La Web

Fanarts

Varios

Amenazas escritas en sangre
Disclaimer: No es Navidad… ¬¬ no tengo a Heiji… AUN no es mío… grrr… DE MOMENTO Metantei Conan y sus personajes pertenecen a Gosho Aoyama U__u Oh bueno, pero este fic, Tomoko Yoshikawa, Ken Yodachi, Erisa Matsuragi, Masao Matsuda y Akimitsu Rabachia sí me pertenecen, aunque alguno(s) sean asesinos y Erisa sea una Ghoth ^^’

Sumario: Heiji consiguió una pista del paradero de Ran y Kazuha, las dos secuestradas. Conan se encuentra con los 5 sospechosos, conseguirá alguna información? Encontrarán a las chicas desaparecidas?

Amenazas escritas en Sangre

Capítulo Seis: ~ Sólo faltan los motivos

Conan inspeccionaba ávidamente la tela del Omamori y el poco contenido que Heiji había conseguido traerle con un pañuelo blanco en la mano. Conan miró a Heiji. Heiji quiso seguir su impulso, correr y continuar buscando a las chicas (pero seguían allí?), pero lo dominó la razón y fue hacia Conan trayéndole lo que había encontrado. Conan no dijo nada, sólo miraba.

“Yokata. Conociéndote habrías corrido y te habrías metido en un lío” dijo Conan sin dejar de mirar las piezas por si encontraba alguna marca de sangre o lo que fuese.

“Es demasiado peligroso meterme en esto y empeorar la situación” dijo Heiji. Conan lo miró a él durante unos momentos. Tenía una mirada perdida y tenía la cara tensa de preocupación. “Como pase algo a Kazuha… o a Ran… Watashi… watashi…” dijo mirando arriba.

Las cinco personas estaban calladas.

“Has encontrado algo más?” preguntó Conan sabiendo perfectamente como se sentía su amigo, pero si él también se desesperaba no habría ninguna posibilidad de que salieran vivas.

“He venido aquí directamente. Y ustedes han estado juntos todo el rato?” preguntó a los sospechosos. Ellos asintieron.

“Alguna vez nos separábamos e íbamos al lavabo, pero no tardaba más de un minuto. Estuvimos trabajando desde las diez de la noche de ayer en una sala sentados todo el rato analizando unos papeles empresariales. No puede ser ninguno de nosotros” dijo Erisa Matsuragi cogiendo un cigarrillo y un encendedor. Empezó a fumar. Los otros lo confirmaron.

Heiji volvió a entrar en el sitio. Conan le miró mientras se alejaba, preocupado por su amigo. Miró también al cielo, deseó de todo corazón que Ran estuviera bien. No podría personárselo si ella resultaba herida.

***

Heiji continuaba trabajando, mirando por todos lados por huellas. Se había cubierto las manos con guantes blancos (tenía la impresión de que los necesitaría) y buscó sin descanso. Cada vez notaba el cuerpo más pesado. Pensó que era un buen momento de sentirse agotado (sarcásticamente) por la falta de energía y de sueño. Pero Kazuha estaba por encima de todo. Porqué le habría dicho cosas tan horribles a Kazuha?

Iba encontrando cosas. Vio que habían huellas de pisadas por el sitio donde había más polvo pero no pudo concretar hacía donde estaban. Sin duda, era obra del secuestrador. No. Era obra de LOS secuestradores.

***

“Dos secuestradores?” preguntó Akimitsu Rabachia a Conan mirándolo perplejamente.

“Hai Rabachia-san. Heiji-niichan recibió dos cartas. Estaban escritas en Hiragana, en una caligrafía tan fácil que cualquier persona pudiera haberlo echo. Incluso cualquiera de vosotros. Aseguraría que esa persona tiene que ser alguien que viva por aquí y que tenga hijos, pues esa caligrafía perfecta se encuentra en los libros de texto de la escuela primaria de Beika. Y nos citaron aquí, por lo que confirma mi teoría”

“Demo niño… cualquiera podría hacer esa caligrafía dos veces. Además, no solo habrían textos así de Hiragana aquí” dijo Masao Matsuda.

“Iie. Es una edición especial de refuerzo de los alumnos de esa escuela escrito por mi misma tutora. Un amigo mío que siempre me pide ayuda y por eso lo reconozco. En ese cuaderno se alarga ligeramente el guión de la letra “O” como escrito allí a la perfección”

“Y porqué dos secuestradores?” preguntó Erisa casi sin demostrar interés alguno. “Ah! Roger-kun!!” chilló de repente felizmente. Conan se giró.

Al lado de la moto de Heiji (habían ido en moto) había aparcado un chico extranjero de piel clara y de pelo negro (teñido), vestido del mismo color. Conan no tuvo que verlos besar para saber que eran novios. Erisa fue hacia él y se montó en su moto.

“Gomen Chibi!” dijo Erisa antes de ponerse el casco “tengo una reunión. Dile al detective ese de Osaka que yo no soy la asesina!” se puso el casco y se fue.

“CHOTTO MATE!!!” gritó Conan yendo tras ellos unos metros. “NO PUEDES IRTE DE A-” No pudo terminar la palabra ‘aquí’ antes de que la chica se fuese. ‘quién dijo nada de un asesinato?’ se preguntó. Bajó el brazo con el que había apuntado a los dos (donde tenía el reloj) murmurando maldiciones por no haber sido lo suficiente rápido. Además, si les hubiese parado mientras conducían podrían haber tenido un accidente.

“Ne, nosotros también nos vamos” dijo Tomoko “He quedado también con mi amante” dijo echándole una mirada furtiva a Ken Kodachi. “Ken, me acompañas a casa?” le preguntó al hombre señalando su coche (algo de su anillo lo llamó la atención. Si era un anillo de boda, porqué estaba tan sucio? Una buena esposa no haría eso, y mucho menos diría la palabra amante!! Porqué había mirado a Ken? Sería porqué era él el amante?). Éste asintió y fue hacia Conan.

“Dile lo mismo a ese joven que juega a ser detective. Sayonara baby” dijo a Conan yendo hacia el coche. Tomoko subió (Ken le había abierto la puerta) y Conan les dijo que se esperaran. “Chico, ya estamos hartos. No hay nada allí dentro. Vuelve a casa y que el chico vuelva a Osaka con los de su acento” dijo.

“NANDA? Qué demonios quieres decir con los de Osa-” lo que dijo Tomoko a continuación no lo supo Conan pues les dijo que se quedaran y la puerta del coche se cerró dejándole con los otros dos sospechosos sin haber tenido ni tiempo de apuntar con el reloj.

“Chico, ne, nosotros estamos bastante hartos también” dijo Masao Matsuda con pesadez. “Si hay algún asesino no podemos ser nosotros dos” dijo señalándose a sí mismo y a su amigo que asintió.

“Pero muy bien puede que sea Erisa. Hattori pilló a su hermano Robert Tylor cometiendo un crimen. Su hermano Roger lo tiene enfadadísimo, tal vez hayan sido ellos dos juntos. Otousan se enfadaría mucho si supiera que en su- digo, que en la empresa en que trabajó pasan estas cosas…”

“RABACHIA-san!!” dijo Masao sorprendido “Como puedes decir eso de ella?”

“Me voy de aquí” dijo Akimitsu Rabachia saliendo del distrito. Conan no trató de detenerle en vano, si todos se habían ido, porqué se quedaría ese hombre? Masao Matsuda hizo unos estiramientos con la espalda (le petaron la mayoría de los huesos, detalle en que Conan se fijó) y se fue tras hacer una pequeña mueca de dolor.

Conan ya había descubierto los secuestradores. Ahora solo tenía que encargarse de avisar a Heiji. No sabía donde estaban las chicas, pero tenía una pequeña idea.

***

Heiji también había averiguado quién era. Había diferenciado las dos marcas de zapatos distintos por el polvo (gracias al reloj que le habían prestado que también era linterna). Aunque a diferencia de Shinichi, él no tenía ni idea de donde se podrían encontrar las chicas. Lo que sí sabía es que estaban allí (había encontrado marcas de resistencia —se había levantado más polvo de lo habitual—) y había encontrado un cuaderno de refuerzo de Hiragana completo por dentro con los nombres del propietario del año 1981. Había dentro una dedicatoria en la primera página y una pequeña nota “Tomodachi”.

“Hattori!” susurró de pronto una voz detrás suyo. Allí estaba Conan corriendo hacia él silenciosamente “Ya se quién es el asesino” dijo. Heiji asintió y murmuró que él también lo sabía “tienes pruebas? Lo mío son hipótesis” preguntó con asietud. Heiji asintió y señaló el cuaderno que llevaba. Conan asintió complacido.

“Los secuestradores están aquí. Lo se. Les he oído. Además, no creo que sean tan idiotas de dejar tiradas las pistas (desde luego no son pistas falsas)” dijo con una sonrisa. De repente, esa sonrisa se desvaneció. “No he encontrado ningún indicio de que estén…mal” dijo. “Kudou, lo mejor que puedes hacer es ir hacia la comisaría más cercana y pedir refuerzos” dijo. “Con este cuerpo de niño…”

“Wakata. No te sería de ninguna utilidad. Pero he comprobado y tengo dardos anestésicos en mi reloj, puedo usarlos” Heiji negó con la cabeza.

“Iie. Alguien tiene que pedir esos refuerzos ahora. Y si de verdad son esos hombres de negro no creo que vayan a olvidarte en el futuro, recuerda, te tienen fichado” dijo sintiéndose tenso.

“No quiero quedarme aquí con los brazos cruzados!” protestó Conan. Heiji le echó una mirada severa pero sonrió con confianza.

“Ve. Aquí el único que puede luchar soy yo, además, recuerda que me quieren a mí, por algún motivo. Me encargaré yo. No puedo estar pendiente de ti, nos matarían. Serías de más utilidad si hicieras lo que te digo” dijo él.

Conan lo miró. En el rostro moreno de su amigo habían señales de preocupación, de tensión y de nervios. Conan decidió no discutir con él (los secuestradores no tardarían en volver). Conan le dio se reloj y le enseñó como utilizarlo rápidamente y le dio un transmisor minúsculo así podría oír lo que pasaba.

Heiji le dijo a Conan que se marchara después de eso y así hizo, sintiéndose el adolescente más tranquilo.

***

Conan salió de allí y fue corriendo directamente a la cabina de teléfono más cerca que había. Marcó el número de teléfono de la Oficina Central y mientras escuchaba la conversación que tenía Heiji con el secuestrador habló con la inspectora Satou. Le pidió que se pusiera Megure y así lo hizo. Le confundía terriblemente escuchar dos conversaciones a la vez. Pero decidió que hasta que no escuchara un tiro de allí (estaba bastante cerca de la factoría) no sería tan importante. Desconectó el auricular y habló con nerviosismo con la voz de Shinichi Kudou (la suya).

«Hai, Megure desu» se oyó desde el auricular del teléfono.

“Megure!” gritó con alivio Conan con su voz auténtica. “Tenemos una emergencia!”

«Shi-Shinichi?» preguntó Megure sorprendido «Que pasa? Hace mucho que no se nada de…»

“No hay tiempo para hablar” dijo Conan tratando de mantener la calma. “Quiero que envíes refuerzos a la factoría Achibara. Allá dentro está Heiji con el secuestrador!!” dijo.

«Shinichi… espera! Me estás diciendo que envíe refuerzos a la factoría Achibara? Se ha cometido un crimen? Es un atentado terrorista? A quién han secuestrado? Quién es Heiji?»

“Heiji Hattori de Osaka!” dijo Shinichi exasperado. “Secuestraron a Ran y a Kazuha (una amiga) el otro día y Hattori se está enfrentando a los DOS secuestradores” dijo cada vez más preocupado y sin dejar de mirar la factoría.

«Shinichi…esto no será una broma? Han secuestrado a Ran? Que hace ese detective de Osaka aquí?»

“Las preguntas después!” colgó. Conectó de nuevo en auricular justo para oír un grito ahogado de Heiji, una cosa que se caía con pesadez al suelo (Conan tenía la horrible impresión de que fue Heiji quién caía) y la voz de un secuestrador diciendo:

“Siempre me han gustado las pistolas con silenciador… no me gusta el ruido”

Había alguien que reía de fondo.

***

Notas de la Autora: *se esconde detrás del sofá* no me maten!! Jaja, bueno, ahora hay más acción, verdad? Se me hizo rara escribir la conversación por teléfono de Shinichi y de Megure, igual que la conversación de Heiji cuando le decía a Conan que se marchara. >__<;;; no me quedó muy bien, pero el concepto se entendió, no? ^^’ Oh bueno!, ya saben quién es el asesino? No se puede leer la dedicatoria porque si no, no tendría gracia. Pero es imaginable ^^’ por la palabra escrita debajo “Tomodachi” que significa ‘amigo’ o ‘amiga’.

En el próximo capítulo: Qué ha pasado entre Heiji y los secuestradores? Como están las chicas? Enviará Megure una patrulla? Quién son los secuestradores? Porqué el cuaderno es una prueba?


Email de la autora: shojo_kenshi@hotmail.com

Fanfics

|+| Layout Info