| Mi regreso a Tokio coincide
con la llegada del otoño, las calles están
repletas de puestos multicolores, y los colores vivos
en los atuendos de los asistentes contrastan con la
naturaleza del mismo festival e incluso con mi estado
de animo.
Aún no puedo asimilarlo, hace apenas tres
días mantuvimos una larga conversación
telefónica y por el tono de su voz se podía
deducir que su salud, como el mismo lo constató
en ese momento, era excelente.
Hacia ya más de tres meses que no nos veíamos,
pero nos manteníamos en contacto regularmente,
y desde hace ya más de dos semanas no hacia
otra cosa más de que contarme sobre lo bien
que iban las cosas en el templo y la habilidad y disposición
de su asistente, Joshua, para aprender todo lo concerniente
a las actividades del templo.
Para todos los que lo conocimos y estuvimos en contacto
con él resulta difícil creer que mi
abuelo haya muerto de esta manera tan repentina. A
pesar de lo súbito de su muerte, que a decir
del medico forense fue casi inmediata a causa de un
infarto al miocardio, su rostro muestra trazas de
un sufrimiento prolongado.
Joshua ha hecho un gran esfuerzo por reunir a algunos
de nuestros familiares y amigos, pero aún así,
los que nos encontramos en este momento congregados
para el funeral del abuelo somos pocos, todo esto
se debe a que por todo Juuban se han corrido rumores
de que un espíritu fue el causante de su muerte.
Entre los asistentes se encuentran cuatro sacerdotes
que fueron amigos del abuelo y algunos de mis amigos.
Usagi y Mamoru fueron los primeros en llegar a la
ceremonia, creo que esta es una de las pocas ocasiones
en que veo el alegre rostro de Usagi tan serio, poco
después arribaron Haruka y Michiru en compañía
de Minako.
Afuera del templo se encuentran un grupo de hombres
que no recuerdo haber visto antes, pero en particular
llamo mi atención el hecho de que entre los
asistentes que se encontraban en la ceremonia estuviesen
un sacerdote católico y un representante de
un templo Hinayana, esto no solamente debido a que
es bien sabido que en Japón es predominante
el budismo Mahayana, sino debido a la expresión
casi de terror en sus rostros al acercarse al féretro.
Al finalizar la ceremonia Usagi y los demás
de acercan a mi.
- Lamentamos mucho tu perdida dice Michiru.
- Nuestro más sentido pésame
dicen Haruka y Minako casi al unísono.
- Nosotros también lamentamos mucho lo acontecido
dice Mamoru Las otras chicas te envían
sus más sinceras condolencias y una disculpa
por no haber podido estar contigo en este momento.
- Así es agrega Usagi- supongo que
estarás al tanto de sus razones.
- Gracias por acompañarme y no te preocupes
Usagi, yo comprendo los motivos por los que las chicas
no pudieron estar aquí.
Usagi tiene razón, yo casi lo había
olvidado, a decir verdad en los últimos años
de nuestras vidas, después de nuestros años
de gloria como sailors, nuestros destinos nos han
llevado por rumbos completamente distintos a lo que
habíamos planeado, aunque realmente ¿Alguien
ha llevado su vida justo como lo planeo?
Ahora recuerdo, fue un par de años después
de que me mude a Osaka, en donde me habían
ofrecido una beca para estudiar actuación,
recibí una carta de Makoto, en ella me contaba
que había decidido casarse con Hiroshige, un
maestro de idiomas de la universidad a la que asistía,
y por quien decidió dar de lado a sus estudios
y su sueño de convertirse en una chef reconocida.
Pasaron su primer año de matrimonio viajando
de una ciudad a otra después de que su esposo
fuera despedido de la universidad. Supe que se habían
establecido en Okinawa y que tenían una pequeña
hija que nació un año después
de que se establecieron ahí.
Ami, puede decirse que ha cumplido su sueño,
ahora se encuentra en Francia realizando una maestría,
se ha convertido en una doctora con mucho prestigio,
no solo en Tokio, sino en todo Japón por sus
asombrosas investigaciones en diversas áreas
de la medicina.
Me he perdido en mis cavilaciones, es tarde y finalmente
todos se han ido, yo debo recoger algunas de las pertenencias
de mi abuelo, quien a pesar de haber pasado la mayor
parte de su vida como sacerdote del templo no tenia
realmente muchas posesiones, solamente tomare sus
pertenencias personales más preciadas como
fotografías y cartas para conservarlas, ahora
ya esta amaneciendo, me siento cansada, pero aún
así no tengo deseos de dormir, me siento un
momento en una silla de la habitación. Alguien
se acerca.
- Disculpe señorita Rei - dice Joshua mientras
abre el shooji de la habitación- un par de
sacerdotes desean hablar con usted, le están
esperando en la entrada del templo.
- Gracias Joshua, los atiendo en un momento.
En el recibidor del templo se encuentran los dos
sacerdotes que vi hace un momento en el funeral, realmente
ignoro cual es su relación con mi abuelo y
lo que desean hablar conmigo.
- Buenos días señorita Hino, antes
que nada permítanos presentarnos, él
es el padre José Anzures párroco de
la iglesia de la Santísima Trinidad de Zamora
en Ecuador, yo soy Sakya sacerdote del templo principal
de Benarés.
- Mucho gusto, yo soy Rei Hino, ¿en que puedo
servirles?- les respondo, sin poder evitar fijar mi
atención en el padre Anzures, es un hombre
grande y fornido y un tanto calvo, ataviado con una
vestidura talar negra propia de los eclesiásticos
católicos.
- Bien señorita Hino, es difícil comenzar,
sabe todo inicio hace tres semanas cuando recibí
una llamada de unos feligreses que asistían
regularmente a mi parroquia en Zamora, al parecer
su hija Miranda había enfermado súbitamente
durante una excursión a una zona arqueológica
Inca, los doctores la habían estado tratando
durante algún tiempo sin poder encontrar razón
alguna a los síntomas que presentaba, la niña
en medio de transe hablaba en un dialecto extraño
y decía ser Mayta Capác, quien fue uno
de los reyes del imperio Inca, por lo que se pensó
en una posible posesión espiritual.
- Bien Padre, me parece realmente terrible, pero
no entiendo a que es a lo que usted desea llegar con
todo esto.
- Lo que sucede señorita, es que la niña
estaba siendo tratada por neurólogos aquí
en Tokio, los señores Rivera ya habían
agotado gran parte de su patrimonio en doctores y
estudios clínicos para su pequeña hija
y estaban casi al borde de la ruina, por lo que su
abuelo, como un gesto de buena voluntad, los asistió
aquí en este templo. El dinero se agotaba y
la salud de la niña iba en decadencia, Sakya,
quien en ese momento se encontraba de visita, y yo
coincidimos en el mismo vuelo hacia a Tokio, después
de comentar con el los motivos de mi viaje accedió
a conocer a la pequeña Miranda. Cuando llegamos
aquí los tres coincidimos en que se trataba
de una posesión espiritual. Iniciamos una larga
y extenuante jornada de oración que duro más
de doce horas sin notables resultados. Finalmente
inicie el exorcismo, todo resulto satisfactorio, pero
un día mas tarde nos enteramos de la trágica
muerte de tu abuelo debido a los rumores que corrieron
por todo Juuban.
- Después de pensarlo detenidamente creímos
de era importante contarle a usted sobre lo acontecido
aquí, sobre todo si se rumora que el causante
de la muerte de su abuelo fue un de espíritu,
entonces es probable que se trate del mismo demonio
que expulsamos de la pequeña niña
dice Sakya notablemente preocupado- de ser así
seria importante que usted lo supiera para que pueda
tomar precauciones al respecto
- Gracias por decírmelo, lo tendré
en cuenta y si el demonio que trataron de expulsar
se encuentra vagando aún por nuestra dimensión
lo encontrare y me encargare de que no dañe
a alguien más.
Si tienes alguna duda, sugerencia, comentario o cualquier
tipo de inquietud respecto a la historia puedes hacérmela
llegar.
Ann H.
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