| Por: Ishida.
Notas importantes: Para este fanfic cambiare varias
cosas como por ejemplo, los niños nunca fueron
al Digimundo, se conocieron en 1° de preparatoria
(10° grado) y van en el mismo grado y grupo escolar
a pesar de que no todos tienen la misma edad.
Edades.
Matt 17
Sora 16
Mimi 17
Yolei 18
Izzy 17
Tai 17
Joe 18
Jun 17
TK 14
Otros personajes extra.
Misa 16
Eda 17
Yuka 16
Las edades de los personajes fueron cambiadas pues
los adapte según la personalidad de mis amigos,
por ello les puse las edades que teníamos nosotros
en aquel momento.
Kary, Davis y Cody no aparecen.
La razón de tantos ajustes del anime es que
este fanfiction esta basado en una historia verídica,
así que preferí cambiar a Digimon antes
que cambiar la realidad. El fanfic es en especie de
narración personal y es Sora la que lo va narrando.
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* El amigo muere, la amistad no. *
proverbio turco.
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Era martes por la mañana y parecía
que iba a ser un día común, justo como
todos los demás a excepción de que tendríamos
un examen de Álgebra, al menos ya era último
de todos.
-Ahh las 6:30 am, solo 10 min. Más de sueño
por favor.- Dijo Sora tratando de dormir un poco más,
aunque queriendo o no tendría que prepararse
para ir a la escuela.
Me levante como siempre y media hora después
ya estaba lista para irme. Me despedí de mi
madre como todos los días y tomé un
autobús para llegar a la escuela a pesar de
que esta solo estaba a 13 calles de mi casa, siempre
lo hice así, al menos llegaba temprano a clases.
En un minuto ya estaba frente a la preparatoria,
baje del autobús y entré a la institución,
cruce el patio y subí las escaleras para llegar
a mi aula, esa era mi rutina diaria. Después
dejaba mis cosas en mi butaca, volví a bajar
y esperaba a mis amigas en la entrada de la escuela
tal y como lo había hecho desde hace poco más
de dos años.
-Hola Sora.- Me saludó Mimi quien siempre
era la segunda en llegar. Le salude y subimos al salón
de clases para esperar a Yolei, quien por ser la que
más lejos vivía de la escuela era la
última de nosotras en llegar. Y al poco rato
llegó.
- Ahhhh hace frío.- Grito Yolei como siempre
y haciéndonos reír, así eran
todos los días desde hace dos años,
a veces reñíamos pero siempre nos reconciliábamos.
De pronto llegó jun, maldita niña como
la odiábamos todos en especial yo; todo el
salón de clases tenía problemas con
ella desde que llego hace un año, pero nunca
pudimos hacer algo para que por lo menos fuera cambiada
de grupo. Bueno tendremos que soportarla un año
más, solo espero no tener problemas e ir a
la dirección por su culpa como me sucedió
varias veces el año pasado.
Todo esto pasaba por mi mente al ver a la única
persona que en verdad odiaba. Pero tuve que pensar
en otras cosas cuando llego la profesora de álgebra...por
fin tenía que presentar el examen.
-Muy bien vamos a cambiarlos de lugar a todos ...Sora
tu hasta el rincón.- Me dijo la profesora como
siempre, ella sabía que yo le ayudaba a Mimi
y Yolei por eso me alejaba de ellas.
Comencé a contestar el examen, creo que me
faltaron dos preguntas pero no estuvo tan mal. Al
terminar el examen lo entregué y salí,
recuerdo que termine antes que Yolei y Mimi, pero
Matt había terminado antes que yo. El estaba
junto al barandal del segundo piso y me acerque a
el para platicar un rato.
-¿Qué tal te fue en el examen?-. Me
dijo.
-Pues más o menos.
-¿Que respondiste en el ejercicio 9?.
-mmm el resultado que obtuve fue 2x3 y a ti que tal
te fue.
-Creo que bien. Oye y Misa?, no la he visto desde
que terminó su examen.
-Creo que se retiró a su casa a cambiarse
de ropa, no traía el uniforme completo; tuvo
suerte de que le permitieran presentar el examen.
-Si tienes razón, ah te veo luego.
-Muy bien hasta luego.
Matt y yo platicamos muy poco, ya teníamos
dos años de conocernos y hasta hacía
un mes comenzamos a llevarnos bien. Desde décimo
grado teníamos algunas riñas, a veces
me hacia bromas y yo no lo soportaba, pero también
tenía sus buenos momentos, era agradable, que
bueno que ahora éramos amigos. Poco después
de terminar la platica con Matt salió Mimi
y después Yolei, las tres comenzamos a conversar
sobre nuestras cosas y así se fue toda la mañana
hasta que llegó la hora del receso (descanso,
recreo), estábamos frente al salón de
audiovisual cuando mi profesora de orientación
me pidió que buscara a Matt para algo importante,
mis amigas me acompañaron a buscarlo, al parecer
ya otra persona le había dicho que lo solicitaban
pues nos cruzamos en el patio.
-Sora-. Me dijo el como saludo, siempre lo hacía
y con un acento un tanto gracioso, era su forma de
decirme hola otra vez; y esa fue la última
vez que lo vi...
El resto del día de clases fue igual a todos,
aburrido, en algunos momentos libres conversaba con
Mimi y Yolei, siempre con ellas, me llevaba bien con
mis demás compañeros (a excepción
de Jun), pero cada quien ya tenía su circulo
de amigos así que algunas veces me porte indiferente
ante los asuntos de los demás.
Eran las 2:40 pm y las clases por fin habían
terminado, extrañamente estaba lloviendo a
pesar de estar en otoño por lo que no me fui
con Mimi como acostumbraba, tome el autobús
a mi casa y nos despedimos para volver a vernos al
siguiente día.
El miércoles había llegado y como siempre
yo llegue en autobús, pase por el patio de
la escuela, subí las escaleras, volví
a dejar mi mochila en mi butaca y volví a bajar
para esperar a Mimi en la entrada igual que lo hice
el día anterior y todos los días anteriores
a ese desde hacia ya 25 meses.
Este día Mimi se había tardado más
de lo normal, tal vez era por que el día estaba
nublado y se le hizo tarde por esa razón; justo
cuando pensé que no vendría, llegó,
nos saludamos y nos fuimos juntas al aula, no teníamos
tiempo para esperar a Yolei esta vez si era algo tarde
y además iba a haber un evento en el colegio,
un concurso de oratoria, seguramente Izzy ganaría
como todos los años, era bueno para esas cosas,
Joe también quedo como finalista y tenía
posibilidades a pesar de nunca haber participado antes.
¿Pero por que Matt nunca llegaba a las finales?,
los tres años lo intentó pero no lo
lograba, el era bueno pero a veces le faltaba más.
Quizás se debía a que no era muy expresivo,
nunca entendí por que participaba si el no
era así, hasta ese día lo supe.
Ese día sería genial pues las clases
se cancelarían por el evento y Mimi y yo hablábamos
de eso, comenzamos a subir las escaleras y justo a
la mitad nos encontramos con Eda y Misa, apenas nos
saludamos y Yuka se acercó a nosotras cuatro,
me pareció extraño, ella siempre estaba
sola y aunque era una buena chica no hablábamos
mucho.
-Matt falleció-. Nos dijo, esa era una broma
muy pesada pensé yo, pero no tuve oportunidad
de decirle algo ya que una compañera me habló
desde escaleras más arriba; una profesora me
buscaba para decirme algo, así que deje a todas
ahí y me dirigí a mi salón pensando
que la profesora estaría ahí, mientras
subía recuerdo recuerdo bien que escuche a
Eda gritar histérica.
-No, no es cierto, no es cierto nnnooo...
Voltee un momento y vi como sacudía a Yuka
como a un muñeco. Finalmente llegue al segundo
piso y entre a mi salón...algunos de mis compañeros
estaban llorando, en especial las chicas. Esto hizo
que comenzara a asustarme, ¿A caso era verdad?,
no aun no lo aceptaba. Salí de ahí y
desde arriba mire a Mimi con la misma impresión
que yo.
-Mimi-. Le dije, indicándole que por favor
subiera a donde estaba yo.
Ella inmediatamente se reunió con migo y nos
dirigimos al final del barandal donde se encontraban
dos de nuestras compañeras, solas.
-¿Es verdad?-. Les pregunte.
-Si.
Esa respuesta me dejo desecha. Instantes después
comencé a llorar, yo que escasas dos veces
lo había hecho frente a mis compañeros.
Una de mis compañeras me abrazó y me
dijo ya, ya paso, no llores por favor,
como no iba a hacerlo si él, el solo tenía
17 años uno más que yo...mientras Mimi
sujetaba mi mano con las de ella, ella también
estaba llorando, eso si era raro, nunca quiso que
la vieran llorar, ni siquiera yo podía presenciar
esos momentos.
Mimi y yo preferimos retirarnos al aula, minutos
después todos estábamos en el salón,
nuestra orientadora se dispuso a decirnos que fue
lo que paso, o al menos lo que a ella le habían
dicho. Que mientras caminaba se tropezó y por
desgracia se había enterrado una varilla en
la garganta. Terrible...pero aunque por un momento
imagine aquello, después la idea se desecho
de mi mente, no fue eso y lo sabía, era otra
cosa y yo quería saber que era.
Todos estábamos impresionados y deprimidos,
aun así se nos obligo a estar presentes en
el evento de oratoria y a mis compañeros como
Joe e Izzy también se les obligó a participar
y lograron controlarse mientras recitaban, pero solo
fue por un momento.
Y Tai...ese muchacho con tanta energía y que
siempre era mi compañero junto con Yolei y
Mimi en organizar el desorden en el grupo, ese día
simplemente no habló.
El día continuo nublado y el frío se
sentía en nuestros rostros, pero más
frío sentíamos en el alma. Yolei no
llego, no asistió a clases ese día y
me preocupaba, ¿A caso le paso algo también?,
no, no seguramente se le hizo tarde como siempre.
La mañana se fue lentamente y cuando termino
el evento con Joe como ganador por primera vez, nos
reunimos los alumnos del grupo de tercero uno para
ir a la casa de Matt. Seguramente tardamos al rededor
de 10 min. En llegar a pie, no vivía muy lejos
de la escuela. Y ahí estaba yo...por primera
vez en su casa, ¿Y para que?, para ver a sus
familiares destrozados como todos nosotros. Poco después
entramos uno por uno a la habitación donde
estaba su cuerpo...y estando en la entrada logré
escuchar como Jun le pedía perdón por
la infinidad de veces que tuvieron problemas, esa
hipócrita solo hizo que mi odio hacia ella
fuera de por vida, disculparse, por favor si incluso
una vez ridículamente lo amenazo de muerte.
Cinco minutos después entré yo...y
lo vi, ahí dentro de un ataúd blanco,
parecía que dormía pero su pálida
piel me hacia ver que no era así; me extraño
ver unas benditas al rededor de su cuello.
Salí de esa habitación y me senté.
Mimi y yo estábamos juntas pero ninguna dijo
una palabra. Llego el momento en que ya no aguantaba
estar ahí y le pregunte a Mimi si ya se quería
ir, ella me respondió con un simple si, sin
mirarme. Al intentar despedirme de uno de los familiares
de Ishida no me atreví a decir que el. Que
el...y termine rompiendo en llanto.
Mimi y yo salimos de ahí y regresamos a nuestras
casas caminando, como siempre lo hacíamos,
con la diferencia de que ese día ninguna dijo
una sola palabra hasta que nos despedimos....nos
vemos mañana, dijimos ambas sin mirarnos,
yo seguí caminando un poco más para
llegar a mi casa.
Al entrar mi hermano me dijo que por que venía
así, no le contesté, pero me sorprendió
que me hiciera esa pregunta, entonces debía
estar realmente mal. No le dije nada a nadie hasta
que calló la noche.
-Mamá, un, un amigo de mi aula...el, el...mu...rio.
Mi madre no me dijo nada, no sabia que decir.
-Mañana lo sepultaran-. Le dije y con eso
la platica se termino.
Al siguiente día en el autobús podía
divisarse el sol naciente...que diferente era al día
anterior. Yo ya estaba calmada, al menos eso pensé
por que conforme comencé a subir las escaleras
el dolor que sentí en mi pecho escasas horas
antes había vuelto y al ingresar a mi aula...lloré
nuevamente.
Me quedé sentada en una butaca que ni siquiera
era mía, luego Mimi se sentó junto a
mi, estando cerca de mi, era su forma de apoyarme.
Todos estábamos dentro del aula, callados,
eso si era raro. Al poco rato llegó Yolei con
su sonrisa de siempre pero al menos su expresión
cambió al vernos, ella aun no sabía
nada; yo salí inmediatamente de ahí
y Mimi tras de mi, Yolei se nos unió, yo le
dije llorando que Matt había muerto...su rostro
lucia más impresionado ahora, nos abrazó
a Mimi y a mi, pero no lloro.
Ese día no tuvimos clases, los profesores
no tenían ánimos para dar su clase,
solo nos daban su pésame. A medio día
tendríamos permiso para ir a su entierro por
lo que la mañana la pasamos hablando de él.
Yo me entere de varias cosas suyas, como que sus padres
se habían separado y no vivía con ninguno
de los dos, sino con una tía, también
me enteré que tenía un medio hermano,
TK quien vivía con su madre pero el no...creo
que su madre tuvo preferencias y tal vez esas eran
las razones por las que participaba en la oratoria
o en clases y daba un gran esfuerzo para ser de los
mejores en la escuela, pero se detenía...lo
pensaba y no era su forma de ser, pero así
se demostraba a si mismo y a los demás que
el podía ser de los mejores.
Llego el medio día y nos retiramos una vez
más a la casa de Matt, volvimos a verlo uno
por uno, por ultima vez.
Una hora más tarde sacaron el ataúd
para llevarlo a una iglesia cercana, para una misa
de cuerpo presente.
Aquella misa debió durar al rededor de una
hora, el lugar estaba lleno, seguramente más
de la mitad estaba ahí solo por estar, lo sé
por que cuando salí de la iglesia pude ver
que casi toda la preparatoria estaba ahí incluyendo
alumnos de 10° y 11° grado...si los únicos
que lo conocíamos éramos integrantes
de los distintos grupos del 12° grado y muy pocos
de onceavo, ¿Por que había tantos grados
y grupos ahí?, malditos seguramente lo hicieron
para no tener clases la mitad del día.
Más tarde el cuerpo de Matt fue sacado de
la iglesia y ahora comenzaría su recorrido
hacía el cementerio a pie ya que este estaba
cerca. En algunos trayectos el ataúd era cargado
por mis compañeros de clase, en otros por personas
que yo no conocía; Yolei nos abrazaba a mi
y a Mimi, como dije antes ella no derramó ni
una sola lagrima, y eso, eso me molestó.
Conforme nos acercábamos yo lloraba más
y más desesperadamente, aferrándome
a la idea de que esto era una maldita pesadilla, yo
deseo que eso hubiera sido, pero no lo fue, y si lo
es aun no despierto. Sabía que una vez que
llegáramos al cementerio todo acabaría
de alguna manera, lo enterraríamos a él,
a su cuerpo, pero no sus recuerdos y cariño,
por eso llore desesperadamente...al llegar al cementerio
simplemente deje de llorar, me resigné.
En el entierro estuve hasta la parte de atrás
y mi baja estatura no me ayudo mucho para ver como
bajaban el ataúd, fue mejor así. Pero
podía ver como Tai estaba llorando, ¿El?,
maldita sea si el que nunca antes lo había
visto llorar se sentía mal, ¿Como se
sentirían los demás?; Joe e Izzy también
lloraban, todos los hombres estaban llorando, ¿Quién
dijo que los hombres no lloran?...por un amigo un
hombre es capaz de llorar, y yo lo presencie.
Cuando finalmente su cuerpo quedó sepultado
por completo, ahí me resigne por completo también,
por que jamás aceptaría lo que paso,
solo me queda resignarme...
A pasado más de un año desde aquel
día, Mimi y yo seguimos siendo buenas amigas,
las mejores, a pesar de que vamos a diferentes universidades.
Pero nuestra amistad con Yolei terminó, el
hecho de que no llorara por la perdida de Matt, siendo
ella una de las personas más apegadas a él
fue el principio de todos nuestros problemas con ella,
así que nos separamos.
Desde entonces no ha pasado un solo día en
que no recuerde aunque sea por un momento a Matt,
todavía hasta la fecha llego a llorar pues
ni siquiera pude despedirme, no me dejo hacerlo, el
se fue ...así nada más...pero se que
si hubiera tenido la oportunidad de una despedida
no me hubiera despedido, seguramente le hubiera dicho:
Hasta luego amigo mío, espérame
por favor..."
En memoria de Moisés Adán (1982-1999).
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El fanfic esta hecho en la memoria de uno de mis
más grandes amigos. Lo escribí porque
es una de las pocas formas de desahogarme que he encontrado
y los fanfiction son una forma de expresar mis sentimientos.
Quiero que sepan que por razones personales no recibiré
ni contestaré comentarios de este fanfic, espero
que entiendan el por que.
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