| Esta fic es yaoi, no
hay escenas lemon. Es de Weib Kreuz, por supuesto los
personajes no son míos. Pero si les he de confesar
q adoro a los personajes y a la historia.
Por: Luhahi Chichiri Hidaka
Fan fic de: Weib Kreuz
De: KEN X ??? (Eso solo se sabe hasta el final. n_-)
Ken caminaba sin rumbo fijo, sin fijarse que a menos
de tres cuadras casi fue atropellado. No entendía,
no aceptaba aquella situación que hace 5 días
le había roto el corazón. Sabia que
pronto escucharía esas palabras q haría
q perdieran la razón. Y las escucho temprano
en la mañana.
Tuvo que salir de su apartamento por q en cada cosa
esta impregnada de el, sus ojos lo veían en
cada rincón y sus oídos solo podían
escuchar sus palabras y las risas q compartieron por
mucho tiempo. ¿Acaso el no le importaba a nadie?
¿Su dolor volvería en serio y para quedarse
por siempre? ¿Le cobraría ese dolor
q dejo de sentir, haciéndose más fuerte
aún? ¿Lo podría aguantar? ¿Podría
superar la soledad de nuevo? Eso aún no lo
sabía
Solo podía pensar en aquellos recuerdos importantes
para el. Después de la separación del
grupo, con el único q tenia comunicación
era con el. Ken creía que su vida no estaría
peor sin ellos, pero el único que lo ayudo
a salir adelante era el. Recordaba aquellas risas
q juntos compartieron sin preocupaciones. La vez que
por estúpido bebió sin haber comido
nada y se emborracho en segundos vomitando y haciendo
el peor oso de su vida, el cual nunca olvidaría,
la cara de asustado que puso aquella persona cuando
en esa situación no supo que hacer. Recordó
q cuando triste estaba, aparecía esa sonrisa
que le hacia olvidar q su frágil mundo ya se
había roto hace mucho tiempo, que su caída
solo había sido suavizada por el. Q mirando
el frió techo del cuarto de esa persona, pudo
sentirse a gusto sin importarle dormir poco por escucharlo
contar historias y hablar de todo, lo cual solo lo
hacían gozar y soñar en un mundo mejor.
Cuando iban de compras, siempre terminaban pelando
o luchando por algo que ambos les gustaban. La mirada
de los demás asombrados q tan solo reían,
sabían q eso no importaba
lo que pensaran
los demás. Y a pesar de eso eran bienvenidos
a esos lugares a lo q siempre iban juntos y ya no
serán igual, ya nada será igual sin
el. Recordara aquellos videos que veían juntos
para pasar la tarde tranquila olvidando que el mundo
giraba y q mañana trabajarían por q
no había mas remedio. Tenían que volver
al mundo cruel q se sentía más suave
por su compañía.
No comprendió como se rompió todo,
el sabía que no era perfecto pero siempre trato
de hacer lo mejor para no molestar. Solo quería
estar a su nivel para q nunca se defraudara de el,
no entendía nada y solo quiso escribir una
carta aunque nunca se la podría entregar en
persona. Solo quería que siempre sonriera a
pesar de q ahora estaban lejos. Esa carta estaba llenas
de lagrimas por q cada vez que intentaba escribir
algo, corrían sin sentido por sus mejillas
aunque no quería llorar no podía controlarse.
Creyó q podría tener un futuro por
q alguien estaba apoyándolo. Que podía
caerse el mundo pero que el estaría bien solo
por q el estaba a su lado.
Sin fijarse camino hacia su trabajo, no supo como
llego ni tampoco escucho los saludos de sus compañeros
que no comprendía que tenía.
Subió por las escaleras sin sentirlas como
si tan solo estuviera flotando, piso por piso solo
pudo sacar aquella carta q había escrito. La
miraba fijamente sin decir nada y sonreía como
si nunca hubiera estado triste, pero sus ojos melancólicos
decían lo contrario, un poco hinchados y rojos
que tan solo podían decir la verdad.
Llego a la azotea, grande y vacía, recordó
cuando se sentaron allí a esperar a q atardeciera,
por q era realmente hermoso ver un atardecer y más
en la compañía de la persona mas importante
de su vida. Podían quedarse horas mirando las
estrellas y la luna cuando salía. Quedarse
sin decir palabras ya que se las decían con
las miradas y sonrisas. A veces caminaban hasta el
apartamento solo por sentir el viento rozando sus
caras.
¿Podía estar más triste ahora?
Esos recuerdos solo hicieron que salieran aún
más lagrimas, ¿acaso después
de llorar por 4 días seguidos no era suficiente
para q se acabaran? No, aún habían muchas
por salir, y aún más preguntas por contestar,
pero ya no importaba, ya no importaba nada. Ya no
había por que luchar o por q sonreír,
fue cuando escucho una voz, era una de sus compañeros
que le preguntaba q pasaba. Ken solo agacho la cabeza
sin mirarla le dijo muy suavemente para que no oyera
bien su voz quebradiza, que el estaba bien y q ya
bajaba a trabajar. La chica se retiro no muy convencida
pero si preocupada iría a buscar a alguien
que la ayudara.
Ken sollozo y se acerco a la baranda de la azotea,
miro cielo azul, que bello era cuando estaba junto
a el, pero aún así era bello por si
solo, solo que ya no sentía nada. Se había
muerto por dentro le hacía falta algo sin el.
Cuando al levantarse lo escucho saliendo, se levanto
corriendo ya q hace 4 días no lo veía,
por una terrible discusión que tuvieron sobre
tiempo y otras cosas para el futuro. Solo encontró
una carta donde sus cosas solían estar. Ken
se asusto pero aún sabía q debería
de leerla. Ya sabía q decía, pero debía
leerla. Entro en shock al leerla, ni aún al
estar preparado para esto pudo controlarse.
Solo era un gracias y un adiós. ¿Acaso
era justo? Tanto tiempo sufriendo y cuando creyó
que todo estaba bien, nuevamente su mundo se callo.
La caja de cristal que difícilmente volvió
a construir nuevamente se había roto y esta
vez para siempre. Ya no había nada para el
con importancia. Ya todo se había quebrado:
su promesa de estar siempre juntos, su vida, su corazón
su razón.
Ahora viendo el cielo sintió nuevamente como
se destruye su corazón al recordar, como se
le acabaron las ganas de vivir. ¿Pero habría
remedio? No. El pensó lo suficiente en esos
4 días y tomo la decisión de no insistir
y de no rogar, por q de eso no hace el amor ni en
la amistad. Las cosas se deben dar por q si y nada
más. Fue una decisión difícil
pero tendría q dejarlo ir. Para el no era bueno,
pero quería q aquella persona tuviera un futuro
brillante, sabía q el solo era un estorbo para
que cumpliera sus deseos. El volvió a mirar
atrás y vio a varios de su compañeros,
el sonrío y fácilmente subió
por la baranda, sus compañeros se alarmaron
pero no llegaron a tiempo.
Ken se dejo caer de espaldas y solo pudo sonreír
por que vio dibujada en el cielo magníficamente
azul, aquella sonrisa que siempre aliviaba su dolor.
Sin poder encontrar fuerzas esa carta voló
de sus manos y callo suavemente muy cerca de el. Sus
compañeros bajaron corriendo pero al llegar
el ya estaba muerto, el paramédico q llego
después les dijo que el había muerto
instantáneamente. Una de sus compañeras
encontró la carta y la recogió, pensó
que era alguna carta de suicidio y la abrió,
estaba mojada no solo por lágrimas si no por
gotas de sangre q alcanzaron salpicarla. Ella pudo
ver el dolor que sintió Ken al escribirla y
tan solo decía: Sin ti no soy fuerte,
sin ti no soy nada, sin ti no hay sentido. Solo yo
puedo dar gracias por todo lo que me diste y me enseñaste,
pero te confieso que no se vivir sin ti. Por q tu
Yohji te llevaste mi alma con tigo.
Fin.
Notas del autor: OHHHHHHH!! No me vayan a tirar tomates,
u_u!!! Bueno pero si quieren decir algo escríbanme
a didichan191@hotmail.com o yukinosan@latinmail.com.
Esta historia la escribí por cosas de la vida,
no piensen mal eh? Por q solo tome casos de la vida
real y las transforme en este fic. Y aunque se q es
un poco triste hay una persona que la entenderá,
no se si la leerá, pero quiero dedicársela
aunque este lejos de vida ahora. Por q como dice una
canción Olvídame q yo te recordare.
Bueno también se q descubrieron q es de Ken
X Yohji. Jajajajajaj ¿verdad que los deje en
suspenso??? No más tomates, por favor
Jajajajjajaja YYYYY Gracias por leerlo n_n.
Luhahi Chichiri Hidaka
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