La Web

Fanarts

Varios

La Emperadriz de las Tinieblas
Capítulo 1

Después de la pelea contra Majin Boo, en la Tierra pasaron algunos meses de paz para los guerreros Z. Todos los habitantes del planeta llevaban sus vidas normales, incluso los saiyaijin. Pero mientras la tranquilidad reinaba en el planeta azul, una misteriosa nave se acercaba lentamente.

Aquella nave no era muy grande, sólo era tripulada por 5 sujetos malencarados que veían la Tierra con una sonrisa maligna en sus rostros. Todos llevaban en sus ropas el mismo signo: un dragón negro enroscado alrededor de 3 estrellas del mismo color.

Sujeto 1: (Éste era un tipo enorme con un aspecto semejante al de un reptil de color rojo) Así que ese es el planeta Tierra- exclamó viendo con desprecio el pequeño planeta -No me parece la gran cosa.

Tres de sus compañeros estuvieron de acuerdo con él. Dos eran muy bajos y delgados, con la piel escamosa de color azul y los cabellos blancos; el otro era muy alto y flacucho y su piel era amarillenta. Sólo el que parecía el más experimentado de los viajeros, que era muy parecido a un ser humano de estatura media pero con la piel azulada, no pareció de acuerdo con sus camaradas.

Sujeto: Tú sabes bien cuáles son las órdenes de nuestra señora, Zah- reprendió a su compañero - Nosotros no somos nadie para juzgar sus decisiones.

El enorme Zah se quedó en silencio mientras la nave entraba en la atmósfera terrestre.

Mientras tanto en la Tierra…

En el templo Sagrado, Picolo abrió los ojos bruscamente, unas presencias malignas habían hecho que se olvidara por completo de su meditación. Aún estaba tratando de descubrir a quiénes pertenecían cuando Goku apareció a su lado acompañado por sus dos hijos.

Goku: Hola Picolo- saludó al namekusei- Parece que nuestro tiempo de descanso ha terminado.

Picolo asintió por toda respuesta y Goku sonrió.

Goku: ¡Qué bien! Ya me estaba aburriendo.

El namekusei observó al saiya con una gota de sudor en el rostro.

Gohan: Disculpe señor Picolo, ¿sabe a quién pertenecen esas presencias?

Picolo: No, lo ignoro, pero pronto lo sabremos. Se están deteniendo muy cerca de la Capital del Oeste.

Goku: ¡Perfecto! Pues vamos hacia allá, seguramente Vegeta ya ha de ir en camino.

Goku se concentró en aquellas presencias que le resultaban desconocidas y se teletransportó con los demás hacia el lugar en el que se encontraba. En un abrir y cerrar de ojos, él, sus hijos y Picolo se encontraron en las afueras de la Capital del Oeste, en un extenso campo; frente a ellos se encontraba una extraña nave que acababa de aterrizar; las puertas de ésta aún no se abrían cuando Goku sintió unas presencias familiares que llegaban a la zona, se trataba de Vegeta, Trunks y Krilin.

Goku: Qué bueno que ya estés aquí Vegeta y ustedes también Trunks y Krilin.

Krilin: Hola chicos- saludó amablemente a sus amigos- Me encontraba visitando a Bulma cuando sentimos esas presencias y venimos a investigar de qué se trataba.

Vegeta: ¿Quiénes son estos sujetos?- exclamó con su habitual tono.

Goku: Lo ignoro, pero pronto lo sabremos.

Goku acababa de decir esto cuando la puerta de la nave se abrió y sus tripulantes aparecieron frente a ellos. Los 5 observaron a los guerreros Z con algo de sorpresa pues no esperaban semejante comitiva de bienvenida.

Zah: Pero miren nada más, los saiyaijin en persona vinieron a recibirnos.

Esta vez fueron los guerreros Z los sorprendidos, pues evidentemente aquellos sujetos sabían con quiénes estaban tratando.

Goku: ¿Y se puede saber quiénes son ustedes?- les preguntó amigablemente.

Los 5 sujetos intercambiaron miradas entre ellos y finalmente el tipo de piel azulada se adelantó hacia los guerreros

Sujeto: Mi nombre es Nelap y soy uno de los mensajeros de la Emperatriz Érebo. Estos son mis compañeros: Zah, Ceo (el de piel amarillenta), Not y Lot (los pequeños seres azules). Fuimos enviados a la Tierra a traer el mensaje de su majestad.

Picolo: ¿Y qué mensaje es ese?- preguntó viendo inquisitivamente a sus interlocutores, algo había en ellos que le daba muy mala espina.

Nelap: Ríndanse ante su majestad, la emperatriz Érebo y júrenle lealtad eterna.

Vegeta: ¡No me digas, sabandija! ¿Y se puede saber quién esa supuesta emperatriz de pacotilla?

Zah: ¡No te atrevas a insultar a nuestra señora! Ella es la reina de las colonias de Eh y la futura dueña de todo el universo.

Ante semejante afirmación Vegeta soltó una carcajada.

Vegeta: ¿Así que la dueña del universo? ¡No digas estupideces!

Nelap: Oh, pero si no son estupideces. Nuestra reina les ofrece la oportunidad de unirse a ella y quedar bajo el amparo de su protección, pero si ustedes se negaran… La emperatriz se adueñará de su planeta a la fuerza.
Vegeta: ¿Y se puede saber cómo piensa hacer eso?

Ceo: Nos está subestimando demasiado, ese es un error que le puede resultar muy caro.

Picolo: Pues yo creo que ustedes están subestimando también nuestras habilidades.

Nelap: Por supuesto que no; sabemos muy bien que el planeta Tierra es protegido por guerreros poderosos. La señora Érebo se complacería mucho si accedieran a unirse a ella para conquistar juntos el universo, pero ella también cuenta con sirvientes poderosos que están dispuestos a dar su vida por ella.

Vegeta: ¿Y ustedes son esos poderosos sirvientes?

Nelap hizo como si no hubiera escuchado aquella pregunta.

Nelap: Les daremos una semana para que piensen en su respuesta. Nosotros estaremos aquí dentro de 7 días exactamente para saber lo que han decidido.

Krilin: No tenemos nada que pensar. La Tierra ya tiene sus propios gobernantes y no necesita de ninguna dictadora intergaláctica.

Nelap: Deberían pensarlo bien. La emperatriz no dudará en eliminar a los planetas que no juren servirle, cuenta con los medios para lograrlo, ¿no es así Not y Lot?

Por toda respuesta, los sujetos mencionados hicieron una especie de ritual con el que se fusionaron, el resultado fue un gigantesco ser de color azul, un verdadero monstruo con la boca llena de colmillos que despedía un ki impresionante.

La gigantesca criatura hizo temblar el planeta entero con sus poderes ante los asombrados guerreros Z. Goku y los demás ya se disponían a calmarlo cuando Nelap tranquilizó a su compañero y éste volvió a separarse en los dos individuos originales.

Nelap: Ustedes no conocen nuestro verdadero potencial. Quisiéramos explorar un poco su planeta, así que les daremos 7 días para que piensen su respuesta. Si aceptan, seremos muy buenos camaradas y juntos tomaremos el control del planeta; de lo contrario, los aniquilaremos y posteriormente nos encargaremos de que los gobernantes de la Tierra juren lealtad a la emperatriz Érebo.

Vegeta: ¡Malditos insectos!

Goku: No te enojes Vegeta; dejemos que hagan lo que dicen y nos veremos en una semana.

Los guerreros Z vieron confundidos a Goku.

Gohan: Papá, no podemos confiar en estos sujetos, no podemos permitir que anden por la Tierra como si nada. No sabemos de lo que son capaces.
Ceo: No tienen por qué preocuparse; nuestra señora desea este planeta lo más intacto posible, así que no tenemos intención de destruirlo; al menos, no aún.

Goku: Déjalos que se vayan Gohan, todo estará bien. Además, podremos saber siempre dónde están por su ki y si hacen algo malo iremos a detenerlos.

Los 5 sujetos sonrieron maliciosamente por el comentario pero ninguno repuso nada.

Goku: Bueno, entonces ya está acordado. Ustedes viajarán por la Tierra y nos veremos en una semana. Espero que disfruten de su estancia en nuestro planeta.

Nelap: Los veremos en una semana, no lo olviden.

Los 5 extraterrestres subieron a su nave y se alejaron del lugar dejando solos a unos confundidos guerreros.

Krilin: ¡¿Estás loco Goku?! ¡Cómo pudiste permitir que se marcharan así nada más!

Goku: No te molestes Krilin. Picolo, creo que tú y Dende tendrán que estar muy pendientes de lo que esos sujetos hagan, así ellos no podrán hacer nada sin que nosotros lo sepamos.

Vegeta: Y supongo que mientras tanto nosotros entrenaremos para enfrentarnos con esos sujetos.

Goku: ¡Exacto! Esa es la idea. Se ve que son muy fuertes, pero en realidad no creo que tengamos que esforzarnos demasiado para derrotarlos.

Trunks: ¿Entonces por qué no los atacamos de una vez?

Picolo: Porque nunca está de más prepararse lo mejor que se pueda. No hay que correr riesgos con estos sujetos. Además, aún cuando los derrotemos a ellos, es probable que el ejército de la tal emperatriz venga después y hay que estar preparados.

Goku: Bien, pues entonces nos veremos en una semana chicos. Milk ya debe haber preparado la comida, ¿nos vamos Gohan, Goten?

Goten: Sí, me estoy muriendo de hambre.

Gohan: Espero que todo esto acabe bien. Hay algo que no termina de gustarme.

Y sin más, Goku y sus hijos se teletransportaron a su casa. Vegeta y Trunks regresaron a la Corporación Cápsula, Krilin a Kame House y Picolo al templo Sagrado.

Durante toda la semana, los guerreros Z entrenaron arduamente (y comieron mucho para reponer energías). Krilin informó a Yamcha de lo ocurrido, así que ambos se pusieron a entrenar también, aunque los dos dudaban que tuvieran que pelear, pues probablemente los saiyaijin resolverían el problema sin mayores dificultades.

Goku y sus hijos entrenaban arduamente en las montañas, para frustración de Milk, quien deseaba que su hijo menor se pusiera a estudiar, además de que Gohan estaba faltando a clases por el dichoso evento.

Debido a que Gohan había faltado varios días a la escuela, Videl fue a visitarlo y se mostró ansiosa de poder ayudar a los guerreros, por lo que ella y Gohan decidieron que el Gran Sayaman I y II asistirían a la cita con los extraterrestres para hacerles frente. Por su parte, Goku entrenaba la mayor parte del tiempo con Goten, ya que Gohan se desaparecía por largos ratos en sus entrenamientos con Videl y sólo entrenaba con ellos en los ratos en que lograba escabullirse de su amiga. Algunos días, Trunks también entrenó con ellos, ya que él y Goten habían pensado que era una buena idea que Gotenks se enfrentara con el enorme monstruo azul, pues ambos eran el resultado de una técnica de fusión.

Vegeta por su parte continuaba con su acostumbrado entrenamiento en la cámara de gravedad. Trunks era su compañero de peleas la mayor parte del tiempo, salvo cuando se escapaba para ir a entrenar con Goten. A Bulma como a Milk no le agradaba mucho aquella situación, pero sabía que hablar con Vegeta era como hablar con la pared, así que lo dejó entrenar todo lo que quería y sólo intervenía de vez en cuando para que el príncipe de los saiyaijin dejara descansar a su hijo.

Picolo se preparaba en el Templo Sagrado a la vez que con Dende vigilaban a los invasores, pero ellos vagaban por el planeta sin causar mayores problemas, ni siquiera parecían preocupados por entrenar, se veían demasiado confiados, cosa que llamó mucho la atención de los namekusei.

Los días pasaron rápidamente. Tal y como era su costumbre, Goku decidió dedicar el último día a descansar con su familia, así que se fue a pescar con sus hijos y con Trunks. A Videl no le hizo mucha gracia que Gohan no quisiera entrenar con ella el último día, pero entendió las razones de Goku y decidió pasar el día descansando en su casa. Picolo se puso a meditar para alcanzar la paz interior y elevar su ki y Vegeta entrenó parte del día y las últimas horas siguió el ejemplo de Goku y se dispuso a descansar.

Y finalmente llegó el día.

A excepción de los guerreros Z, ninguno de los terrícolas se había dado cuenta de la llegada de los invasores, así que para ellos aquél día era como cualquier otro. Los guerreros, descontando a los niños, se pararon temprano aquél día, ya estaban listos para afrontar cualquier peligro.

Aún no amanecía cuando Bulma despertó sobresaltada. Se encontraba sola en su dormitorio, no se había dado cuenta cuando Vegeta se había levantado. Su corazón latía aceleradamente y su respiración era agitada, había tenido una pesadilla.

Una vez que estuvo más tranquila, Bulma se levantó y se dirigió al cuarto de su hijo, quien aún dormía tranquilamente. Ella no pudo evitar sonreír mientras lo veía descansar.

Bulma: Ay, Trunks. Se ve tan tranquilo cuando duerme que parece un angelito- pensó mientras veía a su hijo- Lástima que la ilusión desaparece en cuanto despierta- se dijo a sí misma a la vez que acariciaba los cabellos de su pequeño.

Bulma veía con ternura a su hijo, pero sin que pudiera evitarlo, su mirada pronto se volvió de preocupación.

Bulma: No seas tonta- se dijo firmemente - Sólo fue una pesadilla.

Ella salió de la habitación del niño sin hacer ruido y se dispuso a prepararles el desayuno a sus guerreros para que tuvieran muchas energías. Aún cuando trataba de no pensar en lo que había soñado, Bulma no podía quitarse una idea de su mente.

Vegeta: ¿Te preocupa algo?- le preguntó a su mujer al entrar en la cocina.

Bulma dio un respingo al escuchar la voz de Vegeta, pues no lo había oído entrar. El príncipe de los saiyaijin la observó confundido.

Bulma: No es nada- contestó finalmente- Sólo que tuve una pesadilla y no me la puedo sacar de la mente.

Vegeta: ¿Una pesadilla? ¿Qué soñaste?

Bulma recordó en silencio su sueño, o al menos lo intentó porque ya casi ni recordaba lo que había soñado, sólo recordaba con claridad los sentimientos que esa pesadilla le habían producido.

Bulma: ¿Sus enemigos son muy fuertes?

Vegeta: Dudo que sean más fuertes que Boo y pudimos con él. Deberías confiar más en nosotros.

Bulma: Confío en ustedes, pero… Sólo prométeme que cuidarás a Trunks.

Vegeta: Él ya sabe muy bien cómo cuidarse solo, pero descuida, tendrían que matarme antes de que permita que le pase algo.

Bulma sonrió ya más tranquila, sabía que Vegeta hablaba en serio, pero aún había algo que no la dejaba tranquila…

El sol cada vez se encontraba más alto en el cielo mientras la mañana avanzaba… y los guerreros Z ya estaban verdaderamente fastidiados. Aquella mañana, Goku, Vegeta, sus respectivos hijos, Picolo, Krilin, Yamcha y Videl se habían reunido en el lugar en el que se encontraran por primera vez con los extraterrestres, pero no había ni rastro de ellos por ninguna parte.

Goku: ¡Ahhh! ¿Qué esos tipos no piensan aparecerse nunca?

Picolo: Estuvieron muy tranquilos toda la semana explorando la Tierra; no parecían ni remotamente preocupados por nuestro encuentro.

Vegeta: Esas sabandijas no saben con quiénes se están metiendo, seguramente están buscando el modo de huir a la batalla.

Sin embargo, justo en ese momento los guerreros pudieron sentir que las presencias de sus enemigos se acercaban a gran velocidad.

Pronto los guerreros de la emperatriz Érebo estaban frente a los guerreros Z dispuestos a empezar la batalla.

Nelap: ¿Y bien?- les preguntó a los guerreros- ¿Ya han tomado una decisión?

Picolo: La tomamos desde la primera vez que nos vimos.

Los extraterrestres sonrieron malignamente ante tal respuesta.

Zah: Pues entonces habrá que convencerlos por las malas.

Y diciendo esto, el enorme reptil aumentó violentamente su ki. Al mismo tiempo, Not y Lot se fusionaron y Ceo y Nelap también dejaron salir su poder para empezar la batalla. Por toda respuesta, los guerreros Z también adoptaron su posición de batalla haciendo aumentar su ki y los pequeños se fusionaron dando lugar a Gotenks.

Y la lucha dio inicio:

Gotenks fue el primero en lanzarse contra el enorme monstruo nacido de la fusión de Not y Lot; Gohan y Videl, ataviados cada uno como el gran sayaman I y II, recibieron el embate del enorme Zah; Ceo se lanzó contra Yamcha y Krilin; y Nelap quedó frente a Goku, Vegeta y Picolo.

Picolo: ¿No crees que eran muy pocos para invadir un planeta?- le dijo a Nelap, quien parecía indefenso frente a los saiyaijin y el namekusei.

Nelap: No, todo está saliendo tal y como esperábamos. Sólo observen.

Los 3 guerreros voltearon hacia las batallas que sus amigos estaban librando, justo en ese instante, Gotenks utilizaba su ataque kamikase de los súper fantasmas para enfrentarse con su adversario; Gohan y Videl intercambiaban golpes a gran velocidad con Zah; y Krilin y Yamcha se protegían de los ataques de Ceo a la vez que le propinaban puñetazos, patadas y unos cuantos energy ha.

Zah sujetó a Videl y la lanzó contra un árbol, lo que hizo enojar a Gohan, así que aumentó su ki notablemente y siguió luchando con su adversario. Por otro lado, el monstruo con el que luchaba Gotenks estaba haciendo temblar la tierra y enormes grietas abrieron el suelo, al notar esto, Goku no pudo evitar mirar hacia el lugar en el que se encontraba la Capital del Oeste y muchas otras pequeñas poblaciones antes de ella.
Goku: Esto no está bien, estamos combatiendo en un lugar poco conveniente.

Vegeta y Picolo entendieron la preocupación de Goku, pero para su sorpresa, fue Nelap quien tomó la inicativa.

Nelap: ¡Ey, recuerden que la emperatriz aún no da la orden de destruir este planeta! Hay que cambiar el lugar de la pelea.

Sus compañeros voltearon a verlo y asintieron sonrientes, era como si ya hubieran sabido que eso iba a pasar. Zah fue el primero en elevarse por los aires para cambiar el lugar de la batalla y Gohan se dispuso a seguirlo, pero dudó al ver a Videl aún tirada en el lugar al que la habían arrojado; Goku entendió de inmediato la preocupación de su primogénito.

Goku: Yo la pondré a salvo, no te preocupes Gohan.

Gohan: Te la encargo mucho papá- exclamó el joven antes de emprender su camino tras Zah.

Goku levantó con cuidado a Videl mientras Ceo se alejaba seguido de Krilin y Yamcha.

Picolo: Creo que los acompañaré para cerciorarme de que no los maten- dijo antes de alejarse tras ellos.

Sin embargo, Gotenks y su monstruoso rival estaban tan entretenidos en la batalla que no parecían dispuestos a moverse de lugar.

Goku: ¡¡Gotenks, este no es el mejor lugar para un combate con un enemigo como ese, estamos muy cerca de tierras habitadas!!

Nelap: ¡¡Not, Lot, recuerden los deseos de nuestra emperatriz!!

Tras aquellos recordatorios, finalmente ambos guerreros se elevaron por los cielos en busca de un nuevo campo de batalla. Apenas se perdieron de vista, Nelap intercambió miradas con los saiyaijins.

Nelap: Parece que sólo quedamos nosotros- comentó con una sonrisa maliciosa- Supongo que también tenemos que cambiar el lugar de la pelea, ¿no?

Vegeta: Tú llévate a esa chica y yo me encargaré de esta sabandija.

Goku: De acuerdo. No tardaré.

Y diciendo esto, Goku desapareció del lugar llevándose a Videl con él, al mismo tiempo que Nelap y Vegeta se alejaban volando hacia una zona desierta para combatir.

Goku se teletransportó a la Corporación Cápsula, donde Bulma se encontraba charlando con su padre. La llegada del saiya los sorprendió un poco a ambos, pero no tardaron en recuperarse.
Goku: Hola Bulma- saludó alegremente- ¿Puedo encargarte a Videl? Le prometí a Gohan que la pondría a salvo.

Bulma: Claro, puedes contar conmigo. ¿Va todo bien?

Goku colocó con cuidado a Videl en uno de los sofás y luego vio de nuevo a su amiga.

Goku: Sí, no te preocupes, no creo que tengamos demasiados problemas con esos sujetos. Nos vemos pronto- dijo a la vez que localizaba el ki de sus amigos.

Y de nuevo, el saiya desapareció. Bulma observó a Videl, a quien su padre estaba tomando el pulso en aquellos momentos.

Dr. Briefs: Estará bien- comentó al ver la mirada de su hija.

Todos decían lo mismo: No habrá problemas, todo estará bien… pero ella no estaba tan segura. Había algo extraño en todo aquello, las cosas no podían ser tan simples, aunque quizás, después de todo sólo fuera su imaginación…

Mientras tanto, Goku ya se encontraba de nuevo con el resto de los guerreros Z. Había aparecido en un árido desierto justo en el lugar en el que Gohan luchaba ferozmente contra Zah en lo que no muy lejos, Vegeta intercambiaba golpes a gran velocidad con Nelap. Más allá, Krilin y Picolo se enfrentaban a Ceo; Yamcha se encontraba derribado, pero parecía no tener nada de gravedad. Goku buscó con la vista a Gotenks y al monstruo con el que el joven guerrero estaba peleando, pero no alcanzaba a ver a ninguno, lo que no le dio muy buena espina.

El guerrero observó de nuevo los combates: Vegeta, Gohan y los demás parecían tener la situación bajo control, así que Goku se concentró en localizar el ki de Gotenks y se teletransportó a su lado. Al aparecer en el nuevo lugar, Goku apenas y tuvo tiempo de evitar ser golpeado por el monstruo con el que el joven se enfrentaba, así que se apresuró a ponerse a salvo para apreciar mejor la pelea. Ambas fusiones peleaban con entusiasmo demostrando sus grandes poderes; Gotenks, como siempre, no paraba de tratar de lucirse y de burlarse de su rival siempre que le era posible.

Goku: ¡Gotenks, ten cuidado, no debes confiarte!

Gotenks se limitó a hacer una señal afirmativa con la mano, pero no se distrajo más de su lucha.

Goku: Uh, siempre es lo mismo con esos niños- se dijo a sí mismo sin perder de vista el combate, que parecía ir bastante parejo, a pesar de la enorme diferencia de tamaños entre los 2 guerreros.

Mientras el saiya observaba aquél combate, Gohan le estaba dando bastantes problemas a Zah, quien empezaba a parecer agotado. El guerrero reptil sabía que no aguantaría por mucho más el ritmo del joven, pero después de todo, él siempre había tenido eso previsto.

Gohan lanzaba puñetazos y patadas contra su rival sin la menor piedad y Zah interpretaba eso como el enojo del joven por el golpe que le había propinado a su amiga.

Zah: Tienes un carácter terrible- le comentó a Gohan a la vez que trataba de esquivar los golpes que el saiya le dirigía- Definitivamente tú no le serás de utilidad a mi señora.

Gohan: ¿De qué rayos hablas?- inquirió sin comprender de lo que hablaba su enemigo, pero él se limitó a sonreír burlonamente por toda respuesta.

Zah: Ustedes no han entendido nada…

Gohan se quedó completamente confundido con aquello, pero Zah no le dio tiempo para pensar las cosas pues inició un rápido contraataque que por poco toma desprevenido al saiya. No muy lejos de allí, Ceo había sujetado a Krilin de la cabeza y lo usaba como escudo para protegerse de los ataques de Picolo; el extraterrestre amarillo se veía bastante agotado.

Picolo: ¡Pelea bien sabandija!- le reprochó molesto a su rival, pero él sólo sonrió con expresión burlona- Eres un miserable, pero no creas que me detendré con esto- le advirtió el nameku a la vez que se lanzaba contra su enemigo.

Krilin cerró sus ojos esperando el impacto y pudo sentir la mano de Picolo rozando su rostro justo antes de atravesar a su captor. Ceo lanzó un grito al ser herido de muerte, pero su agonía no duró demasiado, pues el namekusei lo hizo desaparecer por completo con un poderoso masenko.

Mientras Krilin agradecía a Picolo su ayuda, Gotenks alcanzó el nivel 3 de súper saiyaijin dispuesto a acabar con su oponente de una vez por todas; sin embargo, una vez en tan supremo estado, el pequeño se dispuso a entretenerse un rato más y utilizó de nuevo su ataque kamisake de fantasmas. Los pequeños espíritus atacaron al enorme extraterrestre con el que se enfrentaban siguiendo las órdenes de su creador, órdenes completamente dignas de un niño (n_n').

Gotenks: Mira son fantasmas, ¿no te dan miedo?... ¡A él, vamos, no discutan! ¡De prisa! ¡Les dije que sin discutir! ¡Eso! ¡Muy bien fantasmas! ¡Ahora el otro grupo! ¿Ustedes también quieren desobedecer? ¡Andando!

Goku observaba entretenido aquél combate, pero también estaba muy pendiente del tiempo, pues ahora que los niños se habían transformado en súper saiyaijin 3, la duración de la fusión disminuiría drásticamente.

Goku: ¡Chicos, ya no pierdan tiempo y acaben con él! ¡Vamos, dejen de jugar!

Gotenks: ¡Sí! Ni modo, ya no podré divertirme por más tiempo- comentó resignado- Bueno, ni hablar, tendré que acabar contigo- le dijo a su enemigo- ¡Prepárate!- gritó a la vez que ponía sus manos en una posición muy conocida- ¡¡¡Ka… me… ha… me… Haaaaaaaaaaaa!!!

El ataque atravesó sin esfuerzo al monstruo azul haciendo que los pequeños Not y Lot se separaran y cayeran al suelo en un estado agonizante, pero a pesar de todo, ambos guerreros sonreían al mismo tiempo que balbuceaban algo.

Not y Lot: Ya encontramos lo que buscábamos- dijeron justo antes de que sus cuerpos se desintegraran por la fuerza del ataque que los había herido.

Gotenks festejaba su victoria, por lo que no alcanzó a escuchar lo que los guerreros decían, pero Goku sí alcanzo a oírlo, aunque no logró comprender a qué se referían. Y Goku no había sido el único que lo había escuchado, pues no muy lejos de allí, Nelap puso una expresión triunfante a pesar de la golpiza que estaba recibiendo por parte de Vegeta.

Vegeta: ¿Qué es tan divertido insecto?- le espetó a su contrincante sin detener su ataque al notar que él sonreía.

Nelap: Nuestra misión parece haber tenido éxito.

Vegeta quedó perplejo, los extraterrestres invasores estaban siendo masacrados por los guerreros Z y aquella sabandija se ufanaba de haber cumplido su misión: eso no tenía sentido, en realidad, nunca nada lo tuvo: era completamente imposible que 5 guerreros debiluchos conquistaran un planeta custodiado por saiyaijins, ellos debían saberlo y a pesar de todo los retaron sin siquiera intentar preparar un plan útil durante el plazo que les había dado; y el resultado era que ellos estaban siendo masacrados, pero se sentían conformes, decían que todo salía como lo habían planeado. ¿Qué era lo que aquellos desgraciados insectos habían logrado? ¡Nada! Ceo ya había caído y Zah y Nelap pronto tendrían el mismo destino, probablemente Not y Lot ya también hubieran sido derrotados en esos momentos… pero entonces, el príncipe saiyaijin notó algo, quizás lo único que aquellos inútiles habían logrado: habían alejado a Gotenks del resto de sus amigos, ¿por qué el rival de los niños no los había conducido al mismo lugar que a los demás?

Justo en ese momento, Vegeta sintió, no muy lejos de allí, el Ki de Goku elevándose bruscamente, pero, ¿por qué? ¿Contra quién estaba luchando Kakarotto? Ya no había otro enemigo, ¿o sí? Y ahora ya no sentía el Ki de Gotenks, sino las presencias por separado de Trunks y de Goten, el tiempo de la fusión había terminado.

"Sólo prométeme que cuidarás a Trunks", las palabras de su mujer resonaron en sus oídos a la vez que una inexplicable preocupación lo invadía.

Vegeta utilizó su ataque del Big Bang contra Nelap, quien fue derribado sin mayores esfuerzos mientras el saiya se dirigía velozmente hacia el lugar en el que sentía las presencias de su hijo, de Goten y de Goku.

Nelap: Ya es tarde- alcanzó a decir mientras su cuerpo destrozado caía a la tierra.

Vegeta volaba a gran velocidad hacia el lugar en el que sentía el ki de Goku. Picolo lo imitó mientras Krilin auxiliaba a Yamcha y Gohan se apresuró a derrotar a Zah para alcanzar a su padre y a los demás guerreros.

El lugar en el que Gotenks había luchado no estaba muy lejos de donde los otros se encontraban. Después de que la fusión de Not y Lot hubiera sido derrotada y de que los pequeños extraterrestres hicieran el comentario que había llamado la atención de Goku una serie de acontecimientos había ocurrido a gran velocidad: Mientras Gotenks aún festejaba su victoria, el tiempo de la fusión terminó y Goten y Trunks recuperaron sus respectivos cuerpos; los chicos sin embargo, no tuvieron tiempo ni siquiera de pensar en algo, pues justo cuando se separaron, en la tierra bajo sus pies se abrió un abismo oscuro del que emergieron unos seres que parecían hechos de fango que sujetaron a los pequeños saiyaijin. Goku se transformó en súper saiyaijin al notar el peligro que amenazaba a los niños y se dirigió a ayudarlos. Goten y Trunks por su parte, también se habían convertido en súper saiyaijins, pero por cada ser que destruían aparecían dos nuevos que intentaban arrastrarlos hacia el negro abismo.

Cuando Vegeta y los otros guerreros llegaron al lugar se encontraron con aquella escena en la que 3 súper saiyaijins intentaban destruir a un verdadero ejército de criaturas que resultaban repulsivas y que parecían quererse llevar con ellos a los 2 pequeños hacia las profundidades de la Tierra.

Vegeta se lanzó de inmediato contra aquellas repulsivas criaturas; quería llegar hasta su hijo pero no le era posible, aquellos seres le impedían el paso y cada vez había más de ellas.

Goten y Trunks luchaban con todas sus fuerzas para evitar que aquellos seres los hundieran en las profundidades del abismo oscuro, pero no podían ni dar un respiro pues apenas se soltaban de alguno de sus captores, otros ya estaban listos para detenerlos. Parecía que eso nunca terminaría.

Dos, cuatro, diez, cincuenta, cien… Uno tras otro, los guerreros de fango cubrían a los pequeños tratando de hundirlos con ellos, mientras otros tantos evitaban que Goku y los demás pudieran auxiliarlos. Por aquí y por allá, un ki se elevaba mientras otro desaparecía. Goku y Vegeta estaban comenzando a desesperarse por no poder llegar hasta sus hijos; ¿cuánto más aguantarían los pequeños? Pese a que estaban dando su mejor esfuerzo, poco a poco perdían energías que no tenían tiempo de reponer.

Goku: ¡Maldición! Esto es desesperante- exclamó a la vez que reunía todas sus fuerzas y las concentraba para alcanzar el estado 3 de súper saiyaijin.

Pero ni siquiera en aquél estado el guerrero pudo hacer una gran diferencia en el combate: por cada guerrero de fango que caía siempre aparecían 2 más. Ya habían formado un verdadero ejército y no les importaba morir con tal de que algunos de sus compañeros cumplieran su objetivo.

En medio de forcejeos y golpes, los guerreros de fango separaban cada vez más a los niños de sus amigos. Algunos cayeron sobre Goten, quien ya se notaba bastante agotado. El pequeño trató en vano de defenderse, ya no tenía fuerzas, y al tratar de concentrar su energía sólo logró perder su transformación de súper saiyaijin. Los guerreros de fango no perdieron la oportunidad y de inmediato cayeron más sobre el niño para sujetar sus brazos, sus piernas, su cuello, su abdomen. Goten ya sólo podía ver fango por todas partes a la vez que sentía cómo su cuerpo se hundía lentamente…

Goku: ¡¡¡GOTEN!!!- gritó al notar que aquellas criaturas se lo llevaban a las profundidades.

El saiyaijin se sentía verdaderamente desesperado, era evidente que su hijo estaba por perder la conciencia y no podía hacer nada por ayudarlo, aún había cientos de seres que lo separaban de él. Gohan también trataba en vano de llegar hasta su hermanito, pero él estaba aún más lejos del pequeño que su padre.

Por su parte, Trunks aún tenía un poco de energía, pero sabía que ya no duraría mucho. Cada vez le era más difícil oponerse al insistente ataque de sus agresores. El pequeño dirigió su vista a su alrededor: su padre estaba haciendo su mejor esfuerzo por llegar a su lado, pero aún los separaba una gran distancia; más allá podía distinguir vagamente a Picolo y a Krilin en medio de sus adversarios; y por otro lado, Goku y Gohan trataban desesperadamente de llegar hasta ellos sin mejores resultados que los que estaba obteniendo Vegeta.

Trunks no había notado el estado de su amigo hasta que escuchó el grito de Goku, sólo entonces notó que el pequeño estaba a punto de ser devorado por las profundidades del abismo en medio de los guerreros de fango. Su corazón dio un vuelco al ver el maltrecho cuerpo de Goten; la adrenalina en su sangre no le había permitido sentir miedo hasta entonces, pero su cuerpo se quedaba rápidamente sin energías. Su mirada buscó de nuevo a su padre, pero él aún estaba lejos; los seres de fango ya no tardarían en hundir completamente a Goten y sabía que él sería el siguiente. Goku, en el nivel 3 de súper saiyaijin parecía que pronto alcanzaría a su hijo, pero para ese entonces ya sería tarde… Y entonces, Trunks entendió que él podía hacer que las cosas cambiaran: era imposible que los guerreros Z los ayudaran a los dos, por como iban las cosas, era evidente que los guerreros de fango se los llevarían a ambos, pero Trunks sabía que él podía lograr que sólo se llevaran a uno.

El pequeño saiyaijin reunió lo que quedaba de su energía. Ya estaba decidido, pero sus ojos aún buscaban con ansias algo que cambiara su destino. Mientras concentraba su ki, su mente no pensaba nada, ni siquiera sobre las criaturas que ahora sujetaban con fuerza sus piernas, y por fin lanzó el energy-ha en el que había puesto sus últimas fuerzas.

El rayo de energía impactó en los seres que sujetaban a Goten y el cuerpo del pequeño salió despedido por los aires. Goku se apresuró a alcanzar el cuerpo de su hijo antes de que los seres de fango se lo arrebataran de nuevo y sólo entonces notó el otro efecto que aquél energy-ha había tenido, pues ahora Trunks perdía su transformación de súper saiyaijin y era él quien ahora se hundía en el abismo.

Trunks sentía cómo su cuerpo se hundía, tenía la impresión de que todo ocurría en cámara lenta: Goku ya tenía a Goten en sus brazos, pero el saiya aún lucía desesperado; Trunks entendía que quería llegar hasta él, pero sabía que era imposible, ni él ni Vegeta hubieran llegado nunca a tiempo pasara lo que pasara, pero ahora al menos Goten estaba a salvo.

Vegeta: ¡¡¡TRUNKS!!!

El pequeño dirigió su mirada hacia su padre y le pareció que nunca había visto la expresión que ahora mostraba el rostro del saiya, ¿era angustia?, ¿era miedo? Hubiera deseado verlo firme como siempre, quizás eso hubiera ahuyentado las ganas que sentía de llorar.

Trunks: Perdóname, papá- susurró antes de que la oscuridad se lo tragara definitivamente.

La tierra tembló violentamente cuando el cuerpo del pequeño desapareció, como si ese fuera su modo de recibir el sacrificio de un inocente. El temblor fue tan fuerte que los guerreros Z no pudieron sostenerse en pie sobre el suelo, Gohan y Krilin tropezaron mientras Goku, Vegeta y Picolo se elevaba por los aires para evitar cualquier nueva sorpresa, pero la sorpresa fue que el abismo escupió humo y cenizas y para cuando el aire volvió a despejarse, tanto los guerreros de fango como el misterioso foso habían desaparecido sin dejar rastro.

Los guerreros Z se quedaron atónitos, les tomó algunos segundos entender que habían fracasado en su intento de ayudar a los dos pequeños.

Goku: No puede ser- murmuró viendo incrédulo el lugar en el que momentos antes se encontraba el abismo.

"Sólo prométeme que cuidarás a Trunks"… Vegeta estaba temblando de rabia, les había fallado a las dos personas más importantes en su vida.

Vegeta: ¡¡¡Maldición!!!- gritó furioso a la vez que lanzaba una serie de energy-ha contra el suelo.

Los guerreros aguardaron unos instantes hasta que el ambiente se despejó del polvo que los ataques del guerrero habían levantado, ahora un nuevo abismo se abría a sus pies, pero no era el mismo que se había tragado a Trunks, no era aquél abismo del que habían emergido los guerreros de fango.

Goku y los demás descendieron al pie del abismo, ninguno entendía completamente lo que acababa de pasar. Vegeta golpeó varias veces la tierra, como si ella hubiera sido la culpable de todo lo ocurrido.

Gohan: ¿Qué fue lo que pasó?- preguntó viendo con amargura al príncipe de los saiyaijin.

Goku: No lo sé, no lo entiendo.

Vegeta: ¡¿Qué es lo que no entiendes idiota?!- gritó furioso- ¡Esos bastardos vinieron con el objetivo de llevarse a Trunks y a Goten! Ese siempre fue su plan.

Goku: ¿Pero cómo puedes saber eso Vegeta?

Vegeta: ¡Imbécil! Ellos sabían perfectamente bien que sus poderes no estaban a nuestra altura, sólo buscaron el modo de distraernos en lo que encontraban la manera de llevarse a los chicos.

Goku, Gohan, Picolo y Krilin se quedaron en silencio comprendiendo que el razonamiento del saiya era lógico, de hecho era la única explicación del irracional comportamiento de los invasores.

Goku observó a su hijo menor, que se encontraba inconsciente entre sus brazos.

Goku: ¿Pero para qué los buscaban?

Vegeta se quedó callado, él no tenía la respuesta a aquella pregunta. ¿Por qué unos extraterrestres buscaban a su hijo y al hijo de Kakarotto? ¿Por qué habían dejado a este último si en verdad era su objetivo llevárselo? Los pensamientos estaban torturando la mente del orgulloso saiyaijin y él simplemente no tenía las respuestas, se habían llevado a su hijo y él ni siquiera sabía por qué.

Picolo: No creo que buscaran específicamente a alguien- se atrevió a comentar sin ver fijamente a Vegeta- Creo que buscaban a alguien con ciertas características… y Trunks las cumplía.

Vegeta: ¿De qué demonios hablas?

Picolo: Durante esta semana, esos sujetos anduvieron vagando por la Tierra; ellos dijeron que querían explorarla, pero más parecía que buscaban algo y esa búsqueda fue incluso más importante que entrenar para el combate con nosotros, supongo que siempre supieron que en última instancia la misión sería cumplida por los guerreros de fango.

Gohan: Zah dijo que yo no le sería de utilidad a su señora.

Goku: Cuando Gotenks derrotó a Not y Lot, ellos dijeron que habían encontrado lo que buscaban y justo en ese momento se abrió el abismo del que salieron los guerreros de fango.

Vegeta: ¡Demonios! ¡¿Pero por qué Trunks?!

De nuevo nadie tenía la respuesta, al menos, no ninguno de los guerreros, pero alguien más se las ofreció.

-Goku, creo que debo decirles algo de suma importancia para ustedes- dijo una voz que les resultaba familiar.

Goku: ¿Supremo Kaioh Sama? ¿Eres tú?- preguntó al aire al reconocer la voz del Supremo Kaioh Sama antiguo- ¿Qué es lo que debes decirnos?

El Supremo Kaioh Sama se encontraba en el planeta sagrado acompañado por su sucesor, los dos intercambiaron miradas sombrías antes de que al actual Dios supremo les respondiera algo a los guerreros.

Shin: Sus enemigos dijeron ser sirvientes de la emperatriz Érebo, ¿no es así?

Goku: Sí, así es, pero ninguno de nosotros había escuchado nunca antes sobre ella, ¿ustedes saben quién es?

Shin: Así es, se trata de una hechicera muy poderosa que intentó apoderarse del universo hace miles de años.

Goku: ¡¿Miles de años?! Pero entonces, ¿cómo es posible que siga con vida?

Supremo Kaioh Antiguo: Esa hechicera tenía la habilidad de moverse a voluntad por la Dimensión de las Tinieblas, una dimensión paralela a la nuestra en la que reina la oscuridad. Hace miles de años fracasó porque no consiguió la energía suficiente para expandir su reino de sombras por el cosmos, pero gracias a sus grandes poderes pudo reencarnar mucho tiempo después luego de ser derrotada por unos valientes guerreros que entregaron su vida para evitar que ella cumpliera sus planes.

Shin: En aquella segunda oportunidad, la hechicera Érebo casi logra cumplir su ambición. La Dimensión de las Tinieblas se tragó galaxias enteras; en aquella ocasión, incluso algunos de los supremos Kaiohs tuvimos que ayudar a combatir a los ejércitos de la oscuridad, fue una guerra terrible, sólo comparable con la destrucción que trajo Majin Boo tiempo después, pero finalmente fue derrotada y no habíamos tenido noticias de ella desde entonces; desgraciadamente parece que ha vuelto a reencarnar y sin duda se habrá hecho más poderosa.

Vegeta: ¡¡Déjense de estupideces!! ¡¡Sólo quiero que me digan por qué se llevaron a mi hijo!!

Los seres supremos se tomaron un tiempo antes de contestar.

Shin: Érebo siempre manda mensajeros a los planetas que piensa invadir y reclama un tributo de cada uno de ellos…

Gohan: ¿Un tributo?

Supremo Kaioh antiguo: En las dos ocasiones en que esa hechicera intentó conquistar el universo, sus mensajeros siempre tomaban prisioneros de los planetas a los que eran enviados, generalmente esos prisioneros eran niños o jóvenes… Se rumoraba que Érebo fortalecía sus poderes sacrificando inocentes…

Un tenso silencio reinó entre los guerreros, el espanto ensombrecía sus rostros.

Supremo Kaioh antiguo: Es lamentable que Érebo haya elegido al pequeño Trunks como el tributo de la Tierra… pero lo peor aún está por llegar.

Gohan: ¿Qué quieres decir?

Shin: Ahora que la Tierra ha dado su tributo a Érebo es cuestión de tiempo antes de que los verdaderos invasores lleguen a tratar de conquistar el planeta. Recuerden que sus últimos oponentes sólo eran mensajeros, su objetivo no era derrotarlos, pero los que vendrán serán mucho más poderosos que ellos y no se detendrán hasta que la Tierra haya sido cubierta por las tinieblas. Érebo ya ha empezado a expandir sus dominios, si ustedes no la detienen, será el fin del universo…

Vegeta: Al demonio con el universo.

Los guerreros observaron al saiyaijin; entendían su dolor, pero ahora el universo entero estaba en juego.

Picolo: Recuerda que podemos revivir a Trunks con ayuda de las esferas del dragón, Vegeta.

Por unos segundos, el príncipe saiyaijin acarició en su interior algunas esperanzas, pero al momento le fueron arrebatadas.

Supremo Kaioh antiguo: Lo siento, pero eso será imposible.

Vegeta: ¿Por qué?

Supremo Kaioh antiguo: Porque mientras no derroten a Érebo, el alma de Trunks le pertenecerá, de modo que sería imposible que Shen Long pudiera revivirlo.

Érebo… Vegeta no sabía casi nada de aquella hechicera, pero la odiaba ya a un grado insuperable. Su ira se manifestó en una violenta explosión de su ki. Aquella hechicera le había quitado una de las partes más importantes de sí mismo y tenía que hacerla pagar.

Goku: ¡Espera Vegeta!- le gritó al saiya al notar que su ki se incrementaba sin control- ¡No todo está perdido! Si derrotamos a esa hechicera, entonces podremos revivir a Trunks; sólo tenemos que derrotarla.

Vegeta observó a Goku, quien se mostraba tan optimista como siempre. Tras él, Picolo, Gohan y Krilin asintieron, demostrando su apoyo para derrotar a aquél nuevo enemigo. De cualquier forma, por mucho que le doliera admitirlo, él no podía hacer otra cosa, así que poco a poco, el príncipe de los saiyaijin fue disminuyendo su ki hasta regresarlo a la normalidad.

Goku: Ya verás que todo saldrá bien. Entrenaremos muy duro para derrotarla y Trunks podrá regresar a la vida. ¿Verdad que sí, Supremo Kaioh Sama?- le preguntó sonriente viendo hacia el cielo.

Supremo Kaioh antiguo: Érebo no es como ningún otro de los enemigos a los que se han enfrentado antes; no será algo sencillo.

Goku: Babidi también era un hechicero muy poderoso, pero no tenía ninguna habilidad como guerrero.

Shin: Pero tenía a Majin Boo y del mismo modo, Érebo posee a su servicio enormes ejércitos de Nagofs.

Krilin: ¿Qué es eso de guerreros Nagofs?

Shin: Los que ustedes llamaron guerreros de fango. A los que se enfrentaron ahora no eran muy fuertes, pero a medida que Érebo vaya ganando poder, sus guerreros se harán más fuertes y recuerden que ellos también poseen la habilidad de trasladarse por la Dimensión oscura y que no son fáciles de eliminar por su habilidad de regenerarse y de dividirse.

Supremo Kaioh antiguo: Además, esa hechicera tiene muchos otros guerreros muy poderosos a su servicio.

Picolo: ¿En dónde se encuentra ahora ella?

Shin: Probablemente en la Dimensión de las Tinieblas donde ella es la gobernante, y permanecerá allí hasta que tenga la energía suficiente para expandir sus dominios por el cosmos.

Krilin: ¿O sea que sólo podemos esperar?

Ambos seres supremos lucían decaídos, los dos ya habían tenido la oportunidad de presenciar los grandes poderes de Érebo y sabían que la misión de los guerreros no sería sencilla.

Shin: Aún después de que lograran derrotar a todos los guerreros de Érebo, será muy difícil que logren derrotarla a ella. Es cierto que no posee habilidades en combate, pero sus poderes son muy superiores a los que tenía Babidi.

Goku: Pero ya lograron derrotarla en dos ocasiones, ¿no?

Shin: Pero con cada reencarnación que logre se hará más fuerte pues acumula los conocimientos mágicos de miles de años. La última vez que ella apareció fue sólo por suerte que pudimos vencerla.
Picolo: ¿A qué se refiere?

Shin: A que ella se confió. Había extendido las tinieblas por una basta región del universo y ella pensó que podría hacerle frente a lo que sea aún fuera de su dimensión; muchos guerreros perecieron ante sus poderes, muchos de ellos eran sumamente poderosos… Érebo no volverá a cometer el mismo error y mientras esté en la Dimensión de las Tinieblas es inalcanzable.

Goku: No te preocupes, ya encontraremos el modo.

Shin se sobresaltó al escuchar la tranquilidad con la que el saiya hablaba, pero después de todo, ellos no eran guerreros comunes y si alguien podía derrotar a Érebo sin duda serían los guerreros Z. Su antepasado también se mostraba conforme con los ánimos demostrados por los guerreros.

Supremo Kaioh antiguo: Confiamos en ustedes- les dijo amablemente- Deben prepararse arduamente para estar listos para la batalla contra las tinieblas.

Gohan: Pero, ¿cuánto tiempo tenemos antes de que esa batalla de inicio?

De nuevo el silencio fue la respuesta de sus interlocutores.

Shin: No lo sabemos son certeza- afirmó finalmente- Érebo aún no tiene suficiente poder, por lo que sin duda no será muy pronto, pero bien podrían pasar meses… o años.

Vegeta: ¿Años?

¿Años? ¿El alma de su hijo iba a estar en poder de aquella bruja por AÑOS?

Shin: Estaremos al pendiente de lo que ocurre en otras partes del Universo y los mantendremos informados, pero puede pasar mucho tiempo antes de que los ejércitos de Érebo estén listos para atacar, a pesar de todo, tienen que estar preparados para cuando llegue el momento.

Goku: Muchas gracias, estaremos preparados, pueden estar seguros.

La conversación con los seres supremos se dio por terminada, pero los guerreros aún debían aclarar algunas cosas entre ellos.

Vegeta: Picolo, ¿Shen Long no tiene ningún poder en aquella dimensión de la que hablaron?

Picolo: No- declaró algo apenado por su respuesta- Kamisama no tiene ningún poder sobre otras dimensiones y por lo tanto tampoco Shen Long.

Goku: Te lo prometo Vegeta, no importa cuánto tiempo nos lleve, vamos a hacer que Trunks regrese a la Tierra…

Email de la autora: ophaniel_27@yahoo.com.mx

Fanfics

|+| Layout Info