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Repasemos un poco lo sucedido en el capítulo
anterior:
Kai encontró a su doble, Ian, dentro de un
hangar abandonado, y comenzaron una beybatalla luego
de que Ian confesara que le gustaba Hillary, aunque
sólo la conocía del día anterior.
Hicieron una apuesta a partir de esto, y después
de 3, 2, 1, LET IT RIP! comenzó el juego.
Kai estuvo a punto de perder un par de veces pero
fue su habilidad lo que lo mantuvo adelante y consiguió
ganar, pagando el precio de lastimarse el labio cuando
Dranzer utilizó toda su energía para
el ataque final. Como Ian había resultado herido,
apareció Lee-chang, el doble de Ray.
Las cosas no sucedieron como Ray esperaba, porque
Lee-chang no estaba buscando pelea, y luego de que
le dejaran explicarse le permitieron unirse a ellos,
aunque sólo fuera temporalmente. Emprendieron
el regreso hacia el punto de reunión, y en
el camino encontraron a Tyson, Max y Kenny, que no
podían creer lo que veían cuando descubrieron
a Lee-chang. Luego de una corta explicación
por parte de Naomee, los chicos se encontraron con
que Tyrrell y Mike, los clones de Tyson y Max, los
estaban esperando para presentar batalla ahí
mismo...
Cap. 3
Sin perder tiempo, Tyson encastró a Dragoon
en el lanzador, preparado para beybatallar.
¡Ajá! dijo Tyson, con una
media sonrisa en el rostro ¿Y tú
quién eres, chico listo?
Tyrrell bajó de un salto de la pared de hormigón
donde estaba subido junto con Mike, y se ladeó
la visera de la gorra roja. Miró a Tyson con
dos grandes ojos azules, como los de Max.
Me llamo Tyrrell. respondió.
Y yo soy Mike. dijo el otro. Su pelo
era de un rubio rojizo, y no tenía pecas en
la cara.
¡Vaya! Veo que te hicieron casi tan
guapo como yo. observó Tyson, rascándose
la cabeza en una actitud que trataba de ser graciosa.
No seas ridículo, Tyson... le
dijo Hillary.
¿Qué? ¿Acaso no crees
que sea guapo? le preguntó Tyson, dándose
la vuelta hacia ella.
¡En lo más mínimo! dijo
Hillary.
¡Aaaarrrhhh! ¡Me las vas a pagar,
Hillary! juró Tyson, levantando el puño.
¡Sabes que estaré esperándote!
prometió la chica, acercando su cara
enfadada a centímetros de la de Tyson.
¡Pues me parece muy bien! contestó
Tyson, haciendo lo mismo.
Por unos segundos quedaron mirándose las caras,
rozándose las narices con furia, hasta que
Tyson sonrió y depositó un ligero beso
sobre los labios de Hillary, y echó a reír,
dejándola sorprendida.
Entonces se miraron uno al otro a los ojos durante
eternos segundos, y estaban a punto de besarse de
nuevo cuando alguien se aclaró la garganta
y los sacó de su ensueño.
Oye, Tyson, esto no es un hotel, ¿Recuerdas?
dijo la voz de Kai, que aunque sonaba fría
trataba de ocultar la sorpresa, porque sabía
que tarde o temprano aquello iba a ocurrir; y le recordó
a Tyson lo que les había dicho a Naomee y a
él cuando empezaron a besarse en su casa.
Tyson volvió en sí y vio que Ray le
señalaba con el dedo a los otros dos chicos
que habían venido buscando pelea. Tyson se
acomodó la gorra y apretó los dientes,
contento.
Lo dejaremos para después, ¿Qué
dices, Hillary? dijo Tyson, suavemente.
Hillary estaba shockeada, y solamente susurró:
Seguro... como tú quieras.
¡Bien, es hora de ver por qué
dicen que el original siempre es preferible a la copia!
dijo Tyson, enfrentando a los dos chicos recién
aparecidos.
¿Terminaste con tu discursito cursi?
¡Genial, porque me estaba impacientando! dijo
Tyrrell, con el ceño fruncido ¡Y
además a mí me hicieron más guapo!
¿¡Qué!? exclamó
Tyson, erizado como un puerco espín ¡Eso
ya lo veremos cuando acabe contigo!
¡Adelante! dijo Tyrrell, levantando
el lanzador.
¡Espera! ¿Vamos a competir aquí
en la nieve? lo detuvo Tyson, extrañado.
¡Por supuesto que no! Tengo un plato
de beyblade en el bolsillo, idiota. soltó
Tyrrell, enfadado.
¿Cómo puede caber un plato de
beyblade en tu bolsillo? preguntó Tyson,
confundido.
¿Puede ser posible? ¡Eres un
perfecto idiota y soy igual a ti! bramó
Tyrrell, exasperado ¡Observa y verás
cómo hago magia, niño!
Tyrrell soltó a su Black Dragoon, que empezó
a girar en círculos alrededor de él,
levantando poco a poco una cortina de polvo de nieve,
que se transformó en un pequeño torbellino.
La nieve helada comenzó a subir dentro del
remolino, dispersándose del centro.
Cuando el torbellino se detuvo y la cortina de polvo
se aquietó, Tyson y los demás pudieron
ver a Tyrrell de pie dentro de un lustroso plato de
beyblade hecho de hielo, que seguramente había
estado oculto debajo de la nieve.
Black Dragoon dio unas vueltas y regresó a
las manos de su dueño, mientras Tyrrell echaba
a reír ante la cara de asombro de Tyson.
¡Vamos, empecemos de una maldita vez!
exigió Tyrrell, con el ceño fruncido.
Vaya, tiene un vocabulario increíble...
murmuró Naomee, hablándole a Kai.
Tenemos suerte de que Tyson no sea tan maleducado.
le contestó Kai.
Fue Mike quien les dio la orden de largada, y en
menos de dos segundos los dos blades, uno blanco y
el otro negro, comenzaron a girar en círculos
uno delante del otro, persiguiéndose.
¡Veamos qué puedes ofrecer! dijo
Tyrrell, muy seguro de sus estrategias.
No, veamos que puedes ofrecer tú...
comentó Tyson, mientras se frotaba la
nariz con un gesto chiquilín.
Los dos blades empezaron a girar y en la primera
oportunidad, Black Dragoon atacó a Dragoon
desde un costado, echándosele encima con mucha
fuerza. Dragoon perdió su centro de gravedad
y empezó a girar más despacio, bamboleándose
peligrosamente.
¡No! gritó Tyson, agarrándose
la cabeza.
¡Me temo que sí, Tyson! dijo
Tyrrell, con una gran sonrisa malévola.
Black Dragoon empezó a girar solitario en
el centro del plato, mientras Dragoon se tambaleaba
a su alrededor.
¡Vamos, Dragoon! Confío en ti,
regresa al centro... dijo Tyson, con miedo.
El blade reaccionó al instante, y se adelantó
hasta el frente, cerrándole el paso a su enemigo.
Derrapó sobre el hielo, levantando una estela
de cristal y se lanzó contra Black Dragoon,
que lo esquivó fácilmente dando un salto.
Black Dragoon se arrojó sobre su adversario
en ese preciso momento, cuando logró esquivarlo.
Un pedazo del anillo de ataque de Dragoon voló
por el aire, y se clavó en el hielo del plato.
¿Qué demonios...? dijo
Tyson, con los ojos muy abiertos.
Pero no era el único, porque sus compañeros
también estaban alarmados: el contrincante
había lastimado a Dragoon en su defensa, y
todos contemplaban con los ojos como platos el trozo
de plástico clavado en el hielo.
¡No te lo esperabas, Tyson! ladró
Tyrrell, y sus ojos azules se volvieron más
oscuros.
¡Claro que no me lo esperaba, pero a
que tú no te esperabas esto! amenazó
Tyson, levantando la mano.
Dragoon se lanzó sobre Black Dragoon y le
saltó encima, dándole pequeños
golpes desde el centro, girando sobre él al
mismo tiempo que se desplazaban por el plato.
Tyrrell abrió mucho los ojos y apretó
un puño.
Tienes razón, no lo esperaba... pero
eso puede contrarrestarse fácilmente, mi querido
Tyson... dijo.
Tyson lo miró con una expresión sorprendida,
porque no entendía de qué hablaba, hasta
que lo vio. Black Dragoon se dirigió hacia
el borde del plato y saltó como los patinadores
de skate, elevándose y dando una vuelta de
carnero en el aire, mientras Dragoon caía hacia
el plato.
Luego de una derrapada que dejó un profundo
surco en el hielo, Black Dragoon volvió al
ataque. Se lanzó sobre su adversario una vez
más, golpeándolo lento pero con fuerza,
alejándolo cada vez más del centro.
¡Ese fue un gran movimiento! apreció
Tyson.
Lo aprendí de ti. dijo Tyrrell,
riéndose.
Finalmente, Black Dragoon se alejó de Dragoon
y se mantuvo girando en su sitio, lejos de él.
Era como si esperase un ataque o el momento propicio
de atacarlo. Entonces, cuando Tyson estaba pensando
en atacarlo, Black Dragoon dio un tremendo salto hacia
el frente, dispuesto a terminar con aquella riña.
Dragoon lo esquivó rápidamente, y pareció
estar asegurado hasta que Black Dragoon apareció
detrás de él y lo empujó de nuevo.
¡Ten cuidado, Tyson! dijo Lee-chang,
haciéndose oír entre los miembros de
los Bladebreakers ¡Tyrrell solamente juega
contigo, tienes que poner todo tu empeño y
sacarlo del plato antes de que decida jugar en serio!
Tyrrell oyó la voz de Lee-chang y levantó
la cabeza, desconcentrándose del juego, y buscando
al otro chico. Cuando lo encontró, traspasó
a Lee-chang con la mirada.
¿Qué es lo que haces con ellos,
traidor? gritó Tyrrell, y en ese momento
Tyson aprovechó para atacar, pero al parecer
el otro tenía un ojo puesto en la batalla y
otro en Lee-chang, de manera que el blade esquivó
el ataque de Dragoon.
¡Lo que me da la gana, Tyrrell! ¡Ya
me harté de todos ustedes, y de sus tonterías!
Deberíamos dejarlos en paz, de todos modos
nunca seremos tan buenos beyluchadores como ellos...
contestó Lee-chang.
¿Y por eso te pasate a su bando? preguntó
Tyrrell.
Precisamente por eso... y porque quería
conocer a Ray como un amigo, no como a un enemigo.
dijo Lee-chang, mirando a Ray.
¡Así se habla, compañero!
dijo Ray, dándole una palmada en la espalda.
¡Demonios! ¡Entonces ganaré
este encuentro para demostrarte que sí somos
mejores que ellos! juró Tyrrell, y regresó
al juego, hecho una furia.
¡Concéntrate, Tyrrell! le
gritó Mike, frunciendo el entrecejo.
¡Por supuesto que estoy concentrado!
dijo Tyrrell, y se acomodó la gorra sobre
el cabello, masticando un chicle.
Con una furia nunca antes vista ni experimentada
por el mismo Tyson, Black Dragoon saltó sobre
Dragoon y le arrancó otro diente al anillo
de ataque, que se clavó en alguna caja de madera
delante de los ojos de Kai, casi rozándole
la mejilla.
¡Rayos, por poco y me mata! exclamó
Kai, sacando el pedazo de plástico de la madera.
¡Ya sólo tienes dos dientes,
Tyson! ¿Qué piensas hacer con ellos?
decía Tyrrell, riéndose.
Tyson estaba tenso. Grandes gotas de sudor le corrían
por la frente y las sienes. Empezaba a ponerse nervioso,
y sólo un pensamiento llenaba su cabeza: ¿Cómo
puede hacerle esto? ¡Está matando a Dragoon!
Tyson apretó los dientes y empezó a
ceder, agachándose lentamente. Hillary vio
esa debilidad y se adelantó hacia él,
deteniéndose a pocos pasos.
¡Vamos, Tyson, no te rindas! dijo
Hillary, dándole ánimos ¡Recuerda
que aún con dos dientes, Dragoon tiene más
colmillos!
Eso hizo que Tyson reaccionara. Levantó la
cabeza, y sonrió con maldad.
Eso es muy cierto. Has dejado a Dragoon con
dos dientes, que para mí funcionan mejor que
dos colmillos. ¡No quedará rastro de
tu Black Dragoon cuando acabe con él! juró
Tyson, levantando el puño derecho, dispuesto
a vencer.
Tyrrell lo miró extrañado, y de inmediato
obligó a Black Dragoon a atacar a Dragoon del
mismo modo que antes, para hacerle saltar los últimos
dientes.
Entretanto, Max pensaba, con mucha angustia: ¡Si
no hago algo, Dragoon perderá, y con él
nuestra esperanza de salir de aquí se irá
al caño...! Pero no puedo meterme en un beybatalla...
si por lo menos pudiera obligar a Black Dragoon a
replegarse de algún modo... ¡Eso es!
¡Lo atraparé cuando es más vulnerable!
Y dicho esto, Max preparó a Draciel en el
lanzador, mientras todos los demás miraban
el combate. Cuando Black Dragoon se levantó
del plato, esperando saltar sobre el blade de Tyson,
Max disparó. Draciel interceptó a Black
Dragoon en el aire y lo derribó de vuelta al
plato.
¿Qué crees que estás
haciendo? le gritó Tyrrell, ofendido.
¡Ayudo a mi amigo! respondió
Max, poniéndose al lado de Tyson. Dragoon y
Draciel estaban codo con codo en el plato, uno resguardando
al otro, mientras Black Dragoon daba vueltas en el
centro del beystadio.
¡Pues yo también voy a ayudar
a mi amigo... vamos a igualar las cosas! dijo
Mike, y encastró a su Black Draciel en el lanzador,
entrándolo al juego.
Black Dragoon y Black Draciel esperaron a sus adversarios
del otro lado del plato, atentos a sus movimientos.
¡Hagamos esto un poco más entretenido,
Max! dijo Tyson, guiñándole el
ojo.
Max sabía a qué se refería,
quería decir que era la hora de que Dragoon
les mostrara lo que llevaba dentro.
Dicho eso, Tyson levantó ambos brazos y cerró
fuertemente los ojos, respiró profundo y gritó
con toda su fuerza:
¡Vamos, Dragoon! ¡Sal de tu refugio!
¡Ayúdame a hacerlos papilla a los dos
juntos!
¡Yo te cubriré, Tyson! prometió
Max, poniendo a Draciel delante de Dragoon.
El resplandor celeste que brilló sobre el
centro de Dragoon creció hasta convertirse
en la forma de la bestia bit, que rugió y estiró
los brazos, mirando ceñudamente a sus contrincantes.
¡Ya era hora! dijo Tyrrell, cruzado
de brazos y muy sonriente ¡Enséñales
lo tuyo, Black Dragoon!
Black Dragoon salió del beyblade con un resplandor
rojizo alrededor, y se plató delante de Dragoon,
midiéndolo. Era idéntico a él,
pero de color negro con algunas placas plateadas.
Los dos dragones se miraron, y de inmediato trabaron
las garras en combate.
¡Nunca lograrás igualar a mi
Dragoon! dijo Tyson, con el ceño fruncido.
Viendo que aquello podía degenerar en una
tremenda paliza para Dragoon, Max no perdió
el tiempo e invocó a Draciel, llamando a la
tortuga a combatir al lado de la otra bestia bit.
Draciel cabeceó a Black Dragoon y le dio de
patadas en la cabeza, tratando de quitárselo
de encima a su compañero. Mientras tanto, Mike
preparaba en secreto la aparición de Black
Draciel, su bestia bit.
¡Oye, no te metas en peleas ajenas!
dijo Mike, y liberó a Black Draciel.
La tortuga era de color plata con algunas franjas
negras, como el verdadero Draciel. Lo primero que
hizo fue apartar a su original de la cabeza de Black
Dragoon, y empujarlo contra el suelo.
Cuando Draciel cayó, levantó una tremenda
nube de nieve helada, encegueciéndolos a todos
unos instantes. Cuando la nieve se disipó,
Draciel se levantó y volvió a arremeter
contra Black Dragoon, ayudando a Tyson.
¡A ver si con esto aprendes! dijo
Mike, y entonces Black Draciel le puso una trampa
a Draciel, haciendo que se tropezara con su pata extendida
y cayera el suelo. En el plato, el blade negro golpeó
desde abajo al blade verde, y éste salió
volando fuera del plato.
¡No, Draciel! exclamó Max,
desesperado.
Draciel voló fuera del beystadio y cayó
rodando de lado sobre la arena, hasta que finalmente
se dio vuelta patas arriba y dejó de girar,
con un diente menos en el anillo de ataque...
¿Qué rayos está pasando?
dijo Tyson, perdido.
La batalla era muy dura, y Dragoon apenas si se sostenía
defendiéndose de sus dos adversarios. Ahora
eran dos los que enfrentaba.
Black Dragoon, tomando la iniciativa, empezó
a abofetear la cara de Dragoon, mientras Black Draciel
lo sostenía por detrás.
Si sigue así va a perder muy fácil...
dijo Hillary, consternada.
¡No puedo creerlo! ¡Están
haciendo trabajo de equipo! dijo Ray.
Sí, eso está mal... ¡Mike
ya debería haberse retirado del combate! ¡Este
es un juego sucio! dijo Naomee, levantando la
mano en señal de protesta.
No culpes a Tyrrell ni a Mike por lo que hacen.
Ellos nacieron para jugar sucio. dijo Lee-chang,
en tono sombrío.
¿Y tú no puedes hacer nada para
detener esto? dijo Naomee.
Sólo puedo hacer una única cosa...
que servirá también para demostrarle
a Kai que puede confiar en mí... dijo
Lee-chang, tomando entre sus manos el lanzador con
Black Drigger.
¿Vas a meterte en la pelea? preguntó
Hillary.
¿Qué otra opción tengo
si quiero ayudarlo? decidió Lee-chang.
El clon chino caminó hasta el borde del beystadio,
ante las miradas atentas de todos, y atacó
a los otros con su Black Drigger, castigándolos
sin piedad desde abajo.
Los blades golpearon estrepitosamente, y algunas
partes volaron lejos, hasta que Black Draciel desapareció
del juego, arrojada lejos por la fuerza del nuevo
ataque de Black Drigger.
¿Qué estás haciendo?
le ladró Tyrrell, luego de ver lo sucedido.
¡Estoy ayudando a mis amigos! dijo
Lee-chang, poniendo un puño delante de su cara.
Nosotros somos tus amigos, Lee-chang, no lo
olvides nunca. Ellos sólo te aceptan porque
sienten lástima de ti, como quien ve a un cachorro
abandonado. dijo Tyrrell, mientras Black Dragoon
seguía abofeteando a Dragoon.
¡Eso no es cierto, nosotros podemos
llegar a ser amigos! dijo Lee-chang, casi gritándole.
No, no es cierto. Ustedes son un chico y su
copia, nunca podrán ser amigos. decía
Tyrrell, calando hondo en la mente de Lee-chang.
¡No lo escuches, Lee-chang! dijo
Ray, interrumpiéndolo ¡Yo sé
que podemos ser amigos, pero no nos traiciones! ¡Yo
te considero un miembro del grupo!
Lee-chang liberó a Black Drigger en medio
de una gran confusión. El tigre negro apareció,
rodeado por un aura azulada que le daba más
poder, símbolo de que aquella batalla iba a
ser ganada a toda costa.
Black Drigger saltó sobre la cabeza de Black
Dragoon, colgándose de ella. Esa distracción
hizo que Dragoon pudiera soltarse, pero no por mucho
tiempo, porque Black Dragoon atacó a Black
Drigger, hundiéndole las feroces garras en
el vientre.
El tigre negro aulló con fuerza y empezó
a desvanecerse, puesto que su información estaba
decodificándose tan mal que podría estallar
en cualquier momento.
¡Mira y aprende, Lee-chang! dijo
Tyrrell, eufórico por la pequeña victoria
¡Tú nunca lograrás deshacerte
de Black Dragoon tan fácilmente!
¡Black Drigger! ¡Resiste! pero
ya era imposible. El tigre negro estaba acabado. Su
figura se desvaneció lentamente y acabó
por desaparecer.
El blade negro y plateado saltó fuera del
plato, humeando y partido al medio.
Hiciste lo que pudiste, Black Drigger. Necesitas
ser perfeccionado. le dijo al blade, mientras
lo recogía del suelo.
Ahora el destino de los Bladebreakers estaba en las
manos de Tyson únicamente, y Kai vio con cierta
consternación con qué debilidad su Dragoon
se mantenía alejado de las garras de su contrincante.
Tanto el blade como la bestia bit estaban acabados,
pero como en aquella pelea contra Kane, Kai sabía
que Tyson no iba a perder así como así.
Solamente, por primera vez desde que se unió
al equipo, Kai rezó para que Tyson lograra
ganar.
Los dos blades ya estaban bastante afectados, no
sólo Dragoon. Black Dragoon también
se tambaleaba, pero lo suyo no era tan serio.
¡Ya me harté! ¡Vamos a
acabar con esto de una buena vez! ladró
Tyrrell, furioso por todas las intromisiones.
Levantando el brazo hacia el frente, envió
a su blade a despachar a Dragoon, y de inmediato Black
Dragoon saltó sobre su enemigo, castigándolo
por los lados.
Tyson estaba confundido. No podía ver nada
y le parecía que soñaba. Ya estaba muy
débil y las piernas ya no lo aguantaban. Se
desplomó en el suelo, de rodillas.
Se le llenaron los ojos de lágrimas sin quererlo,
y eso le nubló aún más la vista.
Bajó la cabeza con lentitud, pero sintió
algo dentro del corazón. Un dolor terrible,
pero no físico. Era el sufrimiento de Dragoon,
que le suplicaba que no se rindiera y le ayudara a
ganar. Tyson levantó entonces los ojos y vio
claramente el rostro de la bestia bit, que le imploraba
su ayuda. El muchacho frunció el entrecejo,
y negó con la cabeza.
Lo siento, Dragoon. Ya no puedo hacer nada...
estoy muy cansado. dijo Tyson, limpiándose
las lágrimas de la cara.
¡No, Tyson! dijo la voz de Hillary
a su lado ¡No permitas que te derrote!
Tyson miró a Hillary, que estaba arrodillada
a su lado y le había tomado de la mano. La
chica tenía los ojos colorados, como si estuviera
a punto de llorar, y le habló despacio, tratando
de hacerle entender:
¡Por favor, Tyson! ¡Reacciona!
¡Tú eres el campeón mundial de
beyblade, no te puedes dejar vencer por ti mismo!
ella le puso una mano sobre el hombro, como
reconfortándolo ¡Yo confío
en ti, Tyson, no me defraudes!
¡Pero ya no puedo más! dijo
Tyson, cansado.
¡Sí que puedes! ¡Siempre
lo has logrado, solamente debes confiar en ti! sentenció
Hillary, mirándolo a los ojos con rabia.
No puedo, Hillary... no puedo. dijo Tyson,
en voz baja, y bajó la cabeza.
Entonces Hillary pensó: ¡Qué
demonios...! y simplemente abrazó a Tyson con
fuerza, dándole todo su apoyo. Le levantó
el ánimo en el acto, puesto que Tyson sintió
el calor del cuerpo de Hillary contra el suyo, que
estaba helado de frío.
Hillary... ¿Qué estás
haciendo? le preguntó Tyson, en voz baja.
Trato de que me entiendas, Tyson. No seas tan
terco, tú puedes hacerlo. susurró
ella, en su oído, y acto seguido le dio un
pequeño beso sobre la oreja, dejando a Tyson
sorprendido y a la vez lleno de energías otra
vez.
En ese momento, Tyson se levantó, mientras
abrazaba a Hillary, y un brillo extraño se
vio en sus ojos. Era el brillo de la revancha y la
venganza.
Se soltó de la chica lentamente, y le dio
las gracias con otro beso, lento y contenido, que
dejó a Hillary tan impresionada como la primera
vez.
Ya arreglaremos nuestras diferencias, Hillary...
pero ahora, si me disculpas, tengo que patear el trasero
de un inepto. dijo Tyson, acomodándose
la gorra.
¡No lo pienses tanto, Tyson! dijo
la voz de Tyrrell ¡Dragoon ya está
acabado!
¡Ni siquiera intentes detenerme, Tyrrell,
porque el gran Tyson está de vuelta y esta
vez no voy a tomar prisioneros! dijo Tyson,
con todos los ánimos de nuevo.
Entonces Kenny recordó algo, y abrió
la tapa de la laptop.
Oye, Dizzy, ¿Recuerdas cuando entrenábamos
en la casa de Tyson, que hizo papilla a Max y a Ray
juntos? le preguntó.
Por supuesto, Jefe. Todo está grabado
en mi memoria, como para olvidarlo. ¿Qué
tiene de extraordinario? contestó Dizzy.
En ese entonces Tyson alcanzó un handycap
de juego que realmente nos impresionó, y yo
dije que seguramente Dragoon podría desarrollar
un nuevo ataque... creo que éste es el momento...
dijo Kenny, observando el momento decisivo del
encuentro.
Tyson empezó a rodearse de una extraña
energía, y Tyrrell podía verlo, consciente
de ella. Finalmente, cuando Tyson sintió todo
el poder de Dragoon dentro de sí, dio un fuerte
grito, que expulsó toda esa energía
de su cuerpo y la llevó hacia Dragoon, haciendo
que la bestia bit aumentara dos veces su tamaño
y restañara todas sus heridas en el mismo instante.
Un Dragoon totalmente perfeccionado apareció
delante de los ojos de Tyrrell, y embistió
de lado a Black Dragoon, haciéndolo caer al
suelo.
¡Vamos, Dragoon! gritó
Tyson ¡Ataque zarpazo del diablo!
Kenny abrió mucho los ojos. Ése era
el ataque que había estado esperando, y preparó
a Dizzy para grabarlo todo.
Mientras Black Dragoon estaba en el suelo, Dragoon
se echó sobre él y mostró sus
relucientes garras de acero, y le dio un feroz zarpazo
a Black Dragoon, abriéndole el pecho con el
poder de sus uñas.
¿Qué demonios es eso? preguntó
Tyrrell, aterrorizado.
¡Eso es lo que Dragoon puede hacer!
dijo Tyson, orgulloso.
Black Dragoon empezó a desaparecer, y los
blades golpearon con fuerza uno contra el otro. Black
Dragoon salió disparado del plato y cayó
sobre la nieve, derritiéndola con lo caliente
que estaba.
Dragoon fue el único en quedar sobre el plato,
girando vacíamente.
¡Eso es, Dragoon! ¡Logramos vencerlo!
gritó Tyson, y se dio vuelta para abrazar
a Hillary, contento.
Desesperado y antes de que se les ocurriera atraparlo,
Tyrrell levantó su blade de la nieve y echó
a correr, seguido por Mike. Los dos desaparecieron
en medio de la ventisca, y por el momento parecía
que no volverían a saber de ellos.
Todo el equipo se congregó alrededor de Tyson,
felicitándolo, incluso Kai.
En el centro de mandos, el comandante esperaba con
rabia a que llegara Tyrrell, con lo que quedaba de
Black Dragoon. Cuando el muchacho llegó, lo
primero que hizo fue disculparse.
Lo siento, mi señor. No logré
deshacerme de él.
El comandante lo miró con seriedad.
¿Sabías que Ian fue terriblemente
herido? Casi muere. dijo el comandante.
No lo sabía, señor. dijo
Tyrrell, esperando que no fuera nada grave.
De todos modos esto fue sólo una prueba.
Volveremos a enfrentarlos, cuando estén preparados.
decidió el comandante.
Así será, señor. dijo
Mike, apoyándolo.
Tyson y sus amigos se dirigían caminando hacia
la entrada del establecimiento, buscando un modo de
salir de allí. Tyson caminaba ayudado por Hillary
y Max y Kai iba del brazo con Naomee, porque aún
no podía caminar muy bien. Lee-chang había
decidido quedarse con los chicos, de modo que iba
muy atrás, caminando a la par de Ray.
En cierto momento, Tyson echó a reír.
Bueno, y ahora... ¡Unas merecidas vacaciones!
dijo.
Tienes razón, Tyson, eso es lo que necesitamos.
lo apoyó Max.
Precisamente en eso estaba pensando. Ya que
todo esto fue un engaño, podríamos hablar
con el señor Dickenson para que nos pague algunos
pasajes... ¿No les parece, chicos? dijo
Kenny, alegremente.
¿Sabes, Kenny? Esa es una gran idea.
Pero no sé si la BBA nos va a hacer caso. De
todos modos, ¿A dónde iríamos
de vacaciones? dijo Hillary.
¡Al Caribe! dijo Max.
¡A Egipto! dijo Ray, desde atrás.
¡Mejor a Australia! dijo Kenny.
¡A San Carlos de Bariloche, en Argentina!
dijo Tyson, sonriente.
¿Más nieve? ¿Por qué
mejor no te callas, Tyson? le reprendió
Kai, gruñendo.
¡Sí, Tyson, siempre arruinas
el panorama! dijo Max.
¡Oigan! Sólo fue una sugerencia.
¿Por qué mejor no vamos a las
playas de Yokohama? Nunca las he visitado. dijo
Naomee.
Yo los invitaría a visitar Hokkaido,
tengo algunos parientes allí... dijo
Kenny.
Mejor vamos a Novikovo, es bastante cerca de
nuestro país. dijo Kai.
Todos se volvieron y lo miraron raro.
Oye, Kai, no es buena señal que seas
tan optimista... ¿Estás seguro de que
te sientes bien? dijo Tyson.
Mejor no digas nada, Tyson. le advirtió
Kai.
Luego de discutirlo un rato, todos llegaron a una
gran conclusión:
¡Nos vamos a pasar todo un día
en la playa, cerca de mi casa! dijo Tyson, haciendo
caso a la voz popular. Todos estaban de acuerdo que
lo mejor era dejar de viajar tanto.
Entonces, todo el equipo estuvo de acuerdo y empezaron
a hacer los planes para sus vacaciones, decidiendo
qué cosas llevaría cada quien. Se acordó
un gran picnic en la playa, cerca de la casa de Tyson,
y pasar el resto del día relajándose
en el mar.
Continuará...
Avance del siguiente capítulo: Las accidentadas
vacaciones del equipo en la playa, después
de haber vencido a sus clones en tan duras batallas,
se convierten en el mejor día de sus vidas,
aún con el mal carácter de Kai, las
ocurrencias de Tyson y el comportamiento de Ray y
Lee-chang.
Será el último capítulo de esta
serie, así que espero que lo leas y lo disfrutes.
¡Espero que te haya gustado! Atte. Lady Kagura.
PD: Tanto si te gustó como si no fue así,
me gustaría que me envíes un e-mail
y así lo discutimos o me das más ideas
para seguir escribiendo. Mi msn es melisaramonda22@hotmail.com.
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