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Capítulo VII: Navidad

-Tom... ¡despierta Tom!

El joven abrió los ojos con pesadez. Quería seguir durmiendo

-Oh, hijo, ni que te hubieras desvelado mucho anoche

Extrañado se sentó, mirando a su alrededor. Sí, estaba en su departamento en Francia... bueno, si era así, ¿qué hacía su madre ahí con él?

-¡¿Mamá?!, ¿qué haces aquí?

-Es Navidad, Tom- dijo ésta, sonriéndole

-¿Y qué?- le preguntó

-¡Ah!, veo que te despertaste, dormilón- escuchó, y vio a su hermana menor entrar en su pieza

-¿Y tú?

-Sí, vale, yo también te deseo un feliz día...

Misaki miraba bastante confundido todo. Sintió que el sueño que tenía cuando se despertó se esfumaba por completo. De pronto recordó

-¿Dónde está Van?- preguntó

-¿Van?, ¿quién es Van?- le preguntó Yumiko (su madre)

Tom la miró sorprendido. ¿Cómo era que no recordaba a su propio nieto?

-No recuerdo que sea amigo tuyo- dijo Yoshiko, pensativa -¿cuándo fue la última vez que vino?

¿O se quedó aquí anoche y no nos dijiste?

-¿Qué?, pero si Van es mi...

-Oye Tom- decía su padre, entrando –llamó Deyanira...

Esta vez estuvo a punto de caerse de la cama

-... dijo que llegaría en un rato- continuó Ichiro

-¿Qué vendría?- preguntó, sin creerlo. Los demás lo miraron extrañados

-¿Por qué te pones así, Tom?- le preguntó Yumiko -¿acaso terminaron?

Tom no supo que responder, todo eso era muy raro...

-No, es que...- dudó si ser sincero en su respuesta -... Dey...

-¿¡Qué, hombre!?- lo interrumpió Yoshiko –despertaste raro hoy

-Ustedes son los raros... digo, me dicen que Dey acaba de llamar, y ella murió cuando Van nació

Ahora era el turno de los demás mirarlo raro... y sí que lo miraban raro

-¿Qué dijiste?, ¿qué Deyanira está muerta?

-Pues... sí, ¿cómo no lo recuerdan?, pasó hace casi tres meses, durante el parto

-Tom, ¿no estarás enfermo?, ¿de qué parto hablas?

-¿Qué?...

Lo interrumpió el timbre. Tom se levantó rápidamente a abrir, a pesar de las protestas de su padre y su madre (ni que decir su hermana)

-¿¿¿¡¡¡Deya!!!???

-¡Hola amor!

La chica lo abrazó, y Tom, sin saber qué decir, respondió a ese abrazo, hasta que reaccionó

-Pero... ¿qué haces aquí?

-¡Hay que eres!- le dijo la chica -¡te vine a saludar, por supuesto!. Eres un malagradecido...

-¿Y Van?

Deyanira lo miró con una sonrisa traviesa

-Ahhh... está llorando

BBUUUUAAAA

Tom se despertó de un salto, y le costó unos momentos ubicarse

Se levantó a ver a Van, aún extrañado por el sueño que acababa de tener...

“Cada sueño que tengo” pensó. En eso entró su padre al cuarto

-Buenos días, Tom...

-Hola papá- respondió este, aún pensativo. Ichiro lo miró

-¿Qué tienes?

-Es que... soñé algo raro- murmuró

-¿Raro?, ¿cómo raro?

-Mientras desayunamos te cuento

-¿Desayunarás?, qué milagro...- dijo algo irónico Ichiro

-Jo... pues debes estar contento, hoy no tendrás que obligarme

El señor Misaki sólo sonrió ante el comentario de Tom... podía ser bastante sarcástico con sus comentarios en ocasiones

-No seas así, hijo, sabes que es por tu bien...

-Una vez oí que era bueno sólo comer cuando daba hambre...- debatió Tom (por puro molestar, porque sabía que su padre tenía razón)

-Eso es verdad, Tom, pero no se refiere a las comidas importantes, sino a las innecesarias- dijo, cruzándose de brazos –y si te dejo, se perfectamente que no comerías en casi todo el día...

-No me da hambre- dijo Tom

-Bueno- dijo Ichiro, cortando la conversación –iré a servir el desayuno, la leche de Van está lista

-Ya, iré en un momento

Dos chicos caminaban de la mano por la calle. Se dirigían a una plaza lentamente

-Oye Mafer...- dijo Armand, después de pensar un rato

-¿Sí?- la muchacha miró a su novio. Lo vio ansioso, nervioso -¿Armand?

-Te quiero dar mi regalo

-¿Qué?, pero si tú ya me diste uno- dijo la chica

Armand se detuvo y se puso en frente de ella, mirándola

-Mafer... he estado pensando mucho en nosotros- comenzó el chico, intentando encontrar las palabras adecuadas –te amo muchísimo y...

-¿Y qué?- apuró la chica, ahora ella sintiéndose ansiosa

-Yo quiero estar por siempre contigo- dijo Armand

El chico le tomó la mano suavemente y le puso un anillo (NOTA: al igual que el que Tom le dio a Deya, lo dejo a su imaginación)

-Armand...

-¿Te quieres casar conmigo?

Mafer se quedó unos momentos quieta, procesando lo que su novio le había propuesto. Armand se preocupó durante unos instantes

Claro, la preocupación se esfumó cuando la muchacha se lanzó a los brazos de Armand, con los ojos llorosos, y lo besó

-Sí, sí quiero, si quiero...- murmuró, acariciándole el rostro

Ahora fue Armand quien la abrazó

-Feliz Navidad, amor

Benji Price estaba con su familia, conversando animadamente. Le llegó un mensaje a su celular
“Feliz Navidad, Benji Price, te mando un besote. Ryu”

El chico sonrió divertido, y comenzó a escribir la respuesta
“Muchas gracias, Ryu, para ti te deseo lo mismo. También te mando un beso. Benji Price”

-Oye, Benji- le dijo con tono burlón su hermano mayor -¿así que escribiéndole mensajes a tu novia, eh?

-Eso no te incumbe- le respondió Benji, escondiendo lo que escribía

Los demás se rieron de él

-A ver, Van- dijo Tom, sonriendo -¿con cuál quieres comenzar?- le preguntó -¿con los regalos de tus abuelos, los de tu tía, o los míos?...

-Con cualquiera, Tom- dijo Ichiro, sonriendo divertido, mientras tenía en sus brazos a su nieto –al final es igual. Los abrirás tú y Van ni enterado...

-Con... ¡este!

Pasaron mucho rato abriendo regalos de todo tipo. Al menos Tom se estaba divirtiendo bastante

Tocaron el timbre

-Yo iré- dijo Tom y caminó a la puerta. Abrió –Azumi

-¡Hola Tom!- dijo la chica, con una gran sonrisa

-Pasa...

-Gracias- la chica entró -¡hola señor Misaki!, ¿se acuerda de mi?

-... ¿Tú no eras la compañera de Tom en Francia?

-¡Sí!- Azumi dejó unos bolsos en el suelo –hola Van- dijo acercándose. El bebé sonrió (NOTA: ¿se han fijado que las guaguas se ríen por cualquier cosa?, jajaja)

-Le agradas- dijo Ichiro

-Bus, ya somos compadres los dos, ¿no Van?- dijo la chica. Ichiro le dijo que se sentara y se lo entregó

-¿Y esos bolsos, Zumi?- le preguntó Tom

-Mis regalos

-¿Qué?

-¿Acaso creíste que me había olvidado?

-Pero Azumi...

-Pero nada, Misaki- lo interrumpió la chica -¿quieres ver lo que te traje, Van?

Ichiro no pudo evitar sonreír; al igual que hace unos años, la chica siempre terminaba haciendo lo que quería

-¿Quieren café?- preguntó

-Ya, gracias- respondieron

Tom se sentó al lado de Azumi y la chica acercó el bolso, con el bebé en sus brazos

-¡Mira lo que te traje!

-Pero Zumi...- comenzó a protestar Tom

-Mira Van- lo cortó Azumi, hablándole al niño –no le hagas caso a tu padre, suele ser bastante catete cuando algo se le mete en la cabeza...

-Azumi...

-Ella tiene razón- dijo Ichiro, entrando con una bandeja

-Otro más... ustedes siempre se alían

El comentario hizo reír a los otros dos

Patty y Oliver esperaban, sentados en una banca de una plaza. Ambos estaban callados, mirando a lados distintos. De un momento a otro, los dos decidieron hablar al mismo tiempo, y terminaron riendo ante la situación; Oliver decidió que la chica comenzara

-Oli, he estado pensando en tu propuesta

-¿Y...?

-Yo... quiero estar contigo, es lo que siempre he deseado con todo mi corazón, pero...

-¿Pero?

-Necesito estar segura de algo, Oliver

-Patty, ¿qué fue lo que ocurrió?

-¿Eh?

-De un momento a otro algo cambió en ti

-Oliver...

-No dudo de tu amor, sé que me amas... pero hay algo que te hace dudar

Patty de pronto sintió deseos de llorar, y lo hizo. Oliver la observó, esperando que se calmara

-¿Quieres algo de beber?

-Oliver yo... siempre he estado enamorada de ti, ¿sabes?- comentó, sonriendo levemente –desde que te conocí, nunca me fijé en nadie más que en ti

Atton de pronto sintió un mal presentimiento, que poco a poco fue cobrando fuerza en su mente

-¿Acaso te estás...

-No se lo que me ocurre, Oliver- le dijo Patty, agachando la cabeza

El muchacho se quedó en silencio durante unos momentos, luego pasó su brazo por los hombros de la chica y le dio un beso en la frente

-¿Sabes, Patty?- comenzó Oliver –cuando estaba en Brasil pensaba mucho en ti, mucho. Cuando recibía tus cartas sentía que mis fuerzas se renovaban...

-Oliver...

-Patty- continuó Oliver –te amo, te amo mucho... y así como me esperaste, así como luchaste por mi... yo lo haré

Patty miró a Oliver a los ojos, y lo besó

De pronto alguien carraspeó y la pareja vio a Bruce y Eva. Al verles las caras, Bruce dijo:

-¿Quieren que los dejemos?

-No, no es necesario- respondió Patty, sonriendo

-Miren, ahí vienen Armand y Mafer...

Después de unos cuantos minutos, Oliver, Patty, Bruce, Eva, Armand, Mafer, Andy, Marie, Benji, Steve, Richard y Ralph se dirigían a la casa de Misaki, conversando animadamente

Azumi y Tom rieron un poco

-¿Lo recuerdas?- dijo Tom –los cumpleaños eran un chiste

-¡Sí!, aún recuerdo la vez que te tiraron a la fuente de agua de la plaza- dijo ella, riendo

-¿Y a ti?, el cabello lleno de huevo te hacía ver genial

-Jaj, ja, ¿y a tu con harina?

-Claro, olvidábamos la harina...- suspiró –oye, Azumi, gracias por todo...

-¿Gracias por qué, Tom?

-Por estar aquí conmigo...

-Somos amigos, es lo mínimo que puedo hacer, después de todo el tiempo que pasamos sin vernos... ¡oye!, ¿sabes lo que supe?

-¿Qué cosa?

-Que entre Ryu y Benji ha habido contacto

-¡De veras!- dijo Tom –algo había escuchado

-Tengo entendido que van a salir, aunque aún no se cuándo...

-Jajajaja, es divertido, con la mala que se tenían

-¡Sí!, cuando Ryu me contó me pareció raro, pero parece que va en serio

Llamaron a la puerta, el señor Misaki fue a abrir

-¡Hola!.- saludó –pasen...

Tom (un tanto sorprendido), vio entrar a los chicos de la selección japonesa

-¿Y ustedes?- les preguntó Tom, sin salir de su sorpresa

-Sí, gracias, a nosotros también nos alegra verte- dijo irónico Steve. Tom sonrió

-¿Recuerdan a Azumi?- les preguntó Tom, los chicos la miraron

-... ¿Eres la amiga francesa de Tom?

-Soy japonesa- dijo ella –pero sí, soy amiga de Tom

-La conocieron durante el mundial- agregó Misaki

Después de las presentaciones, los chicos se sentaron. Tom recordó algo

-Patty- dijo, acercándose al árbol navideño y tomando un paquete –este regalo te lo manda Erika

-Ya, gracias...- dijo Patty en un murmurllo (y con algo de vergüenza). Tom le entregó el paquete y notó el nerviosismo que esa acción causaba en la chica (y agradeció que nadie más se diera cuenta de ello)

-Oye Tom- dijo Armand -¿dónde está Van?, quiero que esté presente cuando abras sus regalos

-Está en su cuna- dijo Tom –iré a verlo

-Si está dormido, no es necesario que lo traigas- dijo Marie, suavemente, aunque se moría por verlo...

Tom fue al cuarto y encontró al bebé despierto. Sonrió

-Debí suponerlo...- murmuró, mientras lo tomaba en brazos –si lo hubiera encontrado dormido, habría sido extraño

Misaki llegó al lugar en que estaban sus amigos, y se sentó con Van en las rodillas

-Este va de mi parte- dijo Benji, entregándole un paquete

Tom lo abrió y, al igual que los demás, no pudo evitar sonreír: una gorrita azul con una “V” roja en el centro

-Para que empiece a coleccionarlas- dijo Benji

Colonias, peluches, ropita... pero todos sonrieron con ternura al ver un pequeño tigre de peluche

-Ohhh, está muy lindo, Steve

-Fue idea de Maki- reconoció Hyuga

Pero, fue el regalo de Oliver el que más sorprendió (aunque viniendo de él...)

-Oliver, ¡¿cómo se te ocurre regalarle un balón a un bebé de tan sólo tres meses?!- le regañó Patty. Los demás rieron

-... Es para que se acostumbre- dijo Oliver, en manera de excusa –debe comenzar a familiarizarse con el balón

-Buena idea, Oliver- dijo Tom, divertido y dejando el balón en el suelo –pero creo que esperaré al menos a que aprenda a sentarse...

-Sólo a Oliver se le ocurriría regalar algo así...- dijo Bruce

-Mis padres lo hicieron conmigo- dijo Oliver

-Entonces Tom- dijo seriamente Bruce –bota ese balón... puede salir demasiado obsesivo...

-No me causa gracia- alegó Atton, algunos rieron

Sonó el timbre y Tom fue a abrir

-¡Hola Tom!- le dijo sonriente su hermana, que venía junto con Aoi

-Hola, pasen...

Todos se saludaron y la chica Yamaoka tomó en brazos a su sobrino

-¿Cómo está mi bebé lindo?- dijo, sonriendo –mira el regalo que tía Yoshiko te trajo

Taro abrió el paquete, curioso, y sonrió: una pequeña camiseta de la selección japonesa, con el número 11 en la espalda, y la inscripción “Misaki”

-Vaya...- dijo Misaki -¿dónde la conseguiste?

-Eso no se pregunta, Tom- le respondió la chica

-Bueno- suspiró –si tú lo dices...

Era de noche, algo tarde

Después de que le costara un mundo que se durmiese, Van por fin lo hizo, para tranquilidad de su padre

Lo dejó suavemente en su cuna, y sonrió

-¿Viste, hijo?- murmuró –no estamos solos... están todos esos tíos tuyos que te quieren mucho... además, también está tu mamá, que del cielo nos cuida... ¿no Dey?

La sonrisa de Tom desapareció cuando, detrás de él, pasó una suave brisa...

Fin capítulo

 

Email de la autora:vitalisse@hotmail.com

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