| Disclaimer: Meitantei
Conan y sus personajes pertenecen única y exclusivamente
a su autor Gosho Aoyama y a los productores de su animación:
Shogakukan.
Resumen: La rama se va a romper
Lo siento, Heiji
Te regalo
¡mi larga vida! [Un WAFF Heiji/Kazuha]
"No
no te muevas, Kazuha" murmuró
pesadamente "Si te sueltas
te mato"
Esa pequeña declaración era bastaste
poco ortodoxa. Sí, de acuerdo, en esa situación
era lo más romántico que uno puede esperar
que ocurra pero yo no. ¡No lo entendía!
Por qué
¿Por qué no me
soltaba? Si lo hacía él viviría
No comprendía qué pasaba por la mente
de Heiji. ¡Él debía soltarme!
"Heiji
" murmuré su nombre,
sin querer preguntándome si sería la
última cosa que yo diría. "
no baka"
Era curioso y algunos pensarían que soy imbécil,
pero yo quería que me soltara. Yo quería
que él me dejara ir la mano. En otras palabras.
Quería morir por él. Y, después
de todo, ¿qué haríais vosotros?
Yo se que Ran hubiera hecho lo mismo que yo por Kudou,
aunque yo crea que no se la merece por hacerle sufrir
tanto. Pero yo, en esos momentos, estaba dispuesta
a dar mi vida por la de él.
Una suave brisa hizo que me balanceara. Dejé
ir un pequeño gemido. De acuerdo, lo admitía.
Yo tenía miedo de caer. Pero aún así
yo estaba dispuesta a ello. Noté como sus dedos
hacían más presión sobre mi mano,
agarrándome con fuerza mientras hacía
una mueca de dolor. La sangre que caía por
mi brazo, ( su sangre) me producía un leve
cosquilleo.
"Ahou
¡¡AHOU!!" esos eran
mis gritos. "¡¡Suéltame!!"
le gritaba. Intenté sacudirme, fuera del alcance
de mi mano para que me soltara. ¿Por qué
no me soltaba? Si lo hacía él podría
subir sólo. Él era fuerte y podría
hacerlo, ¿por qué no lo hacía?
¿Es que quería morir conmigo? "¡Yo
te prometí que te protegería del peligro!
¿¡Por qué no me dejas cumplir
mi promesa!?" le grité.
"Arghh
" Una gota cayó en mi
frente. Miré hacia arriba, dejando de hacer
fuerza y dejando mi peso muerto. Y vi su mirada. No
pude decirle nada. Él
estaba llorando.
Bueno, mejor dicho, sus ojos estaban humedecidos,
pero ninguna lágrima se derramó de más
después de esa. Tragué saliva con fuerza
"No
no digas tonterías
si
caemos
caeremos los dos"
Y sonrió tristemente. Mis ojos empezaron a
nublarse. Poco a poco éstas se fueron derramando
lentamente. Yo no podía aguantarme. Yo no tenía
un dominio tan fuerte de mis emociones como él.
Pero aún así, yo seguía dispuesta
a darlo todo por él. ¿Cómo podría
sonreírme en ese momento?
Quiero decir, ¿¡Quién es el idiota
que sonríe en un momento tan vital como ése!?
Pues
pues el idiota que quiero.
"Deja de moverte
" murmuró
con la voz algo ronca del sobreesfuerzo que estaba
haciendo. "Me estás haciendo daño
y no podremos salir de aqu
Me callé. Cerré los ojos, avergonzada.
Me estás haciendo daño. Las lágrimas
seguían cayendo sin que yo pudiera pararlas.
El sudor empezaba a traicionarlos, su agarre en la
rama empezaba a ceder, y sobretodo el agarre de nuestras
manos. La sangre y el sudor empezaba a hacer esto
más difícil y yo tenía la sensación
de que iría a caer igualmente. Sonreí
para mis adentros, pero más bien fue una mueca.
«Al menos él
» Abrí
los ojos y vi debajo mío el oscuro panorama.
La verdad es que no había mirado abajo en ningún
momento, sabiendo que sería una tontería
y una sensación de vértigo se apoderó
de mi estómago. Tragué con fuerza mientras
sentía que me mareaba. Heiji también
lo debió de notas porque su mano apretó
con más fuerza la mía, la sangre resbalando
cada vez con más fluidez.
"No mires abajo" me dijo "Mírame
a m" lo miré a él inmediatamente,
sin saber qué responder. Sus ojos azules estaban
fruncidos debido al cansancio, pero su mirada era
muy despierta. "¿Na?" Asentí,
incapaz de decirle que no.
"Heiji
"
"Calla. Tengo un plan, pero tienes que ayudarme"
dijo entrecortadamente. Lo miré aturdida. ¿Qué
tenía un plan? ¿¡Qué clase
de plan!? Lo único que podíamos hacer
era que él
pero no. Yo sabía,
muy al fondo de mi corazón, que él no
lo permitiría. "Tienes que agarrarme con
el otro brazo, ¿de acuerdo? Yo te sujetaré,
no te preocupes porqué no te dejaré
caer. Simplemente cógeme con la otra mano"
"Que te
¿coja? Pero Heiji
¡es muy arriesgado! Si yo hiciera un mal movimiento,
¡podrías
!"
"¡Hazlo!"
Su mirada eran tan dura que tuve miedo por un momento
de él. Pero pronto esa mirada se tornó
más reconfortante. Asentí, forzándome
a hacerlo bien ya que si no, él moriría.
Me daba igual lo que me pasara a mí, pero a
él
Él no debía morir.
Moviendo mi hombro izquierdo bruscamente, alcé
mi brazo y con mi mano agarré la de Heiji.
Yo tenía. Ahora los dos hacíamos fuerza,
y eso le alivió, por lo que pude ver en su
cara. Él seguía agarrando mi mano derecha,
pero yo le daba soporte con mi mano izquierda. Mi
otra mano pronto se tiñó de sangre.
Él dio un pequeño grito de dolor cuando
toqué la herida que yo misma había causado.
Di un respingo pero él no dijo nada más.
Aunque los dos jadeábamos.
"Bien" dijo tragando saliva "Lo has
hecho muy bien" Abrí la boca para llamar
su nombre pero él me interrumpió "Ahora
viene lo más complicado, ¿de acuerdo?"
su respiración cada vez era más atormentada,
pero yo seguía escuchándole, temerosa
de otra mirada gélida como la que me había
enviado hace poco "Yo
yo te balancearé
hacia las rocas. Intenta sujetarte a la raíz
de esta rama, y sólo suéltate de mi
mano cuando estés bien cogida. ¿Me comprendes?
¡Sólo cuando estés segura de que
no vas a caer! Si caes
yo
, ¡Agárrate
con fuerza!"
Tragué saliva. Pero eso que me pedía
era
era
Sí que era difícil,
más aún yo sabía que no era imposible.
Después de todo, yo era una buena gimnasta,
pero era muy arriesgado. Debía coger la rama
con fuerza, y luego soltarle. Pero yo debía
agarrarme
Una suave brisa pasó entre
nosotros mientras yo me balanceaba. Oí su grito
de frustración y mi gemido.
Ya me estaba acercando a las rocas. Cuando vi la
oportunidad, solté mi mano izquierda de la
muñeca de él y me agarré a la
rama. Fue difícil, ya que la rama estaba tocando
la roca, pero pude moverme y agarrar lo que necesitaba
para aguantarme. Heiji ahogó un grito, e instintivamente
le miré. Estaba palideciendo y jadeaba con
aún más fuerza. Ahora él estaba
inclinado hacia mí, pero como yo estaba bien
agarrada sonrió.
"Ahora
te dejaré ir, ¿de
acuerdo? Cógete a esa rama"
Y así lo hizo. Soltó mi mano, pero
yo rápidamente me agarré con el otro
brazo. Pronto estuve a salvo, agarrada a la raíz
de la rama con los dos brazos, pero moví mis
piernas y en seguida pude sentarme encima. Ahora lo
que tenía que hacer era acercarme sigilosamente
a Heiji para ayudarle a subir y
"¡Quieta!" gritó al presentir
mi plan. Su voz estaba cada vez más frustrada.
"Quédate donde estás, estarás
a salvo"
"¡Heiji
!" Alargué mi
mano para ayudarle, pero él negó con
la cabeza, haciendo que apartara mi mano.
Ahora él estaba solo. Yo estaba sentada, sana
y salva en la rama, y él se estaba agarrando
a vida o muerte. Pero
¿¡Por qué
no me dejaba ayudarle!? Eso me frustraba y casi inconscientemente
pasé el dorso de mi mano por mi mejilla, secando
mis ojos de las lágrimas que brotaban sin parar.
"Ughh
" Copió mi movimiento,
moviendo con brusquedad su hombro izquierdo y agarrándose
con la mano herida a la rama. Pero ésta ya
estaba cediendo por el punto simétrico entre
los dos. Grité su nombre, pero él lo
ignoró. Volví a alargar mi brazo, pero
él no lo tomó. "Si te cogiera
caeríamos
" dijo con una sonrisa
frustrada. Yo empecé a insultarle, casi sin
darme cuenta pero él no dijo nada. "¡¡Argh!!"
Sacando fuerzas de la flaqueza, Heiji balanceó
todo su cuerpo de golpe, agarrándose con las
piernas cerca de donde yo estaba y apartándose
rápidamente.
La rama cedió y cayó precipicio abajo.
Pero estábamos a salvo.
"He
¡HEIJI NO BAKA!" grité
antes de poder medir mi lengua. Lo tenía delante
de mí, incorporándose con dificultad
y yo le rodeé con mis brazos al cuello. Él
seguía jadeando, demasiado cansado como para
reaccionar, pero yo tampoco necesitaba reacción
alguna. Él estaba bien, eso importaba. No había
muerto. Y yo, por fin, podría decirle lo que
sentía por él.
Quedamos en silencio un rato, más de cinco
minutos, pero no creo que más de diez. Yo seguía
rodeándole con mis brazos, y él ya me
estaba devolviendo el abrazo, con las manos rodeando
mi cintura. Yo seguía llorando, dejando ir
todo el miedo y la angustia que había estado
viviendo en ese momento.
"Vamos
te sacaré de aqu" dijo
rompiendo nuestro abrazo. Secando mis lágrimas
asentí, pero le miré confusa. ¿Cómo
íbamos a salir de ahí? Yo era la que
estaba de espaldas a la roca, así que se acercó
a mi. Durante un breve instante, nuestros rostros
no estaban a más de un centímetro, pero
poco a poco él iba ascendiendo. ¿Ascendiendo?
Sirviéndose de la pared de roca detrás
de mí y de sus manos, empezó a incorporarse,
haciendo un equilibrio casi perfecto con los pies.
Me dijo que, valiéndome de la misma pared,
me levantara junto a él.
"Si caes, simplemente volvemos a empezar, ¿de
acuerdo?"
¿Eso era una broma? Le miré sarcásticamente
mientras él sonreía, cansado pero lleno
de energía. Volvemos a empezar. Eso significaba
que si caía
¿volvería a
cogerme? Mis mejillas empezaron a acalorarse, mientras
que parte de mi corazón agradeció esas
palabras. Me levanté. Por un momento perdí
el equilibrio, y pensé que caería
pero
¡¿EH!?
"Cuidado"
Mis párpados dolieron de tan abiertos que
los tenía. Imposible
Eso no estaba pasando
¿o sí? Para evitar que yo cayera y que
tuviéramos que volver a arriesgarnos de una
manera tan imprudente, me cogió con lo único
que tenía libre. Sus pies en la rama, sus brazos
contra la pared
y su cuerpo contra el mío,
haciendo presión para que yo recuperara mi
equilibrio.
Calor. Fue lo único que sentí a pesar
de que nos acercáramos al invierno. Poco a
poco fue alejándose, y vi que su cara estaba
cubierta de un color carmín. Estaba sonrojado,
y yo sabía que yo también lo estaba.
Poco a poco puse agarrarme a la pared, sin caer.
No miré abajo, aún sintiendo esos impulsos
fastidiosos. Mírame a m. Lo miré a él,
y sus ojos estaban algo nublados, seguramente por
qué estaría pensativo. Pero sus ojos
brillaban, y eso quería decir que estaba feliz.
Y si estaba feliz significaba que algo bueno pasaría.
No era una lógica de genios.
"Vamos. Vamos a sacarte de aqu" Sin escuchar
del todo sus palabras, asentí.
Una vez yo estaba complemente equilibrada y sabiendo
que no caería, me explicó la segunda
parte de su plan.
"Na
¿Nani?" murmuré
sin encontrar del todo mi voz. Él no dijo nada,
estaba serio, por lo que yo asentí, también
seria.
Él fue arrodillándose delante de mi,
sus brazos aún en la pared sin que él
cayera. Y yo
bueno, yo pasé una pierna
por su cuello y su hombro mientras me agarraba a su
cabeza. Si no hubiera sido una situación de
vida o muerte
no me hubiera imaginado nunca
subida a sus hombros.
"¿Decías que estabas a dieta?
¡¡Ouff!!" Cortesía de mi puño
a su cabeza. Poco a poco fue levantándose mientras
yo dejé ir un grito de miedo. Ya que nuestro
peso solo se concentraba en un punto, temía
que la rama se rompiera, pero era mucho más
gruesa la raíz. Levanté mis manos para
agarrarme a la roca, pero no alcanzaba al suelo. Así
se lo dije "Pues levántate, agárrate
a las rocas mientras te subes a mis hombros con los
pies, ¿vale?"
Yo tenía cada vez más miedo. Temblando
hice lo que me pidió, temiendo perder el equilibrio,
pero no lo perdí. Más bien al contrario,
enseguida me vi tocando el suelo firmemente. Fuera
del peligro.
¡Heiji!
Miré al borde del precipicio y vi que él
estaba subiendo escalando. Pronto se encontraba a
mi lado.
Los dos estábamos bien. Jadeando, cansados
más bien exhaustos. Llenos de barro y humedad,
por no decir que estábamos empapados de sudor.
"Ai
Aishi
" él me miró
con curiosidad mientras luchaba por recobrar su aliento.
No recuerdo más. Supongo que el cansancio
se apoderó de mi, pero antes de perder el mundo
de vista, noté algo cálido contra mi
cuerpo. No lo supe hasta que me lo contaron, pero
Heiji fue tan amable como para traerme en brazos hasta
la casa.
Lo único que supe es que cuando desperté
estaba al lado de Ran, que me miraba preocupadamente
y me pidió que le explicara que había
ocurrido
de la cual, éste es el relato.
FIN
Notas de Autora: Acabo de comprarme el tomo en que
sale esta escena. Y claro, me pregunté: ¿Pero
cómo se salvan esos dos? Y he aquí mi
versión. He estado durante un buen rato intentando
encontrarle una solución, pero ésta
ha sido la más creíble. En serio, se
me ocurrió de todo, incluso que apareciera
la Numa Kinton (¿está bien escrito?)
de Dragon Ball. Jajaja. Espero que lo hayáis
disfrutado.
Notas WAFF: Warm And Fuzzy Feelings
Dedicado a: Kazuha Hattori, Haku-chan & CiNtUrO-cHaN,
(¡¡ a todos los he os haya gustado la
historia!!)
|