| Advertencia: este fanfic
contiene algunas conductas que podrían llevar
a la locura y la desesperación, y por otro lado,
dice algunas cosas bastante malas sobre algunos personajes.
Espero los fans me entiendan y no lo tomen a mal, porque
piensen que todo es en broma. No puedo opinar sobre
lo que ustedes crean de sus personajes favoritos, pero
sí soy dueña de hacerles lo que se me
antoje, ¿Ok?
Ah, y otra cosita... Beyblade ni ninguno de estos
personajes me pertenece, sólo me es propia
la historia que acabo de inventar y la forma en que
hago masacres...
Bodas del Desastre
Ray se miró un cacho al espejo, como para
constatar que estaba más o menos bien vestido
para la ocasión. Esa noche, en la casa de Kai,
había una reunión para celebrar las
Bodas del Desastre de los Bladebreakers, es decir,
los cinco años de existencia del equipo. A
los diecinueve años, Ray seguía siendo
tan alto y esbelto como a los catorce y aunque era
un estupendo beyblader, había perdido práctica
por pasar los últimos tres años en la
secundaria rindiendo las materias atrasadas...
Miró su reloj y vio que se le hacía
tarde, ya eran casi las ocho y media. Kai los quería
a todos en su casa a las nueve, porque después
de esa hora cerraba la puerta con llave y desconectaba
el timbre. La finalidad era que nadie más entrara,
por su impuntualidad, pero más bien la trampa
iba dirigida a Tyson, que desde que se había
casado con Hillary se había vuelto un haragán
perezoso, que lo único que sabía hacer
era dormir medio día y trabajar la otra mitad
(sí, tristemente, Tyson había dejado
la escuela a los quince años, ya cansado de
pelearle a la hora de matemática).
Ray levantó su chaqueta y salió, luego
de dejar todo apagado y perfectamente ordenado en
su pequeño departamento.
Ray llegó a la casa de Kai a las ocho y cincuenta
y nueve, hiper apurado y asustado al mismo tiempo,
porque tenía miedo de que Kai cumpliera su
promesa y lo dejara afuera. Tocó el timbre,
y se dio vuelta, para esperar a que le abrieran. Oyó
que la puerta se abría, y junto con las voces
salía el sonido de aquella horrible música
que Kai solía escuchar: la sinfónica
de Londres.
¡Ray! ¡Reconocería ese
cabello donde fuera! dijo una voz femenina.
Ray se dio vuelta, y vio a Mariah, que llevaba el
pelo atado en un moño alto, y un traje blanco
con un chal rosa. Se quedo con la boca abierta, y
casi pierde los ojos en el borde del escote de la
chica.
¡Mariah! dijo Ray, super sorprendido.
¿Cómo estás? dijo
ella.
Muy bien, pasó mucho tiempo. dijo
Ray, con aire melancólico.
Pero Ray... hace dos horas que nos vimos en
la escuela, ¿De qué demonios hablas?
dijo Mariah, confundida.
Ay, no podías dejarme cultivar la fantasía,
¿Verdad? dijo Ray, fastidiado.
Entonces, por una de esas casualidades de la vida,
Ray se fijó en tres cabecitas que aparecieron
detrás de la chica. Que dicho sea de paso,
no lo había dejado pasar todavía. Eran
tres niños de poco más de un año
de edad, idénticos a Ray. Uno de ellos tenía
el pelo rosado, por lo que Ray creyó que era
una niña. Los otros dos eran su viva estampa,
de cuando tenía esa edad.
¿Y esos niños, Mariah? preguntó
Ray, mirándolo con el ceño fruncido
¿Tengo primos y no estoy enterado?
¿Qué primos, Ray? ¡Estos
son tus hijos, irresponsable! dijo Mariah, furiosa.
Ray abrió tanto los ojos que parecía
que se le iban a reventar... ¿¿¿Hijos???
¡¿Qué?! dijo Ray,
asustado ¿Cómo que mis hijos?
Sí, ¿No te acuerdas? Esa noche
que nos quedamos a estudiar hasta tarde... y estábamos
bastante aburridos... dijo Mariah, poniéndose
colorada.
¡Sí, pero eso fue hace casi dos
años! ¿Y hasta ahora me lo dices? ¿Y
encima son tres! confundido, Ray miró
las tres cabecitas, y las señaló con
el dedo Una... dos... tres... ¡Sí,
sin tres! dijo después, fuera de sí.
¡Oye, no me grites delante de los niños!
dijo Mariah, agachándose para abrazar
a los tres pequeños. Se puso de pie, defendiendo
a los niños, y encaró a Ray, esperando
que le dijera otra cosa... estaba dispuesta a usar
algún golpe de karate para romperle la nariz
o algo.
Oye... ¿Y cómo se llaman? preguntó
Ray, ya un poco más calmado.
Bueno, pues... se llaman Tormenta, Rayo y Mentira.
dijo Mariah, muy orgullosa.
¿Y por qué les pusiste esos
nombres tan horribles a mis hijos? preguntó
Ray, indignado.
Bueno, resulta que estos tres hijos de p...
quiero decir, adorables niños, decidieron hacerme
una broma y se escaparon, y yo estaba desesperada.
¡Imagínate! Mis tres hijitos del diabl...
digo, mis tres preciosos niños perdidos en
el centro de Japón, y yo enloquecida buscándolos.
Resulta que cuando me quise dar cuenta el trío
de desgrac... quiero decir, el encantador trío
estaba en el parque jugando en un arenero. empezó
Mariah, muy afectada Y entonces, como yo estaba
desesperada, empecé a gritar como una loca
en mitad de la calle: "¡Tormenta!".
Toda la gente que me escuchó corrió
a buscar un paraguas. Después grité
"¡Rayo!" y todos los que me escucharon
abrieron el paraguas. ¡Y cuando grité
"¡Mentira!", toda la gente que alcanzó
a oírme me atacó a paraguazos!
Ray no entendía nada, pero miró una
vez más a sus hijos, y los niños le
sonrieron, algo tontamente. Entonces su corazón
empezó a ablandarse, y lo pensó mejor.
Supongo que ahora deberíamos casarnos,
¿Verdad? dijo, al cabo de un largo silencio.
¡Vaya, por fin! ¡Llevo dos años
esperando que lo digas! dijo Mariah, aplaudiendo
brevemente.
Por si nadie se ha dado cuenta, todavía estaban
de pie en la puerta de la casa de Kai, porque Mariah
era tan terriblemente territorial que tal vez no dejaría
pasar a Ray hasta que no escuchara la proposición
de matrimonio...
¿Y cómo se supone que iba a
decírtelo, si ni siquiera sabía que
teníamos hijos? estalló Ray, con
los pelos totalmente erizados.
¡NO DIGAS NADA! ¡NO PIENSO ESCUCHARTE!
le gritó Mariah, apretando los puños.
Ray casi que se escondió detrás de
una gran maceta, aterrorizado. Mariah daba más
miedo que Kai cuando se enojaba, y no sabía
qué clase de crimen había cometido como
para merecer semejante castigo.
Mariah... ¿No te habrás saltado
el horario de tus píldoras? dijo Ray,
débilmente, ya que levantar la voz suponía
un homicidio en frente de Mariah enfadada.
La chica miró su reloj, y dibujó en
su cara una sonrisa de oreja a oreja.
¡Ay sí, tienes razón!
dijo, y se metió en la boca una pastilla
rosada. (qué irónico, ¿Verdad?)
Ray se puso de pie entonces, y observó que
ella ya estaba más calmada. Y tranquilícense
ustedes también, el fic no transcurre todo
en la puerta de la casa de Kai, es sólo una
gran parte de él.
Distraídamente, Ray miró hacia e interior
de la casa, y vio que un niño, de poco menos
de un año, con pelo rosado pero idéntico
a Kai, cruzaba el salón gateando. Confundido,
Ray empezó a ver cómo estaban las cosas...
¿Así que Mariah era de esas?
¡Oye! ¿Y ese niño? dijo
Ray, tratando de descubrir si las cosas eran como
él pensaba (que por cierto, Ray pensaba que
Kai y Mariah habían tenido un hijo también).
Mariah se dio vuelta y miró al niño.
No, Ray, cálmate, ése es el sobrino
de Kai. dijo ella, en tono nervioso.
¿Y desde cuándo Kai tiene hermanos?
dijo Ray, con aire de investigador privado.
Bien, me atrapaste, no tengo idea de dónde
salió ese niño. Dije lo primero que
se me ocurrió, estas píldoras a veces
hacen estragos con mi cabeza. confesó
Mariah, con cara de víctima.
Detrás de ella pasó corriendo un niño
rubio de unos tres años y otro que tenía
el cabello de un extraño color plateado, quizás
de dos años.
¿Y ésos? saltó
Ray, señalándolos por encima del hombro
de Mariah. Ya estaba completamente fuera de sí,
le bastaba una palabra para provocarle la ira incontenible,
y al diablo con todas esas sesiones que Tyson le había
pagado para que canalizara la furia.
El rubio es el hijo de Max, y el otro es el
hijo de Kenny, ¡CÁLMATE DE UNA VEZ! le
gritó Mariah, sacudiéndolo por las solapas
de la chaqueta.
Los hijitos de Ray los miraban con sorpresa, viendo
que sus papás hacían algo muy raro,
como que se agarraban del cuello... y ellos, como
de tal palo tal astilla, los imitaron: los dos varones
agarraron a la nena del cogote y la tiraron al suelo,
muy a lo Homero Simpson.
Cuando Mariah los vio, soltó automáticamente
a Ray y se tiró sobre los niños, para
separarlos. Ray, haciéndose el tonto, se metió
las manos en los bolsillos y silbó distraídamente...
pasando por encima de Mariah y dirigiéndose
hacia la sala.
Allí vio que estaban todos reunidos, de modo
que él había sido el último en
llegar. Hasta Tyson había llegado, que sentado
en un sofá giratorio al lado de la chimenea
parecía el padrino... Hillary estaba sentada
conversando con Salima, en otro sillón muy
grande. Más allá estaban Max y Mariam,
que también estaban casados desde hacía
rato y ya tenían un chico. Ray se tropezó
con algo que estaba en el suelo, algo que reconoció
automáticamente como el hijo mayor de Tyson,
porque era delgado como Hillary pero tenía
la cara del padre, y su hermana no era muy difícil
de distinguir también porque tenía la
cara de Hillary... pero desgraciadamente con un peso
de casi ochenta kilos...
Al único al que no vio por ningún lado
fue a Kai. Ray sabía que Kai y Salima por ahí
andaban juntos, por ahí se dejaban y después
volvían, y se volvían a dejar y así
sucesivamente. Como los dos eran un poco excéntricos
(diré excéntricos porque no encuentro
otra palabra para describir este comportamiento, y
también por no decir otra cosa), no era de
extrañarse que estuvieran exhibiendo la actuación
de gente adinerada.
Kenny estaba sentado en la escalera, con Dizzy sobre
las rodillas, trabajando. Parecía que no podía
despegarse de esa maldita máquina, y quizás
fue por eso que su mujer lo dejó, después
de que tuvieran un hijo... aunque tal vez la pobre
mujer pensó que Kenny lo engañaba con
aquella chatarra, que dicho sea de paso todavía
funcionaba con un Windows 98' cuando en realidad estaban
en el 2005 y ya debería por lo menos tener
instalado el Windows XP...
Ray se dio la vuelta de golpe y se chocó con
Kai. Por la mente del aterrorizado muchacho chino
pasaron entonces miles de imágenes de asesinatos
y terribles torturas, pensando en lo que le iba a
hacer el ruso, ya que cruzarse en el camino de Kai
era morir antes de despertar... y bueno, si mueres
antes de despertar, no tienes que ir a la escuela,
¿O si?.
Kai lo miró de arriba abajo, como siempre,
y le tendió la mano, tranquilamente:
¡Hola, Ray! ya creíamos que no
venías... justo iba a desconectar el timbre.
dijo Kai, apretándole efusivamente la
mano al otro.
¡Paren el mundo, que seguro que Kai se bajó!
Pensaba Ray, mientras trataba de esbozar una sonrisa
para suavizar la confusión y el miedo que tenía.
Kai no era así de tranquilo, o estaba sedado,
o lo tenían amenazado...
Hola... Kai... dijo Ray, intentado sonar
amable.
Kai tenía puesta una camiseta negra sin mangas
(ay pero qué típico, por Dios...) y
un jean azul. Andaba descalzo, believe it or not,
y tenía un arito en la oreja derecha. Algo
que le llamó la atención a Ray fue el
tatuaje que tenía en el brazo, como un diseño
tribal que recordaba mucho al símbolo de peligro
biológico pero más elaborado (cualquier
cosa, consultar los fanarts).
¿Cómo han estado todos? preguntó
Ray, ya un poco más sosegado.
Supongo que bien. Venía a avisar que
vamos a comer ahora mismo. dijo Kai, y se paró
encima de una silla, para elevar su voz sobre las
demás ¡A VER, ATORRANTES! ¡VAMOS
A COMER PORQUE NO TENGO TODA LA NOCHE PARA ATENDERLOS!
Silencio mortal dentro de la sala. Todos, hasta los
bebés, se dieron vuelta a mirarlo. Algún
que otro grillo sonó, haciendo el silencio
más elocuente todavía, y yo creo que
hasta alguien tosió disimuladamente. Kai se
bajó de la silla y se metió en el comedor.
Una hora después de la cena, y ya todos repletos
(hasta Tyson, y no estoy bromeando) todos se reunieron
de nuevo en el salón para bailar un rato y
esperar hasta la medianoche para brindar. Kai les
trajo cervezas a todos y encendió el equipo
de música, una cosa espectacular con más
de quince parlantes más o menos. Las mujeres
llevaron a sus hijos a la parte de arriba, para que
durmieran, y a Ray se le hizo un poco trabajoso despegarse
de sus tres adorables nenitos (ay digamos que casi
se los entregó a Mariah con una pistola en
las sienes, porque los tres salvajes no hacían
más que volverlo loco). Cuando Mariah volvió
a bajar, Ray se había decidido.
¡Chicos! dijo, tratando de llamar
la atención de todos.
Nadie le hizo caso, entre la cerveza y la música
fuerte.
¡¡Chicos!! gritó
Ray, un poco más fuerte.
Igual, nadie le contestó ni lo escuchó.
¡¡¡HEYYYY!!! ¡¡¡ESTOY
HABLANDO, CARAJO!!! gritó Ray, con todas
sus fuerzas.
Bueno, pasemos a la lógica, porque ya si no
lo escuchaban cuando gritó de esa manera, tendríamos
que suponer que eran todos sordos. Todos se dieron
vuelta y lo miraron, asustados. Kai apagó el
equipo, reaccionando de un salto, y casi perdiendo
la botella de vodka (ah, sí, porque el señor
no tomaba cerveza, él se echaba un pedo bárbaro,
pero con vodka, ¿Ok? Borracho pero con estilo,
así era Kai). Para aquel desorientado que no
entienda qué es echarse un pedo bárbaro,
no estoy hablando de gases sino de emborracharse a
lo argentino.
Y una vez que me acuerde dónde carajo quedé...
ah, si, todos se habían callado para escuchar
a Ray.
¡Hey, Ray! ¡Nadie grita en mi
casa! ¿Ok? dijo Kai, molesto y señalándolo
con el dedo.
¿Ya ves? ¡Te dije que no alzaras
la voz! ¿No ves que Kai todavía tiene
resaca por lo de anoche? le dijo Mariah a Ray,
pegándole en la parte de atrás de la
cabeza.
¿Y dónde anduvo anoche? preguntó
Ray, desconfiado.
Eeehhhmm... bueno, ¿Qué ibas
a decir? dijo Mariah, con una gran sonrisa.
¡Ah, sí! ¡Chicos, Mariah
y yo n...!
¡NO, NO, NO! lo interrumpió
Tyson, levantándose con cara de enojado
¡No vayas a empezar de nuevo con eso de MARIAH
Y YO NOS VAMOS A CASAR! ¡Ya lo dijiste en el
otro fic, ese chiste ya no hace gracia!
Pero esta vez es cierto, nos casamos pasado
mañana. dijo Ray, decidido.
¿Dónde? preguntó
Hillary, emocionada.
Bueno, tengo que llegar a un arreglo con Kai,
pero me gustaría que fuera aquí en el
patio de su casa, ya saben, como el casamiento de
Apu de Los Simpson... dijo Ray, un poco avergonzado.
¡No hay ningún problema, Ray!
dijo Kai, apoyándose en el hombro de
Ray, con la botella de vodka en la otra mano.
¿Seguro? preguntó Mariah,
un poco temerosa.
¡Por supuesto, cualquier cosa para mi
amigo! dijo Kai, extrañamente amable...
¿100% seguro, Kai? preguntó
Ray, sintiendo debajo de la nariz la baranda a vodka
que salía de esa botella. Kai seguro estaba
tan ebrio que estaba empezando a delirar... o tenían
secuestrado a su Dranzer y alguna extraña organización
secreta lo obligaba a actuar así. Si así
era, ¡Kai es un excelente actor!
Totalmente. Para que veas que lo voy a hacer
de verdad, yo pienso organizar todo, no te preocupes
por nada... dijo Kai, y después hipó
un poco afectadamente. Pero por otro lado, una especie
de Kai medio demonio saltaba sobre su hombro izquierdo,
revoleando una colita roja y con dos cuernitos en
la cabeza, cantando con ritmo de conga "¡Yo
soy Kai el malo, yo soy Kai el malo...!".
Todos se pusieron a hablar al mismo tiempo, especulando
sobre la fiesta que se iba a hacer por el casamiento
de Ray y Mariah, y Kai, ya un poco más lúcido,
se subió a una silla y puso música dance,
para que todos bailaran un rato más. Al cabo
de media hora, sacó un disco compacto que tenía
escondido, en una caja negra rodeada de velas violetas,
como si fuera algo terriblemente peligroso. Sonriéndose
con un aire maligno y con el rostro cada vez más
oscurecido, Kai levantó en alto el compact
y se dio vuelta, apagó la música para
atraer la atención de todos y esperó.
Y vaya que atrajo la atención de todos, porque
en cuanto dejaron de escuchar la música, se
dieron vuelta y empezaron a gritar y a silbar, y ocasionalmente
voló directo hacia él alguna piedra
(ése fue Tyson, seguro).
¡Escuchen! interrumpió
Kai, asustado por la reacción ¡Quiero
decirles algo! En todos mis viajes por el mundo, siempre
obtengo algún recuerdo del país que
visité. En esta ocasión, en mi gira
por Argentina, descubrí un estilo musical muy
difundido... se llama "CUMBIA VILLERA" o
algo así... escúchenlo y después
me cuentan...
Y Kai puso el compact maldito en la compactera del
equipo de música, y le dio play. La verdad
es que nunca se había atrevido a escuchar el
contenido de ese disco estando solo... porque le habían
contado que era peligroso. Los grupos que tocaban
se llamaban "PIBES FORROS" y "MINAS
X 2 PESOS" o algo por ese estilo. Eran bandas
de Buenos Aires, que confundían la poesía
con la música caribeña, y la combinación
era enloquecedora. Realmente ni Kai ni yo somos muy
amantes de este género musical, y nadie con
un gramo de cerebro sobre la faz de la tierra lo sería,
pero siento la necesidad de mencionar esta corriente
musical en mi fic porque me parece lo más...
bueno, mejor me callo antes de recibir un tomatazo.
En cuanto me acuerde donde dejé de contarles...
creo que Kai había dado play ¿No? Bueno,
empezó a sonar un ritmo como de caballo galopando
sobre una tabla, con tambores y pianos electrónicos...
y empezó a cantar un tipo... que decía
más o menos así:
**¡La tele se murió! OOEEOOOOOOO!!!!
¡Mi hermana la mató!**
(coro) **¡Tu hermana la mató!**
**¡Que levante la mano! EJEJEYYYYY!!!! ¡El
que quiera ver televisión!**
Y después de un rato, empezó a sonar
otra canción que decía:
**¡La A con la I! ¡La A con la I! ¡La
A con la I! I-I-IIIIIIIII!!!!!**
(coro) **I-I-IIIII!!!!!**
**¡La A con la E! ¡La A con la E! ¡La
A con la E! E-E-EEEEEE!!!!!**
(coro) **E-E-EEEEE!!!!**
Imagínense las caras de todos, cuando escucharon
eso por primera vez, pero como sería un poco
difícil, creo que se los voy a graficar: ¿¿O.o??
era una cara así como de What the hell is that???
Horrorizado totalmente, Kai se cubrió los
oídos con las manos, pensando que había
pagado veinticinco dólares por un compacto
con canciones terriblemente horrorosas, pero con un
ritmo tan adictivo que sus pies se movían por
sí mismos.
Pero cuando logró abrir los ojos, Kai vio
que todos sus compañeros, absolutamente todos,
estaban bailando muy divertidos, saltando y siguiendo
el horroroso ritmo alrededor de la sala. Sorprendido,
Kai vio que se estaban tomando cuanta cerveza podían
encontrar, y descubrió cuál era el peligro
de escuchar el compacto maldito: ¡¡¡¡Provocaba
insaciables ganar de tomar bebidas alcohólicas!!!!
Dos horas después (imaginen que lo dije con
el tono del narrador de Bob Esponja) todos los Bladebreakers
y misceláneos estaba tan asquerosamente ebrios
(excepto Kai, que como tenía cultura alcohólica
todavía no estaba ni empezando) que estaban
tirados por el piso y arrastrándose para llegar
a algún sitio y pararse de nuevo, como para
seguir bailando o seguir tomando, no sabría
decirles bien.
En un determinado momento, Tyson se dio cuenta de
la tragedia y puso el grito en el cielo:
¡¡¡KAI!!! ¡¡¡NO
HAY MÁS CERVEZA!!! dijo.
Kai levantó la cabeza, un poco mareado, y
caminó hasta Tyson.
¿Qué pasa? preguntó
Kai, cuando llegó hasta él.
¡Más! ¡Más! ¡Quiero
más alcohol, Kai! dijo Tyson, agarrándolo
por las solapas de su camiseta ¡No puede
ser que seas el tío más lleno de millones
de toda Rusia y se te termine el suministro antes
de medianoche, o de que caigamos muertos al piso,
lo que ocurra primero!
Kai, muy tranquilo, se soltó de las manos
de Tyson y le pasó el brazo sobre los hombros,
llevándoselo hacia la cocina.
Ven conmigo, pero no digas nada... le
dijo Kai, en voz baja.
Entraron a la cocina, y Kai abrió la puerta
del sótano. Entraron juntos y bajaron la escalera.
Kai encendió la luz y le mostró a Tyson
una bodega con muchos cajones con botellas de cerveza
de por lo menos cuatro marcas distintas. Tyson no
lo podía creer. Abrió tanto la boca
que parecía que le iban a tener que hacer cirugía
para acomodarle la mandíbula de vuelta en su
lugar.
Pero esto no es nada, Tyson... dijo Kai,
muy tranquilito. Y sacó del bolsillo de su
pantalón un control remoto muy pequeño.
Apretó un botón, y la pared del fondo
del sótano se abrió, revelando detrás
una bodega del tamaño del laboratorio de Dexter,
con cajas y cajas apiladas de vodka de setenta y cinco
marcas distintas. Había hasta vodka de antes
de Cristo en aquella bodega. Y ni les cuento la cara
de Tyson, que parecía haberla perdido en alguna
parte entre Plutón y las lunas de Saturno.
Kai, sonriéndose como un perfecto ganador,
pasó el brazo sobre el hombro de Tyson y lo
obligó a entrar.
Ayúdame a llevarles algunas botellas
a los muchachos. Es hora de que crezcan un poco y
empiecen a tomar en serio. dijo Kai, riéndose
con una de esas risas sádicas que sabe soltar
en los capítulos.
¿Y quién mejor que tú
para enseñarles? dijo Tyson, siguiendo
el estilo bromista de Kai.
¿Estás llamándome borracho?
dijo Kai, iracundo.
¡No, yo nada más decía
que eres el mejor, Kai...! respondió
Tyson, atajándose con las manos.
No sabes cuánto te conviene, bola de
grasa. murmuró Kai, mientras cargaba
en sus brazos algunas cajas apiladas.
Cuando Kai y Tyson regresaron a la sala, se encontraron
con un verdadero desastre. Los cristales del ventanal
estaban rotos, faltaba uno de los sillones más
grandes y había ropa tirada por todo el piso.
Parecía como si hubiera entrado S.W.A.T. a
detener una orgía o algo así.
Inmediatamente, Kai soltó las cajas que llevaba,
y Tyson puso una cara de horror tan espantosa que
sería indescriptible. ¡Oh, no! ¡Kai
está enfadado! ¡Aquí va a haber
masacre, no lo dudo! Que bueno que ya sé dónde
esconderme... pensaba Tyson, mientras retrocedía
hacia un escritorio.
Tyson, el escritorio de mi abuelo no es un
buen lugar para esconderte, porque si mueves algo,
un Hiwatari te va a matar y no seré precisamente
yo... le advirtió Kai, sin siquiera mirarlo.
¿¿¿¿Cómo hacía
eso????
¿Quién está escondiéndose,
Kai? Yo buscaba un lente de contacto, ¿Me ayudas?
dijo Tyson, haciéndose el disimulado.
Se tiró al suelo como buscando algo.
Tyson, tú no usas lentes de contacto.
dijo Kai, cuando por fin se volvió a
mirarlo.
¡Vaya! Cualquiera diría que no
eres un gran amigo, pero sabes muchas cosas sobre
mi... ¡Venga ese abrazo! dijo Tyson, emocionado.
¡¡¡Tyson!!! ¡¡¡Por
si no te has dado cuenta, TUS amigos han destrozado
mi casa!!! estalló Kai, completamente
fuera de sí.
Pues qué mala suerte, Kai. En primer
lugar, ofrecer una fiesta en tu casa fue idea tuya,
así que no vengas a decirme nada al respeto.
¡¡Mentira!! ¡¡Tú
insististe en hacer la fiesta en mi casa!! dijo
Kai, agarrándolo del cuello.
¡Ay, Kai, cálmate! ¡Mejor
veamos qué pasó con los demás!
dijo Tyson, señalando hacia la puerta
del patio, una hermosa puerta de vidrio que había
quedado destrozada.
Kai lo soltó y los dos salieron afuera, y
encontraron a todos sus amigos en la piscina, nadando
desnudos. Mientras tanto, Max y Ray echaban dentro
del agua de la piscina botellas de fernet y grandes
envases de Coca Cola, que para horror de Kai, provenían
de su misma bodega.
¿¿Qué creen que hacen,
par de descerebrados?? les gritó Kai,
tomando del cobertizo de las herramientas un rastrillo
de esos de juntar las hojas, y dirigiéndose
hacia la piscina con la expresión más
asesina que cualquier dibujante podría inventarle.
¡Kai, amigo! dijo Ray, levantándose.
Muy convenientemente un rectangulito negro cubre sus
partes pudendas (¡maldición!) mientras
Kai se les acerca hecho una furia. Parece que la finalidad
de los Bladebreakers es hacerle imposible la existencia
a ese angelito que es Kai, ¿O no?.
¿¿Qué están haciendo
tú y ese idiota rubio y hueco?? bramó
Kai, mientras empezaba a latirle una vena gruesa en
la frente.
Estamos haciendo una piscina de fernet con
coca ¿Qué te parece? dijo Ray,
contento. Se notaba terriblemente que se había
pegado una borrachera de aquellas. Si después
de esa noche descubría más hijos perdidos,
no iba a saber ni cuántos había hecho.
De una simple celebración la fiesta había
degenerado en una terrible orgía, pero no de
la manera tradicional...
¿Que qué me parece? dijo
Kai, furioso ¡Es una idea espectacular!
¿Cómo no se me había ocurrido
antes? la expresión de Kai cambió
y soltó el rastrillo, que cayó sobre
la cabeza de Max, dejándolo inconsciente.
¡¡¡¡D'ough!!!! se
escuchó el gemido de Max cuando cayó
al piso (Re Homero Simpson, jejeje).
Por allá venía Tyson, con una carretilla
llena de botellas de vodka.
¡Hey chicos! ¡¡¡¡A
celebrarrrrrrrr!!!! gritó él,
y empezó a repartir más botellas.
Al cabo de un rato, todos estaban metidos dentro
de la piscina, hasta el cuello de fernet con coca
y bailando al ritmo de la cumbia villera de Kai. Entonces
fue cuando el dueño de casa descubrió
dónde había quedado el sillón
que faltaba dentro de la casa, porque estaba flotando
dentro de la piscina con siete chicos y chicas encima
que bailaban y saltaban.
Todos se agarraron una borrachera tan tremenda que
más de uno perdería la memoria a la
mañana siguiente, de seguro. Incluso Kenny,
que era un modelo de conducta, bailaba la canción
de NUEVE SEMANAS Y ½ en el borde de la piscina.
Tyson y Hillary por poco y terminan haciendo cosas
raras ahí nomás arriba del sofá
flotante y Kai no sabía si quedarse con Salima
o con Mariah, que lo andaban buscando las dos por
igual. Ray todavía trataba de despertar a Max,
y Dizzy se tomaba una piña colada cibernética
porque si se mojaba capaz que ya dejaba de funcionar
para siempre.
Kai fue el primero en despertarse a la mañana
siguiente. Tenía encima una resaca tan olímpica
que seguro ganaba el oro en cantidad de botellas bajadas
en una sola noche. Hasta hizo fondo blanco con medio
litro de agua de la piscina, si no le gustará
empinar el codo...
Cuando levantó la cabeza, le dolían
tanto los ojos que el reflejo del sol de las dos de
la tarde le quemaba hasta las pestañas. Hasta
que se acostumbró a la luz, como vampiro que
parecía así con los ojos colorados,
pasó un buen rato; pero cuando consiguió
ver por lo menos algo, se descubrió tirado
en el suelo, todavía desnudo y cubierto de
hormigas.
Se levantó de un salto, aterrorizado y gritando
como un poseso. Cuando logró sacarse de encima
todas las hormigas, descubrió que todo el equipo
y sus adjuntos habían dormido en el patio de
la casa, sobre el piso de cemento. El equipo de música
todavía estaba sonando, la pileta llena de
fernet con coca estaba fermentándose lentamente
al rayo del sol, y todos estaban tirados por el piso,
o dormidos uno encima del otro o abrazados a las patas
de las sillas de jardín.
Cuando el muchacho por fin cobró conciencia
de cómo estaban las cosas, tenía un
terrible dolor de cabeza. Despacio, caminó
hacia la casa para apagar el quipo de música
y de paso ver qué hora era. Sentía el
cuerpo caliente, y no era para menos porque había
dormido medio día al rayo del sol. Entró
a la sala, apagó el equipo de música
y se agarró la cabeza, totalmente adolorido.
¡Demonios! dijo No volveré
a tomar vodka nunca más en mi vida... ¡Ay,
genial! ¡Vodka! y agarró la botella
y se echó un trago "para aclararse la
garganta nada más".
Mientras tanto, afuera, Tyson empezaba a despertarse
también. Él había dormido lo
que quedaba de la noche en el sofá que flotaba
en la piscina, junto con Max. Pero sin darse cuenta,
en un determinado momento, Tyson se había movido
y Max había caído al agua (o al fernet
con coca, como prefieran) y no había vuelto
a saber nada más de él. Cuando abrió
los ojos, Tyson vio que Max estaba flotando en el
agua cerca de él...
Pero estaba un poco pálido, ejem...
Tyson vio a Max, y lo saludó.
¡Hola, Max! dijo Buenos
días, compañero...
Pero Max no le contestó. Seguía flotando
en la pileta, boca abajo. Entonces Tyson creyó
que estaba bromeando, y lo señaló con
el dedo, riéndose.
¡Ah, ya veo! dijo primero, y luego
levantó la voz, para que todos lo oyeran
¡Miren chicos! ¡Max se está haciendo
el muertito!
Silencio, tanto de la pileta como de afuera.
Tyson salió de la piscina, luego de nadar
un poco en el fernet con coca y de paso de echarse
unos tragos, pero le encontró un gusto raro,
como a rancio, y mejor no tomó más.
Kai salió de la casa porque tenía ganas
de ir a echarse un clorito (orinar). Se fue al parque
de la casa y se escondió detrás de un
árbol, y allí hizo lo suyo. De paso
observó el día, vio cómo estaban
las flores del jardín, silbó un poquito
y mirando hacia uno de los árboles cercanos
descubrió por fin dónde había
quedado su camisa desde la noche anterior. Pero también
descubrió otra cosa: una ardillita que lo observaba.
Estaba en el mismo árbol que él estaba
"bautizando".
La ardillita tenía una expresión terriblemente
asesina, como si fuera uno de esos animales alterados
genéticamente para que fueran tigres en cuerpo
de ratas o cosas así. Kai la miró y
la saludó con la mano, alegremente. Pero la
ardillita tomó eso como una amenaza, y se fue
saltando de rama en rama hasta donde Kai estaba.
¡AAAAHHHH! ¡SOCORRO! ¡ME
ATACA UNA ARDILLA ASESINA! se escuchó
que gritaba Kai, mientras salía corriendo del
bosquecito con una ardilla negra prendida... precisamente
ahí...
Tyson y Ray acudieron en su ayuda, con matafuegos.
Quizás que el humo y la espuma de los matafuegos
la espantaban, o si no iban a tomar medidas más
drásticas... o eso pensaba Kai que ellos querían
hacer...
Ray agarró a Kai por los hombros y por medio
de una llave lo tiró al suelo, mientras Tyson
le pegaba AHÍ con el matafuegos para espantarle
la ardilla, que lo tenía agarrado y no pensaba
soltarlo.
¡AAAAHHHH! ¡¡¡¡PEDAZO
DE ANIMALES!!!! ¿¿¿CÓMO
SE LES OCURRE HACER ESO??? ¡¡¡¡ME
VAN A DEJAR ESTÉRIL, IDIOTASSSS!!!! empezó
a gritar Kai, después del primer golpe de Tyson.
Ay, perdona, pero es la ardilla o tus testículos,
Kai... dijo Tyson, parando un momento. La ardilla,
atontada, se escapó tambaleándose.
Kai logró ponerse de pie, y no me pregunten
cómo consiguió ropas para vestirse.
No sé porqué, pero de un segundo a otro
estaba vestido como la noche anterior. En un momento
dado, Mariah se despierta, y siente dolor de estómago.
La chica, con un gran malestar en la panza, deja
escapar un gas (ay, chicos, ¿nunca han sentido
ese terrible dolor antes de dejarlo escapar?), y al
cabo de unos segundos, escuchan el llanto de un bebé.
¿¿¿O.o???
Todos se vuelven y miran a Ray con el ceño
fruncido, molestos. Él, a su vez, los mira
con una expresión tan ingenua que parece que
no sabe de qué demonios le hablan.
¿Qué? dijo, haciéndose
el desentendido.
Tyson fue el primero en descubrir que Max estaba
muerto.
Chicos, creo que Max esta muerto... (ay
descubrió América este niño).
Todos se acercaron a la piscina donde flotaba el
cadáver de Max. Muy apurados y esperando que
los paparazzis que perseguían a Kai todo el
tiempo no estuvieran mirándolos, los chicos
sacaron el cuerpo de la piscina y lo llevaron bien
adentro en el parque. A una orden de Kai, lo enterraron
muy discretamente en un cantero, tal de tan deplorable
manera que un pie del norteamericano quedó
saliendo afuera de la tierra, a lo cual Tyson respondió
cubriéndolo discretamente con una planta que
arrancó de por ahí.
El equipo, o lo que quedaba de él, se reunió
alrededor de la, ejem, tumba de Max y se dispusieron
a escuchar lo que Kai iba a decir, muy solemnemente.
Bueno, muchachos, hoy perdimos a nuestro amigo
y compañero, Max. Lo enterramos discretamente
en este cantero en mi patio porque si no, ¿Qué
es más sospechoso? ¿Un pie humano sobresaliendo
entre las flores del jardín de los Hiwatari
o un grupo de chicos con un cadáver a rastras
hasta el parque más cercano? Como sea, si alguien
pregunta, especialmente a Tyson, Max está de
vacaciones en las Bahamas, y no vuelve nunca más
porque se aburrió de nosotros, ¿Ok?.
dijo Kai, en tono amenazador y a la vez un poco
triste Bueno, ahora, hagamos un minuto de silencio
por nuestro difunto amigo Max.
Todos bajaron las cabezas, incluso la mujer de Max,
Mariam, estaba llorando junto con Mariah. Se hizo
el silencio en pocos segundos, hasta que el mismo
Kai lo interrumpió:
Oye, Ray ¿Cuánto tiempo llevamos?
dijo.
Ray miró su reloj, con el ceño fruncido.
Pues... como diez segundos... ¿Empezamos
de nuevo?
No... dijo Kai, encogiéndose de
hombros.
Todo el equipo se fue, dejando el siniestro pie sobresaliente
apenas tapado por una margarita en el patio de Kai.
Salima seguía durmiendo en el patio, tirada
en el piso. Ni siquiera se había enterado de
lo que había pasado, pero mientras tanto el
perro de Kai no había perdido tiempo y había
dejado sobre la mata de pelo rojiza de la chica un
hermoso regalito... proveniente de su trasero, más
precisamente.
Tyson vio desde lejos algo que parecía comida.
¡Guau! ¡Helado de dulce de leche
con crema de chocolate! dijo, y se tiró
encima de Salima, mordiéndole accidentalmente
la oreja.
¡¡¡AAAYYY!!! ¡¡¡IDIOTA!!!
¿¿¿PERO QUÉ TE PASA, IMBÉCIL???
¿parece o Salima también tiene
su carácter?.
Lo siento, es que tu cabello se veía
como un helado, con ese lindo copito de chocolate
encima... se disculpó Tyson.
¿Qué copito de chocol...? Salima
se tocó el pelo y descubrió el "regalito"
del perro de Kai... ¡¡¡KAI,
IMBÉCIL!!! ¡¡¡TU MALDITO
PERRO VOLVIÓ A HACERSE EN MI CABELLO!!! ¿¿¿CUÁNDO
LE VAS A ENSEÑAR A ESA BESTIA A HACERSE EN
EL PASTO??? gritó ella, en cuanto lo
descubrió.
Perdona, Salima, pero es qué últimamente
he estado en medio de cada embotellamiento... dijo
Kai, pensando en las noches que pasaba rodeado de
botellas de vodka en el escritorio de su abuelo.
¿¿¿Y QUÉ HAS ESTADO
HACIENDO QUE NO PUDISTE ENSEÑARLE A ESTE ENGENDRO
HORRIPILANTE A CAGARSE EN OTRO LADO??? chilló
Salima, casi agarrando a Kai de los pelos.
¡Oye, no insultes a mi perro! la
amenazó Kai ¡Calma, mi pequeño
Firulais, esa niña mala no te va a hacer nada...!
dijo luego Kai, acvariciando la cabeza de un
enorme perro Rottweiler de casi ochenta kilos de peso,
que miraba a Salima con una expresión asesina.
Si a eso le llama Kai pequeño perro, no quiero
saber lo que será el más grande...
DOMINGO 26 DE ABRIL DE 2004
USTED QUEDA FORMALMENTE INVITADO A LA CELEBRACIÓN
DE LA BODA DEL SEÑOR KON, RAY Y LA SEÑORA
MARIAH (SIN APELLIDO), A REALIZARSE EN LOS JARDINES
DE LA CASA HIWATARI, AVENIDA CHIN-GUEN-GUEN-SHON NÚMERO
1234567, A LAS DOCE DEL MEDIODÍA.
ESTAREMOS ATENTOS A SU APARICIÓN.
Así más o menos decía la tarjeta
de invitación a la boda de Ray y Mariah, que
(¡por fin, gracias a Dios!) se iban a casar
para darle un apellido a los hijos de Ray, y además
porque ya estaban hartos de andar teniendo hijos desperdigados
por ahí sin un apellido ni una familia estable.
En el jardín de la casa de Kai había
un montón de gente, de todas partes del mundo,
algunos invitados por los novios y otros invitados
por Kai. Tyson se dirigió a un muchacho que
tenía cara de malvado, que miraba a Mariah,
o más precisamente a su escote... y habló
con él.
Y... ¿Usted es amigo de la novia o del
novio? dijo Tyson.
No, hombre, yo vi luz y entré, nada
más... le contestó el tipo, de
lo más alegre.
Tyson asintió, un poco impresionado, y siguió
andando. Se fue a sentar en su lugar, porque ya iba
a ser hora de que empezara la ceremonia. Ray y otros
amigos estaban en el patio, cerca del cantero prohibido...
Oia... ¿Y este pie? ¿Qué
hace acá? dijo Lee, sorprendido.
Eeehhhmm... ¿Qué pie? ¡Eso
es una fuente...!
¿Una fuente? ¿Y por qué
no sale agua? dijo Lee, examinando más
detenidamente la escultura.
Pues... porque a Kai le gustan esas cosas del
NEW AGE, tú sabes... dijo Ray, y se llevó
a Lee a otro lado, antes de que se descubriera todo.
¿Y dónde está Max? Es
raro que no haya venido a tu boda... preguntó
Lee.
Ah, sí... Max está... ¡de
vacaciones, en las Bahamas...! sí, eso... dijo
Ray, riéndose un poco nerviosamente.
Lee no estaba muy convencido, pero igual todos fueron
a sentarse. La ceremonia iba a comenzar, y todavía
no había llegado el sacerdote. Kai se dio un
golpe en la cara, pensando en que se le había
ocurrido contratar al cura más borracho de
la región, un antiguo compañero de curda
de su abuelo. Y solamente quedaba una salida... conseguir
otra persona que oficiara de sacerdote:
VERSIÓN I: SI KENNY HUBIERA SIDO EL SACERDOTE...
Kenny se subió al altar, mientras Ray y Mariah
lo miraban algo sorprendidos. Entonces abre la Biblia,
y le coloca encima una revista de informática.
Entonces, comienza el oficio religioso:
"Queridos hermanos /de la internet/."
"Hoy estamos aquí /conectados/, para
unir en sagrado matrimonio a este dueto de componentes."
"Si alguien sabe, de algún motivo por
el que no podamos hacer de esta unión una perfecta
PC, le pido que hable ahora o calle para siempre /porque
mañana me cortan la conexión/."
Silencio, nadie habló, ni una mosca voló.
"Bueno, sin más interrupciones /en la
línea/, los declaro, marido y mujer."
"Puede besar a la placa madre, pero no le queme
los circuitos, por favor"...
VERSIÓN II: SI TYSON HUBIERA SIDO EL SACERDOTE...
Tyson se sube al altar, y Ray y Mariah lo miran un
poco mosqueados, como si ya presintieran lo que va
a pasar. Tyson abre la Biblia y coloca encima una
revista de cocina, que abre en determinada página.
"Queridos hermanos /de la hamburguesa/."
"Hoy estamos aquí /enlatados/, para unir
en perfecto sándwich de atún a este
par de 'pescados'."
"Si alguien conoce de algún motivo, por
el cual yo no me pueda comer este emparedado de queso
que hay sobre el altar, que hable ahora o calle para
siempre, porque después ya me lo habré
comido."
Levanta la vista para ver si alguien le contesta,
pero sólo ve caras enfadas, especialmente las
de Ray y Mariah. Ray alza la voz:
Eeehhhmm, Tyson... ¿Por qué no
apuramos el trámite?
De acuerdo...
"Si alguien conoce alguna razón por la
cual, sin consentimiento de nadie, yo no pueda cazar
estos conejillos, que hable ahora o calle para siempre."
Ahí sí, silencio mortal, no vuela ni
una mosca, y todo muy tranquilito. Las caras ya no
estaban enfadadas.
"Bien, sin más palabras, /y porque ya
ni sé qué decir/ yo los declaro, pan
y mantequilla."
"Ray, puedes besar a la novia, pero... ¡Quítate
el chicle de la boca primero, maleducado!"
VERSIÓN III (LA MEJOR DE TODAS): SI KAI HUBIERA
SIDO EL SACERDOTE...
Kai sube hacia el altar, con la túnica negra
encima, todo frío y solemne. Mariah y Ray lo
miran, espantados. No se lo esperaban, a primera vista.
Kai abre sobre la mesa un libro que tiene en la tapa
una estrella de cinco puntas (jejejejeje) y toma aire.
"Queridos hermanos /pero ni por asomo míos/."
"Hoy estamos aquí /amontonados en el
patio de mi casa, y en contra de mi voluntad/ para
unir en 'sagrado' matrimonio /a este par de imbéciles
que tuvieron tres hijos antes de los veinte años/".
"Si alguien sabe de alguna razón /verdadera
o falsa, no me interesa/ por la cual yo no pueda casar
a estos descerebrados, que hable ahora o calle para
siempre, /porque después no lo pienso escuchar/".
Silencio de cripta en el jardín. Ni siquiera
los pájaros se atrevieron a piar, por miedo
a morir... hasta Ray y Mariah estaban como aplastados
contra el piso... menos mal que nadie dijo nada o
no sé cómo habría terminado todo
eso...
"Bueno, sin más palabras /y porque ya
estoy harto de todos ustedes/, yo los declaro, marido
y mujer".
"Puede besar a la novia, /pero rápido
porque si no suelto a los perros.../".
Y así termina este fic, con la alocada boda
de Ray.
Pero... ¡Esperen! /alarido de disco rayado/
¡Falta algo más!
SÍNTESIS PARA ARMAR UNA HISTORIA COMO ESTA
PASO A PASO:
1º Debe haber muchas ganas de tomar alcohol.
2º Tiene que ser en la casa del más loco
del grupo, que tenga afición por las cosas
malignas.
3º Tiene que haber un patio grande, con una
piscina y muchas pero muchas ardillas asesinas.
4º Todos tienen que ser amantes de las fiestas
nudistas.
5º Alguien tiene que morir (preferiblemente
el más idiota).
6º Tiene que haber una boda con tres sacerdotes.
7º Tiene que haber un resumen como éste
al final, para que otros descerebrados como yo sigan
el ejemplo...
CONCLUSIONES GENERALES SOBRE ESTE FANFIC:
*Tyson murió, "accidentalmente"
aplastado por una grúa en mitad de la calle.
*Hillary se suicidó cuando supo que su esposo
estaba muerto y que le había dejado un montón
de deudas. Los hijos de ambos viven ahora con Kai.
*Ray y Mariah murieron en un "accidente"
de avión, cuando iban hacia las Bahamas de
luna de miel.
*Kenny se perdió en el bosque de Kai y fue
hallado muerto "accidentalmente" dentro
de un cobertizo, atado y cubierto de miel, lo cual
nos hace suponer que las hormigas tuvieron algo que
ver con el hecho.
*La mujer de Max, Mariam, se fue a vivir con Ozuma
y tuvo un ataque depresivo. Falleció luego
de ser hospitalizada, cuando "accidentalmente"
se desconectó su respirador.
*Salima murió electrocutada cuando "accidentalmente"
se paró sobre un charco de agua al tiempo que
agarraba un tostador.
* ¿Max? No, él sigue de vacaciones...
*Los hijos de Ray y Mariah fueron adoptados por Kai.
* ¿Y Kai? Bueno, él murió en
su celda, cuando fue arrestado por su extraño
vínculo con ciertos "accidentes"
narrados anteriormente. Se supone que su delirio esquizofrénico
lo llevó a ese comportamiento, porque buscaba
apropiarse de los hijos de sus ex compañeros
de equipo, ya que se había quedado traumatizado
por haberse hecho una vasectomía cuando tenía
como ocho años.
¿Y yo? No, conmigo no pasa nada, yo estoy
bien... por ahora. A menos que sufra algún
"accidente" antes de terminar de escribir
esto... pero no importa, porque igual ya termino.
Esperen que me quite el cuchillo de la espalda y ya
termino...
FINNNN!!!!!
Bueno, es obligatorio que lo diga, así que
quiero ver que alguien me mande un par de mails como
para saber que mis admiradores todavía viven,
o por lo menos para saber cuántos me odian.
Tomatazos y lo que sea, por favor, a mi casilla. Creo
que ya la saben, y si no, ¡Se fijan, loco, yo
no puedo andar resolviéndoles todo!
Con mucho cariño desde Argentina, Lady Kagura.
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