| Capítulo III:
Los obstáculos del amor
Siempre habría obstáculos para el amor,
siempre habría caminos difíciles a recorrer...
algunas vez alguien dijo que el amor fuera sencillo?
El verdadero amor no lo es, el verdadero amor es profundo,
es más que solo querer, es amar... una entrega
total. No resistía la curiosidad quería
conocer al individuo, así que decidió
asistir a la Universidad con Amy.
Esa sensación extraña de necesitar
de su presencia, esa delicia de disfrutar su compañía,
algo las uniría, una obligación: pelear
por la paz del mundo, no Michiru no la quería
así, quería que estuviera a su lado
por amor por ese deseo que nace dentro del corazón
y llega hasta lo mas profundo de nuestro cerebro.
- ¡Es él! gritó entusiasmada
mirando al pasillo de la parte baja de aquel enorme
edificio
Haruka hizo una mueca de enojo. Michiru suspiró,
meneó la cabeza ligeramente, el problema de
Amy era de dimensiones superiores a las imaginadas
- ¿El chico de camisa blanca? preguntó
Michiru. Quería estar equivocada, quería
que se tratara de otro...
- Sí contestó agregando una
enorme sonrisa
El muchacho era muy bien parecido, alto cabello corto
lacio color negro, sus ojos eran verde azulosos...
- Debe tener unos 26 años susurró
Michiru
- Te lo advertí...
- ¿Y que opinan? pregunto ansiosa
Michiru lo observó detenidamente, no sabía
que contestarle
- Cariño musito ya perdiste,
no esta nada mal, Amy no tiene malos gustos
dijo con sonrisa traviesa
- ¿Te gusta amor? le interrogó
Haruka extrañada. Como respuesta Michiru dejó
ver una enorme sonrisa para después morderse
el labio inferior
- Es un imposible suspiró Amy
- No te rindas sin dar batalla ¿quieres? Nueve
años de diferencia no son nada
Angel se sintió observado y de inmediato volteó
la vista al pasillo del segundo piso, Amy en un acto
de reflejo le dio la espalda, su corazón se
aceleró y se sonrojó a mas no poder
- ¿Qué tiene el que no tenga yo?
replicó la joven rubia
- Tamaño contestó Michiru levantando
la mano sobre su cabeza músculos
le dijo tocándole los brazos ¿sigo?
- Le pregunté a Amy contestó
molesta
La pobre muchacha aún no se reponía
del susto
- Tranquila... ¿él asistirá
al baile?
- No lo sé
- Investígalo
- ¿Yo? Y quien más
pensó si yo por supuesto... yo lo investigo
- Y si va ir solo o acompañado
- Sí titubeó de ante mano sabía
hasta cómo iría vestido.
Conducían por la tercera avenida. Habían
permanecido en silencio todo aquel trayecto, cada
una en sus pensamientos, Mientras Michiru trataba
de razonar el meollo del asunto Haruka pensaba en
el atardecer
- ¿Le ves esperanzas? le preguntó
Michiru
- Es lógico que a Amy le gusten muchachos
más grandes que a ella, sus pensamientos superan
a los chicos de su edad... Le falta lucir sus encantos,
esa niña es muy bonita
- Me voy a poner celosa
Y Haruka rió por el comentario.
* * * *
Sé que no dependes de nadie, no pretendo
retenerte, eres libre y siempre lo serás, siempre
has sido fiel a ti misma, no creo en el destino, es
algo tan profundo que me atrae, no sé si eres
para mí, pero pienso averiguarlo.
No acostumbraba tener amigas, se sentía fuera
de lugar, con Marcela había sido distinto
- Hablas hasta por lo codos le expresó
Michiru
La chica calló meditó por unos segundos.
Sin duda era muy inquieta
- Bueno habla tú
Eso era peor, ¿qué le podía
platicar?
- Sólo fue un comentario se excusó
Haruka había dejado los deportes, nadie podía
igualarle, poco le interesaba el mundo lo único
que realmente logró apasionarle fueron los
autos.
- Otra vez murmuró mientras se masajeaba
la sien. Sus sueños hasta despierta le seguían,
esas horribles visiones que no lograba comprender.
No acostumbraba estar donde hubiera mucho tumulto
sin embargo aquel día fatídico había
cedido a los caprichos de Hanna. Parecía no
poder escapar... sentada en la mesa del rincón
de la cafetería platicando de asuntos sin importancia,
vio entrar a Michiru, riendo seguramente de las tonterías
que ideaba Marcela... Fatal, suficiente tenía
con no poder sacársela de la cabeza como para
ahora encontrarla en todos lados.
Marcela parpadeó un para de veces tomó
a Michiru de la mano y de un jalón la llevó
a la mesa de Haruka y no conforme con ello tomó
asiento sin ser invitada. Hanna frunció el
ceño, no tardó en exasperarse y de una
forma poco sutil les exigió que se marcharan
- Tenemos una cita gruñó Hanna
- A pues que sea una cita doble yo traje pareja
dijo señalando a Michiru quien bajó
la cabeza y con la mano se tapó el rostro.
Marcela gozaba haciendo repelar a la gente pidió
un capuchino para ella y otro para su pareja
Estaba dispuesta o no irse.
No puedo sacarte de mi mente, no pude evitar
sonreír al verte ¡Te ves bien! Quisiera
decirte. No, no tiene caso. Hanna aún te ve
de forma retadora, será divertido verte pelear...
no debería ser tan soberbia, lo siento pero
es la verdad no necesito de nadie frunce el
ceño nadie puede vencerme... esa elegancia
con que te mueves, esa sonrisa... Debería decirle
a Hanna que se callara, no aún no.
.
sonrisa
* * * *
Amy entró en la cafetería como por
semanas había venido haciéndolo, cargaba
en su mano derecha su emparedado y en la izquierda
tres libros de biología. Tenía el espíritu
animado, el deseo y fervor por aprender de memoria
aquellos libros y... Ángel... con su bella
sonrisa... parado en la barra solo y ...
- ¡Hola Amy! le saludó el chico
sacándola de su embotamiento Qué
gusto verte ¿Por qué no has ido al laboratorio?
- Es que... Piensa Amy
- ¿Mucha tarea?
- ¡Sí!
- ¿No te ibas ya Ángel? sonó
una tercera voz detrás de Amy. Volteó
lentamente apretando con fuerza sus libros de biología
esperando no encontrase con...
Veinticuatro años, cabello rubio lacio que
le llegaba a media cintura, era muy guapa y la novia
de Ángel
- ¿Eh? le vio extrañado
- Si, vas a llegar tarde argumentó
la joven
- Ahm sí... ya voy. Nos vemos y con
la mano le dijo adiós
Sintió sobre su cuerpo esa penetrante mirada,
asfixiándola, sentenciándola sin que
ella hubiera podido defenderse. No quiso voltear y
encontrarse con esos perturbadores ojos y como todos
los días caminó a su mesa en el rincón
de la cafetería a comer su almuerzo y digerir
completos aquellos libros.
* * * *
- Pues el chico es buen prospecto: le gustan las
matemáticas, hace deporte juega tenis
le leía a Michiru de su pequeño block
de notas. Se rascó con la goma las sienes y
dijo para sí de cuando acá soy
investigador privado - suspiró y siguió
su lectura
- Te tomaste demasiado enserio tu papel
- ¿Lo creees? Tengo fecha de nacimiento, tipo
de sangre, signo zodiacal, comida favorita, calificaciones,
cuántas veces al día va al baño
- Cariño rió Michiru
- ¿Si?
- Suficiente sonrió. Tomó su
cepillo y se acicaló el cabello mirando por
el espejo discretamente a Haruka Dime la verdad
la chica dejó su cepillo y tomó
asiento al lado de Haruka - ¿Te caía
mal? ¿No te gustaba?
Haruka soltó una gran carcajada
- ¿La verdad?
- Si
La joven rubia suspiro pensando en qué era
bueno confesar y qué no se debía guardar
para ella misma
- Promete no enojarte
- Prometido levantó la mano en símbolo
de juramento. Haruka retiró el violín
de la cama y lo colocó fuera del alcance de
su amante
- Sabes la respuesta
- No titubeó quiero oírlo
de tus labios
- Me caías muy mal frunció el
ceño para acabar soltando una gran carcajada
No quería enamorarme. Mi vida ya era
un infierno sin entender lo que sucedía, sintiéndome
tan vacía y al alcance de todos para hacerme
daño... es una sensación difícil
de explicar, te vuelves huraño, simplemente
todo deja de importante y lo poco que haces lo ejecutas
por una obligación que por tu propio deseo
de sobrevivir. Veme a los ojos le tomó
del mentón tú me conoces mejor
que nadie... no es fácil admitir lo que sientes,
sea bueno o sea malo, porque al final te vuelves vulnerable.
Te amo y nada cambiará eso un ligero
beso en los labios de aquella muchacha terminaría
por certificar lo que sus palabras pregonaban
Amy les relató con lujo de detalle acerca
de la vida amorosa de Ángel. Él tenía
una novia llamada Ariadna y que siempre que se veían
la chica hacía hasta lo imposible para amedrentarla
con su sola mirada. ¡Era más grande que
ella! Y le parecía injusta la vida, la forma
en que se aprovechaba de ella o en que la buscaba
aplastar
- Está celosa explicó Michiru
con parsimonia
- ¿Celosa? Como si fuera a quitarle el novio
- Amy sabes qué es autoestima
- Al diablo con ello éste era la primera
vez que le escuchaban decir algún comentario
de tipo ofensivo Se tratas de realismo, solo
los perdedores no ven lo que ante sus ojos es claro
para los demás
- Eres lo suficientemente buena para causar celos
y envidias... ella ve cosas magníficas en ti
que no puede tener...
- O quizás... interrumpió Haruka
Quizá la chica es posesiva y se encela
de toda mujer que se el acerca al tipo ese
Michiru de inmediato reaccionó dándole
un codazo en las costillas para que callara sus insulsos
comentarios. La muchacha rubia hizo un gesto de dolor
y se sentó lejos de Michiru
- Eres sincera, tal y como eres y a Ángel
le gusta lo que eres de eso no cabe duda
- Mira el mejor remedio que tienes y veo es conocer
al famoso muchacho o te enamoras por completo o te
desilusionas y el mal acaba sentenció
Haruka
Y claro que Haruka sabía a qué se refería...
hasta podía entender los sentimientos de Amy
* * * *
Marcela le había acompañado dos calles,
ya debía separarse, Marcela no parecía
quererlo, comenzó a caminar más lentamente
por fin tomó valor
- Michiru me invitas a comer? le suplicó
No supo qué contestar. Algo extraño
le sucedía a Marcela
- No como mucho le dijo esperando que la respuesta
fuera sí
- No voy a casa advirtió Michiru
- Bien entonces nos vemos mañana
- Voy a un restaurante ¿Vienes?
- ¡Ay no! De seguro te invitó tu novio
y yo haría mal tercio
- No
- Pero no tengo dinero dijo con un hilo de
voz
- Te estoy invitando yo voy a pagar
Marcela no pudo disimular su alegría y dio
un pequeño saltito
¡Una hora de camino!¡Una hora! Hubiera
preferido tomar el autobús pero Michiru rehusó
Caminar hace bien ¡Bien! Ya estaba
muy cansada. Al ver el restaurante quedó perpleja,
estaba situado cerca de la playa tenía una
vista panorámica impresionante, el mar, la
música de sus olas, ¡Qué vista!
Aún no había muchos clientes
- Es todo nuestro- expresó Marcela encantada
Señorita me haría el favor
le dijo ofreciéndole el brazo
- Jajaja claro que sí... si seguimos así
meneó la cabeza, no tenía sentido
terminar aquella frase. Volvió a sonreír.
Sólo faltaba el postre tomó la carta
entre sus manos
- Nadie me quiere expresó Marcela
Michiru levantó la vista para ver la expresión
de su amiga. No entendía a se debía
semejante comentario
- Nadie me quiere... ni mi mamá volvió
a decir
Por un momento pensó que estaba jugando sin
embargo el tono que usaba en las palabras denotaba
tristeza
- ¿Y eso?
- Siempre me sacan de casa, mira que enviarme a comer
con mis tías, las dos cacatúas me odian,
se vayan hacer pobres si me dan un plato de sopa...
Y pudo haber seguido lanzando reproches para todo
Japón
- Yo te aprecio muchísimo dijo Michiru
abrazándola con cariño en un reflejo
casi involuntario tan natural y lleno de fraternidad
La chica ladeó la cabeza recargándose
en Michiru
- ¿En serio?
- Sí, no seas tonta
Una máscara, un triste disfraz como tantos
que se usan... soledad, ese vacío que tantas
veces aniquila...
- Oops
- ¿Qué sucede Marcela?
Michiru volteó sabía quién era,
casi podía sentir su presencia... era algo
tan extraño... Haruka, sin duda tenemos
los mismos gustos te ves contenta quizá hoy
tu vida marcha mejor, ojalá de todo corazón
lo deseo. Mereces ser feliz
Ahí estás, tan coqueta como siempre,
haciendo gala de tu elegancia y ese encanto... mmm...
tengo la impresión que hoy es mi día
de suerte... Nada pierdo si voy y te saludo
- No hablo contigo! dijo Marcela con enfado
- Anda linda no seas cruel suplicó
Haruka Vamos cualquiera diría que estás
celosa
- ¡Celosa!¡Yo!
- Qué va a pensar tu novia
¿Novia? ¿Me perdí de algo?
Mmm ahm ya lo recuerdo, la cita doble
tú y Hanna... Marcela y yo...
- Umm Vamos Haruka qué haces con una muchacha
como Hanna
- Que tal esto: Divertirme
- No me hables... Apuesto que es otra estúpida
que no sabe que eres chica
Haruka rió como respuesta algo nerviosa
- Siéntate le invitó Michiru
con aquel tono coqueto que usaba para retarla a rechazar
sus invitaciones
Aceptaste, buena señal, ojalá
un día me dejes llegar a lo profundo de tu
corazón...
Tomaron el postre
- ¿Las llevo a casa?
- No, nos vamos como venimos: caminando contestó
Marcela a aquella atenta invitación
Haruka intentó no reír
- ¿Se vinieron caminando desde la escuela?
preguntó con incredulidad
- ¡Sí el ejercicio abre el apetito!
gritó Marcela
No lo soportó más y soltó una
gran carcajada
Michiru frunció el ceño ¿Dónde
estaba la gracia?
- Está lejísimos ¿Se preparan
para las olimpiadas? Vamos las llevo
- ¡No! contestó Michiru esta
vez
- Como quieran se levantó de la mesa
aún sonreía
- Ya que insistes tanto dijo Marcela sonriendo
Malévolamente ¡Pero me voy a tras!
¡Lejos de ti! ¡Eres un peligro para cualquier
mujer!
Haruka volvió a reír
- Pero no lo pregones ¿quieres? sonrió
coquetamente
¡No tienes remedio! Coqueteas hasta inconscientemente
¿Ves? Nada te cuesta quitarte esa máscara
de indeferencia. Vencer tu frivolidad ese oscuro escudo
en que te amparas, No será fácil, no
eres una mala persona
Me encanta platicar contigo me encanta tenerte
cerca... Conduces bien, el viento está contigo,
eres el viento, no lo dudo ni un instante, harás
tu sueño realidad...
C o n t i n u a r á ......
Dudas, sugerencias y comentarios a corporation_abc@hotmail.com
Hola a nuestros lectores mil disculpas por la tardanza
del capítulo prometemos ya ser mas constantes.
Escríbanos y sugieran que tipo de final les
gustaría ver... leer. Por cierto si no reciben
contestación escribanos a abcccorporation1@yahoo.com.mx
tenemos problemas para ingresar a hotmail. Nos vemos
^^
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