| "Un fanfic original
de Fantastic-man".
Advertencia preliminar: Neon Génesis Evangelion,
así como todos sus personajes y caracteres
NO me pertenecen, todos ellos son propiedad de Gainax.
La publicación del presente fanfic no representa
ninguna clase de reclamo de propiedad o de cualquier
otro derecho total o parcial sobre dicha serie. Asimismo,
la escritura y publicación de este fanfic no
persigue ánimo de lucro alguno. Tan solo pretendo
contar una historia que espero que les guste.
La tranquilidad y la serenidad que habitualmente
solía caracterizar su forma de ser no reaparecería
sino hasta el momento en que pudo sentir como, de
la misma forma intempestiva en que habían aparecido,
todos los padecimientos que habían estado flagelando
su carne y su mente habían, por fin, desaparecido.
No sería sino hasta después de aquel
entonces cuando Rei Ayanami pudo por fin abrir sus
ojos para observar el, ahora, novedoso e insólito
lugar donde ella se encontraba. No tenía idea
de como había llegado hasta aquel lugar, solo
sabía que hacía tan solo unos cuantos
segundos atrás ella se encontraba sentada en
el interior del "Entry Plug" de su unidad
doble cero mientras esta luchaba desesperadamente
en pos de evitar ser atacada por el enemigo, y ahora
parecía encontrarse situada en medio de un
lugar completamente diferente, flotando en el medio
de un gigantesco lago de LCL, a tan solo unos centímetros
de la superficie del anaranjado liquido conector.
A pesar de la sorpresa de hallarse repentinamente
en este insólito escenario, prontamente cayo
en cuenta que de seguro debía estar aun en
el interior de su unidad. Eso, quizás, explicaría
la pregunta que se hizo tímidamente para si
al vislumbrarse en tan extraña situación.
-¿Yo, en el Eva?
Volvió a observar con detención y un
leve expresión de sorpresa apareció
en su rostro cuando reparo en el repentino panorama
que se desplegaba a su alrededor, fuera del lago de
LCL observó que las lejanas orillas de este
eran agrestes y escarpadas, rodeadas de vastas dunas
de candida y fina arena; como si dicha fuente estuviera
en una cuenca rocosa enclavada en el medio de un inmaculado
desierto arenoso. Y el cielo estaba teñido
de color anaranjado con trazas de rojo furioso, como
si un vivo e infinito fulgor se hubiera extendido
por todo el cielo, incinerándolo con su vivido
resplandor, de igual forma que si el todo el cielo
estuviera encendido en un permanente ocaso. Si Rei
hubiera tenido alguna noción sobre ciencia
ficción probablemente lo primero que hubiera
pensado de inmediato era que se había transportado
a algún recóndito lugar de Marte o quizás
de algún otro planeta muy lejano. Pero al desconocer
ella esas nociones no logro incurrir en dichas cavilaciones.
En su lugar presto atención a una extraña
sensación que tenia dentro de su ser, la sensación
de que muy cerca de ella había otra presencia.
Después de algunos segundos la impresión
paso a convertirse en certeza al sentir junto a si
otra presencia, muy cerca suyo. Y fue a esa presencia
quien ella le pregunto.
-¿Quién eres tu?.
Frente a Rei y no muy lejos de donde ella se encontraba,
emergió desde la fuente una forma idéntica
a ella y vestida con el mismo plug suit. Al no obtener
ninguna respuesta ella volvió a preguntarle:
-¿Quién eres tu?... ¿Eres un
ángel?. ¿Acaso eres la presencia que
los humanos llamamos ángel?
-Soy la presencia que los humanos denominan como "ángel"-.
Respondió la presencia utilizando para ello
una voz y un tono idénticos a los de la piloto.
E inmediatamente a continuación le hizo una
pregunta a Rei.
-¿Quieres ser una conmigo?
-No. Yo soy yo, no soy tú-. Le respondió
la chica peliazul a esta invitación.
-Bien
pero eso no importa. Ya es muy tarde.
Compartiré mi mente contigo-. Sentencio el
enviado mientras nuevamente afloraban en el cuerpo
de Rei aquellas ramificaciones que antes habían
atormentado a la joven elegida, asemejando estas ramificaciones
a largas venas hinchadas que partían desde
su vientre y recorrían todo su cuerpo sobresaliendo
en su plug suit. Ello mientras el rostro de Rei se
contraía producto de las mortificaciones a
que su ser era sometido nuevamente. Aun así,
Ayanami nunca hizo mas demostraciones de sufrimiento
que estos reprimidos movimientos faciales.
-Comparte estas emociones conmigo-. Volvió
a hablar el ángel ante el férreo mutismo
de la primera elegida mientras veía como estas
ramificaciones se estaban extendiendo, ahora por sobre
su cuello llegando hasta acariciar aquel pálido
rostro.
-El dolor
¿Lo puedes ver? Tu tienes dolor
¿Puedes sentir el dolor en tu corazón?-.
Le pregunto el ángel.
-¿Dolor?... No. Esto no es el dolor. Es la
soledad
si, esta es la soledad-. Asevero Rei.
-¿La soledad?. ¿No te comprendo?-. Le
inquirió sorprendido el ángel.
-No te gusta estar sola. Nosotros podemos ser muchos,
pero tu odias estar sola. Eso es lo que nosotros conocemos
como soledad.
-¿Así que eso es la soledad?... Es un
interesante concepto
pero no estas definiendo
una idea. Solo pretendes engañarme. Porque
en realidad no estas hablándome de la soledad
estas hablando de ti misma, pequeña.
Ayanami miro de forma sorprendida al ángel
al no entender a que se refiriendo con ello. Y al
percibir la confusión en el ser de la piloto,
el ángel decidió romper el silencio,
respondiéndole de una buena vez a la pregunta
que tácitamente se había formado dentro
de su ser.
-Estas hablando de tu mente pequeña. Me hablas
de la tristeza que ha llenado todo tu ser. Y que también
ha inundado tu corazón herido.
-¿A que te refieres?-. Pregunto la chica en
el mismo tono sorprendido que evidenciaba su rostro.
-Has estado lacerado una y otra vez tu corazón
al pretender acallarlo cuando lo único que
quería era gritar para ser purgado de su dolor,
el dolor causado por eso que has denominado soledad.
Porque soledad es lo único que has tenido y
es lo único que has conocido. Por eso has aprendido
a aceptar en forma silente toda la soledad que te
depara el mundo que te rodea, porque sientes que no
tienes otra cosa mas que esperar. Pero dentro de tu
ser hay una desesperación por dejar de lado
esa soledad, y has estado dispuesta a todo con tal
de apartar de tu lado ese sentimiento, aunque solo
hayas obtenido a cambio rebozar tu corazón
con más miserias y tristezas de las que ya
tenias. En un intento desesperado por evadir el dolor
has llegado a fingir el no notar tu propia desesperación
y has tratado de hacerte la desentendida, proyectando
hacia los demás una imagen nihilista de ti
misma y del mundo que te rodea. Pero últimamente
te has estado sintiendo cansada de seguir manteniendo
este absurdo sufrimiento. Y todo gracias a él
-¿A él?... No te entiendo.
Se tomo algún tiempo el enviado celestial antes
de responderle con el pronunciamiento de un nombre.
-Shinji.
La repentina sorpresa por el nombramiento de ese muchacho
causo gran asombro en el ahora mas pálido rostro
de esa muchacha. Lo cual hizo que el ángel
sonriera de una forma enigmática mientras proseguía
con su examen.
-Shinji
¿Así es que ese es su
nombre? Puedo sentir tu corazón estremecerse,
latir mas fuerte y mas rápido por el solo hecho
de evocar su nombre. Puedo sentir como tu corazón
deja de automutilarse y encuentra la paz y serenidad
que anhelas cuando pronuncie su nombre. Tu alma entumecida
y áspera se vuelve cálida y suave cuando
sueñas con que él este junto a ti, aliviando
tu miseria, enseñándote a encontrar
la paz y la dicha, mientras aprendes a proporcionarla.
Tu quieres encontrar eso que los hombres llaman la
felicidad.
Tu ansias encontrar eso que los hombres llaman el
amor.
Jamás habías tenido antes felicidad
en tu vida, jamás habías conocido antes
lo que significaba el amor. Como desconocías
esos sentimientos, jamás te habían importado
antes. Pero desde que tuviste la ocasión de
experimentarlos, aunque sea efímeramente, tu
alma ya no pudo seguir conformándose con vivir
perpetuamente en un vació que no has podido
llenar por mas que lo has intentado-.
El espíritu de Rei flaquea y comenzaba a ceder,
ello mientras las ramificaciones recorrían
ya todo su cuerpo y le provocaban dolores que la tentaban
a hacerle gritar, pero aun a pesar de todos estos
tormentos ella se resistía a hacerlo.
-Quizás pienses que soy cruel-. Le dijo el
enviado celestial. -Pero no es así, todos estos
dolores y sufrimientos que estas padeciendo ahora
no son mas que la sumatoria de todos los dolores y
sufrimientos que has estado acumulado por tanto tiempo
y que ya no puedes ni quieres seguir conteniendo.
Este es el dolor de tu alma golpeada por la desdicha,
que sufre porque desconoce lo que es la felicidad,
lacerada por no saber como amar y que esta desesperada
por sentirse amada.
Esta es tu alma Rei. Un alma atormentada en silencio
que solo quiere gritar y llorar-.
Esta sentencia solemne retumbo gravemente por toda
la inmensidad del lugar. Un segundo después
y un desgarrador grito saldría de los estoicos
labios de la piloto mientras cerraba dolorosamente
sus ojos carmesíes. No supo por cuento tiempo
grito, no supo que fue lo que paso; hasta que abrió
nuevamente sus ojos al sentir que algo calido había
acariciado su rostro antes de dejarse caer emitiendo
un suave sonido de algo derramándose.
Nuevamente Rei se encontraba sentada en el interior
de la cabina de su unidad Evangelion, bajando la mirada
hacia sus ahora temblorosas manos que estaban inundadas
de lagrimas, mientras algunas gotas de estas caían
a sus piernas.
-Lagrimas
de mis ojos salen estas lagrimas,
¿Por qué?, ¿Por qué estoy
llorando?-. Se cuestionaba la joven muchacha mientras
ella seguía desahogando sin cesar sus amargas
lagrimas. Entonces, ella repaso las palabras que esa
presencia le dijera. "¿Por qué
le había dicho todas esas cosas?". Pero
quizás, lo mas importante aun. "¿Podía
ser cierto todo lo que él le había dicho?".
No demoraría mucho Rei en encontrar las respuestas
para estas interrogantes.
Cerca de allí, en las proximidades del lugar
de donde encontraba abatida la unidad cero, se podía
observar como una de las calles se abría para
revelar la boca de uno los piques que llevaban directamente
hacia el cuartel central. En el acto y al son de las
alarmas monocordes que sonaban, gruesas y largas formaciones
emergieron desde ese pique, semejando a enormes rieles
de ferrocarriles, permitiendo que solo unos segundos
después emergía velozmente de allí
el Eva unidad uno, desplegando su escudo AT luego
de haber recibido su piloto las instrucciones correspondientes
y de haber tomado el armamento que le enviaron. Al
ver esto, la cola del ángel que ondeaba despreocupadamente
por los aires se puso en estado de alerta, ello mientras
que desde la cabina de su Eva Rei miraba la llegada
de ese otro Evangelion y pronuncio el nombre de su
compañero.
-Shinji.
No bien ella pronuncio este nombre y la cola del ángel
pasó a atacar con una violenta embestida al
Eva 01.
-¡¡No!!-. Grito la joven peliazul.
El Eva 01 trato de darle al ángel con las ráfagas
de su fusil, pero las balas no lograron hacer mella
alguna en su objetivo, cuales fuegos de artificio
las balas brillaban mientras eran atomizadas al impactar
contra el poderoso escudo del enemigo. La loca carrera
que llevaba el ángel obligo a Shinji a hacer
rápidamente su Eva a un lado si no quería
que este le tomara y poseyera de la misma forma que
lo estaba haciendo con su compañera. Pronto
el objetivo dio una vuelta en el aire y volvió
a la carga, trato Shinji de apuntarle nuevamente,
pero esta vez el enemigo fue mucho mas rápido
e impacto directamente contra el gigantesco fusil
de costosa aleación, destruyéndolo en
el acto como si fuera una simple arma de juguete mientras
el objetivo pasaba por sobre la cabeza del Eva, como
si solo estuviera jugando con el.
Sin demora, el Eva 01 saco de una de sus hombreras
un puñal progresivo e intento apuñalar
el objetivo, pero el ángel era escurridizo
y evadía con éxito todas las estocadas
que pretendía asestarle el Evangelion. Ya impacientado
por la esterilidad en que estaban cayendo sus esfuerzos,
el tercer elegido tomo la determinación de
esperar el momento propicio para asir por sorpresa
ese albo látigo en que había devenido
el enemigo. Así fue como la unidad fingió
bajar temporalmente la guardia a la espera de que
su adversario incurriera en un movimiento en falso
y le atacara directamente. Teniendo éxito en
tamaño cometido, ya que el ángel creyendo
que su contrincante estaba cansado se aprestó
a embestirle de forma directa para buscar el núcleo
de dicha monstruosidad, igual como había hecho
anteriormente con la unidad doble cero, pero mientras
intentaba penetrar el escudo AT del Eva 01 Shinji
logro incrementar aun mas su escudo y aprovechándose
del desconcierto del ángel lo agarro con fuerza
y una vez frenada su loca carrera procedió
a apuñalarlo en forma reiterada. Desesperado
al verse lesionado por estas certeras y reiteradas
estocadas, el ángel trataba de sacudirse violentamente
de ese feroz agarre sin éxito. Parecía
entonces que este sería el final de ese enviado.
Pero el destino tenia aguardado para todos una historia
distinta.
Cuando el enviado celestial se dio cuenta de que
todos sus esfuerzos por resistir eran inútiles
y de que seria prontamente derrotado optó por
enfocar su poder en debilitar una parte del escudo
AT del Eva y así poder penetrar a su atacante
por la palma de su mano, logrando así contaminar
al enemigo y, de paso, acceder a lo que realmente
le interesaba a dicho enviado. Así fue como
logró colarse clandestinamente ingresando por
las palmas del Evangelion, ello mientras Shinji comenzaba
a sentir un quemante ardor en una de sus manos, para
luego experimentar una desesperante corrosión
dentro de las palmas de sus manos como si estuvieran
inyectándole dentro de ellas acido. Al observarlas
el se paralizo de miedo al ver su propia mano hincharse
con extrañas y desconocidas ramificaciones
en ellas; esto mientras sentía como algo dentro
de si ascendía por su brazo abriéndose
paso de forma violenta y dolorosa. Esto a la vez que
dentro de su mente comenzaba a resonar de forma reiterada
el eco de millares de suaves risas femeninas sonando
en distintos tiempos pero todas ellas dentro de un
mismo coro dulce y armonioso.
Perplejo por estos sucesos, el chico trato de concentrarse
y siguió apuñalando al enemigo. Pero
sus movimientos se hicieron cada vez mas lentos y
su mente comenzaba a sentirse profundamente agobiada,
como si de una forma inexplicable estuviera cargando
con un peso gigantesco en su mente que cada vez se
hacía mas fuerte. La claridad comenzó
a desaparecer de sus ojos y todo se comenzó
a verse cada vez mas y mas difuso. Y la realidad del
momento fue reemplazada por repentinas y rápidas
visiones y reminiscencias que eran monopolizadas por
una persona.
-Ayanami-. Fue el nombre que musitaba el tercer elegido
mientras sentía flaquear su cuerpo y visualizaba
con mas nitidez todos los recuerdos y experiencias
vividos con esa chica, todos ellos sucediéndose
velozmente todos ellos uno tras otro. Al principio
los rememoraba tal cual como él los había
vivido, pero pronto la perspectiva cambio y comenzó
a experimentar nuevas visiones de viejos sucesos que
le eran familiares porque los había vivido,
esto era como si estuviera reviviendo una a una todas
aquellas experiencias pero vistas ahora desde una
nueva visión, viéndolos y sintiéndolos
tal cual como las había visto y sentido aquella
silente chica. Shinji pudo darse cuenta de ello al
visualizarse a si mismo protagonizando varias de estas
visiones. Pero mas aun, sintió como su corazón
era invadido por repentinas emociones que no le eran
propias, pero que a pesar de todo no le eran ajenas
o indiferentes. Pudo sentir el dolor de la chica el
día en que la conoció; el enojo que
la embargo en la vez aquella en que le abofeteo por
haber manifestado su desconfianza del Comandante;
la resignación al momento de abordar su Evangelion
en la "Operación Yashima", la perplejidad
de saberse aun con vida después de dicha operación
y del remanso que sintió su corazón
al momento de sonreírle, cuando ella accedió
a su petición; remanso que sentía cada
vez que ella podía estar junto a él,
aun si en ese momento estaban junto a otras personas,
o simplemente, estaban solos sin decirse ni hacer
nada mas que compartir esos breves momentos de intima
comunión, momentos escasos, pero que eran capaces
de hacer sentir muy feliz a aquella piloto.
Las visiones se asentaban vertiginosamente con mas
fuerza en su mente obligaron al chico a dejar su tarea
de apuñalar al enemigo y a llevarse sus manos
a su cabeza para sostenerla y paliar así la
sensación de que esta iba a caérsele
de sus hombros, gesto extenuante que fue replicado
por su unidad al dejar su puñal progresivo
mientras este caía de rodillas, abatida por
el sufrimiento de su piloto.
Por su parte, Rei miraba hacia donde estaba la unidad
primera, esto mientras aun seguían asomándose
silenciosas las lagrimas de sus ojos carmesíes.
Calidas lagrimas que ahora no respondían al
dolor, sino que respondían a un nuevo y vago
sentimiento que hasta aquel entonces ella solo había
conocido vagamente y muy a lo lejos; era esta una
extraña, pero calida caricia que recorría
su rostro y que contribuía a exteriorizar aquel
pletórico sentimiento de dicha que ahora se
desarrollaba dentro de su ser y que parecían
ser capaces de desterrar cualquier clase de sufrimiento
o temor, dicha que ella sentía al percibir
como ese muchacho era capaz de aceptar todos los sentimientos
que ella secretamente había atesorado en su
novel corazón. Esto mientras Rei también
observaba las reminiscencias de ese joven mientras
descubría los sentimientos de soledad e inseguridad
que poblaban su ser, sentimientos que nunca parecían
dejarle en paz salvo en las pocas ocasiones donde
él estaba con ella; ocasiones donde él
podía desprenderse de todas las caretas para
poder revelarse tal cual era, mostrándole a
esa joven un corazón lastimado, pero que a
pesar de todo era sincero y profundo en sus emociones,
emociones en donde la figura de esa joven muchacha
tenia reservada un importante lugar en el corazón
de ese chico.
Embargada por la recién descubierta sensación
de felicidad, Ayanami cerro sus ojos y abrió
su corazón permitiendo que Shinji ingresara
dentro de el. Por su parte, el dolor del tercer elegido
prontamente fue reconfortado, transmutándose
en una calida y agradable sensación que bañaba
su corazón ofreciéndole un calido y
acogedor remanso a todos sus dolores y a todas sus
dudas. Dejándose llevar por esta ignara sensación
de felicidad, Shinji Ikari cerró sus ojos y
desterró de su ser toda duda y todo mal para
solo centrar su corazón en aquellos agradables
sentimientos que deseaba seguir recibiendo.
A pesar de haber cerrado sus ojos Shinji no percibió
la oscuridad, todo lo contrario, una cálida
luminosidad rodeo todo su ser para expandirse a su
alrededor y diseminarse hacia el infinito, revelándole
un novedoso escenario donde sorprendentemente no había
nadie mas que dos personas: Él, y ella.
No muy lejos de donde él se encontraba, sus
ojos hallaron a los ojos rojos de aquella otra chica,
la misma que todo el mundo solo se limitaba a reconocer
como la "Primera elegida" o la "Chica
modelo". Pero nadie podía intuir que había
algo mas en esa silente muchacha que aparentemente
solo podía ser capaz de acatar ordenes, algo
que nadie antes había reparado en visualizar,
pero que él había podido percibir y
que con el tiempo había aprendido a descubrir
y a valorar. Ella, que parecía ser tan fría
y distante, estaba ahí frente a él,
con la felicidad plasmada en su usualmente pálido
e inexpresivo rostro, pero que ahora se veía
mas vivo que nunca gracias a esa pequeña sonrisa
que sin embargo podía decirle tantas cosas
a ese muchacho, todas aquellas cosas que ella nunca
antes había sido capaz de decirle porque no
sabía como podía o debía decirlas.
Pero ahora las palabras parecían redundantes,
el solo verla ahí sonriendo feliz era mas que
suficiente para él.
Lentamente el se acerco a ella, al principio el lo
hizo de forma temerosa debido a que los resabios de
las dudas aun no habían abandonado su mente.
Pero todo resabio de duda desapareció de su
ser al ver a Rei acercarse hacia él, imbuida
de un presuroso ánimo de querer estar junto
a él. No pasaría demasiado tiempo antes
de que Shinji lograra sentir el cálido abrazo
de esa chica, quien por primera vez parecía
comportarse como si estuviera rebosante de una vital
e insólita felicidad.
El abrazo conmovió de sobremanera a ese chico,
la felicidad que por tanto tiempo había esquivado
el destino de Shinji por fin la había hallado
entre los brazos de aquella chica. Deseaba el chico
poder cerrar sus ojos y sentir la electrizante sensación
de hacer contacto piel a piel con la persona a quien
mas amaba, sin embargo no lo hizo; si todo esto no
era mas que un sueño, entonces él ya
no deseaba volver a despertar. Quería seguir
sintiendo esta sensación y quedarse en ella
para siempre, aun a riesgo de que esto no fuera real,
sino tan solo una desesperada fantasía de su
desesperado corazón.
Sin embargo, muy prontamente logró darse cuenta
de que lo que estaba viviendo no era el resultado
de un quimérico sueño, todo lo que estaba
sintiendo era real. Quizás en realidad y durante
todo este tiempo Shinji siempre lo había sabido,
pero sus temores y dudas le habían impedido
poder darse cuenta de que por mas infinita que haya
sido la desdicha que rodea tu vida siempre es posible
poder amar. Sin embargo, ahora que la verdad se revelaba
prístina entre los dos, Shinji se decidió
a ya no dudar mas. Su decisión ya había
sido tomada. Sin cerrar sus ojos decidió disfrutar
un poco mas de ese maravilloso momento antes de encarar
a esa chica y revelarle completamente todo su corazón
al calor de un abrazo y sellándolo todo con
un beso interminable.
Pero mientras alguien alcanzaba la dicha, a lo lejos
alguien no podía hacer otra cosa mas que llorar.
Invisible para la pareja allí presente, una
tercera presencia miraba contrariada, con mucha pena
y dolor todos esos sucesos maravillosos desde la lejanía
mientras sus carnes seguían siendo atormentadas
por esas inflamadas laceraciones. Ella miraba contrariada
la escena, porque ella hubiera deseado estar en el
lugar ocupado por esa impostora; con pena, porque
estaba siendo esa impostora y no ella quien estaba
dándole el afecto que ella deseaba brindarle
a ese chico, y recibiendo el cariño que el
quería darle; y con dolor porque por su culpa
Shinji iba a sufrir otra vez. Y la tristeza se hacia
cada vez mas amarga para ella al darse cuenta de que
el ángel cada vez tenía mas razón.
-Este no es el ángel
esta es mi alma,
es mi alma la que desea estar para siempre unida con
Shinji-. Fue la lastimera conclusión a la que
había arribado la joven piloto al ver como
el impostor había adoptado la secreta forma
de su corazón para poder enseñárselo
esperanzadoramente a ese muchacho, y cruelmente a
su dueña, como si le estuviera encarando burlescamente
el hecho de que ese dulce anhelo que ella ahora solo
podría observar como una simple espectadora,
mirar a lo lejos como su secreto anhelo de llegar
a ser uno con ese chico jamás llegaría
a materializarse, mientras él seguía
besando y demostrando su amor en esa imagen irreal
que sin embargo representaba muy bien todo lo que
sentía esa chica.
Mas lagrimas producto del dolor que constreñían
su adolorido corazón cayeron de ese mirar escarlata
mientras ella llevaba sus manos mojadas a su pecho,
intentando de esa forma apaciguar este insufrible
dolor mientras, derrotada, ella bajaba la mirada al
no soportar la escena.
En eso el ángel rompe suavemente el beso para
volver a abrazar a ese chico desesperado por un poco
de felicidad, quien no se resistió a tamaña
muestra de cariño, correspondiéndole
con ese abrazo, mientras esa impostora alzaba su mirada
triunfante con una sonrisa que ya no parecía
ser sincera, una sonrisa que fue capaz de asustar
a Ayanami y de hacerle abrir sus ojos para despertarla
de esa horrible pesadilla, solo para llevarla a otra
peor.
Nuevamente vemos a Rei sentada dentro de su unidad
Evangelion, viendo como la forma del ángel
había mutado. Adoptado ahora la silueta de
la piloto, forma que envolvía en un férreo
abrazo a una postrada unidad 01, mientras las manos
del ángel habían atravesado las armaduras
y las carnes del Evangelion púrpura, infectándolo
virulentamente de la misma forma en que lo había
hecho antes con la unidad de Rei.
Fue entonces cuando Rei comprendió a que se
debía la pérfida sonrisa que había
observado en su impostora. Ella había utilizado
su corazón para acercarse a ella, y al haber
descubierto sus sentimientos hacia la figura del tercer
elegido, los utilizaría para hacer contacto
con ellos y alimentarlos cruelmente antes de proceder
a destruirlos por completo junto con el titular de
estos. El dolor, la ira, la culpa, la impotencia
todas esas sensaciones que antes le eran prácticamente
desconocidas ahora se manifestaban todas de una vez
y con una fuerza arrolladora dentro de su ser que
llegaban a marearla y confundirla por completo. Y
fue producto de toda esta desesperación por
no saber que hacer que impulsaría a Rei Ayanami
a adoptar una drástica decisión mientras
entre dientes enunciaba su firme decisión.
-No escaparas.
Violentamente Rei había invertido el escudo
AT de su Evangelión y vemos como el ángel
abandonaba su disfraz retornando a su verdadera forma
a la par de pasar a invadir el núcleo de la
unidad cero, el cual pasaba a transformarse en una
masa informe y grotesca que avanzaba por su pecho
y que crecía sobre este, cubriéndolo
cual gigantesco tumor. Rei no solo se había
negado a cumplir la orden de abandonar la unidad,
sino que además se levanto y volteo levemente
su figura para abrir una esférica placa que
cubría una palanca que al jalarla provoco un
ruido semejante al endemoniado rugir de un reactor.
Del cuartel general trataron de convencerla hasta
último momento de que acatara la orden de abandono.
Pero todo era inútil, su decisión ya
estaba tomada. No le permitiría al ángel
salirse con la suya.
Rei Ayanami sabia que su hora le había llegado,
sabía que no tendría oportunidad de
sobrevivir a esta feroz batalla. Normalmente para
ella esta consideración no le importaba, nunca
le había importado morir porque nunca le había
importado vivir. Pero esta vez, había a una
razón distinta. Su frío y entumecido
corazón por fin había podido experimentar
la calida sensación de sentirse amado gracias
a él. Y ese mismo amor que le había
enseñado la dicha, ahora amenazaba con torturar
y destruir a la persona que ella mas amaba. Un grito
desesperado de su corazón le había impulsado
a rebelarse contra tan gravoso dictamen de la implacable
fatalidad y ahora que se sabía próxima
a su último instante Rei solo podía
lamentar una sola cosa. No haberse dado cuenta antes
de todos esos sentimientos que había albergado
en su corazón y no haber aprendido oportunamente
a demostrar y a enseñar todos esos sentimientos.
Porque a pesar de haber sido contaminados y traicionados
por ese enviado había aun algo puro en estas
revelaciones. La noción de haber hallado un
sentimiento candido y verdadero en los corazones de
ambos pilotos, sentimiento que era capaz de corresponderse
en ambas almas. Y esa simple y breve noción
fue capaz de purgar por completo todo rastro de amargura
en la vida de la joven piloto.
Y pensando en ese chico fue que manaron las últimas
lágrimas de esos bellos ojos carmesíes
antes de susurrar emocionada y sonriente las que serían
sus últimas palabras.
-Te amo Shinji.
Pero nadie pudo escuchar esas dulces palabras de despedida,
y tampoco había ya tiempo para esperar respuestas.
Ya que luego de dicha declaración sobrevendría
el breve y fulgurante resplandor que precedería
al violento y raudo fuego de la destrucción.
Y, finalmente, todo lo cubriría el áspero
y eterno silencio.
El silencio de un alma que nunca más lloraría.
Fin.
Palabras del Autor:
De un tiempo a esta parte andaba con las ganas de
escribir un one shot basado en la batalla contra Armisael
"El décimo sexto ángel", reinterpretando
los sucesos con el fin de, sin alterar el inicio ni
el final y modificando únicamente la evolución
del tramado intermedio, presentarles un nuevo punto
de vista que altere el enfoque tanto de los acontecimientos
como del desarrollo interno de los personajes, lo
que permita apreciar de una forma novedosa el resultado.
No fue fácil y demore demasiado en dicha empresa;
esto, sumado a los avatares propios de la vida diaria
hicieron que este fic se retardara por meses, llegando
incluso a "Congelar" el desarrollo de los
otros fics que llevo en curso y que espero poder retomar
prontamente.
A pesar de todo, creo haber desarrollado un buen trabajo
que logro satisfacer los propósitos que me
había planteado. Pero si en definitiva logre
o no esos propósitos, dependerá ahora
del juicio de ustedes lectores que juzgaran esta obra
que he querido compartir con ustedes y que espero
que les haya gustado.
Gracias por haber leído este fic.
¡Nos veremos!
|