Yo, el gran inventor,
el dueño de la empresa más importante
del mundo, me encontraba meditando. En mí jardín,
rodeado de todos mis animales y de la presencia de mi
esposa, estabamos desgustando los ricos pásteles
que siempre se encontraba en las tiendas. Era increíble,
la mujer más sonriente del mundo. Bebí
un sorbo de mi café y la admiré nuevamente,
siempre tenía los ojos cerrados, pero yo era
de las pocas personas que habían visto el color
en ellos. Tan azules como los de mi querida hija.
Apoyé mi cabeza en mi mano y seguí contemplándola...¿Cuánto
tiempo llevabamos juntos? puff! tanto tiempo que me
era imposible recordar. Pero se que siempre fueron felices
en nuestro matrimonio, jamás nos peleabamos,
aunque teniamos nuestras disputas como cualquier matrimonio,
nunca habiamos alzado una voz mas fuerte que la otra.
Sonreí.
-Esposo mío..¿en qué piensas?...-me
preguntó mi bella esposa..
-Simplemente que tienes la sonrisa más bonita
del mundo...-le contesté al devolverle la sonrisa...-no
hay nada que haga desaparecer tu bella sonrisa...
-¡Ay!..-suspiró con rubor...-siempre tan
romántico.
Mordió un pastel de limón con fresas por
encima y su rostro volvió al ser el mismo de
antes. Tengo la sensación de que muchas personas
no toman en serio a mi esposa, la verdad, es que estoy
seguro de que piensan que esta en su propio mundo, pero
ella es muy lista y siempre da esa imagen de ingenua,
y mira que le he dicho muchas veces que diga lo que
piensa, que les haga entender a la gente que no es tonta,
simplemente observadora.
-Esposo..¿Sabes en qué pienso?...-apoyó
su cabeza en sus manos y clavo sus ojos a los mios,
nuevamente me observaba con ese azul tan maravilloso,
el mismo que hace muchos años me enamoro de ella.
-¡Dime!...
-En Bulma..-su rostro se contrajo..
-¿Qué sucede con ella?...-le preguntó
con mucho interés...
Me di cuenta que la felicidad se había esfumado
de su rostro, y que sus ojos alegres se habían
vuelto un poco tristes, no me gustaba verla de esa manera,
siempre me prometí que nadie le robaría
la sonrisa perfecta de sus labios y ahora alguién
lo había echo..
-Creo que esta enamorando de Vegeta...-suspiró...-aunque
yo lo encuentro muy atractivo, no se sí...¿Crees
qué es el adecuado? es que...-se mordió
los labios...-es tan frío y solitario, y Bulma,
bueno...¡ya sabes como es ella!:.
-No creo que haya algo de eso...-me levanté y
la abracé con todas mis fuerzas...-sabes que
nuestra niña es muy lista y no se dejará
embacuar por esas cosas, nuestra niña sabe que
ese hombre es malo y muy frío...
-Ya lo sé pero...-me apretó el agarre...-en
temas del corazón uno no se puede estar seguro...
Durante unos segundos nos quedamos quietos y en silencio,
escuchando a mis animales, oyendo como el viento pasaba
a nuestro alrededor y movía nuestros cabellos.
La abrace con mas fuerza, no quería dejar de
sentir su calor y a parte de eso, deseaba darle mi ayuda,
no quería verla preocupada por nuestra hija.
Yo no soy tonto, despistado todo lo que quieras pero
no al grado anterior. Me había dado cuenta de
que los ojos de mi hija indicaban algo nuevo en ellos,
como un sentimientos innovador y el temor se adueño
de mi, no quería que fuera esa clase de sentimientos
y si lo eran, no deseaba que fueran exclusivamente para
el saiyan. No le convenía.
-Nuestra niña y Yamsha rompieron hace bastante
tiempo y...-agarró su cuchara y jugo con ella...-él
era muy mujeriego, me he enterado que le hacía
daño a la pequeña...-clavo su mirada nuevamente
en la mía...-y hacía que nuestra niña
fuera una cornuda a los ojos de todos, que lástima
me da y lo que más he valorado de ella, ha sido
la enteraza, la fortaleza de como ha afrontado esa separación
pero...¡está el joven Vegeta!
-Cariño sabes que tienen un combate que enfrentar
dentro de unos cuantos años contra esos androides
y es algo normal verlos juntos...-le mentí, también
sentía el miedo que tenía mi esposa con
esa "supuesta" relación..
-¡No me entiendes!...-alzó la voz, para
sorpresa mía...
Me quedé paralizado, jamás me había
echo eso...nuestro matrimonio podía ser perfecto,
pero hoy y concretamente en estos momentos no lo era.
Mi expresión se entristeció mucho.
-No hace falta que me hables así cariño...-susurré
dolido...-no estoy sordo..
-Pero no lo ves...-suavizo su tono...-nuestra hija si
tiene algo con Vegeta, lo noto, en su mirada..
-¿Y qué ves?¿amor?...-pregunté
yo...-no hay que confundir nada, puede que sienta admiración
pero no ese sentimiento...
Mi esposa agachó la cabeza y unas débiles
lágrimas resbalaron por sus bellos ojos, ahora
cristalinos. Se levantó y se colocó a
la altura de mi visión...
-Veo amor en ella, cariño y pasión...-noté
como sus manos agarraban las mias...-y me da miedo de
que él se aproveche de ella, ha sido un asesino
peligroso, conquistaba planetas y hacía desastres
por donde pasaba..-acercó mis manos a su rostro...-y
ahora esta aquí con nosotros, sus modales son
rudos y con egoismo, nuestra pequeña se enfrenta
a él con palabras irónicas y él
se defiende de la misma manera..-beso mis manos...-pero
¿Sabes qué? en sus miradas hay algo distinto,
puede que distintos sentimientos pero que ambos tienen
un denominador comun...¡DESEO!
-Nuestra hija no haría eso...-le aparté
las manos con miedo...-es mi niña, no se dejaría
embaucar con esa clase de artimañas, ella es
lista y...
-Está enamorada...-sonrió...-cuando estás
enamorado te ciegas y ahora esta asi.
Me desplomé al suelo, presa del pánico
y del dolor que nuestra niña sufriría
si no se daba cuenta de ese error. Ellos lo sabían...¿y
ella? siempre había sido muy independiente y
jamás tuvieron una pelea con ella, pero desde
que Vegeta había venido, algo en ella cambio.
Estaba más feliz que cuando Yamsha aparecía
por aquí...
-Hay medidas...-susurré...-el que dueman juntos
es algo que puede pasar o no, ella esta enamorada pero
no ciega y tal vez haga una locura pero, yo le apoyaré,
en mi encontrara un hombro en el que llorar, soy su
padre y ella es mi hijita...
-Es toda una mujer...-agarró nuevamente mis manos...-y
sé que le apoyarás en todo lo que necesite.
Y me abrazo. Tan fuerte fue el abrazo que me sentí
como un niño pequeño, me encantaba estar
rodeado de esos frágiles brazos. Y yo le devolví
mi abrazo del mismo modo que ella. Era nuestro momento
y nuestro deseo, sentir nuestros calores cerca del otro,
la respiración pasar por todos los poros de nuestra
piel. Cerre los ojos y la ví a ella, estaba tan
enamorado de mi Sra Briefs que no podía imaginar
no estar con ella.
Unos ruidos llamaron mi atención y allí
en el pomo de la puerta, estaba nuestra hija, apoyada
y con los ojos rojos. Me preocupe y apartando suavemente
a mi esposa, me acerqué a mi niña...
-¿Qué ocurre Bulma?...
-Papá, perdóname...-se disculpo para tirarse
en mis brazos...-soy una tonta...
-¿Qué pasa tesoro?..-escuche como la voz
de mi esposa nos rodeaba...-¿qué te preocupa?..
Cerré el abrazo en torno a Bulma y escuché
como lloraba desconsoladamente. Acaricie sus cabellos
suaves y frescos, momentáneamente, desvié
una mirada a mi esposa y esta encogió los hombros...
-No merezco perdón...
-¿Por qué?...-levanté la mirada
de mi hija hacía la mía...-no se que es
lo que ocurre y no te puede ayudar si no me lo cuentas,
pero te aseguro que cuentas con mi apoyo...
-Estoy embarrazada...
Un balde de agua fría cayo sobre mi, mi niña...mi
pequeña, estaba en cinta. ¡No! meneé
la cabeza, ya no era mi hijita pequeñita, ahora
era toda una mujer y se iba a convertir en mamá..
-¿Quién es el padre?...-preguntó
su madre...
-Es...-trago saliva...-Vegeta.
Me congelé y pude apreciar que mi esposa solto
un bufido de sorpresa. No podía ser, ese asesino
e insensible ser había dejado a mi hijita en
cinta y seguro que no quería saber nada de eso,
había jugado con los sentimientos de mi hija
y los había tirado por la borda. Apreté
mis dientes con fuerza, yo un hombre pacífico
deseaba destrozar a ese hombre.
-¿Y qué ha dicho él?...-le dije.
-Que no le interesa, que lo más importante ahora
es destruir a los androides...
-¡Oh mi niña!...-exclamó su madre...-no
estás sola y nosotros te ayudaremos, puedes contar
con nosotros para todo lo que quieras..¿verdad
esposo mio?
Las miradas de las mujeres más importantes de
mi vida se clavaron en mi interior, ahí mirándome,
esperando a que dijiera algo. Me quite las gafas para
limpiarlas, estaba pensando en las palabras adecuadas
y quería que fueran bien aceptadas, despuís
de todo, mis sospechas y miedos, al igual que los de
mi esposa se habían echo realidad. Estaba enamorada
de Vegeta...¿y él?, lo dudaba, pero siempre
creí ver algo en esa mirada, no solo deseo como
dijo la Sra Briefs, si no, algo más. Un pequeño
atisbo de amor.
-¿Estás preparada para estar sola en el
parto?...-vio la afirmación de ella...-¡pues
no lo estás!...-ahora alcé yo la voz...-estamos
tu madre y yo y te apoyamos, además eres una
mujer muy fuerte y puedes cuidar sin un padre a ese
hijo, no le faltara cariño y te aseguro que no
sufrirás sola, por que estamos nosotros siempre
a tu lado y siempre sera asi, un embarazo no es lo más
grave del mundo, al contrario es algo maravilloso.
Y besé a mi hija en la frente. Allí con
el nuevo sentimiento de que iba a ser abuelo.¿Yo
abuelo? que feliz me hacía pero triste me sentía,
al ver como el padre de la criatura no se hacia responsable
de ese vastago suyo.
Observé a mi alrededor y vi una silueta, entrecerré
mi mirada y apreté mis puños.
-Cobarde...-pensé.
Fin
Holas! es la primera vez que hago un fic de ellos,
aunque tambien es cierto que apenas escriben algo
sobre los Srs Briefs.
La Sra. Briefs
Yo soy la mujer del dueño de la Corporación
Capsule, la esposa del científico más
loco del mundo. Sonrió al pensar en eso, la
verdad es que mi marido es un trozo de pan y estoy
muy feliz de compartir mi vida con él, nadie
podría hacerme tan feliz. Ahora mismo estaba
apoyada en la ventana del hospital, en la misma habitación
donde mi esposo, hija y nieto están reposando,
veo como la lluvia cae y hace dibujos en el cristal,
me fijo que los relámpagos se han echo los
dueños absolutos del cielo y por una parte
me entristezco, mi nieto ha nacido en un día
frío, tan helado como resulta su padre.
Desvié mi mirada de la ventana a mi hija, estaba
durmiendo profundamente y su rostro mostraba el cansancio
típico de haber dado a luz y mi marido, esta
vez mis ojos se dirigen a mi científico loco,
él al igual que mi hija, estaba agotado. Suspiré
con resignación, era la única de la
habitación que permanecía despierta.
Me separé de la ventana y antes de ir a mi
destino, me fui hacía mi esposo durmiente y
le besé en la cormisura de los labios, nuevamente
su bigote me hacía cosquillas, pero ya estaba
acostumbrada, después me dirigí a la
cuna, me apoyé suavemente a la camita de mi
nieto y lo admiré, era un bebe precioso, de
cabellos lilas como su abuelo, de ojos azules como
los de su madre y por supuesto los míos y...desgraciadamente
también se parecía mucho a él,
más de lo que me hubiera gustado.
Nos prometimos a nosotros mismos que no nos íbamos
a meter en su extraña relación, pero
es que ese joven tan atractivo, por que lo era, no
parecía haber mostrado un mínimo de
interés sobre ella, para ese joven solo estaba
el entrenar y comer. Nuevamente suspiré, debía
haberse quedado con su amigo Son Gokuh, por lo menos
ese joven era más alegre y más sociable,
no como el otro, pero nuevamente en eso no nos podíamos
meter.
-¿Qué haces querida?...-escuché
una agradable voz, desvié mis ojos y vil a
mi dulce marido..
-Estoy pensando en el futuro...-le contesté...
-¿Y qué tipo de futuro?...-se desperezó
y bostezó, se acomodo mejor en la butaca y
siguió mirándome..
-En cuanto Trunks sea grande quedrá saber si
su padre le quiere...-le contesté sumamente
triste..
Y ahí estaba el típico gesto de mi esposo,
quitarse las gafas y limpiarlas, siempre que hacía
ese gesto, es que estaba pensando en una buena solución
o por lo menos en algo.
-Entonces será Bulma que le diga cosas...-me
contestó.
-¿Y nosotros?...-le dije...-es mi bebecito...
-Lo sé, pero es función de Bulma, nosotros
debemos estar ahí, siempre a su lado...-se
levantó y observó por la ventana...-no
podemos hacer nada, ya sabes cuales son los sentimientos
de ella y los de...-se mordió los labios...-Vegeta.
-Ella esta enamorada, pero él no...-toque el
rostro suave de Trunks...-es malo y frío..
Vi como seguía dándome la espalda, observando
el cielo lluvioso. Y lo escuché suspirar de
pena..
-Ese joven no tiene honor de hombre...-le escuché
decir...-el honor de guerrero nadie se lo puede discutir,
pero lo otro...carece completamente..
Agarré a Trunks y mi nieto abrió los
ojos, tan hermosos y grandes, tan azules..un color
de esperanza. Mis ojos se clavaron exclusivamente
en él, ahora mismo, no había nada más
interesante que ver y presenciar, solo estaba Trunks.
Caminé por toda la habitación con mi
chico, susurrándole palabras y meciéndole
suavemente, me acerqué hasta mi esposo y se
lo mostré..
-¿No te parece el bebe más bonito del
mundo?...
-Claro...-rozo su mejilla...-es el más bonito,
se nota que tiene nuestro genes, es un Briefs de pies
a cabeza...
-Es cierto, pero también es un...¿cómo
era el nombre?...-le pregunté, a decir verdad
no me acordaba de la raza de mi..¿yerno? que
palabra tan extraña...
-Saiyan..-murmuro...-pero se criará como un
humano, con todos nuestros valores aunque con una
fuerza inmensa..
Nos quedamos en silencio mientras observábamos
a nuestro nieto, hacer burbujas y viendo como bostezaba,
ante este gesto se nos caía la baba. Durante
el embarazo de Bulma, siempre estubimos ahí,
le acompañábamos a las compras, al médico,
a comer pásteles...es mi debilidad. Pero nunca
note un acercamiento por parte de Vegeta, o tal vez
no lo quise ver. Estoy un tanto molesta con ese joven
y a decir verdad, no entiendo que hace viviendo con
nosotros..
-Llegaran unos androides para destruir la humanidad
y Vegeta colaborará...-me soltó mi esposo,
me asombré...-sé lo que piensas, por
que es lo mismo que pienso yo..-me acarició
un mejilla...-y si vive con nosotros, es por eso y
por...Bulma, nuestra pequeña lo ama..
-A veces el roce no hace el cariño...-le contesté..
-Ella tiene esperanzas...-me volvió a decir...-se
lo hemos intentado quitar de la cabeza, pero ya sabes
que es muy testadura..
Abracé a mi pequeño, con la esperanza
de protegerlo de un cariño inexistente por
parte de su progenitor. Mi científico se acerco
a mí y me beso en la frente, mientras me acariciaba
el cabello..
-Todo se verá...-bostezó...-me echaré
un ratito aunque...-observo su reloj y...-será
mejor que nos vayamos, Bulma debe descansar..
-No puedo dejarla sola ¿y si me necesita?...-le
recordé..
-Entonces quédate con ella...-acarició
mi mejilla...-yo me iré a casa y dormiré,
así aprovecho y tengo un encuentro con nuestro
"yerno"
-Te echará a patadas de ahí...-le comuniqué
con humor..
-Le desconectaré la cámara, soy listo
y tengo mis recursos...-nuevamente sonrió ampliamente...-además
Tama está solito y nos echará de menos..
Tama, nuestro gatito negro. Nuestro segundo hijo,
el minino de mis ojos. Cuando Bulma se puso de parto,
nos lo dejamos ahí, sentado en la puerta esperándonos
y seguro que continua allí
-¿Me echarás de menos?...-le pregunté...-será
la primera noche que pasamos separados el uno del
otro..
-Claro...-me respondió...-eres la primera persona
y la última que quiero ver antes de irme a
la cama y despertar en un nuevo día..
-Yo también te echaré de menos...-le
besé fugazmente los labios...-será mejor
que te vayas...-me dirigí a dejar a mi nieto
en la cuna, viendo por el rabillo del ojo como mi
maridito cogía todo para irse a casa y pasar
la primera noche solos.
La verdad es que siempre hemos estado juntos y nunca
nos hemos separados toda una noche, nos necesitamos
y si uno no esta el otro está vacio, eso es
amor...¿quién me iba a decir que me
casaría con el científico más
despistado del mundo?, sonrió nuevamente, me
ha dado todo lo que he esperado y nunca me ha echo
daño, siempre tan educado y cuidadoso con sus
palabras, es muy bueno. Aceptando a las personas mas
variopintas que ha traído nuestra hija, jamás
se ha quejado y lo ha aceptado todo con una sonrisa
enorme en su rostro. Le encanta tener amigo extraños
y los de mi hija se lleva la palma.
Me siento y veo a mi marido marchar...
-Me traerás una bandeja de pásteles
mañana...-le susurro débilmente, para
no despertar a los dormilones...
Se giró y me pone cara fea, luego me lanza
un beso y...
-Vale, pero que sepas que te estoy malcriando...
Y lo veo marchar. Justo en esos momentos, me siento
vacía y sola, sin él, ahora mismo parece
que voy permida en el mundo. Pero no, meneó
la cabeza, estoy aquí por mi hija y la veo
dormir plácidamente, al igual que mi nieto.
Me desperezó y me acomodo mejor en la butaca,
esperando a que el sueño me domine y poco a
poco cierro los ojos. Pero algo me hace abrirlos,
algo extraño ha pasado por la ventana, me levanto
un tanto temerosa y me apoyo mejor en el cristal,
estoy unos minutos pero nada pasa. Me giró
para volver sobre mis pasos y la luz de las farolas
me ilumina una sombra en el suelo. Su cabello puntiagudo
se deja apreciar victoriosamente...
Mis labios se curvan en una delgada sonrisa y me alejó
del cuarto, creo que sobro...
-Algún día, él se dara cuenta...
FIN DEL SEGUNDO CAPITULO
Continuará.
El Dr. Briefs.
Comencé a toser como un loco, eso me pasaba
por beber con rapideza el vaso de agua. Y ahora estaba
enfrente de la entrada de la Corporación Capsule
esperando el regreso de mi esposa e hija y sobretodo
para dar la bienvenida a nuestro nuevo miembro. El
pequeño Trunks. Coloqué una pancarta
en la entrada con las letras..."BIENVENIDO TRUNKS
A TU NUEVO HOGAR", me aparte una pequeña
lágrima y seguí mirando fijamente la
puerta, esperando el regreso de ellas. Miré
el reloj y bufé levemente, se estaban retrasando,
debí haberlas ido a buscar...ya que sospechaba
que mi mujer se había parado en una pasteleria
para comprar esos dulces tan ricos que siempre ofrecía
a todos. Emití una leve sonrisita al imaginarme
la cara de mi esposa.
Nuevamente observé el reloj y suspiré,
justo al hacer ese movimiento, mis ojos captaron una
gran atención. Un coche descapotable y rojo
se paraba en la entrada, salí corriendo para
ver quién venía justo en este momento,
y cuando estaba por preguntar, la puerta se abrió
mostrando a mi mujer sonriente, a Bulma con el pequeño
en brazos y a ¿Yamsha?, desvié mi mirada
a mi mujer y ella encogió los hombros...¿qué
pintaba este chico aquí?
Ayude a mi niña a salir del vehículo
y cargué con Trunks entre mis brazos, durante
unos momentos, solo observé a mi nieto...
-Hola Trunks, ¿sabes quién soy?...-le
dije dulcemente...-soy tu abuelo y te voy a hacer
un montón de juguetes...
Mi hombrecito alargó su pequeña mano
y la agarré con fuerza. Se me estaba cayendo
la baba.
-¡Qué niño mas guapo!:..-exclamó
mi mujer al besarle la frente...-eres mi hombrecito
favorito...
-Es todo un hombre...-solté al hacerle pedorretas...
-Seguro que de mayor es muy guapo y tendrá
a todas a sus pies...-aplaudió mi esposa ante
su buena idea...
Levanté una ceja ante la frase de mi amor y
sonreí, no tenía ni una semana de vida
y ya pensaba en su vida amorosa, pero había
que ser sincero, seguro que ni nieto, sería
alguién guapo, además de listo. Tenía
que serlo. Deposité a mi nieto en los brazos
de mi esposa y por unos momentos, desvié mi
mirada a la cámara de gravedad y allí,
durante unos segundos, pude captar los ojos fríos
del saiyan. El guerrero estaba observando por la ventana
de su cámara, no entendia esa mirada, hasta
que siguiéndola, vi como Yamsha tenía
clavados sus ojos en mi niña.
Algo en mi interior explotó con rabia, esa
mirada, esa profundidad y esa forma, solo podía
decir una cosa...¿amor o deseo?, ese joven
le había echo daño y había sido
informado de ello por mi esposa y asi, tan rápidamente,
la frase de mi mujer invadió mi mente..."Nuestra
niña y Yamsha rompieron hace bastante tiempo..,él
era muy mujeriego, me he enterado que le hacía
daño a la pequeña...y hacía que
nuestra niña fuera una cornuda a los ojos de
todos"...
apreté con fuerza mi puño y mi mirada
se entrecerro con fuerza, no podía permitir
que nuevamente se riera de ella en su cara, ella era
la mejor de todas...¿por qué siempre
le hacían daño a mi pequeña?,
le había prometido a mi hija que no se metería
en su relación pero...¿y si la incumpliera?
Aunque a decir verdad Yamsha y ella no estaban juntos,
asi que no había relación de ningun
tipo, salvo amistad por parte de mi pequeña,
asi que no incumplía nada...¿verdad?.
Lo tenía decidido, hablaría y seriamente,
se acabo de hacer que la vieran como una tonta. Eso
no lo permitiría.
-Yamsha muchacho...-hablé pausadamente y sonriendo,
finjiendo el verdadero motivo...
-Dígame Dr Briefs...-me contestó sonriente,
esa sonrisa me producia enfado. ¿Se reía
de mi?
-Entra conmigo al laboratorio y te enseño un
ultimo modelo para ponerle al coche nuevo,¿qué
te parece?...-solté, le estaba comprando...
-Por supuesto...-me contestó, desvió
su mirada a Bulma y...-¿después hablamos?
debo decirte algo importante...
-Claro Yamsha...-vi como mi niña le sonreía,
extrañadamente...
Mi esposa mi miraba directamente a los ojos, notaba
como ellos penetraban con fuerza dentro de mi...
Avance con Yamsha y noté como ella me agarraba
suavemente mi muñeca, mientras con la otra
sujetaba a nuestro nieto...
-¿Qué vas a hacer?...-me soltó.
Interiormente sonreí, mi esposa había
leido mi mente con decisión. Meneé la
cabeza, debía hacerlo, tenía que salvarguadar
el orgullo de mi pequeña...
-No te preocupes cariño...-le susurré
débilmente
-Por favor amor mío...-me contestó...-tú
no eres así, eres dulce y....
-Buena persona...-me acerqué y besé
la frente de mi Sra...-te prometo que no pasará
nada más que una charla, que debía haber
sido hace mucho tiempo... Y nos alejamos, mientras
que por el rabillo del ojo, veía como mi esposa
se acercaba a nuestra hija y sonreía, nuevamente
tapaba el miedo con su sonrisa cristalina y dulce.
Mientras avanzabamos, me di cuenta que Yamsha desviaba
su mirada a la cámara de gravedad y entrecerraba
su vista, se notaba que había celos en ella,
por una parte me alegre, pero no era el momento de
eso. Mi supuesto yerno, solo le había traido
dolor a mi hija y ella se merecía a alguién
mejor. Entramos al interior de la casa e íbamos
por los pasillos para dirigirnos a mi laboratorio.
Y comencé a reflexionar. La verdad sea dicha,
lo que iba a hacer estaba fuera de lugar en cuanto
a mi personalidad pero la rabia de ver como se había
pitoreado de mi hija de esa forma, me hacía
enrabiar, que rápidamente lo calmaba con solo
ver que mi hija estaba feliz. Me daba igual que se
rieran de mí, que me llamaran pesado y despistado
pero a mi familía nadie me la tocaba, sé
que no soy fuerte, pero eso lo sustituyo con una buena
inteligencia, superior a todos los amigos de mi hija,
bueno, podría decir que el namekiano, ese joven
llamado Piccolo es sumamente listo, pero muy raro.
Prometí no inmiscuirme en nada sobre la vida
amorosa de mi hija, pero había cosas que no
estaba dispuesto a aguantar y era ver esto. Arrugué
mi nariz y abrí la puerta de mi laboratorio,
entré con Yamsha y le cerré la puerta.
Nos quedamos solos en su interior y agarré
mis gafas para limpiarlas, mi mujer me había
leído la mente, que lista..
-Gracias por ese nuevo prototipo Dr. Briefs...-me
dijo amablemente Yamsha...
-De nada chaval...-le contesté...-sabes que
eres bien recibido en mi casa..
-Muchas gracias...-sonrió...
Me coloqué mis gafas y mi mirada cambio, vi
con curiosidad como las cejas del joven se levantaba
con sorpresa y..¿extrañeza?
-¿Le ocurre algo?...-preguntó extrañado...
-Yamsha¿podemos hablar?...-le pregunté
antes educadamente...-pero que esto no salga de aqui,
de hombre a hombre...¿entiendes?..
-Por supuesto Dr. Briefs, puede contar conmigo..
Lo miré fijamente, nunca tube nada en contra
de él y me caía muy bien, pero desde
que depositó sus labios en otros que no eran
los mi hija, mi cariño se desvaneció
y me enfadé, pero mientras pasaba el tiempo,
me fijé como el chaval venía a ver a
Bulma mientras estaba esperando a Trunks, ahí
me dí cuenta de que mi niña lo había
olvidado todo, le había perdonado y lo quería,
pero como amigo. Si ella lo hacía...¿por
qué yo no?.
-¿Por qué le pusistes los cuernos a
mi hija?...-la pregunta fue clara y directa.
Vi temblar a Yamsha y agachó su rostro, apretó
las manos y...
-Fui un estúpido y un error que he deseado
solucionar...
-La dejastes muy mal delante de todos...-seguí
firme...
-Lo sé y no estoy orgulloso de eso, pero ella
me ha perdonado así que espero....-le tapé
la boca con mis manos...
-¡Olvídalo Yasmha, has perdido toda esperanza
que tenías!...-exclamé suavemente...-ama
a Vegeta y no puedes hacer nada, ni siquiera yo, olvida
tus sentimientos en cuanto amorosos por ella y sé
solo su amigo o mejor aún...SU MEJOR AMIGO...-puntualicé
las útlimas 3 palabras.
-Pero yo...
-No le pidas que te dé una oportunidad por
que no te la dará, si ya tiene dueño
su corazón, da a entender que jamás
será abandonado por su él...
Yamsha me afirmó y lo estreché en un
gran abrazo de OSO. El joven era bueno, mujeriego
pero bueno, se portó muy mal con mi hija, pero
ha recapacitado. Hay que dar segundas oportunidades
y si mi hija se la ha dado, yo también, puede
que como novio sea pésimo, pero como amigo
ha estado al lado de ella y sé que siempre
lo estará.
Después de la conversación y que le
diera el nuevo prototipo y que todo quedará
aclarado, Yamsha se reunió con mi hija, le
dijo y eso lo sé por parte de Bulma que siempre
estaría ahí y que los amigos de verdad
siempre se encuentran al lado de la persona cuando
más lo necesitan. Estuve en la ventana del
jardín con mi esposa, ella comía un
trozo de pástel de frutas silvestres y observaba
de reojo la ventana, yo estaba enfrente, viendo la
escena.
En unos segundos, mi "yerno" estuvo enfrente
de mi pequeña cuando Yamsha se largó.
Me fijé que la conversación estaba siendo
tensa, por las venas del saiyan que salían
a escena y por que mi niña se mordía
los labios.
Algo ocurrió y eso le estaba afectando a mi
angelito. Miré a mi nieto que dormía
en una cuna cerca de mi esposa y....
-Algo malo le ocurre...
-Lo sé...-me dijo tristemente...
En cuanto el saiyan finalizó su conversación
con Bulma, se giró y me clavó su mirada,
yo no la desvié...
-Algún día me veré con él..-susurré
con enojo..
FIN DEL TERCER CAPÍTULO
Gracias a todos y sigan disfrutando de la historia.
¿El cambio del comportamiento del Dr, Briefs?
él es un buen hombre y como todo padre siempre
le afecta lo que le pase a su familia, no pude ver
como hacen daño a lo que más quiere.
Su Hija.
Nota: holas! siento el retraso, pero debido a un
cursillo que estoy haciendo, apenas carezco de tiempo
libre y cuando lo tengo, actualizo tan rapido como
puedo. Y de antemano a todos gracias por los reviews
que me animan mucho a hacerlo. Sobre el comportamiento
del Dr. Briefs en el anterior cap. solo hay que explicar
que cualquiera que este en su situacion, por muy buena
persona que sea, si tocan a tu familia, tu buena forma
de ser, se puede transformar en otra muy distinta.
Y a veces estos son los peores, por que nunca sabes
de que pie pueden calzar si les ocurre eso ¿no?.
Sigan disfrutando de la lectura. saludos.
LA VISION DE LOS SRES. BRIEFS
Sra. Briefs
Me acerqué a mi marido para observar lo mismo
que estaba viendo, pero no tube la ocasión
de llegar hasta él, por que mi hija, mi preciosa
Bulma abría la puerta con fuerza y cerrándola
tras su paso, desvié mi mirada, al igual que
lo hizo mi esposo y nos fijamos, como subía
corriendo las escaleras, gimoteando. Noté como
posaba su mano en mi hombro y se acercaba a mi oído.
-¡Vé tu hija te necesita!...-le escuché
decir...
-Lo sé y siempre será así...-le
contesté con pena..
Me hizo un leve empujón y seguí los
pasos de mi pequeña, por unos momentos me detuve
y observé como mi esposo, mi científico
loco se apartaba una diminuta lágrima de su
ojo, eso me destrozó, mi marido nunca lloraba
pero el ver el estado en que estaba nuestra pequeña,
le estaba haciendo añicos su corazón,
ese tan dulce...
-No quieres venir tú también cariño...-le
comuniqué con un hilo de voz...-es mejor que
estemos los dos juntos, que ella sepa que estamos
a su lado...
-No..-susurró...-me quedaré con Trunks
hasta que regreses...-comenzó a caminar y se
sentó enfrente de la cuna del pequeño...-además,
debo suponer que hablaréis de cosas de mujeres
y yo ahora molesto..
-¡Tu jamás molestas!...-le recriminé..
-Ya lo sé mi amor pero...-emitió una
leve sonrisa...-ahora necesita a su madre, más
tarde hablaré con ella, tienes que ser primero...
Asentí y comencé a su subir, mientras
lo hacía, escuchaba como mi marido le cantaba
a nuestro nieto, como le hacía pedorretas o
le intentaba hacer reir y por unos momentos perdí
el rumbo de mi destino, hacía tanto tiempo
que no se escuchaba una voz infantil en casa que eso
me hizo tener nostalgia de cuando Bulma era pequeña.
Pero también me dí cuenta de que niña
había crecido y era una mujer fuerte. Aunque
con un corazón destrozado. Por unos momentos
me juré a mi misma que evitaría que
la sonrisa de mi nieto se esfumara de esta casa, evitaría
que careciera de amor, nosotros le dariamos todo el
amor que un bebé necesita, pero también
había que ser sincera, el amor de un padre
no se podía olvidar con el amor incondicional
de unos abuelos.
Cuando me dí cuenta ya estaba enfrente de la
puerta de la habitación de mi hija, obtube
mucho aire y, luego lo solté. Toqué
la puerta y...
-Bulma tesoro ¿quieres qué hablemos?...-le
dije suavemente...
Pero solo escuchaba llantos y nada de palabras, mi
corazón se estaba destrozando, ver a mi niña
de esa manera y yo sin poder hacer nada, era peor
que todos los cástigos.
-Bulma sabes que papá y mamá estamos
aqui para lo que quieres, que no te dejaremos sola
ante nada..¿lo sabes verdad? y si quieres hablar,
no lo dudes...
Escuché unos pasos que venían de la
parte de dentro de la puerta, y oí al mismo
tiempo como el pomo se abría y en esos momentos,
la vi, totalmente llorosa, con los ojos rojos y húmedos,
me miró a la cara y sus labios se movían
con nerviosismo, ese aspecto en mi niña no
me gustaba, yo quería ver a mi hija, la intrépida,
la valiente, la del carácter fuerte, no esta,
la abatida, la tristona, la....anti-Bulma.
-Mamá ahora no me apetece hablar..¿puede
ser un poco más tarde? quiero estar sola...-me
dijo con dolor...-¿me entiendes?
-Por supuesto mi amor...-le acaricié la mejilla..-cuando
quieras hablamos, y para estar más tranquila,
nos quedamos con Trunks..
-Gracias mamá..-finalizó con una sonrisa...-eres
la mejor.
Y me cerró la puerta. Tuve que respirar ondamente
para no ponerme a llorar, no podía dejar que
mi hija me viera llorar, así que baje las escaleras,
mi esposo incorporó su rostro para verme, se
levantó de la silla y...
-¿Cómo está?...-preguntó...
-Mal, ahora no quiere hablar y lo hará más
tarde...-mi científico paso su dedo por la
cormisura de mi ojo para apartarme una lágrima...-quiere
estar sola, será mejor que nos llevemos a Trunks..
-Entiendo...-me besó en la mejilla...
Agarré a Trunks y nos fuimos al laboratorio,
quería enseñarme el nuevo juguete que
le había echo al pequeño, por lo menos
esto nos distraería un poco y veríamos
la sonrisa de nuestro nieto, que conseguiría
aliviar nuestro dolor. Aunque solo por unos momentos.
Doblamos la esquina, y mi esposo se chocó contra
algo, o mejor dicho contra alguién, abracé
a Trunks protectoramente y me mordí los labios.
La mirada de Vegeta era fría, con un buen grado
de superioridad. Mi esposo se remangó la manga
y girándose hacía nuestro "yerno",
ribalizo con la del saiyan, ambas miradas estaba fijas
en la persona que tenían enfrente y pasé
miedo, tenía miedo de que él le hiciera
algo a mi esposo, pero mi amor no se acorbadó,
y quitándose las gafas para limpiarlas, el
saiyan habló...
-¿Qué tanto miras insecto?...-preguntó
toscamente...
-A tí...-le respondió...
Temblé, el tono de voz del mi amor era rudo,
él jamás había hablado así.
-¿Y qué se te ha perdido en mirarme
tanto?...-preguntó con burla, pero sin abandonar
su superioridad...
-Mucho...-tragó saliva y por unos momentos,
dejó de mirar a nuestro yerno para hacerlo
hacía mí, le súplique que dejará
de hacerlo, que no era el momento, mis ojos se lo
estaban pidiendo, no hacía falta las palabras,
él conocía mis sentimientos y mi mirada
se lo estaba revelando...-aunque ahora no es el momento,
tendremos mucho tiempo y algún día hablaremos...-le
confesó.
Escuché la carcajada de Vegeta, se estaba riendo
en la cara de su "suegro" pero mi científico
no se doblegó y seguía impasible, con
la mirada fija en él.
-Eso habrá que verlo humano...-le contestó...-pero
he venido a buscar unas cosas y me marcho al espacio,
allí me libraré de todos vosotros y
entrenaré tranquilamente sin vuestra presencia..
-Pues disfruta..-finalizó mi esposo para hacerme
una señal y continuar con nuestro camino.
Me cruzó con Vegeta, pero esté meneó
la cabeza y siguió su destino. Antes de llegar
a la puerta del laboratorio...
-Bulma está mal por que se va Vegeta, no sé
si eso es bueno o malo, pero en ambos casos nos libramos
de él...-aspiró fuertemente...-vé
y habla con ella, no esperes a que ella venga, yo
me quedaré aquí con Trunks.
-Es mal para ella y para Trunks...-le dije...-para
nuestra niña por que se va el amor de su vida
y para nuestro nieto, por que su padre se larga y
no tendrá el cariño de él..
-Aunque estuviera, ninguno de ellos recibiría
nada de él, no hay diferencia...-sentenció.
-Ya lo sé, pero tiene esperanzas...
-No tendría que tenerlas...-me cogió
a Trunks...-pero en el corazón de nuestra niña
no mandamos, al contrario, perdemos...-me besó
en la frente y...-vé y no te entretengas, yo
estaré aquí.
Salí corriendo y fuí directa a la habitación
de mi niña, ahora me necesitaba y daba igual
que no quisiera hablar conmigo, yo me quedaría
ahí, aunque tubiera que hacer guardia en su
puerta, no me movería.
Subí a la parte de arriba, con una silla, con
una caja de pañuelos y una bandeja de pásteles,
esto no podía faltar. Deposité la silla
enfrente de la puerta, y si alargaba la mano podía
abrir el pomo de la puerta, dejé la bandeja
y la caja a cada lado y sentándome en la silla,
miré fijamente la puerta, esa que me separaba
de mi hija. Esa delgada madera impedia que estubiera
a su lado...
-Mamá no hace falta que estés aqui...-la
escuche al otro lado de la puerta...-ya verás
como se me pasara, sal y distraete...
Arrugue la nariz, no la iba a dejar. Soy su madre.
-Gracias por preocuparte por mi tesoro, pero he decidido
que no me apetece salir de la casa si no es contigo...
-¡Oh mamá!..-escuche su suspiro...-es
algo que debo pasar yo, no puedo permitir que estéis
mal por mi culpa...
-Y no es tu culpa tesoro..-agarré un trozo
de pástel y seguí inmóvil...-no
tenemos nada más importante que hacer, tu eres
nuestra hija y si te pasa algo, todo lo demás
es secundario, tu eres lo principal y como madre que
soy, no me moveré de aquí hasta que
no hable contigo..¿es fácil?..
Escuche como mi hija se apoyaba en la pared y la golpeaba,
pero daba igual, no me iba a mover de aquí,
ni un temporal conseguiría impedir mi objetivo
y era estar con Bulma.
-Sabemos que Vegeta se va hija...-hablé y nuevamente
el sollozo se hizo más grande...-sé
que lo amas como nunca has amado a alguién,
y no te voy a decir que el saiyan no es adecuado para
ti, por que no lo es, tu más que nadie lo sabe,
estás enamorada de él y lo que te digamos
te entra por un oido y te sale por otro...-aspiré
con fuerza, se me estaba soltando una lagrima...-en
el amor cometemos muchas locuras y me gustaría
mucho aliviarte ese dolor, pero no lo puedo hacer,
lo siento mi pequeña...-saqué un pañuelo
de la caja...-lo unico que esta en mis manos es estar
a tu lado y consolarte, decirte que todo se solucionará,
que nos tienes a tu padre y a mi, y que nuestro amor
por ti jamás se esfumara, antes muertos que
hacer eso..-vi como la puerta se abría y mostraba
el rostro de mi hija...-yo te quiero, tu padre te
quiere y todos tus amigos también, no eres
tu quién ha salido perdiendo, es él,
por que no se da cuenta de lo que tiene, y creéme,
algun día lo hara y puede que sea demasiado
tarde, mientras tanto disfruta de la vida por que
es bonita y aunque no todo es color de rosa, si merece
la pena vivirla por que siempre puedes encontrar algo
o alguién que te haga el doble de feliz.
Y ahí, como en el pasado cuando era pequeña,
se me tiro en los brazos y lloró desconsoladamente.
Acaricié su cabello y se lo besé, mi
niña necesitaba muestras de cariño y
yo estaba dispuesta a darsela.
-Lo siento mi niña...
-Gracias mamá por estar a mi lado...
Y la abracé con mas fuerza que antes, ójala
pudiera aliviarle el dolor que estaba sufriendo, pero
no me habían dado ese poder. Lo unico que podía
hacer era estar ahí, solo para ella. Hacerle
entender que nadie me separía de ella.
-Te quiero mucho mi niña....
FIN DEL CUARTO CAPITULO.
¿Quien no ha sufrido por amor? las palabras
de la Sra Briefs son todas las que una madre diria
a su hija al verle en una situacion asi. Nadie quiere
ver a su hija de esa manera. Es normal ¿verdad?.
Bueno ante cualquier cosa, no lo dudeis ya sabeis.
ok. saludos y nos vemos en el proximo capitulo.
Holas! siento mucho el retraso pero he estado liadilla
y lo he tenido aparcado, actualizando otros fics que
tengo empezados, así que ya le ha llegado su
turno. Ya era hora! jeje.
Sobre la actitud de la Sra Briefs, ¿quien no
haría eso por una hija? nuestras madres han sido
jóvenes y han amado a hombres que les han echo
daño, que han pensando que su sufrimiento era
demasiado doloroso para seguir aguantándolo,
pero que a la larga se va curando, con mayor o menor
facilidad, pero que va haciéndolo, hay que seguir
viviendo por muy cruel que sea. Es ley de vida. Y el
verdadero amor siempre viene cuando menos te lo esperas.
Sigan disfrutando de la lectura. saludos.
La vision de los Sres, Briefs
Dr. Briefs
Mis ojos estaban enfocados en la taza de café
que tenía enfrente de mí, con la cucharilla
removía su contenido y mi cabeza descansaba en
la otra mano, mi mente solo removía los acontecimientos
de todos estos días, desde la partida del saiyan
al espacio, mi pobre hija estaba ausente del mundo,
todo lo de su alrededor lo pasaba por alto...salvo con
Trunks. Era al único que hacía caso y
que mostraba una sonrisa, a los demás, siempre
tenía el rostro serio y con los ojos rojos.
Incluso Yamsha había venido todos estos días
para estar con ella, como amigo. Me hizo caso y se dio
cuenta que jamás podría borrar la huella
que había dejado ese hombre tan frío en
el tierno corazón de mi pequeña.
-Cariño...-escuche una agradable voz a mis espaldas,
me giré débilmente y sentí como
mi esposa me rodeaba el cuello con sus brazos y depositaba
un beso en mi mejilla...-¿qué haces?
-Pensar...-le respondí al apartar mi mano de
mi cabeza y acariciar su brazo...-¿y tú?
-He decidido ir a comprar pásteles con Yamsha...
-Me alegra mucho...-le sonreí abiertamente...-traeme
alguno con merengue, pero nada de chocolate que sabes
que me empacho..
-Lo sabía mi amor...-me volvió a besar
en la mejilla.
Me giré y la ví marchar con Yamsha, el
joven me saludo y estaba por salir de la puerta cuando
vino hacía mí...
-Dr. Briefs...-habló pausadamente..
-Dime chaval...-bebí un sorbo de café...
Me fije que estaba nervioso por algo al verlo tragar
desmesuradamente, alce un ojo con curiosidad y...
-Se acuerda que mañana vienen los androides ¿verdad?...-afirme
ante ese conocimiento...-es que Bulma tiene pensado
ir..
-No me sorprende que haga eso..-le contesté pausadamente...-le
gusta las emociones fuertes..
-Irá con Trunks y nadie sabe de quien es hijo,
aunque ese no es el caso es que...-se giro para ver
como mi esposa le hacía una señal y...-seré
breve, Vegeta también aparecerá y creo
que ira para verlo, bueno, eso no es tan raro pero usted
sabe que ha estado bastante mal desde la marcha de él
y...
-¿Te preocupas no?...-le pregunte yo, ví
como asentía a mi confirmación..
-Es mi amiga...
Me levante de la silla y apoye una mano en su hombro...
-Ve con mi esposa, ya me encargo yo...
Yamsha medio sonrió y se fue directo con mi esposa.
Cuando me encontraba solo, clave mi mirada en el segundo
piso de mi hogar, la verdad es que no me hacía
gracia que fuera allí y no es por que fuera peligroso,
siempre he sabido que a mi hija no le da miedo estar
en los peores sitios, ya de pequeña siempre fue
muy valiente en ese termino, es el echo de que allí
aparezca Vegeta, ese hombre le había echo daño
y no quería que la ignorase, que le volviera
a destrozar el corazón como ya había echo...
Comencé a caminar y me colocaba las gafas, tragaba
saliva y estaba nervioso, esta charla podría
ser brutal. Mi hija posee un carácter muy fuerte.
Toque la puerta de su habitación y entre, allí
estaba ella, meciendo la cuna de Trunks y con la mirada
perdida, como todo padre, esa escena me destrozo y coloque
una mano en mi pecho, se me estaba haciendo trizas,
prefiero pasar yo ese sufrimiento que mi niña.
Ella alzo la vista hasta la mía y medio sonrió,
fue corta y triste.
-Hola papá...-susurro...
-Hola Bulma...-le bese en la mejilla y acariciándosela...-tesoro
¿podemos hablar?, me he enterado de algo...
-Claro papa...-emitió una débil sonrisa...-¿qué
pasa?
-Lo siento pequeña, pero será mejor que
mañana no vayas al encuentro con los androides...-solté
suavemente..
Los ojos de mi hija me taladraron completamente, sus
ojos tristes se llenaron de furia y se mordía
los labios, esa repentina actitud me estaba desconcertando
mucho, jamás se había mostrado a mí
de esa forma.
-Voy a ir...-me dijo seriamente...-tanto si tú
gusta como si no, ya soy mayor.
-Pero Bulma es peligroso que vayas sola...-alce un poco
el tono de voz...
-Iré con Trunks y estarán todos, nada
va a pasarme...-siguió en ese mismo tono..
-¡Bulma!...-grite y para asombro mío, Trunks
no se despertó y Bulma se extraño, me
estaba desafiando con esa mirada..-¡debes pensar
en Trunks, habrá peligro allí y...!
-Dilo...-soltó..
-Vegeta no hará nada por ti tesoro, te ha dejado
y no parece que le importes mucho ni tu ni tu hijo...-acerque
mi mano suavemente, pero ella se alejo de mi...-hija
mía no te recrimino nada, pero él no ha
sido bueno y estas aquí sufriendo por él,
me estas matando con esto, por que no puedo soportar
el hecho de que él este bien y tu no..
-Necesito verlo papá...-susurro, haciendo que
sus ojos se bañaran de lagrimas...-debo verlo..
-¿Por qué?...-me acerque a ella y le cogí
de las manos...-¿qué tiene Vegeta que
no puedas dejar de pensar en él?¿qué
ha echo por merecerte de esta manera?¡dímelo
por que no lo entiendo!...
Clavó su mirada azul en la mía, tan fijamente
que se estaba adueñando de todo mi ser, tan profundo
era que algo de aire no paso por mis pulmones..
-Le amo papá, más que a nadie en el mundo..-toco
mi mejilla suavemente...-se que no lo entiendes y no
te obligo que lo hagas, pero yo se que él cambiara
por mi, simplemente necesita tiempo, confió en
él y tengo esperanzas..
-Son esperanzas muertas hija...-aparte cuidadosamente
sus manos de mis mejillas, y le bese en el cabello,
asomo mi rostro en la cuna para ver a mi nieto que seguía
durmiendo, ajeno a la discusión que había
pasado a su alrededor, volví a clavar mi mirada
en mi hija y le negué, la negación en
mi rostro la perturbó mucho. Comencé a
caminar, con las manos en los bolsillos y saliendo por
la puerta, saque una de mis manos y la apoye en el marco
de la puerta, trague mucha saliva y sin mirarla...-confió
en ti hija mía, siempre lo he hecho, pero no
confió en Vegeta, no me ha dado pruebas para
hacerlo...lo siento mucho.
Y salí del cuarto, escuchando como mi hija rompía
en llanto. Por unos momentos detuve mi andar y pensé
en ir a consolarla, pero no, su decisión de seguir
al saiyan no me gustaba nada, recogí a Tama que
estaba en el suelo y me fui a mi laboratorio, a llorar.
A la mañana siguiente me levante y me asome por
la ventana, hoy era el día clave de la llegada
de esos androides. Me tape con una bata y allí
la ví, cargando a Trunks en la nave, el pequeño
estaba monisimo, alzando y riendo constantemente. Mi
hija le sonreía y acariciaba, era una imagen
tierna. Justo en ese momento clavó su mirada
en la mía, y así nos mantuvimos, mirándonos
fijamente, haciendo que el tiempo no pasara para ninguno
de los dos. Sonrió con tristeza y yo me mantuve
impasible, bajé mi mirada y me despedí
de ella.
Fue una despedida fría, una despedida que no
tiene que pasar entre padre e hija. Escuche como la
nave arrancaba y como conseguía separar a mi
niña de mi lado, volví a alzar la mirada
y me mordí los labios...
-Me vengaré de Vegeta...-apreté el puño
con rabia y por el rabillo del ojo ví la cámara
de gravedad, sonreí y asentí. Había
encontrado mi venganza perfecta.
FIN DEL QUINTO CAPITULO.
Comentarios.
holas! vaya, el Dr. Briefs esta verdaderamente molesto
con el saiyan, ¿Que será capaz de hacerle?¿que
se le habrá pasado por la mente a nuestro buen
científico?.
muchas gracias por todos los reviews. saludos.
La vision de los Srs. Briefs
SRA. BRIEFS.
Me asomé por la ventana del laboratorio de
mi doctor y lo ví enfrascado en algo, había
algo extraño en mi hombre, sabía que
hacía unos días había tenido
una pequeña discusión con Bulma y ella
apenas había pasado mucho tiempo aquí.
Por ella sabiamos que el peligro se había extendido
y que ahora el mundo estaba en verdadero peligro.
Pero también sabiamos que habia visto a Vegeta
y que por su expresion, no habia sido agradable.
Intente que me explicara que había ocurrido,
pero ella no abría la boca para nada. Sé
que el dolor que tenía se reflejaba en su vista.
Bufé con pena y abrí la puerta con el
carrito de Trunks, se le había roto a mi pequeño
y eso era producto de la gran fuerza que tenía,
sonreí, mi nietecito era increíble.
Mi científico me desvió la mirada y
emitió una sonrisa..
-¿Qué haces ahí cariño?...-le
pregunté deseosa, desde hacía tiempo
estaba metido en un proyecto secreto.
-Algo que necesito hacer...-me contestó y volvió
a su trabajo...-¿quieres algo?
-Bueno, Trunks ha roto otra vez el carrito y me preguntaba
si me lo podías arreglar...-solté...-dentro
de poco Bulma vendrá con ella, me ha dicho
que me lo tiene que dejar por que ha descubierto algo..
-Claro...-susurro...-déjalo ahí y me
meto con el.
Asentí ante su respuesta, pero seguía
igual. Mi maridito había cambiado ligeramente,
desde la pelea con Bulma, no había vuelto a
ser el mismo. Esa pelea me la conto él, necesitaba
desahogarse y encima estaba destrozado, nunca se habían
peleado, es cierto que mi niña posee un carácter
fuerte. Apoyé mi mano en su hombro y le guiñe
el ojo. Era mejor dejarlo solo.
Me largué de ahí y salí nuevamente
al exterior, con Tama entre mis brazos. Alcé
mi rostro al cielo, esperando a que ella hiciera acto
de presencia, pero no era posible. Solo estaban las
nubes y los pájaros, nada de una nave. Me fuí
hasta el pasto y me senté, esperando a que
ella volviera, no me apetecia ningún pástel.
Agaché la mirada y observé a Tama.
-¡Oh Tama nuestra familia esta triste!...-exclamé
al acariciarlo...-mi marido esta extraño y
mi niña esta destrozada, la única que
sigue con fuerzas soy yo y a veces deseo rendirme
y tirarlo todo por la borda...-abracé a Tama...-mi
dulce gatito ¿qué es lo que hago mal?
no consigo que mi familia levante cabeza, pero por
lo menos tengo un pequeño consuelo y es mi
niñito..-mis ojos se nublaron...-mi nietecito
me necesita, tengo que ser fuerte por él, no
puedo permitir que la pena también me esté
consumiendo..
-Miau...-maullo Tama y se restrego contra mí.
Aspiré con fuerza el aire y mi corazón
latió con fuerza, asomé la cabeza al
cielo y ví como algo brillaba, como se estaba
acercando algo con mucha rapidez. Sonreí, reconocí
la estructura de la nave. Me levanté con fuerza
y ví como aterrizaba la nave de mi hijita.
La puerta se abrió mostrando a Bulma con Trunks
entre sus brazos, estaba nerviosa e histérica,
dejé a Tama en el suelo y...
-Bulma querida...-solté con voz.
Ella se giró a mí y sonrió. Se
acercó corriendo y me dejo a Trunks entre mis
brazos...
-Toma mamá hazte cargo de Trunks tengo que
ir a investigar una cosa..-explicó y comenzó
a salir corriendo al interior de la casa.
Yo la seguí con el pequeño entre mis
brazos, veía como mi hija entraba en el laboratorio
ahora vacio sin mi marido y rebuscaba algo entre los
muebles, la veía moverse con furia.
-¿Qué ocurre cariño?...-pregunté
dulcemente..
-Algo...-respondió...-mamá me han mandado
una cosa por el fax y tengo que ir a verlo...
-¿Y qué es?...-pregunté con mas
interés...
-Aún no lo sé...-me respondió,
ví brillar sus ojos. Había encontrado
lo que buscaba...-lo siento mamá, no puedo
perder mucho tiempo.
Y salió corriendo nuevamente, yo no me resigne
y la seguí con Trunks.
-¿Es malo, vas a ir sola?...-me detuve en medio
del pasillo
Bulma se giró y me vio.
-No mamá...-soltó...-vendrá Gohan
y Trunks..
-¿TRUNKS?...-grité asombrada y clave
mi mirada en mi pequeño...-¡no puede
ir contigo, es pequeñito¿y si le pasa
algo?!
-No mamá..-sonrió débilmente...-me
refiero a Trunks del futuro, mi hijo ha venido desde
ese tiempo a ayudarnos...
-¿COMO?...-abrí los ojos de golpe...-¿TRUNKS
MAYOR?
Ella asintió con fuerza y se largó,
dejándome con el pequeño, mi mente estaba
regobinando al nuevo descubrimiento. Alcé a
Trunks y este me sonreía y alargaba sus manitas
hasta mí.
-¿Has venido del futuro?...-hablé dulcemente...-¡seguro
que eres guapísimo!..-grité con alegría...-como
se nota que eres de mi familia, ¡ay! mi niño,
es todo un hombrecito, creo que esta nueva noticia
se merece un pástel ¿quieres uno?..
-Aggggggggg...-soltó Trunks..
-Tomaré eso como un sí, aunque...-me
detuve...-tendremos que prepararle una habitación,
tengo que decirle a Bulma que quiero conocerlo y tengo
que hacerles fotos, al fin y al cabo eres mi nietecito,
simplemente que un poco más mayor.
Abracé a mi pequeñito con fuerza.
Mientras tanto Tama estaba enfrente de la puerta y
la rasgaba, le había dejado a fuera sin darme
cuenta. Pase cerca de allí y ví a mi
doctor con un cigarrillo, mirando el cielo, apenado
y agachando la cabeza, se había dado cuenta
que su hija había venido, se inclinó
y llamo a Tama, el gatito no lo rehuso y se fue hacia
él.
Habían tenido una nueva oportunidad de hablar,
pero desgraciadamente para mi marido, no había
podido ser. Mi hija tan pronto como había llegado,
se había esfumado, sin la oportunidad de hablar
con su padre, solo ella podía hacerle volver
a sonreir, lo estaba llevando mi mal la mini discusión.
Mi marido estaba afectado. Le escuché suspirar
y volviendo sobre sus pasos, se dirigió nuevamente
a su laboratorio.
Y allí nuevamente la pena me volvió
a consumir, mi marido esta destrozado.
-Oh mí Sr Briefs...-solté con un suspiro.
FIN DEL CAPITULO.
Comentarios.
Holas! siento que el capitulo haya sido corto, el
Dr Briefs esta destrozado, no ha podido hablar con
su hija desde esa mini discusion y eso lo tiene muy
afectado, ademas algo en su mente esta planeando contra
Vegeta,¿que sera?¿podra mas la fuerza
bruta que la mental?.
eso se seguira viendo en los proximos capitulos, muchas
gracias por todos los rewievs. saludos y nos vemos
en el proximo.
La vision de los Srs. Briefs
Dr. Briefs.
Había escuchado completamente la llegada de
mi hija, y deseaba de todo corazón hablar con
ella, arreglar esta pequeña disputa, pero lamentablemente
me acobardé, eso mismo. Estaba escuchando como
venía hacía el laboratorio y decidí
salir, decicí alejarme un rato más de
ella, debía pensar detenidamente.
Y cuando me culpe a mí mismo de alejarme de
ella, decidí enfrentarla, pero desgraciadamente
había sido demasiado tarde, nuevamente la ví
partir con la nave en busca de ese misterio. Escuché
como había dicho Trunks del futuro, ¿o
sea qué ese chaval que vino hace tres años
era mi nietecito?, me sorprendí mucho.
Suspiré y observé el nuevo invento,
aquel que usaría en contra de Vegeta, yo un
hombre pacífico, lo estaba mandado todo a paseo
por el bienestar de mi pequeña, necesita saberlo
y tenía que salir de los labios del saiyan.
Aspiré con fuerza y decidí salir, tenía
que hacerlo, me estaba agobiando en un sitio tan cerrado.
Recogí a Tama y me lo coloque en el hombro,
comencé a caminar los largos pasillo de mi
hogar y un terremoto se dejó escuchar, todo
temblaba, y me estaba tambaleando de un lado para
otro. Y escuché a mi esposa gritar.
-¡¡AHORA VOY CARIÑO!!...-le grité
a pleno pulmón.
Como pude me levanté del suelo con Tama entre
mis brazos y salí corriendo, pero nuevamente
me derrumbaba, con fuerza empecé a gatear,
por lo menos el terremoto no parece tan peligroso
desde bien pegado al suelo. Mi gatito estaba temblando
de miedo y yo también pero más por mí
esposa y por Trunks, mi nieto se había quedado
con ella.
Llegué hasta la puerta y la ví allí,
abrazada a si misma, protegiéndose de posibles
cascotes del techo, me acerqué y la abracé
con fuerza, ella me miro de reojo y sonrió.
-¡Oh cariño que miedo!...-exclamó
al aferrarse a mí...-¿Qué es
esto?.
-Un terromoto cariño...-le respondí
con una sonrisa...-aunque me extraña mucho
que haya uno.
-¿Por qué?...-me dirigió su mirada
fijamente.
-Aquí nunca hay terremotos..-le solté...-soy
científico cariño, esto no se me escaparía.
Y sonrió enormente. Y con más fuerza
la aferré a mí, entonces un flash me
abordo.
-¿Y Trunks?...-pregunté asustado...-¿dónde
esta?.
-Hace unas cuantas horas que Bulma regreso y se lo
llevo...-me explicó...-has estado encerrado
en el laboratio cerca de 6 horas.
-¿Tantas?...-pregunté y ví su
afirmación...-supongo que el prototipo me tenía
muy absorvido y¿te ha dicho cuando volverá?
Ví su negación, suspiré, debía
hablar con ella y cuanto antes, queria arreglar esta
situación, pero me había absorvido mi
invento demasiado tiempo.
Continuamos abrazados, le acariciaba el cabello suavemente
y se lo besaba, mi pobre mujer siempre tan inocente.
Y de golpe porrazo el terremoto ceso por completo.
Nos miramos a los ojos y levantandonos, fuimos a las
ventanas para ver como estaba todo, y varias cosas
se habian caido, la gente salia de sus hogares atemorrizadas
y los servicios de urgencias comenzaron a sonar en
unos segundos, habia sido un caos, pero no estaba
algo intranquilo, esto no habia sido un terremoto
natural y seguro que habia sido ocasionado pero ¿por
quien?.
Y mi mente comenzo a fluctuar, ¿y si los androides
tenian algo que ver?, seguro, aun no habiamos recibido
noticias buenas sobre ellos, asi que todos nuestros
guerreros estaban luchando contra ese mal, ¿y
Vegeta? o ¿su nieto Trunks?.
Abrace con mas fuerza a mi mujer y le di un beso en
la mejilla, ella me acaricio y se fue a buscar unos
pasteles, queria celebrar esto. ¡Que mujer!
menee la cabeza y me fui al sofa a sentarme y de paso
a ver las noticias, queria saber si decian algo mas
importante que este extraño terremoto, pero
que seguro que seria el tema principal.
Pasaron dos largas horas y estaba casi medio dormido,
cuando escuche a mi mujer gritar nuevamente. Me levante
de un salto y me dirigi hacia ella. Cuando la vi tenia
las manos en la boca y unas debiles lagrimas resbalaban
por sus mejillas, me acerque y se las aparte y ella
me señalo la calle.
Segui su dedo para ver a un joven tan parecido a Vegeta,
con los cabellos lilas y largos, y su mirada triste.
Tan perdida era que mi corazon dejo de latir por unos
momentos, ¿Ese era mi nieto, un chaval triste?.
Eso me destrozo, ese joven llevaba sangre mia y era
parte de mi familia y si el estaba mal, yo tambien,
al fin y al cabo es mi nieto.
-Esposo mio no viene solo...-comento ella.
Y efectivamente, venia todos los amigos de Bulma.
Krilin, Yamsha, Milk, Chaos, Roshi, Puar y Oolang.
-¡Estan vivos!...-exclame con alegria y sali
a su encuentro.
Mi esposa me siguio y los recibimos, estabamos tan
felices de verlos a qui a todos. Que la esperanza
se hizo mas fuerte que antes. Por un momento pense
en Gokuh, ¿Donde estaba ese amable joven? seguro
que luchando contra ese mal, en ningun momento pense
en que pudiera estar muerto o ¿Es que estaba
enfermo como dijo Trunks? pero me fije en el rostro
de todos, se veian felices pero tambien algo preocupados.
-¿Gokuh esta vivo verdad?...-pregunto mi esposa,
leyendome la mente.
-Si...-respondio Krilin...-esta en el palacio celestial
con Gohan, Piccolo, Tenshin y Bulma.
-¿Ella esta a salvo?...-pregunte curioso.
-Claro Dr. Briefs, Bulma es dura de roer...-comento
Yamsha con humor...-esta con Trunks, dentro de un
buen rato vendra.
Suspiramos alividados.
-Entremos dentro y comamos algo..-se ofrecio mi esposa..-¡y
tu tambien Trunks!
Note como se sonrojo al escuchar su nombre y el joven
entro dentro, junto con los demas. Me quede solo en
el jardin viendo como entraban dentro y suspire, el
mundo estaba aun a salvo y deseaba que asi fuera,
y me gire para ir con ellos, cuando mis ojos se abrieron
de golpe y sorpresa, ante mi estaba ese hombre.
-Vegeta...-susurre, fijandome en como no me quitaba
la vista de encima.
Un "HUMP" se dejo escuchar de sus labios.
Continuara,
¿Que esta inventando en contra de Vegeta?¿como
ira la relacion?¿hablaran con Trunks?
esto y mas en los siguientes capitulos, gracias por
todos los reviews.
Sra. Briefs
Algunos estabamos de pie, otros sentados, pero todos
inclusive mi "yerno" escuchabamos a Roshi
hablar de Gokuh, de como a lo largo de los años
se hizo muy fuerte, de vez en cuando desviaba mi mirada
hacía mi marido y Vegeta, y tal vez eran imaginaciones
mías, pero estaba segura de que se estaban
observando, mi querido esposo arrugaba la nariz y
cogía de vez en cuando sus gafas para limpiarlas.
Milk colocó su mano en mi hombro y susurrándome
en el oido.
-Sra Briefs marchémonos de aqui que a Roshi
se le está yendo la cabeza...-la vi sonreir.
Y me fije como tenía razón, la sala
se encontraba casi vacía, exceptuando por nosotras
y mi esposo, me acerqué a él y susurrándole.
-¿Vienes cariño?...-le pregunté
dulcemente.
-Más tarde, quiero escuchar lo que está
diciendo...-entrecerró su mirada y...-además
afuera esta Vegeta y ahora no me apetece estar cerca
suyo, sal fuera y distraete, aqui nos quedamos dos
viejos chochos..-emitió una agrdable sonrisa.
-Está bien, pero tu no eres un viejo chocho...-le
besé en la frente y salí con el resto
de los demás.
Justo al llegar al balcón escuché como
Milk les echaba en cara que Gohan se estaba volviendo
como ellos, y nuestros amigos temblaron y hasta se
quejaron de que no eran responsables de nada, deposité
mi vista en Vegeta, que estaba sentado en la barandilla,
mirando el vacio.
La noche se hizo presente y todos se fueron a dormir,
mi esposo les indicó a nuestros invitados favoritos
donde podían dormir y yo le enseñé
a mi nieto la habitación que iba a ocupar y
él me lo agradeció educadamente, cuando
iba a cerrar la puerta.
-¿El Sr. Briefs odia a mi padre verdad?...-preguntó
sonrojado.
-¿Qué te hace pensar eso?..-le sonreí.
-Me he fijado en su mirada, en como se las lanza,
aunque...-bajó su rostro...-mi padre se ha
dado cuenta, pero le da igual.
-¿Eso te lo ha dicho él?...-me acerqué
y le acaricié la mejilla...-tu abuelo es un
buen hombre, que ha sufrido mucho viendo como su niña
estaba mal por tu padre, hay que entenderlo, protege
a su niña...
-Entiendo perfectamente la actitud del abuelo..-se
sentó en la cama...-pero estoy seguro que mi
padre siente algo por mi madre, o eso espero, he tenido
pequeños atisbos..
-¿Tú también?...-le dije sorprendida,
viendo como mi nieto asentía...-yo también
he visto algo en Vegeta, pero me puede más
el amor de mi hija, la he visto llorar y sufrir por
él, asi que estoy resentida..-le acompañé
en la cama...-tu padre es muy frío, demasiado
para mi gusto, pero tu madre es opuesto a él,
los polos opuesto se atraen aunque haya que luchar
mucho para conseguir lo que más se anhela...-apreté
mis manos fuertemente y una lágrima resbalaba
por mis ojos, Trunks colocó su mano en las
mías, mirándome con preocupación..-solo
espero que tu padre se de cuenta de que tiene sentimientos,
aunque sean pequeños por mi hija, seguro que
si lo hace se irán haciendo más grandes...
-Abuela yo también lo deseo...-me besó
la mejilla...-mi madre, la del futuro me dijo como
era mi padre y me contó que ella era la única
que podía leer tras esa mirada fría
e insensible que siempre mostraba a los demás,
que le costó descifrarlo, pero cuando lo hizo,
pudo conocerlo verdaderamente..
-El amor es ciego...-emití una sonrisa, miré
la hora del reloj y me levanté...-nos vemos
mañana, descansa mucho, espero que venga tu
madre.
-Vendrá...-me respondió.
Salí de ahí con otra sensación,
había conseguido hablar con mi nieto y me dí
cuenta que era un chico increíble y dulce.
Abrí mi puerta y no me encontré a mi
esposo, suspiré, ya sabía donde estaba
en el laboratorio haciendo ese extraño invento
del que apenas me contaba algo. Me acerqué
hasta allí y cuando abrí la puerta me
lo encontré encima de la mesa durmiendo, tenía
una expresión de lo más tranquila, su
sueño era bastante profundo, cogí una
manta y se la coloqué encima, besé sus
labios y acaricié su mejilla.
-Buenas noches mi científico loco.
Y salí del laboratorio, rumbo a mi cuarto a
descansar, pasé por la puerta del dormitorio
de Vegeta y suspiré, otra vez lo teniamos bajo
nuestro techo.
A la mañana siguiente, estaba con Roshi, Oolang
y Milk tomando té y pásteles, mientras
que los demás estaban pendientes de la t.v.,
para ver si salía Cell. Reí a carcajadas
cuando ese anciano metió el dedo en el pástel
de chocolate, en como la cara de Milk marcaba repulsión
y como Oolang se quejaba. Mi esposo no se encontraba
en la misma habitación que nosotros, estaba
en el laboratorio. Y desvié mi vista hasta
Vegeta, siempre tan solo y distante con los demás.
Un ruido escuché en la puerta y vi como se
abría mostrando a mi hija con Trunks pequeño
entre sus brazos, histérica perdida, haciendo
que por su camino se llevará a su Vegeta y
a Yamsha.
Que imagen tan extraña que no pude más
que sonreir, lo único que quería era
acercarse a Trunks, para ver si estaba en perfecto.
Y otra escena que esbocé una sonrisa, fue cuando
ambos Trunks estaban juntos y el pequeñín
le tiraba del cabello.
-¡Ey Trunks déjame, no me tires del cabello!...-se
quejó el mayor.
-Argggggg...-escuché a mi niño reir.
-¡Mirad Trunks pequeño lucha contra el
Trunks grande!..-exclamó divertido Oolang.
Una sombra hizo que me girase para ver a mi esposo
en la puerta observando exclusivamente a su hija,
Bulma se giró y se quedaron fijos, observándose
cautelosamente, y fue ella, que le lanzó un
beso y mi esposo le guiñó el ojo, haciendo
que ante este acto la mini discusión se quedará
en el olvido. Volvió hacía sus pasos,
para irse al laboratorio, mientras los demás
nos quedabamos en la sala, esperando el aparecer de
cell.
Solo uno se dió cuenta de esto, Vegeta observaba
de reojo todo lo sucedido y yo lo observaba a él.
Vimos a Cell en Tv. y como todos se pusieron en camino
para entrenar, dentro de unos días sería
ese maldito torneo. Durante todo este tiempo, mi hija
y su padre estuvieron juntos en el laboratorio, reparando
a ese androide tan educado, volvieron a ser los mismos,
como si nunca hubiera pasado nada, mirai Trunks y
Vegeta se fueron al palacio celestial a entrenar en
ese sitio extraño y yo estaba con el pequeño
Trunks.
Durante este tiempo mi hija y esposo apenas los veía,
así que mi única preocupación
era Trunks y estar con él el mayor tiempo posible.
El día del torneo, abracé a mirai Trunks
fuertemente y susurrándole en el oido...
-Ten cuido mi niñito...
-Lo haré abuela...-me correspondió al
abrazo.
-Suerte muchacho, cuando regreses haremos una fiesta...-comentó
mi esposo.
-Me parece perfecto...-se despidó y se fue
volando.
Bulma también se despidió de él
con mucho dolor, pero con fortaleza, seguro que su
hijo daría todo en esta gran batalla. En ningun
momento escuchabamos nada de Vegeta, dimos por sentado
que ya hablaron anoche, por lo gritos que se oían
al fondo del pasillos. O que se habían reconciliado.
-El amor...-susurré, cogiendo a mi esposo de
la mano.
-Vayamos adentro y recemos para que todo vaya bien...
Y así lo hicimos, mientras Bulma con Trunks
se iban a la casa de Roshi, nosotros estabamos sentados
en el sofa, en silencio y rezando para que todos estuvieran
bien.
Continuará
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