| Detective Conan es propiedad
intelectual de sir Gosho Aoyama y sus respectivos distribuidores.
No intento robar ni plagiar nada, sólo escribo
tomando prestados los personajes de esta
magnífica serie, para divertirme a mí
misma y divertir a los demás lectores. Aunque
si algún día me quieren regalar a Shinichi,
no les diré que no
Kazuha miró una vez más por el portillo
de la puerta, abriéndola un poco, observando
y volviéndola a cerrar; más que nada,
para corroborarse de que nadie les espiaba. Cerró
la puerta de nuevo y volvió hacia el servicio
del Cats Room, apoyándose a la pared
y escuchando el relato de Ran, que hacía ya
más de diez minutos que duraba. Ambos detectives,
tanto el del este como el del oeste, escuchaban impasibles,
reteniendo en su cerebro cada palabra extraña
que pudiera ser sospechosa.
De vez en cuando oían las pisadas curiosas
del camarero, que se acercaba de vez en cuando al
servicio de mujeres, pero que nunca acababa de entrar.
Pero ninguno de los cuatro jóvenes le prestaban
atención.
-Ha sido una buena idea venir aquí; no creo
que hayan puesto micrófonos en un lugar como
este
- dijo Heiji, mirando a su alrededor
Espero que nos defendáis si entra alguna jovencita
y se pone echa una fiera
Kazuha entrecerró los ojos Estoy segura
que incluso te gustaría, ¿eh?
Heiji sonrió bobamente - ¿Cómo
lo sabes?
-Aho dijo ella, terminando la conversación.
Ran dudó un momento en interponerse, pero finalmente
habló Y
¿y bien? ¿Qué
os ha parecido? Yo creo que no es un hombre malo
Yo le creo.
Shinichi habló duramente Ran, no vayas
en plan ángel con todo el mundo; intenta ser
un poco desconfiada. ¿Y si todo eso eran un
atajo de mentiras para confundirnos, qué?
Ran frunció el ceño y miró hacia
abajo. Shinichi prosiguió Según
lo que dijo ese tal Cheroki, fue él quien nos
dio la pista de Gisei Down, Hattori
dijo el detective del este mirando al del oeste. Éste
asintió con lentitud y devoción
Y eso de Futahitomi
Creo que será mejor
que lo investiguemos más a fondo; si no tuviera
ninguna relación con el caso no lo habría
mencionado, aunque no sabemos de qué parte
está, ni este tal Futahitomi ni Cheroki
Hay que andar con pies de plomo.
Kazuha se aventuró a hablar Una cosa,
ese tal Futahitomi me suena
Heiji la miró y asintió Claro
que te suena; ¿recuerdas, el primer día
que vinimos aquí, cuando estábamos en
el Cats Room discutiendo con Neechan y Kudo
sobre el acertijo de mi padre? Futahitomi estaba dentro
de los sospechosos del acertijo, eso de
incesante compañía
Lo que pasa es que no tiene ninguna compañía,
eso es lo que yo no me explico.
De nuevo, un camarero pasó y les echó
una gélida mirada. Ahora sí, los cuatro
jóvenes decidieron irse del servicio de mujeres
del Cats Room; lo último que querían
era llamar la atención.
Está un tal Futahitomi, de cuarenta-y-dos
años, casado y divorciado. Está en la
habitación 213, y no tiene ningún tipo
de acompañamiento, a parte de su equipaje.
Cabe decir que no es un tipo bastante agradable
CiNtUrO-cHaN CCF presenta
Glosario de Términos:
Cambio de Escena
Flash Back
Pensamientos de un personaje
El caso del asesinato del blanco número 19
File 6 Aguas turbulentas
Shinichi se puso una mano en la cabeza de nuevo,
intentando concentrarse. Heiji había ido a
llamar a su padre para decirle cómo les iban
las cosas, y las chicas habían dicho que se
iban un momento a recepción a preguntar las
horas de los hidromasajes. Ahora sí que tenía
cosas en que pensar: muchas cosas.
Primero: estaba ese tal Cheroki. ¿Era amigo
o enemigo? Según la declaración de Ran,
podían confiar en él, pero ya conocía
a Ran, era del tipo de personas que cree en la palabra
de la gente sin pedir ninguna demostración.
¿Podían confiar en él? Eso no
lo sabía, pero al parecer no tenían
más salidas. Al parecer, Cheroki sabía
cosas que ellos no sabían; y en referencia
a el hombre que buscamos es ese Futahitomi,
¿a qué se refería? ¿Al
acertijo de su padre o al caso de los asesinatos
?
No lo sabía.
Además, había otro punto: ¿por
qué les ayudó con lo de Gisei Down?
Sí, sin lugar a dudas debía tener relación
con los crímenes; no sabía de qué
tipo, pero debía haberla. ¿Y por qué
les ayudaba? ¿Y por qué no iba directo
a la comisaría a explicarles lo que sabía?
¿Y si no podía? Y en ese caso, ¿por
qué no?
Entonces recordó unas palabras de Ran: Según
me contó, parece ser que alguien le está
buscando. No dio nombres, solo dijo ellos
Posiblemente alguien le estaba buscando, y seguramente
no iban a permitir que hablara
-Kudo, ya he llamado, pero es muy extraño
dijo Heiji, apareciendo en la habitación
de Shinichi y cerrando la puerta tras de sí
- ¿Crees que es seguro hablar aquí?
Él negó con la cabeza Bajemos
al bar del hotel, allí siempre hay gente y
será más difícil a quien quiera
que nos esté espiando oírnos
dijo él, y acto seguido se terminó de
vestir y ambos detectives bajaron a la planta baja.
Allí, tal y como esperaban, había un
sinfín de gente, mucha de la cual estaba al
bar sólo para refrescarse y tomar una pequeña
bebida en un inciso del baño en la piscina.
Ambos jóvenes se colocaron en un lugar algo
apartado del bar, donde hacía rincón,
y pidiendo lo primero que se les antojó, retomaron
la conversación.
-¿Y bien, qué te ha dicho? preguntó
Shinichi bajando la voz.
Heiji resopló Nada.
Shinichi arqueó las cejas sin entender y Heiji
prosiguió Nadie coge el teléfono.
Ni mi madre, ni mi padre. También he llamado
al señor Toyama, pero allí tampoco contestan
-Esto es preocupante dijo Shinichi, bebiendo
un poco de refresco - ¿Y dónde han podido
ir?
El joven moreno hizo un gesto de incertidumbre
Son vacaciones, pero ellos nunca suelen ir a ningún
sitio
Tal vez les ha dado para ir a algún
lugar todos juntos, pero no sé
Es extraño.
Probaré de llamarles luego, de noche.
-Oye, vigila que no haya micros en los teléfonos
públicos. Será mejor que uses mi móvil,
por si acaso.
Heiji asintió - ¿Y qué hay de
ese tal Cheroki?
Shinichi se encogió de hombros Pues
no hay nada. No se ha puesto en contacto con nadie,
como le dijo a Ran que haría
Habrá
que esperar.
-¿Has ido a vigilar a Futahitomi?
El joven detective hizo rostro de sorpresa
Eso quería decirte yo
Antes me he acercado
a su habitación, justo cuando pasaban las mujeres
de la limpieza, y me ha sorprendido que no entraran
en su habitación; he ido a preguntarlo a recepción,
y al parecer Tomoaku Futahitomi marchó ayer
mismo del hotel, pagando incluso los días en
que no estaría
Heiji frunció el ceño - ¿Crees
que sabe que sabemos algo?
-No lo creo, lo sé. Estoy seguro. Sino, ¿qué
motivos tendría para irse así, a la
francesa, e incluso pagando lo que tenía facturado?
Todo sólo para no causar alborotos
-Ahora va a ser mucho más difícil tirar
con el caso, Kudo
Esto está cada vez
más siniestro dijo Heiji, tomando una
cucharada de su helado. Shinichi asintió.
De repente, dos figuras aparecieron por detrás
de los jóvenes Vaya vaya, los dos detectives
en acción.
Ambos jóvenes se giraron, para ver a Ran y
Kazuha sonriendo.
-¿Ya os habéis informado de las horas
de las manicuras? preguntó Shinichi
con sorna.
Ran frunció el ceño ¡Hidromasajes!
Y sí, ya hemos reservado hora, ¿verdad
Kazuha-chan? dijo ella sonriendo a su amiga.
Ella asintió también.
-¡Y luego a la sauna!
-¡Y después al masajista!
Ambas chicas se sonrojaron un poco. Shinichi y Heiji
tuvieron un mal presentimiento Esto
-
empezó el detective del oeste Querréis
decir
a LA masajista
Kazuha negó con la cabeza y Ran prosiguió
No, lo hemos dicho bien. Iremos a UN masajista.
-¡¡¿¿C"MO??!!
exclamaron ambos jóvenes, poniéndose
de pies, con los pómulos rojos - ¡¡¡¡NI
HABLAR!!!!
Ambas chicas se pusieron a la defensiva, pero contentas
de esa reacción En fin, nos vamos a
dar un chapuzón. Dejamos la ropa y las cosas
aquí, ¿vale? Vigiladlas dijo
Kazuha, quitándose el polo que llevaba y dejando
ver un bañador de dos piezas, todo blanco y
con algunas rallas verticales negras. Heiji intentó
desviar la mirada, aunque le resultó imposible.
Para intentar cortar el ambiente, el chico farfulló
Hoy no vas de cebra
La chica le ignoró y dejó su bolsa
a su lado; mientras, Ran se quitó la toalla
y dejó su bolsa de baño al lado del
asiento libre que había junto a Shinichi. Su
bañadora, al igual que el de Kazuha, también
era de dos piezas, aunque el suyo era estampado con
flores de distintos tamaños y colores, y también
con algunas frutas, dándole un aire un poco
tropical. Cuando ambas se hubieron alejado, Heiji
y Shinichi, algo rojos, reaccionaron.
-La estabas mirando dijo uno al otro.
-Y tú también dijo el otro al
uno.
Ambos chicos movieron la cabeza e intentaron alejar
esas siluetas de su cabeza.
Ran andó con firmeza los últimos centímetros;
inspiró y respiró. Esa escena le recordaba
a la de algunas películas de piratas, en las
cuales presos, doncellas en peligro y otros personajes
desfilaban por el conocido Paseo de la muerte,
que finalizaba con un salto al mar abierto por aquella
palanca de madera. Aunque el salto que iba a hacer
ella no era tan grande como el que se hiciera en esas
películas: era de apenas metro y medio, tirando
a dos metros.
Kazuha se encontraba al carril de al lado; se acababa
de tirar con gran habilidad y ahora salí a
la superficie para empezar a nadar de espaldas.
Hacía un día algo turbio; había
unas nubes grisáceas, y por eso seguramente
no había nadie más a parte de ellas
dos en la piscina grande y profunda; aunque a las
de al lado sí que había gente, más
que nada pequeños jugando al pilla-pilla acuático,
y padres y madres con bebés. La piscina donde
las dos chicas se encontraban estaba a un nivel superior,
al cual se accedía subiendo cuatro escalinatas.
Estaba todo al aire libre. No hacía tanta calor
como los otros días, pero sí la suficiente
como para darse un remojón; era ya casi la
hora de comer, por lo cual cada vez había menos
gente; a la otra punta de todo se encontraba el comedor
y, al lado, el bar, donde los dos detectives continuaban
charlando.
Ran cogió impulso, flexionó las piernas
y saltó alto y largo. Un remojón era
muy gratificante, después de pasar por tantos
calvarios; tenía la sensación de que
no estaba de vacaciones, sino inmersa constantemente
en un caso de los de Shinichi, ya que no paraban de
ocurrirle cosas.
Empezó a nadar crol, y ambas chicas siguieron
a lo suyo durante casi media hora, hasta que al final
pararon y se quedaron a la punta opuesta de los trampolines,
para retomar un poco el aliento.
-Caramba, Ran-chan, nadas muy bien dijo Kazuha,
sentándose en la barandilla de la piscina.
-Tú también, Kazuha-chan respondió
Ran, apoyándose a unas barras especiales que
había por encima del nivel del agua, echas
expresamente para que la gente se cogiera allí
y se mantuviera flotando.
-Si te dijera cómo he aprendido
- el
rostro de Kazuha se ensombreció A base
de de tragar agua, así es como aprendí;
y encima con un profesor tan malo
Ran arqueó las cejas - ¿Y quién
era ese profesor?
Kazuha resopló y señaló disimuladamente
hacia el bar. A Ran se le cayó una gotita
Te entiendo; es justo lo que me pasó a mí,
pero con el patinaje
Shinichi siempre se iba
riendo de mí cuando me caía al hielo
-Hombres
dónde tendrán el tacto
murmuraron ambas chicas al unísono,
hecho que hizo que empezaran a reír.
-¿Y tú cómo estás, Ran-chan?
preguntó Kazuha, sin saber muy bien
cómo empezar. Ran le lanzó una mirada
interrogativa y ella prosiguió Por lo
de ese tal Cheroki
y lo del ataque del otro
día
Y esos hombres que aparecen y desaparecen
sin más
No sé, quizás hubiera
sido mejor que no hubiéramos venido
Si
te pasara algo por mi culpa, Ran-chan
Ran se entristeció e intentó animarla
No es culpa tuya
¡Es culpa de esos
salidos! No tienen preferencias y atacan a la primera
que se les pasa por delante
Además, si
ni Shinichi ni yo hubiéramos venido, ¿quién
te estaría protegiendo ahora de un posible
ataque, si Hattori-kun estuviese al bar o indispuesto?
¡Aquí está la karateka Ran para
defenderte! ¡Y si yo no puedo, tu les tumbarás,
Kazuha la judoka!
-¡Jajajaja! Ran, eres muy amable dijo
ella y sin previo aviso se lanzó sobre la chica
y la sumergió. Ambas jóvenes empezaron
una mini-guerrilla de a ver quién sumerge
a quién, entre risas y risas (y tragadas
de agua, todo sea dicho).
Unos metros más allá, oyeron dos chapuzones
más; pesados. Seguramente serían dos
hombres; tal vez Shinichi y Heiji. El caso es que
no le dieron importancia, y siguieron jugueteando.
Entonces, Ran notó como las manos de la chica,
con una fuerza bastante más notable que antes,
la empujaban hacia abajo. Ella, sonriendo dentro del
agua, esperó a que se cansara y que cediera
de hacer fuerza
pero eso no ocurrió.
Ran empezó a hacer fuerza para subir a la superficie,
pero no lo conseguía. Notaba que el aire empezaba
a faltarle y su cabeza empezaba a nublarse. Abrió
los ojos dentro del agua rápidamente, y cuál
fue su sorpresa al percatarse de que ese no era el
cuerpo de Kazuha, sino el de un hombre vestido con
un traje de bucear negro.
Por su lado, Kazuha tampoco se encontraba en mejor
situación: sin previo aviso, los dos hombres
que se habían sumergido la habían dirigido
hacia una de las cuatro paredes de la piscina, mientras
el segundo hombre se largaba y se ocupaba de su amiga
Ran, que no se había dado cuenta de nada. Kazuha,
con horror, intentó gritar, pero el hombre,
vestido con traje de bucear azul marino y con la cara
cubierta por una especie de pasamontañas, le
dio un buen bofetón que hizo que su cara rebotara
con la pared, y acto seguido le puso una mano bien
apretada en los labios y otra en la nariz, mientras
la iba sumergiendo.
Mientras, Ran intentaba separarse del agarre que
le impedía subir la cabeza; intentó
pellizcarle el brazo, darle patadas, pero con el agua
en medio sus golpes no tenían ningún
efecto. Poco a poco, dejó de hacer resistencia.
Entonces, para sorpresa, el hombre le cogió
su mano y empezó a estirarle su
¿¿anillo??
¿El anillo que Shinichi le había regalado?
Es decir, que también eran unos ladrones
Pero por nada del mundo iba a permitir que se llevaran
SU anillo. Ofreció resistencia, la que pudo,
cerrando la mano con fuerza; el hombre, nervioso de
que alguien viniera, empezó a darse prisa:
le cogió su muñeca con fuerza; Ran cerró
los ojos del dolor, pero seguía con la mano
cerrada, a pesar de estar a punto de ahogarse. El
hombre ya se impacientó y su paciencia llegó
al límite, así que con toda su fuerza
bruta, tomó la muñeca de Ran y hizo
un gran <crack>. Ahora sí, Ran chilló
de dolor y abrió la mano, mientras el hombretón
sonreía y cogía el anillo. Ran, incluso
estando dentro del agua, empezó a llorar; por
el dolor, porque le habían robado su tesoro
y porque
porque todo terminaba
¿Así
?
No podía soltarse, y ya llevaba más
de cuarenta segundos dentro
Tal vez para mucha
gente eso fuera poco, pero para ella, que no tenía
ninguna capacidad especial para aguantar mucho tiempo
sin respirar, bastó y sobró para que
cerrara sus ojos lentamente y dejara el cuerpo muerto,
haciendo que flotara. Medio inconsciente, medio consciente,
notó como el hombre le ponía una especie
de pulsera que pesaba mucho
Seguramente estaría
atada con algún tipo de objeto pesante que
la arrastraría al fondo de la piscina
Lo último que vio fue, sin comprender, la imagen
de Shinichi en el Hotel Kyoto, diciéndole que
tenía algo importante que decirle
Pero
no podría oírlo jamás. Finalmente,
inclinó la cabeza hacia abajo y perdió
todo contacto con el mundo.
La chica de kansai tampoco corría mejor suerte;
al igual que su amiga, ya no podía aguantar
más
También había intentado
soltarse del agarre de esos fuertes y musculosos brazos,
pero era imposible para ella, teniendo en cuenta que
ya casi no tenía fuerza
¿Por qué?
¿Por qué las atacaban? ¿Acaso
ellos eran esos temibles asesinos en serie? No tenía
ni idea, y ciertamente no creía que jamás
lo supiera
Entonces, el hombre del traje azul,
al igual que el hombre del traje negro había
hecho con su amiga, le puso una especie de manilla
bien sujeta, con un peso similar al que suelen llevar
los fantasmas, y poco a poco notó como iba
bajando y bajando
-¡Eh, vosotros
! ¡¿Qué
demonios
?! un hombre de seguridad del
hotel, atraído por el traje antirreglamentario
de los dos atacantes, se dirigió a la piscina,
y cuál fue su asombro al comprobar lo que allí
sucedía - ¡¡¡Q
QUE ALGUIEN
ME AYUDE!!! ¡¡¡AQUÍ SAKURADA,
QUE ALGUIEN VENGA A LA PISCINA GRANDE
!!! ¡¡¡RÁPIDO!!!
La gente, atraída por el ruido, empezó
a dirigirse hacia allí. La mujer que más
se acercó y vio el panorama, lanzó un
tremendo grito, creyendo que eso era un escenario
de un asesinato. Dicho grito aún hizo que viniera
más gente, y eso aún propagó
más gritos, que llegaron a los oídos
de la gente de todo el hotel
Shinichi y Heiji también lo oyeron, algo lejano.
Miraron a través del cristal, y al fondo vieron
un montón de gente dirigiéndose y apartándose
de la piscina, donde supuestamente estaban Ran y Kazuha.
Un miedo mortífero los invadió y sin
decirse nada, se alzaron y empezaron a correr hacia
allá.
-¡¡EH, APÁRTENSE!! gritaba
Shinichi, pegando empujones grotescos aquí
y allá. La gente a regañadientes iba
apartándose, y poco a poco consiguieron llegar
al lugar de los hechos. Y allí, el corazón
de ambos jóvenes se paró. Sus fuerzas
menguaron al ver las imágenes de las dos chicas,
pálidas, tumbadas al suelo y con algunas toallas
que la gente había cedido amablemente para
hacerlas entrar en calor.
Los dos socorristas acababan de llegar y empezaban
a hacerles los primeros auxilios, pero ninguna de
las dos parecía dispuesta a abrir sus ojos.
-¡¡Ran!! ¡¡Eh, Ran, levanta!!
gritó Shinichi, que se había
arrodillado al lado de la joven, sacudiéndola
con fuerza. Al ver que no había resultados,
ni con sus gritos ni con los primeros auxilios del
socorrista, se giró rápidamente hacia
el guardia de seguridad - ¡¡¡RÁPIDO,
TRAIGAN UNA AMBULANCIA!!! ¡¿A QUÉ
ESPERAN, MALDITA SEA?!
El hombre, pálido, se puso en contacto con
la línea de las ambulancias en seguida. Llegarían
en cinco minutos
¿pero llegarían
a tiempo? Es lo que todo el mundo, todo curioso, se
estaba preguntando. Heiji, que estaba dando golpecitos
a la cara de Kazuha para intentar reanimarla, se giró
hacia el guarda de seguridad con la mirada helada
- ¡¿Qué ha pasado?!
-Yo
Yo
-¡¡Maldición, CONTESTE!!
exclamó Shinichi, girándose él
también - ¡¿QUÉ HA PASADO?!
El hombre señaló la piscina
Dos
dos hombres
Iban vestidos con trajes
de
de buzo
Y-Yo me acerqué para
decirles que
que estaba prohibido y
y
- señaló a dos objetos que había
al lado de las dos chicas, atados a las muñecas
de ellas, con una enorme bola de cimiento al final
Vi a estas dos muchachas que estaban atadas
con
esto
y-y entonces las sacamos de allí
- dijo, señalando a otros tres hombres que
había detrás de él, empapados.
-¡¿Y ESOS DOS BUZOS?! exclamó
Heiji al instante - ¡¿Dónde están?!
El hombre bajó la mirada Se-se dieron
a la fuga
a-ahora mismo hay orden de búsqueda
Hemos informado a la comisaría de Tottori,
y están todos alerta
Shinichi miró con frustración y rabia
al suelo Mierda
Los hemos perdido antes
de encontrarlos
- acto seguido volvió
a lo que realmente era importante; esos dos hombres
ya se las pagarían más tarde: lo que
ahora importaba, por encima de todo, era Ran. Ahora
que la veía bien, parecía blanca como
la nieve; tenía el rostro sereno, con las cejas
un poco fruncidas. Un terrible sentimiento de culpa
le invadió: si las hubieran acompañado,
o si al menos
¡¡si al menos hubieran
hecho algo!!... tal vez ahora no estarían en
esta situación. Pero no, tenían que
dejarlas solas, tenía que dejarla sola, sabiendo
que unos asesinos andan sueltos cerca esperando la
mínima ocasión para acabar con ellas,
sin motivo aparente, y habían encontrado una
BUENA ocasión. Maldita sea, juro que me las
pagaréis
lo juro
y más os
vale que se despierte inmediatamente
Heiji miró con frustración el uno-dos-uno-dos-RESPIRA
que le hacía ese hombre a Kazuha. No le importaba
que le estuviera haciendo el boca-a-boca. No importaba.
Sólo quería que se levantara, y así
él podría pegarle un buen golpe a ese
socorrista que se creía digno de hacer lo que
estaba haciendo. Pero no, no iba a hacer nada hasta
que Kazuha no abriera sus ojos verdes - ¡¡EH!!
¡¿Y LA AMBULANCIA, QUÉ?! ¡¿SE
LA HA TRAGADO LA TIERRA?!
-¡¡COUGH, COUGH
Ahgg
aaaagh
.cough-cough
!!
Heiji se giró rápidamente. Eso era
un milagro
- ¡¿KA-KAZUHA?!
La chica había expulsado todo el agua que
había tragado allí dentro, y empezaba
a mover los ojos, mientras que seguía tosiendo
ferozmente. El chico de kansai se colocó junto
a su lado, empujando al socorrista hacia un lado ¡Qué
te has creído! ¡Sólo yo tengo
derecho a estar aquí, idiota! y dándole
suaves golpes en las mejillas. Poco a poco notó
que el color rojizo iba volviendo en su cara, y sus
ojos empezaron a abrirse poco a poco; Heiji le puso
su mano en ellos para que el sol no la iluminara
Kazuha
ya est
La chica parecía algo confundida y aturdida,
demasiado débil para hablar. Giró un
poco la cabeza para mirar a Heiji, y sonrió
Ho
la
-Hola. ¿Qué tal estás
?
dijo él Vamos, te ayudaré
a levantarte
-Creí que
no volvería a
- los ojos de la chica empezaron a humedecerse. Heiji
no dijo nada y la ayudó a sentarse y, para
su sorpresa, la cogió en brazos. Pero ella
no dijo nada, simplemente dejó que él
hiciera, y con cansancio y alegría secreto
apoyó su cabeza en el hombro de él -
¿Y
Ran-chan
? La
También
la han
Heiji se giró hacia atrás y frunció
el ceño con preocupación. Pero lo último
que Kazuha necesitaba en ese momento eran malas noticias
Tranquila, ya se está recobrando
- y sin contestar a ninguna pregunta más, la
llevó rápidamente a enfermería.
El pánico empezaba a dominarle; Kazuha acababa
de despertarse, y realmente se sentía muy aliviado
por su amiga. Pero
pero ELLA no despertaba.
Ella seguía durmiendo, porque se negaba a aceptar
otra cosa. Ella seguía durmiendo y no hacía
señales de que fuese a despertarse. Según
había oído, la ambulancia acababa de
llegar y estaba delante del hotel.
-¡Ran, Ran! ¡Despierta!
-El
anillo
¡¡COUGH, COUGH!!
El joven detective notó un vuelco en su corazón.
¿Había hablado? ¿Ran estaba consciente?
El socorrista que la atendía hizo ademán
de volver a hacerle otra pequeña ayuda,
pero el detective le paró con un brazo con
autoridad, clavándole una mirada fulminante
que infundía respeto. Shinichi se volvió
hacia Ran de nuevo, la cual empezaba a recuperarse.
-Me lo han
-¡Shh! No hables dijo él, sonriendo
Tranquila, ya ha pasado todo
Estás
a salvo
Ran frunció el ceño y empezó
a llorar, apretando su mano al dedo de la otra
El
el ani
Shinichi frunció el ceño - ¿El
ani
? ¿El anillo? el joven no sabía
de qué estaba hablando. En su mano no tenía
puesto ningún anillo. Pero justo cuando iba
a responder, la chica dejó caer su cabeza y
cerró los ojos, inconsciente.
Acababa de llegar una camilla, pero los socorristas
dijeron que ya no hacía falta, que ahora sólo
hacía falta mucho reposo, y que lo podría
hacer igualmente al hotel, ya que no necesitaba de
curas especiales. Así pues, Shinichi la cogió
con cuidado y la llevó hasta su habitación,
donde la tumbó en su cama y la tapó.
Llegó Heiji a preguntar qué tal se encontraba
Ran, ya que Kazuha no paraba de preguntar lo mismo.
La gente del hotel les trajo comida gratis, en pequeña
compensación por lo sucedido. Al parecer, no
habían logrado atrapar los dos atacantes. Encontraron
sus dos trajes de bucear tirados a un contenedor próximo,
pero en ellos no pudieron encontrar ningún
rastro o pista. Pero eso, de momento, no le importaba
a Shinichi. Había restado todo el día
sentado, al lado de la cama donde dormía Ran,
aguardando a que despertara. Por qué
¿por qué siempre a Ran? Y esta vez también
Kazuha
¿Qué tenían ellas
de especial? ¿Sólo su físico,
que coincidía con el de las demás víctimas?
No
Demasiadas experiencias había vivido
sobre asesinos que intentaban camuflar sus blancos
con falsas pistas
No podía ser sólo
una opción de físico. Debía haber
algo más, pero
¿qué?
-Mmmm
ah
¿Shin
ichi
?
¿Estás aquí
?
El joven salió de sus pensamientos para encontrarse
con la cara soñolienta y cansada de Ran, la
cual acababa de entreabrir los ojos, buscándole
con la mirada.
-Sí, sí, estoy aquí. ¿Qué
tal te encuentras? ¿Quieres algo? dijo
él, poniéndose de pies.
-U-Un poco de agua
-¿Aún más? exclamó
el chico, intentando hacer una broma. La joven sonrió
con sarcasmo - Toma. ¿Ya estás mejor,
Ran? preguntó el chico, sentándose
en la cama y dándole el vaso de agua a Ran.
Ella se enderezó un poco y puso la almohada
un poco más alta, para hacerle soporte con
la espalda.
Ran asintió débilmente y bebió.
Continuó agarrando el vaso con fuerza, haciéndolo
girar; parecía visiblemente preocupada y a
punto de ponerse a llorar. Eso alarmó al joven
detective.
-Ran, ¿qué pasa? ¿Te han hecho
algo esos cabrones? Porque si te han hecho algo, sólo
hace falta que me lo digas y yo iré y
Ran sacudió la cabeza lentamente E-El
anillo
Me lo robaron
- la chica empezó
a respirar con dificultad mientras sus ojos se humedecían
- ¡Me robaron el
el anillo que me regalaste
!
Y-Yo intenté evitarlo, pero en-entonces me
cogió la muñeca y
l-lo siento,
tenía mucha fuerza, y yo casi no podía
mantenerme consciente, y
y
¡l-lo
siento
! ¡Sé lo mucho que te costó
y yo
! Ran se escondió el rostro
entre ambas manos, empezando a llorar desconsoladamente.
Shinichi se quedó estupefacto.
-Ba-baka, eso no tiene ninguna importancia
Lo importante es que estés bien y
eh,
eh, rebobina. ¿Qué es eso de que te
cogió de la muñeca y
Shinichi le tomó la muñeca, mientras
ella hacía un pequeño gemido; para su
sorpresa, estaba muy inflamada y roja - ¿Qué
demonios
? ¡Pero si te la han tor-torcido!
exclamó él preocupado - ¿Por
qué no has dicho nada?
Ella no contestó y continuó con la
vista baja. Shinichi frunció el ceño
con ira No me digas que lo ha hecho porque
ofreciste resistencia porque no querías que
te quitaran el anillo
- al ver que Ran no hacía
signos de negación, Shinichi la cogió
por el mentón con fuerza - ¡¡Mírame!!
¡No me gusta que escondas la mirada! Y ahora
di, ¡¿por qué hiciste esa estupidez?!
¡¡Podría haberte costado mucho
más caro!!
-¡¿Qué querías que hiciera
sino?! respondió ella, llorando con
fuerza - ¡¡Quería quitarme el anillo!!
-¡¿Y QUÉ MÁS DA UN ESTÚPIDO
ANILLO?! ¡¡TU SEGURIDAD ES MUCHO MÁS
IMPORTANTE!!
-¡¡SERÁ UN ESTÚPIDO ANILLO
PARA TI, PERO PARA MI ES COMO EL OMAMORI DE KAZUHA!!
¡¡ES MI AMULETO Y LO QUIERO MÁS
QUE A MI VIDA, ASÍ QUE NO VUELVAS A INSULTARLO,
¿ME OYES?!! sin querer, Ran apoyó
su mano en la cama con la riña, causándole
un alarido de dolor. Shinichi frunció el ceño
y cogió unas vendas, y empezó a vendárselo
con fuerza pero con cuidado.
-Ran, me alegro que
es decir Shinichi
no sabía muy bien cómo empezar la conversación.
La miró y sonrió, para intentar que
Ran parara de llorar; con sus dedos le secó
las lágrimas No quería decir
eso. Me alegra que te gustara tanto, pero compréndelo,
tu vida es mucho más importante que un anillo
Además, ese anillo no significaba mucho
Si quieres, te compraré otro que tenga algún
significado, ¿eh? dijo él suavemente,
sonriendo. Ran parpadeó incrédulamente,
entendiendo un posible doble significado en aquella
frase. Sin decir nada, asintió levemente y
volvió a llorar, esta vez en silencio.
-¿Y ahora qué pasa? Para de llorar
de una vez, Ran
ya sabes que no me gusta verte
llo
-E-Es que
he pasado tanto miedo
creía
que no volvería a ver ni a papá, ni
a mamá, ni a Kazuha, ni a Hattori, ni
ni a ti
- ahora la chica empezó a llorar
con ímpetu - ¡¡He pasado m-mucho
miedo
!! ¡C-Creía que no
que
no te volvería a ver
y la promesa de
esperarte
!
El joven detective quedó impactado. No había
tenido miedo de morir, que sería lo más
lógico en una situación así;
tenía miedo de no volver a verle a él
Él, que había causado tanto sufrimiento;
él, que había roto tantas promesas;
él, que la había hecho llorar tantas
veces
Sin siquiera pensárselo, su cuerpo se movió
solo y la abrazó con dulzor. Ran se sintió
embriagada por el abrazo y cerró los ojos,
apoyándose en él. Si el tiempo se parara
en aquel momento, nunca se cansaría de estar
así
Protegida y feliz, abrazada a Shinichi
para siempre, parecía que no hubiera nada mejor
ni más tentador en el mundo
Sólo
él la hacía sentir así, y viceversa.
Fin del cap.6
CONTINUAR
::Notas de la Autora::
Konbanwa! (es que ahora es ya la tarde) ¿Qué
tal estáis? ¡¡Espero que bien!!
Este capítulo ha tardado un poquito, lo siento
no paso por buenos momentos de inspiración,
y no sabía cómo narrar los hechos sin
que quedaran cursis (>o<), pero bueno, estoy
contenta con el resultado (de no ser así no
lo habría puesto ). ¡Espero que os haya
gustado! Y sí, ya sé, ya sé
mucha damisela en apuros
¡Pero tranquilos!
Las cosas cambiarán . (o no
UUU).
Algunas cuestiones: el omamori al que
Ran se refiere es el amuleto, pero me
ha dado por ponerlo en japonés, mira tú
por dónde. También se hace referencia
a eso de que Shinichi enseñó a patinar
a Ran sobre hielo, esto lo descubrimos en el tomo
23 serie 2 (edición española) y el tomo
original japonés 25, creo
En el caso
de Otro asesinato en Tropical Land .
No sé si habréis notado que ni en el
capítulo 5 ni en este he puesto Reportaje.
Bueno, lo cierto es que no había nada importante
que comentar. Pero en los próximos capítulos
me veré obligada a introduciros en El
fantástico y difícil mundo de los kanjis
(noooo
TTTT), porque sino no comprenderéis
NADA (dudo incluso a que lo entienda yo misma UUU).
Espero que os haya gustado. Siento no haber puesto
mucha información referente al caso en este
capítulo, pero en los próximos capítulos
habrá más pistas y más hechos
emocionantes. Si tenéis alguna duda, ya conocéis
mi correo: cinturo3xl.net o cinturohotmail.com Mil
gracias a toda la gente que me apoya; y especiales
saludos y agradecimientos a Lex, Haku, Azalea, Sachiko,
Ran-chan, Ai, Ran Kudo, Jess, Arzainer, Azalea, Kazuha,
Ran Mouri 1987, Kmiloncia, JkRanIV, Pussy0017, kevvy-kev,
Silver Lady, An-neechan, Ralfa, Shiku, Det.Hitomi,
Mirta 22, Belly-chan, Ran Aoko, Aryma, Kari Ishikawa,
Miruru, Sango-chan, ONPU, Natàlia Hattori,
a todos los participantes del foro de Shinichis
Memories, a los participantes de la comunidad de Kazuha
Hattori y a la gente de Tantei Holmes Sensei.
Salu2 y hasta el próximo capítulo
CiNtUrO-cHaN
22 de Febrero del 04
(ayer fue Carnaval!)
|