| ***********************************
¿Qué hubiera pasado si la carta Arena
no hubiese interrumpido el ensayo de Sakura y Shaolan?.
¿Que pudo haber pasado si ese beso se hubiera
consumado?.
Un fanfiction dedicado a los Besos...besos, besos
y más besos.
************************************
Los líos comenzaron cuando el salón
de 5 2 iba a representar la obra de la
bella durmiente. Y por azares del destino (o
por obra de Kaho Mizuki, quizás nunca lo sabremos),
los papeles principales los ocuparon Shaolan y Sakura;
lo divertido es que Kinomoto debía ser el príncipe,
mientras que el joven Lee debía ser la hermosa
princesa, (lindos, ¿no?).
Y el ensayo da comienzo...ahora:
*******************
~ Hay dios mío, pero, ¿Qué podrá
ser esto?.
Aquel que pronunciase la frase era Lee, quien ensayaba
en compañía de Sakura.
Temprano en la mañana, ambos habían
llegado al colegio y se dispusieron a dar lo mejor
de sí, puesto que Yukito los vería en
escena.
Shaolan se acerca a una rueca (imaginaria, más
bien era una planta), en la cual, simulaba pincharse
el dedo y cae en un profundo sueño, esto, obra
de una hechicera.
Sakura felicitaba a su acompañante por lo
bien que este desempeña su papel, el joven
Lee solo trató de ignorar el comentario, argumentando
que sus diálogos no eran muchos.
Kinomoto decide saltar hasta la parte en que el príncipe
descubre dormida a la joven; a primera vista se enamora
de ella por su belleza y tierna expresión,
por lo cual decide despertarla con un beso.
~ ¡Oh!, pero que veo; una hermosa princesa.
Si pudiera despertarla con uno de mis tiernos besos.
¡¡Juro con esta espada...que
seguiré amando a esta bella princesa del
bosque por el resto de mi vida!!, ahora le daré
un beso...
Actuando, claro esta, Kinomoto se inclina y comienza
a cerrar los ojos, preparándose para besar
a la princesa. Lee observa como la niña
se va acercando a él, por ello, cierra los
ojos con fuerza, como resistiéndose a lo que
viene.
Nervioso, temblando por la situación, Shaolan
espera el momento en que sus labios se unan con los
de la pequeña Sakura. Con una extraña
ansiedad por que ese momento llegue, y a la vez, sintiendo
que el tiempo lo traiciona y que transcurre lentamente
para torturarlo con la incertidumbre.
El pequeño entreabre uno de sus ojos intentando
ver que es lo que sucede, pero lo cierra inmediatamente.
En verdad no podría estar más nervioso.
Pensó en desistir y dejar el ensayo hasta
esa parte, aun no se sentía preparado para
ser besado por alguien, además Kinomoto se
había detenido, solo estaba ahí inclinada
hacia el con los ojos cerrados...seguramente también
estaba temerosa por la situación y no sabia
si continuar o no.
Una brisa refrescante se dejó sentir por unos
momentos y después...Sakura continuo acercándose
a Shaolan; el objetivo: sus labios.
La brisa fue tomada como un continua, sigue,
por parte de la niña y decidida a arriesgarse
a continuar y, saber que pasaría si ambos uniesen
sus labios, ella...
~ ¡¡ Ki...Kinomoto !!.
Fue la única palabra que se formo en la mente
del joven Lee. Su mente, puesto que sus labios ya
estaban siendo ocupados por los de la jovencita.
Al sentir como las bocas de ambos se unieron, Shaolan
abrió sus ojos lo más que pudo, sorprendido
por el atrevimiento de la chiquilla y la decisión
que tuvo para hacerlo.
Por supuesto, el acto era algo torpe y extraño;
en primera por que después de todo ninguno
de los dos sabia besar, o más bien por que
nunca antes habían besado a alguien...ya que
besarse no es algo que se aprenda, sino que se hace
y se siente.
Lo único que había pasado, era que
ambos tenían los labios unidos, pero solo eso.
Aquella unión se prolongo un poco y el joven
Shaolan comenzaba a relajarse ante las mil y un sensaciones
que sentía y que acababa de conocer.
Los pequeños comenzaban a devolverse lo que
ahora si era un beso.
Entregándose de lleno a los labios del muchacho,
Sakura sostuvo el rostro del mismo entre sus manos,
intentando que lo que hacían tuviese detalles
más placenteros y expresivos.
Kinomoto se separo de Shaolan, esto dejo que ambos
respiraran un poco. Sus rostros estaban distanciados
por escasos cuatro centímetros, por lo cual
sentían y aspiraban el aliento del otro; el
rojo de sus mejillas era ligero pero notable en ambos.
Cientos de pensamientos cruzaron sus mentes, pero
no podían entender ninguno de ellos.
~ Yo, yo...esto.
Incapaz de decir algo o disculparse si quiera, Kinomoto
iba a retirarse del lugar; estaba extremadamente avergonzada
y la tensión hacia las cosas aun más
difíciles.
Sin embargo, Shaolan sujetó sus manos levemente
haciendo que ambos se quedasen quietos. Lee recostado
sobre el césped y Sakura recostada sobre él...sin
decir nada, solo observándose mutuamente tratando
de apreciar cada rasgo, cada facción del otro.
Ambos reaccionaron al mismo tiempo; recién
lo comprendían...se habían mirado con
distintos ojos, veían cosas que anteriormente
no habían notado y sentían sensaciones
que jamás hubiesen creído sentir por
el otro.
Sakura entrecerró sus ojos y se acercó
nuevamente a Lee.
Volvieron a besarse, pero esta vez con más
tranquilidad, permitiéndose disfrutar más
de aquel descubrimiento que acababan de hacer.
Ya no era más un ensayo, había pasado
a ser una situación real, sin actuaciones,
ni libretos que les indicaran que decir o hacer...solo
era un extraño deseo por que sus cuerpos se
uniesen y se fundieran a través de un inocente
beso.
~ Shaolan-kun...
~ Si?.
~ No tardan en llegar los demás.
~ De acuerdo.
Kinomoto se apartó un poco del muchacho para
que este se incorporara. Ya de pie, Lee ayudó
a Sakura a levantarse y al estar cara a cara él
volvió a estrecharla entre sus brazos y recomenzar
el juego de sus labios.
Al separarse, Sakura recargo su frente en Lee. ¿Qué
estaba sucediendo?; generalmente lo único que
hacían era pelear, aunque ya no tan frecuentemente
como antes, aun así, su cambio de actitud para
con el otro fue muy drástico.
Shaolan tomó la mano izquierda de Sakura para
caminar juntos, de la mano. La pequeña solo
lo seguía, lo miraba sonrojada y nada más.
De pronto, Kinomoto soltó la mano del joven
Lee, sin razón aparente; parecía estar
asustada o nerviosa. Caminó unos cuantos pasos
hacia atrás tratando, también, de dar
marcha hacia atrás a lo que habían hecho
hasta ese momento.
~ Pasa algo malo?.
Shaolan-kun no entendía la actitud que la
pequeña acababa de adoptar. Todo era muy extraño
y repentino, pero su actitud lo era aun más.
~ Es que yo...yo no puedo seguir con esto.
~ A qué te refieres?.
~ A...a portarnos como, como si tu y yo...fuera...fuéramos
pareja.
~ ¿Qué tiene eso de malo?.
~ Nada. Es..es Meiling...si llega a enterarse de
eso ella, ella...se pondrá triste y yo no quiero
que alguien sufra por razones sin
sentido.
~ ¿Sin sentido?. Pues yo creo que esto tiene
más sentido del que tendría el seguir
aparentando que no lo tiene. En cuanto a
Meiling, si gustas y te hace sentir mejor, no le
diré nada...por ahora.
~ No sé si eso sea lo mejor.
Shaolan se acercó a ella mientras la jovencita
retrocedía tratando de alejarse un poco. Sus
manos encontraron las de la pequeña, las acercó
a sus labios y las besaba como rogando que confiara
en el, mientras le decía...
~ Intentémoslo, por favor.
Tanta ternura le hacían doblegar su decisión;
terminó aceptando su propuesta sin mirarlo
y se alejaron para iniciar las clases dejando el asunto
hasta ahí.
Ninguno puso atención a las clases. Shaolan
por mirarla fijamente, tratando de recordar el momento
en que ella le empezó a gustar y la razón
de ello.
Sakura, por su lado, tenia una sensación extraña,
¿acaso sentía más que amistad
por él?; No lo sabia, aun cuando siempre estuviese
peleando con él, ella le tenia un gran cariño
pero no era capaz de describir lo que sentía.
Aun así le gustaba mucho lo que estaba sucediendo...simplemente
se sentía feliz.
*******************
Las labores escolares terminaron; el día siguiente
sería sábado por lo que pronto llegaría
el momento de descansar merecidamente.
Kinomoto regresaba sola a su casa, y es que tenia
muchísimas cosas en que pensar; la más
importante: Shaolan y lo feliz que la hacia el hecho
de estar a su lado...
~ Puedo acompañarte a tu casa?.
~ Shaolan-kun...
Vaya, precisamente en quien pensaba. Lee la esperaba
en el puente, seguro de que al estar junto a ella
podría comprender un poco mejor lo que estaba
pasando.
El muchacho dibujo una tierna, aunque delicada, sonrisa
en su rostro, sonrojando con esto a su amiga.
~ Vamos, te invito un helado antes de irnos.
~ ¿Helado?!!.
La respuesta interrogativa por parte de la niña,
sumada al interés que puso en la propuesta
del joven y el brillo en sus ojos al pensar en helados,
hacían notar que le encantaba la idea.
Shaolan Lee rodeó a Sakura con su brazo, posando
su mano sobre el hombro izquierdo de la chiquilla.
~ Nos vamos?.
Kinomoto solo desvió la mirada, con un rubor
en sus mejillas y una sonrisa de nerviosismo y alegría
que le hacían ver aun más linda.
*******************
El sol comenzaba a ocultarse; los pequeños
caminaban de la mano, acompañados por el ligero
y refrescante frío que podía sentirse,
este a su vez, acompañado del viento que traía
con sigo pequeños pétalos de cerezo
que le daban un toque de quietud a la situación
de los chicos.
De pronto, Shaolan se detuvo sin quitar la mirada
del horizonte como si estuviera meditando algo importante.
Kinomoto se le quedo viendo confundida, temía
molestarlo, fuere lo que fuere lo que pensara.
El muchacho, de repente se giró hacia su acompañante;
alcanzo el cuerpo de la chica con sus brazos y la
atrajo hacia sí, observándola a los
ojos por unos instantes y cerrando los propios un
poco después. Sakura solo lo veía venir
hacia su rostro y también cerró los
ojos.
No quería ver, no quería pensar, solo
quería sentir... sentir los labios de Shaolan
sobre los suyos y nada más.
Por fin sus bocas se unieron iniciando una danza
de dar y recibir. Dar y recibir lo más esperado
quizás no solo en el día, sino desde
el inicio de sus vidas.
~ Shaolan-kun.
Ella decía con un poco de dificultad pues
por ningún motivo, fuera cual fuera, permitiría
que sus labios se separaran de los del joven Lee.
Como respuesta al escuchar su nombre, el muchacho
solo dijo: Me gustas, con igual intensidad
y dificultad que la pequeña frente a él.
La sincronía de su comunicación era
tal que no se percataron de la presencia de ciertas
personas que los observaban incrédulos, y...
~ ¡ Maldito chiquillo !...quítale las
manos de encima a mi hermana.
Era Touya en compañía del joven Tsukishiro,
que si bien cabe resaltar, estaban prácticamente
boquiabiertos ante el espectáculo que veían
sus ojos. El más afectado era Touya,
quien simplemente no podía soportar la idea
de que su queridísima y tierna hermanita tuviese
un romance con el chiquillo de Hong Kong.
Mientras el hijo primogénito de Fujitaka sufría
un daño psicológico irreparable, la
pareja yacía inmóvil aun habiendo sido
descubiertos en plena comunicación bucal.
Más sin embargo seguían abrazados;
no se apartaban del otro, lo que quería decir
que no importaba que hubiesen sido descubiertos...su
relación seguía igual.
Ni siquiera la presencia de Yukito les afectaba;
lo que hacían para ellos era lo más
normal y necesario del mundo. Tsukishiro miró
con serenidad a los pequeños y decidió
intervenir a su favor.
~ Ah, Touya, recuerda que tenemos que terminar el
trabajo de equipo; sabes que es muy importante, ¿Por
qué no mejor nos
vamos?.
~ Qué?. Y dejar a mi hermanita con este aprovechado...jamás.
~ Anda, que se nos hace tarde; nos vemos muchachos.
~ No, espera Yukito déjame matar a ese mocoso,
espera.
Tsukishiro se llevo como pudo a su amigo, dejando
a los pequeños, no solo con una expresión
de incredulidad, sino también con nuevas dudas.
~ Shaolan-kun.
~ Si, dime.
~ ¿Qué estamos haciendo?.
~ No entiendo tu pregunta.
~ Mmm, sabes??, hasta el día de ayer cada
vez que veía a Yukito yo sentía algo
en mi pecho y me ponía muy feliz; pero hace
un
momento no sentí lo mismo que antes.
~ Lo mismo digo yo.
~ ¿Qué fue lo que nos pasó?.
~ Yo diría que el beso de la mañana...nos
abrió los ojos. Y no me refiero solo a algo
que se puede ver a simple vista, sino también
a los ojos del alma.
~ Del alma?.
El muchacho le respondió al mover su cabeza
de arriba-abajo, para poco después girarse
a ella y sonreírle casi imperceptiblemente;
sujetando su mano y, con esto, comenzando a caminar
sin prisa...disfrutando el momento.
*******************
Kinomoto va patinando por las calles de Tomoeda mientras
incontables pétalos de cerezo caen al suelo.
El día anterior fue muy extraño,
era lo que pensaba la chiquilla que iba de camino
a la escuela.
Pero, ¿Qué era lo extraño?;
el primer beso?, ¿Los que vinieron después?;
lo que eran ella y Shaolan?, o quizás...Nada.
Después de todo, ellos simplemente se habían
besado y ya, ¿Qué había de malo
en eso?:
Exactamente esas palabras fueron su argumento ante
el celoso Touya, ya que al llegar a casa después
de que la encontrase con Lee, el joven Kinomoto estaba
incontrolable, ¿Por qué?: pues porque
no podía soportar la idea de que su pequeña
hermana estuviera creciendo...no, no; se negaba a
ello.
~ Supongo que tendré que aguantarlo por un
tiempo, al menos hasta que se haga a la idea.
Decía para si la pequeña, dejando de
pensar en lo ocurrido el día anterior y dirigiéndose
a la escuela. Minutos después de haber salido
de casa, Sakura por fin había llegado a la
primaria. Tenia nervios, sentía un cosquilleo
y una sensación de impaciencia en su pecho;
todas esas sensaciones eran producto del incidente
con el joven Lee.
Cada paso que daba la acercaba más a su salón
de clases. Deseosa y temerosa; ¿Lo saludaría?,
tenía miedo de hacerlo, de que se portara como
si nada hubiera pasado . ¡Que confusión!.
Finalmente, frente a la puerta del aula, se podían
escuchar las voces de algunos de sus compañeros.
Yamazaki diciéndole algo a las chicas (quizás
una mentira), Chijaru regañándolo, Tomoyo
saludando a Lee y este último devolviéndole
el saludo.
Al escuchar su voz, Sakura reaccionó, se sonrojó
visiblemente y por acto reflejo abrió la puerta
rápida y ruidosamente, haciendo que sus compañeros
voltearan a verla curiosos por el sonido que provocó,
y más curiosos aun al ver su expresión
con el evidente tono rojo en sus mejillas, además
de la respiración apresurada que no intentaba
disimular.
Pero no todos le dieron gran importancia, a excepción
de Tomoyo que vive para ella y Shaolan, quien podía
imaginar la razón de su comportamiento.
Lee la miraba con su típica expresión
de enfado y aburrimiento, aunque, cambiándola
drásticamente por una sutil sonrisa solo para
Kinomoto. Dicha sonrisa hizo que la niña sonriera
de alegría, paz y calma...sus miedos se habían
esfumado junto con la mala expresión del muchacho.
Sakura se dirigió apresuradamente al joven,
quien le extendió los brazos para recibirla
con un enternecedor abrazo, y como no, un beso en
el cual parecían comerse el uno al otro.
Una vez que sus labios estaban libres...
~ Muy buenos días Shaolan-kun.
~ Te esperaba, sabes?.
~ Ah si...me alegra oírlo. Oye, oye...y Meiling,
no quiero que se enoje con migo.
~ Descuida, creo que se le hizo tarde...no me sorprende.
~ Vaya, sabes??, cambié de opinión...será
mejor que se lo digas; pero no la lastimes, si?.
~ Hoy mismo lo haré, te lo prometo.
Su conversación verbal había terminado,
acompañada de una sonrisa picara y de complicidad;
comenzaban una comunicación diferente, sin
palabras...solo un baile entre sus labios.
Separándose por unos centímetros, sonriéndose,
sonrojándose por gusto y permaneciendo entrelazados
por largo rato.
Mientras, sus amigos estaban boquiabiertos. Si difícilmente
se llevaban bien, ¿Cómo es que ahora
hasta se besaban?. Ninguno de los presentes podían
descifrar ese misterio, tampoco podían ni se
atrevían a articular palabra alguna, o al menos
sí se tardaron en lograrlo.
Hasta que Rika y Tomoyo reaccionaron.
~ Me doy cuenta de que algo importante pasó
aquí pero, como siempre, soy la última
en enterarse.
~ Pues yo tampoco estaba enterada.
Tomoyo estaba igual de sorprendida y confundida que
su amiga. Aunque ,si bien, hay que comprender que
las cosas pasan y cambian así nada más.
En tanto medio salón seguía en shock,
la nueva pareja permanecía ajena al mundo que
los rodeaba, lo único que querían era
permanecer juntos y experimentar una y otra vez la
milagrosa sensación de unir sus labios; como
lo habían hecho hasta ese momento, y como lo
seguirían haciendo el tiempo que la vida les
durara.... besándose mucho.
The end.
************************************
Besos...que lindos, no?.
¿Por qué tantos besos?: Bueno es que
me acorde de una época de mi vida que fue algo
parecida a esto...aunque no tan linda como describo.
Shaolan-kun??. Siempre uso el nombre como Shaoran,
pero vi la película 2 en japonés, claro,
y así es como Sakura llama a su queridísimo
Shaolan...
El titulo lo saqué del de un tema musical,
aunque me parece que hay versiones con letra.
priss_pk@hotmail.com
|