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Capítulo VI: Noche Buena

-Patty, has estado muy callada, ¿estás bien?

-Sí, Oliver

Patty abrazó a su novio

-Te amo- le dijo

Oliver la abrazó y le dio un besito en la frente

Podía sentir que algo extraño pasaba con ella, la conocía muy bien. ¿Qué era lo que le podría ocurrir?

-Patty, sé que algo te ocurre, te conozco de hace mucho tiempo- le dijo, mirándola a los ojos. Notó que ella dudaba. En parte, Oliver también lo hizo

Se puso de pie

-Vendré en un rato

-¿Dónde vas?- le preguntó Patty, extrañada por su actitud

-Iré a ver a alguien- respondió Oliver

Patty lo vio alejarse, y suspiró

-Por fin- suspiró Tom -¿y, Van?, ¿te gustó el árbol navideño?- le preguntó, sonriendo

Misaki lo observó. Era pequeño, pero valía igual

Sonó el teléfono

-¿Aló?

-¿Tom?

-Si, ¿quién?- preguntó, distraído

-Benji

-Ah, Benji, hola, ¿cómo estás?

-Bien

-¿Y a qué se debe?

-A nada

-¿Seguro?

-... Me encontré con alguien

-¿Con quién?

-Con la amiga de tu amiga

-¿Amiga de mi amiga?... ¿la amiga de Azumi?

-Sí

-¿Y, qué hablaron?

-Sólo nos dijimos unas cuantas cosas

-¿Buenas o malas?

-Ambas

-¿Ambas?, ¿qué te dijo de malo?

-Continuó insultándome

-¿Y bueno?

-Me dio su teléfono

-¿¡En serio!?- le preguntó Tom, riendo

-¡Oye!, no te rías

-Lo siento, es que no puedo evitarlo. ¿Y por qué le tomas tanta importancia?

-¡Yo no le tomo importancia!

-Ya, seguro...

-Es verdad... ¿sabes que más?

-¿Qué?

-¡Chao!

-Chao Benji- dijo Tom, y más que divertido colgó el teléfono

Tomó a Van en brazos y lo acercó al árbol navideño, el bebé comenzó a jugar, pegándole a los adornos que colgaban

-¡Mira que lindo angelito, Van!

Se escuchó el abrir y cerrar de la puerta

-¿Papá?- preguntó Tom, mirando -¿papá, eres tú?- nadie contestó –quizás lo imaginé- murmuró luego, pero aún así no pudo evitar sentir algo extraño dentro de él

Promete que serás feliz

Se detuvo... nuevamente esa canción sonando en el equipo de música. Tocaron la puerta y la música se detuvo

-¿Qué diablos?- se preguntó, y abrió la puerta

-Hola Tom- le dijo un sonriente Oliver

-Hola, Oliver, entra- le dijo

-¿Estás bien?, te ves pálido...- le dijo Oliver

-Sí, estoy bien...- respondió, con algo de inseguridad -¿y a qué se debe?

-Necesito...

-Te ves preocupado- dijo Tom, acercándose al árbol de navidad para que Van jugara con los adornos

-Es Patty

-¿Patty?, ¿qué pasa con ella?- le preguntó, mirándolo algo extrañado

-No sé... ¡y eso me desespera!

-A ver... ¿y qué es lo que no sabes?

-De hace unos días que la noto extraña, siento que duda

Tom desvió la mirada (disimulando, jugando con Van). ¿Sería a causa del beso que le dio por accidente?; no quería pensarlo de esa forma, pero no se le ocurría otra causa. Patty siempre había amado a Oliver, sólo porque no se había fijado en otros chicos. ¿Y si ese beso la hizo dudar?

-¡Tom!

-¿Eh?

-¿Te sientes bien?

-Sí... sólo tengo algo de sueño...- respondió, viendo a Van unos momentos -¿te ha dicho algo?

-No... y siempre que le pregunto me dice que me ama

Tom suspiró: no se había equivocado

De hace unos días lo había notado: Patty se mostraba mucho más cohibida con él (y cosa rara, nunca lo había sido). Se sintió culpable (NOTA: ¿es o no el culpable?)

-¡Cuidado Van!- el bebé comenzó a llorar a todo pulmón cuando Tom lo alejó del árbol: había comenzado a tomar los adornos y a tirarlos hacia abajo... el árbol casi terminó en el suelo -¡¡Shhh!!, ¡vamos Van!

-Cosa seria te salió, ¿eh?

-Y lo dices como broma...

-Quizás qué cosa estás pagando...- Oliver inmediatamente se arrepintió de decir esas palabras: en el rostro de Tom notó algo extraño. Como una tristeza infinita

-¿Sabes?, Deya era así...- dijo en un susurro

-¿Deyanira?

-Sí... tenía un genio... sin contar los celos...

-¿También?

-Ni te imaginas... recuerdo que una vez...

- o – o – o RECUERDO

-¡Espérame aquí!

-Pero Dey...

La chica no hizo caso a las palabras (suplicantes, a todo esto) de Tom, y entró a la tienda, dejando a Misaki lleno de bolsos esperándola afuera

-Esto ya se vuelve tedioso...- suspiró

-¿¡Tom Misaki!?- escuchó, se volvió y sonrió. La muchacha que estaba frente a él realmente era preciosa, y tenía un muy bonito cuerpo

-¡Marla!, hola, ¿cómo has estado?

-No tan bien como tú, ¿eh?- le dijo, mirándolo coquetamente. Tom negó con la cabeza

-Tú no cambias...- dijo -¿qué ha sido de tu vida?

-Aquí, dando vueltas... ¿y esos bolsos?

-Día de compras- dijo, de manera resignada. Marla sonrió y se acercó de manera peligrosa, tanto, que Tom se puso ligeramente nervioso –Marla...

-Oye, ¿y tienes novia?- le preguntó, extremadamente cerca

-Eh... yo... estoy... comprometido, eso- dijo, e inmediatamente pensó: “¡¿comprometido?!”

-Pero no estás muerto- le dijo, Tom se alejó un poco

-¡Peor!, ¡¡¡está casado!!!- se quiso morir. En la puerta de la tienda estaba Deyanira, y se notaba que en cualquier momento explotaría... o golpearía a Marla (una de dos)

-¿Y tú quién eres?- le preguntó Marla, mirándola bastante curiosa

-Su esposa

-¿Esposa?... ah, ya veo, te amarraron...- le dijo a Tom –lástima que no fui yo, aunque casi, ¿eh?- dijo, riendo. Tom estaba un tanto pálido ante las palabras de ella –oye, cuídalo, era uno de los más codiciados de la escuela... nos vemos, Tom

Misaki vio que Marla dio la vuelta y se fue... por otra parte, Deyanira también dio la vuelta y se fue

-¡Codiciado el diablo!- murmuraba, enojada

-¡Dey!, yo...

Después de un rato, se podría decir que Tom se rindió: la chica no soltaba ni un suspiro

Ya en la noche, estaban en su departamento. Ella estaba en la cocina, Tom se acercó

-Dey... ¿continúas enojada?- le preguntó tímidamente

PAF

Por toda respuesta, Deyanira dejó que una olla golpeara el mueble

-Dey... yo... ella...

-¡¡¡Es que no puedes ser tan... tan... desgraciado!!!

-¡Pero si no hice nada!

-¡¡¡Eso es lo que me enferma!!!, ¡ni siquiera la alejaste de ti!

-No te pongas celosa, Dey...

-¡¡¡No son celos!!!- le gritó -¡no eres más que...

Tom llevó a cabo la única táctica que conocía para hacerla callar: besarla

-No te enojes...- le dijo, suavemente

-¿Cómo me pides que no me enoje?. ¡Ella estaba cerca de ti y ni siquiera la corriste!

-¡Pero no ocurrió nada!

-¡Agradece que no ocurrió nada!

- o – o – o FIN RECUERDO

-... estuvo enojada durante dos días

Oliver sonrió divertido

-Pero Tom, ¿cómo se te ocurrió decirle que estabas comprometido nada más?

-Fue lo primero que se me vino a la cabeza, además, no me dejaron terminar...

-¿Y quién era Marla, a fin de cuentas?

-Una exnovia...

-Entonces Deya tenía razones para enojarse

-Sobretodo cuando se enteró que antes de estar con ella, había estado con Marla- Tom se quedó pensativo –pero lo que más la enojó fue cuando se enteró que hasta nos pusimos las “ilusiones”

-¡Nah!

-De verdad...

-¿Y por qué no se casaron?

-Porque... porque no...

-... Tú y tus excusas

-No se dio el momento, ni el lugar, ni nada

-Te lo merecías

-¿Qué cosa?

-Que Deyanira se hubiera enojado

-Ah, gracias- le respondió Tom, de manera irónica -¿sabes?, tengo que cambiarle pañales a Van, ¿me acompañas?

-Bueno, pero de lejitos...

-Ni tanto, ¿eh?. Cuando tengas tus hijos MÍNIMO debes saber cambiarlos- Tom fue al cuarto y comenzó a cambiar a Van. Oliver lo observaba a una distancia prudente -¿quieres un consejo?

-¿Consejo?- repitió Oliver, algo distraído

-Sí... juégatela por Patty

-¿Jugármela?...

-Sí

-¿Y cómo?

-Eso ya no depende de mi- le dijo Tom, sonriendo –tú ya eres grande, Oliver, ya no necesitas que te digan todo claramente

Mientras Tom continuaba cambiando a Van, Oliver se quedó pensando en lo que le había dicho. ¿Jugársela por Patty?... tenía mucha razón

-Tienes razón- le dijo

-Lo sé, por algo te lo digo. ¿Ya sabes lo que harás?

-Sí

-¿Qué cosa?

-Le pediré que se venga conmigo a España

Tom quedó mirando a Oliver, algo sorprendido... pensaba que sólo le pediría compromiso (ni siquiera matrimonio)

-¿Por qué me miras así?

-Es que...- Tom sonrió –tú eres un tanto... lento

-¿Lento?

-Lento- repitió Misaki –con todo lo que te demoraste para pedirle que fuera tu novia, pensé que te demorarías unos cinco años...

-¡Misaki!- Tom rió, ante la cara de su amigo –el echo de que no sea tan rápido como tú...

-¡Oye!

-... no significa que sea tan pajarón. ¡Y no pongas esa cara que sabes que es verdad!

-Bueno, si tú lo dices...

-Sólo hay que ver qué dice

-Te dirá que sí- le dijo Tom, sonriendo

-Bueno, iré a verla

-Nos vemos, Oliver, y suerte...

A la chica le pareció un tanto extraña la visita de Oliver. Parecía estar hecho un mar de nervios

-Oliver, ¿te sientes bien?

-Quiero decirte algo, Patty- le dijo seriamente

-¿Qué cosa?

-Mira... no es necesario que me respondas ahora, piénsalo

-Pero, ¿qué es, Oliver?

-¿Te quieres venir conmigo a España?

Patty casi se cae

-Oliver...

-¡No tienes que responderme ahora!- le dijo, comenzando a alejarse –piénsalo. ¡Ah!, y te vengo a ver hoy en la noche, con mi regalo

-¿Hoy?

-Claro, amor, ¡en Navidad!

Patty se quedó en silencio, viendo cómo se alejaba

Japón, 24 de diciembre, cerca de la medianoche

En un departamento en la capital, se encontraban Andy Johnson y su novia Mary Tanada, celebrando la Noche Buena a solas, con una cena romántica. El departamento estaba a oscuras, sólo iluminados por las velas que estaban sobre la mesa, y por las luces que se prendían y apagaban en el árbol navideño. Debajo de éste, habían bastantes paquetes

Por otra parte, Armand Callahan y su novia María Fernanda estaban juntos, abrazados y sentados en un sofá de la casa de ésta, viendo las luces del árbol, disfrutando de su compañía mutua. Aunque, dentro de sí, Armand tenía una pequeña lucha que no lo dejaba tranquilo

En el hogar de los Hyuga, había un agradable y alegre ambiente. La señora hacía tiempo que no tenía a todos sus hijos reunidos e intentaba guardar en su corazón todos esos momentos. Además, la chica que había invitado su hijo mayor era de lo más agradable

Benji estaba en la mansión, junto a su familia. Ya habían cenado, y todos estaban reunidos alrededor del árbol navideño, hablando de mil cosas, riendo, recordando. ¿Hacía cuánto que no estaba así con su familia?, a veces lo necesitaba tanto...

Se excusó por unos momentos y fue a su cuarto, en donde sacó su celular, y escribió:

“Que tengas una linda Noche Buena, Ryu. Son los deseos de Benji Price”

Después de dudar unos momentos, lo envió. Se quedó unos momentos haciendo cualquier cosa y cuando volvía con su familia, la llegada de una respuesta lo sorprendió:

“Muchas gracias, Benji. Te deseo lo mismo. Ryu Mari”

Oliver estaba junto a su familia, más que divertido ante la insistencia de Daichi, de querer abrir los regalos antes de tiempo

Tom acababa de colgar el teléfono, después de hablar con toda la familia de Deyanira, sin contar que también su hermana y su mamá lo tuvieron entretenido durante un rato. Se sentó junto a su padre a cenar y hablaron durante mucho rato. Y, cuando por fin estaban pensando en irse a acostar, Van comenzó con una pataleta

-¿Otra vez no me dejarás dormir, hijo?- murmuró, sin poder evitar sonreír

Fin capítulo

 

Email de la autora:vitalisse@hotmail.com

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