| A D D E R
¿Cuantas veces debo soñar?,
¿cómo olvidar el sufrir?,
¿con qué razón es él tener?,
mi corazón sin vivir.
Tu llevas a mi corazón
efímeras sin porvenir,
y solo por un instante
mi alma suele dar un reír.
Tus cartas todas son poesías
que mi corazón necesita,
y tus palabras son delicias
que mi alma solicita.
Tu eres aquella persona
a la cual mi corazón llama,
como un niño que busca
a su ángel de la guarda.
Y al final de todas formas
todo queda siempre igual
como aquellas palabras
qué queda sin ningún final.
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