| Había mucha lluvia,
Ran y Conan paseaban por la calle, iban hacia la casa
de Shinichi donde se encontraban Kogoro y los padres
de Shinichi conversando.
Conan: Pasemos po este callejón para acortar
camino
Ran: Este callejón me da miedo
Conan: No hay nada que temer
En eso... un maleante se les aparece
Ladrón: ¡Denme todo lo que tengan! ¡Esto
es un asalto! ¡Si no cooperan disparo!
Conan: ¡Ran, corre hacia la casa de Shinichi,
CORRE!
Ran sin pensarlo se echa a correr y Conan iba por
detrás. Dan vuelta a la esquina, estaban a
punto de llegar a casa de Shinichi. Conan acciona
su zapatilla y patea una pelota que había por
ahí, pero el ladrón lo esquiva.
Mientras tanto, Kogoro, Yukiko y Yusaku Kudo iban
saliendo de la casa con sus paraguas, cuando ven a
Ran y a Conan en la calle sin paraguas.
Kogoro: ¡Ran, qué pasa!
Ran: Hay... un... ladrón
Yukiko: ¿Y Conan?
Ran: Está ahí...
Conan estaba sorprendido porque el ladrón
esquivó el ataque.
Ladrón: Denme todo lo que tengas o le disparo
a la jovencita decía apuntando con el
arma hacia Ran
Conan: Eso no te lo permito
Ladrón: no van a cooperar... apunta
a Ran y va a accionar el gatillo
Conan: ¡RAAAAAAAAAAN!
Ran: ¡Conan no!
El ladrón había disparado, pero Conan
logró interponerse, recibiendo él el
disparo. Cayó al suelo. El agua del suelo tenía
un color rojo. Yukiko y Yusaku corrieron al lado de
Ran, quien tenía a Conan entre sus brazos.
El ladrón había huido. Kogoro fue a
llamar a una ambulancia. Yusaku se sacó su
chaqueta y la puso tapando a Conan para que no se
mojara. Ran le secó su cara mojada. Conan estaba
algo consciente.
Conan: Ran... tengo algo que decirte dijo
casi para sí mismo
Ran: Tienes que descansar... cuando te alivies me
cuentas
Conan: Ran... yo... la voz ya no le salía.
Simplemente moduló, cerró sus ojos,
y una lágrima cayó de uno de sus ojos.
Sus lentes se cayeron a un suelo mojado y ensangrentado...
ensangrentado con la sangre de un luchador... de una
persona que siempre buscó la verdad... y la
maldad lo derrotó.
Al otro día, en la TV...
Noticiero: Continuamos con las noticias... en el
ámbito policial: Un niño de 7 años
fue asesinado baleado en el tórax, por defender
a la chica que lo acompañaba. El niño
fue reconocido como Conan Edogawa
El profesor Agasa, quien veía la noticia
quedó sorprendido. Pero no estaba convencido.
Cuando mostraron a Ran quien estaba ensangrentada,
el agua llena de sangre, y las luces de la ambulancia
y la policía que alumbraban la casa de Shinichi,
se aseguró del todo: ¡Shinichi estaba
muerto! Decidió llamar a Heiji: debía
saberlo.
Agasa: Aló, ¿Heiji?
Heiji: Si, soy yo, ¿quién habla?
Agasa: Habla Agasa, ¿has visto el noticiero?
Heiji: no
Agasa: Ponlo rápido
Heiji: Ok
Heiji tomó su control remoto y puso el noticiero.
El control se le cayó de las manos al igual
que el teléfono. Heiji estaba impresionado.
Volvió en sí y agarró el teléfono.
Heiji: ¡Kudo... KUDO!
Agasa: Si... está muerto... lo mataron por
defender a Ran
Heiji: Ran debe estar hecha pedazos... ¡No
debe saber nunca que Shinichi está muerto!
Agasa: Deberíamos ir donde los Kudo, ¿no
crees?
Heiji: Vamos, lo espero allá
Los dos llegaron al mismo tiempo. Tocaron la puerta.
Llovía aun y se estaban empapando. Yusaku abrió
la reja para que entraran. Les sirvió un café.
Yusaku estaba deshecho.
Agasa: Yusaku, lo sentimos mucho
Heiji: Yo aun no lo creo
Yusaku: Gracias por venir
Agasa: No sé si viene al tema, pero tengo
una duda... Se supone que los padres de Conan tienen
que enterrarlo, y Ran yo creo que debería asistir
a ese entierro Yusaku ya estaba sollozando
- ¿Cómo van a hacer para enterrar a
Conan bajo el nombre de Shinichi Kudo?
Heiji: Además... Ran... no es bueno para ella
saber que Shinichi murió...
Yusaku: son muchos problemas... Yo creo que enterrarlo
sin que Ran esté sería una solución
Yukiko: Podrías poner un muñeco falso
en vez de Conan y después lo enterramos al
verdadero
Yusaku: Yukiko... te levantaste
Agasa: Esa puede ser una buena idea
Heiji: Hagan eso... Ran no se debe enterar
Yusaku: Yo creo que mi hijo sabía que moriría
Todos: ¿Porqué?
Yusaku: Antes de morir le dijo Te tengo que
decir algo... yo... y después murmuró...
nadie le entendió... yo sí... murmuró
Soy Shinichi, pero nadie le entendió.
Fue mejor que no entendieran
Yukiko: Estoy preocupada por Ran...
Mientras, Ran...
Ran: Pero es que no puede ser... murió por
defenderme dijo llorando más
Sonoko: Pobrecito... te estimaba mucho al parecer
Ran: Antes de morir dijo limpiándose
las lágrimas me dijo que me iba a decir
algo... me dijo Yo... y luego no le entendí...
y murió... pero no sé... me pareció
que... a parte de Conan... alguien más moría
junto con él... como que Conan eran 2 personas...
no sé... al caérsele los lentes... vi
una lágrima...
Sonoko: ¿Porqué lloraría?
Ran: No lo sé... no me lo explico... y ya
no se puede saber
Sonoko: ¡Por supuesto que se puede!
Ran: Ay Sonoko qué se te ocurrió ahora
Sonoko: Espiritismo... tengo la tabla
Ran: No... nada de espiritismo en eso entra
Kogoro
Kogoro: Ran... el profesor Agasa está afuera
Ran sale junto con Sonoko.
Agasa: Ran... tengo algo importante que decirte...
los padres de Conan... murieron hace 3 meses
Ran: ¿Qué? ¿Y cómo no
me enteraron? ¿Conan lo supo?
Agasa: No... no lo supo... bueno... el matrimonio
Kudo quiso encargarse del funeral de Conan
Ran: Bueno... ¿cuándo será?
Agasa: Mañana... me retiro... tengo una conversación
con Heiji
Ran: Gracias profesor
Ran y Sonoko se volvieron a encerrar en la pieza
de Ran.
Ran: Lo encuentro raro que los Kudo quisieran encargarse
del funeral
Sonoko: Te digo... haz espiritismo
Ran: Esas son tonterías... no resultan...
ay, voy a tener que buscar ropa negra para mañana
Sonoko: Yo también quiero ir... bueno, Ran,
me voy, hasta mañana
Ran: Chao
Al otro día...
Padre: Estamos aquí reunidos para despedir
a este valiente niño que dio la vida por los
suyos. Todo lo que sale de la tierra, a la tierra
vuelve. Este niño cumplió, y ha de volver
El padre calla para que los parientes pasen a dejarle
flores.
Ran: {Pobre Conan... porqué tenías
que morir por mi culpa... eras tan sólo un
niño... pero me pregunto... qué habrás
querido decirme... ¿porqué tuve la sensación
de que eras otro?...} y tiró una rosa
color rojo muy oscura
Ran retrocede y se acerca Heiji.
Heiji: {¿Qué hago? Estoy despidiendo
a un muñeco... bueno, debo disimular, porque
el que se supone que está ahí es un
niño de 7 años... bueno... haré
tiempo...}
Al rato Heiji tira una rosa blanca y se va. Luego
entra Agasa.
Agasa: {Lo más seguro es que Heiji haya pensado
lo mismo que yo... estamos despidiendo a un muñeco
de algodón... bueno... qué vamos a hacer}
traía un clavel blanco y lo arroja al
ataúd. Se acerca el padre, toma un puñado
de tierra y lo arroja.
Padre: Adiós... pequeño Conan
Todos se retiraron del lugar. Estaban convencidos
de que el que habían enterrado era Conan. Pero
no sabían que era un muñeco de algodón
el que estaba en la tumba.
Yusaku: Gracias hermano por hacerme este favor
Padre: Que más podía hacer
Yukiko: Pero no debes decir nada
Padre: Tu esposo es muy listo... se confesó
y me dijo esto, así que nada puedo decir aunque
me pese mucho... pobre Shinichi... bueno... ¿vamos?
Yukiko: (suspiro) Vamos
Se subieron a un auto y fueron a un cementerio muy
lejano. Ahí estaba todo listo.
Estaban el padre, que era hermano de Yusaku, Yukiko,
Yusaku, Heiji y el profesor Agasa.
Pasó una hora... ahora sí le tirarían
flores a Shinichi.
Yukiko: {Hijo... no podrás dormir nunca en
paz... nunca volviste a ser el mismo... te mataron
de un balazo... por defender a Ran... ¿porqué
lo hiciste?... vas a estar siempre conmigo hijo...
siempre...} se puso a llorar y tiró
una rosa y un puñado de tierra.
Yusaku: {No pude estar contigo en tus últimos
instantes... esos malditos... tú atrapabas
a los malos... y ellos te hicieron esta mala jugada...
pero van a pagar... ya verás} - Trató
de disimular llorar, y le tiró una flor y un
puñado de tierra.
Heiji: {Como pasa el tiempo... ya estás muerto...
no podrás dormir en paz... lo sé, te
conozco muy bien... adiós viejo amigo, y yo
voy a seguir lo que empezaste} También
le tiró una rosa y un puñado de tierra.
Agasa: {No tengo palabras... aun no lo puedo creer...
bueno, donde quieras que estés... no te alejes
de acá... muchos te necesitamos... sobre todos
tus padres... y Ran} le tiró una rosa
roja y un puñado de tierra.
Yukiko se acercó. Llevaba una rosa muy roja
en su mano.
Yukiko: Traje esto... lo saqué antes de que
enterraran esa tumba... la rosa que Ran le tiró
a Conan... te la traje... porque sé que te
gustaría mucho que estuviera aquí
se puso a llorar aun más fuerte, y le lanzó
la rosa y otro puñado de tierra. Ya había
terminado todo. Era de volver a casa y terminar de
llorar allá.
Días después...
Ran: Echo de menos a Conan... hace falta en esta
casa
Sonoko: Si quieres te acompaño a verlo
Ran: Ay no... no me gustan los cementerios
Sonoko: Pues tendrías que ir... a veces, se
comunican con la gente... ¡te puede decir todo!
Ran: Cállate Sonoko... no hables tonteras
Sonoko: No son tonteras... ¿vas a ir o no?
Ran: ¡UY! Ya, pero no voy a hacer nada de lo
que dices
Sonoko: Ok
Fueron al cementerio. Ran llevó unas flores.
Estuvo un rato y se fue.
Ran: Ay, Sonoko... ese niño era muy especial...
tengo muchas dudas sobre él...
Sonoko: Te digo... el espiritismo es lo único
que puedes hacer para aclarar tus dudas
Ran: Pero eso no me gusta
Sonoko: Se acabó... como hoy me quedo a dormir
en tu casa, voy a llevar todo lo que encuentre de
espiritismo y voy a investigar sobre Conan... Edogawa
Ran: Haz lo que quieras... a mí... no me metas
Sonoko: Hasta la noche, Ran
Al llegar la noche...
Kogoro estaba dormido. Sonoko ya estaba ansiosa
por empezar
Sonoko: Hola, Ran... mira, te muestro lo que tengo...
este es todo mi equipo de espiritismo... y esta hoja...
mírala
Ran: Aquí dice No existe o no fue registrado
Sonoko: Eso viene de la policía... les pedí
un expediente del niño Conan Edogawa... y eso
me dieron... Conan Edogawa... no existe
Ran: Pero es que no puede ser... es imposible
Sonoko: Comprobémoslo con el espiritismo...
ay Ran, anímate...
Ran: Ok... ya... pero no tengo las ganas
Sonoko: ¡BIEN! Voy preparar el equipo
Sonoko empezó a preparar su equipo. Puso el
tablero, velas, un vaso, etc...
Sonoko: Nos queremos comunicar con el espíritu
de Conan Edogawa... a ver... dice... n... o... ¡No
es Conan Edogawa la persona con la que deben hablar!
Ran: No entiendo... pero si queremos hablar con Conan
Edogawa... ¡Esto no sirve!
Sonoko: no entendemos... explícanos...
Ran: E... s... Es otro espíritu
Sonoko: Seguimos sin entender... c... o... n... a...
Conan Edogawa es otra persona
Ran: Quién es... a... ve... Averígüenlo
ustedes mismas
Sonoko: Y cómo... v... a... quiere que vayamos
al cementerio más alejado de aquí, y
que miremos todas las tumbas... ¡Está
loco!
Ran: ¡Vamos!
Sonoko: Uy Ran que raro en ti... primera vez que
dices sí
Ran: Y primera vez que dices no
Sonoko: Iremos mañana en la noche
Al otro día en la noche...
Ran: Estoy harta de mirar estas tumbas... no encuentro
nada
Sonoko: Yo tampoco... sigue buscando...
Ran: Ok... ¡AAHHH!
Sonoko: ¿Qué pasa?
Ran: ¡No... NO PUEDE SER!
Sonoko: qué... ¡oh!
Leyeron una tumba, la cual tenía el nombre
de Shinichi Kudo. Ran se fue corriendo de ahí
para su casa, a hacer espiritismo.
Sonoko: Dinos... ¿Es Shinichi Kudo el espíritu
real de Conan Edogawa?... Sí... ¡¿SÍ?!
Ran: Conan... ¿es Shinichi?... no... esto
lo solucionamos mañana... ya verás...
Ran llamó por teléfono a todos los
que estuvieron en el funeral de Conan y los reunió
en la casa de los Kudo, ya que quedaba más
cerca del cementerio.
Yukiko: Ran... ¿de qué quieres hablarnos?
Ran: Es... sobre Shinichi... quiero que me acompañen
a un lugar Ran se levantó del asiento
y caminó hacia la calle. Los demás la
siguieron algo extrañados. Cuando se acercaban
al cementerio tuvieron un mal presentimiento.
Ran: ¿Porqué ponen esa cara? ¿Acaso
saben lo que quiero decirles?
Heiji: No... pero nos extraña que nos lleves
hacia ese lugar
Ran entró al cementerio. Sonoko iba a su
lado.
Sonoko: ¿Estás segura de lo que haces?
Ran: Completamente...
En eso, Ran se detiene, y apunta una tumba, la que
decía Shinichi Kudo. Los acompañantes
se sorprendieron.
Ran: Antes de morir, Conan intentó decirme
algo, pero sólo dijo la palabra yo... antes
de ayer hicimos espiritismo con Sonoko
Kogoro: ¡Ran, eso no se hace!
Ran: ¡Pues lo hecho hecho está! Cómo
decía... el espíritu nos decía
que con Conan Edogawa no era el espíritu que
debíamos hablar... que fuéramos al cementerio
más alejado y leyéramos todas las tumbas...
y di con esta... le preguntamos al espíritu
si Shinichi Kudo era el espíritu real de Conan
Edogawa y la respuesta fue sí... qué
quiere decir todo esto...
Sonoko: Yo perfectamente llamo al espíritu
de Shinichi y...
Voz: no te preocupes... yo vengo sólo...
Todos: ¡SHINICHI!
Shinichi: Más bien soy el espíritu
Ran: No... no... que... significa esto
Shinichi: Ese día que fuimos al parque de
diversiones y te dije que iba a perseguir a unos tipos
sospechosos... hacían contrabando... uno de
ellos me vio y me golpeó la cabeza... quisieron
acabar conmigo dándome una droga que no es
detectada en la autopsia...
Heiji: Estás seguro de lo que dices...
Agasa: Quieres seguir...
Shinichi: Ran tiene derecho a saberlo... sigo...
me dieron esa droga... sentí que me moría...
me sentía que los huesos se me derretían...
cuando despierto... era un niño... fui donde
el profesor Agasa... al principio no me creyó
pero cuando le nombré lo del...
Agasa: ¡Ejum, ejum!
Shinichi: Emm... cuando le nombré una cosa
me creyó... justo llegaste tu... y yo... pues...
te dije que era Conan Edogawa... ¡No quería
que les pasara nada malo a ninguno de ustedes por
culpa mía!
Ran: Pero... ellos sabían... ¡¿PORQUÉ
YO NO PODÍA SABERLO!? dijo Ran mientras
una lágrima le rodaba por su mejilla
Kogoro: Yo no lo sabía
Ran: TÚ CÁLLATE... SIEMPRE ESTUVISTE
AL LADO MÍO... VEÍAS CÓMO DECÍA
QUE ECHABA DE MENOS A SHINICHI... PERO ESTUVISTE AHÍ
SIEMPRE... YO NO LO SABÍA... PERO HEIJI, TUS
PADRES Y EL PROFESOR AGASA LO SABÍAN
Shinichi: Ran, no creas que para mí fue muy
fácil... te tenía ahí... ¡enfrente
mío! Y no podía decirte quién
era... no podía decirte que... nada... no podía
decirte nada... ni siquiera que adormecía a
tu padre y resolvía los casos... desde que
desaparecí que lo hacía dormir
Kogoro: ¿QUÉ? Yo no resolví
ningún caso...
Shinichi: Ninguno...
Ran: Por eso, cuando Conan murió me parecía
que otra persona moría ahí...
Shinichi: Fui yo
Ran: ¿Porqué moriste por mí?
¡¿PORQUÉ?! Ran se fue llorando.
Shinichi: ¡Ran! ¡No te vayas por favor!
Yukiko: Hijo... porqué le contaste...
Shinichi: Tarde o temprano lo sabría... me
debo ir... es lo mejor
Todos: Adiós
Shinichi: Mamá...
Yukiko: Qué sucede
Shinichi: Gracias por dejarme la rosa de Ran... no
la he soltado...
Yukiko: no me agradezcas
Se fueron. Ran estaba en su casa. Sabía que
su padre tenía una pistola en su velador. Decidió
tomarla. No había nadie en casa, estaba sola.
Fue a su pieza, se quedó parada, y puso la
pistola junto a la sien derecha. Se puso a llorar.
Tenía los ojos rojos e hinchados. Se disponía
a apretar el gatillo y matarse, cuando en eso entra
Sonoko.
Sonoko: Ran, estás a... ¡RAN!
Ran: Ándate... ¡ándate!
Sonoko: Baja esa pistola, Ran
Ran: Para qué quiero seguir viva, Sonoko,
para qué
Sonoko: Ran no sacas nada con matarte
Ran: ¡Sí! En otra vida puedo ser feliz,
más feliz que en esta, y lo sé... porque...
Sonoko: ¡Ran, está muerto! ¡Qué
no entiendes! ¡No va a venir!
Ran: ¡Pero yo si puedo ir!
Mientras ellas discutían, Shinichi pensaba...
tenía un mal presentimiento.
Shinichi: {Siento una sensación extraña...
algo va a pasar con Ran, lo sé... voy a ir
para su casa}
Shinichi se dirige hacia la casa de Ran muy rápidamente.
Teme que algo malo le pase.
En la casa de Ran las cosas estaban muy mal. Sonoko
trataba de que Ran no se suicidara, pero lo que hacía
era todo lo contrario: le daba más motivos
para morir.
Ran: ¡No me vas a convencer! Voy a acabar con
mi vida
Sonoko: Ran, por favor, no lo hagas
Ran: ¡A quién le importa!
Sonoko: A todos nosotros Ran
Ran: Yo hago lo que se me plazca
Sonoko: no, no puedes
Ran: Si... ¡Él se dio en el gusto de
no decirme lo que pasó hasta después
de muerto...! No voy a esperar más... ¡Se
Acabó!
Sonoko: ¡Ran, no!
Ran empezó a apretar el gatillo lentamente,
cuando en eso la pistola sale volando por los aires.
Ran: ¿Qué fue... eso?
Sonoko: Alguien te la quitó de las manos
Ran: Me quiero morir se sentó en su
cama, se tapó la cara y se puso a llorar más
fuerte aun. En eso Ran siente que le acarician la
cabeza.
Ran: ¡Déjame! pasa la mano y
no había nada
Sonoko: No te he hecho nada
Ran: Alguien me acariciaba la cabeza
Sonoko: Son ideas tuyas
Ran: ¡No son ideas mías! ¡Ya sé!
¡Crees que estoy loca! Pues no... ¡NO
LO ESTOY!
Sonoko: Ran cálmate
Ran: No, no me calmo... ¡Quién está
ahí!... ¡¿QUIÉN ESTÁ
AHÍ?!... Ran pensó...
Voz: Yo... y aparece una persona así
como de la anda
Ran y Sonoko: Shinichi
Shinichi: Ran... porqué ibas a hacer eso
Ran: A ti no te importa dijo tapándose
la cara
Shinichi: Sí, si me importa se sentó
a su lado
Sonoko: Cómo es que un alma se puede sentar
en una cama... oh, lo siento, Ran
Ran: Cállate
Shinichi: yo puedo verme como si fuera de carne y
hueso y ser un alma cuando quiera
Ran: Y lo eres dijo pellizcándole el
hombro
Shinichi: ¡auch! No me pellizques
Ran se paró y miró el arma. Fue corriendo
a recogerla. La tomó y se la puso en la sien
derecha nuevamente.
Ran: ¡Se mueven y me mato y si se quedan quietos
también!
Ran iba a disparar pero Shinichi alcanzó a
quitarle el arma antes que Sonoko reaccionara.
Ran: ¡No me lo impidas!
Shinichi: Te lo impido dijo agarrándole
las manos
Ran: ¿Podrías soltarme las manos?
Shinichi: no, no puedo
Ran: Puedes volver a la vida dijo cambiando
radicalmente de tema - ¿Puedes, eso puedes
hacerlo?
Shinichi: Ay, Ran dijo soltándole las
manos y agarrándole los hombros eso
no...
Ran: no qué
Shinichi: No debo hacerlo... sería muy extraño,
ya llevo más de 4 días muerto
Ran: Me importa un comino... ¡Vuelve, te lo
suplico, me voy al cementerio para sacarte!
le iba a tocar la cara pero Shinichi se desvaneció.
Ran dejó caer su mano paraba en ninguna parte
especial y le dijo a Sonoko que fueran al cementerio.
Ran dejó el arma donde estaba y se fueron.
Al llegar, vieron que unos tipos llevaban tierra
para tapar la tumba de Shinichi que aún no
estaba cubierta, sólo la cubría un manto
color verde.
Ran: ¡Esperen! ¡No la tapen!
Sonoko: Ran, estás segura
Ran: Va a volver... ¡Te lo aseguro!
Señor: Señoritas, tenemos que tapar
esta tumba, por favor, déjennos hacer nuestro
trabajo
Ran: Este mausoleo es de la familia Kudo... qué
hacen aquí
Señor: Somos parientes de Yukiko Kudo... somos
unos campesinos sin trabajo y aquí podemos
hacer lo que nos gusta: Cuidar el pasto. A veces enterramos
los muertos y ahora enterraremos a este
Ran: Pero no entienden... él puede estar vivo
Sonoko: Pero...
Ran: Por favor, ayúdennos a sacar y abrir
la tumba
Señores: Bueno, ya
Ran: Muchas gracias, se los agradezco
Se pusieron manos a la obra. Trataron durante media
hora de sacar la tumba, pero no pudieron. Se habían
resignado.
Ran: No... ¡Yo no me rindo! ¡La voy a
sacar!
Ran se tiró al agujero. Tomó el ataúd
de una de las orillas y lo levantó. Al ver
que se podía, uno de los señores se
tiró y levantó la otra. Sonoko y el
señor de arriba recibieron la tumba. Estaba
arriba, sólo faltaba abrirla. Ran quiso abrirla.
Estaba muy nerviosa. Abrió la tumba. Estaba
ahí, con su herida sangrando.
Ran: Le corre la sangre
Sonoko: Tiene que haber pulso para que circule
Ran le tomó el pulso.
Ran: ¡Está vivo! Sabía que no
me dejarías...
Sonoko: Qué esperan... llamen a una ambulancia
Señores: no hay teléfono
Ran: Tomen muy nerviosa y tiritona resbaló
su celular hacia los señores.
Luego de llamar a la ambulancia llamó a los
Kudo. En eso llega la ambulancia.
Llegan a una clínica. Ahí estaban
los Kudo y Kogoro.
Yusaku: Pero... ¿cómo sucedió
esto?
Ran: Este... yo...
Sonoko: Ran quiso... quitarse la vida con un arma
del señor Kogoro
Todos: ¿Qué?
Sonoko: No la reten... bueno, en eso, a Ran le quitan
el arma. Era Shinichi. Ran le preguntó si podía
volver a la vida, Shinichi le dijo que no debía
hacerlo, pero Ran le dijo que se iba al cementerio
para sacarlo. Shinichi se desvaneció, fuimos,
lo sacamos, y ahí está... vivo
Kogoro: Ran, cómo está eso de que te
querías matar
Ran: ¡Déjame en paz! No me hablen
Todos estaban en silencio. Esperaban al doctor.
Doctor: Tiene una leve hipotermia, también
síntomas de asfixia y una pequeña infección
en su herida. La bala fue extraída, estaba
cerca del corazón, pero no lo tocó
Yukiko: ¿Va a estar bien?
Doctor: Ya más no podemos hacer, dejémoselo
a Dios
Yusaku: ¿Lo podemos ver?
Doctor: Sólo una persona
Yusaku: Entiendo... Yukiko, anda tú
Yukiko: No, yo quiero que vaya Ran
Ran: ¿Yo? Pero...
Yukiko: Él debe querer verte a ti
Ran: Pero si ustedes son sus padres
Yukiko: Podremos esperar... anda tú
Ran: Este... bueno... iré yo
Doctor: Por acá señorita... sígame
Caminaron por un largo pasillo. Había un
ventanal enorme lleno de plantas. Era como una especie
de selva. Junto a esa selva estaba la pieza de Shinichi.
Estaba muy vacío, al parecer esa era la única
pieza con gente.
Ran entró a la pieza. Estaba Conan durmiendo,
lleno de vendas por el estómago. Ran se impresionó
al verlo así. Se sentó en una silla
junto a la cama.
Ran: {Pobrecito... pero sé que todo va a salir
bien... vas a volver a ser el mismo de siempre, a
resolver todos los casos y a ser el mejor detective...
lo sé}... lo sé...
Conan: ¿Qué sabes?
Ran: Despertaste
Conan: nunca estuve dormido. Llegué aquí
semi-inconsciente y luego desperté, pero me
dio flojera abrir los ojos
Ran: Ay, que flojo
Conan: Aún no me dices qué es lo que
sabes
Ran: Sólo pensaba en voz alta
Conan: que pensabas
Ran: Qué entrometido
Conan: Ay que mala eres no me quieres decir
Ran: ¬¬
Conan: ¬¬ - se dio media vuelta para darle
la espalda pero le dolió la herida -... ¡Auch!
Ran: Ay Conan estás bien
Conan: Sí
Ran: Ay lo siento
Conan: No, si fue mi culpa no te preocupes
Ran: Puedo hacerte una pregunta
Conan: Siempre que pueda contestarla
Ran: ¿Cómo piensas volver a ser grande
y ser el mismo de siempre?
Conan: Ah... conque eso pensabas
Ran: Emm... algo parecido
Conan: Necesito una de las pastillas con la que me
achicaron... algo que es muy difícil... y,
cuando sea grande, volveré a resolver todos
los casos que pueda como siempre... ¿porqué
la pregunta? Ya sé, te cae mal Conan
Ran: No, no es eso
Conan: ¿Entonces?
Ran: Es que prefiero a Shinichi, pero no es que Conan
me caiga mal en eso el doctor entra
Doctor: Señorita, debe retirarse, el niño
necesita seguir durmiendo... está despierto
Ran: Nunca estuvo dormido doctor
Conan: Eso es cierto... ^^
Doctor: ¿Qué? Pues, que buen estado
físico tienes... después de todo lo
que te pasó nunca perdiste la conciencia
Ran: Sí, eso es cierto. Es que para ser de...
Doctor: De qué
Ran: de... es que para ser un muchacho tan despierto
como él, hay que tener mucha salud. Él
es muy inteligente ^^
Conan: Ay, Dios ¬¬
Doctor: Pues que suerte tienes muchacho. Fuerte y
despierto
Conan: Sí... ^^ le lanzó
una mirada a Ran, como diciendo Casi me delatas
Doctor: Bueno, como veo que el muchacho está
mejor, voy a ver si puede entrar otra visita... a
quién quieres ver, Conan
Ran: Tus papás querían verte Ran
Doctor: Sólo puede entrar una persona más
Ran y Conan: ¬¬ miraron al doctor
Doctor: Está bien, está bien. Los voy
a llamar
El doctor salió a buscar a los papás
de Shinichi. Mientras, Conan le reclamaba a Ran lo
de hace un rato.
Conan: Casi me descubren, Ran
Ran: Pero si no se dio cuenta
Conan: Pero si saben que soy detective... te imaginas
si hubiera sabido
Ran: Le habría dicho que tu juegas al detective
y te crees
Conan: Ay sí ¬¬
Ran: Ya para ^^ no me mires así
Conan: ¬¬
Se sintió la puerta.
Ran: Deja de mirarme así... hola
Yukiko: Hola Ran
Yusaku: Hola
Yukiko: Ay, hijo. Que susto nos diste
Ran: Es un malvado ¬¬
Yusaku: Porqué dices eso
Ran: Estuvo todo el rato consciente, pero le daba
flojera abrir los ojos
Yukiko, Yusaku y Ran: ¬¬
Conan: No me miren así
Ran: Tu también me mirabas así
Conan: Pero casi le dices al doctor que soy detective
Yukiko: Eso no es tan grave como fingir estar inconsciente
Conan: No me molesten, sino se van
Yukiko: Qué pequeñito te ves... ¡me
haces ver más joven!
Yusaku: ^^
Yukiko: Yusaku... qué insinúas
Ran: Jajaja
Yusaku, Yukiko y Shinichi se lanzaban miradas de
odio, mientras Ran se sentía de sobra. Creía
que debía dejarlos solo... hace mucho que no
hablaban como padres e hijo.
Ran: ¡Ya! ¿No ven que ahora pueden estar
como una familia? ¿Hace cuánto que ustedes
tenían las ganas guardadas de poder decirle
a Conan hijo, teniéndolo tantas veces en frente
de ustedes? ¿Y a ti, Shinichi, hace cuánto
que tienes las ganas guardadas de decir mamá
y papá? O qué, acaso ninguno las tiene...
yo creo que sí... y aunque ninguno de ustedes
lo demuestren, se echan de menos
Yukiko: Yo creo que Ran tiene razón
Ran y Yukiko miraron a Yusaku y Conan, pero ninguno
decía nada
Ran y Yukiko: ¡Hombres!
Ran: Nunca dicen nada
Yukiko: Apuesto que piensan Sí, tiene
razón, pero soy un hombre y no tengo que comportarme
así
Yusaku: Qué tonterías dicen
Conan: Están locas
Ran: Entonces no se echan de menos
Conan: Yo no he dicho eso
Ran: Y entonces...
Conan: Este...
Ran: tienes que ser franco, Shinichi
Yusaku: y... tú, Ran
Ran: Yo qué
Yusaku: ¿Tu no echabas de menos decirle Shinichi?
Ran: No me responda con una pregunta
Conan y Yusaku: ¡Mujeres!
Yukiko: Pero si Ran no tiene nada que ver con Conan,
son sólo amigos
Conan: Sí, eso es cierto
Yusaku: >_<
Ran: Jajaja
Yukiko: Yo si te eché mucho de menos, hijo...
y fue a abrazarlo. Conan miró a su padre,
que le reía. En verdad, Shinichi necesitaba
mucho de ese abrazo... aunque se note que por fuera
es frívolo, eran sus padres, ¿cómo
no los extrañaría?, así que también
abrazó a su madre. Se percató que Ran
le reía y se iba. Ran sentía que no
debía estar ahí, que no tenía
nada más que hacer que esperar afuera.
Cuando Ran sale vio a Heiji, a Agasa, a su papá
y a Sonoko.
Heiji: ¿Cómo está Kudo?
Ran: Nunca estuvo inconsciente. Siempre estuvo despierto
cuando lo sacamos del ataúd
Heiji: Entonces está bien
Ran: Sí, está bien
Sonoko: Y porqué te saliste
Ran: Porque está con su familia... sobraba
ahí
Kogoro: Tú aun me debes una explicación
Ran: Yo a ti no te debo nada
Kogoro: Crees que lo que hiciste fue muy fácil...
Eri: Ya están peleando de nuevo... que más
se puede esperar de tu padre
Ran: Mamá... ¿qué haces aquí?
Eri: Sonoko me llamó
Ran: ¬¬
Sonoko: Es que...
Ran: ¬¬
Sonoko: ¡Tu papá me obligó!
Ran: ¿Qué? ¿Papá?
Kogoro: Es que... tú conmigo no te entiendes,
o yo a ti no te entiendo, así que llamé
a tu mamá. Explícale a ella
Eri: Ran, qué pasa...
Ran: Es que... este...
Eri: Ran, me estás asustando, porqué
estás en un hospital
Ran: Pasaron muchas cosas, mamá, ayer me enteré
de que Conan era Shinichi, y...
Eri: ¿Qué? ¿El niñito
que tenías en tu casa era Shinichi?
Ran: Sí
Eri: Por eso ese niño era demasiado astuto
para su edad
Ran: Por él mi papá se hizo mucha plata...
lo adormecía y le resolvía los casos
Eri: Jamás pensé que el flojo de tu
padre hiciera tanto dinero con su pequeño cerebro
Kogoro: ¬¬
Ran: Eso no viene al caso... lo que pasó fue
que... que...
Kogoro: Ran casi se suicida
Ran: Ay, papá
Sonoko: Pero si es verdad... si no aparece Shinichi...
Eri: Pero... ¿él ya estaba muerto?
Sonoko: Bueno, el espíritu de Shinichi...
él le corrió el arma
Eri: Pero, Ran... ¿qué ibas a hacer?
Ran: Si me siguen retando me voy
Eri: Pero Ran...
Kogoro: no sé para qué pedí
que te llamaran... no sirves para nada
Eri: Tu cállate, viejo tonto
Kogoro: Abogada amargada
Eri: Detective borracho e ineficiente
Ran: ¡YAAAA!
Ran sale corriendo de la sala. Otra vez peleando.
¡Todo le salía mal ese día! ¿Porqué
sus papás no viven en paz y tranquilidad como
antes? ¿Porqué Ran es tan infeliz en
su casa y en la casa de su madre tampoco lo puede
ser? Tal vez debería huir de esa vida, pero
ella está confundida. Si huye, ¿a dónde
ir? ¿a la calle? Ambos tenían razón:
su madre era una muy eficiente abogada, pero algo
amargada, y su padre era un borracho, flojo e ineficiente
detective... ¡pero eran sus padres! ¡Ella
no los eligió!.
Estaba pensando sobre esto en el baño. Pero
necesitaba un consejo. ¿Sonoko? No, ella le
diría Ándate, vive como ermitaña
en un cerro y hazte famosa. Puedes vivir con lobos.
Pero no perdía nada con probar. Salió
del baño.
Ran: Sonoko, necesito hablar contigo
Sonoko: Vamos
Fueron a conversar al baño. Ran no creía
que fuera buena idea pedirle un consejo a Sonoko...
aunque fueran las mejores amigas, Ran sabía
que Sonoko no aconsejaba bien.
Ran: Necesito un consejo, Sonoko
Sonoko: Ay Ran... mira a quién le pides...
¡Soy la indicada!
Ran: Sí, seguro ¬¬... mira, Sonoko,
este es mi problema: no quiero...
Sonoko: Antes que me digas algo... tu madre quiere
tomarse un año sabático y va a ir a
México, y tu padre quiere ser mejor detective,
así que se va a inscribir en un perfeccionamiento
en Osaka, así que vas a estar sola
Ran: ¡Bien! Justo ese es mi problema: No quiero
vivir con mis padres. Soy muy infeliz con ellos, y
quería aconsejarte
Sonoko: El problema es que ninguno de los dos te
quiere dejar sola, y uno de los dos te va a llevar,
no saben quién
Ran: ¿QUÉ? Pero... yo no quiero estar
con ninguno
Sonoko: Pero tu amiguita del alma te dará
un consejo: anda a vivir con los Kudo
Ran: Ay si que buena idea, son muy buena gente...
¡¿LOS KUDO?! ¡Estás loca!
¡Cómo se te ocurre semejante idea!
Sonoko: Habla con Shinichi... yo más no puedo
hacer... que otra idea se me ocurre... ninguna Ran
Ran: En tu casa
Sonoko: Lo siento, pero mis padres no quieren meter
más gente: tengo visitas casi siempre, RanL
Ran: Ok... y entonces... ¿a dónde voy?
Sonoko: Habla con Conan
Ran: No lo sé
Sonoko: Anda, amiga, vamos
Ran: No, mejor no... ¡No!
Sonoko arrastraba como podía a Ran hacia
la pieza de Conan. En eso salen los Kudo.
Yukiko: Se ve que Shinichi te echa mucho de menos,
aunque él no lo diga
Ran: Si sólo somos amigos...
Yusaku: Es nuestro hijo y lo conocemos tanto o más
que tú, y sabemos lo que siente. Deberías
entrar
Sonoko: Señores, Ran tiene un problema y...
Ran: Y tu dale... mejor me voy de ermitaña
a un cerro y vivo con lobos y me hago famosa
Sonoko: Cómo no se me ocurrió antes
eso
Ran: ¬¬ cuando pensé pedirte consejo
eso fue lo primero que se me vino a la mente que me
dirías
Sonoko: Jajaja
Yukiko: Qué pasa
Ran: Es que yo... no quiero vivir con mis papás
Yusaku: Pero Ran... ¿cómo puedes decir
eso?
Ran: Mi papá es un alcohólico y un
flojo, y mi mamá es un poco amargada, y ninguno
de los dos va a estar... si me voy con mi padre me
iría a Osaka, y si me voy con mi madre me iría
por 1 año a México... y no quiero
Sonoko: Y yo le dije que quizás se podría
quedar con ustedes, porque yo no puedo
Yukiko: Ran, eres bienvenida, y si quieres ir, ve
cuando quieras y por todo el tiempo que quieras
Ran: ¿En serio? Pero es mucha molestia
Yusaku: Para nada
Ran: Mu... muchas gracias dijo sonrojándose
un poco
Yukiko: ¿Vas a entrar?
Ran: Bueno
Ran entró en la pieza. Shinichi se veía
mucho mejor después de la visita de sus padres.
Conan: ¿Ran?
Ran: Sí, soy yo
Conan: Pasa
Ran le explicó lo de sus padres, y que iba
a vivir en su casa.
Conan: Ah... que bien
Ran: Pero me da vergüenza...
Conan: Y por qué
Ran: No sé...
Conan: ¬¬
Ran: Oye y... ¿cómo te sientes?
Conan: Más o menos no más
Ran: Entonces me voy
Conan: No... no quiero estar solo
Ran: Bueno
Hubo un rato de silencio. Conan miraba a Ran y Ran
a Conan. Luego de un rato, Conan habló.
Conan: ¿Por qué no te sientas?
Ran: Porque tu mamá se llevó la silla.
No había sitio para el profesor Agasa
Conan: con ese viejo gordo se va a romper... ven,
siéntate en la orilla de la cama Ran
muy sonrojada se sentó junto a Conan.
A Conan le bajó sueño y se durmió.
Ran no se había dado cuenta y luego se percató.
Ran: {Pobrecito... y pensar que este niño
chiquito es el duro e inteligente Shinichi Kudo...}
Ran le acariciaba la cabeza, cosa que hizo que Conan
se le bajara el sueño. Sin quererlo, se dio
vuelta hacia Ran, haciendo que esta se sorprendiera
y quitara la mano.
Conan: ... Ran...
Ran: Ah... está dormido... hablaba entre sueños
y una sonrisa salió de su cara, volviendo
a acariciarlo.
Ran pensaba que él debía estar muy
agotado, y tanta cosa lo hacía hablar entre
sueños, pero no era eso. Mientras le acariciaba
la cabeza, pasó su mano por la frente y...
Ran: ¡Dios! ¡Ardes en fiebre!
Los de afuera se percataron de los chillidos de Ran.
Yukiko entró a la pieza.
Yukiko: Ran, qué pasa
Ran: Cómo no me di cuenta... Shinichi tiene
mucha fiebre
Yukiko: Déjame ver... Dios, tiene mucha fiebre...
¿cómo no te diste cuenta?
Ran: No lo sé, pero luego me di cuenta
En eso llega el doctor. Luego de un rato el doctor
sale.
Yukiko: ¿Cómo está?
Doctor: Delirando un poco
Todos: ¿Qué?
Heiji: Tan mal... quizá con qué sueña
Agasa: Pobre muchacho... no se merece que le pase
esto
Sonoko: ¿prefiere que esté muerto?
Agasa: Pues... pensándolo así... no
Heiji: ¿Y qué delira?
Doctor: El muchacho se quiere ir de acá, peor
no podemos sacarlo de aquí, tiene mucha fiebre...
más de 39°C
Agasa: Y cómo piensan bajarle la fiebre
Doctor: Con mucho descanso y algunos remedios. No
puede recibir más visitas por hoy... mañana
en la noche sí
Yukiko: ¿Mañana en la noche? ¿No
cree que es mucho? Soy su madre y quiero verlo...
¡YA!
Yusaku: Pero Yukiko, no se puede
Doctor: Entre usted si quiere... pero no le hable,
a no ser de que el muchacho le pida alguna respuesta
a usted
Yukiko: Entiendo... gracias
Yukiko entró a la pieza de Conan.
Conan: Me quiero ir... quiero estar en mi casa...
Yukiko: {Pobre}
Conan: Me quiero ir... ¿hay alguien ahí?...
quiero que me lleve... ¿Mamá, Papá,
Ran?
Yukiko: Soy yo
Conan: ¿Mamá?
Yukiko: Sí, hijo. Aquí estoy
se sentó junto a Conan en la cama
Conan: Llévame... sácame de aquí...
no quiero estar aquí...
Yukiko: No puedo...
Conan: Que... que pasa... que sucede... mamá...
papá... no se vayan... no me dejen... todos
se van... mamá, papá, Ran, Heiji, Agasa...
no se vayan... no me dejen... los necesito... no...
¡NOOOOOOOOOOOO! dicho este grito, Shinichi
despierta
Yukiko: Hijo... me diste un susto... quizá
qué soñabas
Conan: ¿Soñar? ¿Yo?
Yukiko: Decías que te querías ir y
que no te dejáramos sólo... que nos
necesitabas y los nombraste a todos... pensaste que
nos íbamos
Conan: Me duele mucho la cabeza... ¿y Ran?
Yukiko: Te estaba acompañando y te dormiste...
y se dio cuenta que tenías fiebre
Conan: Ah...
Yukiko: Ah qué
Conan: Me dormí y la dejé sola... que
vergüenza... sentí que acariciaba la cabeza
Yukiko: La cabeza... por eso se dio cuenta... quizá
pasó la mano por tu frente y se dio cuenta...
pobrecito... oye, tienes que descansar
Conan: Sí... pero no te vayas, por favor.
No quiero estar sólo
Yukiko: Bueno, me quedo, pero descansa
Doctor: Señora, le pido que... muchacho...
¿ya no deliras?
Conan: ¿Deliraba?
Doctor: Creo que te bajó la fiebre... la visita
te hizo mejor, pero también las visitas te
empeoraron. Señora, por favor, le pido que
deje al muchacho descansar
Conan: No quiero estar sólo... voy a descansar,
pero que ella me acompañe
Doctor: Entonces los dejo
Conan se durmió junto a su madre. Cuando
pasó un rato, su madre salió, porque
era muy tarde. Se fueron a su casa. He aquí
el nuevo problema.
Kogoro: Ran, que esperas
Ran: Papá, mamá... no quiero ir con
ninguno de ustedes... ni tampoco vivir con ninguno
Kogoro y Eri: ¿Qué?
Kogoro: Niña insolente... vamonos a la casa
Eri: Déjala que haga lo que quiera, pero...
¿a dónde vas a ir?
Yukiko: Va a venir con nosotros... le ofrecimos que
se quedara el tiempo que quisiera
Eri: Yo estoy de acuerdo... a ustedes les puedo confiar
a mi hija
Kogoro: No, no y no
Eri: ¿Y por qué no?
Kogoro: ¡Se va a ir a la casa del que me quitaba
mis casos!
Eri: Tú eres un idiota... él sabía
resolverlos, tú no... te ayudó muchas
veces... además, no porque seas un inepto no
la vas a dejar. Si Ran no es feliz con ninguno de
los dos, pues que se vaya con ellos.
Kogoro: Yo no lo voy a permitir
Eri: yo te acompaño a buscar tus cosas Ran
Ran: Gracias mamá
Yusaku: Yo les ayudo a traer las cosas pesadas
Eri: Gracias Yusaku
Yukiko: Entonces vamonos todos en mi auto
Todos se fueron en el auto de Yukiko. Heiji, el
profesor Agasa y Sonoko también quisieron ayudar.
En media hora estaba todo listo.
Ran: Me voy
Kogoro: Niña malcriada... ya verás...
Eri: Vamonos
Se fueron dejando sólo a un enojado Kogoro.
Llegaron a la casa de los Kudo y dejaron todo listo.
Estaban todos agotados, y se fueron a sus respectivas
casas.
Al otro día...
Doctor: El muchacho sigue delicado, pero se lo pueden
llevar
Yusaku: Muy bien, yo me lo llevo
Doctor: Reposo por 1 semana. Traten de que duerma
harto
Yusaku: No se preocupe
Yusaku y Conan llegaron a casa. Conan estaba dormido,
así que Yusaku lo llevaba, pero como era niño,
no pesaba nada. Yukiko recién se levantaba
y Ran dormía como tronco. Dejó a Conan
en su pieza, pero el frío de la cama lo despertó.
Conan: Papá... que bien, estoy en casa
Yusaku: Tienes que descansar por 1 semana
Conan. Es una exageración
Yukiko: No es ninguna exageración, y si te
veo levantado haciendo alguna tontera te voy a dar
un tirón de oreja como éste y
le tiró la oreja a Conan. Conan se reía
por el tirón de oreja que le dieron.
Yukiko: ¿De qué te ríes?
Conan: ¿Hace cuánto que no me dabas
un tirón de oreja?
Yukiko: Mucho tiempo... la última vez fue
cuando Ran casi te pilla
Ran: Y esa vez me mintieron... y yo, les creí...
ah Conan, estás aquí... llegaste hace
mucho
Yusaku: Acabamos de llegar
Conan: Hola
Ran: ¡aahm! Tengo mucho sueño
Yukiko: Y yo ando en las mismas
Yusaku: Yo me desperté más temprano
que ustedes
Ran: Yo voy al baño... con permiso
Conan: El baño está...
Ran: Conan, si sé dónde está
el baño, he estado mil veces aquí
Ran salió de la habitación. Mientras
estaba en el baño miró la tina... y
se acordó de algo.
Salió del baño rápidamente
y fue a la pieza de Shinichi.
Ran: Yo tengo que hablar contigo
Conan: siéntate miró que no
había donde sentarse y se corrió - ¿qué
quieres decirme?
Ran: Cuando te hacías pasar con Conan Edogawa,
hiciste muchas cosas conmigo... ¡Abusivo!...
recuerda aquella vez que apareció tu mamá
cuando te saqué los lentes frente a tu casa...
todas las que te dije... ¡me las sigues debiendo!
Conan: O_o {¡Oh, no! Ahora que recuerdo...
la tomaba de la mano... incluso una vez dormí
con ella y nos bañamos juntos... ¡Dios!
¡Va a practicar sus técnicas de karate
conmigo!} Ehhm... este... yo...
Ran: ¡Tú nada! Y ni tonto ni perezoso
me decías que no... cómo pudiste...
Conan: ¡Lo siento! Intenté decirte que
no, pero me lo impediste... recuérdalo
Ran: {a ver... cuando le daba la mano me la soltaba
y me decía que era grande... también
en las otras ocasiones se corría} es cierto...
y te decía que eras esquivo
Conan: Entonces... ¡Tú fuiste la abusiva!
Ran: ¡Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!
Conan: Ya no importa... eso es pasado... que ahora
no se repita
Ran: Tienes razón, pero... aun me debes algo...
los demás sabían quién eras...
¡todos! Tus padres, el profesor Agasa, Heiji...
¿y yo qué? Yo también tenía
derecho
Conan: Ran, lo siento, pero eran muchas cosas, ahora
tengo que buscar la droga con la que me hicieron niño
para volver a ser adulto
Ran: Si, pero te hubieras tomado las molestias y
decirme quién eras
Conan: Ya te pedí disculpas
Ran: Disculpas, disculpas... ¡Qué insensible
eres!
Conan: Pero Ran... ay... ¡no sé ni porqué
no te dije! ¡Mi secreto no tenía ni tiene
que salir a la luz nunca! ¡Si hubieras sabido,
qué hubieses hecho!
Ran: Ir a la policía
Conan: Y si ellos sabían... estos tipos también,
y me intentarían matar de nuevo
Ran: Y los demás
Conan: Ay, Ran ¡Eran sólo mis padres,
Heiji y el profesor Agasa! ¡Ellos se pueden
controlar!
Ran: ¡Tú eres el descontrolado! ¡Mira
cómo me gritas! Yo si me podía aguantar,
me pude haber callado... ¿Y Heiji? ¿De
cuándo que son tan amigos?
Conan: Heiji se enteró sólo... yo no
le dije nada... se dio cuenta por mi forma de ser...
si me conocieras bien... si me conocieras... ¡Te
habrías dado cuenta sola, igual que Heiji!
Ran se quedó callada y dirigió su
mirada al suelo, empuñando fuertemente sus
puños. Conan tenía mucha razón.
Conan: Ran... lo siento si te grité... el
profesor Agasa me vio tratando de entrar a mi casa
cuando era niño, le tuve que decir, y a mis
padres... ¡eran mis padres, tenían que
saberlo! Heiji se dio cuenta sólo... por mí,
que nadie hubiera sabido
Ran: Sí, pero tampoco tenías que hablarme
así... me ofendiste con lo que me dijiste...
quien se imaginaría que tú eras sólo
un niño... eso es de locos
Conan: Pero es real, Ran, ¡Es real! Y lo seguiré
siendo hasta que no encuentre el maldito veneno...
el maldito veneno... tomó un cojín
y lo apretó fuertemente - ¡Ese maldito
veneno! ¿Por qué yo, eh? Si tan sólo
no hubiese ido a ver lo que sucedía...
Ran: Pero fuiste. Sabías que algo malo era,
y tú no dejas que nada malo suceda, o lo impides,
pero esta vez te ganaron: fueron más listos...
eso te cambió todo el panorama, ¿no?
Conan: Nunca volveré a ser el mismo Shinichi
de siempre... nunca
Ran: ¿Por qué dices eso?
Conan: si a ti te estuviera pasando esto, pensarías
lo mismo... así que en cuanto me mejore empezaré
a buscar la cápsula APTX4869 y que el profesor
Agasa me convierta de nuevo en lo que era antes
Ran: ¿Y si se equivoca con el antídoto?
Te puede convertir en cualquier cosa... en una mosca...
una polilla... en tu Sherlock Holmes... eso si te
gustaría
Conan: ¿Y si vuelvo a ser Shinichi?
Ran: Sí... tienes razón... si yo fuera
tú, me pondría a pensar qué sería
lo primero que haría
Conan: Meter a esos malditos a la cárcel...
y revisar el correo... ¡Uy, todas las admiradoras
que tengo!
Ran: Supongo que no te molestas en leerlas
Conan: obvio que las leo... hay una que siempre me
escribe... ni la conozco. Siempre me escribe. Debería
darme una vuelta por mi banco en el salón...
debe estar lleno
Ran: Esas cartas no deben ni existir
Conan: ¬¬
Ran: Tanto tiempo que no estuviste que deben estar
hechas polvo
Conan: Cómo mañana tienes clases, ¿me
las traes?
Ran: Bueno
Conan: Dios... y la materia... ¡me quedé
atrasado! Voy a tener que repetir el año
Ran: Este... yo...
Conan: que... Ran, qué hiciste ¬¬
Ran: Yo le dije a los maestros que estabas de viaje,
pero que tenías toda la materia
Conan: ¿QUÉ? ¿QUÉ HICISTE?
¡YO NO TENGO NADA¡
Ran: Yo... te la copié en tus cuadernos
Conan: ...!¿QUEEEEEEEEEEEEÉ?!
Ran: Sí
Conan: Pero... Ran... fueron muchos meses
Ran: Siempre venía y te copiaba la materia
Conan: Pero... de qué manera te agradecería...
gracias, Ran
Ran: No tienes que agradecerme... ay no... acabo
de acordarme... tengo un trabajo en el colegio...
¡me voy volando!
Como la casa de los Kudo no quedaba nada de lejos
del colegio, Ran llegó en un instante.
Ran: Lo siento... me atrasé un poco... asuntos
que arreglar
Sonoko: Ya me imagino... bueno, comencemos...
Ran: Permiso... tengo que ir a la sala... vuelvo
altiro
Sonoko: Ok
Ran fue a la sala. Se veía un banco con muchos
papeles. Era justo el de Shinichi. Ran miró
la mesa y se sentó.
Ran: ¿Cuándo volverás a sentarte
aquí como siempre?... ¿cuándo
resolvías todas las tareas en un santiamén,
cuando hacías unos trabajos excelentes... cuándo
volverás a estar aquí, como Shinichi
Kudo?...
Se quedó un buen rato mirando el banco, hasta
que se acordó que la esperaban. Metió
las cartas en su mochila y bajó rápidamente
al patio.
Sonoko: ¡Ran!
Ran: ¡Lo siento!
Sonoko: ¡Otra vez lo siento!
Ran: Ya, ahora sí... trabajemos
Terminaron muy tarde. Ran llegó agotada a
la casa. Ni siquiera comió... sólo fue
a dormir.
Al otro día...
Ran estaba levantada de muy temprano. Durmió
muy profundo, en cambio, el flojo de Conan dormía
como tronco. Había mucho sol. Un rayo de luz
entra por las blancas cortinas de la pieza de Conan,
haciendo que éste despierte.
No se sentía ni una bulla, así que
Conan decidió levantarse a ver qué sucedía.
Bajó las escaleras y fue hacia el patio trasero.
Entre las cortinas había un espacio, por el
cual Conan miró y vio a Ran colgando ropa para
secarla al sol. Ran lo vio y le devolvió una
linda sonrisa. Ese instante se le hizo eterno a Conan.
La veía de pies a cabeza, con esa cara iluminada
con esa sonrisa. Se alejó un poco de la ventana
y se puso colorado. En eso aparece Ran frente a él.
Ran: Usted debería estar acostado, jovencito
Conan: Ra... ra... ra...
Ran: Qué pasa
Conan: Que... que... que... que...
Ran: ¡Ay Conan, despierta!
Conan: ¡AAAHH! ¿Qué dije? ¿Dije
algo que no debí haber dicho?
Ran: Tartamudeaste nada más
Conan: UFF
Ran: Oye tu deberías estar acostado
y lo agarra del cuello, lo levanta y lo lleva escaleras
arriba
Conan: Ran, yo me quiero levantar
Ran: No puedes
Conan: ¡Me estoy aburriendo ahí! ¡No
tengo nada!
Ran: Ah... te tengo las cartas de tus admiradoras
Conan: Ay, ¿Sí? Me entretendré
leyendo
Ran lo lleva hasta la pieza de él y luego
le lleva sus cartas.
Ran: Toma. Estaba lleno de cartas
Conan: Uy, qué divertido... al ver
una carta Conan se sorprende
Ran: qué pasa
Conan: son... son...
Ran: ¿Quién te escribió?
Conan: son ellos... los de la organización
secreta
Ran: ¿Qué? Léela... qué
dice
Conan: Dice... Shinichi Kudo: En el momento que recibas
la carta lo sabremos y te seguiremos. Prepárate
para tu fin. Al fin te callaras. Atentamente: La organización
Quedaron muy sorprendidos. No lo podrían
creer: estaban en riesgo sus vidas. ¿Qué
harían? Pero Conan sabía muy bien aprovechar
esta situación.
Conan: Aprovecharé esto para obtener la APTX4869
y volveré a ser el antiguo Shinichi Kudo
Ran: ¿Habrán escuchado... todo lo que
dije?
Conan: Ran... qué dijiste
Ran: Algo que... no tiene mucha importancia, en serio
Conan: Llama al profesor Agasa, Ran
Ran: No soy tu empleada
Conan: Por favor, Ran... ¿puedes llamar al
profesor Agasa?
Ran: Mmmm...
Conan: Por favor, Ran...
Ran: Te he hecho muchos favores... ¿qué
me ofreces a cambio?
Conan: ¡Hum! Lo voy a llamar yo. Que amable
eres Ran toma el teléfono y marca donde
el profesor Agasa. En un instante llegó el
profesor
Agasa: ¿Qué quieres, Shinichi?
Conan: Necesito ver si usted puede ver hacia dónde
llega la información de este micrófono
y le mostró la carta, donde había
un diminuto punto
Agasa: Es algo complicado. Veré qué
puedo hacer
Conan: Gracias, profesor
Agasa: Ay, Ran, lo siento, no te saludé. ¿Cómo
estás?
Ran: Muy bien profesor
Agasa: Bueno, yo me voy a trabajar al laboratorio,
en cuanto sepa algo te aviso, Shinichi. Adiós...
par de tórtolos
Conan: Adiós...
Conan y Ran: ¿Tórtolos?
Ran: ¬¬ está loco
Conan: ¬¬
Aunque ninguno de los dos creía eso. Ninguno
creía que el profesor se equivocaba al llamarlos
tórtolos. Conan lo único que quería
era levantarse e ir a buscar a esos malditos y hacerlos
pagar por todo... hacerlos pagar por alejarlo de Ran.
Se acercó la noche. Cada uno en sus piezas.
Conan no recibió la llamada del profesor Agasa,
que por los ruidos raros, Conan pensaba que trabajaba
en eso. A Ran le cruzaban muchos pensamientos en la
cabeza, a la vez que le cruzaban a Conan.
Ran: {Te tengo ahí... en frente mío...
y no te puedo decir nada... voy a esperar a que todo
se calme... hasta cuando la paciencia se me acabe}
Conan: {Ran... Ran... repetiría tu nombre
mil veces... pero no puedo... mientras sea un niño...
si no hubiese sido tan entrometido, esto no habría
pasado... nada}
Se interrumpen sus pensamientos con el timbre del
teléfono.
Ran: Aló
Yusaku: ¿Ran?
Ran: Hola, Sr. Kudo
Yusaku: Ran, avísale a Shinichi que yo y Yukiko
nos vamos de viaje por un buen tiempo de nuevo
Ran: Ok, yo le aviso. Que les vaya bien
Yusaku: Gracias. Adiós
Ran: Adiós
Yusaku: Ran
Ran: ¿Sí?
Yusaku: Te encargo a mi hijo. Cuídalo
Ran: No... no se preocupe
Yusaku: Adiós
Ran: Adiós
Conan: ¡Ran! Ran va a la pieza de Shinichi
Ran, ¿quién era?
Ran: Eran tus papás: se fueron de viaje de
nuevo, y me dijeron que por un buen tiempo
Conan: Otra vez solo
Ran: ... Y... y... ¿Y yo qué?
Conan: Es cierto... lo siento si te ofendí
Ran: Pues claro que me ofendes otra vez el
teléfono
Conan: Aló
Agasa: Soy yo
Conan: ¡Profesor! ¿Tiene algo que decirme?
Agasa: Sí... ya tengo el lugar, lo logré
rastrear, pero
Conan: Pero qué
Agasa: Es muy peligroso el lugar
Conan: ¿Un lugar peligroso? No importa, iré
de todas formas
Ran: Tu no te puedes levantar... no irás a
ningún lado
Conan: Dígame el lugar, profesor
Agasa: Veo que Ran se preocupó... se nota
que te quiere
Conan: ¿QUERERME?
Ran: ¿Quién te quiere?
Conan: Nada Ran, tonterías del profesor
Agasa: Mejor te llevo el mapa a tu casa, voy altiro
Conan: Ok y cuelga
Ran: No creas que te voy a dejar ir a ese lugar
Conan: ¿Por qué no?
Ran: Aun necesitas descansar... recuerda que hace
unos días atrás estabas muerto
Conan: Y si no llegaba te hubieras muerto tú
también... Ran, ¿Por qué te ibas
a suicidar? ¿Por... mí?
Ran: Esteeee... si... siento la puerta
Conan: Es cierto luego entra Agasa
Agasa: Mira, Conan: este es el mapa. Es un lugar
muy difícil de encontrar
Conan: Lo conozco
Ran: Eso es...
Conan: El bar donde siempre iba tu papá...
al lado hay un callejón
Ran: ¡Ah, no! Ese sitio es muy peligroso. ¡No
te voy a dejar ir y menos ahora que tienes que descansar!
Conan: ¡Yo ya no soy un niño chico!
Ran: ¡Eso es lo que aparentas!
Agasa: Ay, el amor...
Conan y Ran: ¡CÁLLESE!
Agasa: Lo siento... bueno... acá tienes que
ir, no creo que te sea muy difícil, lo complicado
será cómo recobrarás la droga
Conan: Necesito una distracción, pero no sé...
¡Ran! Si, Ran... tienes que acompañarme...
pero... ¿y si te pasa algo? Esos tipos se pueden
dar cuenta... Ran... dónde estás
en eso entra Ran y le tira una ropa a Conan
Ran: De todos modos, no te iba a dejar ir solo
Conan: Gracias
Agasa: Bien, me retiro... suerte a los dos
Ran y Conan: Gracias
Ran y Conan estaban listos para partir. Ran estaba
muy nerviosa, incluso algo tiritona.
Conan: Ran, si no estás bien, mejor te devuelves
Ran: No, estoy bien. Yo te voy a acompañar,
solo que estoy algo nerviosa
Conan: No te preocupes... todo va a salir bien
Ran: Es que a ti todo te sale bien
Conan: Que me sucediera esto no es algo bueno
Ran: Sí, pero eso fue culpa tuya... entrometido
Conan: Nos falta poco para llegar
Ya estaban en el callejón. Era un lugar tétrico.
Pero no se veía ninguna entrada. Ran venía
disfrazada de negro, tal y como Conan le pidió:
parecía uno de ellos. Conan esperaría
hasta que encontrara un momento indicado. Ran venía
preparada con diálogo y todo.
Conan: ¿Lista?
Ran: Sí
Encontraron una puerta tras un basurero de esos
grandes. Ran entró y todos la miraron.
Hombre: No te reconozco... dame tu nombre clave
Ran: Berry
Hombre: ¡Hum! ¡Busquen a una tal Berry
en los registros!
Como Conan lo tenía todo fríamente
calculado, le pidió al profesor que pusiera
en los registros de estos tipos ese nombre.
Hombre: Pasa
Ran: Necesito la APTX4869 experimental para probar
con una molestia que tengo
Hombre: ¡Hey! ¡Gin, Vodka!
Gin: Que desea, señor
Hombre: Denle una APTX4869 a la dama aquí
presente
Gin y Vodka la miraron de pies a cabeza. Ran puso
pose y cara de desafiadora... algo así como
una persona que a nada le teme. Aparentó que
no le importara cuánto la miraran, pero en
el fondo sí le importaba.
Vodka: Toma, aquí tienes y se la arrojó
Ran: Bien
Hombre: ¿No la tienes que usar? Vete
Ran salió caminando del lugar y cerró
la puerta. Pasó junto a Conan quien le murmuró
Camina sin mirarme hacia la derecha. Ran
pensó que la salida estaba a la izquierda,
pero le hizo caso a Conan. Había una pared.
Miró hacia el otro lado y no había nada,
así que saltó y caminó. El hombre,
Gin y Vodka salieron a mirar hacia donde iba
Gin: Fue por el lado correcto
Hombre: Es de los nuestros
Vodka: ¿Y si no vuelve?
Hombre: No sabe nada de nada. No diría nada
porque nada sabe
Gin: Tienes razón
Vodka: Vamos
Entraron de nuevo. Conan salió muy apresurado.
No pudo saltar el barandal así que se dio la
vuelta. En eso, se encuentra con Ran.
Conan: ¡Ran!
Ran: ¡Lo logré, lo logré! ¡La
tengo!
Conan: Vamos a casa, rápido
Cuando iban corriendo, Ran notó que Conan
estaba algo afiebrado, así que se detuvo.
Conan: Ran, no te detengas
Ran: ¿Te duele la cabeza?
Conan: no, para nada
Ran: Apuesto que sí le uso la mano
en la frente Mmm... tienes algo de fiebre...
vamos, yo te llevo, total, no pesas nada
Conan: Pero...
Antes de que pudiera decir algo, Ran ya lo cargaba
en su espalda. Llegaron a casa. Ran venía muy
nerviosa. Pensaba que tal vez la pudieron haber seguido.
Llevó a Conan a la cama y esperó que
este se pusiera el pijama mientras llamaba al profesor
para que fuera a la casa. Justo cuando Conan estaba
listo, llegó el profesor.
Agasa: ¿Y? ¿Cómo les fue?
Ran: Aquí tengo la cápsula... la APTX4869
Conan: Yo fui de más... Ran hizo todo, yo
miré no más
Agasa: Estás colorado... ¿tienes fiebre?
Conan: No
Ran: Sí, si tiene, mire profesor y
le pone el profesor la mano en la cabeza
Agasa: Chiquillo, tienes algo de fiebre
Ran: Yo le dije que no saliera
Conan: Pero ahora no me interesa eso... me interesa
que me dé la cura para esto, profesor
Agasa: Haré lo que pueda
Conan: Gracias
Agasa: Me voy a trabajar
Una semana después...
Aun el profesor cardillo trabajaba en la APTX4869.
No salía de su laboratorio, porque sus investigaciones
no daban resultados.
Conan estaba muy impaciente, y no salía del
lado del teléfono.
Ran: ¡Hola, ya llegué!
Conan: Hola Ran dijo desanimado
Ran: ¿Aun nada?
Conan: No
Ran: No te pongas así, ya irá a llamar
en eso suena el teléfono.
Conan contestó inmediatamente, y al reconocer
la voz del profesor Agasa, las ojeras de sus ojos
se salieron y su semblante y voz cambiaron.
Conan: ¡Profesor! ¡Que contento me pone
su llamada!
Agasa: Hay malas noticias, Shinichi
Conan: Profesor, no me preocupe...
Agasa: Por lo que he investigado, al parecer no hay
vuelta atrás: tendrás que crecer de
nuevo y nunca volverás a ser el mismo de siempre
Conan: ¿QUÉ?
Agasa: De todos modos seguiré investigando...
¿sabes? Tú deberías averiguar
quién hizo esta droga. Puedes venir acá
y nos metemos en la base de datos de la organización
que buscas
Conan: Voy... inmediatamente. Adiós
Y colgó. No esperó que le dijeran
adiós. Aun seguía sorprendido,
no lo podía creer ¿crecer de nuevo y
nunca ser el mismo para siempre? ¿No iba a
poder nunca estar con Ran?.
Ran: Conan... qué pasa
Conan: Parece que lo mío no tiene vuelta atrás
Ran: No, no puede ser. El profesor se habrá...
Conan: ¡No trates de consolarme, Ran! ¡Yo
acepto las cosas tal y como son! ¡Si me pasó
esto fue por algo! ¡Quizás fue para mejor!
La pieza se inundó de una tristeza enorme.
Ninguno podía creer lo que les pasaba. Porque
en el fondo si a Conan le sucede que se queda niño
para siempre, Ran nunca podría estar con él.
Los ojos de Ran comenzaron a ver empañado.
Ant |