| Por -Kyra Blackstone-
Camine lentamente por el oscuro pasillo escuchaba
resonar el eco de mis pasos, todo estaba en silencio,
el doctor de la morgue se acerco a los grandes refrigeradores
donde tienen los cuerpos para evitar su descomposición,
al ver la sabana blanca mi corazón comenzó
a latir fuertemente, un enorme sentimiento de soledad
se apodero de mi, la desesperación y frustración
se hicieron presentes, se que el doctor lo noto porque
antes de bajar la sabana pues me pregunto si estaba
segura, conteste que si, y vi correr lentamente la
sabana dejando un hermoso rostro de cabellos aguamarina
al descubierto, su rostro se veía mas blanco
de lo normal pero no había perdido su belleza
aun, no dije una sola palabra, vi el anillo en su
mano el anillo con el símbolo de Urano y la
escritura siempre te amare me sentí
morir, sentí como el dolor se apoderaba lentamente
de mi cuerpo y alma, tome su mano entre las mías,
estaba fría pero tersa como siempre habían
sido las manos de Michiru, al ver esto el doctor no
pregunto mas solo dijo lo lamento y camino dejándome
a solas con ella, Michiru, amor despierta es tarde,
debemos ir a casa dije poniendo su mano en mi mejilla,
despierta rogaba entre susurros, me acerque mas a
ella mas y mas, aun mas cerca, a escasos milímetros
de sus labios sus labios, esos labios que me mostraban
esa enloquecedora sonrisa, que me dominaban con cada
palabra que de ellos salían que me mostraban
mi razón de vivir con sus besos, estaba a escasos
milímetros de esos labios, despierta susurre
de nuevo esperando ver esa linda sonrisa pero fue
inútil, lentamente me acerque a ellos acomodando
un suave y tierno beso, espere sentir su aliento pero
nada paso, las lagrimas que corrían por mis
mejillas empapaban el rostro de Michiru y yo me negaba
a soltar su mano, amor, amor, porque te fuiste de
esa manera, no podía entenderlo, aun no sabia
como era que había pasado, si yo no hubiera
llegado tarde ahora estaría contigo le dije
al oído, fue mi culpa, si al menos no hubieras
tenido esa presentación en aquel crucero, pero
como fue a pasar amor, tu eres una excelente nadadora,
como sucedió? Le decía insistentemente
al oído, sentí una mano sobre mi hombro,
me limpie las lagrimas y mire al medico forense, un
joven afuera esta haciendo los arreglos necesarios
para la cremación del cuerpo, me dijo, de inmediato
supe que era Darién, así que solo asentí
con la cabeza bese la mano de Michiru y salí
de la sala, durante horas estuve llorando en la soledad
del departamento que se sentía tan solo tan
vacío sin ella, aun podía verla cocinando,
saliendo de bañarse, incluso casi podía
oler su piel, tocarla, extrañaba la suavidad
de su cuerpo, era desesperante este silencio, llore
durante horas hasta que sonó el teléfono,
al colgarlo salí del departamento al lugar
de la cremación, mire como el cuerpo de Michiru
era consumido por las llamas que aprecian devorarla
con gran desesperación, mire a mi alrededor
y me percate de que la sala estaba repleta, todos
y cada uno de los amigos y conocidos de Michiru estaban
ahí menos ella, la única persona que
deseaba estuviera se había ido, nunca volvería
a ver esos ojos azules por las mañanas ni sentiría
su aliento cerca del mío, de nuevo las lagrimas
brotaron, cerré mis ojos fuertemente y las
lagrimas salieron en mayor cantidad, desee con todas
mis fuerzas estar muerta, pero me di cuenta de que
ya lo estaba, sin ella a mi lado no tenia mas porque
vivir, era como estar muerta en vida, vi como Darién
y las demás chicas se acercaban lentamente,
la pequeña Hotaru tenia una expresión
de dolor y tristeza en el rostro, estas bien papa
Haruka? Me pregunto mientras me entregaba las cenizas
de Michiru, la mire con ternura, si estoy bien le
dije, mire a las demás chicas, note como no
sabían que decir así que les ahorre
trabajo, gracias por venir chicas les dije y sentí
como se me hacia un nudo en la garganta al mirar el
recipiente que contenía las cenizas de mi amada
sirena, con permiso, esto ultimo lo dije con dificultad,
y me di la vuelta para salir de ahí, era lo
único que quería, salir de ahí
para estar con mi amada aunque solo fuera por ultima
vez, sestean me tomo de la mano, Haruka, estarás
bien? Pregunto y por la expresión de su rostro
puedo decir que se encontraba preocupada, si, estaré
bien, solo quiero despedirme de ella, y diciendo esto
salí de la sala subí a mi ferrari colocando
el recipiente en el asiento de copiloto, tu lugar,
el que no deviste desocupar aun, dije, maneje durante
horas a toda velocidad, no paraba de pensar en la
manera tan cruel en que mi amada me había sido
arrebatada, era bastante ironico darse cuenta que
el mar, mismo que era su elemento le arrebato la vida
y al mismo tiempo me arrebato la mía, por fin
llegue a la playa, sentí la fresca brisa del
mar en mi rostro, el viento movía mis cabellos
y me secaba las lagrimas, subí hasta lo alto
de un peñasco, no cualquier peñasco,
nuestro peñasco, donde la conocí, donde
le declare mi amor, donde decidimos unir nuestras
vidas y no separarnos nunca, donada la depositaria
de nuevo para que se uniera con el mar, aquí
estamos amor, lo vez, puedes ver las estrellas que
han perdido su brillo por tu ausencia, puedes sentir
como el viento sopla con toda su furia, como le reclama
al mar tu perdida, dime que lo vez, destape el recipiente
y vi que dentro estaba el anillo de Michiru, lo saque
y me lo puse en la mano derecha ya que en la izquierda
se encontraba el mío, porque te fuiste amor
dije y mis lagrimas caían sobre las cenizas,
mire hacia abajo, vi como el mar se asolaba contra
las rocas haciendo un espectáculo verdaderamente
aterrador, hasta el mar esta de luto dije subiendo
al barandal de proteccion, vuelve al mar quien es
tu verdadero dueño le dije, pero no olvides
que yo el viento te ame con locura, y abrazando fuertemente
sus cenizas me lance al vacío, tenia los ojos
cerrados, sentía como mi cuerpo caía
con ligereza, escuchaba el estruendo del mar al chocar
con las rocas y sentía la cobija del viento
envolver mi cuerpo, mientras caía vi pasar
muchas imágenes de mi vida, pude revivir mi
primer encuentro con ella, la vi tocando de nuevo
el violín en aquel crucero, de nuevo reviví
el momento en que el talismán fue arrancado
de su cuerpo, a mi me gustan tus manos, escuche decir
esto mientras veía de nuevo la Escena, me gustaría
que me dieras un mejor trato,
si, pero cuando
estemos solos, tantos recuerdos hacían parecer
que mi caída era eterna y me torturaban recordándome
a Michiru, tonta!, Me refería a los peces!,
Decian mis recuerdos del acuario, mismo al que siempre
acudía de mi brazo Haruka!! Decía Michiru
cada vez que flirteaba con bombon el aire me golpeaba
con mas fuerza llevándose mis lagrimas y acercándome
a Michiru cada vez mas, sentí que una luz reluciente
aparecía frente a mi, abrí los ojos
con mucho esfuerzo, me vi a escasos metros de las
rocas, extrañamente no sentí temor,
un ultimo recuerdo se vino a mi mente, y ustedes que
pidieron pregunto Hotaru, nosotras no tenemos que
pedir deseos dijo Michiru porque este es el momento
mas feliz de nuestras vidas verdad Haruka?, En ese
momento abrí los ojos de nuevo, pude ver a
Michiru ahí esperándome con una sonrisa
y los brazos abiertos, la vi, aunque solo fue un segundo
y entonces mire las rocas a solo unos centímetros
de mi, apreté las cenizas de Michiru mas fuerte,
cerré los ojos y con una leve sonrisa dije
en verdad es el día mas feliz de nuestras vidas
amor.
fin
Comentarios: sirena_de_urbano@yahoo.com.mx
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