ya estés aquí
Vegeta y ustedes también Trunks y Krilin.
Krilin: Hola chicos- saludó amablemente a
sus amigos- Me encontraba visitando a Bulma cuando
sentimos esas presencias y venimos a investigar de
qué se trataba.
Vegeta: ¿Quiénes son estos sujetos?-
exclamó con su habitual tono.
Goku: Lo ignoro, pero pronto lo sabremos.
Goku acababa de decir esto cuando la puerta de la
nave se abrió y sus tripulantes aparecieron
frente a ellos. Los 5 observaron a los guerreros Z
con algo de sorpresa pues no esperaban semejante comitiva
de bienvenida.
Zah: Pero miren nada más, los saiyaijin en
persona vinieron a recibirnos.
Esta vez fueron los guerreros Z los sorprendidos,
pues evidentemente aquellos sujetos sabían
con quiénes estaban tratando.
Goku: ¿Y se puede saber quiénes son
ustedes?- les preguntó amigablemente.
Los 5 sujetos intercambiaron miradas entre ellos
y finalmente el tipo de piel azulada se adelantó
hacia los guerreros
Sujeto: Mi nombre es Nelap y soy uno de los mensajeros
de la Emperatriz Érebo. Estos son mis compañeros:
Zah, Ceo (el de piel amarillenta), Not y Lot (los
pequeños seres azules). Fuimos enviados a la
Tierra a traer el mensaje de su majestad.
Picolo: ¿Y qué mensaje es ese?- preguntó
viendo inquisitivamente a sus interlocutores, algo
había en ellos que le daba muy mala espina.
Nelap: Ríndanse ante su majestad, la emperatriz
Érebo y júrenle lealtad eterna.
Vegeta: ¡No me digas, sabandija! ¿Y
se puede saber quién esa supuesta emperatriz
de pacotilla?
Zah: ¡No te atrevas a insultar a nuestra señora!
Ella es la reina de las colonias de Eh y la futura
dueña de todo el universo.
Ante semejante afirmación Vegeta soltó
una carcajada.
Vegeta: ¿Así que la dueña del
universo? ¡No digas estupideces!
Nelap: Oh, pero si no son estupideces. Nuestra reina
les ofrece la oportunidad de unirse a ella y quedar
bajo el amparo de su protección, pero si ustedes
se negaran
La emperatriz se adueñará
de su planeta a la fuerza.
Vegeta: ¿Y se puede saber cómo piensa
hacer eso?
Ceo: Nos está subestimando demasiado, ese
es un error que le puede resultar muy caro.
Picolo: Pues yo creo que ustedes están subestimando
también nuestras habilidades.
Nelap: Por supuesto que no; sabemos muy bien que
el planeta Tierra es protegido por guerreros poderosos.
La señora Érebo se complacería
mucho si accedieran a unirse a ella para conquistar
juntos el universo, pero ella también cuenta
con sirvientes poderosos que están dispuestos
a dar su vida por ella.
Vegeta: ¿Y ustedes son esos poderosos sirvientes?
Nelap hizo como si no hubiera escuchado aquella
pregunta.
Nelap: Les daremos una semana para que piensen en
su respuesta. Nosotros estaremos aquí dentro
de 7 días exactamente para saber lo que han
decidido.
Krilin: No tenemos nada que pensar. La Tierra ya
tiene sus propios gobernantes y no necesita de ninguna
dictadora intergaláctica.
Nelap: Deberían pensarlo bien. La emperatriz
no dudará en eliminar a los planetas que no
juren servirle, cuenta con los medios para lograrlo,
¿no es así Not y Lot?
Por toda respuesta, los sujetos mencionados hicieron
una especie de ritual con el que se fusionaron, el
resultado fue un gigantesco ser de color azul, un
verdadero monstruo con la boca llena de colmillos
que despedía un ki impresionante.
La gigantesca criatura hizo temblar el planeta entero
con sus poderes ante los asombrados guerreros Z. Goku
y los demás ya se disponían a calmarlo
cuando Nelap tranquilizó a su compañero
y éste volvió a separarse en los dos
individuos originales.
Nelap: Ustedes no conocen nuestro verdadero potencial.
Quisiéramos explorar un poco su planeta, así
que les daremos 7 días para que piensen su
respuesta. Si aceptan, seremos muy buenos camaradas
y juntos tomaremos el control del planeta; de lo contrario,
los aniquilaremos y posteriormente nos encargaremos
de que los gobernantes de la Tierra juren lealtad
a la emperatriz Érebo.
Vegeta: ¡Malditos insectos!
Goku: No te enojes Vegeta; dejemos que hagan lo que
dicen y nos veremos en una semana.
Los guerreros Z vieron confundidos a Goku.
Gohan: Papá, no podemos confiar en estos sujetos,
no podemos permitir que anden por la Tierra como si
nada. No sabemos de lo que son capaces.
Ceo: No tienen por qué preocuparse; nuestra
señora desea este planeta lo más intacto
posible, así que no tenemos intención
de destruirlo; al menos, no aún.
Goku: Déjalos que se vayan Gohan, todo estará
bien. Además, podremos saber siempre dónde
están por su ki y si hacen algo malo iremos
a detenerlos.
Los 5 sujetos sonrieron maliciosamente por el comentario
pero ninguno repuso nada.
Goku: Bueno, entonces ya está acordado. Ustedes
viajarán por la Tierra y nos veremos en una
semana. Espero que disfruten de su estancia en nuestro
planeta.
Nelap: Los veremos en una semana, no lo olviden.
Los 5 extraterrestres subieron a su nave y se alejaron
del lugar dejando solos a unos confundidos guerreros.
Krilin: ¡¿Estás loco Goku?! ¡Cómo
pudiste permitir que se marcharan así nada
más!
Goku: No te molestes Krilin. Picolo, creo que tú
y Dende tendrán que estar muy pendientes de
lo que esos sujetos hagan, así ellos no podrán
hacer nada sin que nosotros lo sepamos.
Vegeta: Y supongo que mientras tanto nosotros entrenaremos
para enfrentarnos con esos sujetos.
Goku: ¡Exacto! Esa es la idea. Se ve que son
muy fuertes, pero en realidad no creo que tengamos
que esforzarnos demasiado para derrotarlos.
Trunks: ¿Entonces por qué no los atacamos
de una vez?
Picolo: Porque nunca está de más prepararse
lo mejor que se pueda. No hay que correr riesgos con
estos sujetos. Además, aún cuando los
derrotemos a ellos, es probable que el ejército
de la tal emperatriz venga después y hay que
estar preparados.
Goku: Bien, pues entonces nos veremos en una semana
chicos. Milk ya debe haber preparado la comida, ¿nos
vamos Gohan, Goten?
Goten: Sí, me estoy muriendo de hambre.
Gohan: Espero que todo esto acabe bien. Hay algo
que no termina de gustarme.
Y sin más, Goku y sus hijos se teletransportaron
a su casa. Vegeta y Trunks regresaron a la Corporación
Cápsula, Krilin a Kame House y Picolo al templo
Sagrado.
Durante toda la semana, los guerreros Z entrenaron
arduamente (y comieron mucho para reponer energías).
Krilin informó a Yamcha de lo ocurrido, así
que ambos se pusieron a entrenar también, aunque
los dos dudaban que tuvieran que pelear, pues probablemente
los saiyaijin resolverían el problema sin mayores
dificultades.
Goku y sus hijos entrenaban arduamente en las montañas,
para frustración de Milk, quien deseaba que
su hijo menor se pusiera a estudiar, además
de que Gohan estaba faltando a clases por el dichoso
evento.
Debido a que Gohan había faltado varios días
a la escuela, Videl fue a visitarlo y se mostró
ansiosa de poder ayudar a los guerreros, por lo que
ella y Gohan decidieron que el Gran Sayaman I y II
asistirían a la cita con los extraterrestres
para hacerles frente. Por su parte, Goku entrenaba
la mayor parte del tiempo con Goten, ya que Gohan
se desaparecía por largos ratos en sus entrenamientos
con Videl y sólo entrenaba con ellos en los
ratos en que lograba escabullirse de su amiga. Algunos
días, Trunks también entrenó
con ellos, ya que él y Goten habían
pensado que era una buena idea que Gotenks se enfrentara
con el enorme monstruo azul, pues ambos eran el resultado
de una técnica de fusión.
Vegeta por su parte continuaba con su acostumbrado
entrenamiento en la cámara de gravedad. Trunks
era su compañero de peleas la mayor parte del
tiempo, salvo cuando se escapaba para ir a entrenar
con Goten. A Bulma como a Milk no le agradaba mucho
aquella situación, pero sabía que hablar
con Vegeta era como hablar con la pared, así
que lo dejó entrenar todo lo que quería
y sólo intervenía de vez en cuando para
que el príncipe de los saiyaijin dejara descansar
a su hijo.
Picolo se preparaba en el Templo Sagrado a la vez
que con Dende vigilaban a los invasores, pero ellos
vagaban por el planeta sin causar mayores problemas,
ni siquiera parecían preocupados por entrenar,
se veían demasiado confiados, cosa que llamó
mucho la atención de los namekusei.
Los días pasaron rápidamente. Tal
y como era su costumbre, Goku decidió dedicar
el último día a descansar con su familia,
así que se fue a pescar con sus hijos y con
Trunks. A Videl no le hizo mucha gracia que Gohan
no quisiera entrenar con ella el último día,
pero entendió las razones de Goku y decidió
pasar el día descansando en su casa. Picolo
se puso a meditar para alcanzar la paz interior y
elevar su ki y Vegeta entrenó parte del día
y las últimas horas siguió el ejemplo
de Goku y se dispuso a descansar.
Y finalmente llegó el día.
A excepción de los guerreros Z, ninguno de
los terrícolas se había dado cuenta
de la llegada de los invasores, así que para
ellos aquél día era como cualquier otro.
Los guerreros, descontando a los niños, se
pararon temprano aquél día, ya estaban
listos para afrontar cualquier peligro.
Aún no amanecía cuando Bulma despertó
sobresaltada. Se encontraba sola en su dormitorio,
no se había dado cuenta cuando Vegeta se había
levantado. Su corazón latía aceleradamente
y su respiración era agitada, había
tenido una pesadilla.
Una vez que estuvo más tranquila, Bulma se
levantó y se dirigió al cuarto de su
hijo, quien aún dormía tranquilamente.
Ella no pudo evitar sonreír mientras lo veía
descansar.
Bulma: Ay, Trunks. Se ve tan tranquilo cuando duerme
que parece un angelito- pensó mientras veía
a su hijo- Lástima que la ilusión desaparece
en cuanto despierta- se dijo a sí misma a la
vez que acariciaba los cabellos de su pequeño.
Bulma veía con ternura a su hijo, pero sin
que pudiera evitarlo, su mirada pronto se volvió
de preocupación.
Bulma: No seas tonta- se dijo firmemente - Sólo
fue una pesadilla.
Ella salió de la habitación del niño
sin hacer ruido y se dispuso a prepararles el desayuno
a sus guerreros para que tuvieran muchas energías.
Aún cuando trataba de no pensar en lo que había
soñado, Bulma no podía quitarse una
idea de su mente.
Vegeta: ¿Te preocupa algo?- le preguntó
a su mujer al entrar en la cocina.
Bulma dio un respingo al escuchar la voz de Vegeta,
pues no lo había oído entrar. El príncipe
de los saiyaijin la observó confundido.
Bulma: No es nada- contestó finalmente- Sólo
que tuve una pesadilla y no me la puedo sacar de la
mente.
Vegeta: ¿Una pesadilla? ¿Qué
soñaste?
Bulma recordó en silencio su sueño,
o al menos lo intentó porque ya casi ni recordaba
lo que había soñado, sólo recordaba
con claridad los sentimientos que esa pesadilla le
habían producido.
Bulma: ¿Sus enemigos son muy fuertes?
Vegeta: Dudo que sean más fuertes que Boo
y pudimos con él. Deberías confiar más
en nosotros.
Bulma: Confío en ustedes, pero
Sólo
prométeme que cuidarás a Trunks.
Vegeta: Él ya sabe muy bien cómo cuidarse
solo, pero descuida, tendrían que matarme antes
de que permita que le pase algo.
Bulma sonrió ya más tranquila, sabía
que Vegeta hablaba en serio, pero aún había
algo que no la dejaba tranquila
El sol cada vez se encontraba más alto en
el cielo mientras la mañana avanzaba
y los guerreros Z ya estaban verdaderamente fastidiados.
Aquella mañana, Goku, Vegeta, sus respectivos
hijos, Picolo, Krilin, Yamcha y Videl se habían
reunido en el lugar en el que se encontraran por primera
vez con los extraterrestres, pero no había
ni rastro de ellos por ninguna parte.
Goku: ¡Ahhh! ¿Qué esos tipos
no piensan aparecerse nunca?
Picolo: Estuvieron muy tranquilos toda la semana
explorando la Tierra; no parecían ni remotamente
preocupados por nuestro encuentro.
Vegeta: Esas sabandijas no saben con quiénes
se están metiendo, seguramente están
buscando el modo de huir a la batalla.
Sin embargo, justo en ese momento los guerreros
pudieron sentir que las presencias de sus enemigos
se acercaban a gran velocidad.
Pronto los guerreros de la emperatriz Érebo
estaban frente a los guerreros Z dispuestos a empezar
la batalla.
Nelap: ¿Y bien?- les preguntó a los
guerreros- ¿Ya han tomado una decisión?
Picolo: La tomamos desde la primera vez que nos vimos.
Los extraterrestres sonrieron malignamente ante
tal respuesta.
Zah: Pues entonces habrá que convencerlos
por las malas.
Y diciendo esto, el enorme reptil aumentó
violentamente su ki. Al mismo tiempo, Not y Lot se
fusionaron y Ceo y Nelap también dejaron salir
su poder para empezar la batalla. Por toda respuesta,
los guerreros Z también adoptaron su posición
de batalla haciendo aumentar su ki y los pequeños
se fusionaron dando lugar a Gotenks.
Y la lucha dio inicio:
Gotenks fue el primero en lanzarse contra el enorme
monstruo nacido de la fusión de Not y Lot;
Gohan y Videl, ataviados cada uno como el gran sayaman
I y II, recibieron el embate del enorme Zah; Ceo se
lanzó contra Yamcha y Krilin; y Nelap quedó
frente a Goku, Vegeta y Picolo.
Picolo: ¿No crees que eran muy pocos para
invadir un planeta?- le dijo a Nelap, quien parecía
indefenso frente a los saiyaijin y el namekusei.
Nelap: No, todo está saliendo tal y como esperábamos.
Sólo observen.
Los 3 guerreros voltearon hacia las batallas que
sus amigos estaban librando, justo en ese instante,
Gotenks utilizaba su ataque kamikase de los súper
fantasmas para enfrentarse con su adversario; Gohan
y Videl intercambiaban golpes a gran velocidad con
Zah; y Krilin y Yamcha se protegían de los
ataques de Ceo a la vez que le propinaban puñetazos,
patadas y unos cuantos energy ha.
Zah sujetó a Videl y la lanzó contra
un árbol, lo que hizo enojar a Gohan, así
que aumentó su ki notablemente y siguió
luchando con su adversario. Por otro lado, el monstruo
con el que luchaba Gotenks estaba haciendo temblar
la tierra y enormes grietas abrieron el suelo, al
notar esto, Goku no pudo evitar mirar hacia el lugar
en el que se encontraba la Capital del Oeste y muchas
otras pequeñas poblaciones antes de ella.
Goku: Esto no está bien, estamos combatiendo
en un lugar poco conveniente.
Vegeta y Picolo entendieron la preocupación
de Goku, pero para su sorpresa, fue Nelap quien tomó
la inicativa.
Nelap: ¡Ey, recuerden que la emperatriz aún
no da la orden de destruir este planeta! Hay que cambiar
el lugar de la pelea.
Sus compañeros voltearon a verlo y asintieron
sonrientes, era como si ya hubieran sabido que eso
iba a pasar. Zah fue el primero en elevarse por los
aires para cambiar el lugar de la batalla y Gohan
se dispuso a seguirlo, pero dudó al ver a Videl
aún tirada en el lugar al que la habían
arrojado; Goku entendió de inmediato la preocupación
de su primogénito.
Goku: Yo la pondré a salvo, no te preocupes
Gohan.
Gohan: Te la encargo mucho papá- exclamó
el joven antes de emprender su camino tras Zah.
Goku levantó con cuidado a Videl mientras
Ceo se alejaba seguido de Krilin y Yamcha.
Picolo: Creo que los acompañaré para
cerciorarme de que no los maten- dijo antes de alejarse
tras ellos.
Sin embargo, Gotenks y su monstruoso rival estaban
tan entretenidos en la batalla que no parecían
dispuestos a moverse de lugar.
Goku: ¡¡Gotenks, este no es el mejor
lugar para un combate con un enemigo como ese, estamos
muy cerca de tierras habitadas!!
Nelap: ¡¡Not, Lot, recuerden los deseos
de nuestra emperatriz!!
Tras aquellos recordatorios, finalmente ambos guerreros
se elevaron por los cielos en busca de un nuevo campo
de batalla. Apenas se perdieron de vista, Nelap intercambió
miradas con los saiyaijins.
Nelap: Parece que sólo quedamos nosotros-
comentó con una sonrisa maliciosa- Supongo
que también tenemos que cambiar el lugar de
la pelea, ¿no?
Vegeta: Tú llévate a esa chica y yo
me encargaré de esta sabandija.
Goku: De acuerdo. No tardaré.
Y diciendo esto, Goku desapareció del lugar
llevándose a Videl con él, al mismo
tiempo que Nelap y Vegeta se alejaban volando hacia
una zona desierta para combatir.
Goku se teletransportó a la Corporación
Cápsula, donde Bulma se encontraba charlando
con su padre. La llegada del saiya los sorprendió
un poco a ambos, pero no tardaron en recuperarse.
Goku: Hola Bulma- saludó alegremente- ¿Puedo
encargarte a Videl? Le prometí a Gohan que
la pondría a salvo.
Bulma: Claro, puedes contar conmigo. ¿Va todo
bien?
Goku colocó con cuidado a Videl en uno de
los sofás y luego vio de nuevo a su amiga.
Goku: Sí, no te preocupes, no creo que tengamos
demasiados problemas con esos sujetos. Nos vemos pronto-
dijo a la vez que localizaba el ki de sus amigos.
Y de nuevo, el saiya desapareció. Bulma observó
a Videl, a quien su padre estaba tomando el pulso
en aquellos momentos.
Dr. Briefs: Estará bien- comentó al
ver la mirada de su hija.
Todos decían lo mismo: No habrá problemas,
todo estará bien
pero ella no estaba
tan segura. Había algo extraño en todo
aquello, las cosas no podían ser tan simples,
aunque quizás, después de todo sólo
fuera su imaginación
Mientras tanto, Goku ya se encontraba de nuevo con
el resto de los guerreros Z. Había aparecido
en un árido desierto justo en el lugar en el
que Gohan luchaba ferozmente contra Zah en lo que
no muy lejos, Vegeta intercambiaba golpes a gran velocidad
con Nelap. Más allá, Krilin y Picolo
se enfrentaban a Ceo; Yamcha se encontraba derribado,
pero parecía no tener nada de gravedad. Goku
buscó con la vista a Gotenks y al monstruo
con el que el joven guerrero estaba peleando, pero
no alcanzaba a ver a ninguno, lo que no le dio muy
buena espina.
El guerrero observó de nuevo los combates:
Vegeta, Gohan y los demás parecían tener
la situación bajo control, así que Goku
se concentró en localizar el ki de Gotenks
y se teletransportó a su lado. Al aparecer
en el nuevo lugar, Goku apenas y tuvo tiempo de evitar
ser golpeado por el monstruo con el que el joven se
enfrentaba, así que se apresuró a ponerse
a salvo para apreciar mejor la pelea. Ambas fusiones
peleaban con entusiasmo demostrando sus grandes poderes;
Gotenks, como siempre, no paraba de tratar de lucirse
y de burlarse de su rival siempre que le era posible.
Goku: ¡Gotenks, ten cuidado, no debes confiarte!
Gotenks se limitó a hacer una señal
afirmativa con la mano, pero no se distrajo más
de su lucha.
Goku: Uh, siempre es lo mismo con esos niños-
se dijo a sí mismo sin perder de vista el combate,
que parecía ir bastante parejo, a pesar de
la enorme diferencia de tamaños entre los 2
guerreros.
Mientras el saiya observaba aquél combate,
Gohan le estaba dando bastantes problemas a Zah, quien
empezaba a parecer agotado. El guerrero reptil sabía
que no aguantaría por mucho más el ritmo
del joven, pero después de todo, él
siempre había tenido eso previsto.
Gohan lanzaba puñetazos y patadas contra
su rival sin la menor piedad y Zah interpretaba eso
como el enojo del joven por el golpe que le había
propinado a su amiga.
Zah: Tienes un carácter terrible- le comentó
a Gohan a la vez que trataba de esquivar los golpes
que el saiya le dirigía- Definitivamente tú
no le serás de utilidad a mi señora.
Gohan: ¿De qué rayos hablas?- inquirió
sin comprender de lo que hablaba su enemigo, pero
él se limitó a sonreír burlonamente
por toda respuesta.
Zah: Ustedes no han entendido nada
Gohan se quedó completamente confundido con
aquello, pero Zah no le dio tiempo para pensar las
cosas pues inició un rápido contraataque
que por poco toma desprevenido al saiya. No muy lejos
de allí, Ceo había sujetado a Krilin
de la cabeza y lo usaba como escudo para protegerse
de los ataques de Picolo; el extraterrestre amarillo
se veía bastante agotado.
Picolo: ¡Pelea bien sabandija!- le reprochó
molesto a su rival, pero él sólo sonrió
con expresión burlona- Eres un miserable, pero
no creas que me detendré con esto- le advirtió
el nameku a la vez que se lanzaba contra su enemigo.
Krilin cerró sus ojos esperando el impacto
y pudo sentir la mano de Picolo rozando su rostro
justo antes de atravesar a su captor. Ceo lanzó
un grito al ser herido de muerte, pero su agonía
no duró demasiado, pues el namekusei lo hizo
desaparecer por completo con un poderoso masenko.
Mientras Krilin agradecía a Picolo su ayuda,
Gotenks alcanzó el nivel 3 de súper
saiyaijin dispuesto a acabar con su oponente de una
vez por todas; sin embargo, una vez en tan supremo
estado, el pequeño se dispuso a entretenerse
un rato más y utilizó de nuevo su ataque
kamisake de fantasmas. Los pequeños espíritus
atacaron al enorme extraterrestre con el que se enfrentaban
siguiendo las órdenes de su creador, órdenes
completamente dignas de un niño (n_n').
Gotenks: Mira son fantasmas, ¿no te dan miedo?...
¡A él, vamos, no discutan! ¡De
prisa! ¡Les dije que sin discutir! ¡Eso!
¡Muy bien fantasmas! ¡Ahora el otro grupo!
¿Ustedes también quieren desobedecer?
¡Andando!
Goku observaba entretenido aquél combate,
pero también estaba muy pendiente del tiempo,
pues ahora que los niños se habían transformado
en súper saiyaijin 3, la duración de
la fusión disminuiría drásticamente.
Goku: ¡Chicos, ya no pierdan tiempo y acaben
con él! ¡Vamos, dejen de jugar!
Gotenks: ¡Sí! Ni modo, ya no podré
divertirme por más tiempo- comentó resignado-
Bueno, ni hablar, tendré que acabar contigo-
le dijo a su enemigo- ¡Prepárate!- gritó
a la vez que ponía sus manos en una posición
muy conocida- ¡¡¡Ka
me
ha
me
Haaaaaaaaaaaa!!!
El ataque atravesó sin esfuerzo al monstruo
azul haciendo que los pequeños Not y Lot se
separaran y cayeran al suelo en un estado agonizante,
pero a pesar de todo, ambos guerreros sonreían
al mismo tiempo que balbuceaban algo.
Not y Lot: Ya encontramos lo que buscábamos-
dijeron justo antes de que sus cuerpos se desintegraran
por la fuerza del ataque que los había herido.
Gotenks festejaba su victoria, por lo que no alcanzó
a escuchar lo que los guerreros decían, pero
Goku sí alcanzo a oírlo, aunque no logró
comprender a qué se referían. Y Goku
no había sido el único que lo había
escuchado, pues no muy lejos de allí, Nelap
puso una expresión triunfante a pesar de la
golpiza que estaba recibiendo por parte de Vegeta.
Vegeta: ¿Qué es tan divertido insecto?-
le espetó a su contrincante sin detener su
ataque al notar que él sonreía.
Nelap: Nuestra misión parece haber tenido
éxito.
Vegeta quedó perplejo, los extraterrestres
invasores estaban siendo masacrados por los guerreros
Z y aquella sabandija se ufanaba de haber cumplido
su misión: eso no tenía sentido, en
realidad, nunca nada lo tuvo: era completamente imposible
que 5 guerreros debiluchos conquistaran un planeta
custodiado por saiyaijins, ellos debían saberlo
y a pesar de todo los retaron sin siquiera intentar
preparar un plan útil durante el plazo que
les había dado; y el resultado era que ellos
estaban siendo masacrados, pero se sentían
conformes, decían que todo salía como
lo habían planeado. ¿Qué era
lo que aquellos desgraciados insectos habían
logrado? ¡Nada! Ceo ya había caído
y Zah y Nelap pronto tendrían el mismo destino,
probablemente Not y Lot ya también hubieran
sido derrotados en esos momentos
pero entonces,
el príncipe saiyaijin notó algo, quizás
lo único que aquellos inútiles habían
logrado: habían alejado a Gotenks del resto
de sus amigos, ¿por qué el rival de
los niños no los había conducido al
mismo lugar que a los demás?
Justo en ese momento, Vegeta sintió, no muy
lejos de allí, el Ki de Goku elevándose
bruscamente, pero, ¿por qué? ¿Contra
quién estaba luchando Kakarotto? Ya no había
otro enemigo, ¿o sí? Y ahora ya no sentía
el Ki de Gotenks, sino las presencias por separado
de Trunks y de Goten, el tiempo de la fusión
había terminado.
"Sólo prométeme que cuidarás
a Trunks", las palabras de su mujer resonaron
en sus oídos a la vez que una inexplicable
preocupación lo invadía.
Vegeta utilizó su ataque del Big Bang contra
Nelap, quien fue derribado sin mayores esfuerzos mientras
el saiya se dirigía velozmente hacia el lugar
en el que sentía las presencias de su hijo,
de Goten y de Goku.
Nelap: Ya es tarde- alcanzó a decir mientras
su cuerpo destrozado caía a la tierra.
Vegeta volaba a gran velocidad hacia el lugar en
el que sentía el ki de Goku. Picolo lo imitó
mientras Krilin auxiliaba a Yamcha y Gohan se apresuró
a derrotar a Zah para alcanzar a su padre y a los
demás guerreros.
El lugar en el que Gotenks había luchado
no estaba muy lejos de donde los otros se encontraban.
Después de que la fusión de Not y Lot
hubiera sido derrotada y de que los pequeños
extraterrestres hicieran el comentario que había
llamado la atención de Goku una serie de acontecimientos
había ocurrido a gran velocidad: Mientras Gotenks
aún festejaba su victoria, el tiempo de la
fusión terminó y Goten y Trunks recuperaron
sus respectivos cuerpos; los chicos sin embargo, no
tuvieron tiempo ni siquiera de pensar en algo, pues
justo cuando se separaron, en la tierra bajo sus pies
se abrió un abismo oscuro del que emergieron
unos seres que parecían hechos de fango que
sujetaron a los pequeños saiyaijin. Goku se
transformó en súper saiyaijin al notar
el peligro que amenazaba a los niños y se dirigió
a ayudarlos. Goten y Trunks por su parte, también
se habían convertido en súper saiyaijins,
pero por cada ser que destruían aparecían
dos nuevos que intentaban arrastrarlos hacia el negro
abismo.
Cuando Vegeta y los otros guerreros llegaron al
lugar se encontraron con aquella escena en la que
3 súper saiyaijins intentaban destruir a un
verdadero ejército de criaturas que resultaban
repulsivas y que parecían quererse llevar con
ellos a los 2 pequeños hacia las profundidades
de la Tierra.
Vegeta se lanzó de inmediato contra aquellas
repulsivas criaturas; quería llegar hasta su
hijo pero no le era posible, aquellos seres le impedían
el paso y cada vez había más de ellas.
Goten y Trunks luchaban con todas sus fuerzas para
evitar que aquellos seres los hundieran en las profundidades
del abismo oscuro, pero no podían ni dar un
respiro pues apenas se soltaban de alguno de sus captores,
otros ya estaban listos para detenerlos. Parecía
que eso nunca terminaría.
Dos, cuatro, diez, cincuenta, cien
Uno tras
otro, los guerreros de fango cubrían a los
pequeños tratando de hundirlos con ellos, mientras
otros tantos evitaban que Goku y los demás
pudieran auxiliarlos. Por aquí y por allá,
un ki se elevaba mientras otro desaparecía.
Goku y Vegeta estaban comenzando a desesperarse por
no poder llegar hasta sus hijos; ¿cuánto
más aguantarían los pequeños?
Pese a que estaban dando su mejor esfuerzo, poco a
poco perdían energías que no tenían
tiempo de reponer.
Goku: ¡Maldición! Esto es desesperante-
exclamó a la vez que reunía todas sus
fuerzas y las concentraba para alcanzar el estado
3 de súper saiyaijin.
Pero ni siquiera en aquél estado el guerrero
pudo hacer una gran diferencia en el combate: por
cada guerrero de fango que caía siempre aparecían
2 más. Ya habían formado un verdadero
ejército y no les importaba morir con tal de
que algunos de sus compañeros cumplieran su
objetivo.
En medio de forcejeos y golpes, los guerreros de
fango separaban cada vez más a los niños
de sus amigos. Algunos cayeron sobre Goten, quien
ya se notaba bastante agotado. El pequeño trató
en vano de defenderse, ya no tenía fuerzas,
y al tratar de concentrar su energía sólo
logró perder su transformación de súper
saiyaijin. Los guerreros de fango no perdieron la
oportunidad y de inmediato cayeron más sobre
el niño para sujetar sus brazos, sus piernas,
su cuello, su abdomen. Goten ya sólo podía
ver fango por todas partes a la vez que sentía
cómo su cuerpo se hundía lentamente
Goku: ¡¡¡GOTEN!!!- gritó
al notar que aquellas criaturas se lo llevaban a las
profundidades.
El saiyaijin se sentía verdaderamente desesperado,
era evidente que su hijo estaba por perder la conciencia
y no podía hacer nada por ayudarlo, aún
había cientos de seres que lo separaban de
él. Gohan también trataba en vano de
llegar hasta su hermanito, pero él estaba aún
más lejos del pequeño que su padre.
Por su parte, Trunks aún tenía un
poco de energía, pero sabía que ya no
duraría mucho. Cada vez le era más difícil
oponerse al insistente ataque de sus agresores. El
pequeño dirigió su vista a su alrededor:
su padre estaba haciendo su mejor esfuerzo por llegar
a su lado, pero aún los separaba una gran distancia;
más allá podía distinguir vagamente
a Picolo y a Krilin en medio de sus adversarios; y
por otro lado, Goku y Gohan trataban desesperadamente
de llegar hasta ellos sin mejores resultados que los
que estaba obteniendo Vegeta.
Trunks no había notado el estado de su amigo
hasta que escuchó el grito de Goku, sólo
entonces notó que el pequeño estaba
a punto de ser devorado por las profundidades del
abismo en medio de los guerreros de fango. Su corazón
dio un vuelco al ver el maltrecho cuerpo de Goten;
la adrenalina en su sangre no le había permitido
sentir miedo hasta entonces, pero su cuerpo se quedaba
rápidamente sin energías. Su mirada
buscó de nuevo a su padre, pero él aún
estaba lejos; los seres de fango ya no tardarían
en hundir completamente a Goten y sabía que
él sería el siguiente. Goku, en el nivel
3 de súper saiyaijin parecía que pronto
alcanzaría a su hijo, pero para ese entonces
ya sería tarde
Y entonces, Trunks entendió
que él podía hacer que las cosas cambiaran:
era imposible que los guerreros Z los ayudaran a los
dos, por como iban las cosas, era evidente que los
guerreros de fango se los llevarían a ambos,
pero Trunks sabía que él podía
lograr que sólo se llevaran a uno.
El pequeño saiyaijin reunió lo que
quedaba de su energía. Ya estaba decidido,
pero sus ojos aún buscaban con ansias algo
que cambiara su destino. Mientras concentraba su ki,
su mente no pensaba nada, ni siquiera sobre las criaturas
que ahora sujetaban con fuerza sus piernas, y por
fin lanzó el energy-ha en el que había
puesto sus últimas fuerzas.
El rayo de energía impactó en los
seres que sujetaban a Goten y el cuerpo del pequeño
salió despedido por los aires. Goku se apresuró
a alcanzar el cuerpo de su hijo antes de que los seres
de fango se lo arrebataran de nuevo y sólo
entonces notó el otro efecto que aquél
energy-ha había tenido, pues ahora Trunks perdía
su transformación de súper saiyaijin
y era él quien ahora se hundía en el
abismo.
Trunks sentía cómo su cuerpo se hundía,
tenía la impresión de que todo ocurría
en cámara lenta: Goku ya tenía a Goten
en sus brazos, pero el saiya aún lucía
desesperado; Trunks entendía que quería
llegar hasta él, pero sabía que era
imposible, ni él ni Vegeta hubieran llegado
nunca a tiempo pasara lo que pasara, pero ahora al
menos Goten estaba a salvo.
Vegeta: ¡¡¡TRUNKS!!!
El pequeño dirigió su mirada hacia
su padre y le pareció que nunca había
visto la expresión que ahora mostraba el rostro
del saiya, ¿era angustia?, ¿era miedo?
Hubiera deseado verlo firme como siempre, quizás
eso hubiera ahuyentado las ganas que sentía
de llorar.
Trunks: Perdóname, papá- susurró
antes de que la oscuridad se lo tragara definitivamente.
La tierra tembló violentamente cuando el
cuerpo del pequeño desapareció, como
si ese fuera su modo de recibir el sacrificio de un
inocente. El temblor fue tan fuerte que los guerreros
Z no pudieron sostenerse en pie sobre el suelo, Gohan
y Krilin tropezaron mientras Goku, Vegeta y Picolo
se elevaba por los aires para evitar cualquier nueva
sorpresa, pero la sorpresa fue que el abismo escupió
humo y cenizas y para cuando el aire volvió
a despejarse, tanto los guerreros de fango como el
misterioso foso habían desaparecido sin dejar
rastro.
Los guerreros Z se quedaron atónitos, les
tomó algunos segundos entender que habían
fracasado en su intento de ayudar a los dos pequeños.
Goku: No puede ser- murmuró viendo incrédulo
el lugar en el que momentos antes se encontraba el
abismo.
"Sólo prométeme que cuidarás
a Trunks"
Vegeta estaba temblando de rabia,
les había fallado a las dos personas más
importantes en su vida.
Vegeta: ¡¡¡Maldición!!!-
gritó furioso a la vez que lanzaba una serie
de energy-ha contra el suelo.
Los guerreros aguardaron unos instantes hasta que
el ambiente se despejó del polvo que los ataques
del guerrero habían levantado, ahora un nuevo
abismo se abría a sus pies, pero no era el
mismo que se había tragado a Trunks, no era
aquél abismo del que habían emergido
los guerreros de fango.
Goku y los demás descendieron al pie del
abismo, ninguno entendía completamente lo que
acababa de pasar. Vegeta golpeó varias veces
la tierra, como si ella hubiera sido la culpable de
todo lo ocurrido.
Gohan: ¿Qué fue lo que pasó?-
preguntó viendo con amargura al príncipe
de los saiyaijin.
Goku: No lo sé, no lo entiendo.
Vegeta: ¡¿Qué es lo que no entiendes
idiota?!- gritó furioso- ¡Esos bastardos
vinieron con el objetivo de llevarse a Trunks y a
Goten! Ese siempre fue su plan.
Goku: ¿Pero cómo puedes saber eso Vegeta?
Vegeta: ¡Imbécil! Ellos sabían
perfectamente bien que sus poderes no estaban a nuestra
altura, sólo buscaron el modo de distraernos
en lo que encontraban la manera de llevarse a los
chicos.
Goku, Gohan, Picolo y Krilin se quedaron en silencio
comprendiendo que el razonamiento del saiya era lógico,
de hecho era la única explicación del
irracional comportamiento de los invasores.
Goku observó a su hijo menor, que se encontraba
inconsciente entre sus brazos.
Goku: ¿Pero para qué los buscaban?
Vegeta se quedó callado, él no tenía
la respuesta a aquella pregunta. ¿Por qué
unos extraterrestres buscaban a su hijo y al hijo
de Kakarotto? ¿Por qué habían
dejado a este último si en verdad era su objetivo
llevárselo? Los pensamientos estaban torturando
la mente del orgulloso saiyaijin y él simplemente
no tenía las respuestas, se habían llevado
a su hijo y él ni siquiera sabía por
qué.
Picolo: No creo que buscaran específicamente
a alguien- se atrevió a comentar sin ver fijamente
a Vegeta- Creo que buscaban a alguien con ciertas
características
y Trunks las cumplía.
Vegeta: ¿De qué demonios hablas?
Picolo: Durante esta semana, esos sujetos anduvieron
vagando por la Tierra; ellos dijeron que querían
explorarla, pero más parecía que buscaban
algo y esa búsqueda fue incluso más
importante que entrenar para el combate con nosotros,
supongo que siempre supieron que en última
instancia la misión sería cumplida por
los guerreros de fango.
Gohan: Zah dijo que yo no le sería de utilidad
a su señora.
Goku: Cuando Gotenks derrotó a Not y Lot,
ellos dijeron que habían encontrado lo que
buscaban y justo en ese momento se abrió el
abismo del que salieron los guerreros de fango.
Vegeta: ¡Demonios! ¡¿Pero por
qué Trunks?!
De nuevo nadie tenía la respuesta, al menos,
no ninguno de los guerreros, pero alguien más
se las ofreció.
-Goku, creo que debo decirles algo de suma importancia
para ustedes- dijo una voz que les resultaba familiar.
Goku: ¿Supremo Kaioh Sama? ¿Eres tú?-
preguntó al aire al reconocer la voz del Supremo
Kaioh Sama antiguo- ¿Qué es lo que debes
decirnos?
El Supremo Kaioh Sama se encontraba en el planeta
sagrado acompañado por su sucesor, los dos
intercambiaron miradas sombrías antes de que
al actual Dios supremo les respondiera algo a los
guerreros.
Shin: Sus enemigos dijeron ser sirvientes de la emperatriz
Érebo, ¿no es así?
Goku: Sí, así es, pero ninguno de nosotros
había escuchado nunca antes sobre ella, ¿ustedes
saben quién es?
Shin: Así es, se trata de una hechicera muy
poderosa que intentó apoderarse del universo
hace miles de años.
Goku: ¡¿Miles de años?! Pero
entonces, ¿cómo es posible que siga
con vida?
Supremo Kaioh Antiguo: Esa hechicera tenía
la habilidad de moverse a voluntad por la Dimensión
de las Tinieblas, una dimensión paralela a
la nuestra en la que reina la oscuridad. Hace miles
de años fracasó porque no consiguió
la energía suficiente para expandir su reino
de sombras por el cosmos, pero gracias a sus grandes
poderes pudo reencarnar mucho tiempo después
luego de ser derrotada por unos valientes guerreros
que entregaron su vida para evitar que ella cumpliera
sus planes.
Shin: En aquella segunda oportunidad, la hechicera
Érebo casi logra cumplir su ambición.
La Dimensión de las Tinieblas se tragó
galaxias enteras; en aquella ocasión, incluso
algunos de los supremos Kaiohs tuvimos que ayudar
a combatir a los ejércitos de la oscuridad,
fue una guerra terrible, sólo comparable con
la destrucción que trajo Majin Boo tiempo después,
pero finalmente fue derrotada y no habíamos
tenido noticias de ella desde entonces; desgraciadamente
parece que ha vuelto a reencarnar y sin duda se habrá
hecho más poderosa.
Vegeta: ¡¡Déjense de estupideces!!
¡¡Sólo quiero que me digan por
qué se llevaron a mi hijo!!
Los seres supremos se tomaron un tiempo antes de
contestar.
Shin: Érebo siempre manda mensajeros a los
planetas que piensa invadir y reclama un tributo de
cada uno de ellos
Gohan: ¿Un tributo?
Supremo Kaioh antiguo: En las dos ocasiones en que
esa hechicera intentó conquistar el universo,
sus mensajeros siempre tomaban prisioneros de los
planetas a los que eran enviados, generalmente esos
prisioneros eran niños o jóvenes
Se rumoraba que Érebo fortalecía sus
poderes sacrificando inocentes
Un tenso silencio reinó entre los guerreros,
el espanto ensombrecía sus rostros.
Supremo Kaioh antiguo: Es lamentable que Érebo
haya elegido al pequeño Trunks como el tributo
de la Tierra
pero lo peor aún está
por llegar.
Gohan: ¿Qué quieres decir?
Shin: Ahora que la Tierra ha dado su tributo a Érebo
es cuestión de tiempo antes de que los verdaderos
invasores lleguen a tratar de conquistar el planeta.
Recuerden que sus últimos oponentes sólo
eran mensajeros, su objetivo no era derrotarlos, pero
los que vendrán serán mucho más
poderosos que ellos y no se detendrán hasta
que la Tierra haya sido cubierta por las tinieblas.
Érebo ya ha empezado a expandir sus dominios,
si ustedes no la detienen, será el fin del
universo
Vegeta: Al demonio con el universo.
Los guerreros observaron al saiyaijin; entendían
su dolor, pero ahora el universo entero estaba en
juego.
Picolo: Recuerda que podemos revivir a Trunks con
ayuda de las esferas del dragón, Vegeta.
Por unos segundos, el príncipe saiyaijin
acarició en su interior algunas esperanzas,
pero al momento le fueron arrebatadas.
Supremo Kaioh antiguo: Lo siento, pero eso será
imposible.
Vegeta: ¿Por qué?
Supremo Kaioh antiguo: Porque mientras no derroten
a Érebo, el alma de Trunks le pertenecerá,
de modo que sería imposible que Shen Long pudiera
revivirlo.
Érebo
Vegeta no sabía casi nada
de aquella hechicera, pero la odiaba ya a un grado
insuperable. Su ira se manifestó en una violenta
explosión de su ki. Aquella hechicera le había
quitado una de las partes más importantes de
sí mismo y tenía que hacerla pagar.
Goku: ¡Espera Vegeta!- le gritó al saiya
al notar que su ki se incrementaba sin control- ¡No
todo está perdido! Si derrotamos a esa hechicera,
entonces podremos revivir a Trunks; sólo tenemos
que derrotarla.
Vegeta observó a Goku, quien se mostraba
tan optimista como siempre. Tras él, Picolo,
Gohan y Krilin asintieron, demostrando su apoyo para
derrotar a aquél nuevo enemigo. De cualquier
forma, por mucho que le doliera admitirlo, él
no podía hacer otra cosa, así que poco
a poco, el príncipe de los saiyaijin fue disminuyendo
su ki hasta regresarlo a la normalidad.
Goku: Ya verás que todo saldrá bien.
Entrenaremos muy duro para derrotarla y Trunks podrá
regresar a la vida. ¿Verdad que sí,
Supremo Kaioh Sama?- le preguntó sonriente
viendo hacia el cielo.
Supremo Kaioh antiguo: Érebo no es como ningún
otro de los enemigos a los que se han enfrentado antes;
no será algo sencillo.
Goku: Babidi también era un hechicero muy
poderoso, pero no tenía ninguna habilidad como
guerrero.
Shin: Pero tenía a Majin Boo y del mismo modo,
Érebo posee a su servicio enormes ejércitos
de Nagofs.
Krilin: ¿Qué es eso de guerreros Nagofs?
Shin: Los que ustedes llamaron guerreros de fango.
A los que se enfrentaron ahora no eran muy fuertes,
pero a medida que Érebo vaya ganando poder,
sus guerreros se harán más fuertes y
recuerden que ellos también poseen la habilidad
de trasladarse por la Dimensión oscura y que
no son fáciles de eliminar por su habilidad
de regenerarse y de dividirse.
Supremo Kaioh antiguo: Además, esa hechicera
tiene muchos otros guerreros muy poderosos a su servicio.
Picolo: ¿En dónde se encuentra ahora
ella?
Shin: Probablemente en la Dimensión de las
Tinieblas donde ella es la gobernante, y permanecerá
allí hasta que tenga la energía suficiente
para expandir sus dominios por el cosmos.
Krilin: ¿O sea que sólo podemos esperar?
Ambos seres supremos lucían decaídos,
los dos ya habían tenido la oportunidad de
presenciar los grandes poderes de Érebo y sabían
que la misión de los guerreros no sería
sencilla.
Shin: Aún después de que lograran derrotar
a todos los guerreros de Érebo, será
muy difícil que logren derrotarla a ella. Es
cierto que no posee habilidades en combate, pero sus
poderes son muy superiores a los que tenía
Babidi.
Goku: Pero ya lograron derrotarla en dos ocasiones,
¿no?
Shin: Pero con cada reencarnación que logre
se hará más fuerte pues acumula los
conocimientos mágicos de miles de años.
La última vez que ella apareció fue
sólo por suerte que pudimos vencerla.
Picolo: ¿A qué se refiere?
Shin: A que ella se confió. Había extendido
las tinieblas por una basta región del universo
y ella pensó que podría hacerle frente
a lo que sea aún fuera de su dimensión;
muchos guerreros perecieron ante sus poderes, muchos
de ellos eran sumamente poderosos
Érebo
no volverá a cometer el mismo error y mientras
esté en la Dimensión de las Tinieblas
es inalcanzable.
Goku: No te preocupes, ya encontraremos el modo.
Shin se sobresaltó al escuchar la tranquilidad
con la que el saiya hablaba, pero después de
todo, ellos no eran guerreros comunes y si alguien
podía derrotar a Érebo sin duda serían
los guerreros Z. Su antepasado también se mostraba
conforme con los ánimos demostrados por los
guerreros.
Supremo Kaioh antiguo: Confiamos en ustedes- les
dijo amablemente- Deben prepararse arduamente para
estar listos para la batalla contra las tinieblas.
Gohan: Pero, ¿cuánto tiempo tenemos
antes de que esa batalla de inicio?
De nuevo el silencio fue la respuesta de sus interlocutores.
Shin: No lo sabemos son certeza- afirmó finalmente-
Érebo aún no tiene suficiente poder,
por lo que sin duda no será muy pronto, pero
bien podrían pasar meses
o años.
Vegeta: ¿Años?
¿Años? ¿El alma de su hijo
iba a estar en poder de aquella bruja por AÑOS?
Shin: Estaremos al pendiente de lo que ocurre en
otras partes del Universo y los mantendremos informados,
pero puede pasar mucho tiempo antes de que los ejércitos
de Érebo estén listos para atacar, a
pesar de todo, tienen que estar preparados para cuando
llegue el momento.
Goku: Muchas gracias, estaremos preparados, pueden
estar seguros.
La conversación con los seres supremos se
dio por terminada, pero los guerreros aún debían
aclarar algunas cosas entre ellos.
Vegeta: Picolo, ¿Shen Long no tiene ningún
poder en aquella dimensión de la que hablaron?
Picolo: No- declaró algo apenado por su respuesta-
Kamisama no tiene ningún poder sobre otras
dimensiones y por lo tanto tampoco Shen Long.
Goku: Te lo prometo Vegeta, no importa cuánto
tiempo nos lleve, vamos a hacer que Trunks regrese
a la Tierra
|